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Terrae Antiqvae

Descubren cerca de El Cairo la momia más 'hermosa' localizada nunca en Egipto

Descubren cerca de El Cairo la momia más 'hermosa' localizada nunca en Egipto

Foto: La momia fue fechada en cerca de 2.200 años y pertenece a la XXX Dinastía. Aunque su identidad se desconoce, se cree que perteneció a una persona de alta jerarquía. Reuters

Arqueólogos egipcios descubrieron a sesenta kilómetros al suroeste de El Cairo la que describieron como la momia más "hermosa" de las halladas en Egipto por la luminosidad de los colores con que está pintada. Tiene más de 2.300 años.

El cuerpo, que se desconoce a quien pertenece y que data de la última dinastía faraónica -la XXX y que gobernó entre el 378 y 341 antes de Cristo-, fue localizado en excavaciones realizadas en la zona monumental de Saqara.

"Efectivamente, se trata de la momia más bonita encontrada hasta ahora en Egipto, por los colores azul turquesa, amarillo dorado y rojo con que esta pintada su envoltura de lino, endurecida con yeso y otros materiales", dijo el egiptólogo Sabri Abdelaziz, uno de los responsables del Consejo Supremo de Antigüedades (CSA).

La momia, que fue encontrada junto a la pirámide de Teti, primer soberano de la VI dinastía (2322-2130 a.C.), está engalanada con una mascara de oro y un conjunto de imágenes pintadas que representan a los dioses Jeber, Horus, Maet, Anubis y Osiris.

"El cuerpo será sometido a exámenes radiológicos para tratar de determinar el sexo y el puesto que ostentaba el muerto, además de para intentar conocer más aspectos de la última dinastía faraónica que gobernó Egipto", reveló Abdelaziz.

El secretario general del CSA, Zahi Hawas, coincidió con Abdelaziz en destacar la importancia del descubrimiento, al recalcar que "no existe en nuestros museos ningún cuerpo pintado de esa forma y con esos llamativos colores".

Puertas falsas a las tumbas

En las mismas excavaciones fueron descubiertas las puertas "falsas" de dos tumbas de altos responsables de los faraones Pepi I y Meremré, de la VI dinastía, precisó Hawas.

La primera puerta, construida de piedra caliza, fue localizada en el enterramiento de un dignatario identificado como Ayu Iip, que trabajaba como escriba de los trabajos de construcción de las pirámides de los faraones Pepi I y Meremré.

El mismo personaje era el inspector del templo del faraón Pepi II, en el que se ocupaba también de la contabilidad de las ofrendas, mientras que la segunda puerta, también en piedra caliza, pertenece a la cripta del juez, y asimismo escriba, conocido como Jont Ka.

Las puertas ficticias, según la creencia faraónica, eran para que el alma del difunto se comunicará con la vida que continuaba en el exterior de las criptas.

En el mismo lugar de los hallazgos se descubrió por ultimo un conjunto de vestigios arqueológicos relativos a enterramientos que datan del Imperio Antiguo (2354-2130 a.C.).

Saqara es el nombre de la gran necrópolis de la ciudad de Menfis, antigua capital de Egipto, y es famosa por la pirámide escalonada de Zóser, la primera conocida.

Esa pirámide, construida mediante la superposición de seis mastabas, es precursora de las de Keops, Kefren y Micerinos -situadas en la planicie de Giza, en las afueras de El Cairo- y se considera obra del científico y arquitecto Imhotep, que ha pasado a la Historia como el inventor de las pirámides.

Tras desatarse la fiebre por la egiptología a fines del siglo XIX, la necrópolis de Saqara se ha convertido en fuente inagotable de descubrimientos arqueológicos y figura como escala ineludible en todas las rutas turísticas del Egipto

Fuente: REUTERS/EFE/Cambio Sonora, 3 de mayo de 2005
Enlace: http://www.cambiosonora.com/vernota.asp?id=48380

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Vídeo del hallazgo:

http://www.capitalnews9.com/content/headlines/?SecID=33&ArID=128700

Ave Pallantia

Ave Pallantia

Prospecciones arqueológicas encargadas por la Junta han revelado la existencia de unas 150 villas romanas en la provincia.

Siglo III después de Cristo. Comienza el Bajo Imperio Romano, una época muy agitada en el contexto social y económico de la todopoderosa Roma. La inseguridad ciudadana y la excesiva carga tributaria que se sufría en las grandes ciudades romanas llevaron a la clase adinerada a establecer pequeñas mansiones latifundistas por toda la provincia. Los llamados potentiores construyeron durante aquellos años multitud de villas romanas con toda clase de lujos para que el dueño no echara en falta las comodidades de la gran ciudad. Así, suntuosos mosaicos y termas son algunos de los ejemplos de la riqueza y refinamiento de estos centros de producción agrícola y artesanal que gozaron de gran autosuficiencia.

Dieciocho siglos después estos tesoros olvidados de la historia esperan pacientemente que alguien se atreva a descubrirlos. Hoy, existen pruebas fehacientes de la existencia de más de 150 villas romanas, repartidas por toda la geografía palentina. Las prospecciones para la elaboración del Inventario Arqueológico de Palencia impulsadas por la Dirección General de Patrimonio de la Junta de Castilla y León han puesto de manifiesto la riqueza que aún se esconde bajo esta tierra.

Prospecciones

El Gabinete de Estudios sobre Patrimonio Histórico y Arqueológico Strato ha sido el encargado de investigar estos secretos desde 1992 hasta el año 2000 y hoy ya puede jactarse de haber prospectado toda la provincia. Durante todos estos años, un selecto grupo de arqueólogos ha realizado una investigación selectiva, escogiendo aquellos términos municipales donde, por razones topográficas o geográficas, podrían ubicarse estos yacimientos. El equipo ha usado técnicas tan simples, y a la vez tan complejas para los no iniciados, como la inspección visual del terreno, donde un aspecto tan nimio como su tonalidad puede identificar importantes asentamientos romanos, especialmente en los meses que van de noviembre a enero, cuando se levantan los rastrojos durante las primeras lluvias y el suelo deja al descubierto sus enigmas.

Pero la investigación va más allá de la contemplación y el aspecto documental ha jugado un papel muy importante a la hora de identificar estos palacios. Los topónimos y las entrevistas orales con los habitantes de los distintos municipios palentinos han proporcionado importantes pistas. La historia de Javier Cortes, un agricultor que regentaba sus tierras como cualquier otro en 1968 y que descubrió de forma accidental uno de los yacimientos más importantes a nivel mundial: la villa romana de La Olmeda, se repite en muchos rincones de Palencia.

La Olmeda

Contemplar la villa romana de La Olmeda produce un curioso sentimiento de ambigüedad. Por un lado, estremece imaginar que en aquellos muros se desarrolló la vida de nuestros antepasados romanos, repleta de lujos como el impresionante mosaico de Aquiles descubierto por Ulises en la Isla de Skyros. Las últimas investigaciones en este enclave romano potencian aún más las teorías que afirman que el dueño de la villa era un potentior de mucha entidad, capaz de mantener relaciones comerciales con zonas tan lejanas como Gaza y Palestina. El equipo humano que trabaja en La Olmeda dispone de restos de mármoles, aceites y sedas de otros continentes e incluso de unas 1.000 monedas de distintos países y no se descarta la hipótesis de que la cría de caballos de raza española fuera la principal riqueza de este enclave.

Todo ello sin olvidar las termas, recientemente abiertas al público, como otro ejemplo de la suntuosidad de la villa. Este nuevo espacio muestra como estas termas se dividían en dos zonas perfectamente delimitadas: los baños y los lugares comunes lúdicos. Así, en la villa de Pedrosa de la Vega convivieron las letrinas comunes con los vestuarios y las piscinas de agua caliente, templada y fría, sin olvidar el sistema de hipocaustos que hacían circular el aire caliente producido por un horno por debajo del suelo para defenderse del crudo invierno palentino.

Cara y cruz

La cruz de esta belleza se encuentra en el entorno que rodea a la villa romana. Un patrimonio que cuenta con casi 900 referencias en Internet y llena cientos de páginas de los principales libros de Historia del mundo no dispone aún de servicios mínimos como cafeterías, restaurantes u hoteles. Tan sólo una furgoneta aparcada a la salida de la nave vende algunos refrescos y helados para los 35.000 turistas que pasan cada año por Pedrosa de la Vega para contemplar un retazo del pasado romano. Por si fuera poco, el visitante debe desplazarse cinco kilómetros hacia la cabecera de la comarca, Saldaña, para disponer de alojamiento.

El mal de la despoblación que azota la provincia, del que muchos parecen haberse dado cuenta hace días aunque las cifras del INE entre 1991 y 2001, sin contar la capital, marcan un descenso de más de 13.000 habitantes en ese periodo, podría tener cura gracias a la explotación turística de esta riqueza patrimonial. La Diputación de Palencia parece haberse dado cuenta de esta necesidad y por este motivo invertirá más de seis millones de euros para rehabilitar La Olmeda y transformarla en un referente a nivel nacional. «La actuación aportará beneficios muy importantes al lugar, ya que se podrá mejorar su grado de conservación y mantenimiento para legar esta riqueza arqueológica al futuro -no en vano, las humedades y bruscos cambios de temperatura han dañado mosaicos- y se mejorará el desarrollo económico de la comarca», afirmó el presidente de la Institución, Enrique Martín. La Olmeda y Quintanilla de la Cueza pueden considerarse afortunadas al ser propiedad de la Diputación, ya que otros muchos yacimientos de enorme calidad esperan y desesperan anclados en el olvido y el expolio de sus riquezas.

En Eras del Portazgo (Aguilar de Campoo) se comprueba esta dolorosa afirmación. Años antes de que comenzara la investigación del foco romano, que se cree que pertenece a un asentamiento similar al de La Olmeda, se descubrió un denario de plata que fue vendido a un anticuario de Santander por un precio ridículo. Desde entonces, se han desenterrado teselas de piedra caliza que indican la existencia de mosaicos en buen estado de conservación, pero sólo una excavación científica pondría fin a las especulaciones.

En otros municipios, la arqueología avanza al rebufo de grandes infraestructuras, como autopistas y solares industriales, y de los trabajos de labranza que en muchas ocasiones arruinan milenios de historia. Milenios que deberían ser aprovechados de una forma integral para dotar a Palencia de una oferta turística única. Igual que las teselas de colores por sí solas no despiertan ningún interés, su perfecta unión puede formar una obra de arte de la entidad del mosaico de 172 metros cuadrados de Aquiles descubierto por Ulises.

El aprovechamiento de una ruta exclusiva de villas romanas en la provincia potenciaría el atractivo turístico de Palencia de una forma exponencial, algo que repercutiría positivamente en la creación de nuevos empleos y en el asentamiento de la población. Las villas incluidas dentro de la ruta se aprovecharían a su vez de un mejor tratamiento, asegurando su futuro. La colaboración entre las instituciones, las únicas capaces de aportar la financiación necesaria para rehabilitar, conservar y dotar de infraestructuras a estos yacimientos, se torna vital y la Diputación se plantea una futura colaboración económica con algunas de estas villas después de finalizar las obras de La Olmeda -una muestra del gran resultado que puede dar una colaboración entre Estado, comunidad autónoma y provincia-.

Pero la colaboración y concienciación ciudadana también es vital para terminar de ensamblar este mosaico de futuro, ya que el encuentro casual con joyas de este calibre podrá incrementar la riqueza del patrimonio provincial y regional. Mucho cuidado por dónde pisan, porque aún queda mucha historia por desenterrar.

Dueñas

La Villa Possídica de la localidad eldanense, cerca del Monasterio de La Trapa, es probablemente el caso más sangrante de abandono institucional de una villa romana. Los expertos destacan la presencia de sus mosaicos de temática marina como uno de los mejores del mundo latino, pero desde hace décadas nadie se ha hecho cargo de este yacimiento.

Ampudia

Bajo las tierras del pueblo descansa una villa construida sobre otra más antigua. Las pesquisas han sacado a la luz muros que datan del Alto Imperio, del siglo I d.C. El Ayuntamiento de Ampudia ha apoyado estas excavaciones, pero a todas luces resulta insuficiente para sacar a la luz toda la riqueza de pinturas, mosaicos y objetos que pueden estar bajo tierra.

Santoyo

El yacimiento romano de la localidad de Santoyo sí está siendo investigado por el Servicio Territorial de Cultura de la Junta de Castilla y León. El municipio cuenta en el pago de Las Quintanas con esta finca rústica fechada entre los siglos II y IV d.C. La villa, de unas 12 hectáreas de extensión, tuvo varias fases de ocupación y las investigaciones se centran ahora en la parte noble del yacimiento.

Por José Lucas Serrano, Diario Palentino Digital, 3 de mayo de 2005
Enlace: http://www.diariopalentino.es/secciones.cfm?secc=Vivir&id=151771

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Breve Historia de Palencia

PALENCIA PREHISTÓRICA

Palencia es una de las más antiguas ciudades de la península. Su origen se pierde en la prehistoria, una tradición afirma que fue fundada por Palatuo, jefe vacceo, hijo de Rómulo. Para otros son los griegos quienes la fundaron y eligieron para ella el nombre de la diosa Pallas Atenea.Esta ciudad es nombrada por los historiadores antiguos ( Appiano, Estrabon, Tito Livio) y por los geógrafos naturalistas ( Mela y Plinio ) siendo precisamente Mela quien escribe " clarisimae fuerunt Palentia et Numancia ". Las relaciones entre estas ciudades nos puede dar una idea de su antigüedad. Los íberos se distinguían bastante bien de los celtas, tanto en su aspecto físico, como por tener una lengua diferente, que no era la indoeuropea. Así lo reconocían los romanos y los nombres ibéricos de sus ciudades, ríos, montañas... permanecieron después de la denominada celtiberización de los habitantes de Iberia.

Por ello se cree que el origen de la palabra Palencia es ibérico, es entre los nombres antiguos donde encontramos las casi únicas fuentes para conocer algunos de los orígenes de Palencia. Estos nombres se fueron latinizando en mayor o menor grado, de la lenta romanización y entrada en la Historia del territorio palentino han dejado muestra los más antiguos autores como el historiador griego Appiano que nos cuenta la emboscada que les tendieron los palentinos a las tropas romanas o Plinio el Viejo que nombra a Palantini y da cuenta de la existencia de las misteriosas Fuentes Tamáricas en el norte de la provincia. Los abundantes restos arqueológicos confirman la antigüedad de la ciudad.

ROMANOS Y VISIGODOS EN PALENCIA

Palencia no fue dominada por los romanos hasta que no hubieron caído el sur y el este de la península. Cuando los romanos atacaron a los celtiberos en el 154 a.C también atacaron a los vacceos está guerra significo terribles perdidas para los vacceos. Tras la caída de Numancia, Palencia pasó a ser parte de la Hispania Citerior. Aunque los vacceos no se sometieron fácilmente sublevándose en varias ocasiones contra el abuso de los gobernantes romanos. En el año 74 a. de C. Pompeyo cerco Pallantia incendiando la ciudad. Pallantia se sublevo de nuevo en plena conquista de las galias por parte de Cesar.

Sin embargo la romanización acabo por imponerse construyéndose ciudades como Pisoraca, cerca de la actual Herrera de Pisuerga; Lacóbriga cerca de la actual Carrión de los Condes y Pallantia. Debemos distinguir entre la Pallantia arévaca (la actual Palenzuela) y la Pallantia vaccea (procedente de la actual Palencia)


Enlaces recomendados:

Villa Romana de La Olmeda

http://www.palencia.com/cultura-turismo/monumentos_civiles/villa_romana_de_la_olmeda.htm

http://es.geocities.com/nuestros_pueblos/otros_pueblos/palencia/vega_loma_valdavia/la_olmeda.htm

Villa Romana de Tejada

http://es.geocities.com/nuestros_pueblos/otros_pueblos/palencia/camino_de_santiago/quintanilla_de_la_cueza.htm

VILLAS ROMANAS EN PALENCIA

http://perso.wanadoo.es/historiaweb/antiqva/villas%20palencia/index_villas_palencia.htm

El Teatro Romano, símbolo del esplendor de Gades

El Teatro Romano, símbolo del esplendor de Gades

Foto: Teatro Romano de Cádiz

Cuenta Estrabón que los gaditanos en un principio vivían en una ciudad muy pequeña; "más Bálbos el Gaditanós, que alcanzó los honores del triunfo, levantóles otra que llaman Nueva; de ambas surgió Didym, cuyo perímetro, aunque no pasa de veinte stadios, es lo suficientemente grande para no sentirse agobiada de espacio". Y así se inició la construcción de la Neápolis y la de un teatro que, actualmente, está considerado como el más antiguo y de mayores dimensiones de Hispania, después del de Córdoba. Todo un ejemplo del esplendor que vivió Gades en la Antigüedad clásica.

El Teatro Romano de Cádiz surgió "dentro de los planes urbanísticos de una familia gaditana, los Balbo, en su intención de dotar a su ciudad de importantes edificios públicos, a imitación de su capital, Roma", cuenta el arqueólogo Ángel Muñoz Vicente. Los Balbo proyectaron ampliar el antiguo asentamiento fenicio construyendo otro nuevo junto a él. Este núcleo urbanístico es conocido como Neápolis, y de él se conocen, además del teatro, numerosos restos urbanos excavados en los últimos años. "Igualmente tenemos noticias de la existencia de otro importante edificio público, el anfiteatro, en el barrio adyacente al Pópulo, el de Santa María, en las cercanías de las actuales Puertas de Tierra", apunta Muñoz, para quien el Teatro Romano es "uno de los pocos edificios antiguos de nuestra Península que cuenta con referencias directas de los autores importantes de la época. Así, Cicerón, refiriéndose al mandato político de Balbo en Cádiz, alude a ciertos usos del edificio por este personaje en beneficio propio".

Si los restos del anfiteatro fueron visibles al menos hasta el siglo XVI –su perímetro aparece representado en un grabado de esa época– el Teatro, por el contrario, estaba ya cubierto, o sus estructuras reutilizadas e integradas en la villa medieval erigida por Alfonso X en el siglo XIII. Y aunque desde el siglo XVIII existen referencias a subterráneos en la zona –sin duda relacionadas con algunas de las galerías del monumento, y que hablan de pozos que permiten acceder a una rotonda con asientos de mármol– hubo que esperar a octubre de 1980 para que, de una manera inesperada y casual, afloraran los restos del Teatro.

Porque la casualidad hizo que los sondeos arqueológicos encargados por el Ministerio de Cultura al entonces director del Museo de Cádiz para delimitar la zona de expropiación para descubrir la alcazaba medieval deparara el hallazgo del monumento romano. Posteriores sondeos permitieron localizar las gradas superiores, y, poco a poco, se excavó un tramo de la galería y del graderío. Hoy, del Teatro Romano perduran un buen número de filas de gradas de la summa cavea y la mayoría de las correspondientes a la media cavea, y se han documentado las gradas inferiores y parte de la orchestra. Hormigón romano, mortero de cal con piedras y un revestimiento de cal son los materiales con los que se construyó el monumento.

Ángel Muñoz indica que el sector superior de la summa cavea ha desaparecido tanto por la utilización de sus materiales para construir inmueble en la época medieval como por la propia acción del mar. Pero junto a este sector socavado se ha conservado "excepcionalmente", dentro de otras construcciones, un tramo de muro curvo que corresponde a la fachada trasera del Teatro, "así como parte del entramado que sostendría el graderío y el inicio de un pasillo o deambulatorio tras la fachada".

Entre esta zona y la primera línea de gradas conservadas se observa también una hilada de sillares de piedra ostionera "que quizás corresponda a la pared lateral de mayor radio de una galería superior, perdida en su mayor parte al arrancar la misma desde la cota de suelo que hoy pisamos". Por el oeste, el graderío se adentra bajo el ábside de la Catedral Vieja, la Casa de Contaduría eclesiástica, la Posada del Mesón y la Casa de Estopiñán, que conserva restos en la planta baja. Y por el extremo oriental el graderío entra bajo la Guardería Municipal y, por consiguiente, bajo los cimientos del castillo medieval.

Un sondeo permitió en 1999 comprobar la existencia de otra bóveda paralela a la documentada en Estopiñán y permitía establecer la orientación del monumento y su diámetro: 120 metros.

Para Muñoz, el futuro del Teatro "pasa por un replanteamiento de la ordenación urbanística actual de un grupo de inmuebles de escaso o nulo valor arquitectónico e histórico" del siglo XIX, "cuyo derribo permitiría sacar a la luz el resto del edificio, pudiéndose visualizar totalmente la orchestra, el resto del graderío y la scaena del Teatro más antiguo y el segundo más grande de Hispania".

Teatros romanos en la provincia de Cádiz: los casos de Carteia y Baelo Claudia

La provincia de Cádiz por su especial situación geográfica, ha desempeñado un papel preponderante a lo largo de su historia. Su emplazamiento en el extremo occidental del Mediterráneo ha generado en estas tierras un continuo fluir de pueblos y culturas. Las huellas de ese devenir histórico que nos ha legado el pasado, las encontramos en sus restos materiales del que son buena muestra los miles de yacimientos de distintas épocas y características y los incontables objetos hechos por el hombre como respuesta a unas necesidades vitales.
El año 206 a.C. significó para Gadir y su entorno su incorporación a la órbita del mundo romano. Para sus ejércitos, no sólo significó el final de la Segunda Guerra Púnica, sino también el inicio de la explotación económica de la Península. El pacto firmado por la ciudad de Cádiz con la república romana permitió durante muchos años la continuación de las tradiciones y aspectos organizativos de época fenicio-púnica y al mismo tiempo la génesis de un momento de despegue económico y alza comercial.

Los teatros de Gades, Baelo o Carteia, son buenos ejemplos, no sólo de la continuidad del gusto por los espectáculos griegos, sino también el exponente material de la nueva política imperial, religiosa o propagandística.

Los teatros no son sino un elemento más de la exportación a las provincias del modelo de la Vrbs (Roma), fenómeno en el que las élites locales debieron tener un papel primordial como intermediarios entre sus ciudadanos y el poder central.

Ahora que tanto se habla del hormigón intruso en Baelo Claudia, en referencia al modelo constructivo de la nueva Sede Institucional del Conjunto Arqueológico, me gustaría comenzar estos comentarios sobre nuestros teatros, hablando de sus fábricas, precisamente en buena medida (sobre todo el de Gades) realizados con un mortero denominado "opus caementicium", conocido popularmente por el nombre de "hormigón romano". Para pesar de algunos el "hormigón" no es un intruso en Baelo, tampoco lo es en Carteia y ni mucho menos en Gades, es un mortero cuyos orígenes se encuentran a finales del siglo III a.C. en el Lacio y la Campania que tuvo gran difusión en el mundo romano por ser una técnica fácil y económica desde el punto de vista constructivo.

El teatro de Carteia (San Roque) está ubicado en la parte más elevada de la ciudad, como es habitual en este tipo de edificios, que en su construcción aprovechan la pendiente natural del terreno, al igual que los de Gades y Baelo. De él en la actualidad sólo se aprecian los muros en opus caementicium, donde se apoyaba la parte superior de las gradas (summa cauea), y la cimentación del escenario. Las últimas investigaciones realizadas por la profesora L. Roldán, basadas en el análisis de las técnicas constructivas, apuntan a un edificio erigido dentro del programa imperial de construcción de teatros en las provincias occidentales, en época augustea con desarrollo algo posterior bajo los julioclaudios.

Su esquema es muy sencillo con un único sistema de acceso a la parte superior del graderío, mediante una entrada que coincide con el eje del teatro, a la que se llegaría mediante dos rampas enfrentadas. Sus dimensiones debieron ser notables, ya que los 84 metros de diámetro de la cauea le sitúan por delante de los de Itálica, Saguntum, Segóbriga o Bilbilis y muy próximo a los 86 metros del de Emérita (Merida) y 87 del de Cartago Nova (Cartagena).

El teatro de Baelo Claudia (Tarifa), parece que fue erigido en época de Nerón o Vespasiano, aunque algunos investigadores, sin embargo, le atribuyen una cronología de comienzos del siglo I de la Era. Sus dimensiones de 67 metros de diámetro, le equiparan a los de Acinipo (Ronda), Segobriga, Olisipo (Lisboa) o Toletum.

El esquema de la cauea se organiza en tres sectores semicirculares concéntricos (maeniana), subdivididos a su vez en ocho cuñas (cunei), que se han transformado en dieciocho tras las obras de restauración llevadas a cabo en los últimos años y que a corto plazo habrá que corregir.

El sistema de acceso a las distintas partes de la cauea se realiza a través de siete entradas abovedadas practicadas en la fachada curva, que evitan la construcción de galerías bajo el graderío y constituyen a su vez una disposición original, respecto al resto de los teatros de Hispania.

El teatro de Baelo presenta un buen estado de conservación, circunstancia ésta que ha permitido definir con exactitud su planimetría. Su orchestra estaba separada del escenario (scaena) por el pulpitum que aparece revestido de mármol y estucos pintados al fresco con motivos florales. Sobre el mismo se situaban dos esculturas de silenos en mármol (hoy conservados en el Museo de Cádiz) que arrojaban agua a modo de fuentes sobre dos recipientes o piletas adosadas al pulpitum.

Su ubicación en la parte oeste de la ciudad, alejado de la zona central, responde a una clara adaptación al relieve, al ser esta zona la de mayor pendiente.

Por AIDA R. AGRASO/Ángel Muñoz Vicente, Europa Sur, 2 de mayo de 2005
Enlace: http://www.europasur.com/europasur/articulo.asp?idart=1242729&idcat=1240


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TEATRO Y SOCIEDAD EN EL TEATRO ROMANO

* Catálogo de la exposición “El Teatro Romano”, celebrada en La Lonja de Zaragoza (abril-junio de 2003) y organizada por: Ayuntamiento de Zaragoza (I.S.B.N. 84-8069-316-9) y Fundación “La Caixa” (I.S.B.N. 84-7664-810-3)

Por Francisco Beltrán y Francisco Pina. Universidad de Zaragoza.

ORGANIZACION Y FINANCIACION

En Roma, el teatro no existió como institución cultural autónoma, ni hubo como en Grecia concursos públicos entre autores por determinar la excelencia entre varias obras. La palabra theatrum, tomada del griego, significaba para los romanos el edificio en el que se celebraban las representaciones teatrales, a las que llamaban «espectáculos escénicos» (ludi scaenici), porque constituían una parte de los juegos públicos celebrados en honor de los dioses. Elemento esencial de la identidad romana y de su cultura, la importancia de los juegos para la comunidad se aprecia en el hecho de que, en los días destinados a su celebración, se suspendía toda actividad profesional, comercial y pública, lo que facilitaba la asistencia de la población a los diversos actos programados. Los juegos no deben ser vistos sólo como un fenómeno lúdico: celebrados a la vez ante dioses y hombres, representaban un espacio de comunicación social en el que se inscribían formas de relación del romano con el mundo. Integradas en ese ritual, las representaciones teatrales no eran simplemente una actividad artística, sino una expresión de la vida cívico-religiosa, y como tales eran precedidas siempre de sacrificios rituales. Ese aspecto religioso permaneció siempre en mayor o menor medida, y es precisamente su relación con los cultos tradicionales romanos lo que impulsaría a los primeros padres de la Iglesia cristiana a condenar a los que asistían a espectáculos teatrales y circenses, no sólo por verlos como ámbitos de corrupción moral, sino sobre todo por considerarlos idólatras (Tertuliano, Sobre espectáculos, 7-9).

Los juegos comenzaban con una solemne procesión (pompa), que abría las ceremonias. Durante los días de fiesta se alternaban actos de diverso género: juegos circenses, juegos gladiatorios en el anfiteatro y espectáculos escénicos en el teatro, que se insertaron cronológicamente entre la pompa y las carreras en el circo. Contaban con representaciones teatrales de comedia, tragedia, mimo y pantomimo, en proporción que fue variando con el tiempo en función de los gustos del público.

Había diversos juegos públicos oficiales. Los más relevantes eran los que se celebraban en honor de Júpiter Óptimo Máximo, el dios supremo del panteón romano: los Juegos Romanos (Ludi Romani), los primeros en instaurarse y anuales desde el año 366 a.E., y los Juegos Plebeyos (Ludi Plebeii), programados cada año
desde el final del siglo III a.E. Junto a éstos, existían otros juegos celebrados regularmente: los Seculares, que conmemoraban el final de un siglo y el comienzo del nuevo; y los que honraban a diferentes divinidades: Flora, Apolo, Cibeles y Ceres. En todos ellos, durante la época republicana, predominaron los espectáculos escénicos sobre los circenses. Junto a los juegos regulares, existía la posibilidad de que se organizaran otros extraordinarios, celebrados para señalar eventos particulares, como un éxito militar (Suetonio, Vida de César, 39), la inauguración de un templo o el final de un desastre natural. También existían ocasionalmente juegos privados, pagados íntegramente por algún individuo con el deseo de impresionar al pueblo con su generosidad y obtener así popularidad. Durante el Principado, se añadieron los celebrados con motivo de los aniversarios de los emperadores y en otras ocasiones relacionadas con los máximos gobernantes del Imperio.

De esta manera, el número de días dedicados anualmente a los juegos fue creciendo considerablemente, y dentro de ellos las jornadas dedicadas a las representaciones escénicas. Si al final del siglo III a.E. no debía de ser superior a doce, al comienzo del Principado, de los setenta y siete días programados en la ciudad de Roma para la celebración de juegos públicos, cincuenta y seis estaban dedicados a funciones teatrales. Desde entonces el teatro hubo de hacer frente a la competencia creciente del anfiteatro y, sobre todo, del circo, de modo que, mientras el número de días de juegos públicos fue aumentando, el porcentaje de los dedicados a espectáculos teatrales disminuyó.

Del mismo modo que la religión estaba en Roma dirigida por la aristocracia, también el contenido y el desarrollo de los juegos estaban sometidos a su control. En consecuencia, todas las obras teatrales que eran representadas en público -basadas con frecuencia en los mismos mitos que formaban parte de las creencias religiosas o referidas a episodios históricos, o supuestamente históricos, que se remontaban al mismo origen de Roma- debían ser autorizadas por los magistrados que organizaban los juegos y, en última instancia, por el senado. De ello se encargaron durante la mayor parte del período republicano los ediles. Si bien buena parte de la financiación corría a cargo de fondos públicos, era habitual que los ediles, que estaban al comienzo de su carrera política, añadieran dinero propio para asegurar la brillantez de los juegos y agradar así a sus potenciales votantes en futuras elecciones. Desde el año 22 a.E., Augusto encargó la organización de los juegos públicos a los pretores. Sin embargo, desde entonces fueron por lo general los mismos emperadores los patrocinadores de unos juegos cuya celebración estaba cada vez más relacionada con la exaltación de su figura en el contexto del culto imperial. Puesto que cada emperador se esforzaba por superar a sus antecesores, los costes en la organización de los juegos llegaron a ser inmensos.

Los costes de los espectáculos escénicos se repartían fundamentalmente entre la adecuación de los edificios teatrales y la contratación de los actores. Hasta que se inauguró en el año 55 a.E. el primer teatro permanente en piedra de Roma, promovido por Pompeyo, era preciso construir en madera para cada ocasión una escena y un espacio para los espectadores con filas de asientos. Desde entonces, varios cientos de teatros fueron construidos en todo el Imperio romano. En general, tanto la construcción como el mantenimiento de los edificios teatrales, en Roma y en las provincias, correspondía al Estado, aunque era frecuente que magistrados y particulares contribuyeran con sus propios medios.

Los actores profesionales (histriones) estaban organizados en compañías (grex, caterva) poco numerosas -por lo general cuatro o cinco actores se repartían todos los papeles de una obra- bajo la dirección de un patrono (dominus). La mayoría tenían la condición jurídica de esclavos o libertos, y procedían sobre todo del Mediterráneo oriental, si bien también hay atestiguados actores occidentales, en particular de Italia. Recibían dinero por sus actuaciones, pero los salarios variaban sustancialmente en función de la fama de cada uno de ellos, y muchos debían de vivir en el umbral de la mera supervivencia. Al cabo del año, sólo se celebraban unas pocas representaciones teatrales en cada ciudad, de modo que los actores debían complementar sus ingresos con otras actividades artísticas y mediante giras teatrales por diversas ciudades.

En general los actores eran vistos como personajes vulgares y moralmente repudiables, hasta el punto de que fueron tratados por la ley romana como infames y su profesión como ignominiosa. Sin embargo, existieron notables excepciones. Se conocen en época tardorrepublicana actores como Roscio Galo y Clodio Esopo que llegaron a ser famosos en su época, convertidos en estrellas capaces de reunir grandes fortunas y bien vistos incluso entre los círculos aristocráticos. Durante el Principado, sobre todo durante el siglo II, los actores de mayor éxito fueron los pantomimos de la familia Caesaris, quienes, al servicio del emperador, no sólo actuaban en Roma, sino que realizaban giras por Italia y por las provincias occidentales del Imperio. Algunos de ellos llegaron a recibir honores municipales e inscripciones honoríficas en lugares públicos en ciudades provinciales. Grafitos de Pompeya muestran hasta qué punto el público podía entusiasmarse por los actores, llegando incluso a crear grupos de partidarios de uno u otro.

EL PÚBLICO TEATRAL

Aunque en ningún caso se reducía a una elite, la parte de la población que asistía al teatro era una minoría en comparación con el circo y con el anfiteatro (el número total de asientos existentes en los tres teatros de Roma en el siglo I d.E. era aproximadamente la mitad del anfiteatro Flavio (Coliseo) y muy inferior al aforo del Circo Máximo, en el que cabían unos 255.000 espectadores). El público variaba según los géneros. Comedia y mimo gozaban de un público de diversa procedencia, porque los temas, por su cotidianeidad, eran de fácil comprensión. El de la tragedia era en cambio más selecto, compuesto sobre todo por quienes habían tenido contacto con la cultura griega.

Los espectáculos eran anunciados mediante rótulos pintados en los muros exteriores de los teatros. Hombres y mujeres de todas las categorías sociales estaban autorizados a asistir a las representaciones teatrales, pero los espectadores no podían elegir libremente su asiento. La subdivisión del espacio en el edificio teatral, que suponía la reserva de lugares determinados según la categoría social, política y jurídica del público, ofrecía una imagen completa de la población romana, estructurada sobre la base de la existencia en ella de libres y esclavos, extranjeros y ciudadanos, diferenciando dentro de estos últimos entre la plebe y los órdenes de los senadores y los caballeros [Figura 4].

La ubicación de los espectadores fue reglamentada mediante diversas disposiciones legales durante la época republicana, hasta culminar con una detallada ley promulgada por Augusto (Suetonio, Vida de Augusto 44). Al parecer los esclavos podían asistir al teatro, pero con la prohibición de sentarse salvo que sobraran asientos, reservados para las personas libres. Los esclavos debían colocarse en la parte superior de la summa cavea, en la zona más alta del graderío. Ese es el espacio en el que se situaría también la plebe más humilde sin toga (pullati), así como las mujeres, aunque es posible que las esposas de caballeros y senadores pudieran acceder en compañía de sus maridos a las filas más próximas a la escena. De acuerdo con Suetonio, las vestales disponían de una ubicación especial frente a la tribuna del pretor, que presidía la representación. En cuanto a los niños, los pobres ocuparían como sus padres la summa cavea, pero quienes dispusieran de educadores privados serían colocados junto con éstos en lugares reservados del teatro. El grueso de la plebe ocupaba la parte principal de la media cavea, en la porción central del graderío, justo por encima de las filas de los caballeros. Es posible que hubiera sitios reservados para militares y tal vez también para veteranos del ejército, así como para los funcionarios públicos (apparitores) que trabajaban para los magistrados y para el emperador (escribas, pregoneros, alguaciles, etc.). Los soldados que hubieran sido condecorados con la corona civica por su valor disfrutaban del privilegio de sentarse inmediatamente detrás de los senadores, incluso por delante de los equites.

Por lo que respecta a los extranjeros, aquéllos que disfrutaban en Roma de la condición de huéspedes fueron expulsados por Augusto de la orchestra, donde aparentemente habían disfrutado del privilegio de sentarse junto a los senadores durante la República tardía. Sin embargo, algunos embajadores, reyes y príncipes fueron autorizados con posterioridad a sentarse en ese lugar destacado (Tácito, Anales XIII 54). En cualquier caso, tales huéspedes oficiales siguieron disfrutando de asientos suficientemente honorables, aunque probablemente por detrás de los caballeros.

En los asientos más próximos a la escena se ubicaban los miembros de la aristocracia romana, caballeros y senadores. Desde el año 61 a.E., la ley Roscia obligaba a reservar las primeras catorce filas del graderío a los miembros del orden ecuestre. No es seguro que disfrutaran de este privilegio también fuera de Roma, pero hay indicios de que así sería, como por ejemplo una inscripción realizada sobre una de las gradas inferiores del teatro de Arausio (Orange, Francia), reservada para caballeros, y la noticia transmitida por Asinio Polión en una carta dirigida a Cicerón en la que afirma que, en los juegos organizados por Balbo en Gades (Cádlz), había en el teatro catorce filas de asientos reservadas a los caballeros (Cicerón, Cartas a familiares X 32,2).

En cuanto a los senadores, desde el año 194 a.E. se les reservó asientos separados del resto del pueblo (Livio XXXIV 44). Durante las últimas décadas republicanas debieron de tener derecho a sentarse en la orchestra, justo bajo el escenario, privilegio que se recoge en la ley de la colonia hispana de Urso, sin duda redactada a imagen y semejanza de Roma. Probablemente se acomodaban en sillas movibles, tal vez con los nombres de sus propietarios pintados sobre ellas. La normativa introducida por Augusto confirmó la posición de privilegio de los miembros del orden senatorial, al decretar «que siempre que se diesen espectáculos públicos, la primera fila de asientos quedase reservada para los senadores». La reserva de plazas podía realizarse horizontalmente por filas (gradus) o verticalmente por bloques de asientos (cuneus). Las mismas gradas podían estar rotuladas con inscripciones o signos señalando los grupos o individuos a los que correspondían. En todo caso, la separación de los diversos ámbitos estaba clara, también desde el punto de vista arquitectónico. En el teatro norteafricano de Sabratha [Figura 1], por ejemplo, se conserva el pequeño muro que aislaba las seis filas de los notables de la ciudad del resto del graderío, señalando la diversidad jerárquica del cuerpo social. Los romanos introdujeron además como novedad en sus teatros la instalación de tribunas de honor (tribunalia) sobre las entradas laterales al edificio, creando palcos suplementarios cuyo interés radicaba precisamente en su aislamiento respecto a los espectadores situados en el mismo nivel.

TEATRO Y POLITICA

El hecho de que el teatro constituyera una representación completa de la sociedad romana hacía factible su utilización como instrumento político, sobre todo a partir del siglo I a.E., como muestra Cicerón, quien afirma que había hombres públicos que eran recibidos en el teatro con aplausos o silbidos, e incluso que había quien tenía miedo de ir al teatro por temor a que un recibimiento adverso mostrara una merma en su popularidad (Cicerón, Filípicas I 36-37). Estas observaciones indican que ya entonces los espectáculos escénicos se habían convertido en un lugar para expresar opiniones sobre cuestiones políticas de actualidad.

Especialmente durante el Principado, el teatro -como el anfiteatro y el circo- se convirtió en escenario de manifestaciones políticas. En una época en la que las asambleas populares habían perdido las funciones legislativas y electorales que las habían caracterizado durante la República, el pueblo encontraba en el teatro un lugar alternativo para mostrar, bien su descontento por determinadas leyes (Suetonio, Vida de Augusto 34) o por el deficiente abastecimiento de cereales a la ciudad (Tácito, Anales VI 13), bien su deseo por honrar a un personaje público, en especial a un emperador (Suetonio, Vida de Augusto 58). Es obvio que una protesta o reivindicación no era necesariamente atendida por el emperador, a quien generalmente iba dirigida, pero éste se sentía en ocasiones obligado a ceder ante la presión popular para no perder su reputación (Suetonio, Vida de Tiberio 47).

El público mostraba su opinión mediante gritos, silbidos, signos con las manos, aplausos o silencios ostentosos. Tales manifestaciones, que podían surgir espontáneamente durante una representación, o bien ser provocadas de manera premeditada por parte de grupos contratados para ello, estallaban a partir de un incidente percibido por todos los presentes simultáneamente y que estuviera en relación con el tema de la protesta o podía ser visto como tal: la recitación de un verso al respecto (Suetonio, Vida de Augusto 53), la entrada del emperador o de otra personalidad en el recinto, un comentario en voz alta, etc. En el caso de las manifestaciones planeadas de antemano, por lo general formando parte de una campaña más amplia, los presentes eran incitados mediante rumores o a través de individuos que actuaban como provocadores, y solían culminar en desórdenes callejeros. En época de Nerón se hicieron famosos los llamados Augustianos, una claque formada por aplaudidores profesionales al servicio del emperador (Suetonio, Vida de Nerón 20; Tácito, Anales XIV 15).

Con todo la conocida frase de Juvenal (X 81: «panem et circenses», interpretada en sentido literal, es poco más que un tópico. Es difícil aceptar que en una ciudad de aproximadamente un millón de habitantes, como era la Roma imperial, hubiera una mayoría de la plebe desocupada que viviera exclusivamente del pan entregado por el estado y cuya única ocupación fuera asistir a los juegos. Sólo un número de días determinado estaba dedicado a los juegos al cabo del año, y el aforo de circo, anfiteatro y teatro era limitado (por ejemplo los asientos de los tres teatros permanentes existentes apenas suponían el 1% de la población total), por lo que no parece razonable pensar en los juegos como medio de supervivencia de una parte sustancial de la población, aunque su papel propagandístico es indiscutible.

EL TEATRO EN HISPANIA

El teatro desempeñó en las provincias del Imperio el papel de transmisor de ideas y valores propios de la romanidad en un ámbito predominantemente indígena, constituyendo desde ese punto de vista un elemento fundamental en el proceso de integración cultural que denominamos romanización. Como en Roma, las representaciones teatrales provinciales formaban parte de juegos públicos dedicados a determinadas divinidades. Si bien la estructura de los ludi en la metrópoli no es extrapolable sin más a las ciudades provinciales, éstas se guiaban en general por ese modelo. Esto es mostrado en Hispania por la ley de Urso (Osuna, Sevilla), colonia de ciudadanos romanos fundada por iniciativa de Julio César inmediatamente después de su asesinato en el año 44 a.E. Entre las diversas disposiciones de la ley Ursonense, se encuentra regulada la celebración de juegos públicos. Estos debían ser organizados por los principales magistrados anuales de la colonia, los dos duunviros (capítulo 70). Las fechas habían de ser fijadas al comienzo del año de acuerdo con los decuriones locales y debían durar un mínimo de cuatro días, ocupando con los festejos al menos la mitad de las horas útiles de cada uno de esos días. Los juegos, a los que el texto de la ley se refiere como ludi scaenici, tenían que dedicarse a los dioses capitolinos romanos (Júpiter, Juno y Minerva), aunque se añade un genérico «a los dioses y diosas». Cada duunvir debía gastar en esos juegos al menos dos mil sestercios de su propio peculio, a los que se añadía como máximo una cantidad igual procedente de los fondos públicos. Esto significa que la magnificencia de los juegos coloniales dependía de la voluntad política y de la generosidad de los duunviros de turno.

La ley (capítulo 71) contiene también prescripciones semejantes en relación con la segunda magistratura colonial en importancia, los ediles, quienes debían gastar dos mil sestercios de su patrimonio en la organización de espectáculos escénicos, unidos a un máximo de mil sestercios de las arcas públicas. Tres de los días correspondientes a los juegos edilicios eran dedicados a los dioses capitolinos, pero el cuarto lo era a la diosa Venus, divinidad tutelar de Urso por ser antepasada mítica del fundador César. En este caso, Venus era honrada con juegos circenses en el circo o gladiatorios en el foro de la colonia.

El magistrado encargado de la organización de los espectáculos escénicos debía velar por la correcta distribución de los asientos teatrales, tanto entre los colonos, que constituían la población de pleno derecho de Urso, como entre los residentes en la colonia que legalmente fueran ciudadanos de otras ciudades (incolae), los huéspedes de la comunidad e incluso los simples transeúntes. Al igual que en Roma, en Urso (capítulos 125-127) -y hay que suponer que también en otras colonias hispanas como Caesaraugusta y Emerita Augusta- debían reservarse asientos de honor en la orchestra, como lugar de máximo privilegio junto a la escena, para los decuriones y para los magistrados coloniales de cada año. Se fija una multa de cinco mil sestercios para quien infrinja la norma y se acomode en esos lugares sin estar autorizado para ello. Se reserva además la orchestra al gobernador de la Hispania Ulterior, provincia a la que pertenecía Urso, a los magistrados del pueblo romano, es decir, aquellos magistrados de Roma que circunstancialmente se encontraran en Urso, a los senadores y sus hijos presentes en la ciudad, y al praefectus fabrum, funcionario al servicio del gobernador provincial. En otro capítulo de la ley (66), se concede asimismo a los principales sacerdotes de la colonia, pontífices y augures, el privilegio de sentarse en los lugares reservados a los decuriones tanto en el teatro como en los juegos gladiatorios.

Siguiendo el ejemplo de las colonias, es posible que también los municipios hispanos incluyeran entre sus normas internas la obligación de distribuir espacialmente a los asistentes a los juegos según su condición social. Sin embargo, el capítulo 81 de la ley del municipio de Irni (o Irnium) en la provincia Bética, datada en época Flavia, hace una referencia general a la ordenación de los espectáculos, pero no prescribe ninguna ubicación predeterminada de los asistentes.

A diferencia de lo que ocurría en el Oriente helenizado, en donde el teatro contaba con una tradición multisecular profundamente enraizada en la vida comunitaria, en el Occidente romano tanto los espectáculos escénicos como los edificios específicos destinados a albergarlos son innovaciones que empiezan a popularizarse tan sólo a partir de mediados del siglo I a.E. como parte integran- te de las nuevas corrientes culturales activadas por el régimen inaugurado por Augusto. Todavía a mediados del siglo I d.E. las representaciones teatrales debían suponer una relativa novedad en las regiones más apartadas de Hispania o, al menos, eso es lo que se desprende de un suceso recogido por Filóstrato en su Vida de Apolonio de Tiana (V 9) acontecido en la desconocida ciudad bética de Ipola (?), en donde la población quedó primero pasmada ante el espectáculo de un actor calzado con altos coturnos y ataviado con ropaje escénico, y huyó despavorida después, cuando empezó a declamar tras su máscara, cual si demonio les persiguiera aullando...

Probablemente las compañías dramáticas, en el curso de sus giras por las regiones más apartadas de Occidente, se toparan con reacciones semejantes, ilustrativas de la falta de familiaridad de las poblaciones rurales con las representaciones dramáticas, sobre todo con las de tradición griega. Sin embargo en las grandes ciudades, los edificios teatrales y los espectáculos escénicos empezaron a convertirse, desde comienzos del Principado, en elementos habituales de la vida urbana. Así queda reflejado a comienzos del reinado de Augusto por Vitruvio, el teórico de la arquitectura, para quien el teatro constituía junto con los templos -y, cabría añadir, los foros- uno de los polos fundamentales en torno a los que debía articularse la trama urbana. De hecho, muchas de las nuevas ciudades hispanas fundadas o reformadas a partir del cambio de Era reservaron dentro de sus circuitos amurallados grandes parcelas para acoger esas enormes moles de cemento y piedra que, una vez construidas, pasaban a dominar la fisonomía urbana. Es el caso de Tarraco (Tarragona), Baetulo (Badalona), Carthago Nova (Cartagena), Caesaraugusta (Zaragoza) [Figura 4], Bilbilis (Calatayud), Corduba (Córdoba), Gades (Cádiz), Malaca (Málaga), Emerita Augusta (Mérida) [Figura 2] u Olisipo (Lisboa), entre muchas otras.

La construcción de estos edificios exigía el desembolso de sumas enormes: 400.000 sestercios costó la edificación del teatro de la pequeña ciudad africana de Metauro, cifra equivalente al cuádruplo de la fortuna que debían acreditar quienes aspiraran a formar parte del senado local de una ciudad provincial importante o bien al salario mensual de 5.000 operarios manuales. Por ello, no era infrecuente que, ante las dificultades de los gobiernos municipales para afrontar tales inversiones, fueran potentados locales quienes las asumieran, según queda de relieve en las múltiples inscripciones que registran la financiación por particulares de la erección de estos edificios o de una parte de ellos, o bien su embellecimiento como ocurre, por ejemplo, en Malaca o Italica (Santiponce, Sevilla) [Figura 3]. Tal pudo ser el caso también del teatro de Gades, cuya existencia certifica Cicerón para el año 43 a.E. (Cartas a familiares X 32,2), fecha en la que el gaditano Cornelio Balbo, colaborador de César y futuro cónsul de Roma (39 a.E.), hizo representar en él una obra de carácter autobiográfico para conmemorar su elección como magistrado local: el protagonismo de Balbo en la renovación urbana del recién creado municipio romano de Gades (Estrabón III 5,3), así como su gusto por este tipo de edificios -algunos años después, en 13 a.E., hizo erigir en Roma el tercer teatro en piedra de la ciudad, cuyos restos pueden contemplarse hoy en la Crypta Balbi- son hechos que inducen a valorar la posibilidad de que fuera él también quien asumiera los costes de la erección del teatro de Cádiz.

La financiación de tales construcciones por particulares ilustra en grado máximo el fenómeno del evergetismo, por el cual las clases dominantes invertían una parte de sus fortunas en embellecer su ciudad y erigir edificios públicos, así como en costear espectáculos y cualesquiera acciones -banquetes, repartos de viandas, entradas gratuitas a los baños, etc.- que redundaran en beneficio del bienestar de la comunidad: el pueblo esperaba de sus dirigentes tales larguezas, que, por otra parte, reportaban a los benefactores prestigio y popularidad, al tiempo que contribuían a legitimar, a los ojos de sus conciudadanos, el ejercicio del poder político. Las inscripciones muestran cómo los teatros se convirtieron en un lugar privilegiado para realzar con ludi scaenici todo tipo de acontecimientos, desde la inauguración de un edificio donado por un particular hasta la obtención de un sacerdocio o de una magistratura -según veíamos en el caso del gaditano Balbo-, pasando por la conmemoración de aniversarios y efemérides de todo género.

Los teatros estaban diseñados originalmente para albergar representaciones escénicas en cualquiera de sus formas: fueran las viejas tragedias y comedias de tradición griega, o las nuevas formas romanas como la atellana, el mimo o la pantomimo. Sin embargo estos edificios eran adecuados también para acoger otras manifestaciones artísticas como la música, el canto o la danza y hasta para servir de escenario a competiciones atléticas o espectáculos acrobáticos. Es comprensible que edificios tan costosos no quedaran reservados tan sólo para la representación de ludi scaenici y otros espectáculos, que, por frecuentes que fueran, sólo cubrían una pequeña parte del calendario, sino que se procurara rentabilizarlos utilizándolos también para cobijar reuniones multitudinarias de carácter no festivo como las asambleas de carácter político, administrativo o judicial, función perfectamente comprobada en el norte de Africa y en el Oriente griego. Además, en su condición de lugar frecuentadísimo -celeberrumus locus- sus paredes podían ser aprovechadas para exhibir anuncios o documentos de interés público como bien queda ilustrado el caso del teatro de Afrodisias de Caria, en la actual Turquía. De hecho y recogiendo esta multifuncionalidad característica de muchos edificios antiguos, se ha llegado a afirmar que en Occidente el teatro era una forma arquitectónica vacía, es decir no predeterminada para una función precisa.

Entre esas otras actividades que los teatros podían acoger, las más recientes investigaciones ponen de manifiesto cómo este edificio se convirtió rápidamente en un escenario privilegiado del culto imperial. Diversos factores favorecieron este empleo. Por una parte, la celebración de los ludi scaenici en el contexto de festividades en honor de los dioses cívicos confería a estas construcciones una acusada connotación festivo-religiosa. Por otra, los teatros no sólo permitían acoger cómodamente a grandes multitudes, sino que lo hacían de manera ordenada merced a las estrictas normas que regulaban la ocupación de los graderíos, de suerte que se constituían en proyecciones orgánicas y jerarquizadas de la comunidad, y, por lo tanto, en escenarios idóneos para ceremonias que pretendían afirmar la cohesión de la sociedad y expresar su respeto y fidelidad a la casa imperial. Finalmente, la frons scaenae con la rica decoración arquitectónica y estatuaria que la asemejaba al interior de un aula regia o sala de recepción real constituía un espacio majestuoso, idóneo para las ceremonias de culto dedicadas a los emperadores.

Las inscripciones en honor de los príncipes y las estatuas que los representaban, así como las capillas específicas preparadas para el culto, ponen de manifiesto en numerosos teatros la utilización de estos edificios con tal propósito. Así, en Emerita Augusta varios epígrafes datados en el año 16-15 a.E. muestran que el edificio fue costeado por Marco Agripa [Figura 2], el yerno y estrecho colaborador de Augusto, mientras que otros enclavados en un recinto construido en la parte inferior del graderío y datables en época de Trajano, señalan la existencia de una capilla consagrada al culto imperial. Por su parte, el teatro de Carthago Nova, también construido en tiempos de Augusto, fue erigido en honor de Gayo y Lucio César, los herederos del emperador, según se desprende de los epígrafes monumentales que corrían sobre los accesos al proscenio. La vinculación del edificio con el culto imperial queda también de manifiesto en la frecuente implicación de sacerdotes consagrados al mismo en la erección o embellecimiento de los teatros como ocurre en Italica o en Olisipo.

Aunque en el Occidente latino las ceremonias ligadas al culto del emperador no estén documentadas todo lo bien que sería de desear, las diversas vinculaciones señaladas entre estos rituales y los teatros permiten postular un desarrollo que no diferirla mucho del atestiguado en las ciudades orientales, donde estas celebraciones, junto a los juegos y los sacrificios, comportaban procesiones solemnes que recorrían la geografía urbana y en las que, frecuentemente, los teatros constituían una etapa fundamental de las ceremonias. Así, por ejemplo, con tal motivo en la ciudad laconia de Gition, en tiempos de Tiberio, una procesión que partía de los templos de las divinidades protectoras de la ciudad, tras detenerse para inmolar un toro pro salute imperatoris en el santuario de culto imperial, desembocaba en el teatro, al que para la ocasión se hablan trasladado las efigies cultuales de Augusto, Livia y Tiberio, ante las que se realizaban ofrendas de vino e incienso, tras las que daban comienzo los ludi scaenici. También en Éfeso, ciudad emplazada en la actual costa egea de Turquía, los bustos de la familia imperial eran transportados en procesión hasta el teatro en el curso de diversas festividades.

En su condición de espacios públicos, los teatros constituían un espacio idóneo de representación social para la puesta en escena y en valor del poder y la jerarquía social, por lo que -junto a necrópolis y foros- eran probablemente los puntos urbanos en los que se concentraba una mayor densidad de mensajes epigráficos, si bien preferentemente reservados a las manifestaciones de piedad hacia los dioses y los emperadores, o a la conmemoración de la generosidad de los prohombres que habían financiado su construcción o embellecimiento. A cambio apenas suministran información acerca de los profesionales del espectáculo que, por su escasa consideración social, quedaban excluidos de este espacio de representación solemne. Sólo algunos epitafios hispanos guardan memoria de esas gentes humildes como el dissignator (acomodador) Tito Servio Claro, en Córdoba, la secunda mima (segunda actriz de mimo) Cornelia Nothis, en Emerita Augusta -ambos libertos y con sus inscripciones presentes en la exposición-, el exodiarius (cantante) Patricio, en Pax Iulia (Béja), el Iyricarius (recitador al son de la lira) Cornelio Aprilis, en Aurgi (Jaén) o el mimographus (compositor de mimos) Emilio Severiano, en Tarraco.

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Por Miguel Moliné Escalona, almendron.com
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'Divina y Humana'. Poder e influjo de la mujer precolombina

'Divina y Humana'. Poder e influjo de la mujer precolombina

Muestra de la mujer precolombina.

Con un acervo de más de 330 piezas que dan cuenta de la cosmovisión de la mujer precolombina, la binacional exposición Divina y humana. La mujer en México y Perú antiguos, se exhibirá entre el 12 de mayo y el 10 de octubre próximos, en el Museo Nacional de Antropología, en esta ciudad.

La muestra es el resultado de una colaboración sin precedentes en la historia de las exhibiciones en América, toda vez que conjuntan un importante acervo arqueológico, una temática innovadora y propositiva, un cuidadoso trabajo de investigación y novedosa museografía.

"Sociedad, política y religión"; "Ornamento corporal y trascendencia"; "Culto y magia"; "Vida y muerte": Sexualidad, maternidad, parto y crianza” y "Diosas", son los temas sobre los cuales gira el guión museográfico formulado para mostrar a la mujer antigua con todos sus matices, valores y supervivencias.

Además de plantear el rol que se les había asignado a las mujeres en ambas culturas, describe puntualmente el lugar que las mesoamericanas y las andinas tuvieron en la sociedad, precisó el Instituto Nacional de Antropología e Historia, en un comunicado.

Fuente: Fuerza Informativa Azteca
Enlace: http://www.todito.com/paginas/noticias/174619.html

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Poder e influjo de la mujer precolombina

'Divina y Humana' es una muestra organizada por las primeras damas Eliane Karp de Toledo y Martha Sahagún de Fox.

El poder e influjo de la mujer precolombina une a Perú y México en la primera muestra binacional "Divina y Humana", que se inaugura en Lima y que ha sido organizada por las primeras damas Eliane Karp de Toledo y Martha Sahagún de Fox.

La histórica estación del tren de Desamparados, ubicada al lado de Palacio de Gobierno, en el centro de Lima, será el marco de la muestra peruano-mexicana, que reunirá 351 piezas arqueológicas que mostrarán a la mujer de la época precolombina en su papel de diosa, sacerdotisa, guerrera y madre.

Los Incas en Perú y los Mayas y Aztecas en México constituyen las principales civilizaciones que surgieron en América antes de la llegada de los españoles en el siglo XV.

La imponente muestra abre con dos placas que contienen textos escritos por Martha Sahagún de Fox y Eliane Karp de Toledo, donde resaltan el importante papel de la mujer en la época precolombina y cómo podría aplicarse en el presente en ambos países, donde ellas en coincidencia han roto con el rol oficial de la primera dama.

La exposición está dividida en siete secciones: "Sociedad, política y religión"; "El origen sagrado de los alimentos"; "Textiles e indumentarias; Ornamento corporal y trascendencia"; "Culto y magia: oficiantes, sacerdotisas, curanderas, adivinas y parteras"; "Vida y Muerte: sexualidad, maternidad, parto y crianza"; y "Diosas".

"Divina y Humana" contiene por Perú las tumbas de la Sacerdotisa de San José de Moro, de la cultura Moche, (del 100 al 800 antes de Cristo) y la tumba de la pareja del señor de Túcume, en el norte del país andino.

Además, textiles coloridos de dos mil años de antigüedad, esculturas y diversas piezas de oro y plata.

México aporta las espectaculares tumbas ceremoniales de dos mujeres de las culturas mexicas, la diosa esculpida en piedra Cihuateteo (1250 al 1521 después de Cristo) y la diosa zapoteca "13 serpientes" de Monte Albán (del 300 al 900 después de Cristo), así como diversas vasijas en barro y textiles.

Las culturas que estarán presentes en la muestra por la parte mexicana son los mayas, huastecas, mixtecas, zapotecas y mexicas y, por parte de los peruanos, estarán las nazca, moche, chancay, vicus, chimú, recuay y wari.

Martha Sahagún de Fox, esposa de Vicente Fox, llegará hoy a Lima, donde realizará una visita que sólo durará ocho horas para inaugurar la muestra binacional junto a Karp, antropóloga y esposa del presidente peruano, Alejandro Toledo.

La exposición será exhibida en Perú hasta marzo del 2005 y luego será trasladada al Museo Nacional de Antropología e Historia en la capital de México, donde podrá ser vista a partir de mayo.

El extraordinario aporte de "Divina y Humana", según dijo Eliane Karp de Toledo, es que "se demostrará que hubo intercambio de productos entre Perú y México en la época precolombina, en base a un mapa que mostrará las rutas que utilizaron y los productos comunes que tuvieron, como los tintes, el mullu y el spondylus (conchas de mar)".

A juicio de Karp, "esta globalización premilenio demostrará que es un concepto equivocado pensar que los moche, chimú (de Perú) hayan estado separados de los aztecas y mayas (de México)".

La mujer de Toledo resaltó el papel que cumple como primera dama en el aspecto cultural, junto a Martha Sahagún, para exponer al mundo las grandezas de lo que ella llama las "culturas originarias".

El espectáculo que inaugurará la muestra hoy está inspirado en la transformación de "Tsurr tsipa ngó", luego de morir, en la diosa principal de la cultura moche, que surgió hace dos mil años, mientras el Imperio Romano iba extendiendo su influencia en Europa.

En el cortejo fúnebre de "Tsurr tsipa ngó" se mezclará el teatro, la pintura, la música, la danza y proyecciones multimedia, en las que dos mujeres, en quechua y en castellano, narrarán la transformación de la diosa basándose en su relación con la pachamama (tierra en quechua.

Durante el mito que refiere la metamorfosis de humana a divina, "Tsurr tsipa ngó" es acompañada por la presencia del Ancestro protector, representado a través de una diosa de la cultura Nazca.


Fuente: EFE/Terra México, 29 de abril de 2005
Enlace: http://www.terra.com.mx/general/historico/formatos/formato1.asp?articuloid=146011&paginaid=1

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Según investigadores, las mujeres tenían mucho poder hasta el punto de ser consideradas de “élite”

¿Estaba la era precolombina dominada por hombres? Según un estudio realizado por la arqueóloga Luvy Pichardo, del Departamento de Investigación antropológica del Museo Nacional, las mujeres ocuparon varios roles al margen del de ama de casa.

Para llegar a esta conclusión, Pichardo analizó cien metates que hace varios años fueron extraídos de tierras chontaleñas, Solentiname, Condega, Mateare y San Rafael del Sur y que ahora se encuentran bajo la custodia de las autoridades del Museo Nacional de Nicaragua “Dioclesiano Chaves”, ubicado en el Palacio de la Cultura.

“Ella encontró que muchos de los metates estaban siendo decorados y representaban mujeres y algunas esculturas encontradas también representaban al sexo femenino, lo que significa que ellas tenían cierto grado de poder en esa época”, aseguró Edgard Espinosa, director del Museo Nacional.

MUJERES DE ÉLITE

Para fundamentar el descubrimiento de la arqueóloga nicaragüense, citó parte de las crónicas del español Gonzalo Fernández de Oviedo, quien cuenta en sus relatos que “los indios de la lengua de Chorotega son los señores antiguos y gente natural de aquellas partes, y éstos es una cruda gente y valerosos en sus esfuerzos, y muy mandados y sujetos a la voluntad y querer de sus mujeres (...)”.

Según Espinosa, el metate simbolizaba para entonces una silla de trono, usada generalmente por mujeres de élite. Versión que mantiene Luvy Pichardo en su investigación “Bienes de élites Metates: evidencias de poder en la Nicaragua precolombina”.

“Por lo general, el metate se ligaba al trabajo doméstico de la mujer, pero luego, por medio de los dibujos decorativos estilizados con diferentes motivos geométricos, me di cuenta cómo la mujer tuvo de cierta forma el mando en la era precolombina”, explicó.

¿METATE SINÓNIMO DE PODER?

El director del Museo Nacional estableció una relación entre los metates como símbolo de poder por medio de los hallazgos arqueológicos. “En los cementerios que van del período 400 a.c. y 300 d.c. uno se encuentra con que los individuos estaban siendo enterrados con metates que no tienen la mano, por lo que se deduce fácilmente que no los usaban para moler maíz”, explicó el especialista.

Otra forma de descubrir la utilidad de los metates fue a través de las vasijas en cerámicas, las esculturas en piedra y las referencias de los cronistas del siglo XVI.

“La mujer se dedicaba a la crianza de los hijos, al chamanismo (entiéndase este término por actividades religiosas), y el control de la distribución de alimentos. Es decir, tenía cierto control de las cosas”, explicó Pichardo.

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La Historia Precolombina en la América del Sur.

Estas palabras de introducción tienen por objeto dar una noticia histórica para comprender mejor los acontecimientos que han sucedido en los pueblos que he conocido en los países que he visitado en la América del Sur.

Está generalmente reconocido que la América del Sur ha estado habitada desde hace veinte mil años por pueblos nómades que vivían de la caza y de la pesca y que comenzaron a desarrollar una agricultura incipiente alrededor del año 4.000 antes de Cristo, cultivando sobre campos quemados para despejar malezas, técnica todavía usada por algunas aisladas tribus de indios de la Amazonas. Las primeras colonias agrícolas permanentes aparecieron alrededor del año 3.500 antes de Cristo en ciertos lugares como ser los valles Andinos cerca de las costas donde la técnica casi nómade de las quemazones de pastos y de malezas no era aplicable y donde era preciso dominar los cambios estacionales y construir terrazas para disponer de tierras cultivables.

Estas nuevas técnicas de agricultura intensiva implicaban un acuerdo sobre la conveniencia y la necesidad que los trabajos fueran realizados comunitariamente siendo entonces un requisito ineludible que la estructura de esos grupos sociales se fundara en un conjunto de valores y de creencias comunes que posibilitaran el resultado aspirado mediante el esfuerzo mancomunado. Cada comunidad entonces inventó dioses cuyo papel era generalmente el de organizar el calendario fértil de la tierra en función del cultivo de la tierra conforme se suceden las distintas estaciones del año. Se sabe poco de estas religiones primitivas que se desarrollaron independientes durante mil años en muchos sitios sobre la costa (Valdivia, Huaca Prieta, Salinas de Chao, Aspero, Piedra Parada, El Paraíso), y en las montañas (Kotosh, Shillacoto, Wairai-jirca, Huaricoto, La Galgada, Piruru).

La historia Andina es compleja pues muchas sociedades se han desarrollado en las partes norte y sur de la costa y de las montañas. El cuadro siguiente busca localizar las más importantes en el tiempo y en el espacio.

Horizonte Chavín (1400 - 200 BC)
Virú (300 BC),
Moche (100 - 700 AD)
Nazca (200 - 800 AD) Cajamarca (500 AD),
Recuay (200 BC - 600 AD)
Pukara (200 BC - 200 AD),
Tiahuanaco (200 -600 AD)
Hegemonía Huari (600 - 1000 AD)
Chimú (1300 - 1460 AD)
Chancay (1100 - 1450)
Ica-Chincha (100 - 1450) Pachacamac (600 - 1000 AD)
Imperio Inca (1450 - 1532 AD)

C) El horizonte Chavín (1400 - 400 AC)

Alrededor del año 1.400 antes de Cristo, uno de los centro Andinos situado a 3.200 metros de altura sobre una cadena de montañas (actualmente llamado Chavín de Huántar), controlaba las rutas comerciales a través de dos desfiladeros en la cordillera Blanca, hacia el oeste hasta el mismo Pacífico, y hacia el este hasta la zona del Amazonas, bajando el curso del río Mosna. Este emplazamiento estratégico contribuyó a su prosperidad, permitiéndole desarrollar comunicaciones con sitios alejados en tanto desarrolló un estilo cultural peculiar que ha permitido registrar la extensión de su influencia.

Hacia el año 900 antes de Cristo, el culto del Jaguar de Chavín y su influencia cultural había sido aceptada en la mayor parte de la zona que actualmente ocupa el Perú como lo atestigua la presencia de templos en "U" de Chavín y el estilo de multitud de esculturas, vasijas, y textiles pertenecientes a esa cultura.

El templo de Chavín estaba hecho con pisos o plataformas de piedra que estaban llenas de grabados, con muros hechos con bloques de piedra y acribillados a diferentes niveles por galerías paralelas a los muros, bien ventiladas y con desagües consistentes en pozos efectuados en las mismas piedras. La parte más antigua del templo es una estructura en forma de U, que domina una depresión que servía de lugar ceremonial, y que está orientado hacia el este. La parte central contiene una galería cruciforme, en la encrucijada de la cual se encuentra una flecha distinguible realizada en granito blanco, de una altura de quince pies, esculpida con bajos relieves que representan un personaje humano de pie con una cara felina y un par de grandes colmillos en la mandíbula superior.

Esta figura, que ha sido llamada El Lanzón, La Gran Imagen, y El Dios Sonriente, parece haber sido el principal objeto del culto. El ala sur del templo ha sido extendido para componer un nuevo templo en el cual las primeras galerías son prolongadas, y en donde se ha hallado una piedra (Raimondi), que muestra el dios de los báculos, un personaje semi humano, con garras en los patas delanteras, una cara felina con colmillos cruzados, y un bastón de mando en cada mano ( el bastón de mando era un símbolo de autoridad). En el exterior del nuevo templo se encuentra un patio cuadrado en el cual se halla un obelisco (Tello), esculpido con bajos relieves representando un cocodrilo cubierto de grabados simbólicos, como ser una fila de dientes y de cabezas de animales. Este cocodrilo o caimán se considera que puede haber sido el objeto del culto al dios sonriente o del báculo

Las vasijas de la cultura Chavín son mejor conocidas gracias a que se han hallado diferentes tipos decorados en las galerías del templo de Chavín y en tumbas, en la costa norte donde han sido denominadas Cupisnique. Las influencias de la cultura Chavín se evidencian en el estilo de los cacharros y de los textiles de Paracas hallados en el valle de Ica sobre la costa sur del Perú. (La cultura de Paracas ha empezado alrededor del año 900 antes de Cristo y ha durado hasta cerca del año 200 antes de Cristo). Las más bellas esculturas de piedra de la región central de los Andes se encuentran en Chavín de Huántar o sobre los sitios relacionados con Chavín tales como el Cerro Blanco en el valle de Nepeñas o el cerro Sechin en el valle de Casma. Los Chavínes han desarrollado también el trabajo de los metales y se han destacado en la fabricación de ornamentos de oro martillado, placas decorativas cinceladas que eran fijadas en las vestimentas y altas coronas cilíndricas con relieves mitológicos que llevaba la nobleza.

La influencia religiosa y cultural de Chavín unificó el Perú preincaico por medios pacíficos pero propendió el establecimiento de clases privilegiadas y de desigualdades de riquezas que no podían continuar siendo mantenidas solamente por medio de una ideología. En ausencia de una competencia militar central, la hegemonía cultural de Chavín se desintegró en innumerables grupos locales. Fueron construidas fortalezas en las cimas de las colinas un poco por todos lados, y cada pequeño grupo luchó por mantener y aumentar su legado de la herencia de Chavín. Finalmente, se desarrollaron grupos regionales, cada uno con caracteres distintivos propios.

Moche (100 - 700)

La civilización Mochica se formó, se desarrolló y prosperó sobre las costas de una docena de ríos que bajan de los Andes a través de la árida costa del norte para desembocar en el océano Pacífico (entre los valles Lambayeque y Nepeña). Su dependencia de un sistema muy desarrollado de irrigación de aguas en las escasas zonas agrícolas disponibles en los valles, condujo al establecimiento de un estado jerárquico agresivo, como lo testimonian imágenes de guerreros, de sacerdotes y de señores sobre tronos, visibles en las vasijas Mochica.

Ellos no tenían escritura, pero su alfarería, que muestra una influencia perdurable de Chavín, ha alcanzado un alto nivel de desarrollo en la representación de su sociedad. Las ceremonias Mochica, están entre las más bellas realizaciones de la escultura realista y del dibujo narrativo precolombino, También ellos produjeron exquisitas vasijas eróticas que han sido interpretadas como teniendo un significado ritual más que pornográfico.

La metalurgia Mochica era decorativa y tecnológicamente más avanzada que la de las civilizaciones anteriores. Los adornos de oro, de plata, de cobre, y las aleaciones frecuentemente cuentan con incrustaciones de turquesas y de lapislázuli. Las formas geométricas y los motivos mitológicos, especialmente la divinidad Felina fueron utilizados.

Los Mochicas usaban bloques de barro secado al sol para construir estructuras fortificadas emplazadas sobre los flancos de los valles, y grandes palacios en la cima de terrazas, túmulos para entierros y enormes pirámides como la Huaca del Sol en el valle moche (el Huaca de la Luna no es un túmulo de entierro sino un palacio elevado sobre el nivel del terreno).

La extraordinaria riqueza, el poder y el avance tecnológico de la civilización Mochica no han sido revelados sino recientemente, ello a raíz de los descubrimientos efectuados a Loma Negra en 1960, a Sipán en 1987 y a la Mina en 1990. Sin duda que queda aún mucho más por descubrir todavía...

Nazca (200 - 800 AD)

Los Paracas de la costa sur del Perú, que coexistieron bajo la influencia de Chavín desde cerca del año 900 antes de Cristo, evolucionaron para crear la civilización nazca alrededor del año 200 después de Cristo. Los Nascas eran pues contemporáneos de los Mochicas pero han producido poca arquitectura. Sin embargo, ellos se destacaron en la fabricación textil y en la producción de ollas y de cacharros con un estilo con mucho color que contrasta vivamente con el realismo y los colores apagados de las cerámicas Mochicas.

Los nazca son muy conocidos por las líneas que llevan ese nombre y que son uno de los legados más enigmáticas de todos los vestigios precolombinos. Estan constituidas por dibujos realizados con alineamientos de piedras sobre el mismo suelo y que forman figuras geométricas, de animales, de pájaros, y de peces que no pueden ser visualizados sino desde la altura. Ciertamente estaban destinadas a un uso ceremonial, las imagines esta hechas por la colocación de piedras oscuras sobre la superficie más clara de la tierra para que contraste. Algunas se parecen a las pinturas efectuadas en las cerámicas de nazca pero otras constituyen líneas derechas de un largo de muchos kilómetros cuya finalidad no es evidente.

Muchas teorías, algunas bastante fantasiosas, han sido propuestas para explicar el sentido y la forma en que pudieron haber sido dibujadas sobre la tierra sin la ayuda de la visión aérea, pero ninguna generalmente aceptada. Ninguno sabe...

Tiahuanaco (200 - 600AD)

Tiahuanaco se encuentra sobre la orilla sur del lago Titicaca en la actual Bolivia. Ella estaba habitada desde el año 1.000 antes de Cristo pero es solamente alrededor de 200 que este complejo urbano ha devenido el centro de una civilización mayor caracterizada por edificios de piedra maciza, tejidos textiles bellos, vasijas y el trabajo de los metales.

Los edificios de ceremonias comprenden una gran plataforma con terrazas erosionadas llamada Apacana con cimientos y con edificios en la parte elevada, un templo con forma de patio adornado con cabezas hechas con piedras del estilo Chavín y una gran plataforma rectangular llamada Calasasaya, rodeada de dos muros en piedra sin mortero. Los edificios y la escultura fueron concebidos para producir un efecto monumental y una monolítica apariencia. Las estatuas monolíticas en forma de pilares, tienen unos 24 pies de altura, y están diseminadas un poco por todos lados en la región de Tiahuanaco, y están decoradas con bajos relieves cuyas imágenes religiosas están religiosamente estilizadas, poniendo de relieve la austeridad, la autoridad, y la eternidad.

En el interior del recinto se halla la Puerta del Sol, confeccionada con una piedra única que presenta relieves delicados. Ella no tiene más de 12 pies de alto pero parece más grande por su concepción. La impresionante figura centra sobre el dintel representa el "Dios de la Puerta" que caracteriza la religión de Tiahuanaco, que ha sido más adelante adoptada por el Imperio Huari.

La cultura de Tiahuanaco fue la primera antes de los Incas en realizar un uso también extensivo de la piedra para la arquitectura, la escultura, y los objetos ceremoniales. La civilización de Tiahuanaco se diseminó alrededor de 1.100 en una multitud de pequeños estados Aymarás que resistieron la invasión Inca de lengua quichua pero que finalmente debieron someterse en el siglo 15.

La Hegemonía Huari - Tiahuanaco (600 - 800 AD)
La Hegemonía Huari - Tiahuanaco (600 - 800).

La sociedad guerrera centrada alrededor de Huari (cerca de la zona actualmente Ayacucho), adoptó la religión y la iconografía de Tiahuanaco alrededor de 600, pero ella quedó socioeconómicamente separada de los Aymarás de Tiahuanaco, que fueron de una distinta etnia. La expansión Huari puso fin al regionalismo en el Perú por medios militares y difundió la religión y la cultura de Tiahuanaco por la fuerza.

Claro que menos refinadas que las cerámicas de Tiahuanaco, las ollas y vasijas de Huari, presentan una construcción sólida, un dibujo audaz, y el abundante uso de colores vivos. La difusión de los estilos de las vasijas Huari, algunas de las cuales presentan el "Dios de la Puerta" de Tiahuanaco y otra figuras religiosas, ha llevado sobre toda la costa a la repetición de estos viejos estilos en los cacharros, de nazca a moche Las culturas Huari de la costa sin embargo han producido tejidos de alta calidad con modelos basados en motivos pintados en las vasijas de Tiahuanaco.

El imperio Huari alcanzó su mayor esplendor alrededor de 800, extendiéndose desde el valle Ocoña en el sur hasta Cajamarca en el norte. El centro entonces se desplomó y Huari fue abandonada. Los Aymarás de Tiahuanaco habían establecido su autoridad hacia el sur hasta el norte de Chile y de la Argentina de hoy en día cuando el imperio Huari se disgregó.

Chimú (1300 - 1460 AD)

Después del fin de la hegemonía Huari, los pueblos de los valles de la costa del norte quedaron desorganizados hasta la aparición de la cultura Chimú bajo Chan Chan en el valle moche a 10 kms. solamente de Huaca del Sol construido por los Mochicas, mas de cinco siglos antes.

La necesidad de una autoridad central incontestada para planificar, construir y dirigir un sistema eficaz de irrigación condujo a los Chimus, como antes de ellos a los Mochicas a organizarse, alrededor de 1300, en un poderoso y agresivo estado militar que se extendió hasta Piura al norte y cerca de Lima al sur.

Su capital de Chan Chan fue construida con recintos grandes hechos con muros de adobe que se parecían a aquellos más antiguos establecidos por los Huaris. Esta fue la mas gran ciudad de los Andes. Ella comprendía diez grandes cuadriláteros, cada uno contenía pequeñas pirámides, residencias, mercados, tailleres, depósitos, comercios, jardines, y cementerios. Los edificios estaban decorados con mosaicos con motivos geométricos en ladrillos de adobe y con bajos relieves estilizados con animales, pájaros, y figuras mitológicas. Su alfarería, que era generalmente producida en serie y de colour negro, jamás alcanzó el valor artístico y la sofisticación de aquella de los Mochicas que cinco siglos antes habían ocupado las mismas tierras.

Los valles bajo su autoridad estuvieron unidos por rutas y su territorio estuvo defendido por fortalezas (como Paramonga al sur, que ha sido considerada como una obra maestra de genio militar). Los sistemas de ingeniería en cuánto a la irrigación de la que dependían para satisfacer las necesidades de sus grandes poblaciones concentradas eran no obstante vulnerables, esta fue una de las razones por las cuales los Incas los pudieron conquistar en 1460.

Se cree que los Incas aprendieron mucho de los Chimú después de haberlos conquistado, pues ellos establecieron una colonia de trabajadores Chimú en el Cuzco y Tupac Inca Yupanqui, que puso a punto la organización política del imperio, lo fundamentó en gran medida en el sistema Chimú.

Pachacamac (600 - 1000)

Las ocupaciones y las construcciones mayores más antiguas de Pachamac datan de una cultura conocida bajo el nombre de Antigua Lima (200 antes de Cristo - 600 después de Cristo) que construyó la pirámide de terrazas y el templo en adobe. Ella fue célebre por ser el asiento de un oráculo poderosos y ella fue famosa como el Templo de Pachamac que permaneció siendo un gran centro y lugar de peregrinaje bajo el imperio Huari, y ella probablemente fue la principal población de la costa. Los Incas más tarde construyeron el Templo del Sol en el sitio, y el Oráculo de Pachamac, al cual los primeros exploradores españoles han hecho alusión, y han colocado una capilla en el mismo templo.

El Imperio Inca (1450 - 1532)

Los Incas, que se daban a sí mismos el nombre de Tawantinsuyus, vinieron en el siglo 12 del poblado de Paqari-tampu, cerca de alrededor de 24 kms al sur del Cuzco, el fundador de la dinastía Inca, Manco Capac, condujo la tribu para establecerse en Cuzco que fue su capital. Había pocas diferencias entre los Tawantinsuyus y las numerosas tribus que vivían en los pequeños dominios en los Andes, hasta el momento en que ellos comenzaron a extender su dominio en el siglo 14 bajo el cuarto Inca, Maya Capac.

Bajo el siguiente emperador, Capac Yupanqui, los Incas extendieron su poder mas allá del valle del Cuzco, y bajo el Inca Viracocha, el octavo, ellos comenzaron un programa de conquista permanente estableciendo guarniciones en las aldeas de los pueblos que ellos ya habían conquistado. Bajo Pachacuti Inca Yupangqui (1438-71) los Incas conquistaron el sur del territorio hasta el lago Titicaca y el norte hasta donde actualmente está la ciudad de Quito, dominando a los Aimrarás, Chancas, Quichuas, y el reino de Chimú. Bajo Tupac Inca Yupanqui (1471-93) el imperio alcanzó su más grandes territorio al sur hasta Chile Central. La muerte de este Inca fue seguida por luchas por su sucesión, de las que Huayna Capac (1493-1525) salió vencedor. Huayna Capac llevó la frontera norte del imperio hasta el río Ancasmayo antes de morir en una epidemia. Su muerte llevó a otra lucha de sucesión, que no había finalizado cuando en 1532 los españoles llegaron a Perú; en 1535 se perdió el imperio.

La sociedad Inca era muy estratificada. El emperador, estaba acompañado por una corte poderosa, gobernaba con la ayuda de una aristocracia burocrática que ejercía su poder con rudeza y con una autoridad represiva. La tecnología y la arquitectura Inca se habían desarrollado pero no eran muy originales. Sus sistemas de irrigación de aguas, sus palacios, sus templos, y sus fortificaciones aún son visibles en los Andes. La economía estaba basada sobre la agricultura, los principales productos eran el maíz, las papas blancas y azucaradas, las mandiocas, los tomates, el ají, la coca, y el algodón. Ellos criaban cochinillos, patos, llamas, alpacas, y perros. Los tejidos estaban hechos con lana de llama y con algodón. Las casas eran de piedra o en adobe. Casi todo hombre era un granjero, produciendo su propio alimento y su ropa.

Los Incas construyeron una vasta red de caminos por todo el territorio del imperio. Se componía en especial de dos rutas norte sur, una bordeando la costa sobre cerca de 3600 kms, la otra en el interior del territorio seguía a lo largo de los Andes sobre una distancia considerable, y había muchas interconexiones entre ambas rutas. Además había pequeños túneles y puentes suspendidos. El uso de este sistema de comunicaciones esta estrictamente reservado para los negocios oficiales y militares; un servicio de correos muy bien organizado y que circulaba a una velocidad estimada en 250 kms por día transmitía los mensajes que consistían en cuerdas anudadas.

Ellos impusieron su dominación desplazando poblaciones enteras de sus tierras nativas hacia otras tierras para mejor dividirlos y controlarlos. Esta práctica tuvo un importante efecto secundario, extender el uso de la lengua quichua sobre todo el territorio del enorme imperio Inca.

Los gustos de los Incas eran simples y funcionales. Los edificios Incas fueron construidos con piedras cuidadosamente talladas y ajustadas con precisión que no eran decoradas. Las puertas y las ventanas trapezoides eran características. Los Incas no produjeron estatuas grandes ni esculturas arquitecturales. Las ciudades de montaña Inca tales como Machu Picchu eran cuidadosamente delineadas para armonizar con el paisaje circundante.

La religión del estado Inca, dirigida por sacerdotes, adoraba muchos dioses y las religiones de los pueblos preincaicos fueron toleradas, lo que llevó a una mezcal compleja de ceremonias, de practicas, de creencias animistas en poderes mágicos junto con el culto de la madre Naturaleza.
* Inti, o Apu-Punchau, el dios del Sol era el dios supremo cuyo culto era obligatorio.
* Viracocha, el dios de la creación también era el dios de la creación de las civilizaciones de Tiahuanaco.
* Apu Illapu, el dador de las lluvias, era la divinidad a la cual el hombre ordinario dirigía sus rezos para solicitar la lluvia.
* Mama-Kilya, la mujer del dios del Sol, era la Madre de la Luna y la reguladora del ciclo menstrual de las mujeres.
* Mama-Paca era la "Madre de la Tierra".
* Mama-Qoca era la "Madre del mar", etc.....

Por BERNARD CLOUTIER
Enlace: http://berclo.net/page94/94es-hist-sam-pc.html

Iberia, Hispania, Spania: 1200 años de nuestra historia

Iberia, Hispania, Spania: 1200 años de nuestra historia

Foto: El diputado Vicente Ferrer ayer en la Beneficencia, junto a la última reproducción de la Dama de Elche.

Iberia, Hispani y Spania eran los nombres con los que se nos conocían nuestras tierras 500 años a.c. hasta 700 d.c. donde ocurren muchos cambios culturales, económicos y sociológicos.

Esto es lo que representa la exposición “Iberia, Hispania, Spania. Una mirada desde Ilici”, que se podrá ver en el Museu de Prehistòria de la Diputación de Valencia, situado en La Beneficència hasta el próximo 18 de septiembre.

La exposición parte de una cultura ibérica que alcanzó importantes logros culturales, y que por su relación con ambientes púnicos, griegos y sobre todo itálicos, se fue incorporando a la cultura romana. También se analiza la presencia visigoda, la expansión del cristianismo, y la incorporación de parte de las actuales tierras valencianas al ámbito cultural bizantino.

Esta mirada a toda la fachada oriental del Mediterráneo parte de la ciudad de Ilici (la actual Elx). Ilici fue capital de la Contestania ibérica; colonia romana con el nombre de Colonia Iulia Ilici Augusta; y posteriormente obispado visigodo. Así encontramos más de 200 piezas arqueológicas procedentes de 13 museos, con piezas que visitan por p`rimera vez la Comunidad Valenciana.

La muestra se encuentra estructurada en tres grandes espacios, dedicados cada uno de ellos al ámbito cultural ibérico, romano, y a la antigüedad tardía. Iberia, Hispania, Spania. Una mirada desde Ilici, además, cuenta con materiales procedentes del Museu de l’Alcúdia d’Elx como núcleo pricipal. (En este asentamiento del Baix Vinalopó se halló la célebre Dama d’Elx).

Iberia

El primer apartado incluye diversos paneles que ilustran la evolución de la cultura ibérica. Estos se articulan en dos ámbitos principales, como son la vida y la muerte. El visitante se encuentra al entrar en la sala con la última réplica que se ha hecho de la “Dama de Elche”.

Las piezas más significativas son los grandes vasos de L’Alcúdia d’Elx, o también vasos de Llíria, Mula, Archena y Hellín; o esculturas de l’Alcúdia d’Elx o el Cerro de los Santos. También se podrá contemplar vasos griegos, ánforas, monedas o plomos ibéricos.

En este apartado, se pretende que el visitante sea testigo de la evolución cultural a través de los avances tecnológicos, para posteriormente introducirle en el cambio cultural que supone la progresiva integración de la cultura ibérica en la romana.

Hispania

El segundo gran bloque de la exposición está dedicado a Hispania. Este término designa en la concepción romana clásica de Pomponio Mela, la zona que “está rodeada por el mar por todas partes, excepto por el lado por que limita con las Galias”.

Este bloque temático está organizado de una forma similar al de Iberia. Incluirá mosaicos y piezas de l’Alcúdia d’Elx y de los yacimientos del entorno. Estos vestigios proceden del Museo Arqueológico Nacional de Madrid, del Museo de Elche, o del Museo de Barcelona.

Spania

El tercer gran bloque está dedicado a Spania. Bajo este concepto se agrupa los territorios que los visigodos dieron a la Península Ibérica. Provincia Spania será el nombre que le darán los bizantinos.

Entre las piezas destacadas están los canceles de l’Alcúdia d’Elx y El Tolmo; la inscripción de Comenciolo de Cartagena; la pátera de vidrio de Santa Pola; ungüentarios, lucemas y cerámicas diversas de esta época; o los tesorillos de L’Alcúdia, el sarcófago de Hellín y el Missorium de Teodosio.

Catálogo

La exposición viene aompañada por la edición de un importante catálogo en el que se refleja todos los conocimientos sopbre los cambios culturales del periodo.

La publicación está dividida en tres partes. La primera está compuesta por 4 artículos que dan una visión general; la segunda refleja esos cambios culturales en la zona de Elche y la última son unos estudios monográficos sobre elementos patrimoniales.

Fuente: Unión Web, 28 de abril de 2005
Enlace: http://www.union-web.com/news/050428/not02.html

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El Museu de Prehistòria rescata el pasado de Elx

El Museu de Prehistòria de la Diputación de Valencia, ubicado en el Centre Cultural La Beneficència, exhibe desde este miércoles la exposición ´Iberia, Hispania, Spania. Una mirada desde Ilici´, en la que se reflexiona sobre los cambios culturales ocurridos durante un milenio en la fachada oriental de la Península Ibérica y que significaron el tránsito de la cultura ibérica hasta la visigótica, un fenómeno que tuvo en la ciudad de Ilici, la actual Elx, un lugar "clave".

La muestra, que se podrá contemplar hasta el 18 de septiembre, propone así un viaje temporal entre los años 500 antes de nuestra era y el 500 para poner de relieve la herencia histórica que dejó la cultura ibérica, que alcanzó importantes logros culturales, y que por su relación con ambientes púnicos, griegos y sobre todo itálicos, se fue incorporando a la cultura romana.

También se analiza la presencia visigoda, la expansión del cristianismo, y la incorporación de parte de las actuales tierras valencianas al ámbito cultural bizantino, explicaron las mismas fuentes. Esta mirada a toda la fachada oriental del Mediterráneo parte de la ciudad de Ilici, actual municipio alicantino de Elx.

Ilici fue capital de la Contestania ibérica; colonia romana con el nombre de Colonia Iulia Ilici Augusta; y posteriormente obispado visigodo.

El recorrido de la selección, producida por la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM), está estructurado en tres grandes espacios, dedicados cada uno de ellos al ámbito cultural ibérico, romano y a la antigüedad tardía. ´Iberia, Hispania, Spania. Una mirada desde Ilici´, además, cuenta con materiales procedentes del Museu de l´Alcúdia d´Elx como núcleo pricipal, asentamiento del Baix Vinalopó donde se halló la célebre Dama d´Elx, recordaron los organizadores.

El primer apartado de la exposición, que ha contado con la coordinación de los profesores de la Universidad de Alicante Mauro Hernández y Lorenzo Abad, se centra en ´Iberia´ e incluye diversos paneles que ilustran la evolución de la cultura ibérica y que se articulan en dos ámbitos principales, como son la vida y la muerte. Las piezas más significativas son los grandes vasos de L´Alcúdia d´Elx, o también vasos de Llíria, Mula, Archena y Hellín; así como esculturas de l´Alcúdia d´Elx o el Cerro de los Santos. También se podrá contemplar vasos griegos, ánforas, monedas o plomos ibéricos.

En este área expostiva se pretende que el visitante sea testigo de la evolución cultural a través de los avances tecnológicos, para posteriormente introducirle en el cambio cultural que supone la progresiva integración de la cultura ibérica en la romana, indicaron fuentes del museo.

El segundo gran bloque de la exposición está dedicado a Hispania, término que designa en la concepción romana clásica de Pomponio Mela, la zona que "está rodeada por el mar por todas partes, excepto por el lado por que limita con las Galias".

Para ilustrar este conjunto temático se han seleccionado mosaicos y piezas de L´Alcúdia d´Elx y de los yacimientos del entorno.

Estos vestigios proceden de importantes instituciones como el Museo Arqueológico Nacional de Madrid, el Museo d´Elx o el Museo de Barcelona. Asimismo, destaca una serie de "extraordinarios" bronces epigráficos de Ilici. Junto a ellos se pueden apreciar monedas de la misma ciudad, el juego de tocador, instrumentos medicinales de bronce, o diversas joyas, cerámicas y vidrios. La muestra se completa con un bloque de la exposición dedicado a Spania. Bajo este concepto se agrupa los territorios que los visigodos dieron a la Península Ibérica mientras que Provincia Spania fue el nombre que le otorgaron los bizantinos.

Entre las piezas destacadas están los canceles de L´Alcúdia d´Elx y El Tolmo; la inscripción de Comenciolo de Cartagena; la pátera de vidrio de Santa Pola; ungüentarios, lucemas y cerámicas diversas de esta época; o los tesorillos de L´Alcúdia, el sarcófago de Hellín y el Missorium de Teodosio.

Este material sirve para analizar el proceso de evolución de la cultura clásica en Hispania, y se valora el intento de recomposición del antiguo imperio por parte de los bizantinos, sobre una población romanizada.

Fuente: Panorama Actual, 27 de abril de 2005
Enlace: http://www.panorama-actual.es/noticias/not169420.htm

Irak. Historia hecha polvo

Irak. Historia hecha polvo

Foto: (1) Muchos objetos salieron de Irak y fueron puestos a la venta. (2) La zona arqueológica en Umma parece la superficie de la luna. (3) Algunas piezas han sido halladas semidestruidas. (4) Babilonia. BBC

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REPORTAJE FOTOGRÁFICO:

Tesoros iraquíes (I)

Tesoros iraquíes (II)

Tesoros iraquíes (III)

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Han pasado dos años desde que los saqueadores hicieron estragos en uno de los museos más importantes del mundo, en el centro de Bagdad.

Saddam Hussein ya no gobernaba y las recién llegadas fuerzas de la coalición lideradas por Estados Unidos no pudieron impedir un crimen contra la historia.

Los contrabandistas profesionales vinculados a la mafia de antigüedades internacional rompieron las puertas selladas de las bodegas del Museo de Bagdad.

Se llevaron artefactos invaluables, como la colección entera de sellos cilíndricos y gran cantidad de esculturas asirias talladas en marfil.

Más de 15.000 objetos se perdieron. Muchos salieron de Irak y fueron puestos a la venta.

Hasta la fecha, 3.000 han sido recuperados en Bagdad, algunos fueron devueltos por ciudadanos comunes, otros encontrados por la policía. Otros 1.600 fueron confiscados en países vecinos, 300 en Italia y más de 600 en Estados Unidos.

La mayoría de los objetos robados siguen perdidos pero algunos coleccionistas privados en el Medio Oriente y Europa han admitido poseer piezas que llevan las iniciales IM (el número de inventario del Museo de Irak).

Ciudades antiguas aplastadas

Cada vez hay más sitios en la internet ofrece artefactos de Mesopotamia -que tienen hasta 7.000 años de antigüedad- al mejor postor.

Sin duda, hay más objetos falsos que auténticos a la venta en la red, pero la mera existencia del mercado alimenta el saqueo de lugares arqueológicos en el sur de Irak.

La situación allá es terrible. Más de 150 ciudades sumerias que datan del cuarto milenio antes de nuestra era -como Umma, Umm al-Akkareb, Larsa y Tello- han sido destruidas, convertidas en paisajes llenos de cráteres donde yacen trozos de cerámica y ladrillos.

Si hubieran sido excavadas apropiadamente, estas ciudades -que cubren unos 20 kilómetros cuadrados- nos habrían ayudado a entender el desarrollo de la humanidad.

Pero los saqueadores han destruido monumentos antiguos, borrando la historia de la región en su incansable búsqueda de sellos cilíndricos, esculturas o tabletas cuneiformes que puedan vender a los comerciantes ilegales por unos pocos dólares.

Se piensa que quienes se dedican a hacer el trabajo son iraquíes desempleados que no tienen mejor manera de ganarse el sustento.

"Un sello cilíndrico o una tableta cuneiforme se vende por menos de US$50 en el lugar del saqueo", explica el arqueólogo responsable por el distrito de Nasiriya, Abdul Amir Hamadani.

“Causaron un daño substancial a la Puerta de Ishtar, uno de los monumentos más famosos de la antigüedad” John Curtis del Museo Británico.

"Es un desastre del que somos testigos, pero poco podemos hacer por impedir. Con la ayuda de 200 policías nuevos estamos tratando de evitar los saqueos, patrullando el área tan a menudo como es posible".

"Pero estamos solos. Los carabineros italianos eran los únicos de las fuerzas de la coalición que trabajaban activamente en el tema durante unos meses. Solían patrullar la región desde el aire y la tierra. Pero suspendieron todas sus operaciones y ahora simplemente ayudan a entrenar policías y guardias", señala.

Botas pesadas

Las mismas fuerzas de la coalición han destruido lugares de importancia arqueológica para utilizarlos como bases militares.

La retirada de las tropas de la coalición de Babilonia reveló el daño irreversible que sufrió una de las siete maravillas del mundo antiguo.

Un alarmante informe del encargado del departamento del Medio Oriente del Museo Británico, Dr. John Curtis, describe cómo fueron niveladas áreas del centro del yacimiento arqueológico para crear una pista de aterrizaje para los helicópteros y estacionamientos para vehículos pesados.

"Causaron un daño substancial a la Puerta de Ishtar, uno de los monumentos más famosos de la antigüedad", escribió Curtis.

"Vehículos militares de EE.UU. aplastaron senderos de ladrillo de 2.600 años, fragmentos arqueológicos estaban regados en el lugar, más de 12 trincheras fueron construidas en depósitos antiguos y los proyectos militares de movimientos de tierra contaminaron el yacimiento para las generaciones futuras de científicos", agrega.

"Añádale a eso todo el daño causado a nueve de los dragones moldeados de ladrillo en la Puerta de Isthar por la gente que intentaba sacar ladrillos de la pared".

No habrá fin a la destrucción de la herencia iraquí a menos de que los líderes del país tomen la decisión política de considerar a la arqueología como una prioridad.

Para ello, la red de comerciantes ilegales en Bagdad tiene que ser desmembrada, los saqueos en el sur tienen que ser confrontados efectivamente y tienen que prohibir que las fuerzas de la coalición instalen sus bases en lugares de importancia histórica.

Entre más tiempo permanezca Irak en estado de guerra, más crece la amenaza a la cuna de la civilización.

Es posible que no sobreviva el tiempo suficiente para que nuestros nietos aprendan de ella.

Por Joanne Farchakh Bajjaly, Arqueóloga, BBC, 27 de abril de 2005-04-28
http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/misc/newsid_4488000/4488081.stm

**Joanne Farchakh Bajjaly es una arqueóloga y periodista independiente que ha estado estudiando la herencia iraquí durante los últimos siete años.

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Fuente: El Correo Digital, OPINIÓN, Artículos, 20-02-03


JUAN-LUIS MONTERO FENOLLÓS /PROFESOR DE HISTORIA ANTIGUA


Irak: la historia que se nos va


El nuestro es un mundo que camina a un ritmo frenético e irreflexivo, al compás que le marcan las nuevas tecnologías y las agresivas economías. Estamos asistiendo, casi impasibles, a una revolución que está dando paso a una sociedad poco preocupada por conservar los valores humanísticos y, en definitiva, sus propias señas de identidad. El resultado es la llamada era de la globalización.

Ante esta situación, las modernas ciencias sociales no pueden, ni deben, prescindir de las experiencias del pasado, con el fin de conservar una perspectiva y una referencia sobre las que apoyar sus propios criterios y puntos de vista. No se puede afirmar que el conocimiento histórico sirva para predecir el futuro, ni para proporcionar modelos de conducta humana infalibles. Pero lo que sí parece evidente es la necesidad social de contar con una conciencia de pasado colectivo. Sólo así podremos comprender mejor lo que fuimos y, sobre todo, lo que somos. La incomprensión del presente nace de la ignorancia del pasado.

A más de un lector puede sorprenderle, a primera vista, la siguiente afirmación: muchos de los valores que conforman nuestra sociedad contemporánea tienen su origen en lo que fue el antiguo Irak. Este país fue bautizado por los geógrafos de la Grecia antigua con el nombre de Mesopotamia, es decir, ’la región entre ríos’, que no son otros que el Tigris y el Éufrates. Tradicionalmente siempre se nos ha enseñado que el mundo occidental es heredero directo de la civilización grecorromana. Si bien es cierto, esta idea generalizada es más que matizable, ya que el legado de la antigua Mesopotamia fue impresionante. No deseo negar ni minimizar la importancia de Grecia y de Roma para la formación de Occidente; pero se hace necesario reconocer abiertamente que en el país de los dos ríos se sentaron algunas de las premisas fundamentales para nuestra moderna civilización.

Aquí fue donde el hombre realizó el transcendente paso a la sedentarización; aquí nacieron la agricultura y la ganadería; aquí se crearon nuevas tecnologías, como la cerámica o la metalurgia; aquí se desarrollaron ciencias, como las matemáticas; aquí se inventó la escritura hace unos 5.000 años y con ella la mejor vía para transmitir el pensamiento; aquí comenzó una forma de gobierno todavía vigente en nuestros días, como es la monarquía; y aquí fue, por último, donde el ser humano ideó y desarrolló un modelo de vida y de organización social que aún pervive entre nosotros, como es la ciudad. En Mesopotamia, el actual Irak, se encuentra, en definitiva, la cuna de nuestra propia cultura. Por este motivo, me atrevo a lanzar un deseo: Irak debería ser patrimonio de la Humanidad, pues todo Irak es un gran libro de Historia universal. Los orígenes de nuestra civilización están ocultos en sus más de diez mil yacimientos arqueológicos, que durante milenios han esperado silenciosos que los científicos podamos extraer su contenido y ofrecérselo a la sociedad, su legítima propietaria. Para todos aquellos que amamos Mesopotamia y el mundo árabe sería una gran satisfacción poder regresar de nuevo allí, sin dificultad, para recuperar las huellas de su pasado, de nuestro pasado.

Es nuestra obligación preservar ese legado histórico para las futuras generaciones. El bloqueo internacional que viene sufriendo Irak en los últimos años está afectando de forma irremediable a este patrimonio cultural, que hoy en día circula de forma impune -y paradójica- por los mercados de antigüedades de Gran Bretaña y Estados Unidos. En otras palabras, nos están robando nuestra Historia.

Una nueva amenaza de guerra planea sobre este país, y con ella la irreparable y dolorosa pérdida de vidas humanas y la destrucción de nuestra memoria colectiva. En los últimos meses observo con verdadero pavor la frialdad y ligereza con la que nuestros líderes políticos utilizan la palabra guerra. Todos sabemos que no existe una guerra justa, y que ésta siempre es sinónimo de destrucción, dolor y sufrimiento. Toda guerra es un fracaso en sí misma. Pero lo que no todos conocerán es que la historia de Mesopotomia fue el resultado de una larga sucesión de enfrentamientos bélicos y de conquistas. La floreciente llanura mesopotámica fue siempre muy seductora para los pueblos ubicados en las limítrofes montañas del Oeste. Estos pueblos montañeses descendían hasta el valle, aprovechando coyunturas de debilidad política en la zona, para realizar campañas de rapiña, obtener fácil botín y sembrar la anarquía. Las luchas entre la llanura civilizadora y la montaña marginal fueron continuas. De estas frecuentes guerras, de existencia casi endémica, sólo conocemos aquéllas que los monarcas mesopotámicos hicieron grabar en monumentos para perpetuar el recuerdo de sus victorias más gloriosas. La nueva guerra que se avecina no deja de ser otro conflicto bélico fundamentado en el control de las riquezas que, en este caso, encierra el subsuelo iraquí: el preciado ’oro negro’. Por el contrario, esta guerra no solucionará los verdaderos problemas que afectan al mundo árabe y a sus relaciones con Occidente, sino que sembrará esta tierra de dolor y sufrimiento.

«Ahora, la muerte me asusta y he empezado a temerla; y a deambular por la estepa llevando el drama de mi amigo; durante largo tiempo he caminado y deambulado por la estepa. ¿Cómo podría callarme? ¿Cómo permanecer impasible? Mi amigo, a quien yo quería, se ha convertido en arcilla». Estas palabras grabadas por un anónimo escriba en un texto mesopotámico, cuyo origen se fecha hacia 2.650 a.C., recoge el dolor humano por la muerte del amigo. Ese dolor universal es el que yo siento ante esta encrucijada en la que se encuentran Irak y los iraquíes, un país y un pueblo al que me unen profundos sentimientos, además de profesión. No lo olvidemos, no hay mejor arma que la palabra, y la palabra se hizo escrita en Mesopotamia.

JUAN-LUIS MONTERO FENOLLÓS / PROFESOR DE HISTORIA ANTIGUA

Fuente: El Correo Digital, OPINIÓN, Artículos, 20-02-03

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BABILONIA AUN EXISTE SI SE LA NOMBRA

Cuando faltan las palabras y en estos días de dolor, el recuerdo de las palmeras de Babilonia puede ser un triste recuerdo. Verdaderamente, Yahvé es un Dios vengativo. Una vez más se ha cumplido su maldición.

En mi página web voy a poner las fotos que saqué hace un año. Para mi NO HA MUERTO Babilonia. Mientras su nombre se pronuncie, se repita y se recuerde, existirá.

Los Imperios pasarán. Las personas serán olvidadas. Pero " aunque ya nada pueda devolver el esplendor a la hierba, la belleza a las flores, nada importa, porque la belleza perdura en el recuerdo". Una vez más, llorando.

"ISAÍAS 13,"Duro anuncio contra Babilonia, revelado a Isaías, hijo de Amós.

1. Sobre el monte cubierto de tinieblas plantad el estandarte, alzad la voz, tended la mano y entren los caudillos por las puertas.

2. Yo he dado mis órdenes a los guerreros que tengo prevenidos, he llamado en mi ira a los campeones llenos de alborozo para defender mi gloria.

3. Algazara de mucho gentío sobre las montañas, como de pueblos numerosos:voces de alarma de príncipes y de naciones reunidas. El Señor de los ejércitos ha dado sus órdenes, o pasado revista a su belicosa milicia.

4. La cual viene DE PAÍSES REMOTOS DESDE EL CABO DEL MUNDO: el Señor y los instrumentos de su ira para dejar desierta toda la tierra...

9. Mirad que va a llegar el día del Señor, día horroroso y lleno de indignación, y de ira, y de furor, para convertir en un desierto la tierra, y borrar de ella a los pecadores.

15. Todo el que se encuentre en la ciudad será muerto; y cuantos acudan a su socorro perecerán al filo de la espada.

16. Sus niños serán estrellados delante de sus ojos, saqueadas sus casas, y forzadas sus mujeres.

17. He aquí que yo levantaré contra ellos a los Medos, los cuales no buscarán plata ni querrán oro.

18. Sino que matarán a sastazos a los niños, y no tendrán compasión de las mujeres embarazadas, ni perdonarán a sus hijitos.

19. Y aquella famosa Babilonia, gloriosa entre los demás reinos, de la que tanto se vanagloriaban los Caldeos, será, como Sodoma y Gomorra, arruinada por el Señor.

20. Nunca jamás será habitada ni reedificada por los siglos de los siglos; ni aun el árabe plantará allí sus tiendas ni harán en ella majada de pastores..

21. Sino que se guarecerán allí las fieras y sus casas estarán llenas de serpientes, y allí habitarán las avestruces y allí retozarán los sátiros peludos.

22. Y entre las ruinas de sus palacios resonarán los ecos de los búhos y cantarán las sirenas en aquellos lugares que fueron consagrados al deleite".

Dra. Ana Mª. Vázquez Hoys, Foro Terrae Antiqvae
Enlace: http://www.uned.es/geo-1-historia-antigua-universal/MESOPOTAMIA/Nos_han_robado.htm

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Noticias anteriores publicadas en el foro Terrae Antiqvae:

Fuente: El Mundo, 16-04-03

PRIMER PLANO / LA OCUPACION / El patrimonio histórico

El saqueo de Babilonia agrava el expolio del arte iraquí

La histórica ciudad monumental ha sido asaltada por grupos de ladrones y es objeto de pillaje y destrucción

JAVIER ESPINOSA. BABILONIA (IRAK). Enviado especial

Sobre el suelo del saqueado teatro se descubre un cartel con un mensaje ciertamente irónico en estas circunstancias. «De Nabucodonosor a Sadam Husein, Babilonia renace de sus cenizas». A escasos metros, las llamas consumían los camerinos que hace escasos meses acogían a los artistas que participaron en septiembre del 2002 en el último Festival Internacional organizado en este lugar

El festival auspiciado por el régimen iraquí desde 1987 pretendía recuperar las tradicionales festividades que jalonaron la historia de este simbólico enclave. Citas como el famoso zagmuk, que marcaba el principio del nuevo año y que se celebraba entre el regocijo popular.

Quizás convenga recordar las palabras que pronunciara el vicepresidente iraquí, Taha Ramadan, el 22 de septiembre del pasado año, durante la jornada inaugural de la cita artística. «Irak ha sido el lugar de nacimiento de civilizaciones, incluida la escritura, y Bagdad ha resistido oleada tras oleada de invasiones a lo largo de la historia. También sobreviviremos a la siguiente».

Ramadan quizás pecó de optimista. Irak se hunde cada vez más en una fosa en la que se consume día a día un legado de siglos.Ayer, el fuego que destruía el teatro donde cada año se celebraba el Festival Internacional de Babilonia era tan sólo la antesala que daba paso a una escena de pillaje y destrucción que esta vez se cebaba en las ruinas de una localidad que antaño fue un referente en el mundo.

El último saqueo

El primer aviso de lo que ocurría en Babilonia se descubría nada más aproximarse al recinto, cuando el otrora cartel con la habitual foto de Sadam Husein portando un fusil aparecía arrancado de cuajo.

Al incendio que arrasaba el teatro de Babilonia -de donde habían arrancado hasta los lavabos- le sucedía el robo absoluto de cuanto contenía el museo del rey Hammurabi. El vano intento de proteger su acceso tapiando la entrada resultó vano. Los ladrones habían abierto un agujero en el muro. Los salteadores no sólo despojan sino que también destrozan sin lógica alguna. Sobre el suelo se podían apreciar los restos de la réplica de la famosa estela de piedra de Hammurabi, donde se esculpió uno de los primeros códigos de leyes conocidos y cuyo original también fue robado en su día y ahora se encuentra en el museo del Louvre en París.

Y es que en realidad éste no es sino el último saqueo, la enésima afrenta que sufre una urbe cuyos restos han sido expoliados durante décadas por los más insignes expertos de las democracias occidentales.

Bastaría con saber que la auténtica y monumental puerta de Ishtar, quizá la vía de acceso más significativa de Babilonia, fue literalmente arrancada de sus cimientos por los arqueólogos alemanes y ahora tan sólo se puede divisar en el Museo Pergamon de Berlín. En los 20 años que los germanos trabajaron en este lugar cosecharon un récord de pillaje difícilmente igualable. De las 120 figuras que semejaban un león de oro que decoraban la denominada Calle de la Procesión, la avenida principal de Babilonia, los europeos se llevaron 118.

«¿Cómo no voy a estar indignado? Nos están robando siglos y siglos de legado. De aquí nos llevamos casi todos los originales al Museo de Irak en Bagdad, pero también allí han entrado los salteadores.Es una gran tragedia. Me acuerdo de los Budas de Afganistán.Pero allí no había norteamericanos. Aquí tan sólo miran y se ríen mientras los ladrones trabajan delante de sus ojos», clamaba Yusef Abas, empleado del recinto arqueológico de Babilonia durante los últimos 5 años.

Para los vándalos que seguían atacando ayer Babilonia el hecho de que los objetos guardados en este lugar sean copias u originales carece de importancia. En el museo de Nabucodonosor han arrasado con todas las réplicas de estatuillas milenarias, rompiendo algunas sobre el suelo.

También habían rajado uno de los enormes oleos que ilustra la sala de maquetas donde se muestra cómo era la ciudad en sus épocas de lustro, durante el citado reino de Hammurabi, en torno al 1750 antes de Cristo y después con Nabucodonosor (605-562 a.C.).

Sin embargo, respetaron sin tocarlas las dos únicas piezas auténticas, un esbozo de pintura rupestre y uno de los populares leones de Babilonia.

El asalto contra Babilonia comenzó el mismo día 9 en el que la Tercera Brigada de la 101ª División Aerotransportada ocupaba la adyacente localidad de Hilla. Los norteamericanos llegaron a recorrer con un tanque los restos preservados de la verdadera Babilonia. «Mire, las huellas todavía se ven aquí», apuntaba Abas.

La turba tampoco arremetió contra el palacio de Nabucodosor, quizá por ser un remedo pastiche construido por el régimen en 1986 sin mayor interés histórico. Pero sí asoló el archivo donde se guardaban los datos sobre las investigaciones arqueológicas realizadas en este complejo. En el suelo de las oficinas se podían divisar cientos de documentos y diapositivas. Chavales dislocados rompían cristales y los escasos muebles que quedaban en pie, mientras los periodistas visitaban las ruinas.

«Tengo miedo de que alguien venga y rompa el león. Entonces habríamos tocado fondo», añadió Abas. El empleado de 32 años se refería al emblemático León de Babilonia. Una escultura realizada durante la era de Nabucodonosor a partir de una única piedra de basalto que representa al felino sometiendo a un humano. Es quizá el objeto más representativo del legado babilónico.

A la una de la tarde, los merodeadores parecían concentrarse ahora en el palacio que Sadam Husein se hizo construir sobre una colina cercana a las ruinas en su vano intento por emular a su admirado Nabucodonosor. Allí, frente a la puerta principal, se encontraban también los soldados de la División 101ª. «Estamos esperando a que vengan a ayudarnos. Hemos pinchado una rueda», explicó el teniente Robertson.

Dentro de la residencia de Husein, la depredación alcanza ya hasta las enormes lámparas que cuelgan del techo, lo único que permanecía intacto. El resto, muebles, decoración, puertas, enchufes, cuadros, cañerías, cables de la electricidad... todo ha desaparecido.

Said Kaddam, un ex soldado de 35 años que desertó hace dos semanas, se aplicaba intentando arrancar con un palo una de esas lámparas de fino cristal, ignorando que su intento por descolgarla acabaría irremisiblemente destrozándola contra el suelo. «Quiero venderla.No tengo dinero y tengo que mantener a 9 hijos», precisaba.

«Los norteamericanos están mirando sin hacer nada mientras la gente roba delante de ellos», declaraba Ali Husein, de 23 años.

Los soldados estadounidenses, mientras tanto, estaban concentrados en su operativo para sustituir una rueda dañada. A los pocos minutos un amplio convoy compuesto de vehículos con lanza-cohetes y ametralladoras pesadas se acercó hasta el palacio. Desde la colina todavía se divisaba el humo del teatro de Babilonia.

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Fuente: El País, Cultura, 16-04-03

IRAK: LA DESTRUCCIÓN DE LA MEMORIA

El saqueo viola la cuna de la civilización

La Unesco pide respeto al patrimonio tras los robos a museos y el incendio de la Biblioteca de Bagdad

A. I. / M. M. - Madrid

Junto al petróleo, la otra gran riqueza de Irak es la cultura: en Mesopotamia nació la primera civilización, y con ella, la escritura, es decir, la fuente de la memoria. Si los soldados angloamericanos se han ocupado de proteger los pozos de crudo, nadie ha actuado, en cambio, para defender la memoria de la humanidad. El domingo, el saqueo terminó por reducir a cenizas la Biblioteca Nacional de Bagdad; el pillaje arrasó días antes las 28 salas y los sótanos del Museo Nacional. Según informó ayer el Museo Británico, allí estaban los primeros ejemplos de la escritura humana y de los símbolos númericos. La intervención de la Unesco, ayer, pidiendo respeto al patrimonio parece así sólo un lamento tardío.

Irak, el país donde según la Biblia estaba el paraíso terrenal, es un infierno de saqueo y destrucción. Una de las mayores víctimas de la posguerra salvaje es la memoria. Las ruinas de la legendaria Babilonia son un erial devastado. La reconstrucción de la que fuera la antigua capital de Sumeria ha sido destruida por los saqueadores. Los signos del saqueo son patentes desde la misma entrada al complejo arqueológico, abandonado desde que comenzó la guerra, informa Efe. En el teatro, levantado en adobe según la descripción de las tablillas judeiformes que atestiguaban su construcción, el escenario ha sido desmontado tabla a tabla y las bambalinas arrasadas. "Vinieron decenas de personas cuando los norteamericanos entraron (en la vecina ciudad de Hila) y se lo llevaron todo sin que los soldados hicieran nada para impedirlo", explica Ali, un antiguo empleado del complejo.

Además, el fuego y los ladrones destruyeron durante la madrugada del domingo, ante la pasiva mirada de los marines estadounidenses, uno de los tesoros de Irak, la Biblioteca Nacional de Bagdad. Robert Fisk, corresponsal de The Independent, narró ayer cómo vio reducirse a cenizas, entre llamas de cien metros de altura, decenas de documentos antiguos, cartas históricas y coranes, manuscritos de literatura árabe y otomana, testimonios de la guerra Irán-Irak. Fisk avisó a las fuerzas estadounidenses de que la Biblioteca Coránica estaba en llamas. Nadie le hizo caso.

Días antes, la gran joya arqueológica del país, el Museo Nacional, y la Escuela de Estudios Islámicos también fueron arrasados. Actos semejantes se repiten en Mosul, Basora y otras ciudades. Entre las obras perdidas en el caos figuran, dijo ayer la BBC, los primeros ejemplos de la escritura y los sistemas numéricos de la humanidad. Nadie sabe dónde están 50.000 de los 200.000 objetos que albergaba el Museo Nacional. Quizá rumbo a las salas de subastas de Occidente, sugieren los arqueólogos: los saqueadores cogieron piezas de incalculable valor de la antigua Mesopotamia, Sumeria, Acadia, Babilonia y Asiria. La memoria de la cuna de la humanidad, violada.

"Una catástrofe"

Los lamentos arreciaron ayer. Para Neil MacGregor, director del Museo Británico, lo ocurrido "es una catástrofe para la herencia cultural iraquí". El ministro alemán de Exteriores, Joshka Fischer, se declaró "profundamente preocupado". El secretario de Estado estadounidense, Colin Powell, y la Unesco llamaron a evitar que "esa parte de herencia de la humanidad sea objeto de más destrucción". El secretario general del Consejo de Europa, Walter Schwimmer, "consternado" por el alcance de los robos, lamentó "la pérdida incalculable que representa la destrucción de tesoros arqueológicos y literarios, testimonio de la contribución de Irak a la historia de la humanidad". La Unesco pidió que se tomen medidas "inmediatas" para proteger las instituciones culturales iraquíes. Y el jefe espiritual de los musulmanes ismaelianos, el Aga Jan, lamentó desde India la pérdida de joyas de la cultura iraquí, y advirtió: "La desaparición de las huellas físicas de nuestro pasado nos priva mucho más que nuestros recuerdos. Hemos sido testigos de forma desgarradora en Afganistán y ahora lo somos en Irak", añadió.

Mañana, en París, diversos expertos internacionales, convocados por la Unesco, pedirán una intervención urgente. Pero quizá sea tarde.

Los arqueólogos británicos han denunciado que la pasividad de las fuerzas militares de Estados Unidos y Gran Bretaña es contraria a la Convención de La Haya, que obliga a las partes en guerra a proteger el patrimonio cultural del lugar en conflicto. France Press informa de que, antes de iniciarse la invasión, varios arqueólogos norteamericanos fueron recibidos en el Pentágono para sensibilizar a los militares por los pillajes en lugares históricos. Se identificaron 5.000 lugares sensibles de ser protegidos. "Estaban informados. Todo esto se podría haber evitado", apunta Jeremy Black, especialista en Irak antigua de la Universidad de Oxford. "Creo que no había habido un pillaje de la magnitud de la que estamos viendo desde la II Guerra Mundial", añade.

Ingrid Bejarano, profesora de Estudios Árabes Islámicos de la Universidad de Sevilla, que impartió clases en Bagdad entre 1981 y 1984, también está desolada: "Lloré cuando vi el edificio en llamas, lloré por lo que estaba desapareciendo, no sólo para el pueblo iraquí, sino para todos nosotros. Han desaparecido manuscritos medievales de literatura andalusí y de prosa rimada de valor incalculable".

Los arqueólogos lamentan el destino del patrimonio iraquí y reprochan a las fuerzas angloamericanas que no hayan sido capaces de proteger del pillaje a lugares históricos. Para los expertos, es una "tragedia" y temen por el tráfico de objetos de valor, que dará con los objetos en colecciones privadas o museos con pocos escrúpulos. "Proteges el Ministerio del Petróleo y no proteges los museos. Eso refleja muy bien la actitud de la coalición en lo que se refiere al patrimonio cultural", explica Alex Hunt, conservador del Consejo Arqueológico Británico de York.

Una tradición rica en expolios Irak es un país habituado al expolio. La práctica se remonta al siglo XVIII, cuando el nombre de Babilonia, al sur de Bagdad, despertó en Europa la pasión de los arqueólogos y la codicia de los saqueadores. El trabajo de ambos grupos ha dado como resultado que buena parte del patrimonio arqueológico iraquí esté en Occidente. Así, es posible comprar tablas cuneiformes a anticuarios del Nuevo y Viejo Continente, contemplar en el Museo Británico toros alados semejantes a los del Museo de Irak, estatuillas votivas sumerias en el Louvre y la puerta de Ishtar de la antigua Babilonia en el Museo Nacional de Berlín.

Según Bagdad, al menos 2.348 piezas históricas sacadas ilegalmente de Irak se encuentran hoy en museos de Francia, Alemania y Turquía. Entre ellas, hay de las culturas asiria, babilónica, sumeria y acadia.

Miquel Molist, director del Museo Arqueológico de Barcelona, dijo ayer que "nos encontramos en un momento crítico por la destrucción del Museo Nacional y porque hay más de 10.000 yacimientos que pueden ser saqueados. No se puede olvidar que países como Siria e Irak han realizado una política patrimonial coherente, de cooperación internacional con instituciones y universidades".

Los arqueólogos británicos han denunciado que las redes de comercio ilegal de objetos valiosos están operando en Irak y han exigido catálogos para evitar que esas piezas se vendan.

Están indignados, sobre todo, por las presiones ejercidas en Estados Unidos para suavizar la legislación que protege el legado iraquí -que prohíbe su venta en el extranjero- con el argumento de que las obras estarán más seguras en Estados Unidos. "Eso es imperialismo cultural", subraya Alex Hunt, profesor y arqueólogo de la Universidad de Oxford.

Aunque casas de subastas como como Christie’s o Sotheby’s se niegan a vender objetos de procedencia dudosa, el arabista de Oxford Jeremy Black explica que existen "grupos muy organizados, especializados en pedir a sus contactos en Irak y los museos que roben objetos específicos encargados por coleccionistas". "El circuito habitual pasa por Jordania, Israel, Suiza, París, Londres y Nueva York. Los ladrones conocen los sitios donde hay mercado", precisa el experto de Oxford, que subraya que tras la primera guerra del Golfo, en 1991, las redes ilegales se pusieron a funcionar. "Tienen lazos con el tráfico de armas y de drogas", oberva el arqueólogo Alex Hunt. "Y una vez que las piezas salen de Irak, es casi imposible recuperarlas", se lamenta Jeremy Black.

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Fuente: El País, Cultura, Tribuna, 16-04-03

TRIBUNA: GREGORIO DEL OLMO LETE

Aniquilación de la historia

Gregorio del Olmo Lete es catedrático del Departamento de Filología Semítica de la Universidad de Barcelona.

El expolio del Museo de Bagdad significa el expolio y aniquilamiento de una buena parte, la más profunda, de nuestra memoria histórica, de la de todos. Ésta había sido afanosamente reconstruida por los arqueólogos durante más de siglo y medio de trabajo penoso. Después de la devastación por el mongol Hulagu Khan en 1248, que arrasó la Bagdad califal, este expolio quedará como el intento más brutal, previsto y consentido, de aniquilar su significación cultural. Es posible que a muchos fanáticos de credo fijo -cristiano, judío o musulmán- esto les resulte atractivo.

Después de la experiencia que dejó la guerra del Golfo, con el expolio sistemático que sufrieron los museos provinciales de Irak, cuantificado por las propias autoridades iraquíes, en unos 5.000 objetos, y del que se salvó el Museo de Bagdad, no cabía en nuestras cabezas que éste pudiera sufrir suerte similar. El Pentágono fue, con todo, alertado de tal posibilidad y un oficial reconoció que no se habían establecido planes especiales en previsión de saqueo de los bienes culturales. Se ve que la salvaguarda de la cultura no entraba entre sus prioridades y ha sucumbido a los efectos colaterales de la contienda.

Hace un año pudimos recorrer las salas del Museo de Bagdad y contemplar, casi palpar, el fabuloso acervo de piezas de la civilización sumerio-acadia que allí se conservaba y que la hacía renacer a nuestra mirada: no sólo piezas excepcionales como el carnero enramado de Ur (2600 antes de Cristo) o la cabeza de rey acadio (2300 antes de Cristo): esculturas, estelas, relieves (¡los de Kalah y Nínive!), cerámica decorada, joyas de todo tipo, cilindros-sellos, figurillas, armas de bronce y piezas de sílex daban fe de una cultura plurimilenaria que fue el inicio y dio impulso a la nuestra propia a través de la transmisión hebrea y griega posterior. Sin mencionar el cúmulo inmenso de tablillas cuneiformes que nos hablaban directamente de sus propios logros y problemas.

Todo esto ha desaparecido de momento, destrozado o secuestrado, para emprender la oscura ruta del mercado negro de las antigüedades que desde años florecen en Suiza, Reino Unido y Estados Unidos. Todo el que de una manera u otra ha trabajado en excavaciones en Oriente conoce alguna de las estaciones de esa ruta y ha sido con frecuencia tentado a entrar en el juego. Es posible que las piezas más significativas afloren de nuevo y puedan ser arrebatadas a la furia y el desespero de la multitud que se lanzó al expolio gritando: "¡El gobierno de Sadam ya no existe, todo esto es nuestro!". Pero la selectividad del expolio, la cuidadosa destrucción de los archivos y registros informáticos, así como el acceso, al parecer no forzado, a las cámaras de seguridad hacen pensar que entre esa multitud enloquecida se camuflaba una planificación que tenía objetivos precisos. Se trataba de algo más que de untidiness o falta de modales, como calificaba Rumsfeld la actividad de los expoliadores.

Es posible que las más significativas piezas sean algún día recuperadas, más o menos íntegras (así ha prometido Powell, con tanta ingenuidad como desconocimiento del tema), y otras pueden ser restauradas (el mismo Powell pondría el engrudo, como sarcásticamente comentaba un reportero americano), pero la gran masa de piezas menores, de un total cifrado en 75.000, muchas de ellas no adecuadamente clasificadas, y la enorme cantidad de tablillas aún no descifradas ni inventariadas encontrarán vía libre en el mercado negro, con o sin certificado de autenticidad, falsificado naturalmente. Una tablilla de dimensiones medianas (10 x 5 centímetros) alcanza el precio de unos 5.000 a 10.000 dólares, dependiendo de su contenido. Todavía en 1996 era intervenido en la frontera de Arabia Saudí un camión con 1.000 tablillas del expolio que siguió a la guerra del Golfo.

Incluso el lobby que constituye la denominada The American Council for Cultural Policy, integrado por coleccionistas y marchantes de antigüedades, presiona para que se autorice el mercado de antigüedades robadas. Frente a tales grupos, los arqueólogos americanos y europeos han levantado la voz.

Imágenes desoladoras nos han transmitido el horror de una guerra que ha generado un presente de dolor y muerte en nombre de un futuro de paz y libertad. Lo lamentable es que los que han sufrido ese presente no podrán disfrutar de tal futuro.

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Fuente: El País, Cultura, Tribuna, 16-04-03

TRIBUNA: WALEED SALEH

Un tesoro

Waleed Saleh es profesor de estudios árabes e islámicos en la Universidad Autónoma de Madrid.

El mundo científico y académico debería estar de luto por la pérdida de una de las bibliotecas más ricas del mundo árabe e islámico, la Biblioteca Nacional de Bagdad, que fue pasto de las llamas la noche del sábado al domingo pasados. Seguramente los historiadores seguirán contando esto durante muchos siglos, tal y como lo hicieron los antiguos que contaron la destrucción de Bagdad en 1258 a manos de Hulagu, el rey mongol, que arrojó los 400.000 volúmenes de la Biblioteca de la Universidad de Al-Mustansiriyya al río Tigris.

El nuevo edificio de la Biblioteca Nacional, situado enfrente del Ministerio de Defensa, en Bab al-Muaddam, fue inaugurado en 1977. Era una joya arquitectónica por su belleza, amplitud y servicios, comparables con bibliotecas nacionales occidentales como las de París o Madrid. Ocupaba 10.240 metros y estaba construida al estilo arquitectónico árabe, especialmente las ventanas y las celosías.

Las estanterías soportaban el peso de centenares de miles de libros modernos y antiguos en las distintas especialidades y disciplinas, aparte de miles de archivos pertenecientes a distintas etapas de la historia de Irak. Pero los fondos más valiosos estaban divididos en tres grupos: manuscritos y libros "raros", libros reservados y libros pertenecientes a las Cortes y la ex familia real de Irak. Entre los primeros se encontraban manuscritos sobre los distintos campos del saber, como el lingüístico, teológico, literario, matemático, aritmético, médico..., muchos de ellos de puño y letra de sus autores. Entre los más famosos estaba El canon en medicina de Avicena (980-1037 después de Cristo), que fue durante siglos el manual de las facultades de medicina, no solamente en los países islámicos, sino también en la mayoría de los países occidentales. Entre ellos, también Tratado sobre los números de Abu Said al-Magribi (1819); Tratado sobre pesos y medidas de Kadim b. Qasim al-Hasani (1851); Nahj al-Balaga (El Camino de la retórica), de Alí b. Abi Talib, primo y yerno del Profeta, del año 1160.

Otros manuscritos estaban escritos en persa y en turco.

El segundo grupo (alrededor de tres mil libros) comprendía aquellos libros que chocaban con la ideología del partido Baaz o el régimen de Irak, bien por ser de un autor contrario a éstos o de una ideología rival y enemiga. Solamente algunos estudiosos y con permisos especiales podían consultarlos.

El tercero y el último (en torno a quinientos) era la herencia de la familia real de Irak, entre ellos se encontraban incluso manuales escolares con los que habían estudiado los reyes Gazi y Faysal II.

Los fondos de esta biblioteca han sido enriquecidos por las donaciones particulares, como la que hicieron los padres carmelitas de Bagdad, que donaron varios miles de tomos que tenían en su biblioteca, conocida por el nombre de El Padre Anistas Mari al-Karmali, o la biblioteca privada de Rashid Aali al-Kilani, destacado oficial y político que participó en un movimiento en 1941 con el fin de cambiar la monarquía en república.

Con la pérdida de la Biblioteca Nacional de Bagdad, se pierden centenares de miles de volúmenes que solamente quedarán en la memoria colectiva de los árabes y musulmanes durante mucho tiempo.

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Fuente: Diario Vasco, Mundo, Análisis, 16-04-03

Páginas robadas a la historia

JUAN LUIS MONTERO FENOLLOS/PROFESOR DE HISTORIA ANTIGUA DE LA UNIVERSIDAD DE A CORUÑA

Restos de una estatua decapitada en los saqueos. [EPA]

El 20 de marzo de 1843 un grupo de campesinos árabes trabajaba con ahínco en una de las viejas colinas cercanas a la ciudad de Mosul. Al caer la tarde, uno de estos obreros, lleno de emoción, informaba a Paul Emile Botta, por aquella fecha cónsul francés en Mosul, del hallazgo en Khorsabad de un enorme toro de piedra. Con este descubrimiento, la civilización asiria -y en definitiva, la mesopotámica-, sólo conocida hasta entonces por el relato bíblico y los autores clásicos, volvía a ver la luz. Sólo unos años después, estos antiguos tesoros viajaban hasta el corazón de Europa, donde el Museo del Louvre inauguraba las primeras salas consagradas al arte de Mesopotamia.

A partir de aquí, se iniciaría una épica carrera de descubrimientos marcada por la rivalidad entre Francia e Inglaterra por desenterrar los más impresionantes tesoros de las antiguas capitales asirias (Ninive, Nimrud y Khorsabad). En 1899, Alemania se incorporaría a esta apasionante aventura con las excavaciones en Babilonia. Eran los tiempos de la arqueología romántica y del Imperio Otomano. El actual Irak aún no existía. Esta circunstancia explica que una parte importantísima del patrimonio mesopotámico se encuentre hoy repartido entre París, Londres, Berlín y Estambul. Con el nacimiento del moderno Irak surgirá el Servicio de Antigüedades Iraquí y, en 1921, el Museo Nacional de Bagdad abría sus puertas con el objetivo de proteger y conservar el impresionante legado histórico del país del Tigris y del Éufrates. Pero el destino, a veces, depara extrañas coincidencias. El 20 de marzo de 2003, exactamente 160 años después de aquel descubrimiento cerca de Mosul, empezaban a caer las primeras bombas norteamericanas sobre Irak, cuna de civilizaciones y paraíso de arqueólogos. Fue en este lugar, la antigua Mesopotamia, donde acontecieron descubrimientos e inventos que revolucionarían la evolución humana. Se trata de capítulos transcendentales de nuestra Historia. Me refiero, por citar algunos, a la agricultura, la ganadería, la escritura o la ciudad y su modelo de vida. Se puede afirmar, sin temor a equívoco, que el actual Irak es un gran libro de Historia Universal y que, como tal, debería ser considerado Patrimonio de la Humanidad. Por tanto, es obligación de todos -y no sólo de los iraquíes- conservarlo.

La pasada guerra del Golfo ya supuso un daño irreparable para el patrimonio arqueológico mesopotámico, que durante estos últimos años ha circulado impunemente por los mercados de antigüedades de Europa y EE UU. El impacto que la guerra ha provocado ahora a nivel arqueológico está siendo aún mayor. Las vitrinas o, mejor dicho, las páginas de ese gran libro de Historia que es el Museo Nacional de Bagdad, se encuentran vacías y desoladas. Nada tienen que mostrar ya al futuro visitante. Los arqueólogos nos hemos quedado vacíos ante tal saqueo. Desde las joyas más valiosas, como un arpa con más de 4.500 años hallada en Ur, hasta el más insignificante de los fragmentos de cerámica forman parte de ese complejo mosaico que es la Historia. Nos han robado importantes capítulos de nuestro pasado, cultos testigos mudos pasarán ahora a coleccionistas privados o, lo que es más grave, a museos y fundaciones occidentales. Estamos ante un genocidio cultural sin precedentes. La guerra y un régimen autoritario no han generado más que barbarie y desolación, a pesar de encontrarnos en la cuna de la civilización y la cultura.

No muchos lectores sabrán que uno de los primeros museos de arte fue construido por la dinastía caldea en la Babilonia del siglo VI a.C., y que una de las primeras bibliotecas conocidas fue levantada en la ciudad asiria de Ninive en el siglo VII a. C., varios siglos antes de que Alejandría empezara a acumular sus primeros manuscritos. En los albores del siglo XXI un museo y una biblioteca han desaparecido -sin hablar de las miles de vidas humanas-, en un mundo poco preocupado por los valores humanísticos. A pesar de todo, debemos proteger y conservar las huellas de nuestra memoria para las futuras generaciones. Y exigir a quienes se han otorgado, por la fuerza, el papel de construir aquel país, un compromiso para recuperar el pasado ahora perdido. Hoy, como otros muchos colegas de profesión, me siento tan vacío como el Museo de Bagdad."

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REPORTAJE FOTOGRÁFICO:

Tesoros iraquíes (I)

Tesoros iraquíes (II)

Tesoros iraquíes (III)

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Monumental Cádiz romano en diez metros cuadrados

Monumental Cádiz romano en diez metros cuadrados

Foto: En un perímetro de 10 metros cuadrados y en estas dos habitaciones puede apreciarse claramente la monumentalidad del edificio.

Concluye la excavación de la calle Jabonería, que ha puesto al descubierto la magnitud de un gran edificio público perteneciente al Foro.

Recién concluida la excavación en el solar de la calle Jabonería, los hallazgos que ha propiciado se confirman como "el primer gran vestigio de la Neápolis romana construida por los Balbo que aparece en Cádiz, a excepción del Teatro Romano, y que además nos ofrecen una imagen clara de la monumentalidad y la organización del espacio en los grandes edificios públicos de la época", según afirma la arqueóloga que ha dirigido la excavación, María Eugenia García Pantoja.

A pesar del reducido perímetro de la excavación, diez metros cuadrados, la contundencia de estos restos, constituidos por dos habitaciones con potentes muros adosadas a la roca natural, en las que se ha descubierto además un pozo y una escalera casi completa, es evidente y permite a cualquier observador imaginar la grandiosidad del edificio al que pertenecen, que tuvo al menos dos plantas.

Por Ana Tenorio, Europa Sur, 20 de abril de 2005
Enlace: http://www.europasur.com/europasur/articulo.asp?idart=1174906&idcat=1240

La arqueóloga explica que "con los elementos que tenemos no podemos asegurar a qué edificio concreto corresponden estas estructuras, pero lo que sí resulta evidente es que no se trata de una casa noble, un domicilio privado, sino de un gran edificio público, a tenor de los grandes muros que conforman estas dos habitaciones y del espacio que organizan". En ese sentido apunta -con todas las reservas sujetas a una posterior y más profunda investigación- que "todo parece indicar que nos encontramos ante uno de los edificios que conformaban el Foro de la ciudad. Podrían ser almacenes relacionados con el antiguo puerto, que en aquella época estaba muy próximo a este lugar, o bien la Basílica -donde se administraba la Justicia- o el macellum o mercado". Rechaza sin embargo que se trate de los restos del Anfiteatro, "ya que la situación, las estructuras y la disposición del espacio no se corresponden con esas edificaciones".

"La identificación del carácter de estos edificios -subraya la arqueóloga- se hace más complicada porque la configuración urbanística de la Gades romana no responde exactamente a los cánones clásicos de las ciudades del Imperio, ya que lo reducido del territorio geográfico obligó a modificar estos cánones y 'comprimir' la distribución de los espacios y edificaciones".

La excavación ha permitido documentar diversas épocas de ocupación de esta construcción romana, que sufrió a lo largo de trescientos años o más distintas modificaciones con reutilización de estructuras anteriores. Así, han aparecido restos de estructuras y suelos de época republicana -entre los siglos III y II antes de nuestra Era- o incluso más antiguos, algo que ha sido imposible determinar, debido a la ausencia de materiales que permitieran fechar la cronología con más exactitud. Datan de esta época los muros más importantes y los restos de gozne de una puerta de acceso a la habitación de al lado. "En tiempos de la construcción de la Neápolis de los Balbo -explica la arqueóloga- el uso del edificio se modifica, añadiéndole un pozo y una escalera que da acceso a una segunda planta, de la que se ha conservado perfectamente un tramo de ocho escalones de un metro de ancho. Los tres que faltaban los hemos podido recuperar entre los materiales de derrumbe". A un tercer periodo corresponden los restos de colmatación y abandono del edificio, en la segunda mitad del siglo I de nuestra Era, en la que se rellenó la zona baja del mismo. "La idea del abandono en ese momento- precisa la arqueóloga- se reafirma por la localización in situ de un enterramiento de incineración de urna de plomo, ya que dicha forma de enterramiento no alcanza más allá del siglo II".

Las estructuras halladas son espectaculares: un muro de 4 metros de alto, medio de ancho y 2,5 de largo, en el que, a 3,20 metros del suelo aparecen seis mechinales (agujeros para encajar las vigas) que indican al menos la existencia de una segunda planta. Este muro está excavado en la roca natural, excepto dos hiladas de sillares en la zona superior. Formando esquina con él y enfrente, se ha encontrado otros muro de 2,50 metros de alto, 0,50 de ancho y 2 de largo, realizado en mampostería. Frente a este segundo muro, a una distancia de dos metros y medio, se ha excavado un tercero, también de mampostería, de 2,95 metros de alto, 0,50 de ancho y 10 de largo. Adosada a éste apareció la escalera, que está reforzada por un muro de mampostería de 0,40 metros con pilastras de piedra ostionera y, junto a ella, el pozo, que tiene un diámetro de 1,70 metros y está construido con sillares de piedra ostionera y excavado en el firme natural. En opinión de la arqueóloga, "es muy posible que se trate de un pozo de mareas, que bien podía ser utilizado para el servicio de las personas que se encargaran del mantenimiento del lugar".

A pesar del largo periodo de uso que tuvo este edificio en época romana -se han localizado hasta cinco o seis suelos diferentes a lo largo de tres siglos- no se han hallado materiales asociados a él, lo que dificulta una datación más precisa de los restos más antiguos. Esta ausencia de materiales se explicaría, según apunta María Eugenia García, por el hecho de tratarse de un lugar de uso público sin una función doméstica, que es la que suele aportar estos materiales. "Sí hemos encontrado -afirma- numerosos fragmentos de mármoles, estucos, sillares y cornisa, que refuerzan la idea del importante carácter de esta construcción".

La excavación ha aportado asimismo, en niveles superiores, restos de periodos históricos anteriores, que dan fe de los distintos momentos de ocupación.

Por encima de los vestigios romanos y alterando los niveles de relleno de esa época, se ha hallado una gran fosa que ha proporcionado abundantes materiales de la época del Cádiz islámico: candiles de piquera, jarras colador y otros utensilios domésticos como alcadafes o taifoles. "Estos materiales -indica la arqueóloga- revisten gran interés tanto por su calidad y estado de conservación como por- que suponen la constatación de una ocupación islámica que rebasaría los límites del recinto del Barrio del Pópulo y se extendería hasta esta zona del arrabal de Santa María".

Más arriba se han encontrado también restos de una vivienda del siglo XVI, con un gran patio asociado a un muro de mampostería, y otros vestigios que atestiguan la ocupación del lugar desde el siglo XVIII hasta nuestros días.

Sin embargo, aunque el Barrio de Santa María está considerado como una de las probables ubicaciones del Gadir fenicio, la excavación, en la que se ha llegado hasta la roca natural, no ha aportado ningún indicio de ocupación en esa época.

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Cádiz. Un suelo transparente permitirá visitar el hallazgo de Jabonería


La remodelación del proyecto permitirá compatibilizar la construcción de viviendas en el solar con la puesta en valor de los restos romanos.

La revitalización del Barrio de Santa María ha sido la premisa principal que ha guiado a los responsables de Cultura y Obras Públicas de la Junta de Andalucía a dar una solución conjunta a los restos del edificio romano descubiertos en el solar de la calle Jabonería tras los trabajos de Rehabilitación del Casco Histórico. De esta forma, la nueva construcción de viviendas contemplará la posibilidad de visitar los restos arqueológicos "a través de un suelo traslúcido en la planta baja del edificio", según explicó el delegado provincial de Obras Públicas, Pablo Lorenzo.

"La manera de compatibilizar la visita del hallazgo con la vida diaria de las personas será dotar a la planta baja de una zona de metacrilato o cristal, mientras que las viviendas irán dispuestas en la parte superior", continuó Lorenzo en la mañana de ayer durante una visita al solar de Jabonería en la que estuvo acompañado de la delegada provincial de Cultura, Bibiana Aído, y el delegado del Gobierno andaluz en Cádiz, José Antonio Gómez Periñán.

Aunque esta medida puede resultar costosa, tanto la arqueóloga encargada de los trabajos, María Eugenia García Pantoja, como el propio delegado de Obras Públicas destacaron la importancia de conservar el hallazgo como visitable. "Es una forma de dotar al Barrio Santa María de mayor valor e interés cultural. Con estas actuaciones conseguiremos convertir la zona en un centro de atracción para visitantes sin dejar de lado la rehabilitación del barrio", apuntó Lorenzo. "Aunque un suelo de esas características sea costoso es una manera de revertir la inversión pues el barrio tendrá una mayor importancia cultural. Un buen ejemplo es todo lo que se está haciendo en El Pópulo", coincidió García Pantoja.

Por su parte, Gómez Periñán hizo hincapié en la intención de "mejorar las condiciones" de los restos encontrados "que pueden ayudar a esclarecer el pasado histórico de Cádiz". Un hallazgo que constituye "a excepción del teatro romano, el primer vestigio de la Neápolis romana en Cádiz construida por los Balbos", como recordó la arqueóloga.

Aunque del hallazgo –compuesto por dos habitaciones con muros adosados a la roca natural, pozo y escalera– no puede aún precisarse su tipología, todo apunta a "un edificio de mucha entidad por la escasez de cerámicas encontradas", según resolvió Aído. La delegada de Cultura aprovechó esta visita para "agradecer" al equipo de Rehabilitación del Casco Histórico "la facilidad" que ha posibilitado en la ejecución de los trabajos arqueológicos. "Una vez más ha sido posible conciliar el desarrollo urbanístico de la ciudad con el interés cultural, sobre todo teniendo en cuenta donde nos encontramos", concluyó la responsable de Cultura de la Junta.

El encargado de sacar adelante este nuevo proyecto en el solar, localizado en el Barrio de Santa María en el espacio ocupado por las fincas de las calles Jara Quemada nº 4, Callejón del Moro nº 18 y 20 y Callejón de la Cancela nº1, será el arquitecto Cano Lasso, que tendrá que compatibilizar el bloque de viviendas con la visita a los restos.

La excavación, que comenzó el pasado 4 de octubre de 2004, ha resultado ser una investigación de gran interés ya que ha contribuido a conocer momentos cruciales de la historia de Cádiz. De los cuatro momentos de ocupación que se distinguen en las estructuras supervivientes, la época romana queda reflejada en tres etapas: la época republicana o anterior, época de la Neápolis de los Balbo (siglo I antes de nuestra Era) y el abandono del edificio en la segunda mitad del siglo I de nuestra Era. Pero además de su relevancia histórica, la arqueóloga destaca el nivel de conservación: "Aunque el perímetro es pequeño es impresionante lo que se ha encontrado. Apenas hay hueco para la imaginación".

Pendientes de la arqueometría

La arqueometría es la unión entre la arqueología y la conservación del patrimonio con las ciencias experimentales, una ciencia con una metodología concreta que se aplicará a los restos encontrados en el solar de Jabonería con la intención de recabar datos más certeros de la tipología del edificio. "Someteremos los mármoles, estuco, pastas cerámicas y ánforas encontradas a un estudio de arqueometría, ya que los trabajos arqueológicos han concluido", explicó la arqueóloga María Eugenia García.

"Para concretar qué tipo de construcción es se suele contemplar la estructura entera del edificio pero en este caso el perímetro no puede ampliarse por la cercanía de otras viviendas", continuó. A pesar de ello, la arqueóloga desecha la idea de una edificación noble y apunta sus hipótesis hacia "un edificio público, aunque no puedo asegurar nada". Lo que el estudio de la arqueóloga aclara sin dilación son las cuatro épocas a la que pertenecen los restos encontrados: "Pertenecen a ocupaciones desde el siglo XVIII hasta nuestros días, una vivienda del XVI, material de los siglos XII y XIII y los restos romanos".


Fuente: Tamara García, Diario de Cádiz, 27 de abril de 2005

Enlace: http://www.diariodecadiz.com/diariodecadiz/articulo.asp?idart=1221828&idcat=827

Etiopía recupera la última sección, la base, del obelisco de Axum

Etiopía recupera la última sección, la base, del obelisco de Axum

Etiopía recuperó, si bien han tenido que pasar 68 años, una de sus piezas arqueológicas más añoradas, la tercera y última sección del obelisco de Axum, que ya está en casa y listo para ser erigido de nuevo en el lugar donde fue levantado hace 1.700 años.

Considerado como un símbolo de la identidad etíope, el obelisco de Axum fue un botín de guerra que se llevaron en 1937 las tropas de Benito Mussolini que ocuparon el territorio de Etiopía entre 1935 y 1941.

En 1947, Italia se comprometió a devolver a Etiopía la pieza arqueológica, pero ese compromiso no se ha cumplido totalmente hasta hoy, cuando la tercera y última sección del monumento llegó en la panza de un gigante avión Antonov que despegó anoche desde Roma.

'No se trata sólo de una pieza de piedra, sino que es un símbolo de nuestra identidad', afirmó el primer ministro de Etiopía, Meles Zenawi, al recibir la última sección del obelisco de Axum, con una altura total de 24 metros 160 toneladas de peso.

'Este es el final de un feo capítulo de la historia', agregó el alto funcionario.

La última pieza del obelisco -la base- fue recibida hoy por el primer ministro y por una delegación etíope que incluyó al presidente Girma Woldegiorgis.

También estuvieron presentes el embajador de Italia en Adis Abeba, Guido della Tella, y representantes de UNESCO, que participó en las labores de repatriación del monumento.

El obelisco fue levantado en una región de Etiopía, la zona de Axum, cerca de la frontera con Eritrea, considerada como la cuna de la civilización etíope.

Sus grabados tallados representan una estela funeraria y la pieza es un ejemplo del refinamiento artístico de la cultura abisinia.

Hasta hace poco, el monumento se encontraba en la plaza romana de Porta Capena, frente al antiguo Ministerio de las Colonias, ahora sede de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

Después de que Etiopía e Italia se pusieran de acuerdo para repatriarlo a Axum, la primera sección, la superior, fue desmontada el 7 de noviembre del 2003, la segunda dieciocho días después y la última, la base, el 22 de diciembre del mismo año.

La parte superior llegó a Axum el martes pasado, la sección central el viernes último y la base aterrizó hoy.

De momento, las tres secciones descansan en instalaciones del aeropuerto de Axum, pero próximamente serán trasladadas hasta el sitio arqueológico original.

La 'Operación Restitución', que comprende el desmonte, transporte y erección en Axum del obelisco, le costará al Gobierno italiano unos seis millones de euros.

Las autoridades de Adis Abeba no han informado sobre la fecha en la que comenzará a ser levantado de nuevo el monumento, aunque calculan que tendrá que ser cuando termine la época de lluvias, hacia septiembre u octubre próximos.

El obelisco de Axum no sólo sufrió el destierro, sino que meses antes de que comenzara a ser desmontado en Roma, un rayo que se originó durante una fuerte tormenta impactó en él e hizo que se desprendieran dos metros de granito, que cayeron junto a la base.

Ese accidente despertó los enojos de Adis Abeba pero, en contrapartida, aceleró el comienzo de los trabajos para desmontar el monumento y coronar con éxito una gestión en la que Etiopía había puesto todo su empeño.

'Por supuesto que no vamos a disparar (a los italianos), pero aparte de eso, haremos todo lo que podamos para intentar recuperar nuestro obelisco', había dicho el primer ministro etíope.

Hoy, en cambio, Zenawi no cabía en sí de contento. El monumento, dijo el primer ministro, 'es nuestra identidad y la gente tiene mucho respeto por él'.

Terra Actualidad – EFE, 25 de abril de 2005
Enlace: http://actualidad.terra.es/cultura/articulo/etiopia_axum_recupera_ultima_seccion_266444.htm

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Expertos descubren nuevas riquezas arqueológicas en Etiopía

Los expertos de la UNESCO que preparaban la reinstalación del obelisco de Axum (Etiopía) hallaron valiosos vestigios arqueológicos en ese sitio inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial desde 1980, informó hoy la Organización.

La UNESCO anunció su hallazgo coincidiendo con la operación de retorno a su lugar de origen de este monolito construido hace 1.700 años y que en 1937 el dictador Benito Mussolini se llevó a Italia como botín de guerra.

Una prospección "por georradares y tomografía electrónica", métodos muy sofisticados que permiten ver bajo tierra, permitió detectar "la existencia de varias cámaras funerarias bastante amplias bajo el estacionamiento del sitio, construido en 1963", destacó la Organización en un comunicado.

"Se trata de una necrópolis real de varias dinastías precristianas, cuyas dimensiones superan los actuales límites de la zona arqueológica situada al pie de los montes Saint-Georges y Mariam", precisaron dos miembros del equipo, Elizabeth Wangari, del Centro del Patrimonio Mundial, y Jim Williams, del Sector Cultura de la UNESCO.

El director general de la Organización, Koichiro Matsuura, celebró "este importante descubrimiento" y comentó la probabilidad de que "algunas tumbas detectadas por medio de técnicas de tomografía del subsuelo estén intactas".

"Para ver si es así, hay que proceder a excavaciones arqueológicas que podrían desembocar en el descubrimiento de riquezas de un interés histórico mayor", agregó.

"La apertura de estas nuevas tumbas al público aportaría además mucho al sitio, pues favorecería el turismo cultural y, en último término, contribuiría al desarrollo económico del país", declaró.

La Organización de la ONU para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) resaltó que el equipo había sido enviado a Etiopía para evaluar el terreno con vistas a la llegada del obelisco de Axum, pero los expertos descubrieron "cavidades y arcadas subterráneas en los alrededores del emplazamiento original de la estela".

El director del equipo es el arqueólogo Rudolfo Fattovich, especialista en Axum del Instituto Universitario Orientale de Nápoles (Italia).

Los datos recogidos mediante "prospección arqueológica no destructiva" se están analizando en un laboratorio de la Universidad de Roma La Sapienza, donde se realizará un modelo en tres dimensiones de las tumbas reales que "será comunicado próximamente a las autoridades etíopes e italianas", indicó la UNESCO.

El descubrimiento de tumbas en Axum no es nuevo y en la actualidad hay una tumba abierta al público, la llamada "tumba de la puerta falsa".

Los hallazgos realizados en la materia desde la década de los años 70 sacaron ya a la luz varias tumbas, algunas de ellas saqueadas pero otras bien preservadas, cuyas riquezas arqueológicas se encuentran en los museos de Axum y Adis Abeba.

El sitio arqueológico de Axum tiene tres parques que albergan 176 estelas: el parque Norte, el parque Gudit (nombre de la reina de confesión judía que tomó el poder en el siglo X) y el parque Principal, donde se hallaba la estela ahora conocida como "Obelisco de Axum", de 24 metros de altura y 160 toneladas.

Sus cimientos forman un agujero de 10 metros de longitud, 10 de ancho y 6 de profundidad.

En noviembre pasado, tras años de negociaciones, los gobiernos etíope e italiano llegaron a un acuerdo para el retorno del obelisco a Axum dentro del Convenio de la Protección del Patrimonio Mundial, Cultural y Natural de 1972, por el que los Estados firmantes deben "prestar su concurso para identificar, proteger, conservar y revalorizar el patrimonio cultural y natural".

Los dos Gobiernos encargaron, asimismo, a la UNESCO que se ocupase del proyecto de reinstalación del obelisco, que financia Italia.

Así, hoy llegó a Axum, al norte de Etiopía, la tercera y última de las tres secciones en las que fue dividido para su transporte este monumento, un ejemplo del refinamiento artístico de la cultura abisinia que se ha convertido en "símbolo de la identidad" del pueblo etíope.

Diario Hoy.net, 26 de abril de 2005
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