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Terrae Antiqvae

Málaga. Un proyecto reconstruye el poblado íbero de Teba, el más importante de la provincia

Málaga. Un proyecto reconstruye el poblado íbero de Teba, el más importante de la provincia

Foto: MUSEO. Un carnero del siglo III a. C., algunos vasos y platos íberos se han salvado del expolio. / E. TORO

Distintas administraciones se implican en la excavación y recuperación del cerro de los Castillejos para poner en valor y hacer visitable el yacimiento Se construirá en la localidad un centro de interpretación arqueológico.

LOS CASTILLEJOS

Tipo: Recinto fortificado.

Cronología: Se apunta la presencia humana de desde el siglo VIII a. C. hasta época musulmana.

Descripción: Actualmente se conserva parte de los lienzos de muralla del recinto fortificado y cimientos de cabañas. Hay constancia de la existencia de tres necrópolis.

Objetos recuperados: Una escultura que representa a un canero, tres vasos íberos y una cabeza humana de mármol, que se conservan en el Museo de Teba.

Proyecto Íberos en Málaga-Guadalteba: Pondrá en valor el yacimiento para hacerlo visitable con la excavación del recinto y la reconstrucción de cabañas y murallas. Además, se construirá un centro de interpretación del mundo íbero en la localidad tebeña. El objetivo final sería crear una ruta íbera que conecte los yacimientos de la costa con los de Jaén.

Por Carmen Martín, Teba, Diario Sur Digital, 14 de abril de 2005

Las autoridades están dispuestas a dejar atrás la época en que el yacimiento íbero más importante de la provincia sufría el azote de expoliadores para adornar con sus piezas las dependencias de casas rurales. Dos años después de que el cerro de Los Castillejos de Teba llegase a ser conocido por el saqueo constante de los tesoros que alberga, distintas instituciones trabajan en conjunto en un proyecto de recuperación del asentamiento íbero que pondrá en valor el cerro con la excavación del recinto y la reconstrucción de murallas y cabañas para hacer de él un destino turístico y cultural visitable.

Bajo el nombre Proyecto Íberos en Málaga-Guadalteba, se trabajará durante cuatro años en la puesta en valor del yacimiento del cerro de Los Castillejos, que a ojos del concejal de Cultura y Patrimonio del Ayuntamiento tebeño, Manuel Pinta, es uno de los más importantes del interior de Andalucía. En este trabajo, que también proyecta la construcción de un centro de interpretación del mundo íbero en Teba, están ya implicados el Ayuntamiento de Teba, la Universidad de Málaga, el Centro Andaluz de Arqueología Ibérica y el Consorcio de Guadalteba y en un futuro podrían estarlo la Diputación y la Delegación de Cultura, según apuntó el edil.

Hallazgos relevantes

El proyecto de excavación, exposición y construcción del centro de interpretación cuenta inicialmente con un presupuesto de 175.000 euros y consistirá en la recuperación del yacimiento y en la reconstrucción de cabañas de las que aún se conservan sus cimientos y de lienzos de muralla.

Pinta explicó que el asentamiento íbero, en la carretera de Ronda, tuvo presencia humana desde el siglo VIII a. C. hasta la época musulmana y que en él se han encontrado restos íberos y lienzos de muralla; además de tener constancia de la existencia de tres necrópolis. Todas estas piezas recuperadas y salvadas de las garras de los expoliadores se exhiben en el Museo Municipal de Teba, donde tienen especial protagonismo el carnero ibérico del siglo III a. C., hallado en la década de los setenta por Francisco Galán, y una cabeza de mármol, encontrada en 1994 por José Camarena.

El recinto fortificado fue descubierto a principios de la década de los 90, cuando se iniciaron unas prospecciones para comprobar la existencia de mármol rojo en la zona por la explotación de una cantera. Cultura conoció el descubrimiento y prohibió que se continuaran las catas. Las excavaciones posteriores, realizadas en 1993 por los arqueólogos del Consorcio Guadalteba, descubrieron una fortificación y piezas que hoy se guardan en el museo tebeño. Sin embargo, poco se sabe de las tres necrópolis que se construyeron en el recinto, entre otras cosas, por la labor de los expoliadores en los setenta y ochenta. Estudios posteriores afirman que de las necrópolis han podido salir tumbas con urnas cinerarias, platos, ungüentarios y utensilios de guerrero como falcatas, puntas de lanza y regatones y vasos griegos.

Ruta interior

Junto a este yacimiento, el proyecto, que según el edil tebeño se presentará de manera oficial en mayo a los distintos organismos públicos, también recuperará el de Castellón de Bobantes, en Campillos, con la idea final de hacer una ruta íbera que una asentamientos de la costa malagueña con los de Jaén. La transcendencia de la actuación ha motivado a los promotores del proyecto a presentar el estudio de recuperación del yacimiento tebeño a los Premios Progreso de la Federación Andaluza de Municipio, añadió Pinta.

México. Descubren pirámides cubiertas de lodo y hierba en Veracruz

México. Descubren pirámides cubiertas de lodo y hierba en Veracruz

Foto: Unos cuarenta edificios prehispánicos mantienen en secreto su origen, cubiertos de tierra, lodo y hierba están en espera de ser estudiados por antropólogos cuando logren desenterrar las pirámides descubiertas en Tuxpan, en Veracruz

EFE, Veracruz (México), 11 de abril de 2005

Cubiertos de tierra, lodo y hierba unos 40 edificios prehispánicos mexicanos mantienen en secreto su origen, que los antropólogos intentarán revelar cuando logren desenterrar las pirámides descubiertas recientemente.

El tiempo se encargó de cubrir este sitio, localizado en Tuxpan, en el estado de Veracruz, sobre el Golfo de México.

El origen de los cuarenta edificios escalonados construidos a base de piedra y relleno de tierra aún está en discusión. Los especialistas mexicanos se inclinan por la cultura huasteca, una de las menos estudiadas en el Golfo de México, o por la totonaca.

Lo cierto es que antropólogos de la Universidad Veracruzana descubrieron que cuatro de esas edificaciones resaltan por ser bicúspides, es decir, tienen promontorios topográficos en la cima que parecen ser lugares de adoración prehispánicos, característicos de la cultura huasteca.

"Serían datos valiosos para ir formando lo que es la historia de la cultura huasteca", dijo a EFE el director del Instituto de Antropología de la Universidad Veracruzana, Héctor Cuevas.

Los edificios están asentados en unas veinticinco hectáreas del municipio de Tuxpan, al norte de Veracruz, y al parecer pertenecen al período clásico (del año 600 al 900 de nuestra era).

Es escasa la información sobre las costumbres funerarias de la cultura huasteca, pero los antropólogos han deducido que existen dos tipos comunes de enterramientos.

Uno en el que se depositaba al difunto en un agujero hecho sencillamente en la tierra, y otro en la que el muerto se colocaba en construcciones arquitectónicas hechas ex profeso.

"Con este descubrimiento tendremos datos valiosos para ir formando la historia de la cultura huasteca, quizá encontrar más datos sobre las deidades, más datos sobre cómo sobrevivían y confirmar aún más cómo era su arquitectura", agregó el antropólogo.

La cultura huasteca floreció desde el preclásico, es decir mil 500 años antes de Cristo, hasta el posclásico, un poco antes de la llegada de los españoles a América.

"Los restos que encontramos en la zona son del periodo del clásico tardío, del año 600 al 900 después de Cristo", añadió el experto.

En el estado mexicano de Veracruz están identificadas cuatro mil 536 zonas arqueológicas que permanecen sepultadas por tierra o maleza y que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) no tiene contemplado rehabilitar ni limpiar los sitios por falta de recursos.

"El abrir nuevas zonas es realmente muy costoso", dijo a EFE el delegado en Veracruz del INAH, Daniel Goeritz.

A estas cuatro mil 536 zonas arqueológicas enterradas se le sumó el reciente descubrimiento de los cuarenta edificios prehispánicos.

Fue el alcalde de Tuxpan, Jerónimo Folgueras, quien solicitó el apoyo de académicos y autoridades de la Universidad Veracruzana para elaborar un proyecto acorde con las necesidades del sitio y de las comunidades aledañas, pues la situación económica de la región es precaria.

La petición respondió al interés de que la zona arqueológica no tenga el mismo destino de otras que fueron descubiertas y devastadas por empresas que, sin el menor cuidado de las raíces veracruzanas, se asentaron y no hicieron el menor esfuerzo por hacer alguna acción de rescate o de conservación.

La autoridad municipal reveló que la zona arqueológica permaneció en secreto probablemente por su ubicación en terrenos comunales y el temor a que fuera expropiada.

"Desafortunadamente, las pirámides han sido devastadas, pues se sabe que los propietarios excavaron en busca de reliquias; además, se han utilizado piedras de estas pirámides para la construcción de casas cercanas al lugar", dijo el alcalde.

El antropólogo Héctor Cuevas comentó que en ocasiones se tiene el registro de los sitios arqueológicos pero no se dan a conocer para que turistas o habitantes del lugar no realicen saqueos y destruyan información importante para los expertos.

Desafortunadamente, dijo, las instituciones que realizan estudios y rescates de las zonas arqueológicas no cuentan con el presupuesto suficiente para atender todas, por lo que en ocasiones es preferible mantener en secreto los sitios y que la vegetación haga su parte al cubrirlos con su manto verde.

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Surgen claves de la cultura huasteca, la más desconocida de Mesoamérica

Por Raúl Cruz de Jesús, México, Crónica.com, 14 de abril de 2005

Con el descubrimiento de 40 edificios prehispánicos en Tuxpan, Veracruz se podrá desentrañar el enigma que envuelve a la cultura huasteca, una de las zonas menos exploradas de Mesoamerica. Dicho hallazgo es comparable al del Tajín, el cual logró descifrar las actividades y reglas bajo las cuales se regía la cultura totonaca, indicó el arqueólogo de la Universidad Veracruzana (UV), Mario Navarrete Hernández.

Las investigaciones de la zona huasteca se han concentrado más a los construcciones de carácter civil o ceremonial, que corresponde a las clases altas, dejando a un lado la arquitectura doméstica o del pueblo en general, por lo que la mayoría de la información corresponde a los primeros.

Sin embargo, la zona descubierta “puede aportar datos relevantes de la secuencia histórica del Golfo de México, de su población, de las etnias que lo habitaron, sus filiaciones y de cuando fue fundada”.

Cabe recordar que no es fácil establecer los límites que alcanzó la cultura Huasteca en la época prehispánica, porque fluctuaron conforme a diversos factores como las migraciones, guerras o cambios climáticos.

Tradicionalmente se han trazado los límites de la Huasteca prehispánica de la siguiente forma: al norte el río Soto la Marina, en Tamaulipas; al sur el río Cazones, en Veracruz; al oriente el Golfo de México y al poniente la Sierra Madre Oriental, que comprende parte de los estados de Tamaulipas, San Luis Potosí, Veracruz, Querétaro, Hidalgo y una pequeña franja de Puebla.

Las zonas huastecas, hasta ahora conocidas, tiene vestigios de ocupación desde 1200 a.C., sin embargo, los materiales arqueológicos que identifican a dicha cultura como tal se remontan al periodo Formativo, de 1500 a 1000 a.C.

Existen objetos de la cultura huasteca en sitios al sur del río Cazones, como Tenextepec y Tecolutla; sin embargo, se deben considerar como zonas de transición. Respecto al Tajín, muchos estudiosos sostienen que sus pobladores eran de origen huasteco, pero su arquitectura, en lo fundamental, demuestra que lo integró un grupo distinto. A partir del Epiclásico y el Postclásico, los huastecas muestran clara influencia de la cultura mesoamericana, de la cual habían estado al margen.

Los huastecos estaban emparentados con los mayas y quedaron aislados durante siglos, hasta que al final del horizonte Clásico, de 600 a 700 d.C. pudieron establecer un intercambio importante con los pueblos mesoamericanos, por lo que su arquitectura y escultura experimentaron una notable evolución.

Esto coincide con la explicación de Navarrete Hernández “se trata de una zona arqueológica que hasta el momento es difícil de precisar cronografía pero suponemos que fue habilitada entre el horizonte clásico y el preclásico. Al parecer pudo ser contemporánea del Tajín o más actual entre los siglos VIII y XII de nuestra era”, afirmó.

De las primeras investigaciones resaltan “cuatro edificaciones que son bicúspides, es decir, tienen promonotorios topográficos en la cima que parecen ser lugares de adoración característicos de la cultura huasteca”, indicó Héctor Cuevas, director del Instituto de Antropología de la UV.

Las estructuras que van de uno a doce metros de altura pueden ofrecer “datos valiosos para ir formando la historia de la cultura huasteca, quizá encontrar más datos sobre las deidades, más datos sobre como sobrevivían y confirmar más cómo era su arquitectura”.

Navarrete Hernández explicó que debido a que los procesos de investigación y rescate son prolongados “por el momento hemos propuesto al ayuntamiento de Tuxpan en convertir la zona en una parque-arqueológico, es decir, hacerlo una reserva ecológica que preserva las construcciones y a la naturaleza de la zona pues cerca de ella se encuentra un arroyo donde aún habitan especies en peligro de extinción como los cocodrilos”.

“Por el momento no habrá excavaciones pues estas sólo se hacen cuando algún edificio este a punto de colapsarse, que no es el caso de ninguno de ellos y lo que intentamos es mantener limpia la zona, evitar el vandalismo y reforestar las partes que sean necesarias”.

El sitio que comprende 25 hectáreas de terreno fue saqueado por algunos pobladores que utilizaban los restos para construir sus casa, “pero es algo que desafortunadamente sucede en todos los lugares donde se encuentran ruinas, la gente dice “que bonita piedra y tallada” y pues se las llevan”, mencionó.

De ahí la importancia de asegurar la zona “tenemos pensado en un museo abierto donde nadie toque las estructuras, además que sería una solución relativamente rápida. Un año aproximadamente”, refirió.

Signos que descifran los orígenes

Cuatro de los vestigios son bicúspides es decir, tienen insignias topográficas en la cima con lo que se estima fueron lugares de adoración. Con ello sus dioses quedan al descubierto.

La zona aclarará la arquitectura doméstica que imperaba en esta cultura con lo que se obtendrán datos sobre las diferentes etnias que lo habitaron, sus filiaciones, sus actividades económicas, su forma de gobierno así como la fecha de su fundación.

Por su ubicación geográfica, la secuencia histórica del Golfo de México se descifrará y de esta manera los límites de los hustecos quedarán establecidos.

El 'Homo antecessor' de Atapuerca podría no ser el antecesor común de neandertales y humanos actuales

El 'Homo antecessor' de Atapuerca podría no ser el antecesor común de neandertales y humanos actuales

Foto: (1) Uno de los cráneos de Atapuerca, y la reconstrucción de la cara hecha por los científicos. (Foto: EFE) (2) Arqueólogos trabajando en el yacimiento de Gran Dolina. (Foto: J. Aymá)

Una mandíbula encontrada en el yacimiento de la Gran Dolina apunta ahora a su origen asiático y refuerza la identidad de la especie. Podría tener origen asiático.

El 'Homo antecessor' podría no ser el antecesor común de neandertales y humanos actuales, según un estudio de José María Bermúdez de Castro, co-director del Proyecto Atapuerca, sobre una mandíbula encontrada en el yacimiento de la Gran Dolina que refuerza la identidad taxonómica de la especie y que apunta a un origen asiático, y no africano como se creía hasta ahora.

Europa Press, 12 de abril de 2005

Los resultados de la investigación, que no descartan sin embargo la posibilidad de que 'Homo sapiens' y 'Homo neanderthalensis' derivaran de esta especie, se publican en la revista 'Proceedings of the National Academy of Sciences' (PNAS).

Según explicó José María Bermúdez de Castro, se trata de la publicación de un estudio sobre una mandíbula humana muy bien conservada de una mujer de entre 15 y 16 años, que los investigadores recuperaron en 2003 del yacimiento de la Gran Dolina, en el nivel TD6 conocido como "Estrato Aurora". Esta mandíbula apareció en el mismo nivel y estrato que los restos humanos fósiles encontrados entre 1994 y 1996 y que los investigadores, en un estudio publicado en la revista 'Science' en 1997, atribuyeron a una nueva especie: el 'Homo antecessor'.

El investigador explica que en el artículo de 'Science' se proponía que el 'H. antecessor' podría ser el ancestro común de los neandertales ('Homo neanderthalensis') y de la poblaciones actuales ('Homo sapiens'). Puesto que, según admiten la mayoría de los especialistas, nuestra especie se originó en África, de aquella conclusión se desprendía que 'H. antecessor' habría de tener un origen africano y que una población de esta especie habría permanecido en África para dar origen a 'H. sapiens'.

Según Bermúdez de Castro, el estudio de la nueva mandíbula confirma la identidad de 'Homo antecessor' pero apunta en otra dirección muy distinta en cuanto al origen de esta especie. Los científicos han encontrado similitudes muy claras entre este nuevo espécimen y las mandíbulas asiáticas del Pleistoceno de los yacimientos de Zhoukoudian y Lantian en China. Por ello, los investigadores apuntan ahora hacia un origen asiático del 'Homo antecessor', una conclusión menos conflictiva, puesto que, por el momento, esta especie no ha aparecido en África.

De hecho, desde 1997 se han encontrado dos cráneos fósiles en el Este de África, que no pueden clasificarse como 'Homo antecessor' (los cráneos de Buia y Daka en Etiopía).

Si 'Homo antecessor' tiene un origen asiático, esta especie sería descendiente de los primeros homínidos que abandonaron África hace en torno a dos millones de años y cuyos primeros representantes aparecieron en 1991 en el yacimiento de Dmanisi, en la república de Georgia (Cáucaso).

Nuevo escenario evolutivo

Según señaló Bermúdez de Castro "aún afirmamos que 'H. antecessor' sigue siendo la especie en la que primero aparecen caracteres modernos, concretamente en la cara". Por ese motivo, continúa el investigador, "seguimos pensando que 'H. antecessor' está relacionado con el origen de nuestra especie, aunque no somos tan tajantes como en nuestro artículo original y no afirmamos que es la especie de la que derivó 'H. sapiens'".

Por otro lado, en el artículo publicado ahora los investigadores se plantean si realmente existió continuidad en Europa de 'H. antecessor' con los ancestros directos de los neandertales, empleando no sólo las nuevas evidencias biológicas, sino también acudiendo a las evidencias arqueológicas.

"Así pues, 'H. antecessor' queda reforzado en su identidad como especie, pero nos replanteamos su escenario evolutivo y su contribución a la evolución humana en general y a la de nuestra especie en particular", señala Bermúdez de Castro.

De Asia a Europa

El 'H. antecessor' encontrado en el estrato TD6 está asociado a la industria lítica modo 1 u Olduvaiense, la más primitiva. El modo 2 o Achelense se configuró en África hace un millón y medio de años y llegó a Europa hace medio millón de años. El modo 1 que se encuentra en Atapuerca también se encuentra por toda Asia al llevarla allí los primeros homínidos que salieron de África.

Los investigadores explican que si el 'H. antecessor' hubiera llegado desde África tendría que haber traído el modo 2, ya que éste se había configurado en África hacía un millón y medio de años. Debido a ello, los investigadores se plantean un nuevo escenario en el que el 'H. antecessor' procede de Asia.

La propuesta actual del equipo de investigadores es que probablemente hace 1,2 millones de años, cuando se produce una importante migración de animales desde Asia hacia Europa, se produjo la entrada de los primeros homínidos en Europa y el 'Homo antecessor' podría ser un descendiente de esa primera migración asiática hacia las regiones europeas.

El destino del 'Homo Antecesor'

Los investigadores tras situar el origen del 'H. antecessor' en Asia trabajan ahora en su posible destino evolutivo en Europa, en concreto en si existe continuidad en su línea evolutiva hacia el 'H. neanderthalensis'. En la actualidad, José María Bermúdez de Castro dirige la tesis doctoral de María Martinón en la que se plantea esta hipótesis cuyo avance se presentará en Leipzig (Alemania) en el próximo congreso de antropología dental.

Las investigaciones actuales se centran en el aparato dental, del que los científicos poseen mucha información y que en la Sima de los Huesos supera los 500.000 ejemplares, lo que la convierte en la colección más grande del mundo en dentición. Martinón está examinando el material dental de Gran Dolina y Sima de los Huesos, yacimientos que están a un kilómetro de distancia pero cuya distancia en el tiempo es de 400.000 años.

Según Bermúdez de Castro, con la cantidad de datos que poseen se encuentran ahora en una posición que les permite plantear diversas hipótesis sobre el destino del 'H. antecessor' basadas en si se cortó la línea evolutiva, continuó hacia los neandertales o bien otra población se mezcló con ellos.

"Con las evidencias que se tenían en 1.997 se planteó una hipótesis y ahora con las nuevas evidencias se abren otras alternativas, así avanza la Ciencia" concluye Bermúdez de Castro.

Según el investigador, el hallazgo de este nuevo fósil es el producto del trabajo de un equipo muy numeroso. El artículo está firmado por una selección de los profesionales con mayor responsabilidad en el proyecto de Atapuerca y las conclusiones son el resultado de las discusiones mantenidas con Eudald Carbonell y Juan Luís Arsuaga, los otros dos directores del proyecto arqueológico que en el año 1.997 recibieron junto con Bermúdez de Castro el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica. La Sierra de Atapuerca fue nombrada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 2.000.

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Medio millón de años hablando

CONGRESO INTERNACIONAL 'EXPOLINGUA'

Juan Luis Arsuaga afirma que los primeros pobladores de Atapuerca ya podían comunicarse oralmente

SERVIMEDIA, 12 de abril de 2005

El codirector del equipo de investigaciones de los Yacimientos Pleistocenos de la Sierra de Atapuerca (Burgos), Juan Luis Arsuaga, ha afirmado en el congreso internacional "Expolingua" que las capacidades lingüísticas y cognitivas de nuestros antepasados surgieron hace medio millón de años.

En una conferencia titulada "El origen del lenguaje y la mente simbólica", Arsuaga explicó que, "sin una mente capaz de elaborar símbolos, no puede darse un lenguaje", para añadir que el lenguaje es "arbitrario, y sólo puede ser interpretado por los miembros de la comunidad lingüística que ha creado esos símbolos, fuera de ella, no tendrían ningún significado".

El paleontólogo, que intervino en la Feria Internacional de las Lenguas, la Cultura y la Comunicacion que acoge el pabellón de la Casa de Campo, en Madrid, reconoció la dificultad de investigar cuándo el hombre emitió sus primeras palabras, puesto que "el lenguaje no fosiliza, y por lo tanto no existen pruebas científicas sobre las que basar la fecha exacta de su origen".

No obstante, aclaró que el estudio de uno de los cráneos hallados en la Sima de los Huesos, el mayor yacimiento de la historia por el volumen de fósiles encontrados, ha permitido demostrar que los primeros pobladores de Atapuerca estaban capacitados para reproducir sonidos del habla humana, suficientes para comunicarse oralmente.

Ávila. Aparece uno de los verracos más antiguos de la provincia

Ávila. Aparece uno de los verracos más antiguos de la provincia

Foto: La figura zoomorfa ha aparecido junto a la peana. Excavaciones en la margen derecha del Adaja. El verraco tiene un 1,90 metros de longitud.

Las obras de recuperación de la margen derecha del Adaja han sacado a la luz un nuevo verraco de origen celta de los más antiguos de la provincia, aunque no han aparecido restos de tumbas ni de castros. La peana y parte de los cuartos traseros han sido encontrados en la misma zona.

Se trata de un toro de 1,90 metros de longitud y de entre 1,50 y 1,60 de alto que, según ha explicado la arqueóloga municipal, Rosa Ruiz, tiene unas características similares a las de los Toros de Guisando o a la figura zoomorfa que apareció adosada a la Muralla en el Jardín de Prisciliano, en las inmediaciones de San Vicente.

Por María Cuenca, Ávila Digital, 12 de abril de 2005

El verraco, del siglo IV antes de Cristo, es uno de los más antiguos que se ha encontrado en la provincia y será reintegrado en la zona de ocio que se está habilitando en la orilla del Adaja, en la misma zona en la que ha sido encontrado, entre la desembocadura del río Chico y el supermercado Día. Hasta entonces, se conservará en los almacenes municipales.

Ubicación original

“Tenemos la esperanza de que esté en su sitio porque nadie mueve estas cosas por deporte, teniendo en cuenta que debe pesar varias toneladas”, ha indicado el arqueólogo encargado de las obras de recuperación ambiental del Adaja, Javier Moreda, que ha señalado que “la colocación de la peana y la posición del toro hacen pensar que ésta era su ubicación original, aunque todavía hay que practicar algunas pruebas”.

Moreda ha manifestado que la figura ha aparecido rota “por desgaste o por un fallo en la composición de la piedra ocasionado por la humedad y la proximidad del río”.

Control del territorio

La figura no está relacionada, sin embargo, con castros ni tumbas, por lo que se cree que el hallazgo puede responder a una forma para marcar el territorio de pastos o las zonas de paso del ganado trashumante.

Tampoco se ha establecido ninguna relación con el verraco que apareció en el cementerio musulmán, en la zona de San Nicolás. “Se trataba de un cerdo esculpido en piedra que había sido enterrado encima de las tumbas”, ha asegurado Rosa Ruiz.

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Ávila - Cultura/Patrimonio - Lunes, 11 de Abril - 19:26

(Ampliación) Descubren en la orilla del río Adaja uno de los verracos más antiguos de la provincia de Ávila

ICAL

El verraco celta hallado hoy en las excavaciones arqueológicas realizadas por el Ayuntamiento de Ávila en la margen derecha del río Adaja podría ser uno de los más antiguos hallados en la provincia abulense, según apuntó hoy la arqueóloga municipal, Rosa Ruiz. La escultura, con forma de toro, podría datarse del siglo III ó IV antes de Cristo, y se encuentra fragmentada.

Foto: M. Martín / ICAL Descubren un nuevo verraco en las excavaciones de la margen derecha del río Adaja en Ávila

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UN VERRACO MÁS

Fecha Lunes, 11 abril a las 16:00:00. Tema Patrimonio

Ha sido hallado recientemente en las excavaciones arqueológicas próximas al río Adaja.

Las excavaciones arqueológicas que se están llevando a cabo con motivo de las obras de adecuación de la margen derecha del río Adaja han sacado a la luz la talla de un verraco, de origen celta, muestra de los asentamientos vettones que tuvieron lugar en Ávila capital y provincia entre el primer siglo antes y después de Cristo.

Según fuentes del Consistorio abulense, la figura zoomorfa de piedra ha aparecido en una zona que se encuentra ubicada entre la desembocadura del río Chico y las instalaciones de uno de los supermercados de la zona sur de la capital, próxima al barrio de San Nicolás. Se trata de la segunda escultura zoomorfa que se encuentra en la capital, después de que fuera descubierta hace unos años otra similar en el Arco de San Vicente, situado en el lienzo este de la muralla.

Más recientemente apareció otro verraco en la zona sur de la capital, con una antigüedad superior a los 2.000 años, aunque el contexto era distinto, ya que se trataba de "un cerdo esculpido en piedra y arrojado sobre las tumbas del cementerio musulmán", aclaró Ruiz. En este caso es un verraco que "aparentemente" estaba en el lugar en el que ha sido descubierto, al sur de la ciudad, junto a la desembocadura del río Chico en el Adaja, ya que junto a la escultura se encontrado la peana sobre la que podía asentarse. Esta escultura zoomorfa tiene unas dimensiones de "180 ó 190 centímetros de largo, por 150 de alto", ha explicado el teniente de alcalde de Urbanismo y Medio Ambiente del Ayuntamiento de Avila, Alberto Plaza.

Aunque se realizaba un seguimiento arqueológico en la zona, se trata de un hallazgo "imprevisto", según Plaza, quien señaló que en ese mismo espacio "no existe ningún otro elemento que se relacione con el verraco encontrado". La escultura zoomorfa da sensación de estar "ajada" y algo "degradada", debido a su "proximidad al río", si bien el aspecto interior parece estar "bien conservado", han comentado tanto Plaza como la arqueóloga municipal, Rosa Ruiz.

El verraco, que es "un toro", será trasladado esta tarde a los almacenes municipales, donde será restaurado, antes de decidir su ubicación tras esta intervención. Al respecto, el teniente de alcalde ha comentado que de confirmarse que el lugar en el que ha sido descubierto a una profundidad de un metro, es en el que estaba ubicado, el consistorio podría optar por "integrarlo con el entorno". No obstante, aún hay que confirmar éstos y otros detalles, ya que si fuera éste su lugar original, se confirmaría una de las teorías sobre el origen de estas esculturas zoomorfas.

Se trata de aquellas hipótesis que atribuyen a los verracos un significado relacionado con la ganadería y la división de las tierras, frente a quienes los consideran animales totémicos o monumentos sepulcrales. La arqueóloga municipal ha apuntado que, pese a la aparición de este verraco y del descubierto en San Vicente, "se sigue sin encontrar en Avila un yacimiento, no hay castro".

Precisamente en la provincia de Avila se encuentra el mayor verraco de Europa, descubierto hace pocos años en el municipio de Villanueva del Campillo, con unas dimensiones de 250 centímetros de largo, por 243 de alto y 150 de ancho. Otras muestras del interés que despierta el patrimonio celta en la provincia de Avila, fue la exposición "Celtas y vettones", organizada por la Diputación abulense a finales de 2001 y que fue visitada por más de 100.000 personas.

Ávila. Una zona artesanal de Ulaca fue usada después como cementerio

Ávila. Una zona artesanal de Ulaca fue usada después como cementerio

Foto: Una parte de las piezas halladas en uno de los túmulos de Ulaca. Jesús Álvarez y Gonzalo Ruíz, arqueólogos de Ulaca.

Las últimas excavaciones realizadas en el castro de Ulaca el verano pasado dejaron al descubierto una zona de talleres artesanales que, en un momento, se dejaron de utilizar y se taparon con bloques de piedra dando lugar a la colocación de algunas tumbas. Por falta de fondos se acorta la campaña.

Se trata de un hallazgo que no sólo ha permitido a los arqueólogos documentar la zona de enterramientos, sino también demostrar que el cerro de Ulaca -de más de 80 hectáreas amuralladas- "no fue suficiente" para albergar a los habitantes de este castro.

Así, la zona más alta contaba con la residencia, la sauna, el santuario... mientras que en la ladera norte se situó, en un determinado momento, según explicó Gonzalo Ruiz, una serie de talleres "probablemente relacionados con el procesado del cereal", ya que hay "una cantidad de molinos impresionante" y una de las zonas excavada puede, incluso, ser un taller metalúrgico, por los restos encontrados.

Por Carmen T. Izquierdo, Ávila Digital, 8 de abril de 2005

Campaña de verano

Dado que este año no se cuenta con los fondos del Programa Interreg para financiar los trabajos arqueológicos que se vinieron desarrollando en Ulaca durante el verano pasado, los arqueólogos responsables de las excavaciones aún no han determinado cuándo empezarán los trabajos este verano.

Gonzalo Ruiz señaló que la Junta de Castilla y León y la propia Diputación de Ávila se han mostrado interesados, sin embargo, en que el proyecto continúe, por lo que "confiamos en ello, aunque tendremos que planificar con qué recursos contamos para plantear la nueva campaña".

Si el año pasado se contó, "porque había una financiación generosa", con "un amplio equipo" formado por tres vehículos y 25 personas trabajando durante un mes en las excavaciones, en esta ocasión "tenemos claro que el equipo no podrá ser tan numeroso y no podremos estar tanto tiempo; todo dependerá, en última instancia, de la financiación que podamos tener".

Piezas en el Museo

En la conferencia que ayer impartieron estos dos profesores en el Museo de Ávila, con motivo de la exposición de los Nuevos Fondos llegados a la institución, se habló, por tanto, de los restos hallados el pasado verano en Ulaca, pero también de la importancia de este yacimiento, lo que justifica las excavaciones que allí se están realizando. Álvarez Sanchís explicó, asimismo, la historia más reciente de esas excavaciones, iniciadas en el año 2003, así como las últimas investigaciones y los datos más significativos de los hallazgos encontrados.

Una parte de las piezas halladas en uno de los túmulos de Ulaca

Algunas de las piezas encontradas son las que ahora se pueden ver en la exposición del Museo. Corresponden a una parte del ajuar hallado en una parte de un túmulo cuya excavación aún no ha terminado. Se trata de un ajuar muy abundante, en cuanto a piezas cerámicas, aunque aquí tan sólo se ha expuesto la urna donde aparecieron los restos -presumiblemente, humanos-, otras urnas con restos de sedimentos que se están ahora mismo estudiando y el ajuar metálico que acompaña a la tumba.

Este ajuar está formado, entre otras piezas, por una vaina de puñal -cuya morfología ha llevado a los arqueólogos a pensar que se trata de una tumba muy tardía, de finales de la Edad del Hierro (siglo II-I a.C.)- y un pequeño regatón de una lanza.

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AVILA VETTONA

Ávila Digital, 10 abril de 2005

Los hallazgos del Convento de los Padres Paúles, parecen confirmar las tesis de quienes hace dos años se refirieron al posible origen vettón, y no romano, de Avila. (Los profesores Gonzalo Ruiz y Jesús Alvarez Sanchís, junto a la directora del Museo Provincial)

Así lo sostienen los profesores del Departamento de Prehistoria de la Universidad Complutense de Madrid, Jesús Alvarez Sanchís y Gonzalo Ruiz, que esta semana participaron en una conferencia en el Museo Provincial, para explicar los resultados de sus campañas en el castro de Ulaca. Ambos vinculan el abandono del castro vettón de Ulaca, con el origen de la ciudad de Avila.

El primero en hacerlo fue el profesor Alvarez Sanchís. Una teoría cada vez más avalada, tal y como ponen de relieve el resultado de las excavaciones arqueológicas realizadas en Los Paúles, donde han aparecido restos de todas las épocas de la ciudad. Así se confirmaba una vez más la posible la presencia vettona en la capital, tal y como sugerían diversos hallazgos de menor entidad en otros puntos de Avila.

Entre estos restos figuran "estructuras subterráneas utilizadas como silos, posibles hoyos de postes de cabañas e incluso algunos restos de muros, así como una cantidad significativa de material fechado aproximadamente entre el 70 antes de Cristo y los inicios del siglo I después de Cristo", apuntó. Según señala Gonzalo Ruiz, esta circunstancia abre la posibilidad a que exista "algún nexo de unión entre el final o abandono de Ulaca en un hábitat indígena en alto y el inicio de una época distinta, pero protagonizada por la población indígena vettona en la primera ocupación de Avila".

En este contexto recuerda la tesis defendida por su compañero de excavaciones en el poblado de Ulaca, Jesús Alvarez Sanchís, quien defendió el posible origen vettón de Avila, frente a los datos que se inclinaban por el origen romano, ante la falta de vestigios indígenas. La aparición de estos hallazgos vettones parecen corroborar su teoría, según Ruiz, que deja abierta la posibilidad a que "algunas de las cerámicas de Ulaca puedan ser relacionadas con algunos de los hallazgos en Los Paúles".

Desde su punto de vista, resulta "importante" hacer hincapié en el hecho de que "sobre la continuidad del poblamiento indígena vettón en la capital abulense, existen cada vez más indicadores". De confirmarse esta tesis, "sería una manera de entroncar el final del gran asentamiento vettón en el Valle Amblés, que sería Ulaca -a 20 kilómetros de Avila-, con el inicio de lo que va a ser la moderna ciudad, como resultado de los nuevos tiempos". "En el siglo I antes de la Era, los elementos parecen indígenas y vettones claramente, pero en muchos aspectos estamos en época romana", puntualiza Gonzalo Ruiz. Al respecto alude al verraco de piedra encontrado en su día en una zona del lienzo este de la muralla, próximo a la Basílica de San Vicente.

Desde su punto de vista, "ese verraco sólo se puede entender si en Avila había un asentamiento vettón de cierta entidad, de lo contrario, eso no se entiende". Respecto a la tercera fase de las excavaciones en el castro de Ulaca, Ruiz espera que puedan acometerse este verano, después de dos campañas que han arrojado positivos para los expertos en este emplazamiento de 80 hectáreas, desde el que se domina el Valle Amblés. El investigador lamenta que la Diputación Provincial haya perdido los fondos que recibía del programa Interreg para realizar este tipo de excavaciones, pero espera que tanto la institución provincial como la Junta de Castilla y León continúen adelante con esta iniciativa.

Madrid completa el camino a Roma. El “Miacum” de Collado Mediano

Madrid completa el camino a Roma. El “Miacum” de Collado Mediano

La Comunidad descubre, en un yacimiento de Collado Mediano, la última posada perdida de uno de los «Itinerarios de Antoniano», el que comunicaba, durante el Imperio, Mérida con Zaragoza. Patrimonio prevé declararlo Bien de Interés Cultural y hacerlo visitable.

El último descubrimiento de las huellas de Roma en Madrid es una posada, la de «miacum», que unía el oeste y el este de la península. Ha aparecido en Collado Mediano y ha provocado un gran revuelo entre historiadores y arqueólogos.

La revolución es una posada. El placer son unas ruinas que cuentan, si se sabe escuchar a oscuras, bellas historias del pasado. Leyendas de soldados del Imperio que llegaban exhaustos, tras caminar cientos de millas por el macizo central, a un hogar que era su poción mágica; o de comerciantes que recorrían con sus carros y su género, ajenos al peligro por pura necesidad, partes de la senda que iba de Emerita Augusta (Mérida) a Caesar Augusta (Zaragoza). Para la mayoría, los restos arqueológicos que protagonizan este reportaje serán sólo unas cuantas piedras sin más valor que el sentimental. Para historiadores y arqueólogos, y para la dirección general de Patrimonio de la Comunidad, el hallazgo de la posada de «miacum», insistimos, es la revolución. Luz sobre el pasado, pieza que completa un puzzle antiquísimo, de veinte siglos. Noches en vela que hallan recompensa, sentido, lugar en el mundo.

Por Juancho Sánchez, La Razón, 10 de abril de 2005

Hagamos historia. Cuentan las crónicas que Antonio Caracalla, en el siglo III d. C., diseñó el mapa de las comunicaciones de Roma en la Penísula Hispánica, que se conocería como «Itinerario Antoniano». Cuentan que uno de esos caminos, exactamente el 24, señalaba la mejor forma de cruzar la piel de toro, de oeste a este, desde Mérida hasta Zaragoza, y cuáles eran los sitios en los que hacer parada y fonda entre una ciudad y otra. Cuentan también que en su tránsito por el Madrid actual el referente era Alcalá de Henares, esto es: Complutum. Y que el Itinerario databa una amplia red de posadas que dirigían sus pasos a ella.

Hasta hoy se habían rastreado y hallado todas esas posadas... Todas menos una: «miacum», empeñada en esconder su rastro, callada y silenciosa, cara oculta de la historia. Como siempre en estos casos, explica Jesús Jiménez, el arqueólogo jefe de Collado Mediano, pequeño municipio serrano que dista 60 kilómetros del oso y el madroño, historiadores y arqueólogos se habían enzarzado en debates bizantinos sobre el emplazamiento exacto de «miacum». Unos, como Menéndez Pidal, lo situaron en Las Rozas. Otros se desviaron más y hablaron de la Casa de Campo. Ya pueden dejarlo. No hay conjetura que haga frente a la evidencia. La respuesta ha aparecido: «miacum» está enCollado Mediano. A los ojos de cualquiera, se trata de quince por quince metros cuadrados de restos de muros, de estancias semidibujadas, de pequeñas piezas como ánforas, platos, cuencos o cuchillos. Pero arqueólogos como Jesús ven más allá. Y sus manos señalan con la certeza de un cirujano el lugar de las habitaciones, el de las termas de agua caliente («caldarium») y templada («tepidarium»), el de la cocina, el establo... Explica Jiménez que sabe que se trata de «miacum» «porque las distancias con Segovia, Alcalá y Toledo, si se bucea en el Itinerario Antoniano, coinciden».

Hasta el siglo V.

También sabe, por el análisis de los restos, que los más antiguos datan del siglo I d. C., y que su decadencia se produjo en el siglo V, «fecha en la que seguramente se dejó de utilizar la vía que atravesaba el monte de Fuenfría». Explica que «miacum» tuvo gran relevancia en el pasado «porque en el estudio de sus ruinas se ve perfectamente que hubo tres grandes incendios, y sin embargo las tres veces la posada o “mansio” fue reconstruida, señal inequívoca de que era un lugar de paso del ejército y de cientos de comerciantes».

Pero hay más. En el transcurso de las excavaciones, los arqueólogos han encontrado la calzada romana que llevaba hasta «miacum». De hecho, se han desenterrado ya unos cien metros, y su análisis es definitivo, según Jiménez: «Tiene, como todos los caminos romanos, cuatro metros de ancho. Piedras horizontales sobre las que se apoyan otras verticales en los bordes. Y, en el centro, relleno de tierra y granito de diferente calibre. Lo que se ha perdido, como en todos los sitios, es la capa de rodadura que se echaba en la superficie de los caminos para evitar que los carros se destrozaran y que los caballos, que no comenzaron a herrarse hasta la edad media, se rompieran las patas».

Por las vías del tren.

La senda, llamada de «Los barrizales» se prolonga durante cuatro kilómetros hasta Villalba, por un lado, y hasta el puerto por otro. Aunque, según explica el arqueólogo, en el segundo caso «es más difícil seguirle la pista porque la zona está urbanizada». Incluso se sospecha que los técnicos de Renfe emplearon en su día el mismo recorrido usado por los romanos para diseñar el trazado del tren. «Es lógico, siempre se buscaba la zona en la que hubiera que despalar menos». Durante años, además, el camino ha sido utilizado por motociclistas y conductores de 4x4, hasta que por fin la Comunidad ha prohibido el paso por la zona.

Los trabajos que han dado lugar al hallazgo de «miacum» comenzaron allá por la segunda década del pasado siglo. Fue un clérigo el que descubrió las ruinas y llamó la atención sobre el yacimiento. Pero la guerra enterró todos los proyectos y fue ya el Gobierno de la Comunidad de Madrid el que, cuando buscaba tumbas o enterramientos por la sierra, se topó con los restos de «miacum» sin saber de qué se trataba.

El actual alcalde de Collado Mediano, Juan Carlos Bustos, del CDS, y el director general de Patrimonio, Javier Hernández, decidieron, hace poco más de un año, comenzar la excavación, que arrancó tras el verano de 2004. El trabajo de los últimos siete meses ha sido duro e inteligente. Ahora, el primer permiso para mover tierras ha expirado y los arqueólogos han emitido su informe, al que ha tenido acceso este periódico. Explican en un documento de diez páginas su teoría de que lo que tienen entre manos es «miacum».

El director general de Patrimonio, auténtico mecenas de estas causas, ha recogido el guante y cree que «en los próximos años, cuando las excavaciones avancen más», se podría «dar la máxima protección a la zona, es decir, el título de Bien de Interés Cultural». De esta manera, entre otras cosas, se podría buscar iniciativa privada que se comprometiera en los trabajos, y se protegería el yacimiento, llamado «El beneficio», de los ladrones de arte que buscan restos de valor para hacerse de oro en el jugoso mercado negro de antigüedades que campa por sus respetos en España.

El uno por ciento cultural.

Además, la Comunidad ya piensa también en poder incluir «miacum» en su proyecto patrimonial más ambicioso: el «Plan de yacimientos visitables», que convertirá lugares que hoy sólo interesan a los arqueólogos en museos accesibles a todos los ciudadanos. Para llegar aquí hará falta mucho dinero, que podría salir, entre otros sitios, del famoso uno por ciento cultural con el que se grabarán todas las obras públicas y que Esperanza Aguirre aprobará en las próximas semanas.

El yacimiento de «Miacum», afortunadamente para los vecinos de la Comunidad, tendrá otros serios competidores para estar en la red de museos, ya que como reconocen los propios expertos, la región tiene «un legado patrimonial excelente». Otra cosa es lo que se invierte en recuperarlo.

Vasijas y cerámica «humildes»

En sólo siete meses de excavaciones han aparecido en el yacimiento de «El Beneficio» cientos de piezas de la cubertería empleada en la cocina. Explica el arqueólogo jefe que «en general, no son piezas de demasiado valor, porque se nota la humildad de los dueños de la posada». Sin embargo, también hay algunas «de mucho más empaque», presumiblemente de la «vajilla más llamativa y jugosamente decorada que tenían para las ocasiones excepcionales». Objetos metálicos casi no hay, todavía. Alguna que otra moneda suelta, algún cuchillo. Nada muy llamativo, recuerda Jesús, quien confía, sin embargo, en cambiar ese rumbo en el resto de habitaciones que se excavarán en los próximos años.

Gibraltar, la gran cueva de la Prehistoria

Gibraltar, la gran cueva de la Prehistoria

Foto: Aportación. Francisco Giles, en la sala de Prehistoria del Museo, poco antes de su intervención. Jorge Zapata.

El arqueólogo Francisco Giles explica en el Museo los resultados de diez años de investigaciones sobre la ocupación neandertal.

El arqueólogo Francisco Giles Pacheco, director del Museo del Puerto de Santa María y uno de los directores del equipo internacional que desde hace diez años investiga los poblamientos paleolíticos en Gibraltar, participó ayer en el ciclo de conferencias del Museo de Cádiz con una intervención en la que dibujó el mapa completo de la Prehistoria conocida hasta ahora en ese extremo sur de Europa y expuso los más importantes descubrimientos llevados a cabo por el citado equipo.

Los primeros hallazgos que demuestran la presencia de neandertales en la zona del Peñón, un cráneo aparecido en 1848 y otro en 1926, junto a los sucesivos descubrimientos en varias cuevas y abrigos de la misma, hacen de Gibraltar "un lugar privilegiado para las investigaciones encaminadas a desvelar uno de los grandes enigmas de la Prehistoria, las causas de la desaparición de estos homínidos".

Por Ana Tenorios, Diario de Cádiz, 8 de abril de 2005

Explica el arqueólogo que "actualmente existen siete lugares de ocupación en el territorio del Peñón atribuibles a los neandertales. La presencia de restos de utensilios correspondientes a la tecnología Musteriense, propia de estos homínidos -que vivieron hace entre 100 mil y 30 mil años-, en la cueva de Gorham se estableció durante las excavaciones llevadas a cabo entre 1948 y 1954. Hace diez años, un equipo compuesto por arqueólogos españoles, gibraltareños y británicos retomamos los trabajos en esta cueva, con la intención de establecer a partir de los restos que pudieran aparecer la presencia de homínidos en la zona en la época de transición entre el Paleolítico Medio y Superior, hace entre 28 mil y 25 mil años".

A lo largo de estos diez años de excavaciones en la cueva Gorham y otros abrigos del Peñón de Gibraltar los hallazgos han sido muchos y dentro de un arco cronológico que abarca desde restos de la presencia de poblaciones mucho más antiguas que los neandertales (de entre 800 mil y 600 mil años) en las cuevas Ingeniery Battery, Gorham y la playa fósil de Farandong, hasta un fragmento de la mandíbula de un Homo Sapiens Sapiens, un homínido moderno, de una antigüedad de entre 20 mil y 15 mil años.

Asimismo, en las excavaciones en la cueva de Vanguard Beeftek los arqueólogos han documentado restos que atestiguan la presencia de neandertales "antiguos" hace entre 100 mil y 55 mil años.

En cuanto a los resto más modernos, correspondientes al Paleolítico Superior, se han hallado muestras de arte decorativo, colgantes de dientes de ciervo, de conchas marinas y otros útiles tallados en hueso, a los que se suma la citada mandíbula de Homo Sapiens Sapiens. Asimismo, estas excavaciones han permitido el estudio profundo de los restos de fauna de la zona desde hace 100 mil años hasta hace 30 mil .

Francisco Giles destaca el "espíritu de colaboración de este equipo internacional de arqueólogos" como un elemento fundamental de los logros obtenidos.

El Santuario de Cancho Roano

El Santuario de Cancho Roano

EL SANTUARIO DE CANCHO ROANO

ESTRUCTURA

El complejo arquitectónico oreintado al sol naciente, se levantó en una pequeña vaguada junto al arroyo Cagancha, en el término municipal de Zalamea de la Serena (Badajoz). Su origen se remota a los inicios del período orientalizante, cuando sobre una cabaña ovalada se erigió el primer edificio. Sobre este primer monumento se construyó un segundo, del que conocemos su planta, en la que se han documentado hasta tres altares de adobe, dos de ellos en forma de piel de bóvido. Por último, a mediados del siglo V a.C., se decidió clausurar este segundo santuario para edificar el ahora visible.

Se construyó con un sólido basamento de piedras y alzados de adobe, y fue enlucido por el exterior con arcilla roja, como los suelos de las habitaciones, mientras que el interior fue totalmente encalado. Para realzar aún más el cuerpo principal del santuario, se construyó una terraza de piedra de gran tamaño, también encalada, que lo rodea por completo. Al cuerpo principal se accede por un patio cuadrado, con un pozo en el centro ,que aún hoy mantiene su nivel de agua. La entrada al edificio se realiza mediante una escalera de piedra construida en la esquina septentrional del patio, que conduce a una estancia que, a su vez, comunica con un gran ambiente transversal, que cruza todo el edificio y sirve de distribuidor a los espacios del fondo. Se disponen en tres cuerpos independientes en la zona meridional, almacenes en los que se hallaron ánforas y orzas que contuvieron cereales, aceite, vino, miel y otros productos alimenticios, así como una cantidad de objetos de bronce -calderos, recipientes rituales, jarros, arreos de caballo, etcétera-; la septentrional consta de una habitación alargada, en cuyo fondo había un telar, a la que se abren tres pequeñas estancias en las que se halló gran parte de los materiales de importación que caracterizan al yacimiento: alabastrones, copas griegas, cuentas de pasta vítrea púnica, escarabeos egipcios, marfiles, sellos de lidita, cuentas de ámbar y cornalina y buena parte de las joyas de oro del santuario. En el eje central del edificio se erigió la habitación principal, verdadero lugar sacro del complejo, en cuyo centro se levantó un gran pilar rectangular que haría las veces de altar. Tal vez lo más sobresaliente de este espacio principal es que el pilar se alza sobre los respectivos altares de los dos edificios anteriores. Por último, el monumento está rematado, a modo de torres, por dos habitaciones: la de la entrada, donde se construyó una escalera para acceder a la terraza y la planta superior hoy perdida, y la suroriental, tal vez lugar de residencia.

Rodea el edificio una serie de estancia perimetrales, seis por cada lado, donde se depositaron ajuares a modo de ofrendas. Todo el complejo monumental está rodeado por un foso excavado en la roca, que en algunos puntos busca los niveles freáticos para mantener siempre una lámina de agua que ensalce la construcción. En la zona oriental, por donde se llega al santuario, se construyó una pequeña muralla con dos torres poligonales en el centro que flanquean la única entrada posible a la construcción.

El edificio fue intencionadamente incendiado, destruido y posteriormente sellado con tierra antes de ser abandonado, echándose en falta tan sólo los elementos sacros, seguramente recuperados par mantener el culto en otro lugar. El continuo cruce del agua de arroyo Cagancha, aún en épocas de fuerte sequía, así como la construcción de pozos en el interior avalan el papel primordial que debió jugar el agua tanto par la construcción como para el culto en el lugar.

HISTORIA DE LAS INVESTIGACIONES.

Con motivo del Festival Internacional de Teatro de Mérida de 1978, la Subdirección General de Arqueología, dirigida por el profesor Maluquer, recibió el encargo de organizar una exposición sobre la Prehistoria y la Protohistoria de Extremadura. En el transcurso de estos acontecimientos se informó de la destrucción a la que estaba siendo sometido el yacimiento. En octubre el profesor Maluquer, acompañado por varios técnicos de la subdirección General de Arqueología visitaron el yacimiento y decidieron inmediatamente la excavación, responsabilizándose de los estudios el Instituto de Arqueología y Prehistoria de la Universidad de Barcelona.

Sin embargo, la historia del yacimiento comienza veinte años atrás, cuando se parcela la finca de Cancho Roano, y se vende entre los vecinos. Una de las divisiones pasaba por un montículo denominado la Turruca, coronado por grandes encinas. El deseo de uno de los dueños D. Jeromo Bueno de convertir esa tierra en una fértil huerta, le hizo actuar con una pala excavadora, donde quedaron al descubierto grandes restos arqueológicos. La noticia de los descubrimientos no paso desapercibida, y a mediados de los setenta D. Pedro Dávila, gran valedor del yacimiento, puso en conocimiento de D. José Antonio Hidalgo, maestro de Quintana de la Serena los hallazgos, pueblo donde se expusieron las primeras piezas.

El primer objetivo de la intervención arqueológica era conocer el significado de la construcción de adobe, en primer lugar se consideró una gran pira funeraria, pero la altura de las paredes y la falta de huesos y ajuares fúnebres desechaba esa idea, por lo que se empezó a cavar una gran trinchera de 24 metros con una anchura de dos metros para su investigación.

Una vez excavada la trinchera se pudieron llegar a varias conclusiones:

La primera que se trataba de un gran edificio compuestos por paredes de adobe y piedra.

La segunda que la altura del edificio era casi de cuatro metros, y que además bajo el nivel constructivo aparecían restos más antiguos de otro edificio.

En tercer lugar que los muros dividían habitaciones, con lo que se podían realizar excavaciones de habitaciones individualizadas.

En último lugar que el edificio había sufrido un gran incendio, atestiguado por los restos de cenizas y ramas.

A partir de los 80 las excavaciones se centraron en cada una de las habitaciones individualizadas, que se habían detectado en el sector septentrional, el mejor conservado.

El año 1988 marcó un punto de inflexión en el Cancho Roano. La campaña había comenzado con escasos recursos económicos y la ausencia del profesor Maluquer, sin embargo la apertura de nuevas zonas de excavación dieron resultados espectaculares, con nuevas construcciones y ricos materiales. Atraído por las noticias de la prensa se interesó por el yacimiento un empresario badajocense, Bartolomé Gil Santacruz, que una vez visitado el expediente proporcionó los medios económicos necesarios para seguir las investigaciones. Lo más importante de esta aportación económica que provocó la reacción de la administración que aportó los fondos necesarios para los trabajos de excavación.

La última fase de los hallazgos comenzó en 1995, único año en el que no se intervino en Cancho Roano, pero en el que se decidió desde la Consejería de Cultura de la Junta de Extremadura, un plan de intervención, este plan fue aprobado en 1996, siendo el documento base sobre el que se han llevado las negociaciones con otras administraciones

PRINCIPALES RESTOS ARQUEOLÓGICOS ENCONTRADOS EN CANCHO ROANO

Los objetos hallados se distribuyeron en un plano del edificio para visualizar la funcionalidad de cada zona del edificio, pues los objetos hallados tendían a agruparse, por sus características, en determinadas zonas, cuyas funciones quedaban, en consecuencia, documentadas:

A) Zona de habitación: compartimentos H-4 a 6, situados en el ángulo NW del edificio. En ellos apareció la gran mayoría de objetos de tocador y joyas y de restos de muebles suntuarios (a,b,c) y, también, de los elementos de banquete (d), especialmente en la cámara 5, donde se concentraban los hallazgos de vasos griegos, kylikes y Cástulo-cups, así como 3 ánforas, tal vez interpretables como de vino para acompañar los banquetes. Igualmente en las cámaras H-4 y 5 apareció un conjunto significativo de elementos de control económico (f), como ponderales y un platillo de balanza. Por último, cabe destacar en este compartimento 5 la existencia de un telar (h) evidenciado por un conjunto de 30 pesas situado junto a la puerta más externa. La habitación 3, que constituye el acceso a las anteriores, ofrecía escasos hallazgos, destacando otro telar (h).

B) Zona de almacenes: compartimentos H-8 a 10, que ocupan la zona suroccidental del edificio. El H-8 ofrecía vasos y asadores metálicos (d), el mayor conjunto de piezas de atalaje (e) y cuatro ponderales (f), pero es significativa la ausencia de elementos suntuarios, que caracterizaban las habitaciones de la zona NW, así como de instrumentos y ánforas, que aparecen en los departamentos contiguos H-9 y 10.

Los departamentos H-9 y 10 se caracterizan por la presencia de numerosas ánforas (g). En el departamento H-9 aparecieron un mínimo de 16, cuyo contenido se ignora, aunque Maluquer supuso que fueran de vino, tal vez por no aparecer restos de elementos sólidos. Otras 6 anforas, con habas y trigo, estaban depositadas en el 10. En éste también se recogió un crisol (h), algún resto de vasos metálicos y de cerámica en pequeño número, pero no apareció ningún otro tipo de ajuar.

C) Zona de santuario: el compartimento H-7, situado en el centro del edificio, apareció totalmente vacío de hallazgos, lo parece extraño, pero pudiera explicarse bien por las circunstancias de abandono final del edificio o por haberse colmatado en su fase final.

D) Zonas de función imprecisa: El departamento H-11, en el ala SE del edificio, estaba enlosado. En él apareció un conjunto de cuentas de collar de piedras semipreciosas, un sello y también algún resto de muebles suntuarios; la riqueza de estos materiales y el enlosado del suelo permitiría pensar en una función especial, tal vez como tesaurus o depósito de objetos preciosos del edificio, aunque no se pueda excluir que la aparición de tales hallazgos se deba a circunstancias fortuitas o a que pudieran haber caido del piso superior. Pero, además, su ubicación frente a la zona de almacenes tampoco excluye un posible uso como tablinum o archivo, por lo que la interpretación funcional de este ambiente queda, por ello, más incierta.

El departamento H-2 servía de distribuidor del edificio. Aunque los hallazgos eran escasos y poco significativos, apareció un hogar en la mitad norte y, junto a él, un ánfora con restos de trigo y bajo ella un atizador y un asador metálicos, por lo que esa zona debió utilizarse como hogar y cocina, mientras que un interesante conjunto de piezas estaba situado junto al muro Norte, formado por cerámica local y dos Cástulo-cups. En este departamento también aparecieron parte de los 32 molinos de mano recogidos en el edificio, lo que se debe relacionar con los almacenes de alimentos en la zona SW del edificio y con el ánfora con trigo hallada junto al hogar, indicando funciones de cocina o preparación de la comida para los habitantes del edificio, sin excluir que los molinos indiquen la posibilidad de control de las tareas de molienda.

Por otra parte, en el vano entre el departamento H-2 y el H-1 apareció una panoplia completa de guerrero, formada por un puñal con su vaina, un cuchillo, dos puntas de lanza con sus regatones, un pilum y elementos de un escudo. Su proximidad al acceso principal permitiría suponer que se tratase del armamento de la guardia del edificio, pero parece más lógico que estas armas constituyeran la panoplia del señor del mismo, depositadas en lugar visible a la entrada como elemento simbólico y de representación del estatus guerrero de su propietario.

El departamento H-1, situado en el ala NE., que constituía el vestíbulo de acceso, con la escalera para subir a la planta superior, ofreció materiales revueltos, como piezas suntuarias, como cuentas de oro, un sello, etc., y un tesorillo constituido por un cuenco de plata y 2 arracadas amorcilladas de oro ocultas dentro de una vasija de cerámica local bajo el suelo entre la escalera y la puerta de acceso a la habitación 2. Pero también aparecieron seis ánforas conteniendo restos de piñones y almendras que, verosímilmente, se encontraban en ese lugar antes de ser introducidas en los almacenes del edificio, bien en la zona SW o bien en la planta alta, cuyo uso y estructura es prácticamente desconocida, aunque quizás fuera utilizada, en parte, como "cámara" o almacén, lo que deja abierta la posibilidad de que estas ánforas procedieran, realmente, del piso superior donde estarían almacenadas y desde donde habrían caído al derrumbarse la parte alta.

Por último, en el patio oriental H-12, en la zona próxima a la habitación 1, aparecen más materiales similares y con la misma distribución dispersa: elementos suntuarios, como tres sellos, cuentas de oro y fragmentos de un aryballos y elementos de banquete y de control económico, junto con 16 ánforas, alguna de las cuales contenían piñones y almendras. Estos objetos pudieran haberse perdido en un abandono precipitado o en un saqueo del edificio, pero parece más lógico que estuvieran en el piso superior y que hubieran caído al patio al derrumbarse la planta alta, idea avalada por haber aparecido a más de 150 cm. de altura sobre el suelo. También en el banco corrido situado al Norte de dicho patio se recogieron varios molinos de mano y, en el lado Sur, apareció otra concentración de objetos: 3 asadores, 1 pilum, 2 lanzas, 1 cuchillo, 1 sierra, 2 hoces, 3 cinceles, 3 argollas y 1 platillo de balanza. Además de las argollas señaladas, otras dos aparecieron clavadas en la pared, una en la zona norte, otra en el rincón suroeste. Finalmente, carecen de localización precisa otros objetos de bronce, como un pié de un mueble, un asa de brasero y algunos ponderales, tal vez por haber caído desde la planta superior, así como más de 1000 fusayolas cuyo lugar de hallazgo no recoge Maluquer.

Restos hallados:

ÁNFORAS

En el grupo de las cerámicas, cabe destacar las ánforas, son de las que se han encontrado más restos, se han podido encontrar más de un centenar de ejemplares. Pertenecen a un resto de ánforas púnicas del siglo VI a.n.e. presentes en todo el sur Peninsular, seguramente se elaboraron en esta zona, copiadas de las foráneas, de ahí sus ligeras modificaciones.

CERÁMICA GRIEGA O ÁTICA

Esta cerámica ha sido fundamental por ser el elemento más característico para datar el yacimiento, hoy claramente situado hacia el 425 a.n.e. Buena parte de esta cerámica ha aparecido fragmentada. No obstante se han podido recuperar más de 200 restos

El modelo de vaso más común se corresponde con las copas normalmente denominadas con el término griego de kilyx, no obstante hoy se conocen con el término latino de cálices

BRONCES

Son los elementos metálicos más numerosos, aportando una valiosa información sobre los rituales y funciones del santuario. Aunque se hallaron también dispersos por todos los espacios del yacimiento, hay que destacar la concentración en el edificio principal. Tal vez los elementos más importantes son las camas laterales de los bocados, representadas por dos tipos de placas, en el primero las cabezas son planas rematadas por cabezas de caballo, en el segundo son mucho más elaboradas

El bronce más conocido es esta representación de caballo hallado en la habitación 0-1. De 22 cm. de altura está fundido en dos piezas y ricamente enjaezado. En origen hoy descansaría sobre una placa hoy perdida, ya que se aprecian remaches tanto en la grupa como en los laterales para fijar al supuesto jinete

OBJETOS DE PRESTIGIO Y ADORNO PERSONAL

Son numerosas las piezas, las cuentas de collar de diferentes piedras preciosas: cornalina, pasta vítrea, coral, ámbar, etc…, y además hay colgantes de pizarra y lidita. También los objetos de pasta vitrea están bien representados en el yacimiento, sobre todo las cuentas de material con decoración de ojos y una agallonada halladas dispersas por el santuario.

También encontramos pendientes , ya desde antiguo habían aparecido, realizados en oro se han recuperado cinco pendientes de oro huecos depositados en una vasija en el interior del piso de H-1, como ofrenda de fundación del edificio.

** Por Universidad de Valencia
En Internet:
http://www.uv.es/~alabau/canchoroano.htm.htm

BIBLIOGRAFÍA

- Martín Almagro, Oswaldo Arteaga, Michal Blech, Diego Ruiz Mata y Hermanfrid Schubart 2001.Protohistoria de la Península Ibérica. Editorial Ariel (2001)

-. Revista La aventura de la historia. Número 17. Marzo 2000. Dossier Enigna de los Tartesso

Roldán Hervás, José Manuel. Historia Antigua de España I: Iberia prerromana, Hispania Republicana y alto imperial. Editorial UNED. Madrid (2001)

Celestino Pérez, Sebastián. Estelas de guerrero y estelas Diademadas. La precolonización y formación del mundo tartéssico. Editorial Bellaterra. Barcelona (2001)

Jaime Alvar, José María Blázquez. Los enigmas de Tarteso. Editorial Cátedra. Madrid (1993)

- Actas del congreso de Próximo Oriente 1997

Enlace recomendado:

http://www.canchoroano.com