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Científicos españoles descifran por primera vez el ADN de los neandertales ibéricos

Científicos españoles descifran por primera vez el ADN de los neandertales ibéricos

Foto: Fósiles encontrados en la cueva de El Sidrón.

Un grupo de investigadores españoles, dirigidos por el paleobiólogo del CSIC Antonio Rosas, y Carles Lalueza, de la Universidad de Barcelona, han extraído y secuenciado por primera vez ADN mitocondrial de restos neandertales procedentes de la cueva asturiana de El Sidrón, con 43.000 años de antigüedad.

Se trata de la primera vez en España que se logra analizar el ADN de unos restos tan antiguos. Hasta ahora, sólo se había conseguido extraer ADN mitocondrial de neandertales en seis yacimientos en todo el mundo, y ocho de los nueve resultados positivos que se habían obtenido hasta ahora en el mundo proceden del instituto Max Planck de Leipzig (Alemania).

Agencias, 15 de febrero de 2005

El estudio realizado por los científicos del CSIC han sido apoyados por investigadores de las universidades de Oviedo y Barcelona, y cuentan con un presupuesto de 305.786 euros para la campaña 2004-2006, según el Gobierno del Principado de Asturias, que subvenciona la investigación.

El análisis del ADN de los neandertales supone un importantísimo paso para la comprensión de la historia evolutiva del neandertal y de su interacción con el Homo sapiens, según informa el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en una nota de prensa.

La Península Ibérica es la región europea donde los neandertales coexistieron más tiempo con el hombre moderno, pero el análisis de ADN de los fósiles de El Sidrón invita a descartar un posible fenómeno híbrido entre ambas especies. El yacimiento, que todavía se halla en curso de excavación, supone todo un 'filón' para los científicos, que ya han llevado al Museo Nacional de Ciencias Naturales los fósiles para su estudio paleontológico.

Esta colección, la mayor de restos neandertales de la Península Ibérica, suma un total de 850 fragmentos esqueléticos (huesos y dientes) entre los que se ha podido identificar al menos a cinco individuos (un niño, dos jóvenes y dos adultos).

El científico Rosas destaca de su estudio que "es la primera vez que un laboratorio que no sea de Alemania o Inglaterra consigue algo técnicamente tan difícil".

Poblaciones genéticamente similares

El análisis de la secuencia de ADN obtenido ha permitido a los investigadores establecer que las distintas poblaciones de neandertales que habitaron Europa desde la Península Ibérica hasta el Cáucaso eran genéticamente similares.

Esta conclusión, en contra de lo que algunas hipótesis previas hacían suponer, permite situar un origen común de los neandertales hace 250.000 años.

Esta fecha coincide con la aparición de la morfología de neandertal clásico y concuerda asimismo con un posible evento de especiación para el origen de este Homo neanderthalensis.

Según el estudio, la elevada variación detectada en marcadores específicos del ADN mitocondrial refleja la existencia de diferentes linajes genéticos neandertales.

Sin embargo, las refinadas técnicas de análisis molecular utilizadas en este estudio, cuyas conclusiones acaban de ser publicadas en la edición digital de Molecular Biology and Evolution, han permitido enraizar al neandertal de la Península Ibérica con el antepasado común de todos estos linajes.

Los neandertales incluyen dos especies paleontológicas, el Homo heidelbergensis y el Homo neanderthalensis. El tiempo y el modo en que se produjo la evolución entre ambas especies es motivo en la actualidad de división científica. Mientras unos asumen que se produjo un cambio gradual, otros defienden que la aparición del Homo neanderthalensis ocurrió tras un fenómeno de diferenciación que generó una entidad biológica distinta hace 250.000 años.


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Los expertos estudiarán el núcleo de células del Sidrón.

Lalueza ve al asturiano como el yacimiento neandertal europeo más relevante

Por Georgina Fernández, La Voz de Asturias 16 de febrero de 2005

Carles Lalueza, el investigador de la Universidad de Barcelona que logró extraer y secuenciar por primera vez ADN mitocondrial de una pieza dental del Sidrón, asegura que esto es "sólo un primer paso". El investigador explicó ayer que uno de sus proyectos ahora es intentar recuperar, por primera vez, genes del núcleo de células del Sidrón, algo que no se ha hecho nunca con neandertales, según explicó.

Lalueza comenzó a trabajar con el paleobiólogo Antonio Rosas, uno de los investigadores del equipo de Atapuerca, en febrero del 2003. Tomó la muestra dental de una pieza que estaba depositada en el Museo de Ciencias Naturales de Madrid. Seleccionó la que tenía mejor aspecto y trabajó con ella varios meses. La primera secuencia del ADN la obtuvo tres meses después. No se le olvida la fecha: el 17 de mayo. Siguió trabajando con otros fragmentos y obteniendo más secuencias. A partir del verano consiguió los primeros datos relevantes.

Su trabajo se acaba de publicar en la revista norteamericana Molecular Biology and Evolution . El asegura que, hasta que no vió la primera secuencia no tenía mucha confianza en los resultados. Cuando ese primer paso se dió "supe que lo habíamos conseguido", añade.

Las dudas estaban justificadas porque hasta ahora esto se logró en contadas ocasiones y casi siempre con el mismo equipo, el del instituto Max Planck de Leipzig que, como explica, "cuenta con infinitos medios". Ahora, es la primera vez que un equipo español lo consigue.

PARA TODA LA VIDA

Para Lalueza, lo más importante es que todos los yacimientos de los que se consiguió una muestra con ADN están agotados, algunos incluso llevan 150 años con las investigaciones cerradas, mientras que el Sidrón "sigue produciendo fósiles". Debido a esa circunstancia, este especialista cree que el de Borines es "el yacimiento neandertal más importante de Europa".

Esto, añade, "abre muchas posibilidades para investigaciones futuras". Tantas que, dice Carles Lalueza, "podría trabajar en el yacimiento asturiano el resto de mi vida".
Ya tiene proyectos. En primer lugar, intentar recuperar ADN de más individuos. Luego, obtener por primera vez, genes del núcleo, algo que, explica, "no se ha hecho nunca" en neandertales y reconoce que será "muy complicado". Ni siquiera está seguro de que sea posible, pero lo intentará.

Lalueza estuvo en Borines en la campaña arqueológica del pasado verano y seleccionó algunos restos para muestras. Una vez inventariados en Oviedo, se remitirán a Madrid. "Esto dará aún mucho más de sí", opina Lalueza.

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JOSÉ ADOLFO RODRÍGUEZ ASENSIO DIRECTOR GENERAL DE UNIVERSIDADES Y PROFESOR DE PREHISTORIA

«El método aplicado a El Sidrón es más fiable porque secuencia la línea genética femenina»

El investigador ovetense forma parte del Comité Científico del futuro Museo Nacional de la Evolución Humana de Burgos «Los restos arqueológicos hallados en Asturias tendrán un hueco en esa gran exposición sobre nuestros orígenes»

Por Rubén Espinilla, El Comercio Digital 16 de febrero de 2005

PERSONAL

EL COMITÉ CIENTÍFICO

Nacido en Oviedo, en 1947, está al frente de la Dirección General de Universidades desde 2002.

Profesor de Prehistoria de la Universidad de Oviedo, fue vicerrector de Estudiantes con Alberto Marcos Vallaure y decano de la Facultad de Geografía e Historia.

Participó en distintas excavaciones arqueológicas, entre ellas, las realizadas en la Campa de Torres (Gijón) y en Cabo Busto (Valdés).

Es autor de 'Yacimiento de Cabo Busto: los orígenes prehistóricos de Asturias', libro que da cuenta de la existencia de una industria lítica de 300.000 años de antigüedad. Germán Delibes Castro: Universidad de Valladolid.

Alfredo Pérez González: Universidad Complutense de Madrid.

Valentín Villaverde Bonilla: Universidad de Valencia.

Jorge Civis Llovera: Universidad de Salamanca.

José Adolfo Rodríguez Asensio: Universidad de Oviedo.

María Ángeles Álvarez Sierra: Universidad Complutense.

Francis Clark Howell: Universidad de Berkley.

Juan José Durán Valsero: Universidad Politécnica de Madrid.

José Sánchez Carrión: Universidad de Murcia.

Eudald Carbonell y Roura: Universidad Rovira i Virgili.

Juan Luis Arsuaga Ferreras: Universidad Complutense.

Marta Mirazón: directora de Duckworth Laboratory de Cambridge.

Jean Jacques Hublin: Centro de Evolución Humana de Leipzig.

Miguel Beato del Rosal: Centro de Regulación Genómica de Barcelona.

Chris Stringer: British Museum of Natural History de Londres.

Leslie Aiello: University College.

José Adolfo Rodríguez Asensio es, además de director general de Universidades, un prestigioso prehistoriador. Y es precisamente por esta última condición por la que ha sido llamado a formar parte del Comité Científico del futuro Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana, un ente compuesto por diecisiete personalidades españolas y extranjeras que habrán de marcar las directrices del museo nacido al albor de Atapuerca.

-¿Cómo ha recibido la noticia de su integración en este comité?

-Me he sentido gratamente sorprendido porque ha sido una decisión que ha partido de la Junta de Castilla y León y del ministerio. En este caso, no cabe ningún tipo de interpretación sobre colores políticos. Afortunadamente, la investigación está por encima de todo.

-¿Qué cometido tendrá ese Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana?

-Estamos ante un proyecto y, por tanto, no hay aún documento alguno que especifique sus funciones concretas. Se trata de una iniciativa que surgió a raíz de los grandes hallazgos registrados en Atapuerca. Como se sabe, este yacimiento está considerado el mejor de los existentes en la actualidad -no sólo de Europa, sino del mundo- en materia de evolución desde hace un millón de años.

-De todos modos, el objetivo es la puesta en marcha de un museo, ¿no?

-Sí, claro. Ésa es la idea, pero también que el yacimiento burgalés no se quede únicamente en eso y que se enriquezca con los hallazgos de otros existentes en el resto de España. Aunque su importancia -tanto cuantitativa como cualitativa- es de por sí irrefutable, los demás también pueden aportar mucho respecto del origen del hombre. Se trata de conjugar entre todos, de una manera interdisciplinar, todas y cada una de las visiones existentes.

-¿Qué va a aportar Asturias a este proyecto?

-Mi presencia en el Comité Científico es más en calidad de investigador que de representante territorial. Así todo, ni qué decir tiene que Asturias tiene mucho que aportar, ya que las excavaciones aquí realizadas han sacado a la luz datos relacionados con lo que podríamos llamar segunda etapa de Atapuerca, es decir, la de los anteneandertales, los heidelbergensis, los neandertales y, por supuesto, la del final de los sapiens. Ahí está el Sidrón, desde la óptica antropológica, y Cabo Busto, desde el punto de vista de la industria y la cultura. Son yacimientos que nos van a permitir situarnos en las últimas fases de la evolución.

-El de Cabo Busto está considerado el más antiguo de Asturias, ¿no?

-Y también de toda la cornisa cantábrica. No me atrevería a decir que es el gozne, pero sí que es muy importante. En realidad, allí aparecieron dos yacimientos: el más moderno se calcula que tiene 120.000 años y el más antiguo supera los 300.000. Atapuerca tiene dos peldaños muy importantes: el primero, de 800.000 a un millón de años y con presencia de varios cráneos completos del 'homo antecesor', es el que ha removido todas las bases antropológicas; el segundo, el de la Sima de los Huesos, donde han aparecido restos de treinta y tantos individuos de 'homo heidelbergensis', tendría entre 300.000 y 400.000 años de antigüedad y conectaría con los restos encontrados aquí. Lo que pasa es que el de Cabo Busto, como es un yacimiento al aire libre, no nos ha permitido localizar restos óseos, aunque sí toda la industria o, lo que es lo mismo, todos los instrumentos utilizados entonces.

Un método más fiable

-¿Qué supone haber conseguido secuenciar el ADN mitocondrial de los neandertales de El Sidrón?

-Lo primero, que estamos ante un hito en Asturias, no así en otros lugares donde también han aparecido restos neandertales. Después, que se trata de un sistema que permite situar la línea genética de los individuos no sólo desde el punto de vista antropológico, sino también taxonómico. En este aspecto, el método mitocondrial es más fiable que el del ADN nuclear, entre otras cosas, porque tiene como referencia la línea fenemina, que, indudablemente, alberga un más alto valor genético.

-El origen común de los neandertales se sitúa en los 250.000 años...

-Las conclusiones no son del todo novedosas, puesto que no hacen más que confirmar hipótesis que ya estaban planteadas. Mi interés ha sido siempre situar los restos hallados en Asturias en el punto exacto para así poder relacionarlos con el 'homo heidelbergensis', que tiene 300.000 años, y el hombre neandertal, del que hasta ahora sólo conocemos los restos modernos. Al principio, confiaba en que El Sidrón diese fechas más altas, porque es en dicho lapso de tiempo donde se mantienen muchos interrogantes.

-En vista de lo que tenemos aquí, ¿qué propuesta llevará al Comité?

-Todavía hay que esperar, pero también tener muy claro que en Burgos lo que se va a crear es un Museo de la Evolución y que en él no va a caber todo. Habrá que seleccionar lo que museísticamente sea más representativo, pero también lo más didáctico. Por supuesto que en Asturias hay hallazgos que podrían ocupar un hueco importante en esa exposición sobre nuestros orígenes. Por ejemplo, piezas relacionadas con la industria lítica, como las famosas hachas.

-¿Cabe la posibilidad de que pidan que nuestra comunidad ceda algunas piezas arqueológicas?

-Aún es pronto para pronunciarse. De cualquier modo, se supone que lo que se exhibirán serán reproducciones exactas de las piezas encontradas y que Atapuerca será la estrella oficial. Es un juego de selección y, claro está, nosotros también tenemos algo que decir, puesto que el planteamiento de un centro de estas características está orientado a presentar la evolución de distintos ángulos: antropológicos, paleontológicos, medioambientales, industriales, culturales...

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Hombre de Sidrón.

Universidad de Oviedo

ANTECEDENTES

El 23 de Marzo de 1994, cuatro espeleologos deportivos encontraron en la Cueva de Sidrón, situada entre las localidades de Vallobal y Cadanes, en el concejo asturiano de Piloña, dos hemimandíbulas Humanas de diferentes individuos que entregaron a la Guardia Civil de Gijón y ésta la remitió posteriormente a la Autoridad Judicial de Piloña quien al objeto de determinar la naturaleza de los restos ordenó una inspeccion ocular del lugar y la recolección de todos los huesos que hubiere para su remisión al Instituto Anatómico Forense de Madrid. El IAF dictaminó la antigüedad de los restos y sugirió que podrían pertenecer a Homo sapiens neanderthalensis.

Recuperada la colección de fósiles por las Autoridades Culturales Asturianas se procedió al nombramiento de una Comisión de Expertos y se ordenó un estudio preliminar al objeto de autentificar su naturaleza paleoantropológica y el posible interés arqueológico del yacimiento. Se solicitó, inicialmente un informe a los Doctores GARRALDA y VANDERMEERSCH, quienes confirman el interés paleoantropológico de la colección y atribuyen los fósiles a una forma fósil de Homo sapiens sin más concreción. Un segundo informe fue emitido por los Doctores AGUIRRE y ROSAS, que asignan los fósiles al Hombre de Neandertal, lo que se verá confirmado por el estudio posterior que ambos realizaron sobre las mandíbulas.

La colección de fósiles que nos ocupa, y que identificaremos como SIDRON-1994 para diferenciarla de los recogidos durante las campañas de excavación Arqueologicas del Yacimiento durante los veranos de 2000 y 2001, está contituida por 158 piezas identificadas hasta el momento que permiten reconocer la existencia de dos varones adultos jóvenes, un subadulto y un adolescente.

Las campañas de excavación han permitido recuperar al rededor de otras 200 piezas a las que no hemos tenido acceso aún por encontrarse en poder del equipo de excavación dirigido por el Prof. Fortea del departamento de Historia de la Universidad de Oviedo.

El inventario de la colección de fósiles, el relato del hallazgo, las características del yacimiento, así como las primeras conclusiones se recogen en las siguientes publicaciones:

* EGOCHEAGA, J.E; TRABAZO, R; RODRIGUEZ, L; CABO, L.L y SIERRA, M.J (2000): Avance sobre el descubrimiento, caracteristicas del yacimiento y estudio paleoantropológico de los restos óseos de Homínidos Mesopleistocénicos de la Cueva de Sidrón (Piloña, Asturias). Bol. Cien. Nat. R.I.D.E.A., vol 46: 219-263

* PRIETO, J.L; ABENZA, J.M; MONTES, R; SANGUINO, E y MUÑOZ, E (2001): Hallazgos Antropológicos y Arqueologicos en el complejo Karstico de el Sidrón (Vallobal, Infiesto, Concejo de Piloña, Asturias). Munibe (Antropologia-Arkeologia), vol 53: 19-29.

ANALISIS TAFONOMICO


La descontextualización de los fósiles de la colección SIDRON-1994 a causa de su extracción no normalizada ha obligado a un estudio químico, físico y mineralógico de los sedimentos adheridos a los huesos y a su comparación con el del supuesto lugar de procedencia, al objeto de determinar el mismo origen de toda la colección y, al mismo tiempo, realizar un análisis osteoquímico, osteofísico e histológico de algunos de los ejemplares a fin de conocer los procesos tanto tanatocenóticos como tafocenóticos que permitieran establecer algunas hipótesis acerca de los procesos de formación del deposito y de la acumulación de los cadaveres o, en su caso, de los esqueletos, así como de la antigüedad del depósito a partir del tipo y grado de alteración de la matriz mineral ósea y de los factores bióticos y abioticos responsables de la alteración de las estructuras histológicas.

El desarrollo de los análisis y los resultados obtenidos hasta el presente, han dado lugar a los siguientes trabajos:

TRABAZO, R y EGOCHEAGA, J.E (2000): Resultados preliminares del análisis tafonómico de los restos de El Sidrón: I Autotopismo de los fósiles e identificación del yacimiento. En T.A. VARELA (ed.): Investigaciones en Biodiversidad Humana. Actas del XI Congreso de la SEAB (Santiago de Compostela, Sept. 1999): 381-394.

TRABAZO, R y EGOCHEAGA, J.E (2001): Analisis tafonómico de los restos humanos de la cueva de Sidrón (Asturias): II. Origen del deposito y edad relativa de los fósiles mandibulares. Comunicación presentada al XII Congreso de la SEAB (Barcelona, Julio 2001).

TRABAZO, R y EGOCHEAGA, J.E (2002): Analisis tafonómico de los restos óseos humanos de la cueva de Sidrón, Asturias (NW Spain): II. Formación del depósito y edad relativa de los fósiles mandibulares. En M. P. Aluja, A. Malvosa y R. Nogués: Antropología y Biodiversidad.- ed. Universidad de Barcelona, p.p. 541-552

ANALISIS MANDIBULAR

La colección de fósiles SIDRON-1994 comprende, entre otros, una mandíbula (SDR-005+006) en muy buenas condiciones de conservación y que porta 12 piezas dentales, así como una hemimandíbula izquierda (SDR-007+008) que conserva 7 piezas dentales definitivas, un canino deciduo y el canino definitivo impactado bajo los molares.

El análisis morfológico fue realizado por ROSAS y AGUIRRE, quienes las asignan a Homo neanderthalensis, encontrando que son muy similares a las de Krapina y que presentan, así mismo, rasgos que las aproximan a L´Arago II y Atapuerca-SH. Se atribuyen a dos varones adultos jóvenes de menos de 30 años.

El análisis paleopatológico de estos fósiles fue realizado por PRIETO y ABENZA, quienes encuentran en SDR-007+008 evidencia de patología periodontal y describen la persistencia del canino deciduo y la presencia del definitivo impactado.

Los resultados de ambos tipos de análisis se encuentran recogidos en las siguientes publicaciones:

PRIETO, J.L. y ABENZA, J.M. (1999): Evidencia de patologia periodontal en la mandíbula SDR 7-8 del Sidrón. V Congreso de Paleopatología (Alcalá La Real, Jaen. Abril, Mayo, 1999). Poster.

PRIETO, J.L. y ABENZA, J.M. (1999): Anomalías de la dentición en la mandíbula SDR 7-8 del Sidrón. V Congreso de Paleopatología (Alcalá La Real, Jaen. Abril, Mayo, 1999). Poster.

ANALISIS ODONTOLOGICO


La Colección de fósiles SIDRON-1994 contiene 24 dientes, de los que 20 están situados en los alveolos de las dos mandíbulas y cuatro han aparecido sueltos.

Todos son de gran tamaño y su morfología se corresponde con la de la línea heidelbergense-neandertalense, con una furca alejada de la línea del cuello y raíces robustas. Los incisivos superiores muestran morfología en pala y la taurodoncia no es general. Los P3 son mayores que los P4

Los dientes aislados pertencieron al menos a dos individuos diferentes de los representados por las mandíbulas, un adolescente y un subadulto.

El estado de desgaste de la superficie oclusal, la naturaleza de las facetas interdentales, de la microestriación y el estado sanitario del diente, permiten concluir que la alimentación fue variada y el estado de salud bueno.

El resultado de la investigación acerca de la dentición dio lugar, hasta el momento, a los siguientes trabajos:

EGOCHEAGA, J.E. (2003):Caracterización Paleoantropológica del Hombre de Sidrón.-XI Reunión Nacional del Cuaternario (AEQUA)

EGOCHEAGA, J. E. ; PÉREZ-PÉREZ, A.; RODRÍGUEZ, L.; GALBANY, J.; MARTÍNEZ, L. M. y TELLES, M. (2004): New Evidence and Interpretation of Subvertical Grooves in Neanderthal Teeth from Cueva de Sidron (Spain) and Figueira Brava (Portugal)- Anthropologie, vol.XLI (1): 49-52

PÉREZ-PÉREZ, A.; GALBANY, J; MARTÍNEZ L. M.; EGOCHEAGA, J. E.; RODRÍGUEZ, L. y ANTUNES, M. T. (2003): Patrón de desgaste interdentario en forma de "suvertical grooves" en piezas dentarias de los Neandertales de Cueva de Sidrón (Asturias).- En J.E.Egocheaga (ed.): Biología de poblaciones humanas: Diversidad, tiempo, espacio.- Ed. Secretaría General XIII Congreso SEAB, pg.359-365

RAMIREZ-ROZZI, F. V.; RODRÍGUEZ, L. y EGOCHEAGA, J. E. (2003): Desarrollo dental del Hombre de Sidrón (Piloña, Asturias, España).- En J.E.Egocheaga (ed.): Biología de poblaciones humanas: Diversidad, tiempo, espacio.- Ed. Secretaría General XIII Congreso SEAB, pg. 367-374

RODRIGUEZ, L y EGOCHEAGA, J.E (2000): Dientes aislados del "Hombre del Sidrón" (Cadanes, Piloña, Asturias). En T. VARELA (ed): Investigaciones en Biodiversidad Humana. Actas del XI Congreso de la SEAB (Santiago de Compostela, Sept. 1999): 358-366

RODRIGUEZ, L (2000): Antropología dental de los Restos Humanos hallados en la Cueva de Sidrón (Cadanes, Piloña, Asturias). Memoria de la Tesis de Licenciatura. Biblioteca de la Facultad de Biología. Universidad de Oviedo.

ROSAS, A. y AGUIRRE, E. (1999): Restos humanos neandertales de la Cueva del Sidrón, Piloña, Asturias. Nota Preliminar. Estudios Geológicos, vol.55 (3-4): 181-190.

ROSAS, A. y AGUIRRE, E. (2000): Paleontología española. Neandertales de la Cueva del Sidrón. Investigación y Ciencia. vol Octubre: 28-29.

ANALISIS DEL HUESO HIOIDES


Entre los fósiles que constituyen la coleccion SIDRON-1994 aparece el cuerpo de un hioides (SDR-034). La excepcionalidad del hallazgo de este hueso entre el material fósil unido a las especulaciones que le atribuyen un papel importante en los dispositivos anatomo-fisiológicos del aparato fonador relacionados con la capacidad de disponer de un lenguaje humano, justifica la importancia del hallazgo. Hasta el presente solo se conocen otros tres hioides que puedan insertarse en la misma línea filética heidelbergense-neadertalense, dos procedentes de Atapuerca-SH y uno completo procente de Kebara 2.

Al objeto de establecer las posibles diferencias respecto del hioides de Homo sapiens se ha procedido a la comparación osteoscópica y osteométrica de SDR-034 con dos series, una masculina y otra femenina de hombre moderno, pudiendo constatarse la amplia variabilidad morfológica que presenta este hueso en el género Homo, no obstante es posible apreciar la existencia de un ligero dimorfismo sexual en los modernos.

Se ha definido una nueva dimensión, el grosor del borde inferior del cuerpo (GBI), que permite realizar tanto la discriminación taxonómica como la sexual, siendo además una variable de "forma" independiente del "tamaño". El especimen SDR-034 y tambien el de Kebara muestran valores muy elevados para la primera componente y relativamente reducidos para la segunda en el PCA. La forma en V de SDR-034 es muy poco frecuente en poblaciones modernas y difiere de la observada en el ejemplar de Kebara.

Los resultados obtenidos en el estudio han dado lugar a la siguiente comunicación:

RODRIGUEZ, L; EGOCHEAGA, J.E y CABO, L (2001): Breve Nota sobre el Hioides neandertalense de Sidrón (Piloña, Asturias). Comunicación. XII Congreso SEAB (Barcelona, Julio 2001)

RODRIGUEZ, L; CABO, L. L. y EGOCHEAGA, J.E (2002): Breve Nota sobre el Hioides neandertalense de Sidrón (Piloña, Asturias). En M. P. Aluja, A. Malgosa y R. Nogués: Antropología y Biodiversidad.- ed. Universidad de Barcelona, p.p. 480-489

ANALISIS DE LA EXTREMIDAD SUPERIOR


La coleccion de fósiles SIDRON-1994 comprende, hasta el momento, seis fragmentos o piezas de cintura escapular, 10 fragmentos o piezas del estilopodo, 16 fragmentos o piezas del zeugópodo y 35 fragmentos o piezas del autópodo.

El estilopodo está bien representado por un húmero izquierdo (SDR-035+041) en muy buenas condiciones de conservación por lo que constituye uno de los seis mejores ejemplares que de este tipo se conservan en el mundo.

Su morfología se corresponde con la propia de la línea heidelbergense-neandertalense, puesta de manifiesto por la disposición de los diametros de la cabeza humeral, las dimensiones de ambas epífisis, el espesor de la corteza diafisaria, la estrechez de la tuberosidad deltoidea, etc.

Por el estado de osificación de los cartilagos de conjunción, desarrollo del canal medular y otros rasgos que informan del grado de maduración osea es posible inferir que pertenció a un individuo subadulto que podría ser asignado, no sin algunas dudas, al sexo masculino por el grado de robustez.

El resto de las piezas correspondientes al estilopodo y al zeugópodo aún están en estudio, pero es posible detectar la presencia de al menos 3 individuos subadultos y adultos.

El analísis de los fósiles correspondientes al autópodo ha permitido identificar rasgos característicos de los neandertales en relación con las dimensiones, crestas de inserción muscular y carillas articulares peculiares. De acuerdo con el grado de maduración ósea es posible distinguir la presencia de tres categorías de edad: adolescente, subadulto y adulto, lo que unido a la identificación de la lateralidad ha permitido establecer que en la muestra están representados cuatro individuos.

Los estudios realizados han dado lugar a los siguientes trabajos y publicaciones:

CABO, L.L y EGOCHEAGA, J.E (2000): Breve nota sobre el Húmero 1 de la Cueva de El Sidrón (Cadanes, Piloña, Asturias). En T.A. VARELA (ed) Investigaciones en Biodiversidad Humana. Actas del XI Congreso SEAB. (Santiago de Compostela Septiembre,1999): 201-207

CABO, L.L (2000): Analisis morfométrico del Humero 1 de la Cueva de El Sidrón (Cadanes, Piloña, Asturias). Memoria del Seminario de Investigación del Programa de Doctorado Recursos naturales biológicos. Departamento de Biología de Organismos y Sistemas. Universidad de Oviedo.

SIERRA, M.J. (2001): Estudio de los restos humanos del autopodo superior de la Cueva de Sidrón (Piloña, Asturias). Memoria de la Tesis de Licenciatura. Biblioteca de la Facultad de Biología. Universidad de Oviedo.

SIERRA, M.J y EGOCHEAGA, J.E (2001) Los restos óseos del autopodo superior de la Cueva de Sidrón (Piloña, Asturias). Comunicación. XII Congreso SEAB (Barcelona, julio, 2001)

SIERRA, M.J y EGOCHEAGA, J.E (2002) Los restos óseos del autopodo superior de la Cueva de Sidrón (Piloña, Asturias). En M. P. Aluja, A. Malgosa y R. Nogués: Antropología y Biodiversidad.- ed Universidad de Barcelona, p.p. 490-501

SIERRA, M.J. (2003) Los restos del Zeugópodo superior de la Cueva de Sidrón (Piloña, Asturias). Memoria del Seminaro de Investigación. Programa de Doctorado Biologia de Organismos y Sistemas aplicada a la gestión e investigación de modelos de desarrollo sostenible. Dpto BOS

SIERRA GÓMEZ. M.J. y EGOCHEAGA, J.E. (2003): Los restos del zeugópodo superior de la Cueva de Sidrón (Piloña, Asturias).- En J.E.Egocheaga (ed.): Biología de poblaciones humanas: Diversidad, tiempo, espacio.- Ed. Secretaría General XIII Congreso SEAB, pg. 375-384

Ver también:

http://www.ucm.es/info/aep/boletin/actas/51.pdf

Egipto: descubren la estatua de un faraón de hace 3700 años.

Egipto: descubren la estatua de un faraón de hace 3700 años.

Mide 1,8 metros, está fabricada en piedra caliza y representa a uno de los reyes de la XIII dinastía que gobernó durante el Segundo Periodo Intermedio.

EFE, 19 de febrero de 2005

EL CAIRO.- La estatua de un faraón que data de hace aproximadamente 3700 años fue descubierta en la ciudad monumental de Luxor, a unos 730 kilómetros al sur de El Cairo, publica hoy la prensa local.

La antigüedad fue hallada por un equipo de arqueólogos franco-egipcios en un lugar próximo al obelisco de la reina faraónica Hatshepsut, en los templos de Karnak, señalaron expertos, citados por la prensa.

La estatua, que mide 1,8 metros y está fabricada en piedra caliza, tiene esculpida la palabra "neferhoteb", que en el alfabeto jeroglífico significa el "hermoso bueno", uno de los títulos que ostentaba el faraón.

Según los arqueólogos, la estatua representa a uno de los reyes de la XIII dinastía que gobernó durante el Segundo Periodo Intermedio, y que se prolongó entre los años 1777 y 1680 antes de Cristo.

Los expertos destacaron que la pieza descubierta constituye una rara y valiosa obra de arte que desmiente la opinión que hasta ahora tenían los egiptólogos respecto a que el nivel del arte que floreció durante las anteriores dinastías faraónicas había descendido notablemente en el Segundo Periodo Intermedio.

Hallan ruinas de época de fundación mítica de Roma

Hallan ruinas de época de fundación mítica de Roma

ROMA - De acuerdo a la leyenda, Roma fue fundada en el 753 antes de Cristo por Rómulo y Remo, hijos gemelos de Marte, el dios de la guerra, quienes fueron amamantados cuando eran infantes por una loba.

Ahora, arqueólogos creen haber hallado evidencias de que al menos parte de la leyenda podría ser cierta: ruinas de un palacio real descubiertos en el Foro Romano, que datan aproximadamente del período de la legendaria fundación de la ciudad eterna.

Por Sarah Barden, Associated Press, 14 de febrero de 2005

Andrea Carandini, profesor de arqueología en la universidad Sapienza, de Roma, que ha estado realizando excavaciones en el foro durante más de 20 años, dijo que hizo el descubrimiento en el curso del mes pasado, en el sitio donde se halla el Templo de Rómulo.

Se encuentra al lado del Santuario de Vesta, la diosa romana del hogar, y justo fuera del muro Palatino, sitio de las primeras evidencias de civilización en Roma.

Donde previos arqueólogos han encontrado sólo cabañas en el área que datan del siglo VIII AC, Carandini y su equipo han descubierto restos de un majestuoso esplendor: un palacio de 345 metros cuadrados. Del total, 105 metros cuadrados están cubiertos; el resto es un patio. Hay también una entrada monumental, y elaborados muebles y cerámicas.

Las paredes fueron hechas de madera y de arcilla, y el piso, de virutas de madera y de tierra apisonada. Al hacerse exámenes de la arcilla se confirmó la era en que el palacio fue erigido.

Carandini dijo que la residencia "tiene dimensiones absolutamente extraordinarias", y "no puede ser otra cosa que un palacio real".

El arqueólogo también encontró una cabaña donde vírgenes vestales habrían encendido una llama sagrada.

Eugenio La Rocca, director de monumentos de la ciudad de Roma, dijo que la interpretación de las ruinas hecha por Carandini parece ser acertada.

"Lo que está surgiendo de la excavación de Carandini, que puede ser considerado la mayor autoridad en ese campo, es una lectura arqueológica muy coherente", dijo La Rocca al diario Il Messaggero.

"Quienquiera que creó la leyenda lo hizo con el conocimiento de que se basaba en hechos históricos", declaró al diario. "Eso no significa necesariamente que la historia de Rómulo y Remo haya ocurrido de esa manera, sólo que el mito legado por la mayoría de los escritores latinos es mucho más que una hipótesis".

De acuerdo al mito fundador de Roma, la hija de un rey derrocado por su hermano fue obligada a convertirse en una virgen vestal a fin de que no tuviera hijos. Pero Rhea Silvia quedó embarazada con los hijos del dios Marte.

Cuando los infantes fueron descubiertos, la princesa fue apresada, y los bebés fueron lanzados a la deriva, dentro de una canasta, por el río Tíber, que atraviesa Roma.

De acuerdo a la leyenda, los gemelos lograron llegar sanos y salvos a tierra firme, y fueron amamantados por una loba hasta que fueron rescatados por un pastor, que los crió.

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Descubren los restos del Palacio Reggia de los reyes de Roma

Roma, (Télam-SNI).- El Palacio Reggia, que perteneció a los reyes de Roma, una casa suntuosa y monumental de 345 metros cuadrados, 105 cubiertos y 240 descubiertos, fue descubierto por un equipo de arqueólogos durante excavaciones realizadas en el Foro Romano.

La noticia fue comunicada ayer a un diario local por el profesor Andrea Carandini, un estudioso que, desde hace años, está empeñado en la búsqueda de los orígenes de Roma, informó la agencia ANSA.

El Palacio se encontraba junto al santuario de Vesta, fuera de los Muros Palatinos.

Caradini afirmó que junto al Palacio, se encontró la cabaña de las vestales con el fogón donde se encendía el fuego sacro y un pavimento que se remonta a la mitad del siglo VIII antes de Cristo: "Esta prueba nos permite datar con precisión la fundación de la ciudad en el 753", dijo el arqueólogo.

Con este descubrimiento, que será presentado oficialmente el domingo en Florencia en el simposio "Arqueología Viva", sale de la sombra en la cual había sido relegada durante años la leyenda de los reyes de Roma, que alimentó una historiografía incierta, acompañada por muchos interrogantes, precisa el diario.

La cuestión de la fundación fue sometida a teorías forzadas de la Romanitas en época fascista y puesta con frecuencia en contradicción con las huellas de asentamientos preexistentes documentados hasta mediados de la edad de bronce (XII AC).

En proporción a las chozas que habitaban las personas comunes en esa época, el Palacio era sencillamente enorme: tenía al centro un salón para los banquetes al cual se accedía de un gran ingreso monumental sostenido por columnas de madera.

La paredes eran de madera y arcilla, los pisos de piedra prensada, el techo de tejas y el edificio decorado finamente con cerámicas de alta calidad.

"Este palacio duró al menos hasta el año 64 de nuestra era -dijo Carandini-, que quiere decir que estuvo en pie casi ocho siglos. Después de los reyes, se convirtió en la residencia del Re Sacrorum, el jefe espiritual y resistió también en la era republicana hasta el primer imperio".

Los reyes vivían justamente donde ahora está el templo de Rómula, a lo largo de la vía Sacra, que en una época era sólo un arroyo y corría a los costados del Palatino, concluyó el arqueólogo.

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GENEALOGIA DI ROMOLO, secondo Dionisio d'Alicarnasso

753 a.C.

per Varrone Ascanio - figlio di ENEA e Lavinia - fonda Albalonga
Ascanio regna ad Albalonga

Silvio, fondatore della dinastia dei Silvi che regnerà per 13 generazioni circa
Enea

LATINO
ALBA
CAPETO
CAPI
CALPETO
TIBERINO
AGRIPPA
ALLODIO
AVENTINO
Proca
Amulio e Numitore, padre di Rhea Silvia
ROMOLO, figlio di Marte e Rhea Silvia, fonda Roma 432 anni dopo la caduta di Troia e vi regna.

CRONOLOGIA ASSOLUTA DAL BRONZO MEDIO ALLA PRIMA ETÀ DEL FERRO

Bronzo medio 1700-1350 a.C.
Bronzo recente (fasi I e II) 1350-1200 a.C.
Bronzo finale (fasi I e II) 1200-1020 o 1200-960 a.C.
Prima età del Ferro 1020-750 o 960-725 a.C.

AB URBE CONDITA

Età regia - dalla fondazione di Roma (ab Urbe condita) al 509 a.C.

Era calcolata a partire dal 509 a.C., data d'inizio della Repubblica, considerando una media di 35 anni di regno per ognuno dei sette re di Roma

La data della fondazione di Roma, il 753 a.C., è dello storico Varrone ed ha prevalso nel I secolo a.C. sulle altre proposte degli annalisti

ROMOLO - NUMA POMPILIO - TULLO OSTILIO- ANCO MARCIO dal 753 al 616 circa a.C.

Dinastia etrusca o dei Tarquini: TARQUINIO PRISCO - SERVIO TULLIO - TARQUINIO IL SUPERBO dal 616 al 509 a.C.

Età repubblicana - inizia nel 509 a.C. con la fine della dinastia etrusca a Roma
Viene fatta durare fino al 27 a.C., anno del conferimento del titolo di Augustus a Octaviano

Età imperiale - dal 27 a.C. al 476 d.C., anno della fine dell'Impero Romano d'Occidente con la deposizione di Romolo Augustolo

Filipo II de Macedonia

Filipo II de Macedonia

El ascenso de Macedonia

En 370 fue asesinado Jasón de Feres. Parece ser que Jasón planeaba convertir a Tesalia en la mayor potencia griega, pero con su muerte Tesalia perdió la oportunidad. El gobierno pasó a manos de su sobrino Alejandro, pero éste era un hombre cruel que perdió el apoyo de las demás tribus tesalias. También murió el rey Amintas III de Macedonia, que fue sucedido por su hijo Alejandro II. Macedonia trató de imponerse sobre la decadente Tesalia, y así durante un tiempo los dos Alejandros estuvieron en guerra.

Entre tanto Tebas seguía triturando a Esparta. Epaminondas liberó a Mesenia. En 369 los mesenios fundaron la ciudad de Mesene alrededor de la fortaleza del monte Ítome, donde tiempo atrás resistieron los Ilotas. Esparta se vio reducida únicamente a Laconia. En este momento Alejandro II de Macedonia pidió ayuda a Tebas contra los tesalios. Tebas envió un ejército al norte al mando de Pelópidas, quien firmó un tratado con el rey macedonio. Esto dio un respiro a Esparta. Además, Atenas se inquietó con el ascenso de Tebas y se puso de parte de Esparta. También Siracusa envió tropas y con esta ayuda el rey Agesilao II pudo defender Laconia de dos intentos de invasión por parte de Tebas.

En 368 Dionisio de Siracusa se vio en condiciones de resarcirse de la derrota que once años atrás había sufrido frente a Cartago. Marchó de nuevo hacia el oeste y sitió la nueva plaza fuerte Cartaginesa: Lilibeo. Sin embargo no pudo tomarla y, en su lugar, tuvo que contemplar desde la costa una batalla naval en la que su flota fue destruida. Mientras tanto, el rey Alejandro II de Macedonia fue asesinado por un cortesano que se proclamó regente del hermano de su víctima: Perdicas III. Esto deshizo el acuerdo entre Macedonia y Tebas, por lo que en 367 Pelópidas volvió a su ciudad. Sin embargo, como medida de precaución para evitar que Tebas pudiera verse amenazada por Macedonia, se llevó como rehenes a algunos nobles, entre ellos Filipo, el tercer hijo de Amintas III.

Ese mismo año murió Dionisio de Siracusa. Tras la última derrota ante Cartago su imperio estaba desmoronándose. No obstante, parece ser que tuvo una alegría. Dionisio era aficionado a la poesía y a menudo envíaba sus trabajos a los muchos certámenes que se celebraban en Grecia. Había llegado a ganar ocasionalmente un tercer y hasta un segundo premio, pero nunca el primero, hasta este año, en que logró el primer premio con su poema dramático "El rescate de Héctor". Se cuenta que tras conocer la noticia organizó un gran banquete que le hizo enfermar y le condujo a la muerte.

Dionisio fue sucedido por su hijo, llamado Dionisio el Joven para distinguirlo de su padre. Tenía entonces veinticuatro años y no mucha experiencia, pero se dejó aconsejar por su tío Dion y por el historiador Filisto. Dion había pasado varios años en la Academia de Platón, y convenció a su sobrino para que llamara de nuevo al filósofo a la corte de Siracusa. Platón accedió. Tal vez tuviera la esperanza de que el nuevo tirano podría poner en práctica sus teorías políticas, que esencialmente consistían en una férrea dictadura de los sabios. Dionisio se sintió impresionado por el maestro, y empezó a estudiar matemáticas. Filisto esperó a que el joven se cansara de los teoremas y luego empezó a sugerirle que su tío trataba de distraerle con Platón para hacerse con el gobierno de la ciudad. Finalmente Dionisio exilió a Dion y Platón optó por volver a su Academia en Atenas, donde acudió también Dion.

En Roma los plebeyos lograron finalmente la igualdad de derechos frente a los patricios. Parece ser que en el proceso fue decisiva la influencia de Camilo, que logró que se aprobaran las leyes Licinio-Sextianas (llamadas así por los dos cónsules de ese año). Estas leyes establecían que los plebeyos podían acceder al consulado, y un tiempo después se estableció la costumbre de que al menos uno de los dos cónsules fuera de familia plebeya. Además, se imponían límites a la cantidad de tierra que podía pertenecer a un solo hombre, de modo que los patricios dejaron de presionar a los agricultores plebeyos para quedarse con sus tierras. Desde entonces las leyes y los decretos fueron promulgadas con las siglas SPQR (Senatus PopulusQue Romanus, el Senado y el Pueblo Romano), como signo de que el Senado y el Pueblo actuaban conjuntamente. A partir de este momento Roma inició una vertigiosa recuperación que la convertiría en poco tiempo en una de las potencias de Italia. Camilo murió en 365.

Ese mismo año el joven rey Perdicas III de Macedonia pudo hacer que asesinaran a su tutor, el que tres años antes asesinara a su hermano. Acto seguido restableció los tratados con Tebas y así Pelópidas dirigió una expedición contra Tesalia, pero fue capturado y mantenido prisionero durante varios meses, hasta que otra expedición dirigida por Epaminondas pudo liberarlo. En 364 Filipo, el hermano de Perdicas III regresó a Macedonia, Pelópidas partió de nuevo hacia Tesalia y se enfrentó a Alejandro en Cinoscéfalos, al norte de Feres. Los tebanos ganaron, pero Pelópidas murió en la batalla. Alejandro perdió toda influencia más allá de la propia Feres. Desde entonces se dedicó a la piratería.

En 362 Epaminondas atacó a Esparta por cuarta vez. El viejo rey Agesilao II se mostró dispuesto a defender la ciudad hasta la muerte, pero Epaminondas debió de pensar que una derrota definitiva de Esparta podría unir a las demás potencias griegas contra Tebas, así que se las arregló para evitar el combate directo y en su lugar llevó el combate a la ciudad de Mantinea, donde se enfrentó a las tropas aliadas de Esparta y Atenas. Los griegos seguían sin saber cómo hacer frente a la falange, y Epaminondas logró nuevamente una victoria total, excepto por el hecho de que una jabalina le alcanzó y le mató. Con la muerte de Epaminondas y Pelópidas se inició la decadencia de Tebas.

En 361 el estado chino de Qin pasó a manos del duque Xiao. Nombró consejero a Shang Yang, que había ocupado un cargo menor como funcionario en el reino vecino de Wei. Shang Yang impulsó un sistema de recompensas y multas que llevó a la mayor parte de la población a adoptar oficios productivos. Fue la primera de una serie de medidas que reforzarían espectacularmente la posición de Qin frente a los demás estados.

En 360 murió Nectanebo I, rey de un Egipto floreciente, y fue sucedido por su hijo Teos. El Imperio Persa seguía siendo una amenaza, y el nuevo rey decidió poner su ejército en manos de un general griego. Eligió nada menos que a Agesilao II de Esparta. El viejo rey no tenía nada que hacer ya en su demacrada ciudad y se vio obligado a ofrecer sus servicios como mercenario a cambio de una paga. Sin embargo, Teos se sintió decepcionado cuando vio a aquel anciano cojo y marchito, así que no le dio el mando supremo de su ejército, sino que le confió únicamente las tropas griegas. Mandó llamar al ateniense Cabrias y lo puso al mando de su flota.

Teos consideró que estaba en condiciones de atacar a Persia, y así sus tropas penetraron en Siria. No obstante surgieron disputas entre atenienses, espartanos y egipcios, por lo que el proyecto abortó. Por otra parte, un pariente de Teos reclamó el trono y trató de que Agesilao matara al rey. Éste se negó, pero Teos se vio obligado a huir a Persia, y el pretendiente al trono lo ocupó con el nombre de Nectanebo II. Agesilao decidió volver a Esparta, pero murió en el viaje. Fue sucedido por su hijo Arquidamo III.

En 359 Filipo, el hermano del rey Perdicas III de Macedonia, se casó con Olimpia, sobrina del rey de Épiro (tras la muerte de Dionisio de Siracusa los molosos habían recuperado el gobierno del país). Ese mismo año murió Perdicas III en una de las muchas escaramuzas que se veía obligado a mantener para proteger su reino de los bárbaros del norte. El trono fue ocupado por su hijo Amintas IV, pero era menor de edad. Macedonia tenía enemigos en todas direcciones, así que no podía permitirse un gobierno débil. Filipo fue nombrado regente, con tan sólo veintiún años. Fue una sabia decisión. En su estancia en Tebas había aprendido mucho de Epaminondas. Atacó en todas direcciones: primero contra los Peonios (al norte), luego contra los ilirios (al oeste). En 358 había puesto fin a las incursiones fronterizas. Las relaciones con Épiro eran buenas, gracias a su matrimonio. De hecho fue Filipo quien puso en el trono de Épiro a su cuñado, Alejandro I. Entonces se fijó en el este, en la calcídica, donde Olinto dirigía una confederación que competía con Atenas. Filipo supo intervenir en las continuas disputas entre Olinto y Atenas ayudando a una o a otra parte pero siempre en beneficio propio. Su mayor logro fue apoderarse de Anfípolis. Cuando Olinto y Atenas empezaron a darse cuenta de que estaban jugando con ellas, Filipo usó de la diplomacia y las mantuvo en calma. Luego amplió y reforzó una ciudad situada a unos cien kilómetros de Anfípolis y la rebautizó como Filipos. Cerca había valiosas minas de oro cuyos rendimientos supo aprovechar.

Entre tanto murió el anciano rey persa Artajerjes II, y fue sucedido por su hijo Artajerjes III. El cambio de rey provocó las convulsiones acostumbradas. Uno de los que más ávidamente había estado esperando la muerte del rey era Mausolo, el sátrapa de Caria, que en los últimos años había estado preparándose para algo grande y ahora le llegaba el momento de poner en práctica sus planes. Su primer paso fue intrigar en las islas mayores del Egeo hasta persuadirlas para que se rebelaran contra Atenas. En 357 Atenas envió una flota, pero fue derrotada y sus generales fueron destituidos. Ese mismo año murió Alejandro de Feres.

En 356 Filipo de Macedonia tuvo un hijo, al que llamó Alejandro. Tal vez esto le llevó a la conclusión de que su posición como regente no era la más adecuada. Por ello hizo deponer a Amintas IV y se convirtió en Filipo II de Macedonia. Por aquel entonces el ejército de Macedonia era sin duda el mejor preparado de toda Grecia. La caballería había sido siempre parte importante del ejército macedónico. Además, Filipo adoptó las ideas de Ifícrates y entrenó a numerosos peltastas y honderos. Además perfeccionó la falange tebana. En lugar de concebirla como un mero ariete humano, la hizo menos densa y con más capacidad de maniobra. Los hombres de la retaguardia hacían reposar sus largas lanzas sobre los hombros de los soldados siguientes, pero en cualquier momento las podían desplegar en cualquier dirección. Así surgió la falange macedónica, que durante mucho tiempo iba a ser la más perfecta arma de guerra del mundo civilizado.

Ese mismo año, el grandioso templo de Artemisa en Éfeso fue consumido por el fuego. Resultó ser un incendio provocado. Cuando se capturó al culpable y se le preguntó por qué lo había hecho, respondió que para que su nombre perdurara en la historia (tal vez no sea cierto, hoy en día no faltan desequilibrados que se atribuyen falsamente asesinatos y otros delitos impactantes para conseguir celebridad). El individuo fue ejecutado y se acordó que su nombre fuese borrado de todos los testimonios y jamás fuera pronunciado para frustrar su propósito, pero lo cierto es que se conoce el presunto tarado: se llamaba Eróstrato.

En 355 el general ateniense Cares desembarcó en Asia y no tuvo dificultad en imponerse sobre las tropas persas de Mausolo, pero Atenas no quería conflictos en Asia. Ya no tenía aspiraciones coloniales y aprovechó su ventaja para firmar una paz generosa con el sátrapa. Admitió la independencia de las islas del Egeo y las abandonó a su suerte. Así se disolvió para siempre la confederación ateniense. Este año murió Jenofonte.

Dion, el tío de Dionisio el Joven, logró regresar a Siracusa, echó a su sobrino y se hizo con el poder. Gobernó tan despóticamente como sus predecesores, pero no pudo impedir que Siracusa continuara su declive.

Por otra parte, Fócida se apoderó una vez más de Delfos, en un nuevo intento de dominar la ciudad sagrada que tiempo atrás fuera suya. Empezó así la Tercera Guerra Sacra. Tebas marchó contra Fócida, y en 354 logró una victoria, aunque no definitiva. Fócida liberó Delos y decidió expandirse a costa de Tesalia.

Entre tanto, las ciudades del Lacio fueron obligadas a incorporarse a una nueva Liga Latina de la que Roma era el líder incuestionable. Al mismo tiempo, la parte meridional de Etruria reconocía la soberanía romana, con lo que Roma dominaba un territorio de unos 7.500 kilómetros cuadrados en el centro de Italia.

Los Tesalios, amenazados por Fócida, decidieron pedir ayuda a Filipo II de Macedonia. Por aquel entonces el rey había logrado apoderarse de la última posesión ateniense en el norte. Los focenses le hicieron frente, pero finalmente, en 353 Filipo II venció y se apoderó de toda Tesalia. Los griegos vieron entonces que Macedonia se estaba convirtiendo en una seria amenaza, así que Esparta, Atenas y otras ciudades se aliaron con Fócida. No obstante Esparta se desvió del interés común y trató de apoderarse de Megalópolis, antigua posesión suya, así que Atenas retrocedió para impedirlo y el frente contra Filipo II se rompió.

Ese mismo año Mausolo se anexionó la isla de Rodas, pero murió poco después, con lo que Caria perdió todo protagonismo. No obstante, Mausolo es más recordado por su muerte que por su vida. Su viuda, Artemisa, decidió erigirle un magnífico monumento funerario en Halicarnaso. Estaba adornado con gigantescas estatuas del matrimonio, con frisos esculpidos a su alrededor. Fue llamado el Mausoleo, y su fama fue tal que hoy en día se sigue llamando mausoleo a todo monumento funerario.

También fue asesinado Dion, el tirano de Siracusa. Tras un periodo de confusión, Dionisio el Joven logró recuperar el poder que su tío le había arrebatado. Siracusa fue gobernada con más crueldad e ineficiencia que nunca.

En 352 Filipo II se dirigió a Tracia y dominó las rutas por las que Atenas se aprovisionaba desde sus colonias en el mar Negro. Esto causó la alarma en Atenas. Una de las voces más elocuentes que denunciaron la amenaza macedonia fue la de Demóstenes. Tendría entonces unos treinta y dos años. Su infancia debió de ser difícil, pues su padre murió poco después de su nacimiento y un pariente huyó con la fortuna familiar. Se cuentan muchas anécdotas sobre su juventud, como que se afeitaba sólo la mitad de la cara para obligarse a permanecer alejado de la gente, estudiando. También se cuenta que superó un problema de pronunciación hablando frente al mar con piedras en la boca. El caso es que terminó convirtiéndose en uno de los oradores griegos más famosos.

Demóstenes pronunció su Primera Filípica, trantando de convencer a los atenienses de que le declararan la guerra a Filipo II, pero no tuvo éxito. Parte del pueblo no creía ya que la ciudad pudiera embarcarse con éxito en tales aventuras, e incluso otra parte no veía a Filipo II como una amenaza, sino como un griego poderoso capaz de unificar definitivamente a Grecia. Entre los partidarios de Filipo II estaban Isócrates y Esquines, también famoso por su oratoria.

En 351 Artajerjes III estuvo dispuesto para invadir Egipto, pero fue rechazado gracias en gran parte a los mercenarios griegos. El rey persa tuvo que retirarse, pues Siria se rebeló y cada vez había más piratas griegos causando disturbios en el imperio.

Filipo II de Macedonia

En la segunda mitad del siglo IV los estados chinos seguían enzarzados en combates entre ellos mismos y contra los bárbaros. La amenaza bárbara hizo surgir, especialmente en los reinos fronterizos, un gran sentimiento patriótico. Se construyeron grandes murallas de adobe para marcar fronteras entre los distintos reinos y, sobre todo, frente a las estepas del norte.

El estado de Qin seguía progresando con el duque Xiao y su consejero Shang Yang, el cual en 350 dividió el territorio en 31 comandancias, presididas por un director nombrado por el gobierno central. A través de este sistema centralista se potenció una agricultura eficiente y un ejército fuerte. Por el contrario, la artesanía y el comercio fueron descuidados. Los señores feudales perdieron todo su poder. Se suprimió el vasallaje y se modificó el código penal, de tal modo que toda la población tenía los mismos derechos. Las relaciones de vasallaje fueron sustituidas por un sistema de responsabilidad colectiva que resultó ser muy eficiente. Su principal rival era el estado de Chu, al este, que había absorbido a varios reinos pequeños.

En el este, los sármatas estaban ocupando la región que iba a ser conocida como Sarmacia. Comprendía las estepas situadas al norte del Mar Negro hasta el Báltico. Los escitas conservaron los territorios meridionales, pero paulatinamente fueron siendo desplazados o absorbidos por los sármatas.

Atenas decaía. Paulatinamente se había extendido un sentimiento de desencanto que había culminado con la disolución de la confederación ateniense cinco años atrás. Durante las numerosas guerras y desastres por las que había pasado, sólo una cosa se mantuvo intacta: el valor de la dracma. La moneda ateniense conservó siempre el mismo valor equivalente en plata. Esto convirtió a los banqueros de Atenas en los más poderosos de Grecia. La población se había trasladado a las ciudades y los campos eran cultivados por esclavos que el gobierno alquilaba a unos pocos terratenientes. También fueron usados en las minas de plata. Las desigualdades sociales aumentaron. Platón decía que había dos Atenas: la de los ricos y la de los pobres, una en guerra contra la otra. Isócrates añadía:

Los ricos se han vuelto tan antisociales que preferirían tirar al mar todos sus bienes antes que ceder una parte a los pobres, los cuales, por su parte, tienen más odio a la riqueza ajena que compasión por sus propias estrecheces.

Se dice que había un club aristocrático cuyos miembros se comprometían por juramento a obrar contra la comunidad. Los banqueros fomentaron el comercio, el cual hizo crecer a una burguesía sedienta de oro. Ante esta situación surgieron algunas reacciones individuales. Una de las más famosas fue la de Diógenes. Había nacido en Sinope, una ciudad de Asia Menor. Su padre había sido banquero, pero fue desterrado por falsificar moneda. Diógenes se hizo discípulo de Antístenes y llevó más allá sus ideas. Según él, la virtud es el bien soberano. La ciencia, los honores y las riquezas son falsos bienes que hay que desterrar. El sabio debe liberarse de los deseos y reducir al mínimo sus necesidades. Platón lo llamaba "Sócrates delirante", porque caminaba descalzo, dormía en los pórticos de los templos y tenía por única habitación un tonel. Cuentan que un día vio a un niño beber agua con las manos en una fuente. Diógenes dijo: "Este muchacho me ha enseñado que todavía tengo cosas superfluas", y acto seguido tiró su escudilla. Profesaba un gran desprecio por la humanidad. En una ocasión apareció en pleno día por las calles de Atenas llevando una linterna encendida y diciendo: "Busco un hombre". Los atenienses se burlaban de él, pero al mismo tiempo le respetaban y le temían. No cabe duda de que Diógenes disfrutaba escandalizando a sus conciudadanos. Sostenía que el hombre era un animal y que debía vivir como tal, en armonía con la naturaleza. Hacía sus necesidades en las calles. Una vez alguien le recriminó por masturbarse en la calle y el respondió "Ojalá pudiera calmar el hambre frotándome el estómago". Tal vez por esto, Antístenes, Diógenes y sus seguidores fueron llamados Cínicos, que en griego significa algo así como "perrunos". Otra teoría es que Antístenes vivía en una calle llamada "Perro blanco", y él se llamaba a sí mismo, "el verdadero perro".

Filipo II de Macedonia había puesto su mirada en Olinto, cuyo territorio constituía la única parte de la Calcídica que todavía no estaba bajo el poder macedonio. Olinto pidió ayuda a Atenas y Demóstenes pronunció tres discursos en favor de que su petición fuera atendida, pero Atenas se limitó a enviar a Cares al frente de unos pocos mercenarios. Filipo II venció sin dificultad y en 348 se apoderó de Olinto. Atenas envió diez embajadores para pedir la paz. Entre ellos estaban Demóstenes y Esquines. El rey dilató las negociaciones con diversas escusas hasta que tuvo asegurado su dominio sobre toda Tracia. Finalmente firmó un tratado con Atenas en el que le cedía el Quersoneso Tracio. En esta fecha Roma y Cartago renovaron un antiguo acuerdo comercial firmado en los primeros años de la república.

En 347 murió Platón. Había pasado sus últimos años absorbido por su Academia. Cuentan que un alumno le invitó a ser su padrino de boda, él aceptó y participó en el banquete, luego se retiró a descansar y a la mañana siguiente lo encontraron sin vida. Toda Atenas lo acompañó al cementerio.

Uno de los alumnos que más lloró la muerte del maestro era Aristóteles, que le erigió un monumento. Por aquel entonces estaba cerca de los cuarenta años. Había nacido en Estagira, una ciudad de Macedonia, y su padre, Nicómaco, había sido en Pella el médico personal de Amintas III, el padre de Filipo II. Nicómaco le inició en el estudio de la medicina y la anatomía, y luego lo envió a Atenas, a la edad de 17 años, donde pasó unos veinte años con Platón. Parece ser que descató como el más inteligente y el más diligente de sus alumnos. Trató de convertirse el sucesor de Platón al frente de la Academia, pero al final la sucesión recayó en Espeusipo, sobrino del maestro. Indignado, emigro a la ciudad de Atarmea, en Asia Menor, donde gobernaba su amigo Hermias, que había pasado un tiempo en la Academia años atrás. Allí se casó con Pitia, la hija de Hermias y escribió el diálogo Sobre la Filosofía, en el que expone ideas que le distancian de las posiciones de Platón. Al mismo tiempo se dedicó a compendiar la obra de los principales filósofos griegos.

Otros famosos discípulos de Platón fueron Eudoxo y Heráclides. Eudoxo había nacido en Cnido unos sesenta años atrás. Realizó muchas contribuciones a la geometría y a la astronomía. Fue el primer griego que demostró que el año no tiene exactamente 365 días, sino 6 horas más. Se dio cuenta de que las observaciones de los planetas contradecían la teoría platónica de que éstos giran alrededor de la Tierra en órbitas circulares. Platón creía que las estrellas y los planetas estaban fijados a unas esferas en constante rotación. Eudoxo refinó la teoría suponiendo un total de 26 esferas, cada una de las cuales gira uniformemente sobre un eje fijado a la esfera siguiente, de modo que los movimientos combinados de todas ellas se ajustaban a las observaciones. No obstante, el ajuste de Eudoxo no era perfecto y, un poco más tarde, un discípulo suyo, Calipo de Cízico, tuvo que aumentar el número de esferas hasta un total de 34.

Por otra parte, Heráclides, nacido en Heraclea Póntica (en la costa de Asia Menor en el mar Negro), que tendría unos 43 años por aquel entonces, había señalado que no era necesario suponer que la Tierra permanece inmóvil en el centro del universo mientras todos los astros giran a su alrededor, sino que el mismo efecto se produciría si fuera la Tierra la que girara sobre sí misma. Es el primer hombre conocido que conjeturó la rotación de la Tierra. Heráclides también observó que los movimientos de Mercurio y Venus podían explicarse mejor si se suponía que en lugar de girar alrededor de la Tierra lo hacían alrededor del Sol.

En 346 Filipo II puso fin a la Tercera Guerra Sacra aliándose con Tebas y expulsando de Delos a los focenses. Ese año presidió los juegos Píticos, establecidos dos siglos antes con motivo de la Primera Guerra Sacra. Demóstenes siguió intentando que Atenas declarara la guerra a Macedonia, pero los partidarios de Filipo II se iban imponiendo en la ciudad. En 344 pronunció su Segunda Filípica.

Entre tanto Sicilia estaba sumida en el caos. Cada ciudad tenía su propio tirano y todas combatían entre sí. A menudo unas ciudades pedían ayuda a Cartago en contra de otras. Finalmente Cartago puso sitio a Siracusa, la cual pidió a Corinto en 343 que le enviara un general capaz de unificar a los griegos contra los tiranos y contra los cartagineses. Era mucho pedir, pero casualmente existía el hombre idóneo. Se llamaba Timoleón, y era a la vez un gran luchador y un gran idealista. Sus convicciones democráticas eran tan hondas que cuando su hermano se erigió en tirano de Corinto, unos veinte años atrás, él mismo aprobó su ejecución. Su familia, indignada, lo envió al exilio. Ahora tenía ya casi sesenta años, pero aceptó la invitación de Siracusa y embarcó a mil hombres en diez naves, con las que navegó hacia Reggio, una ciudad griega del sur de Italia. Allí se encontró con una flota cartaginesa que le exigió que volviera a Grecia. Timoleón pidió discutir la cuestión en el concejo ciudadano de Reggio. Allí retrasó la discusión mientras sus barcos se hicieron a la mar en secreto. Él mismo se escabulló en el último momento y, cuando los cartagineses se dieron cuenta del engaño, ya era demasiado tarde. Trataron de perseguirle, pero Timoleón llegó a Siracusa. Allí aceptó la rendición de Dionisio, que se retiró a Corinto.

Timoleón logró convertirse en el centro del patriotismo griego en Sicilia, hasta el punto de que los cartagineses decidieron levantar el sitio a Siracusa por el temor de que los griegos que tenían de su parte cambiaran de bando. Paulatinamente se fue haciendo con el dominio de toda la isla, y en cada ciudad afirmó en el poder a la facción anticartaginesa.

Aristóteles vio frustrado su intento de fundar una academia en Atarnea, pues tuvo que huir cuando el sátrapa Mentor tomó prisionero a Hermias, lo hizo ejecutar y se apoderó de la ciudad. Aristóteles se dirigió a Lesbos, donde pasó un tiempo en las propiedades de otro antiguo compañero de la academia, llamado Tírtamo, aunque es más conocido con el nombre que le dio Aristóteles, Teofrasto (el divino hablador). Allí murió Pitia, tras dar a luz a una hija. Poco después Filipo II lo llamó a Pella para que se encargara de la educación de su hijo Alejandro, que a la sazón tenía trece años de edad. Junto a Aristóteles, mandó llamar a Lisímaco para que le enseñara literatura y al príncipe moloso Leónidas para que le adiestrara como soldado.

Poco antes había estallado una especie de guerra civil en Italia entre los samnitas del Samnio propiamente dicho y los que habían ocupado la Campania tras la retirada de los etruscos. Los samnitas de la Campania pidieron ayuda a Roma, que se había convertido en una de las grandes potencias de la región. Roma firmó una alianza con la ciudad de Capua y declaró la guerra a los samnitas. Se iniciaba así la Primera Guerra Samnita. Tras dos años de combates, en 341 ambas partes acordaron la paz sin una victoria definitiva. Probablemente Roma optó por la paz al darse cuenta de que las ciudades del Lacio no estaban participando en la guerra como se esperaba, y temió que terminaran rebelándose contra la supremacía romana.

Ese mismo año Filipo II fundó la ciudad de Filipópolis a unos 160 kilómetros al norte del Egeo. Ningún ejército civilizado había llegado tan al norte desde los tiempos en que Darío I conquistara Tracia. Ese mismo año Demóstenes consiguió finalmente que las ciudades griegas de la propóntide se levantaran contra Filipo II. Entre ellas estaba Bizancio, y gracias a su Tercera Filípica Demóstenes logró que recibiera el apoyo de Atenas, lo cual puso de nuevo en Guerra a Atenas y a Macedonia. Por primera vez Filipo II sufrió un revés. Tras un largo asedio, se vio obligado a abandonar Bizancio. Esto aumentó el prestigio de Demóstenes.

Por esta época se celebró el segundo concilio budista, en la ciudad de Vaisali. En él se condenó la relajación de la regla de los monjes de Vajji, y se acordó que cada monje pudiera almacenar un cuerno de sal, beber leche cuajada después de la comida y comer durante la tarde.

En 340 Artajerjes III marchó de nuevo contra Egipto. Se produjo un enfrentamiento cerca de la ciudad de Pelusio, en el Delta. En realidad fue en gran medida una batalla de griegos contra griegos, pues buena parte de ambos ejércitos estaba formada por mercenarios. El bando persa venció y el rey Nectanebo II tuvo que huir a Nubia. Fue el último rey nativo que tuvo Egipto.

Ese mismo año las ciudades del Lacio se rebelaron contra Roma. Se inició así la Guerra Latina. Se confirmó la habilidad de Roma para hacer las paces a tiempo con el Samnio. Sus ejércitos ya habían regresado del sur y estaban listos para enfrentarse a los latinos. En dos batallas campales derrotaron al grueso de las fuerzas rebeldes. Se cuenta que en una de ellas, el consul Publio Decio Mus (el ratón) se hizo matar deliberadamente para que sus hombres contaran con el favor de los dioses. Es probable que los romanos combatieran más animosamente sabiendo que Marte estaba con ellos, así como que los enemigos se sintieran desalentados. Tras las batallas, Roma se dedicó a ajustar cuentas con las ciudades del Lacio una por una.

En 339 Cartago se vio en condiciones de hacer frente a Timoleón en Sicilia. Envió una gran fuerza a la isla, y Timoleón tuvo que hacerle frente con un número de hombres mucho menor. Marchó rápidamente hacia el oeste y pudo llegar al borde del valle del río Crimiso, a unos 65 kilómetros al este de Lilibeo. Se desató una espesa niebla, de modo que los cartagineses no vieron a los griegos sobre ellos mientras empezaron a cruzar el río. Cuando la niebla se disipó, sólo una parte de su ejército había cruzado. La caballería y las tropas de elite estaban en el lado griego, pero el grueso del ejército no. Timoleón atacó inmediatamente y destruyó a la parte más valiosa, pero inferior en número del ejército enemigo. Cuando el resto del ejército logró atravesar el río se desencadenó una tormenta, y el viento soplaba de forma que la lluvia daba en la cara a los cartagineses. Éstos se vieron obligados a retroceder hacia el río desbordado y, cuando sus filas se rompieron, muchos murieron ahogados. Timoleón obtuvo una victoria completa. Tras comprobar que Sicilia estaba libre de peligro, renunció a todo su poder y se retiró a de la vida pública. Murió al año siguiente.

Mientras tanto sucedió que Anfisa, una ciudad focense, estaba cultivando unos campos que habían sido declarados malditos tras la Primera Guerra Sacra. Los sacerdotes de Delfos denunciaron el hecho y se inició una Cuarta Guerra Sacra. Filipo II fue llamado una vez más y su ejército acampó en las costas del golfo de Corinto. Demóstenes logró entonces su mayor victoria diplomática. Logró que Tebas se aliara con Atenas en contra de Filipo II. El enfrentamiento se produjo junto a la ciudad beocia de Queronea, en 338. Las tropas atenienses se dispersaron y huyeron deshonrosamente. Entre ellas estaba el propio Demóstenes. Cuando le reprocharon su huida, se cuenta que respondió con una frase que se ha hecho célebre: "Quien combate y huye, vive para combatir otra vez." La actuación tebana fue más honorable. La Hueste Sagrada no había sido derrotada desde que la formara Epaminondas, pero para todo hay una primera vez. La falange Macedónica pudo con ella, aunque los tebanos murieron todos de cara al enemigo.

Ese año murió también el rey espartano Arquidamo III. Al igual que su padre, terminó sus días como mercenario, esta vez al servicio de los tarentinos, que habían solicitado su ayuda contra las tribus nativas italianas. Fue sucedido por su hijo Agis III.

Filipo II ocupó Tebas y la trató con dureza. En cambio, a Atenas la dejó intacta. Tal vez decidió que era lo más conveniente, pues, ciertamente, con ello logró que los atenienses promacedónicos se impusieran en la ciudad. A continuación fueron las ciudades del Peloponeso las que aceptaron la dominación macedonia. Todas menos Esparta, que, pese a que carecía de todo poder real, se aferró a su orgullo y declaró que no se sometería. Filipo II envió un mensaje que decía: "Si entro en Laconia, arrasaré Esparta."

Se cuenta que el rey Agis III respondió: "Sí". Es el laconismo más famoso de la historia.

Por algún motivo, Filipo II decidió dejar en paz a Esparta. Tal vez le admiró su respuesta, o simplemente pensó que destruir una Esparta inerme podría generarle animadversiones en Grecia. Por primera vez, toda la Grecia continental (salvo Esparta, nominalmente) estaba gobernada por un solo hombre.

Por aquel entonces Roma ya había pacificado por completo el Lacio a base de severos castigos. Desde entonces Roma ya no aparentó ser la cabeza de una coalición. El Lacio pasó a ser considerado territorio romano y sus ciudades perdieron toda forma de autogobierno. Fueron gobernadas por las leyes de Roma y cualquier litigio que surgiera tenía que ser resuelto en Roma. Por otra parte, cualquier latino podía obtener la ciudadanía romana y todos los derechos que ella comportaba si se trasladaba a Roma.

Entre tanto murió asesinado Artajerjes III y fue sucedido por su hijo Arses, pero, a diferencia de sus predecesores, no supo hacer frente a los desórdenes que seguían indefectiblemente a la muerte del rey, y el Imperio cayó en la anarquía. Este mismo año murió Isócrates, y también, el duque Xiao de Qin, en China.

En 337 Filipo II convocó una asamblea de ciudades griegas, que se reunió en Corinto. Se votó la guerra contra Persia y Filipo II fue elegido comandante en jefe del ejército griego. Se envió a Persia una avanzadilla de tropas Macedónicas para preparar el ataque.

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El rey Filipo de Macedonia

Introdución

Durante muchos años Macedonia fue una zona inestable, cuyos reyes se asesinaban unos a otros para conseguir el poder sobre todas las tribus. Hasta que llegó un nuevo rey, un joven de veintidós años llamado Filipo, y con él el comienzo de una gran Historia y de un gran Imperio. Filipo impuso el poder sobre los demás y consiguió que su pueblo sacara partido de su ventajosa posición geográfica. Las hazañas de Filipo son grandiosas pero en realidad no son sino la apertura de un camino de gloria que recorrería su hijo Alejandro Magno.

Filipo rey

En el año 356 adC subió al trono de Macedonia el joven Filipo de veintidós años, con el nombre de Filipo II. De él se dice que era un excelente jinete, gran nadador y un soldado muy sufrido en campaña. De maneras afables, conversación animada y gusto por los festines. Se había casado con Olimpia, princesa de Epiro, y tenía un hijo, Alejandro, que sería más tarde Alejandro Magno.

Filipo había pasado tres años en Tebas en calidad de rehén y allí había aprovechado bien el tiempo, estudiando de cerca los ejércitos griegos y su política. Allí se había dado cuenta de que la nueva táctica de la ruptura que se enseñaba a los soldados, basada íntegramente en la falange, podía mejorarse y mucho. En el campo político se dio cuenta de que Tebas ya no era la ciudad fuerte ante Atenas, que se debilitaba y dejaría de dominar. Pensó que tal vez él y Macedonia podrían ser los nuevos dominantes, como así sucedió. La idea de este rey era llegar a la unidad política de todos los pueblos griegos bajo su mando.

El ejército

Su primer cometido fue organizar un buen ejército, un ejército competente, disciplinado y numeroso, capaz de enfrentarse con los más grandes pueblos de aquel mundo conocido, capaz de dominar, como lo hizo, a lo largo de dos siglos. Filipo preparó el ejército no con mercenarios sino con sus súbditos, para el posterior triunfo de Alejandro Magno, de la misma manera que Cayo Mario preparó en Roma el ejército que haría triunfar a César. El biógrafo griego Plutarco (c. 46-125) escribiría siglos más tarde esta coincidencia en su gran obra Vidas paralelas.

El rey proporcionaba las armas:

casco
coraza de cuero
escudo pequeño y redondeado
espada corta
lanza de 6 metros y medio, llamada sarissa. Era famosa esta lanza, la más larga y pesada que se conoce de la antigüedad.

Se componía de:

caballería (formada por la clase de la nobleza). Desde antes, los reyes macedonios tenían una tropa de jinetes nobles que formaban su escolta. Se llamaban Haires (compañeros). Filipo organizó a su modo esa caballería y les dio a todos las mismas armas: coraza metálica, jabalina y sable. Eran en total 800 hombres.

infantería (formada por la masa del pueblo).
falange (donde estaban los hombres más robustos).

Al principio este ejército lo componían 10.000 soldados; poco a poco fue engrosando el número y llegaron hasta los 30.000. Llegó a ser muy superior a todos los demás ejércitos de los distintos pueblos griegos, no sólo superior en número de contingentes, sino, lo que es más importante, en organización y disciplina. Filipo sabía que los griegos se habían ido relajando en sus costumbres y por tanto él trató de corregir todos los fallos. Los soldados griegos temían las grandes marchas, nunca se ponían en campaña si no era primavera, llevaban muchos carros consigo y sirvientes, lo que hacía que se llenaran los campos y que se retrasaran las marchas. Desde un principio, Filipo obligó a sus soldados a caminar 50 km diarios llevando sus armas e impedimentas, prohibió llevar vehículos y sólo consintió un sirviente por cada 10 hombres y uno también para cada jinete. Además hizo campañas en invierno. Era muy rígido y contaba con la disciplina por encima de todo.

Para la lucha en el campo de batalla se colocaban en falange, que era la masa regular. La falange no era un invento de Filipo, ya existía entre los griegos, pero él supo perfeccionarla. La falange macedonia constaba de 16 filas de fondo y todos los hombres armados con la sarissa. Los hombres de las 6 primeras filas sostenían con las dos manos la lanza tendida en dirección al enemigo. Por delante de ellos iban asomando las lanzas de las filas de los que estaban detrás, de manera que la formación quedaba así:

En la primera fila la lanza o sarissa avanzaba 6 metros (6 y medio, a veces).
La segunda fila sobrepasaba su lanza en 5 metros a la primera.
La tercera sobrepasaba en 4 metros.
La cuarta sobrepasaba en 3 metros.
La quinta, en 2 metros.
La sexta en 1 metro.

Las últimas filas sostenían su lanza hacia arriba, se mantenían a la expectativa y cubrían bajas. En caso necesario, las ocho últimas filas hacían frente al lado opuesto, volviendo la espalda a sus compañeros. Entonces se formaba una agrupación impenetrable. La falange era una masa pesada, de movimientos lentos, que sólo podía maniobrar en llano. Para movimientos rápidos, escalar alturas y atrincheramientos, Filipo contaba con infantes que llevaban un escudo pequeño y armas ligeras.

Otra cuestión de la que se ocupó este rey fue de la maquinaria de guerra que llegó a ser la más completa que los historiadores hayan conocido hasta ahora. Se empleaba para sitiar las ciudades y constaba de catapultas (que lanzaban grandes piedras y tizones encendidos) y torres movibles para alcanzar las murallas. Con este ejército tan preparado y tan bien equipado Alejandro Magno pudo realizar los sueños de su padre Filipo: conquistar Persia.

Las victorias

Su campaña comenzó por los alrededores de las tierras de Macedonia. En el 355 adC conquistó la ciudad de Crenidas, (a la que bautizó con su nombre llamándola Filipos o Filípolis) cerca de la costa del mar Egeo, a orillas del río Hebro y al otro lado de la zona minera de Pangreo. Desde esta ciudad podía tener el control absoluto de la producción de oro y a partir de ese momento, Filipo pudo acuñar en este metal y dejar de lado la plata que patrocinaban otras ciudades. En el año 349 adC invadió la Península Calcídica y en el 348 adC destruyó su principal ciudad, Olinto. Siguió hacia el sur y consiguió ser el gobernador de la región de Tesalia.

La primera victoria de Filipo en territorio de los griegos fue en año 346 adC en que venció a la región de Fócida (en el centro de la península griega). Esta victoria dio la alerta general de que algo estaba pasando y que aquellos bárbaros con su rey al frente debían ser tenidos en cuenta. A partir de este momento, Macedonia fue admitida (aunque no de muy buen grado) en el consejo de ciudades, lo que se llamaba Anfictionía, y Filipo aprovechó su posición en dicha Liga para dominar los asuntos de Grecia y tener el control del Oráculo de Delfos, asunto éste de suma importancia para cualquier decisión militar o política que hubiera que tomar.

En el año 338 adC, Filipo, con su gran ejército, se dirige a Queronea (Beocia) y arrasa literalmente a las huestes de Tebas y Atenas, que, aunque enemigas, se habían aliado temporalmente frente a un enemigo común. En esta batalla, su hijo Alejandro, de 18 años de edad, tenía a sus órdenes 1.800 jinetes. Después de esta gran victoria, Filipo se comportó sabiamente haciendo gala de gran político; no humilló a los vencidos pero les impuso la paz del vencedor y les dio a conocer sus ambiciosos planes: invadir Asia y destruir el Imperio Persa.

El eterno rival de Filipo fue el ateniense Demóstenes, político y orador, que mantuvo en vilo y en odio perpetuo contra Filipo y Macedonia a sus conciudadanos. Demóstenes quiere la guerra a toda costa, a pesar de la paz impuesta, y con sus discursos solivianta y perpetúa la enemistad de Atenas con Macedonia. Son las famosas Filípicas, palabra que en nuestros días se sigue usando como sinónimo de regañina importante.

Muerte de Filipo

En el año 337 adC, Filipo se divorcia de Olimpia. Su intención era volverse a casar con una noble macedonia. Para aplacar el descontento de los nobles de Molosia (de donde era Olimpia), trama un matrimonio de conveniencia entre su propia hija Cleopatra y un hermano de Olimpia (es decir, un tío de Cleopatra) que era rey vasallo en Molosia.

Para la boda se organizaron grandes fiestas en Pella (capital de Macedonia). Desde el amanecer avanzaban en procesión solemne las estatuas de los doce dioses sentados en tronos lujosos muy adornados. Había una estatua que hacía el número trece: era la efigie del gran Filipo. Hubo un gran banquete y a continuación todos se dirigieron al teatro para terminar allí el agasajo. Llegó Filipo que se había vestido de blanco para la ocasión y cuando se disponía a entrar en el recinto se le abalanzó un joven noble macedonio y le hirió en un costado. Murió al instante allí mismo. El asesino se llamaba Pausanias (como el famoso general del siglo V adC y el famoso historiador del siglo II) y se dijo entonces que había sido una venganza personal por no haber podido obtener justicia de Filipo en una ocasión en que la necesitó. La verdad no se ha sabido nunca.

Los historiadores de todos los tiempos han barajado muchas teorías sobre el caso. Lo primero que han hecho siempre ha sido preguntarse quien salía beneficiado con la muerte de Filipo. Pero esta pregunta tiene muchas réplicas. Varios personajes pudieron estar implicados:

El propio Alejandro, su hijo
Olimpia, la esposa de la que se divorció
El rey de Persia
Muchos nobles macedonios
Demóstenes, el eterno enemigo


Cada autor presenta su tesis y sus teorías, pero el asesinato de Filipo sigue siendo un misterio para la Historia de la Humanidad.

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Fragmento de "El Macedonio" de Nicholas Guild

Filipo era hijo de Amintas, y el príncipe más joven (y por tanto el más alejando en la línea sucesoria del trono de Macedonia). Al morir Amintas fue rey Alejandro, hermano de Filipo. En una arriesgada campaña Alejandro muere y sube al trono Pérdicas, que también acaba muriendo. Para decidir quien subiría al trono se hace una asamblea. Filipo era el único en la zona reservada solo a los Argeadas, siendo el que quedaba de esta dinastía. Así, en el 356 a.C. con veintidós años Filipo pasa a ser Filipo II de Macedonia.

Cuando contaba nueve años, Epaminondas se lo llevó como rehén la ciudad de Tebas, donde aprendió las tácticas militares de los tebanos y concibió su patria como una potencia. Con sus nuevos conocimientos hizo reformas en el ejército que le permitieron vencer a ilirios, tesalios, peonios y tracios, extendiendo las fronteras de Macedonia. Por esa actitud consiguió enemistarse con Atenas, pero al final firma la paz con la ciudad (Paz de Filócrates).

La firma de un tratado permitió a Filipo extender sus territorios por Épiro y Tracia (aunque le enemistó con Atenas y Esparta, que se unen). Tras tres años consigue vencerles en Queronea (donde Alejandro, al frente de "La Punta" juega un papel protagonista) y se convierte en dueño absoluto de toda la Hélade. Al año siguiente convoca las ciudades griegas a una asamblea y se funda una liga panhelénica y pone en marcha lo que luego sería el gran logro de su hijo, el sometimiento del imperio persa.

En la boda de su hija Cleopatra (hija también de Olimpia) con Alejandro de Épiro muere a manos de un hombre de la corte llamado Pausanias. Los responsables del asesinato aún siguen sin ser descubiertos.

El príncipe Filipo va a Elimea de parte de su hermano, el rey Pérdicas, a advertir al rey Derdas de Elimea de que ha ofendido a los macedonios:

"Filipo miró hacia donde indicaba y vio enseguida a quién se refería. Derdas era un joven alto y bien parecido, de pelo negro y ensortijada barba reluciente del mismo color. Su aspecto reunía todas las cualidades de un gran rey, salvo la inteligencia, y la expresión casi vacua de sus ojos debía ser producto de haber bebido en exceso más que un defecto natural. Filipo pensó que quizás no todo estaba perdido.

Había tres jóvenes muy elegantes sentados en su mesa. El de la derecha parecía estar a punto de caer al suelo, a juzgar por el modo como se aferraba al borde de la mesa, y Filipo pensó que una persona tan beoda estaría seguramente más a gusto en el suelo, por lo que le dio un empujoncito para ayudarle; después ocupó su asiento, probó el vino y, tras pensar que el encargado de la bodega real engañaba a su amo, dejó la copa en la mesa y puso la mano en el hombre de Derdas.

-Señor, tenemos un asunto a tratar.
Derdas se quedó tan atónito como si al volver la cabeza se hubiese encontrado con un cuchillo en la garganta. Por fin, con una voz ronca de los excesos, fue capaz de musitar:
-¿Qué es de Dipsaleo, que estaba sentado aquí hace un instante? ¿Quién eres?
-Soy un emisario, mi señor, que trae el mensaje de que debes aprender a refrenar tu imprudencia, pues has ofendido al rey Pérdicas de los macedonios, provocando su cólera.
-¡Amigo, soy un nabo si se de qué me hablas! -Replicó Derdas, volviéndose al que tenía a su izquierda y soltanto una estruendosa carcajada-. Antinous, ¿has oído? ¡Soy un nabo!

La gracia fue acogida con grandes risotadas, al menos por parte de los compañeros del rey que conservaban aún suficiente raciocinio para saber lo que debían de hacer. Filipo, sin embargo, se esforzó por mantener cierta compostura e incluso adoptó un aire más serio, pues comprendió que no solo estaba hablando con un imbécil, sino que nadie se había molestado de informar al imbécil de su presencia.
-Si eres o no un nabo no es de mi incumbencia, mi señor, pero sugiero que no te retires muy tarde esta noche y te presentaré mis respetos por la mañana.
Derdas se quedó mirando con la boca abierta, como quien no acaba de saber si le han dicho una gracia, pero está decidido a reírse. Filipo a duras penas pudo reprimir los deseos de asestarle un puñetazo a aquel borracho, pero se contentó con levantarse de la mesa y abandonar el salón indignado."

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Las Falanges de Alejandro

La macedonia que heredó Alejandro al subir al poder distaba mucho de la que gobernó su abuelo Amintas II. En aquella Macedonia igual que la que heredó FilipoII , las luchas de los nobles y los terratenientes marcaban el acceso al trono, que se realizaba en la persona del "mejor", que no siempre era el que se suponía heredero. Filipo II asumió el poder y la regencia , elegido por aclamación p or la Asamblea de los hombres libres macedonios, como un par entre iguales , aglutinándolos en su entorno y sacando a Macedonia de su estado que l os griegos del sur suponían de "semibarbarismo, ya que, fundamentada en campesinos y guerreros, no eran políticos en el sentido urbano de "polis".
De las reformas que hizo Filipo II , la que más efectiva sería para la Macedonia del futuro fue la del ejército. Filipo aprendió las técnicas guerreras, de armamento, la poliorcética y de lucha, en su exilio como rehén en Tebas de Beocia, junto a los generales Epaminondas y Pelópidas.

Uno de los factores más importantes era la organización y disciplina que el ejército necesitaba; así que creó un ejercito permanente conformado por unidades de caballería, infantería ligera e infantería pesada (hoplitas), además contaba con aliados y también usaría a los mercenarios.

El ejército lo organizó en una de las fórmulas que más éxito a tenido a lo largo de la historia : la falange. Ésta era un formación de combate en 16 (u 8) filas de 256 hoplitas que iban armados con lanzas de 4.20 ms. de las cuales las de la sexta fila sobresalían 1.5ms a los de los que iban en primera fila, ya que se inclinaban.

La falange macedonia

La falange formaba así un erizo defensivo. Además la falange era precedida por arqueros, honderos y tiradores y también flanqueada por la infantería ligera.

El ejército contaba además con una potente caballería en al que se incluían los cuerpos de Hetairoi (Compañeros) y los acorazados, donde iba el rey. En total contaba con un ejército fijo y bien entrenado de unos 30000 hombres, disponiendo de más si era necesario. Los hombres eran reclutados de 12 circunscripciones en las que dividió Macedonia. No podemos olvidarnos de la estrategia, más allá de las formaciones que realizó, usó máquinas de guerra que aterrorizaban a los griegos y que diseñaba el tesalio Polyeidos. Filipo encontró la fórmula que haría de su ejército el más temido y poderoso de la Hélade.

La historia de la guerra en la Antigüedad se halla jalonada, en buena medida, por la formación de unidades crecientemente adaptadas para lograr una mayor eficacia bélica que se imponían en el campo de batalla hasta enfrentarse con otra de carácter militarmente superior. Entre el conjunto de estas unidades sobresalió con especial relevancia la denominada falange. Utilizada de manera profusa por los macedonios su origen era Tebas de Beocia, polis cuya hegemonía tuvo lugar unos años antes que la de Macedonia.

Se debió a dos generales singulares: Pelópidas y Epaminondas. Su perfeccionamiento se debió a de Filipo de Macedonia.

Polibio ha dejado una descripción detallada de su forma de funcionamiento: el soldado, con sus armas, ocupaba un espacio de tres pies en posición de combate, mientras que la longitud de la lanza larga que llevaba o sarisa era de 16 codos. Esta circunstancia despejaba una distancia de 10 codos por delante de cada hoplita, cuando cargaba sujetando la lanza con ambas manos. La longitud de las lanzas permitía que el combatiente de la primera fila quedara protegido por las que sobresalían procedentes de la 2ª, 3ª, 4ª y 5ª fila. Dado que la falange contaba con 16 filas de profundidad, de las que sólo atacaban las cinco primeras, las otras 11 se limitaban a levantar las sarisas por encima del hombro de los que les precedían protegiéndolos y, en su caso, relevándolos.

Asi, la falange se convertía en un erizo invulnerable que esperaba el agotamiento del adversario para luego embestirlo y destrozarlo con su potencia de choque. Esta unidad resultaba invencible en la medida que destrozaba el orden de batalla del enemigo, por regla general, incapaz de acabar con aquel erizo de lanzas largas. Pero había dos puntos débiles. El primero era la necesidad de contar con un terreno llano y sin obstáculos. El segundo, que encarecía de capacidad de maniobra frente a un ataque envolvente. El tercero, que solo valía para el conjunto. Un miembro de la falange aislado no podía recibir ayuda de sus compañeros y estaba condenado a muerte, ya que no podía defenderse a sí mismo.

Mientras la falange no se enfrentó con esos peligros, fue imbatible en el campo de batalla como demostrarían tanto Filipo con Alejandro. Sin embargo, en el choque con las legiones romanas fue derrotada vez tras vez por las espadas cortas y los escudos romanos.

El misterio del ejército desaparecido y la joya de Tutankhamón

El misterio del ejército desaparecido y la joya de Tutankhamón

Foto: JOYA. El pectoral del faraón.

En mitad de la nada se encuentra el único yacimiento de cristal líbico que existe en el mundo. En un área minúscula en mitad del desierto Líbico se encuentra el único yacimiento conocido de una roca más rara que el diamante y bautizada como cristal líbico. De aspecto lechoso, el cristal de sílice se encuentra en mitad de los corredores que forman las cadenas de dunas. Su origen podría estar en el impacto de un meteorito, hace 29 millones de años. Una temperatura y una presión extraordinarias habrían dado origen a la misteriosa materia. Tal vez ese origen incierto esté detrás de la atracción que suscita desde la antigüedad.

Por J. MÉNDEZ/BILBAO, El Correo Digital, 6 de febrero de 2005

En el Museo Arqueológico de El Cairo se conserva el tesoro funerario de Tutankhamón. Pues bien, la parte central del pectoral del faraón (una joya que le cubría el pecho) representa un escarabajo alado coronado por el 'wadj', el amuleto egipcio que representa un ojo. Se creía que el cuerpo y la cabeza del insecto estaban tallados en calcedonia. Pero no. Hace seis años un científico demostró que la pieza era de cristal líbico, una piedra única en el mundo perseguida hace ya 3.000 años por los egipcios. «Las altísimas temperaturas y la presión brutal provocadas por aquella colisión crearon esta piedra singular que mereció estar junto a un rey-dios en su último viaje», explica Álvaro.

El desierto Líbico, un infierno dentro del infierno, ha dado a luz un puñado de leyendas. Como la del ejército desaparecido. Hace 2.500 años el rey persa Cambises II acudió a consultar el oráculo de Amón. El sacerdote auguró la derrota de los invasores. Cambises, contrariado, juró vengarse, armó un ejército de 50.000 hombres y marchó hacia el templo para derruirlo. En su expedición, los guerreros se internaron en el Mar de Arena. Nunca más se supo de ellos. ¿Qué pasó? Puede que el 'kibli', el sofocante viento del Sur, agostara a la crema del ejército persa y que bajo las dunas, embalsamados por la arena, el calor y el tiempo, duerma desde hace 25 siglos una cohorte de armaduras, escudos, venablos y esqueletos: el sueño de cualquier arqueólogo.

El paraíso perdido

En ese mismo escenario sin nombre se encontraría también el legendario oasis de Zarzura, citado en 'Las mil y una noches'. Según los relatos de los beduinos, Zarzura dormita en el corazón del desierto custodiado por un pájaro blanco. Sólo los hombres más valientes podrán llegar a él y disfrutar de sus tesoros. En el oasis, bajo las palmeras, yace también una reina durmiente que sólo puede ser despertada con un beso. Almásy quedó seducido por la leyenda del paraíso perdido. En 1932 inició una expedición en su busca. El noble creyó avistarlo desde su avión en una zona de Jilf al Kabir. Cerca de allí descubriría la gruta con pinturas rupestres prehistóricas con los famosos 'nadadores del desierto', la evidencia de que el desierto fue en un tiempo un fértil enclave rebosante de agua.

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El vidrio en la joyería egipcia

La historia de la joyería egipcia con incrustación de composición vítrea se remonta a los principios de la época dinástica.

La joyería ha existido en diversos materiales, formas y usos. Sin embargo, aunque la joyería nace para ser utilizada en vida, los egipcios la utilizaron en la muerte colocándosela a las momias como parte del rito funerario, ya que según sus creencias que se apoyaban sobre unas bien definidas concepciones escatológicas, la muerte era un paso a otro estado de la existencia terrena. Según sus creencias, las joyas y amuletos tenían que ser elaborados con determinados materiales los cuales le conferían a la pieza ciertos poderes mágicos que ayudaban al difunto a recuperar la vida en el más allá y alcanzar la eternidad.

Entre los diferentes tipos de joyas que fueron trabajadas con alguna composición vítrea tenemos en mayor cantidad; los collares y los pectorales, contando también con numerosos ejemplos de brazaletes, tobilleras, anillos y pendientes.
En relación con su función y significado dentro del ajuar funerario, las joyas más que adornos eran piezas que poseían poderes mágicos por sus cualidades físicas.

En el capitulo XXVII del libro de los muertos se encuentra un mágico hechizo para un buitre de oro que se debía colocar en la garganta el difunto, en la viñeta dan instrucciones precisas de como elaborarlo, incluso se indica minuciosamente como debía ser manufacturado, detallando la forma y el material.

El gran tesoro de Tutankamón ha sido una evidencia muy importante para el estudio de la joyería egipcia con incrustaciones vítreas, además de que ha servido para verificar como se cumplían las instrucciones que vienen indicadas en el Libro de los Muertos. En la momia de Tutankamón se encontró un extraordinario pectoral como el que se indica en el capitulo XXVII Del Libro de los Muertos, trabajado en oro con incrustaciones de vidrio.

La mayoría de las joyas debían estar realizadas en oro por ser el material más relacionado con los dioses, la cual debía estar combinada con diferentes piedras semi preciosas de colores, las que gracias a su origen mineral le proporcionaban poderes mágicos.

Ante la dificultad que implicaba el conseguir piedras semipreciosas, el arte de la piedra incrustada se va imitar a la perfección con las diferentes composiciones vítreas, material ideal por tener las mismas cualidades físicas ya que también es de origen mineral. Rápidamente los artesanos logran imitar a la perfección las piedras semi preciosas, alcanzando una extraordinaria habilidad en el detalle del corte y pulido, donde el embutido requería una exactitud milimétrica al incrustarlo, llegando incluso alcanzar tal perfección en el trabajo, que cuando se pasa la mano por la superficie, da una sensación de continuidad que bien se podría pensar que se trata de un esmalte.

Museo de El Cairo, Egipto. A los joyeros se les llamaba neshedi nubi, el hombre de oro, y hemu nub, el artesano de oro. Se han localizado varias tumbas de artesanos. Por los títulos de Principal de la joyería de la propiedad de Amón, y Jefe de los artesanos de la joyería de Amón, lo más probable es que hayan sido artesanos reales.

Podemos encontrar todavía cargos de mayor importancia que el de los artesanos antes mencionados, el cual era el responsable de la organización de toda la industria, los cuales incluso nunca tocaban la pipa del soplador, en los diferentes títulos podemos encontrar los siguientes: Inspector de la tesorería del oro y la plata, inspector de la tierra color de oro de Amón y Pesador de Amón. Sus principal responsabilidad era la de dar instrucciones precisas sobre los materiales que iban a ser necesarios para la fabricación de los tesoros como también darle seguimiento a cada una de las fases de elaboración de la pieza. Aunque La organización de La industria Del trabajo Del oro no les permitía firma personal, se conserva el nombre de Neferronpet, quien firmo en su libro de los muertos

Debido a la precisión que requería el trabajo, antes de dar comienzo a la elaboración de la pieza era necesario preparar un diseño en una plantilla con el modelo de lo que se iba a manufacturar. Entre lo más importante que se tenía que planear desde un principio, era el de detallar muy bien el espesor y la distancia de las costillas donde iban a ser incrustados los fragmentos ya pulidos del material. Cada trozo tenía un lugar específico dentro del diseño, nunca se podía colocar una pieza en el lugar de otra, lo cual hacía más difícil aun el trabajo para el artesano.

Los soportes en su mayoría son de oro, el cual era trabajado en diferentes técnicas según fuera necesario; laminado, vaciado en molde abierto, o cuando se requería de un gran detalle a la cera perdida. Cuando se realizaban piezas de mayores dimensiones como las máscaras o sarcófagos, era necesario trabajar en varias partes y después unirlas con soldadura.

Ya terminado el soporte, se comenzaba a cortar y a pulir los fragmentos de la composición vítrea de acuerdo al tamaño del hueco para finalmente ser incrustados en su lugar.

Las piedras que se imitaban con la composición vítrea eran ágata y ópalo para el blanco, turquesa y lapislázuli para el azul, cornalina el rojo, malaquita el verde y negro la obsidiana. Todas poseían dentro de sus creencias un gran contenido simbólico.

El arte de la incrustación esta muy ligado al arte del mosaico que floreció en el imperio antiguo, de los cuales se conservan impresionantes ejemplares como los encontrados en la tumba del rey Zozer en Saqqara. La influencia de este arte se deja sentir posteriormente en otros materiales en objetos del ajuar funerario como el mobiliario elaborado en diferentes maderas.

Al comienzo de los tiempos históricos, durante la primera dinastía, podemos encontrar ya una fascinante y variada producción de finas joyas donde se puede apreciar un excelente panorama, debido a que presentan una gran variedad de materiales y técnicas entre las cuales podemos encontrar una gran variedad de collares pulseras.

Las piezas del imperio antiguo presentan una incorporación de elementos ya existentes en los tiempos prehistóricos trabajados en interesante inventiva artística, pero a la vez, algunas de las piezas presentan un burdo tratamiento de los elementos.

Indudablemente el collar más característico dentro de la joyería egipcia es el weskhet, trabajado en cilindros dispuestos de manera vertical en forma semicircular y rematados en los extremos. Fue muy común que este modelo rematara con la cabeza de un halcón.

Museo Metropolitano de Arte, Nueva Cork. En la época Badarian podemos encontrar las piezas más antiguas que se conservan de la joyería egipcia trabajada con alguna composición vítrea, entre otras, se encuentra el collar de pequeñas cuentas engarzadas en varios hilos de color azul que era muy común utilizar en esa época en las rodillas, los collares funerarios más antiguos que se conservan de composición vítrea y oro podemos encontrar el de Impy de la sexta dinastía. El collar se encuentra finamente trabajado en color azul y rematado en la parte inferior con 63 pendientes en forma de escarabajo, el nombre de Impy se encuentra grabado en ambos extremos en las terminaciones de oro.

En el trabajo de la diadema de rosetas con centro de cobre con incrustaciones, podemos apreciar como desde los tiempos más tempranos se trabaja la incrustación vítrea en la joyería.

En la joyería de la XII dinastía se pueden encontrar los trabajos más finos realizados durante el imperio medio. Sin grandes lujos estas piezas contienen una gran armonía y belleza, donde los materiales y el color son cuidadosamente escogidos para dar fuerza al terminado final.

Una de las piezas que destaca en este periodo por su gran belleza y sencillez es el pendiente de Khnumet finamente trabajado en oro granulado y composición vítrea. El medallón circular del centro esta realizado con una frita azul y decorado con una pintura en miniatura de una vaca recostada. Para resaltar más el detalle central se le coloco un recubrimiento de cristal de roca. Los gránulos de oro es un trabajo muy típico en el imperio medio, y aunque podemos encontrarlo en tiempos posteriores el detalle nunca va a ser igualado.

Un notable ejemplo de la minuciosidad con la que se trabajaba la composición vítrea en el imperio medio es el cinturón de cuentas de Senebtisy. Del cinturón cuelgan como adorno veintitrés finos hilos de cuentas en forma vertical en donde se intercalan los colores verde y negro. Una manera de ver el notable trabajo que realizaban en la composición vítrea durante el imperio medio es observando el brillo del collar de cuentas azul combinado con plata, realmente es una pieza única en su estilo.

En el Imperio Nuevo, durante la dinastía XVIII se produjo un auge en el uso del vidrio, el cual se ve reflejado en las magnificas joyas con incrustación vítrea que trabajaron los orfebres de la época.

En los ejemplos conservados, se puede observar como los modelos y las técnicas siguen siendo prácticamente las mismas. Lo minucioso del trabajo y la armonía en el uso de los colores muestran como la joyería del imperio nuevo llega alcanzar las más elevadas cotas de belleza y perfección.

Durante el reinado de Tutmosis III se elaboraron joyas de muy alta calidad, prueba de ello son las joyas que fueron encontradas en la tumba de sus esposas en Tebas. Entre las piezas se pueden destacar por su belleza brazaletes con finos detalles, una variada cantidad de collares como el exquisito collar que tiene como decoración unos peces combinados con las cuentas de vidrio, la hermosa peluca que esta casi cubierta en su totalidad por rosetones incrustados de vidrio de colores y la diadema con el ureus no.

El punto máximo alcanzado en la joyería de la XVIII dinastía se encuentra en el reinado de Tutankamón, y no hay mejor ejemplo para ilustrar tal afirmación que las joyas encontradas en su tumba donde las piezas alcanzan la máxima habilidad artística.

Entre las joyas más hermosas que se le colocaron a la momia de Tutankamón, se encuentra un pectoral en forma de buitre trabajado en oro con incrustaciones de vidrio, el buitre se muestra con las alas extendidas y volteando la cabeza hacia el lado izquierdo. El trabajo está realizado realmente de manera magistral, en su superficie contiene trescientas incrustaciones de vidrio oscuro en diferentes tonos, azul, rojo y; la parte posterior esta trabajada de idéntica manera. El buitre de Tutankamón se destaca también por ser una pieza muy controvertida, ya que algunos autores afirman que la pieza está esmaltada, en realidad no hay pruebas de que en el Egipto faraónico se realizara este tipo de trabajo, sin embargo es tanta la perfección de está pieza que aun existe la duda, y en el caso de serlo, la pieza sería el más antiguo ejemplo de esmaltado.

Por el gran detalle que presentan la mayoría de las piezas de metal que se utilizaron como soporte en la joyería, lo más probable es que se trabajaron a la cera perdida. Para llevar a cabo este procedimiento se realizaba un modelo en cera para dar los detalles, después se recubría con una capa de arcilla en el cual se dejaban dos orificios, uno para vaciar el metal caliente y otro para drenar la cera fundida. Este proceso permite dar un gran detalle a las piezas pero presenta el inconveniente de no permitir una producción masiva o en serie como se logra con un molde abierto, tal y como se utilizaba en la mayoría de los amuletos.

Las joyas de Tutankamón se hicieron en oro y piedras semipreciosas, incorporando formas y diseños de la naturaleza, animales y vegetales como lo muestra el pectoral que tiene como decoración principal una luna llena trabajada en electrón. La luna descansa sobre una barca solar de oro que flota en una base de flores de loto. El pectoral, además de ser un diseño muy hermoso, combina a la perfección las piedras semipreciosas con el vidrio, lo cual le da un encanto muy particular a la pieza.

El pectoral en forma de halcón es probablemente una insignia real por su gran contenido simbólico. El halcón alado que representa al faraón, porta en su cabeza el disco solar que es el símbolo de la divinidad. El halcón sostiene con fuerza en sus garras el shen, símbolo de la eternidad, y el anj símbolo de la vida, se tiene en una sola pieza el poder, la vida y la eternidad . El plumaje del ave está trabajado con un gran ritmo con incrustaciones vítreas de vivos colores.

El pectoral combinaba en una sola pieza varias funciones como talismán, el marco que lo rodea en la mayoría de las veces es la fachada del templo, y en su interior siempre aparecen elementos mágicos como el buitre, el djet, anj o shen.

No menos de veintiséis pectorales trabajados con incrustaciones fueron encontrados en la tumba de Tutankamón, algunos estaban colocados en la momia y otros en diferentes objetos del ajuar funerario. Aunque en la gran mayoría se utilizó la composición vítrea para las incrustaciones, ocasionalmente también se combino con piedras semipreciosas como cuarzo, jaspe y cornalina, y solo en muy pocos casos con lapislázuli y turquesa.

La dinastía XIX, cuenta con una importante cantidad de piezas elaboradas con composición vítrea incrustada como las encontradas en el Serapeum entre las cuales destaca el pectoral en forma de halcón de Ramsés II por su gracia y colorido. También se cuenta con brazaletes, tobilleras y unos pendientes sumamente toscos y recargados. Aunque estas joyas no tienen comparación con las anteriores, presentan un gran detalle técnico en la elaboración y terminado como el pulido, incluso las costillas son muy finas, muestra de que las herramientas que fueron utilizadas en la manufactura de las joyas eran de gran calidad.

Del tercer periodo intermedio a finales de la época faraónica, se sigue trabajando la joyería con vidrio de una manera muy abundante entre las cuales podemos destacar las del famoso faraón mencionado en las sagradas escrituras Psusennes.

Entre los pectorales de este periodo sobresalen dos. El formado por el pilón del templo que contiene en su interior un escarabajo alado y que se compone de oro e incrustaciones de composición vítrea azul y el del escarabajo trabajado en jaspe verde considerado una de las piezas más hermosas de este periodo por su colorido y contenido simbólico. Las alas de oro están minuciosamente incrustadas con vidrio en franjas verticales. Sobre la parte superior del escarabjo se encuentra el cartucho real con el nombre del faraón también trabajado con incrustaciones jaspe y vidrio. Todos los detalles están cuidadosamente trabajados lo cual hace que esta pieza se distinga entre otras muchas.

Del reinado de Sheshonq durante la XXII dinastia podemos mencionar los brazaletes de oro en forma cónica, trabajados con incrustación de lapislázuli y vidrio, y el hermoso pectoral del escarabajo de lapislazuli que emerge del horizonte con el disco solar en la parte superior, franqueado por dos serpientes ureus que portan la corona blanca.

Museo Británico de Londres. Por su alto contenido simbólico la joyería formaba parte inseparable del egipcio tanto en la vida como en la muerte, por lo que su presencia puede encontrarse a lo largo de toda la historia faraónica. La tumba va a ser el mejor ejemplo para ver que objetos y materiales eran importantes en el más allá. Originalmente eran objetos sencillos que además de su función cotidiana poseían una función simbólica, pero poco a poco fueron haciéndose más elaborados hasta llegar al punto culminante en el imperio nuevo.

Los materiales que se utilizaron en la joyería prácticamente son los mismos desde principios del Periodo Predinástico, como las composiciones vítreas, las piedras semi preciosas, y el oro, lo cual nos dice claramente que el egipcio siempre trataba de buscar protección en el más allá, todo tenía una interrelación, culto, magia, religión, forma y material. El vidrio siempre estuvo presente.

Madrid. El Servicio de Arqueología de Collado Mediano ha hallado las ruinas de una posada romana del siglo I

Madrid. El Servicio de Arqueología de Collado Mediano ha hallado las ruinas de una posada romana del siglo I

Foto: Ruina de una posada romana del siglo I, en Collado Mediano. Las excavaciones arqueológicas han puesto de manifiesto que el edificio estaba estructurado en tres fases de construcción.

Por Gema Silván, Telemadrid, 29 de enero de 2005

El yacimiento encontrado en Collado Medianao se trata de un miaccum, un establecimiento asociado a una vía romana que unía la ciudad de Mérida con Zaragoza. Los expertos sabían desde hace tiempo de la existencia de este yacimiento, pero no conocían el lugar concreto donde podía estar. Después de varios meses de excavación han hallado el único establecimiento de este tipo descubierto en la Comunidad de Madrid. En su estructura se aprecian las estancias propias de las posadas: los baños termales, las habitaciones y la cocina con su horno y su fragua. También se han descubierto vasijas de cerámica barnizadas y policromadas. Los arqueólogos pretenden encontrar aún más restos, por lo que las labores de excavación continúan. El Gobierno regional colaborará con el Ayuntamiento de Collado Mediano en el estudio de estos hallazgos, su musealización e incorporación dentro del itinerario de yacimiento arqueológicos visitables de la Comunidad.

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Miaccum: en busca de la mansio perdida

Por J.J.Guijarro, Sección: Roma y Grecia en Celtiberia.net, 26 de enero de 2005

INTRODUCCIÓN

No debían saber los Anticuarios de la Real Academia de la Historia que, desde 1917, entre las pilas de cartas, documentos y papeles del Gabinete de Antigüedades se encontraba la solución a los desvelos de muchos investigadores de la época y de muchos otros que tomarían su relevo en el ardiente estudio de la Vía romana 24 o de La Fuenfría.

En esa carta, con un sobre modesto dirigido al Padre Isla desde la modesta Parroquia de San Ildefonso de Collado Mediano, el párroco de ésta, D. Ricardo Fernández García, daba oportuna y exacta cuenta de los espectaculares hallazgos realizados en las cercanías del pueblo.

Mucho dudamos que D. Antonio Blázquez y Delgado-Aguilera supiese nunca de la existencia de esta carta. Su espíritu sagaz y el cariño y dedicación con que trató siempre a la Vía de la Fuenfría, pero sobre todo sus desvelos por situar de forma correcta las mansio de Miaccum y Titulciam, le habrían llevado a asociar de forma inmediata los hallazgos de Collado Mediano con esta importante vía. Así habría sido dado por zanjado, sin apenas comenzar, el problema secular que hoy nos ocupa y que también nos ha robado horas preciosas.

Queda para el anecdotario si algún tipo de enfrentamiento personal o enconamiento profesional llevó a José Ramón Mélida, entonces Anticuario Perpetuo de la Institución, a no ofrecer la información a Blázquez. Tal vez simplemente ni siquiera él mismo abriese una carta dirigida a un desconocido...cuando no a un difunto.

El Padre Isla de nuestra carta no puede ser otro que D. José Francisco Isla, fallecido en 1781. De ser así, difícilmente podría haber atendido a la modesta llamada de atención del Padre Fernández. No obstante, en la docta Institución, como en otras, la falta de personal, la desidia o el exceso de celo ha dificultado de forma notable el desarrollo correcto de los acontecimientos. Sirva tal vez este hecho como justificación.

No debe pasarse por alto tampoco que es precisamente durante la concurrencia de Mélida como Anticuario Perpetuo cuando el Gabinete de Antigüedades inicia una llamativa y acusada fase de disminución de su actividad (Almagro Gorbea, 1999).

El caso es que, este documento escueto pero sin desperdicio alguno, quedó relegado al olvido hasta que la reorganización del Gabinete sacó a la luz el Catálogo e Índices de la Comisión de Antigüedades de Madrid (Maier, 1998).

En el catálogo ésta era una carta más, pero para nosotros suponía un acicate especial pues desde 1997 dirigíamos el Proyecto de Investigación sobre poblamiento Neolítico y Megalitismo en la Comunidad de Madrid teniendo a nuestro cargo la prospección, entre otros términos municipales de la Sierra, del municipio de Collado Mediano. Es más, en ese mismo año habíamos sondeado, a la búsqueda de túmulos prehistóricos y por encargo expreso de la Dirección General de Patrimonio Histórico como Asistencia Técnica, un extraño amontonamiento de tierra, tejas, piedras y ladrillos en el paraje de El Beneficio, en ese mismo municipio.

El yacimiento resultó ser de cronología más reciente que lo encomendado en nuestra carta de encargo motivo por el cual se levantó un acta e informe preliminar del sondeo y se dictaminó lo que entonces se esperaba, que su cronología era histórica y no prehistórica.

Desde que tuvimos la oportunidad de leer la misiva del párroco de San Ildefonso jamás pudimos olvidar lo explícito de lo señalado. Por ello, movida la acción por la curiosidad y el buen hacer profesional, en la III Campaña del mencionado Proyecto regresamos varias veces al municipio con la intención de localizar el enclave señalado...siempre sin fortuna.

Pero la vida da muchas vueltas, y en arqueología más –eso lo saben bien quienes están leyendo estas líneas- y hete ahí que en el año 2002 gracias a la arqueóloga Cristina Ruiz y a algunos artículos que habíamos escrito sobre la zona según avanzaban nuestras excavaciones en el cercano dolmen de Entretérminos y las investigaciones de nuestra Tesis (Jiménez Guijarro, 1998;2000), llegamos de nuevo a Collado Mediano. Gracias a esta arqueóloga y al empeño de Juan Carlos Bustos, Alcalde de la corporación, conseguimos sacar adelante un Proyecto de Investigación y un Inem que en 2003 trabajaba, con ocho personas a pleno rendimiento en el municipio.

Ese fue el momento de los paseos, del tiempo para pensar...y de los quebraderos de cabeza. Así regresó la carta del párroco, como una leve brisa de invierno que acaricia fría la cara del arqueólogo avezado –que es el que está en el campo...y no el del despacho por mucho que alguno de mis maestros me lo hiciese creer durante años-. Así regresó la carta y las palabras de Don Ricardo tomaron voz, y allí, ante nosotros, por donde pasamos cien veces, donde yo mismo excavé años atrás, asomaban desafiantes las canteras someras del pórfido...y los ladrillos, y los muros y la argamasa...y las tejas...

La insistencia de algunos vecinos de Collado Mediano y el interés de la corporación municipal nos condujo, como un torbellino a un descubrimiento escalofriante. Allí estaba todo, removido, olvidado, con casi cien años a la espalda y una Guerra que borra memorias cuando no las aniquila. Ante nosotros las ruinas, tímido asomo de muro, se convirtieron en la vetusta Pompeya.

Claro, que la gente del pueblo, la que de verdad conoce los recovecos de la Historia –muchas veces porque forman parte cotidiana de ella- siempre tiene algo más de información de lo que parece. Sobre todo más información de la que de forma alegre pero inquisitiva les solicitamos los arqueólogos.

Quizás por ello aquellas personas tenían algo más de información...y en ella, con rigor científico y bisturí certero, basaba su empeño –que era mucho- en que centrásemos nuestras pesquisas en El Beneficio. Allí era conocido que habían excavado, cuando menos, un maestro de escuela allá por los 40 o 50 y D. Rufino Ortega, el penúltimo sacerdote titular de la Iglesia de San Ildefonso que con gran ahínco y desvelo, acompañado de una caterva de chavales, se había empeñado en arrojar algo de luz acerca de tan misteriosas ruinas. Intención puso mucha, pero debían de ser –como siempre- malos tiempos para la arqueología y nadie le hizo caso. Tal vez por aquellos felices años 70-80 la creencia de algunos arqueólogos de que un aficionado era un peligro había calado tan hondo que derivó en un incomprensible ostracismo hacia quienes más datos tienen siempre y con más desprendimiento y generosidad los comparten.

Perdió la Historia la segunda oportunidad para resolver el acertijo y El Beneficio, junto a Collado Mediano volvió a quedar arrinconado por la historia –así, con minúscula, que la de verdad, la de la H, no conoce de bajezas ni ostracismos- y vetado su acceso a la investigación arqueológica.

Con el permiso de excavación en la mano y un nuevo Inem de cinco arqueólogos en el bolsillo, hincamos el pico en la cima misma del montículo. Y digo pico porque la piqueta rebotaba sobre la tierra compactada que había dejado en herencia un circuito de motocross ilegal que pasaba literalmente por encima de los restos arqueológicos.

Tres días bastaron para que se empezasen a dejar ver los muros trabados con mortero de cal, las tejas curvas, los ladrillos de hypocaustum, los bipedales...y algo más tarde las sigillatas y las cerámicas de cocina. Nuestro júbilo era total. Un poco más y allí estaban también los restos humanos a los que se refería la carta de Don Ricardo, y un sin fin de muros que delimitaban, día a día estancias, accesos, derrumbes, hornos...

Por entonces el Ayuntamiento había establecido las pautas básicas de trabajo y tomado tan en serio las recomendaciones de su recién estrenado y flamante Servicio de Arqueología que procedió al cierre de la zona. La restricción del paso hizo un bien inmediato que pocos han sabido ver: ya no hay motos...y eso es una victoria, porque algunos aficionados al campo motorizado –que se disfruta de otra forma- no comprenden que la libertad de uno acaba justamente donde empieza la de los demás. Gran acierto celebrado con pocas alharacas pero que yo quiero reconocer públicamente desde aquí. Luego se cerró el recinto destinado a la excavación para permitir una mayor protección y el desarrollo cómodo de los trabajos hasta hoy y esperemos que mañana también.

NUEVOS HALLAZGOS EN TORNO A LA VIA 24

Estudiado con detenimiento, el Itinerario de Antonino, aún cuando no deba ser considerado una especie de Biblia oficial de la caminería romana –¡ay, si supiésemos de veras con cuántas páginas originales se escribió ese otro magno libro!- no merece el ultraje de tacharlo de incompleto o poco cuidadoso tan sólo porque lo que dice no se acomoda con nuestras expectativas.

Así, Saavedra, uno de los máximos especialistas en caminería romana de fines del siglo XIX, había señalado entre Segovia y Miaccum la clara omisión de una mansio que él creía haber localizado en el Ventorrillo del Duende, a tres kilómetros de Guadarrama (Saavedra,1862). Aún no se había establecido como seguro el tránsito a través de la Fuenfría y ya, para que los cálculos encajasen, se había supuesto la falla del Itinerario.

Con estas noticias y conocimientos D. Antonio Blázquez se dispuso, desde 1906, a buscar el paso serrano que conectase, siguiendo el Itinerario, ambas mesetas. Fruto de estos desvelos fue el hallazgo por parte del avisado ingeniero de montes, D. Alberto Martínez, de un miliario en las proximidades del Puente de la Venta [de Santa Catalina] de Cercedilla.

Gracias a este célebre y bien conocido hallazgo quedó demostrada la existencia de un trazado viario que desde Segovia, a través del Puerto de la Fuenfría, bajaba hacia las tierras de la Meseta Sur pasando por Miaccum.

Blázquez, como muchos otros investigadores, tomó en su primera publicación por válida la conjetura de Saavedra acerca de la carencia de una mansio y situó Miaccum en las proximidades de Madrid, a orillas del Arroyo Meaques (Blázquez, 1911). Erró el sabio en la situación de Albucella en Villalba como bien rectificó con posterioridad (Blázquez, 1912) y pensamos, como han señalado numerosos investigadores, entre los que queremos destacar a G. Arias, también erró en la situación de Miaccum.

Lamentablemente la transcripción del miliario que publicó Blázquez no era muy completa debido a la extrema dificultad para leer el campo epigráfico. Un trabajo exhaustivo de Ruiz Trapero, de Santiago y Olmos (2001) ha venido a arrojar algo de luz al respecto. La lectura que ellos dan, basada en la de Stylow (1994) y con la que tras revisar la pieza estoy de acuerdo, es la siguiente:

[-]CO +
[-]DECIO LG AVG PR P
[-]+ P XVII

Se advierte la discrepancia entre las lecturas de Blázquez y estos últimos autores en la tercera línea, donde el primero de ellos leía C [-] VII, interpretándolo como el VII Consulado de Vespasiano.

No es mucho, pero es suficiente para trazar una hipotética adscripción a una restitución de piedras miliarias y tal vez mejora de parte del trazado por parte del gobernador de la Hispania Citerior, C. Messius, Q.L. Decius Valerianus –luego emperador Decio Trajano-. El miliario estaría dedicado a Maximinus Augustus y a Maximus Cesar y podría datar de los primeros meses del 238 d.C.

Sabemos de la existencia de otro fragmento de miliario, más reciente, tal vez del siglo IV, recuperado junto al anterior (Ruíz Trapero et alii, 2001:223). Por tanto es de suponer que un camino construido en el siglo I o II d.C., cuyos miliarios fueron restituidos en el siglo III d.C. estaba en funcionamiento aún en el siglo IV d.C. bajo dominio romano.

No es este momento para tratar con detenimiento la implicación de este tipo de miliarios y su relación con el proceso de romanización de la sierra madrileña. Será algo sobre lo que incidiremos en próximos trabajos.

Pero sabemos también algo más trascendente: desde el Puente donde se recuperó la miliaria de Cercedilla hasta una de las dos mansio señaladas por el Itinerario –Segovia o Miaccum- había XVII millas.

Blázquez señaló al respecto que no podíamos fiarnos de que la lectura de millas, en caso de serlo, fuese correcta, ya que podía hacer referencia, como en otras ocasiones, a las millas medidas desde dos o hasta tres mansio anteriores. En el caso de Cercedilla esto me parece absurdo, pues si hay un verdadero lugar, como veremos en un momento, donde son necesarias este tipo de indicaciones, es en un puerto de montaña. La disyuntiva reside en si uno asciende o no el puerto y dónde dirigirse a pernoctar.

Es en cierto modo lógico pensar que esta mansio se tratase de Segovia. Para llegar a esta conclusión nos basamos en varios datos. En primer lugar sería lógico que al inicio del ascenso del puerto se señalase la distancia hasta la siguiente posada, que sería Segovia, al otro lado de la Sierra. No debemos olvidar que el tránsito de este tipo de vías no debía ser un viaje de placer y que atravesar tierras poco pobladas y quizás mal defendidas podría resultar harto arriesgado. Ni qué decir tiene lo que debía suponer hacer ese trayecto en pleno invierno cuando a uno aún se le ponen los vellos erizados al pensar en atravesar Navacerrada tras unos días de nieve.

Por otra parte, si tenemos en cuenta que la distancia entre Segovia y Miaccum, según el Itinerario es de XXIV millas, quiere decir que desde ese miliario hasta la otra mansio debía haber VII millas. A la vista de este dato inequívoco es imposible que el miliario se refiera a Miaccum. Sin embargo si es a Segovia a quien se refiere, las millas –empleando la milla de 1480 metros o la de 1666 metros- se ajustan bien al recorrido real. Si pensásemos que desde el miliario hasta Miaccum había XVII millas –algo que a algún municipio podría interesarle-, sería obligatorio que desde él hasta Segovia hubiese VII... y eso no ocurre ni siquiera trazando el camino en línea recta.

Por ello, desde el puente del miliario hasta Miaccum debe haber VII millas, esto es, 10’36 kilómetros tomando la milla de 1480 metros o un máximo de 11’66 kilómetros tomando la de 1666 metros. Así, la situación de Miaccum no puede superar esta extensión máxima en línea recta. Curiosamente El Beneficio queda perfectamente comprendido en esa misma distancia, mientras que otra de las pretendidas candidatas a situar esta mansio, allá por las tierras de Collado Villalba, en las proximidades del Arroyo del Guatel (Arias,1987), y en cuyas cercanías se recuperaron algunas aras votivas (Ruíz Trapero, 2001), queda fuera del límite máximo de distancia tomada en línea recta –que ya es de por sí irreal-.

Gonzalo Arias (1987) ya situó hace años, en una de sus interpretaciones al camino de la Vía 24 y al Itinerario, Miaccum en El Beneficio. Aunque también lo hizo en El Cerro de El Castillo, donde damos fe cierta de la inexistencia de restos arqueológicos. Sí los encontramos nosotros hace años en cambio en El Jaralón (Jiménez Guijarro, 2000), consistentes en restos de cerámica y sílex correspondientes al Calcolítico-Edad del Bronce y posiblemente a la I Edad del Hierro a juzgar por la tipología de algún elemento de molienda descubierto en fechas recientes.

De El Beneficio se sabía lo que Arias recogió en los años 70. De estos datos, sin más evidencia, se colegía la existencia de un emplazamiento posiblemente romano sin más. Seguramente el peso de los descubrimientos realizados en las inmediaciones del Arroyo Guatel, incluidas las evidencias romanas, hicieron que la balanza se inclinase a favor de la creencia de que, de haber una mansio, debería estar allí. Nosotros mismos lo hemos pensado varias veces y tan sólo hemos llegado a la conclusión de que hubiese cierta relación entre la ‘posada’ de El Beneficio y un asentamiento mayor en las proximidades del Guatel. Pero aún está por determinar la verdadera entidad de los restos villalbinos.

Antes, y quizás fuese este dato el que condujo a Arias a Collado Mediano en sus andanzas provechosas, Blázquez y Sánchez Albornoz (1920:10) ya habían señalado la existencia entre los términos de Guadarrama y Collado Mediano (...)por donde va la cañada de ganados, a unos 500 metros de la actual carretera, existe el llamado pajar de La Puerta Latina. Dato interesante sobre el que casi nada hemos podido averiguar.

Hoy el panorama ha cambiado bastante. Desde que se iniciaron las excavaciones arqueológicas en El Beneficio-Miaccum en Julio de 2004 el creciente número de restos recuperados, la clara concentración de los mismos en un tramo temporal muy determinado y la existencia de tres fases de construcción sucesivas –cronológicamnete similares a los pretendidos tres momentos de construcción y reparación del camino de La Fuenfría- nos han llevado a la conclusión de que El Beneficio-Miaccum no puede ser más que la evidencia de esa mansio perdida y hoy felizmente hallada.

El edificio hallado presenta una estructuración peculiar en torno a unos baños modestos a los que se anexan áreas de servicio y un tramo de vial empedrado que le da acceso. No estamos ante una villa o lo que arquitectónicamente se esperaría que lo fuese. Más bien, todo lo descubierto hasta la fecha parece señalar hacia una edificación muy concreta y funcionalmente estructurada para la prestación de un servicio determinado.

La problemática principal del estudio de los trazados viarios romanos en la Península Ibérica, y en especial en zonas que como nuestra Sierra Norte no parece prolija en yacimientos –o tal vez en hallazgos- reside en el hecho de que, durante casi un siglo, cualquier tímida aportación hacía variar , de forma indefectible, el trazado de las vías.

Desde la famosa creación de Titulcia –la ficticia y moderna, que no la de origen romano- y el establecimiento de la igualdad entre el Arroyo Meaques y Miaccum por esa curiosa validez –un tanto problemática no obstante- de la asimilación fonética, se han sentado verdades como catedrales que, hoy por hoy no se sostienen. Razón tenía el afamado Albert Einstein cuando señalaba que en este mundo nuestro es más fácil desintegrar el átomo que un prejuicio. En Arqueología a veces desmontar lo que se ha tenido por cierto, por falaz e imaginario que esto fuese, supone una crítica acérrima.

Hoy, al fin de nuestro primer acercamiento a la temática viaria, y sin negar el enorme valor que el trabajo de muchos otros que nos han precedido supone, podemos señalar que, como diría Don Santiago Ramón y Cajal, no hay más religión que la de los hechos. Y hechos, lo que se dice hechos hay pocos fehacientes que sustenten el andamio de lo construido en torno al trazado viario de la Sierra de Madrid.

Tenemos la evidencia de un posible miliario localizado por Blazquez y Sánchez Albornoz (1920:11) en el camino de Torrelodones a Galapagar, en las proximidades del Puente de La Alcanzorla. Es no obstante piedra anepígrafa y dada a la confusión si tenemos en cuenta la presencia de algunas piedras similares en los trazados carreteros de época de Felipe II. Tampoco tenemos más evidencias que las dadas por estos investigadores para pronunciarnos a favor o en contra de la atribución. Para nuestro estudio no resulta muy relevante al carecer de epígrafe pero sí resulta factible que el camino descendiese hacia las tierras llanas de Las Rozas por este lugar.

Sabemos algo más. Miaccum no debió ser más que una posada de cierta importancia, eso sí, dada su ubicación en el acceso al paso de sierra. En cambio a Titulciam, la mansio siguiente en la Via 24 según el Itineraio, debe suponérsele una importancia mayor puesto que debió ser un nudo de comunicaciones que enlazaba los trayectos de las vías 24, 25, 26 y 29.

Hay que preguntarse de nuevo si es realmente necesario que cada mansio fuese en realidad algo más que una posada en el camino y si realmente es necesario que surgiese en torno a ella –en proximidad inmediata- una gran población. La respuesta es clara a la luz de las evidencias.

Pero tenemos algunos datos más de cierta relevancia. En primer lugar que parece existir una clara relación entre el trazado del viario romano y la existencia de un camino previo de origen indígena. No es gran descubrimiento este sobre el que ya han dado su opinión numerosos investigadores, pero sí permite suponer la existencia, en las inmediaciones de algunos de los principales puntos de parada en el trayecto, de restos de poblaciones indígenas. No en vano el comercio y en ocasiones la defensa también les incumbía a ellos. En algunos sectores del Sur de la Comunidad de Madrid este dato no es significativo, pero en el sector serrano, que tenemos la certeza acusó una población menor y quizás más tardía, sí presenta visos de ser un dato relevante.

Pero aún tenemos más. Mediante la técnica de localización que hemos empleado en nuestra investigación, hemos decidido seguir la regla de las distancias máximas de radio. Según esta y basándonos en los datos del Itinerario, hemos trazado una serie de círculos y arcos de círculo desde los puntos seguros y otros, provisionales, desde los lugares posibles de localización (Fig.1).

En esta regla, aún cuando no pueda aplicarse de forma tajante a todos y cada uno de los casos, hemos detectado que suele cumplirse el hecho de que la localización de las mansio no excede el arco máximo de radio. Como es de esperar, al contrario, las mansio suelen situarse dentro de este radio máximo, entre 2 y 5 kilómetros –a veces más, variando de la orografía- al interior del límite.

Este hecho, que creemos puede entenderse como una suerte de norma de límites, nos ha servido de apoyo a la hora de establecer la situación de algunos puntos del trazado y sobre todo para la confección de un mapa, creemos que más aproximado a la realidad, del sistema básico de viarios romanos principales. No entraremos de momento en los ramales secundarios, vías transversales, etc. puesto que es un tema que excede lo planteado en esta primera aproximación y sobre el que ya se está preparando un concienzudo estudio.

EVIDENCIAS MATERIALES

Respecto a los datos, como se ha señalado, tenemos que en El Benefico-Miaccum hemos empezado a desenterrar los restos de un edificio singular con un sistema termal modesto, un área de cocina y servicios, y lo que es más importante, una vía empedrada de servicio que daba acceso a las instalaciones.

Las evidencias constructivas, como señalamos antes, evidencian de momento tres fases constructivas. La primera, datada en el siglo I-II d.C. y por completo desmantelada, una segunda, que muestra ciertas variaciones en planta respecto a la fase anterior, datada entre los siglos II y IV d.C. –y que debe considerarse la fase más activa o importante a juzgar por los restos hallados y la entidad de las construcciones-, y una última fase, muy tímida, que reacondiciona espacios y estancias de la fase anterior y parece centrada en un área de servicios –tal vez un sector metalúrgico- asociada a un sector muy concreto del recinto. Esta fase se data en el siglo IV-V d.C.

No deja de ser curioso también que estas fases, como ya quedó dicho se asocien de forma directa a las diferentes fases de construcción, uso y reparación del camino romano. No en vano la mansio era por lo general un establecimiento público regido por un oficial mansionarius, con lo cual sería de esperar que en las diferentes reparaciones se efectuase también algún tipo de intervención en este tipo de establecimientos.

Resulta curioso que en el caso de El Beneficio-Miaccum las dos primeras fases constructivas han deparado evidencias de una destrucción que dio paso a la renovación de las instalaciones. Quizás esta persistencia en el establecimiento –aún dada la aparente inseguridad- se debiese más que nada al hecho deque no podía o debía ser trasladada la edificación a otro lugar. Este hecho corrobora nuestra tesis de que estemos ante una verdadera mansio cuya ubicación exacta cumplía un papel de cierta magnitud.

EL ‘NUEVO’ TRAZADO DEL ITINERARIO

Sobre el Itinerario, y de forma más concreta sobre su paso a la cartografía, han corrido ríos de tinta y sin duda seguirán corriendo aún. La arqueología, como base documental de la construcción secuencial y cultural asociada a la Historia es una ciencia que demuestra así su imperfección. Pero visto desde un aspecto positivo, esta misma falibilidad es la que permite el avance científico.

Por ello, basándonos en lo ya escrito y sin recurrir a un nuevo planteamiento minucioso y exhaustivo de cada uno de los tramos a los que se han dedicado con ahínco otros colegas, nos permitimos presentar las conclusiones fundamentales a las que nos conducen los estudios que, en torno a Collado Mediano y al yacimiento de El Beneficio-Miaccum, estamos llevando a cabo.

Hemos visto cómo hubo, años atrás, algunas aproximaciones acerca de la importancia que Collado Mediano pudo tener en la Antigüedad Romana. Para A. Blázquez y Sánchez Albornoz el paso de la Vía 24 por las tierras del municipio, coincidiendo en gran medida con lo que siglos después sería la cañada de merinas y el Camino Viejo de Segovia, era cosa cierta.

Más acertado fue el planteamieto de G. Arias quien llegó a señalar, por vez primera, la posibilidad de que Miaccum fuese El Beneficio. Sus trabajos fueron los que nos hicieron reflexionar en profundidad acerca de esta cuestión.

Sin duda si estos investigadores hubieran conocido la carta del párroco de San Ildefonso o hubiesen tenido la oportunidad de llevar a cabo las pertinentes excavaciones arqueológicas hubiesen llegado a la misma conclusión que nosotros.

Visto que no hay demasiados problemas para hacer coincidir las distancias que unían Segovia-Miaccum y sobre todo las que iban desde Miaccum hasta el miliario de Cercedilla, podemos señalar que la Vía 24 ascendería la falda Norte de la Sierra de Guadarrama hasta el Puerto de la Fuenfría. De allí descendía la ladera Norte, paralela al Arroyo de la Venta, lugar en cuyas proximidades -a 700 metros del Puente de la Venta de Santa Catalina- apareció la referida piedra miliaria (Blázquez, 1911).

Hasta aquí las evidencias del camino no dejan lugar a dudas. Si tenemos en cuenta los datos que sobre la presencia de tres posibles piedras miliarias situadas en las tierras de Guadarrama recogieron Blázquez y Sánchez Albornoz (1920:10) el camino podría pasar por las proximidades del Egido de Guadarrama y cercano a la linde con las tierras de Alpedrete.

Aquí empiezan –y continúan- las posiciones encontradas. Unos hacen coincidir la Vía 24 con una pretendida Vía de La Machota (Arias, 1987:380), bajando el camino desde Cercedilla directo por Los Molinos y Guadarrama hacia El Escorial. Impensable según nuestra opinión para una vía principal.

Para Blázquez y Sánchez Albornoz el camino, desde el miliario de la Venta de Santa Catalina, bajaría siguiendo el cordel de ganados, quizás por la denominada Puerta Latina (Ibidem, 1920:10), cercana a la Venta de ‘La Serranilla’ o de los Pajares de San Juan (Espinosa Montalvo, 1996:198) en tierras de Collado Mediano. Desde aquí descendería por el cordel ganadero limitando los términos de Alpedrete y Guadarrama. Está claro que el camino no iría en dirección Oeste, pasando por Los Molinos y Guadarrama.

Nosotros consideramos que el itinerario, desde el miliario de Santa Catalina descendería paralelo al Río de La Venta, pero por su margen izquierda –según su curso natural de descenso- por el camino viejo hasta las proximidades de la Ermita de Santa María y hasta el interfluvio de este Arroyo con el Río Puentes.

No tiene sentido que el camino romano cruce el Río de la Venta por el puente de Santa Catalina o de la Venta para tener que volver a cruzarlo una milla aguas abajo. Además, el pretendido paso del camino por Los Molinos y Guadarrama es ilógico puesto que en ese trazado es obligado que la vía atraviese no sólo el mencionado río, sino todos y cada uno de los arroyos que desde La Peñota descienden para desaguar en el Guadarrama.

Proponemos que el trazado siguiese, tras cruzar el Río Puentes paralelo al Cerro de la Peña del Sol, por el Collado de la Peña del Guijo y en la ladera de Jarahonda, paralelo siempre al Arroyo de La Ventilla hasta los Pajares de San Juan. Este es el camino que seguía el cordel ganadero tal y como señala J. Espinosa (1996:199) y el que conducía al Puerto de la Fuenfría hasta el Siglo XVI.

De aquí partiría un camino de dos millas de longitud que llevaría hasta la mansio de Miaccum, lugar de parada tras el descenso del Puerto de la Fuenfría.

Desde aquí la vía continuaría, tal y como la describieron Blázquez y Sánchez Albornoz (1920), por el cordel de ganados, siguiendo en parte el trazado del Camino Real y siempre paralela al Arroyo de Los Linos por Fuente Vallejo y Los Labajos.

El camino seguiría hacia Galapagar atendiendo a los importantes hallazgos epigráficos y romanos localizados en torno al kilómetro 40 de la vía férrea (Ruíz Trapero, 2001), los restos de calzada empedrada recuperados en el seguimiento arqueológico de las obras de Casrrama (J.M. Rojas, com. per.) en las proximidades de Galapagar, las evidencias romanas de esta localidad, y sobre todo el posible miliario localizado por Blázquez y Sánchez Albornoz en la carretera de Torrelodones a Galapagar, en el paso sobre el Guadarrama y al que antes se hizo alusión.

Una vez superado el Guadarrama a la altura de Torrelodones el camino descendería paralelo a la margen izquierda de este río. Según nuestros cálculos la siguiente mansio se encontraría situada en el interior de un triángulo hipotético con vértices en las proximidades de Torrelodones al Norte, Fuencarral-Alcobendas (proximidades del Arroyo de la Vega) al Este y Ventorro del Cano-Arroyo de Los Meaques al Sur.

Este límite máximo viene indicado (Fig.1) merced a la regla de los radios máximos por la distancia que el Itinerario establece (Tabla 1) entre Toletum-Titulciam, Miaccum-Titulciam y Complutum-Titulciam. Por el trazado y la orografía consideramos que la mansio de Titulciam podría haber estado ubicada en las proximidades del paraje denominado Casa Quemada, situada entre Las Rozas y Pozuelo. No obstante esta no es más que una ubicación aproximada y en cierto modo arbitraria.

Lo cierto es que la localización de la mansio de Miaccum nos permite no sólo ubicar de forma muy aproximada Titulciam, sino que a su vez parece corroborar la ubicación de la mansio de Vico Cuminario –perteneciente a la Vía 29- en las inmediaciones del Caserío de Milla, al Sur de Quijorna. Este hecho revalida la hipótesis de que el camino de la Vía 29, como era lógico pensar, viniese desde Extremadura por las tierras abulenses, en un trayecto similar –cuando no coincidente- con las actuales carreteras CL-501 –por Santa María del Tiétar como acertadamente señaló G. Arias (1987), M-501 por Chapinería y al Sur de Quijorna y Brunete por el Caserío de Milla (ubicación de Vico Cuminario) y por Boadilla del Monte hasta Casa Quemada o el Ventorro del Cano (ubicación de Titulciam).

Además el perfil definitivo de los caminos queda menos sinuoso y zigzagueante que lo que se pensaba hasta la fecha. Los pasos de ríos y arroyos se minimizan –como es lógico en una obra en cierto modo concebida de modo previo y planificada- y se acierta a entender cómo el camino romano, al menos en el sector serrano parece seguir un itinerario anterior que pasaba al pie de numerosos castros y asentammientos de grupos indígenas.

REFERENCIAS MILES DE PASOS
Miliario Santa Catalina-Miaccum 7
Miliario Santa Catalina- Segovia 17
Segovia-Miaccum 24
Miaccum-Titulciam 24
Titulciam- Vico Cuminario 18
Tabla 1- Distancias validadas para la ubicación de las mansio.

CONCLUSIONES

En lo esencial el descubrimiento de la mansio de Miaccum en el yacimiento de El Beneficio no viene a suponer más que una confirmación de cuatro extremos:

A- El Itinerario, aún cuando deba ser considerado con cautela, no presenta en el trazado que nos interesa un error tan grave como es el de la omisión de una mansio. Por ello, a la luz de los datos no es necesario añadir milla alguna al mismo.

B- El trazado fundamental de la Vía 24 discurre por un camino que, a juzgar por los asentamientos indígenas ya estaba en funcionamiento en época prerromana.

C- No es necesario recurrir a empalmes ni a nuevos trazados viarios de dudosa veracidad que demuestren que el camino va por donde uno quiere hacerlo ir.

D-Las mansio no siempre se corresponden con ciudades ni dieron lugar a grandes asentamientos a su alrededor. Visto de otro modo, un lugar prolijo en hallazgos tal vez no sea el emplazamiento ideal de una mansio intermedia. Tal vez sí de una coincidente con un cruce de caminos.

El plano que hemos elaborado es el esqueleto principal del trazado viario que señala el Itinerario. Por supuesto no debe pensarse que estos eran todos los caminos que el Imperio estableció y empleó en nuestro solar. Es más que probable, y las evidencias así vuelven a demostrarlo, que existiese una red de caminos secundarios asociados a las posadas que facilitasen el tránsito a lo largo y ancho del territorio.

Así, merced a las evidencias arqueológicas puede suponerse una derivación en dirección Este-Oeste que enlazase Miaccum con Arriaca a través de Colmenar y Talamanca. Gracias a este camino, con evidencias materiales a su paso por El Boalo, Manzanares y Colmenar el viajero se evitaría la obligación de descender la ‘rampa de Galapagar’ para ascender de nuevo a la búsqueda del camino de Caesaraugusta.

Debemos ser cautos no obstante ante la multiplicidad de caminos. Sin duda muchos de ellos debieron estar en funcionamiento en época romana pero supeditados en un principio –siglos I-II d.C.- a los trazados principales.

Solucionado uno de los problemas principales del trazado viario romano original en la Sierra de Madrid, es hora de ponerse manos a la obra con la búsqueda de las vías secundarias y con ambas evidencias tratar de superar esta etapa de erráticas búsquedas, para destinar el tiempo al estudio concienzudo de la incidencia de la romanización en el área serrana madrileña, la importancia del comercio, los establecimientos militares, el crecimiento de grandes asentamientos y el por qué de sus emplazamientos, etc.

Los trabajos iniciados en Collado Mediano arrojan datos de interés, pero sobre todo están abriendo al equipo encargado de su estudio interesantes vías de interpretación para algunos de estos interrogantes. Es necesaria, no obstante, la publicación de trabajos de otros equipos y otras áreas para poder llegar, en un futuro próximo, al establecimiento de teorías globales tan necesarias hoy en día.

México. Presentan lápidas aztecas halladas en Templo Mayor

México. Presentan lápidas aztecas halladas en Templo Mayor

Foto: Las piedras representan dioses, sacerdotes y guerreros

Notimex, 1 de febrero de 2005

Un conjunto de 14 lápidas de piedra volcánica basáltica, con representaciones talladas en bajorrelieve, de diversos dioses, sacerdotes y guerreros aztecas, fue encontrado bajo el piso de la fachada principal del Templo Mayor, edificio primordial de lo que fuera la ciudad antigua de Tenochtitlan.

El hallazgo, realizado por los arqueológos del Proyecto Templo Mayor del Instituto Nacional de Antropología e Historia, en diciembre pasado, anticipa hasta en 20 años la fecha de inicio de la fase artística azteca, conocida como “imperial o maduro”, caracterizada por un tener un estilo depurado y naturalista.

En rueda de prensa, el arqueólogo Leonardo López Luján, coordinador del proyecto, señaló que con el descubrimiento se ubica con certeza que los monolitos como el de la diosa Coyolxauhqui y otras esculturas contemporáneas a la misma, datan del reinado de Moctezuma I, que comprende los años de 1440 a 1469.

Anteriormente, explicó, se creía que el inicio de la etapa de máximo desarrollo artístico mexica, databa del reinado de Axayacatl, entre los años de 1469 a 1481, lo que podría suponer un reordenamiento de lo que hasta ahora se sabía sobre los elementos constructivos, el área de dominio de la Triple Alianza, o la relación de Tenochtitlan con otros pueblos.

Como parte de los trabajos de la sexta temporada de campo del proyecto, iniciado en 1978, López Luján afirmó que las piezas fueron creadas en la primera subfase de la etapa cuarta, lo que ubica otros trabajos similares al de las lápidas fuera del periodo tardío, que era sobre todo un “arte más simétrico y esquemático”.

Por el contrario, el periodo correspondiente al arte imperial que ahora se piensa comenzó más atrás en la historia, se caracterizaba por el “uso de materias primas más ricas, más seleccionadas, son rocas que no tienen imperfecciones”, comentó.

Además, continuó, “se incluían monolitos de más grandes dimensiones en las que se utilizaba más gente para traer los bloques de las canteras, este periodo, es también un estilo más detallado, más cuidadoso, donde las figuras humanas, animales o vegetales son más naturalistas, el detalle y la perfección en esta etapa es inigualable”.

Las lápidas fueron localizadas a poco más de un metro de profundidad, frente a la fachada principal del Templo Mayor, los arqueólogos estiman que estuvieron empotradas en su fachada.

“Una vez que fueron quitadas se colocaron de manera simbólica al pie de la pirámide y cubiertas con tierra”, para después construir sobre ellas una de las 12 posibles ampliaciones que sufrió el edificio.

Las gruesas placas de piedra representan en su mayoría al Dios Tláloc (de la lluvia) o a Huitzilopochtli (de la guerra), así como moños solares, un guerrero que porta un penacho con plumas de águila y una bandera, en otra de ellas se distingue a dos serpientes marcadas por recuadros y una más representa una planta de maíz.

Sin lugar a dudas, señaló López Luján, “cuando se depositaron las lápidas se hizo con mucho cuidado, fueron colocadas de manera ordenada al pie de la pirámide una tras otra, boca abajo y cubiertas por una capa de tierra muy fina, para que no se dañaran, justo al pie y en el centro de la pirámide, el lugar principal de ésta”.

Luego de que finalice la fase análisis del hallazgo, el Museo del Templo Mayor montará una exposición temporal que podría estar lista en los meses de septiembre u octubre de este año, para dar a conocer al público en general los resultados de la sexta fase del proyecto.

El plan comprende además la exploración de la parte baja de las serpientes que lucen sobre las pirámides y que dijo el arqueólogo contienen “cubos de piedra que guardan lo que eran tesoros para los aztecas, como: conchas, caracoles, cuentas de piedra verde e imágenes de jade”.

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Determinan nueva datación del monolito de la diosa Coyolxauhqui

Surgen elementos novedosos para abordar la fecha de madurez del estilo arquitectónico mexica, anuncia arqueólogo. Trabajos en tres de las 11 serpientes de ese recinto

Por ANA MONICA RODRIGUEZ, La Jornada, 1 de febrero de 2005

Científicos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) hallaron 14 lápidas a un metro de profundidad de la fachada del Templo Mayor y, según revelan los primeros estudios, corresponden a un periodo anterior al reinado de Moctezuma I.

Como parte de las investigaciones de la sexta temporada de campo que se inició en octubre, el equipo multidisplinario adscrito al INAH logró una nueva datación del monolito de piedra de la diosa Coyolxauhqui. Estos resultados, según explicó Leonardo López Luján, quien coordina la fase actual de trabajos, aportan nuevos elementos a la discusión académica respecto de la fecha de madurez del estilo escultórico imperial mexica.

Con los estudios realizados a partir de la secuencia constructiva del Templo Mayor, explicó López Luján, ''se concluye que la Coyolxauhqui y otras esculturas contemporáneas a la misma datan del reinado de Moctezuma I (1440-1469 dC)''.

Explicó: ''En el ámbito académico existe una discusión de cuándo fueron construidos, tallados, colocados y consecuentemente, quién fue el rey que colocó los monolitos''.

Antes, añadió, ''habían sido fechados en la Etapa IV B, pero ahora debido a estos trabajos sabemos que dichos monolitos fueron reutilizados en dos ocasiones y que su creación se remonta a la primera subfase de la Etapa IV A''.

Y eso conlleva, dijo, a que ''ese arte tan excelso ejemplificado con la Coyolxauhqui se fecharía no en épocas posteriores -según se había dicho en el reinado de Axayácatl (1469-1481)-, y también revela que el monolito no fue construido a raíz de la derrota que infligieron los mexicas de Tenochtitlán a los de Tlatelolco, sino que probablemente es un monumento asociado con la conquista anterior, en época de Moctezuma I''.

Ornamentación antes de Moctezuma

Sobre las 14 lápidas halladas al pie de la fachada principal del Templo Mayor, López Luján explicó que durante el proceso de investigación en torno de los sistemas constructivos y a las secuencias arquitectónicas se demostró que esas piezas sirvieron de soporte para edificar una de las ampliaciones de las 12 realizadas en la pirámide.

El arqueólogo agregó que las lápidas encontradas en la etapa constructiva IV B están talladas en bajorrelieve, esculpidas en piedra basáltica y muestran imágenes de dioses de la lluvia, plantas de maíz, guerreros, moños y fechas calendáricas.

No obstante, según los primeros estudios de los especialistas develan que dichas lápidas formaron parte de la ornamentación de una etapa más antigua a Moctezuma y colocadas de manera ordenada al pie de la pirámide tras un contexto ritual.

Abundó: ''Antes estuvieron empotradas en la fachada principal del templo y en una de las tantas remodelaciones que tuvo la pirámide fueron arrancadas de los muros, ritualmente enterradas y cubiertas con toneladas de tierra y de piedra para levantar sobre ella la siguiente ampliación, que es la que nosotros llamamos la Etapa IV B''.

Leonardo López Luján explicó que las investigaciones de la sexta temporada concluirán en el segundo semestre de este año y que también ''ahora estamos excavando bajo las cabezas de serpientes, donde sabemos que los mexicas acostumbraban poner regalos a sus dioses y muertos''.

En esta temporada, continuó el especialista, sólo trabajaremos en tres de las 11 serpientes existentes. ''Ahora los arqueólogos exploran en la que descubrió Manuel Gamio en 1913 y bajo la cual se podrían encontrar verdaderos tesoros, como conchas, caracoles, cuentas de piedras verdes o imágenes en jade.''

El proyecto Templo Mayor se inició en 1978 y ha comprendido temporadas de campo realizadas en 1982, 1987, 1989, 1991-1992, 1994-1997 y la actual que culminará en este 2005.

En el contexto del aniversario 27 del hallazgo de la Diosa Coyolxauhqui, la zona arqueológica organiza un ciclo de conferencias a partir del 12 de febrero.

Eduardo Matos abrirá, ese día, con Coyolxauhqui; el día 19, la restauradora María Luisa Franco expondrá Los cuidados de una diosa, y María Teresa Uriarte, directora del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM, cerrará el día 26 con La iconografía de Coyolxauhqui y la consolidación del poderío mexica.

Confirman sacrificios humanos de aztecas

Confirman sacrificios humanos de aztecas

Foto: Recientemente se hallaron restos de niños carbonizados en Ecatepec que fueron sacrificados para el dios de la muerte.

Por MÉXICO/AP, 23 de enero de 2005

Desde hace años, los arqueólogos han tratado de determinar la veracidad de las descripciones históricas de los conquistadores españoles acerca de la práctica de realizar sacrificios humanos por parte de los mayas y los aztecas, que muchos han puesto en duda.

En época reciente, empero, se han descubierto pruebas cada vez más fidedignas de que los españoles no mentían en sus relatos.

Utilizando instrumentos forenses de alta tecnología, los arqueólogos han demostrado que los sacrificios de los indígenas de la región incluían a niños entre sus víctimas y aplicaban una amplia gama de métodos brutales para su ejecución.

Durante décadas, muchos investigadores creyeron que las versiones escritas por los conquistadores en los siglos XVI y XVII eran parcializadas y tenían como objetivo denigrar las culturas indígenas. Otros argumentaron que los sacrificios se limitaban casi exclusivamente a los guerreros capturados, mientras otros admitían que los aztecas eran sanguinarios, pero creían que los mayas no lo eran tanto.

“Ahora tenemos las pruebas concretas necesarias para corroborar lo registrado en textos e imágenes” de la época, dijo el arqueólogo Leonardo López Luján. Agregó que algunos científicos “proindígenas” desmentían la existencia de los sacrificios y afirmaban que “los textos mienten”.

Pero ya no hay muchas dudas acerca de la naturaleza de los sacrificios. Tanto los “códices” indígenas como los textos españoles de la época afirman que los propios aborígenes describieron múltiples formas de sacrificios humanos.

Los sacerdotes extraían el corazón de las víctimas o las decapitaban, las acribillaban con sus flechas, las cortaban, aplastaban, lapidaban, las quemaban vivas o las lanzaban desde lo alto de sus templos.

Se dijo que los niños eran víctimas frecuentes, en parte porque eran considerados puros y en estado natural.

“Mucha gente decía que no se podía creer en esos textos porque los españoles describían todas esas cosas horribles, y ahora resulta que los estamos confirmando”, dijo Carmen Pijoán, antropóloga forense que fue una de las primeras en hallar pruebas de canibalismo en una cultura preazteca.

En diciembre, una excavación en una comunidad azteca de Ecatepec, al norte de la Ciudad de México se hallaron restos de niños carbonizado en todo o en parte, que fueron utilizado como víctimas propiciatorias para el dios de la muerte.

Un códice pintado entre el 1600 y 1650 muestra un grupo de indígenas que comen partes del cuerpo de un ser humano en platos de cocina, bajo la mirada del dios de la muerte.

“Hemos hallado platos de cocina como esos”, dijo el arqueólogo Luis Manuel Gamboa. “Y junto a ellos hemos hallado algunos esqueletos completos y otros huesos humanos incompletos y cortados en segmentos”.

No obstante, los investigadores dijeron desconocer si se trataba de restos de víctimas de canibalismo.

El antropólogo David Stuart, de la Universidad de Harvard, dijo en un artículo que los mayas, cuya civilización precedió en unos 400 años a la azteca, tenían un gusto similar por los sacrificios humanos.

Las culturas prehispánicas de la región consideraban que el mundo se acabaría si no se ofrecían sacrificios humanos a sus dioses. Y las víctimas propiciatorias eran tratadas con frecuencia como verdaderos dioses antes de ser sacrificadas.

“A nosotros hoy día nos resulta muy difícil concebir eso”, dijo Pijoán. “Pero era casi como un honor para ellos”.

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Los aztecas sí eran caníbales; hallan en Ecatepec utensilios de cocina al lado de huesos humanos: Discovery Channel

Por María Lourdes Pallais, La Crónica de Hoy, 1 de febrero de 2005

El website de Discovery Channel afirma que los aztecas cocinaban, despellejaban y comían seres humanos, de acuerdo con afirmaciones de arqueólogos mexicanos, incluído el director del Museo del Templo Mayor.

Según el artículo, firmado por Jennifer Viegas, se ha descubierto en Ecatepec un sitio arqueológico al norte de la Ciudad de México con ocho osamentas de niños que fueron supuestamente sacrificados por los aztecas, lo que sería evidencia de que los aztecas eran caníbales, tema tabú para los historiadores mexicanos por muchos años.

El descubrimiento se añade a la colección creciente de pruebas que apoyan el sacrificio humano y el canibalismo entre los fundadores del Imperio mexicano. Por ello se cree que los investigadores podrían, con la ayuda de los nuevos hallazgos, ser capaces de llenar algunas lagunas históricas en el tema, continúa la nota.

La arqueóloga mexicana Nadia Velez Saldaña fue quien los descubrió. En declaraciones recogidas por la nota de Discovery Channel a la Agencia Associated Press, la experta dijo: “El sacrificio involucraba quemar total o parcialmente a las víctimas. Encontramos un hueco donde enterraban los restos de cuatro niños que fueron parcialmente quemados y otros cuatro completamente carbonizados”.

Otro arqueólogo, Luis Manuel Gamboa, descubrió murales que ilustraban partes del cuerpo humano dentro de instrumentos de cocina, rodeados de comensales.

“Hemos encontrado instrumentos de cocinar al lado de esqueletos y de huesos humanos fragmentados e incompletos,” dijo Gamboa.

Basados en los murales, los historiadores opinan que los aztecas llevaron a cabo sacrificios humanos para apaciguar a su Dios de la Muerte. La enfermedad, la guerra, escasez de alimentos y otros problemas significaban que los aztecas se enfrentaban de manera continua a la muerte, explica la nota.

El experto en la cultura azteca Leonardo López Lujan, funcionario del INAH que trabaja en un proyecto del Museo del Templo Mayor, dijo estar de acuerdo con estas conclusiones. De manera reciente, López Luján reveló los resultados de pruebas químicas conducidas sobre el residuo encontrado en los pisos de estuco de algunos templos aztecas. Los restos contienen albúmina y material genético que parece de sangre humana.

“Ahora tenemos pruebas físicas que corroboran el registro escrito y pictórico”, dijo López Luján.

El Museo del Templo Mayor exhibe una colección de cráneos que pertenecieron a individuos cuyos corazones eran extraídos antes de ser decapitados. Después los despellajaban y luego colocaban sus huesos sobre un altar.

Un manuscrito titulado El Códice Ramírez, elaborado por un azteca justo después de la conquista española, menciona que las manos de una víctima fueron presentadas al guerrero que capturó al individuo. Según el códice, el guerrero entonces debía comerse las manos, pero a veces consumía la carne de pavo en su lugar.

Los españoles y los propios aztecas documentaron, en códices, cartas e imágenes, unas cuatro muestras de canibalismo en los siglos XVI y XVII.

El conquistador español Hernán Cortés (1485-1547), que llegó a estas tierras en 1519, escribió en una carta que sus soldados habían capturado a un hombre azteca que había asado a un bebé para comérselo en el desayuno, según la nota.

Los aztecas no fueron los únicos caníbales en el México pre-colonial. El español Bernardino de Sahagún escribió un libro con una ilustración de un guerrero azteca siendo calcinado por una tribu no identificada.

Aproximadamente 400 años antes de que los aztecas fundaran la ciudad de Tenochtitlán en 1325, los mayas también podrían haber conducido sacrificios ritualistas humanos. David Estuardo, un antropólogo de Harvard University, estudió las talladuras y murales mayas para concluir que las imágenes representan sacrificios humanos similares a los atribuidos a los aztecas.

Las pruebas encontradas en México pueden ser dramáticas, pero muchos investigadores creen que el sacrificio humano y el canibalismo fue practicado en todo el mundo, aún entre otra especie de homínido, de acuerdo a la nota.

“Hoy en día, hay pruebas importantes que demuestran la existencia de prácticas caníbales en muchas poblaciones prehistóricas,” comentó Michael Alpers, un académico del Centro de Salud Internacional en la Universidad Curtin de Tecnología en Perth, Australia, que ha estudiado tribus con eslabones heredados del canibalismo.

Alpers añadió que los individuos que condujeron tales sacrificios humanos, a menudo comían a los muertos en señal de respeto. Además existía una razón práctica, pues algunas áreas o regiones el suministro de comida era escaso pues los suelos eran rocosos e infértiles. “Esta era una manera de disponer del cuerpo”.