Blogia

Terrae Antiqvae

Gijón. El faro romano de la Campa Torres

Gijón. El faro romano de la Campa Torres

Foto: El Ara Sistiana procedente de la Campa Torres, una pieza fundamental del Tabularium de Joaquín Manzanares.

El Ara Sistiana del Tabularium formó parte de la torre monumental consagrada a Augusto en la península gijonesa

La Campa Torres (Gijón) es uno de los emplazamientos asturianos que primero mostraron su vinculación con el mundo romano. Desde el siglo XVIII, las campañas arqueológicas planteadas en la zona localizaron muestras evidentes de que el lugar fue apreciado en época romana por el inigualable dominio del litoral que el cabo ofrecía.

Una de las primeras investigaciones que se pusieron en marcha fue la que se realizó en 1783 a instancia de Jovellanos, interesado en conocer la procedencia de una gran inscripción -denominada Ara Sistiana- conocida desde el siglo XVI.

Conservada en la actualidad en el Tabularium, el Ara Sistiana -adquirida en 1960 por Joaquín Manzanares- es un gran bloque de mármol, de 1,62 m de longitud por 0,80 m de altura y 0,50 m de grosor, que pesa 2,250 kg. Presenta una inscripción de cinco renglones con grandes letras cuya transcripción es la siguiente: «Al emperador César Augusto, hijo del Divino (César) tres veces cónsul, emperador con veinte salutaciones imperiales, pontífice máximo, padre de la patria, treinta veces investido con la potestad tribunicia (Cneo Calpurnio Pisón, hijo de Cneo) consagró este monumento».

Desde tiempo atrás se discutía la procedencia de las aras sistianas, que para algunos eran claramente asturianas y para otros de naturaleza gallega. Los muchos estudios sirvieron para asignar con seguridad su procedencia a la Campa Torres y ratificar la existencia de sólo un ara y no tres, como se pensaba. Pero faltaba aún por dilucidar el tipo de construcción a la que estuvo asociado este altar dedicado a Augusto. De esa tarea se han ocupado Carmen Fernández Ochoa, directora de las excavaciones de Gijón; Ángel Morillo, de la Universidad de León, y Ángel Villa, arqueólogo de la Consejería de Cultura. El camino no ha sido fácil si se tiene en cuenta que no quedan referencias materiales en el lugar donde se supone que se levantó la edificación. Las fuentes escritas hablan de uno o dos edificios, de los que hoy no queda ni rastro, probablemente debido a la construcción de búnkeres durante la guerra civil.

La propuesta del equipo que encabeza Fernández Ochoa da credibilidad a una litografía de Nemesio Fernández y a los planos elaborados por Manuel Reguera por encargo de Jovellanos que prueban la existencia de dos edificios en la zona. Los planos de Reguera presentan un macizo de unos veinte metros cuadrados de base rodeados por sillares que superan el metro, lo que indica un importante desarrollo vertical de la construcción, que pudo alcanzar los 15 o 20 metros.

Con estas premisas, los investigadores apuestan por una estructura claramente turriforme ubicada al borde del Cantábrico que puede ser la que proporciona una inscripción monumental, la llamada Ara Sistiana, la primera y única de estas características conocida en el norte de la Península, que alude a una consagración genérica al emperador Augusto en el año 9-10 d. C.

Fernández Ochoa cree que la torre tuvo carácter simbólico, pero también se pregunta si pudo cumplir alguna otra función además de mero hito conmemorativo. Llega a la conclusión de que un faro situado en la península de Torres prestaría indudable servicio a la navegación. Después de examinar la documentación historiográfica, los expertos han establecido la relación con la lápida de Calpurnio Pisón y apuestan por la existencia de una torre consagrada a Augusto en el extremo del Cabo Torres, que haría la veces de faro, el más antiguo del litoral Cantábrico.

Fuente: M. S. MARQUÉS, La Nueva España, 5 de julio de 2005
Enlace: http://www.lne.es/secciones/noticia.jsp?pIdNoticia=306850&pIdSeccion=46&pNumEjemplar=960

Mesopotamia, la media luna fértil

Mesopotamia, la media luna fértil

LOS SUMERIOS

Los sumerios inventan la escritura. (4000 a.C.)

Con la invasión del 4000, la baja Mesopotamia pasó por varios siglos de desorden y decadencia, pero los invasores terminaron por asimilar la cultura de la región que habían conquistado y se esforzaron por alcanzar el nivel de vida anterior. Surgió así una nueva civilización, conocida como Sumer. Los sumerios dominaron la Baja Mesopotamia durante todo el cuarto milenio y se vieron obligados a defenderla de las incursiones de los pueblos vecinos, que la hostigaban como ellos la habían hostigado durante el milenio anterior.

Naturalmente, los sumerios trajeron consigo sus propios dioses, que pronto se combinaron con los de los pueblos conquistados. El panteón resultante tenía tres dioses destacados: Anu era el dios del cielo, y tenía su santuario más importante en la ciudad de Uruk, Enlil era el dios de la tierra y su santuario principal estaba en Nippur, mientras que Ea era el dios de los ríos y era especialmente adorado en Eridu. Probablemente los dos últimos eran dioses previos a la invasión, pues la tierra y los ríos son preocupaciones típicas de los agricultores, mientras que Anu sería el dios principal que trajeron los sumerios, un dios de pastores. Por supuesto, cada ciudad adoraba también a otros dioses menores.

Como cabía imaginar, el dios más importante resultó ser Anu. Esto queda reflejado en el mito de la creación: al principio de los tiempos, el mundo era un caos dominado por Tiamat, diosa del mar (el mar era signo de caos y destrucción para un pueblo que no tenía ningún conocimiento de navegación). Fue Anu quien la derrotó y con su cuerpo creo el Universo. Esta victoria era la que le otorgaba la preeminencia sobre los otros dioses.

La forma habitual que tienen los pastores de contentar a sus dioses celestes es quemar animales sacrificados, haciéndoles llegar así el agradable humo perfumado. Tal vez los sumerios sintieron que al mudarse de las montañas al valle se habían alejado de sus dioses, por lo que solían escoger lugares elevados para hacer sus sacrificios y erigir sus templos. No obstante, las principales capitales sumerias estaban en lugares bajos, de modo que se originó la costumbre de crear grandes plataformas elevadas sobre las cuales realizar los sacrificios, para que éstos pudieran ser mejor contemplados por los dioses. Con el tiempo se fueron construyendo plataformas menores sobre otras mayores y así en el último cuarto del milenio los sumerios llegaron a construir imponentes pirámides escalonadas llamadas Zigurats. Hoy en día no se conserva ninguno íntegro debido a que estaban hechos de ladrillos de barro. La religión sumeria fue sofisticándose en concordancia con su nueva cultura agrícola, pero nunca perdió su orientación hacia el cielo. Los sacerdotes sumerios se convirtieron en los primeros astrónomos. Desde los Zigurats observaban las estrellas y las llegaron a conocer bien. Descubrieron cómo el Sol se desplaza durante el año por la banda del zodíaco. Fueron ellos quienes dividieron esta banda en doce partes y crearon mitos alrededor de cada signo zodiacal.

El número doce no es casual: los sumerios (y tal vez también sus antecesores) contaban señalando con el pulgar las doce falanges de los otros cuatro dedos de la mano, y marcaban los múltiplos de doce con los cinco dedos de la otra, de modo que el mayor número que podían contar con los dedos era 60. Por ello dividieron el zodíaco en 12 signos, y el año en 12 meses y el día en dos grupos de 12 horas, y cada hora en 60 minutos.

Mientras tanto Egipto iba organizándose. La cultura neolítica propició el típico desarrollo de la religión y el surgimiento de una poderosa clase sacerdotal. Los primeros dioses los debieron de modelar los cazadores, que los vinculaban a ciertos animales, de tal suerte que adorando al dios adecuado se podía esperar una buena caza del animal deseado. Así, había dioses con cabeza de halcón, de chacal, de hipopótamo, etc. Con la agricultura aparecieron nuevos dioses, el más importante de los cuales fue Ra, el dios del sol, al que vinculaban con el cambio estacional, las crecidas del Nilo, etc. Los egipcios contaban que fue el dios Osiris quien les enseñó las artes agrícolas. Osiris era, pues, un dios de la vegetación. Se le representaba con forma humana. Fue asesinado y descuartizado por su hermano Set, pero su esposa Isis recogió los pedazos y le devolvió a la vida. No obstante, uno de los fragmentos se perdió, y Osiris no quiso permanecer así entre los hombres, sino que descendió al mundo subterráneo, donde reinaba desde entonces sobre las almas de los muertos. Isis y Osiris habían tenido un hijo, Horus, representado con cabeza de halcón (lo que hace pensar en un mito del tiempo de los cazadores que pervivió en las leyendas de los agricultores). Horus vengó la muerte de su padre matando a Set.

Posiblemente, los egipcios fueron el primer pueblo que desarrolló una teoría sofisticada sobre la vida después de la muerte. La supervivencia a la muerte no era automática, sino que dependía de ciertos ritos que controlaban los sacerdotes. Es probable que estas creencias fueran expresamente desarrolladas por los sacerdotes para conseguir la sumisión del pueblo a su autoridad. Y en verdad que no pudieron tener más éxito. La supervivencia a la muerte debió de ser durante cientos de años casi una obsesión para los egipcios de todas las clases sociales, que nunca en su historia abandonaron una incondicional sumisión a la autoridad religiosa. Hacia el año 3500 empiezan a aparecer casas semisubterráneas en México.

Los sumerios descubrieron cómo extraer cobre de ciertas rocas, con lo que el uso de este metal se generalizó y permitió a los sumerios construir armas mejores con que defenderse de los pueblos nómadas. También inventaron el carro con ruedas, tirado por un asno. En Uruk se inventó el sello cilíndrico, un pequeño rodillo de piedra con un relieve que se marcaba repetitivamente en la arcilla al hacerlo rodar sobre ella. Los mercaderes usaban estos sellos a modo de firma marca de sus productos. Con el tiempo adquirieron la costumbre de marcar los recipientes de barro con señales que representaran la naturaleza o cantidad de su contenido. Pronto descubrieron que no necesitaban hacer las marcas sobre los propios recipientes, sino que marcando tablillas de arcilla podían guardarse registros de existencias etc. Al principio cada mercader usaría sus propios convenios, pero hacia el 3400 ya estaba extendido un mismo código común.
Por aquel entonces los reinos egipcios del delta del Nilo (el Bajo Egipto) se unificaron bajo la monarquía de Buto, cuyos reyes ostentaban la corona roja, mientras que el resto del territorio (el Alto Egipto) estaba gobernado por los reyes de Hieracómpolis, que ostentaban la corona blanca. No parece que estas unificaciones se produjeran violentamente, sino más bien por medios políticos. Egipto nunca había sufrido amenazas externas, por lo que carecía de ejércitos.
La actividad comercial de Canaán fue en aumento. Hacia el año 3300 se fundó la ciudad de Biblos, que pronto empezaría a comerciar por mar con Egipto y las islas del Mediterráneo. Probablemente fue a través de comerciantes cananeos como Egipto fue conociendo los avances culturales que se estaban produciendo en la media luna fértil.

Hacia el 3200 el rey Nármer de Hieracómpolis unificó el Alto y el Bajo Egipto en un único reino y ciñó las dos coronas. Él y sus descendientes (la I dinastía de reyes de Egipto) consolidaron el poder real y la unidad del país difundiendo la idea de que el rey era un dios dueño de todo el valle del Nilo. Nármer estableció la capital del reino en Tinis, de donde al parecer era originario, si bien construyó la ciudad de Menfis en la frontera entre el Alto y el Bajo Egipto, tal vez con la intención de convertirla en capital si el Bajo Egipto recelaba de ser gobernado desde el Alto Egipto, cosa que no llegó a suceder.

Bajo la primera dinastía los egipcios construyeron canales con que regar las zonas del valle más alejadas del Nilo. Surgieron trabajadores especializados, se idearon barcas con que transportar materiales por el río, se fomentó la agricultura y la ganadería, etc. Indudablemente todo esto es una clara huella de la influencia cananea-mesopotámica.
Los sacerdotes sumerios aprovecharon el código de signos que habían elaborado los mercaderes y lo extendieron para reflejar ideas abstractas. Hacia el 3100 los sumerios disponían de una auténtica escritura. Escribían sobre tablas de arcilla mediante un punzón que producía marcas en forma de cuña. Cada palabra se representaba con un signo que, si bien en un principio podía haber sido un esquema de su significado, la práctica lo había reducido a una agrupación de cuñas puramente convencional. Este tipo de escritura se conoce como escritura cuneiforme. La escritura era entonces una técnica muy compleja, pues los sumerios tenían un signo para cada palabra, lo que suponía un inventario enorme de signos que sólo los sacerdotes dominaban. Esto proporcionó mucho poder a la clase sacerdotal.

Así, el sumerio es la lengua más antigua de la que tenemos constancia escrita. Es una lengua completamente diferente a todas las que se conocen hoy en día: sus palabras son monosilábicas, no hay distinción entre sustantivos y verbos, y las oraciones se forman aglutinando palabras, de modo que muchas de ellas actúan como prefijos y sufijos de otras.
Mientras tanto, el resto de la media luna fértil se alimentaba de la cultura sumeria. Al este de la Baja Mesopotamia, al sur de los montes Zagros, en el actual Irán, se formó un pueblo conocido como Elam, que prosperó con el control del comercio entre Irán y Mesopotamia. Los elamitas adoptaron la cultura sumeria, pero conservaron su propia lengua, que subsistió hasta el siglo XI d.C.

El resto del mundo continuaba su lenta evolución neolítica. Hacia el 4000 había surgido una nueva comunidad agrícola en China en el bajo Yang-Tse Kiang, probablemente por influencia de la civilización del río Amarillo. En el valle del Indo la civilización se perfeccionó sensiblemente a lo largo del milenio: se construyeron ciudades de ladrillo, empezó a usarse el cobre y se inició el comercio con Mesopotamia. En Europa el neolítico estaba ya muy extendido. No hay muchos datos, pero parece ser que la Europa neolítica "típica" estaba formada por sociedades agrícolas sedentarias, poco belicosas, matriarcales, que tendían a formar pueblos y ciudades relativamente numerosos. Por el contrario, los pueblos indoeuropeos, que habitaban el oeste asiático, formaban sociedades eminentemente pastoriles, de carácter patriarcal y espíritu guerrero. Habitaban en pequeños poblados con casas semisubterráneas.


LA EDAD DEL BRONCE

Unificación de Egipto. (3000 a.C.)

Una nueva oleada de nómadas invadió la media luna fértil, tal y como había sucedido mil años antes con los sumerios. Esta vez no provenían de las montañas del este, sino que eran pueblos semitas de Arabia. Probablemente, las condiciones de vida debieron de volverse más arduas, o debió de haber un exceso de población, o algún conflicto tribal. Fuera como fuera, varias de estas tribus se lanzaron hacia el norte con un ímpetu inusitado, fenómeno que se iba a repetir varias veces en la historia.

Los sumerios consiguieron mantener a los semitas alejados de sus ciudades principales, a lo largo del Éufrates inferior, pero perdieron muchas ciudades en la Alta Mesopotamia, como Mari, que había sido fundada recientemente. Otros grupos de semitas se asentaron en la costa norte de Canaán y a lo largo de Siria. Al igual que había sucedido con la ocupación sumeria, los territorios conquistados entraron en un periodo de decadencia del que tardarían siglos en recuperarse. La zona que se recuperó más rápidamente fue la costa norte de Canaán, cuyos nuevos habitantes se dedicaron pronto al comercio por mar, y son los que hoy conocemos como fenicios. Es probable que la crisis moviera a algunos cananeos a abandonar su patria. Quizá algunos marcharon a la isla de Creta, lo que explicaría que por estas fechas empezó a usar el cobre y a construir buenos barcos con los que inició unas relaciones comerciales con Egipto y Canaán.

Por su parte, los sumerios seguían progresando. El tercer milenio se inició con un descubrimiento crucial: la posibilidad de mezclar el cobre con el estaño para fabricar bronce. El cobre es un metal bastante blando, y el estaño mucho más, pero la mezcla de ambos en una proporción adecuada produce una aleación mucho más fuerte que los dos ingredientes. Esto permitió fabricar armas mucho más efectivas que las anteriores. Con ello, los sumerios tuvieron la posibilidad de imponerse definitivamente sobre los pueblos bárbaros que les amenazaban, pero las ciudades-estado prefirieron emplear las nuevas armas para enfrentarse las unas a las otras y formaron ejércitos cada vez mejor organizados. Los comerciantes elaboraron un complejo sistema de pesos y medidas. Incluso se estableció una especie de servicio postal.

Egipto siguió recibiendo y asimilando los conocimientos sumerios. Poco después del 3000 había adaptado su sistema de escritura. En lugar de escribir sobre tablillas de arcilla los egipcios usaron un soporte más sofisticado: de unas cañas que crecían en abundancia a orillas del Nilo extraían unas fibras que entretejían en varias capas, las empapaban en agua, las prensaban y con ello obtenían unas láminas llamadas papiros, en las que era muy fácil escribir con tinta. La escritura sobre papiro era mucho más cómoda que sobre arcilla, por lo que los signos egipcios no se volvieron esquemáticos, como los sumerios. Al contrario, representaban figuras muy claras, como águilas, ojos, etc. Eso sí, seguían el principio sumerio de que a cada palabra le correspondía un signo, con toda la complejidad y elitismo que ello conlleva. La escritura egipcia se conoce como escritura jeroglífica. Indudablemente la escritura resultó indispensable para la organización del estado egipcio.

Los reyes egipcios desarrollaron una ostentación y un lujo inusitados hasta entonces. En parte era necesario: cuanto más lujosa era la monarquía más convencida quedaba el pueblo de su naturaleza divina y más fervorosa era su devoción. Esto se plasmó en su preocupación por la vida de ultratumba: Tras la muerte, el alma realizaba un viaje hasta la gran Sala del Juicio. Si llegaba sana y salva (lo cual podía lograrse con los rezos y ritos adecuados), su vida era juzgada y si resultaba absuelta de todo mal ganaba la gloria eterna junto a Osiris. Al parecer, para lograr la vida eterna era necesaria la conservación del cadáver, por lo que los egipcios desarrollaron una sofisticada técnica de momificación para conservar los cadáveres incorruptos durante un largo periodo de tiempo. Los ataúdes, o sarcófagos, se depositaban en unas construcciones oblongas de ladrillo llamadas mastabas. Se incluían estatuas del difunto y las paredes se decoraban con escenas de su vida (quizá para abogar por sus virtudes). La idea de la vida después de la muerte se entendía en un sentido muy literal, pues también se depositaban alimentos y bebidas, así como las riquezas del difunto. Los entierros reales debieron de ser ceremonias fastuosas. Muchas tumbas de reyes de las dos primeras dinastías se encuentran en Menfis, pese a que la capital oficial era Tinis. Esto puede significar que algunos monarcas gobernaron en la práctica desde Menfis, o tal vez que era más conveniente celebrar el espectáculo en un lugar al que podían acudir fácilmente los habitantes del Alto y el Bajo Egipto. Pronto los cortesanos influyentes consideraron que también ellos debían "disfrutar" de esta clase de rituales, y exigieron ser momificados. Debió de establecerse una cierta competencia en quién tenía la tumba más fastuosa y con más tesoros. Esto hizo surgir la figura del ladrón de tumbas, que conseguía fácilmente grandes tesoros de oro y plata expoliando tumbas, pese a que con ello horrorizaba a sus devotos paisanos. Se promulgaron leyes contra ellos, se les amenazó con la venganza divina, se trató de esconder bien las tumbas y de sellar sus entradas, pero pocas de ellas han llegado intactas a nuestros días.

El desierto aumentaba paulatinamente su extensión. El lago Moeris, centro de riqueza de una importante región de Egipto, amenazaba con secarse. Los egipcios construyeron un sistema de canales que lo conectaba con el Nilo, una imponente obra de ingeniería gracias a la cual la zona conservó su prosperidad de antaño. Los problemas de reparto de tierras hicieron prosperar la geometría (cuando el Nilo se desbordaba, las divisiones se borraban y había que reestablecerlas, el comerció fomentó la aritmética, el afán por predecir los desbordamientos anuales del Nilo llevó al estudio de la astronomía. Hacia el año 2800 los egipcios adoptaron un calendario de 365 días, que mejoraba al sumerio, que constaba tan sólo de 12 meses de 30 días (360 en total).

Por aquel entonces, la ciudad sumeria más poderosa era Kish, que había sido fundada a finales del cuarto milenio. Su preeminencia no debió de durar más que unas décadas y pronto fue reemplazada por Uruk, pero su efímera grandeza dejó una gran huella, pues los reyes sumerios posteriores se llamaban a sí mismos "reyes de Kish", pese a que no reinaban en esa ciudad. De entre los reyes de Uruk, el más famoso fue Gilgamesh, quinto rey de la I dinastía de Uruk, que reinó hacia el año 2.700. Mientras tanto, la ciudad de Kish fue absorbida por los semitas. La cercana Nippur, en cambio, siguió siendo sumeria pues, aunque había perdido su importancia política, continuó siendo un centro religioso que aunaba a los sumerios en el culto al dios Enlil.

Hacia el 2680 se produjo un segundo cambio dinástico en Egipto (del primer cambio que dio origen a la II dinastia sabemos poco más que el hecho de que se produjo). El primer rey de la III dinastía fue Zoser, quien estableció definitivamente la capital en Menfis, confirmando una tendencia ya marcada por las dinastías anteriores. Con Zoser termina un primer periodo de la historia egipcia conocido como periodo arcaico y comienza el llamado Imperio Antiguo. La nueva dinastía llevó el lujo de la casa real hasta extremos nunca vistos. Tal vez los nuevos reyes temían que el pueblo recelara del cambio de dinastía, por lo que se vieron en la necesidad de confirmar su naturaleza divina mediante una ostentación inusitada. Entre los consejeros de Zoser se encontraba Imhotep, al que podemos considerar como el primer científico conocido en la historia. Con el tiempo se crearon muchas leyendas en torno a él. Se dijo que era un médico casi milagroso, se dijo que fue capaz de predecir un gran periodo de sequía, lo que permitió almacenar reservas de trigo que salvaron al pueblo del hambre. Al margen de lo que estas leyendas puedan tener de verdad, Imhotep fue el primer arquitecto del que tenemos constancia. Construyó la tumba de Zoser, que era de piedra y no de ladrillo. En un principio tenía 63 metros de lado y 8 de altura, pero a Zoser no le debió de parecer suficientemente grandiosa, por lo que Imhotep la amplió hasta que la base midió 121 x 109 metros, luego construyó otra menor sobre la primera, y luego otra, hasta llegar a seis pisos con una altura total de unos 60 metros. El monumento tenía otras estructuras auxiliares a su alrededor, y el conjunto estaba rodeado por un muro de unos 550 por 275 metros. Aunque bastante deteriorada, la mastaba de Zoser subsiste en nuestros días. Se terminó sobre el 2650, por lo que tiene casi 5.000 años.
Las ciudades sumerias disminuyeron en número, pero las restantes aumentaron de tamaño. Por estas fechas, la ciudad de Ur alcanzó la supremacía en Sumer, a expensas de Uruk. Los reyes y reinas de Ur fueron enterrados en tumbas monumentales, acompañados de tesoros y siervos. Los sumerios fundaron la ciudad de Assur en la Alta Mesopotamia, junto al Tigris, que prosperó rápidamente.

Mientras tanto Egipto empezó a explotar zonas vecinas: extraía cobre del Sinaí e importaba toda suerte de productos de Nubia, la región situada al sur: trigo, ganado, marfil, ébano, plumas de avestruz, pieles de leopardo y de pantera, etc.
Hacia el 2614 se instauró en Egipto la IV dinastía. Su primer rey fue Snefru que, movido de la aparente necesidad de ostentación que acompañaba a cada cambio de dinastía, decidió construir una mastaba que superase a la de Zoser. La suya tenía ocho pisos, pero Snefru mandó rellenar los escalones de cada piso para que las caras presentaran una figura triangular uniforme. Después cubrió toda la estructura con piedra caliza blanca y brillante. El resultado fue una impresionante pirámide sin comparación con ningún monumento anterior. Después empezó a construir otra pirámide sin pisos, en la que la sección disminuía paulatinamente a un ritmo constante. Sin embargo, a partir de cierta altura se aumentó significativamente la inclinación. Parece ser que tuvo que variar el ángulo porque los cimientos no resistían y aparecieron grietas. Además parece que hubo un accidente laboral en el que se perdieron muchas vidas, y la construcción fue abandonada. Luego hizo otro ensayo que sí que concluyó, también variando la inclinación para disminuir el peso y aumentar la estabilidad. Aparecieron grietas que no aseguraban que fuera a durar muchos años, de modo que la pirámide fue usada como sepulcro falso, en un intento de engañar a los posibles saqueadores de tumbas. En un tercer intento consiguió ya una pirámide estable, siempre con la punta más inclinada.

Por otra parte, Snefru organizó un ejército que afianzara la dominación de Egipto sobre las regiones vecinas, especialmente Nubia y el Sinaí. Creó la figura del visir o primer ministro, a cuyo cargo dejó el ejército y un cuerpo de policía. Se rodeó también de una corte de altos funcionarios. Por esta época los sacerdotes de Ra empezaron a ganar influencia. Ra era el dios principal de la ciudad de Heliópolis, un poco al norte de Menfis, en el Bajo Egipto. En cambio, el dios principal de Menfis era Ptah, que para los egipcios era el creador del mundo. Sin embargo, los sacerdotes de Ra consiguieron convertirlo en el dios principal del panteón egipcio. Snefru fue declarado hijo de Ra, título que ostentarían también sus sucesores, ratificando así su naturaleza divina, pero, a su vez, vinculando precisamente a Ra con la divinidad del Rey.

Snefru envió barcos a Fenicia. Su contacto principal fue Biblos, de donde importaba entre otras cosas resinas y metales. Otro producto de la zona muy cotizado fue la madera. Los cedros del Líbano gozaron de una gran prestigio en el mundo antiguo. Los egipcios no eran grandes marineros. Sus barcos, que hasta entonces sólo habían recorrido las tranquilas aguas del Nilo, bordeaban cautelosamente la costa mediterránea hasta Fenicia y volvían por el mismo camino. También envió expediciones por el mar Rojo, que llegaron a Arabia y Somalia, de donde traían incienso, resinas y lapislázuli. La isla de Chipre se convirtió en un importante suministrador de cobre. Por estas fechas la isla de Creta entró en la Edad del Bronce. Surgió una nueva civilización conocida como cultura minoica (en una primera etapa conocida como periodo minoico antiguo) que también mantuvo estrechas relaciones comerciales con Egipto.

El sucesor de Snefru fue Jufu, más conocido por la versión griega de su nombre: Keops. Jufu construyó la mayor de todas las pirámides. Fue emplazada cerca de la ciudad de Giza. La obra se terminó hacia el 2580. La base era cuadrada, de unos 227 metros de lado y su altura era de 147 metros. Esta formada por más de dos millones de bloques de piedra, la mayoría de los cuales pesan más de dos toneladas. Estos bloques de granito se extraían de las canteras del sur, junto a la primera catarata del Nilo, y se transportaron en barcos por el río. Los egipcios afirmaban que se construyó en 20 años y que en ella trabajaron 100.000 hombres.

Jufu fue sucedido por su hijo mayor Jafre (o Kefrén) y luego por su hijo menor Menkure (o Micerino). Ambos construyeron pirámides monumentales junto a la de su padre, aunque un poco menores. La de Jafre se terminó hacia el 2530, y la de su hermano hacia el 2510. Las tres pirámides formaban un mismo complejo arquitectónico: cada una de ellas estaba rodeada de mastabas menores, destinadas a otros miembros de la familia real o de la corte, había templos, estatuas y otros monumentos. Tal vez el más famoso sea la Esfinge, una gigantesca figura con cuerpo de león y cabeza humana que los griegos pensaron que era de mujer, pero al parecer es una imagen de Jafre.


LOS ACADIOS

Sargón de Acad funda el primer imperio de la historia. (2500 a.C.)

La segunda mitad del tercer milenio fue una época de grandes cambios. Los pueblos indoeuropeos del oeste de Asia se desplazaron hacia el sur. Una tribu de grecohablantes ocupó el noreste de los Balcanes. Por aquel entonces los indoeuropeos ya conocían la agricultura, si bien se decantaban más por la ganadería. Sus armas eran de piedra, pues no conocían la metalurgia. En el sur de Grecia, la población nativa (no indoeuropea) hacía tiempo que comerciaba con el bronce, que obtenía principalmente de Chipre. Los pueblos semitas que habían invadido Mesopotamia cinco siglos antes empezaron a salir de su "edad oscura". La ciudad de Mari desarrolló una cultura mixta que conservaba su lengua semítica pero, por ejemplo, adoraba a los dioses sumerios.

En Perú aparecen las primeras casas semisubterráneas, mayoritariamente en zonas costeras o junto a cauces de ríos, pues sus habitantes eran principalmente pescadores.

En Egipto se instauraba la V dinastía, que reinó desde el 2500 hasta el 2430, cuando se instauró (obviamente) la VI dinastía. Al parecer, el monarca que sucedió a Menkure fue un sacerdote de Ra, lo que culminaba el ascenso político de este cuerpo sacerdotal. La construcción de pirámides entró en decadencia. Probablemente los egipcios decidieron invertir sus esfuerzos en cosas más útiles, como el refuerzo de sus ejércitos.

Mientras tanto, alrededor del 2425, los elamitas se unieron por primera vez bajo la dinastía de Awan. Siglos después pervivió una tradición según la cual esta ciudad había dominado Mesopotamia antes de la llegada de los sumerios. Puede ser cierto y puede ser que la leyenda se creara a partir de este periodo de esplendor. Por esta época, los elamitas ya habían adaptado la escritura sumeria a su propia lengua.

Hacia el 2400 en Sumer destacó Eannatum, rey de la ciudad de Lagash, que al parecer derrotó a los ejércitos unidos de Uruk y de Ur. Como conmemoración de sus victorias, Eannatum erigió una serie de columnas de piedra o estelas con inscripciones e imágenes. La más famosa es la Estela de los buitres, en la que se ve una formación de soldados con cascos y lanzas avanzando sobre los cadáveres de los enemigos devorados por perros y buitres. Según las inscripciones, el ejército vencido era el de la ciudad de Umma, que provocó la guerra al quitar ciertas piedras que marcaban las fronteras. Naturalmente, no conocemos la versión de los vencidos. Lagash conservó su preeminencia durante algo más de un siglo. Llegó a dominar un territorio de unos 4.500 kilómetros cuadrados. Su último rey fue Urukagina, que ascendió al trono alrededor del año 2350. Por estas fechas los semitas crearon otro reino poderoso alrededor de la ciudad de Ebla, en Siria, cerca de Fenicia, que llegó a dominar muchas ciudades del norte de la media luna fértil, de Anatolia y de la Alta Mesopotamia. Otro tanto sucedió con la ciudad de Mari, que dominó muchas ciudades de su entorno, entre ellas Assur.
Volviendo a Lagash, parece ser que Urukagina fue un rey ilustrado, que trató impulsar reformas sociales para reducir el excesivo poder de los sacerdotes en beneficio del pueblo. Sin embargo, los sacerdotes podían llegar a tener más poder que el rey sobre un pueblo temeroso de los dioses. Lagash se debilitó por sus convulsiones internas y Umma encontró la ocasión de vengar su pasada derrota. A la sazón su rey era Lugalzagesi, que se apoderó de Ur, se proclamó rey de Uruk y, desde allí, en el año 2330 atacó Lagash y la saqueó. Pronto adquirió el control de todo Sumer.

Naturalmente, si conocemos todos estos detalles es porque a partir del año 2800 los sumerios empezaron a usar sistemáticamente la escritura con fines históricos y literarios (los egipcios harían otro tanto a partir del 2100). A los sumerios de siglos posteriores les debió de sorprender la ausencia de registros anteriores al 2.800. Posiblemente no se les pasó por la imaginación que la causa fuera que antes se desconociera la escritura o, por lo menos, que ésta tenía un uso aún muy restringido, así que conjeturaron que ésa debía de ser la fecha del Diluvio Universal, una leyenda sobre una inmensa inundación que posiblemente era mucho más antigua. Los sumerios ubicaron todas sus leyendas en la época "antediluviana".

Según dichas leyendas, el mundo fue creado en siete días. El número siete se debe a que los astrónomos sumerios habían identificado siete cuerpos celestes, aparte de las estrellas: el Sol, la Luna, Marte, Mercurio, Júpiter, Venus y Saturno. Estos astros eran divinidades que influían sobre los hombres. El destino de una persona dependía fuertemente del astro dominante el día y la hora de su nacimiento. Cada día se nombraba según el astro que dominaba en su primera hora, y así surgió la división del tiempo en semanas de siete días.

Las listas de reyes sumerios fueron completadas con diez reyes antediluvianos, a los que atribuían reinados de decenas de miles de años. El último y más famoso de estos reyes fue Gilgamesh, rey de Uruk. Su leyenda se basa indudablemente en el Gilgamesh histórico que reinó hacia el 2.700, pero el Gilgamesh legendario fue situado antes del Diluvio, como era preceptivo. Según la leyenda fue un héroe valiente que realizó hazañas increíbles. Tras la muerte de un amigo se puso a buscar el secreto de la vida eterna. Así pasó una larga serie de peripecias. Entre ellas sobrevivió al diluvio, causado por unos dioses enojados. Otro de los supervivientes fue Utnapishtim quien, favorecido por los dioses, construyó un barco en el que se salvó juntamente con su familia. Los dioses, sin hombres que les ofrecieran sacrificios, sintieron hambre, pero Utnapishtim, cuando el Diluvio hubo pasado, sacrificó animales en acción de gracias. Dice el poema:

Los dioses olieron su aroma,
Los dioses olieron el dulce aroma,
Como moscas, se agruparon sobre el sacrificio...

En agradecimiento, los dioses otorgaron a Utnapishtim el don de la inmortalidad. Se encontró con Gilgamesh y le indicó que debía buscar cierta planta mágica. La encontró, pero, cuando se disponía a comérsela, una serpiente se la robó (lo que explicaba la creencia antigua de que las serpientes rejuvenecen al cambiar de piel).
Otra ciudad semita que había alcanzado cierto esplendor era Kish. Mientras Lugalzagesi reinaba en Uruk y ejercía su influencia sobre todo Sumer, el primer ministro del rey de Kish se las arregló para usurpar el trono, tras lo cual adoptó el nombre de Sargón, que significa "Rey legítimo". Su legitimidad no debía estar tan clara, pues el nuevo rey prefirió trasladar la corte a una nueva capital fundada por él mismo y que no estuviese asociada a la monarquía anterior. Esta capital fue Agadé, o Acad, y desde entonces el rey fue conocido como Sargón de Acad. Alrededor del 2300 Sargón se enfrentó a Lugalzagesi y lo derrotó. Según sus inscripciones conmemorativas, esta victoria le dio el dominio de todo Sumer, pero parece ser que en realidad necesitó varias campañas más para lograr esta meta. En cualquier caso, Sargón acabó dominando una extensa región de Mesopotamia que incluía a todo Sumer y que fue conocida como el Imperio Acadio. Más aún, sometió al reino de Elam, dejándolo bajo el gobierno del rey de Susa, una de sus ciudades menos destacadas, que a partir de este momento empezó a ganar influencia.

Sargón siguió combatiendo y sojuzgando ciudades del norte y del este, mientras la capital de Acad iba engrandeciéndose. Por ejemplo, la ciudad de Assur se había liberado recientemente del dominio de Mari, e instauró una monarquía propia, pero sus reyes se convirtieron en tributarios de Sargón. La propia Mari no tardaría en someterse también al yugo acadio. Por el contrario, Ebla estuvo a punto de derrotar a Sargón, quien, no obstante, logró rehacerse. Ebla conservó su independencia y se convirtió en un importante centro cultural que absorbió la cultura acadia (que a su vez había incorporado la cultura sumeria). En sus restos se han encontrado numerosas tablillas cuneiformes escritas en eblaíta con textos jurídicos, religiosos, diplomáticos, administrativos y económicos. Incluso se han encontrado diccionarios sumerio-eblaítas. Según los escritos acadios, Sargón llegó en sus campañas hasta la costa de Canaán.

El imperio acadio fue el primer imperio histórico en el sentido de un pueblo que dominó militarmente a otros pueblos extranjeros. En este sentido, el Imperio Antiguo egipcio no era un imperio, sino una cultura homogénea que poblaba un territorio extenso. El gobierno de Sargón fue opresivo para los pueblos que sojuzgó. Los gobernantes sumerios del sur fueron sustituidos por guerreros brutales, lo que causó muchas revueltas que Sargón tuvo que sofocar. Por otra parte, Sargón instituyó el acadio como lengua oficial del imperio y debió de tomar medidas para fomentarlo pues, a pesar del prestigio que tenía el sumerio, terminó desplazándolo.

Indudablemente, la entrada de los acadios conquistadores en las ciudades de Sumer debió de generar una gran confusión, agravada por el hecho de que los recién llegados hablaban una lengua que casi nadie entendía. Tal vez las gentes más humildes, cuya visión del mundo se reducía a su entorno más inmediato, ni siquiera entendían por qué "de repente" habían aparecido hombres que hablaban una lengua tan extraña que ahora se veían coaccionados a aprender. Era natural pensar en un castigo de los dioses. Con el tiempo, cuando Sumer y Acad se borraron de la memoria de las gentes, pervivió la leyenda de que hubo un tiempo en que todos los hombres hablaban la misma lengua (o sea, el sumerio), pero que un día los dioses los castigaron y sembraron la confusión haciendo que hablaran dos lenguas distintas. Por otra parte, los zigurats eran ya monumentos del pasado y lo que la gente sabía de ellos es que habían sido construidos para acercarse al cielo. Esto era cierto: muchos pueblos con divinidades celestes eligen lugares elevados para estar más cerca de sus dioses al hacer sus sacrificios, y los zigurats fueron la peculiar forma que tuvieron los sumerios de plasmar esta idea. Sin embargo la gente encajó muy bien ambas historias: los antiguos construían torres cada vez más altas con la pretensión de alcanzar el cielo, pero los dioses se enojaron por este intento de "invasión" y lo evitaron sembrando la confusión: les hicieron hablar cientos de lenguas distintas, con lo que ya no podían trabajar conjuntamente y el proyecto fracasó. Los hombres se dispersaron según sus lenguas, y esta era la causa de que en el mundo hubiera tantos pueblos con tantas lenguas diferentes. Por una cuestión de coherencia esta leyenda tuvo que ubicarse después del Diluvio (los hablantes de lenguas extrañas no habían perecido), lo cual, por otra parte también encajaba en la historia: tal vez los antiguos querían llegar al cielo para salvarse en caso de que los dioses provocaran otro diluvio universal.

Hacia el 2300 se inicia un periodo de esplendor en el valle del Indo. La llamada civilización del Indo fue extendiéndose hasta ocupar un territorio mayor que el actual Pakistán. Se construyeron grandes ciudades de ladrillo con casas rectangulares y calles de 8 metros de ancho, disponían de instalaciones sanitarias, almacenes, piscinas y un sistema de canales muy estudiado. Sus habitantes cultivaban el trigo y la cebada, y se han encontrado los restos más antiguos del cultivo del algodón. Disponían de una escritura reducida de 270 signos diferentes (cuyo significado se desconoce), que únicamente se han encontrado en sellos, por lo que debían de ser identificaciones de mercancías. Sorprende la ausencia de templos en las ciudades, si bien se han encontrado objetos de culto, tal vez antecedentes de la futura religión de la India. Tampoco había palacios, lo que suscita muchos interrogantes sobre el tipo de estructura social de esta cultura. Las capitales más importantes eran Harappa y Mohenjo-Daro. Se ignora si eran capitales de estados distintos o si formaban parte de un mismo imperio. Hay constancia de un intenso comercio marítimo con Sumer.

Por esta época reinaba en Egipto el tercer rey de la VI dinastía, Pepi I, nativo de Menfis. Los nómadas del desierto de Libia empezaron a hostigar el país, pero fueron rechazados cinco veces por los ejércitos egipcios, dirigidos por un general llamado Uni. Este general consolidó también el dominio de Egipto sobre la península del Sinaí, rica en metales, e incluso supervisó expediciones a Nubia, al sur de la primera catarata del Nilo. El Imperio Antiguo alcanzó así su apogeo. Probablemente, Pepi I decidió que las relaciones comerciales que Egipto mantenía con Fenicia desde hacía mucho tiempo no eran satisfactorias: los cananeos pagaban poco por las exportaciones egipcias y cobraban mucho por sus productos. (Cuando dos personas negocian y una tiene a sus órdenes un ejército poderoso, es natural que llegue a esta conclusión.) Los fenicios fueron exhortados a pagar periódicamente un tributo al rey, pero algunas ciudades decidieron negarse. Como consecuencia, Uni dirigió una expedición contra Fenicia: una columna marchó por tierra y otra, transportada por mar, desembarcó hacia el sur de Biblos. El ejército derribó murallas, incendió ciudades, destruyó cosechas, se apoderó de toda clase de objetos valiosos y, sin duda, consiguió que las ciudades castigadas se comprometieran a pagar el tributo.

Hacia el año 2280 muere Sargón de Acad. Inmediatamente, Sumer y los pueblos de los montes Zagros vieron en la muerte del rey una oportunidad para liberarse de la tiranía acadia y se rebelaron. Sin embargo, Sargón fue rápidamente sucedido por su hijo mayor Rimush, quien, con ayuda de su hermano Manishtusu, sofocó las revueltas.
En 2272 el hijo de Pepi I subió al trono de Egipto con el nombre de Pepi II. Era sin duda un niño, pues su reinado duró noventa años, y es, al parecer, el más largo de la historia.

En 2252 Naram-Sin, nieto de Sargón, ocupa el trono de Acad. Tras sofocar varias revueltas internas, Naram-Sin continuó la tradición imperial de su abuelo, reemprendiendo expediciones a tierras lejanas. En el 2200 destruyó el floreciente reino de Ebla. Para consolidar su autoridad se hizo proclamar dios, organizó un cuerpo de nobles-funcionarios que supervisaban o sustituían a los reyes locales e instaló colonias de acadios en las ciudades sospechosas de rebeldía. La cultura floreció en la corte de Acad. Los escribas acadios desarrollaron y superaron las tradiciones sumerias. Aunque el lenguaje de la cultura siguió siendo el sumerio, los comerciantes y la administración hablaban acadio.
Mientras tanto, como es habitual, en los cielos se reproducían los acontecimientos de la tierra: Los dioses acadios se mezclaron con los sumerios. Es fácil distinguirlos porque tienen nombre semíticos. Además son todos dioses celestes, como corresponde a las culturas de pastores. Así, Sin, dios de la luna, se convirtió en el dios principal de Ur (Naram-Sin significa "amado por Sin"), Ishtar, identificada con el planeta Venus, diosa del amor y la belleza, se convirtió en la diosa principal de Uruk, desplazando el culto a Anu. Esto era aceptable, pues pronto se descubrió que Ishtar era hija de Anu. También estaba Shamash, dios del Sol, que no consiguió tanta notoriedad como sus compañeros.


EL FIN DEL TERCER MILENIO

Altibajos de Mesopotamia y Egipto. (2225 a.C.)

En el último cuarto del tercer milenio la civilización se encontró con cambios aún más drásticos que en el periodo precedente. En China aparece el primer reino del que tenemos constancia histórica. Los historiadores chinos situaban en los inicios de su historia unos reyes legendarios, a cada uno de los cuales se le atribuía un avance cultural: Fuxi inventó la adivinación, Shennong la agricultura, Huangdi la técnica, Yao y Shun el arte de gobernar y Yu es presentado como un ingeniero que acabó con una gran inundación. Éste fundó, siempre según la leyenda, la dinastía de los Xia, que reinó durante cerca de 500 años. No se conocen detalles concretos sobre este reino. Según las leyendas su capital estuvo en Anyi. Los chinos eran, por aquel entonces, un pueblo de cazadores, pescadores y cultivadores de cereales. Edificaban con tierra batida, practicaban la adivinación con caparazones de tortuga y celebraban fiestas con danzas y cantos rituales. Tenian un sentido muy fuerte de la cohesión familiar y un gran respeto hacia los ancianos y los antepasados.
Mientras tanto, en 2218 moría Naram-Sin, el rey de Acad, a quien sucedió su hijo Sharkali-Sharri. Por esta época el Imperio estaba muy debilitado. Tantos siglos de represión habían mermado la capacidad bélica de los territorios sometidos, y toda la fuerza estaba centralizada en torno a los ejércitos de la capital. En ausencia de influencias exteriores, esta situación sería la óptima para Acad, pero Mesopotamia nunca dejó de estar amenazada por los pueblos nómadas, tanto por Arabia como por los montes Zagros, y ahora la población no sólo no estaba capacitada para defenderse de sus incursiones, sino que cualquier ataque al imperio era bien recibido y alentado por sus súbditos. Por otra parte, el control de un territorio extenso había obligado a los reyes a transferir parte de su autoridad a una nobleza que no tardaría en generar diversos aspirantes al trono. Para derrocar a un rey hace falta un ejército propio o, al menos, un estado de confusión que anime al ejército a cambiar de jefe. Por ello parte de la nobleza vio también con buenos ojos las incursiones bárbaras.

Así, hacia el 2200 una tribu de bárbaros invadió Mesopotamia desde los montes Zagros. Se llamaban a sí mismos los Guti. Los intentos de Sharkali-Sharri de detener los saqueos fueron vanos, y en 2193 fue asesinado, al tiempo que la ciudad de Acad fue arrasada. La destrucción fue tan minuciosa que Acad es la única ciudad importante de la época cuyo emplazamiento se desconoce. Es razonable pensar que los sumerios y los elamitas se unieron a los Guti y descargaron sobre Acad todo el odio y las ansias de venganza que habían acumulado desde muchos años atrás. El resultado fue que no quedó piedra sobre piedra.

Ahora bien, los habitantes de Mesopotamia no tardarían en descubrir que los Guti no eran mejores que los Acadios. Los Guti tenían el poder, pero carecían de la cultura necesaria para emplearlo con la eficiencia de los acadios. Los sistemas de canales de los ríos se deterioraron y sobrevino una época de hambre.
En 2182 murió Pepi II, el último rey de la VI dinastía egipcia. La evolución del país había sido similar a la del imperio Acadio. Desde el reinado de Pepi I la nobleza adquirió cada vez más poder. Esto debió de acentuarse en los años en que el rey Pepi II era un niño y, por consiguiente, no ejercía directamente el mando. Mientras el rey vivió, todo estaba aparentemente bien, pues la lealtad al rey del ejército y el pueblo debía de ser poco menos que inquebrantable. Tal vez la nobleza consiguió que el rey muriera sin descendencia, de modo que muchos ocultaran aspiraciones de ocupar el cargo tras su muerte. El caso es que nadie lo consiguió y el Imperio Antiguo se desmembró en muchos reinos pequeños en lucha continua. Como en Mesopotamia, ésta fue una época de miseria. En un papiro que ha sobrevivido, su autor, Ipuwer (tal vez con cierta exageración poética), describe así la situación:

...la risa ha perecido y no se ha vuelto a dar. La aflicción ronda por el país mezclada con lamentos... El país se ha entregado al hastío... el trigo ha perecido por todas partes... el granero está vacío y quien lo custodiaba yace cuan largo es sobre el suelo...

Durante este periodo fueron saqueadas todas las tumbas de la época de las pirámides. Muchos de los reyes que figuran en los anales egipcios tras Pepi II fueron gobernantes locales que reinaron simultáneamente. Así, los reyes de las dinastías VII y VIII reinaron en Menfis o en Heliópolis, en el Bajo Egipto, mientras que los de las dinastías IX y X eran de Heracleópolis, junto al lago Moeris.

Tanto en Egipto como en Mesopotamia, los primeros signos de recuperación de la crisis los encontramos en las ciudades alejadas de lo que habían sido los grandes centros de poder. Así, en Egipto empezó a prosperar la ciudad de Tebas, al Sur, de cuya historia anterior se sabe muy poco. Probablemente era una aldea fundada durante la V dinastía que vivió de las rutas comerciales que llegaban hasta Nubia, más allá de la primera catarata del Nilo. Los gobernantes de las ciudades del norte se olvidaron del "lejano sur" en sus disputas, así que Tebas prosperó. Su dios principal era Amón, un dios de la fertilidad completamente desconocido en tiempos del Imperio Antiguo.

En Mesopotamia, mientras tanto, los Guti se habían asentado hacia el norte, donde había estado la capital de Acad. Esto permitió a algunas ciudades de Sumer comprar su libertad comprometiéndose a pagar un tributo. Uruk progresó bajo su IV dinastía, Ur bajo su II dinastía, pero el gobernante más notable del periodo fue Gudea de Lagash, hacia el 2141, bajo el cual la ciudad prosperó en paz, libre de los afanes conquistadores de los tiempos del rey Eannatum. Gudea embelleció los templos ya existentes y construyó otros quince nuevos. Los escultores de Lagash aprendieron a trabajar la diorita, una piedra muy dura que se traía del exterior. El primer resto sumerio que se descubrió (a finales del siglo XIX d.C.) fue el palacio de Gudea. Tras su muerte, el pueblo mostró su agradecimiento incluyendo al rey entre sus dioses.
Mientras tanto, los Guti fueron absorbiendo la cultura acadia, al igual que los acadios habían absorbido la cultura de los sumerios y éstos la de los habitantes primitivos de la región.

Volviendo a Egipto, en 2132 se inicia una dinastía de reyes tebanos, registrada como la XI dinastía egipcia, que combatió a los reyes de Heracleópolis, de modo que en 2124 Tebas dominaba todo el Alto Egipto.

Paralelamente, en 2123 el rey Utu-Hegal, de la V dinastía de Uruk logró expulsar a los Guti de Mesopotamia, en coalición con la ciudad de Ur. Uno de los oficiales de Utu-Hegal se erige en rey de Ur (iniciando así su III dinastía) bajo el nombre de Ur-Nammu. Bajo su reinado, toda Mesopotamia quedó unida en un imperio tan grande como el acadio, pero de carácter más comercial que militar. Aunque no es probable que fuera el primero, lo cierto es que el código de leyes más antiguo que conocemos procede de este periodo. Es sorprendente el carácter progresista de estas leyes. Los antiguos tendían a castigar los delitos mediante la muerte o la mutilación, mientras que en el código de Ur-Nammu se establecen compensaciones monetarias. Tal vez esta idea fuera natural en un pueblo de comerciantes. Bajo la III dinastía de Ur se construyó el mayor Zigurat edificado hasta entonces. Su base medía 90 por 60 metros, y sus muros inferiores (hechos de ladrillo) tenían un espesor de dos metros y medio. Se conservan dos plantas, pero parece ser que tenía una tercera, con una altura total de 40 metros. El sumerio volvió a ser la lengua oficial de Mesopotamia y este periodo se considera la edad de oro de su literatura.

Hacia el 2052 el quinto rey de la XI dinastía tebana de Egipto, conocido como Mentuhotep II, conquistó el Bajo Egipto, con lo que todo el país volvió a estar unificado bajo un sólo rey, esta vez tebano. Surgía así el Imperio Medio egipcio. Habían pasado 130 años desde el desmembramiento del imperio antiguo. Aquí surgió un conflicto religioso, pues el dios principal de Tebas era Amón, mientras que en el Bajo Egipto los sacerdotes de Ra seguían dirigiendo la religión y, con ella, gran parte de la política. Afortunadamente, Amón no tenía un cuerpo sacerdotal tan desarrollado, y los sacerdotes de Ra descubrieron rápidamente que en realidad Amón y Ra eran el mismo dios, que a partir de entonces fue llamado Amón-Ra. La idea funcionó y los sacerdotes de Ra mantuvieron su status en los nuevos tiempos. Tebas, la nueva capital del imperio, fue creciendo y enriqueciéndose con templos y monumentos.

Entre tanto, los días de gloria de la III dinastía de Ur fueron acabando. En efecto, Mesopotamia mantuvo bastantes guerras con las regiones vecinas, especialmente con el reino de Elam. Sin embargo, en un momento dado las ciudades sumerias retomaron la antigua costumbre de luchar entre sí. El último rey de la dinastía fue Ibbi-Suen, que reinó desde 2028 sin más dominio que su propia ciudad. En 2004 un ejército elamita aprovechó la anarquía y un periodo de hambre que azotó a la propia Ur para entrar en la ciudad y hacer prisionero a Ibbi-Suen.


LOS AMORREOS

Los amorreos invaden Mesopotamia. (2000 a.C.)

El periodo de anarquía en que se vio envuelta Mesopotamia al final del tercer milenio facilitó una nueva invasión del territorio por una nueva oleada de pueblos semitas. Éstos se llamaban a sí mismos Amurru, pero actualmente son más conocidos como Amorritas o Amorreos. La invasión no fue tan traumática como las anteriores, en parte porque esta vez el caos de la región no lo habían ocasionado ellos, en parte porque su lengua era muy similar al acadio, por lo que fueron asimilados fácilmente y no se les tuvo por odiosos extranjeros, como había sucedido con los guti. Tal vez no sería exagerado afirmar que los amorreos, pese a su falta de cultura, impusieron el orden necesario para que la cultura mesopotámica siguiera floreciendo. No obstante, fueron necesarios unos dos siglos para que la vida volviera a ser la de antes. Los amorreos se asentaron en lo que había sido Acad y también en Canaán. La ciudad más importante tras la caída de Ur fue Isin. El reino de Elam también ejercía su influencia sobre las ciudades mesopotámicas más cercanas. Más al norte destacaban las viejas ciudades de Mari y Assur, así como la ciudad de Eshnunna. No fueron ocupadas por los amorreos, pero parece que dependieron seriamente de ellos.

Los amorreos no introdujeron muchas novedades. Se limitaron a asimilar la cultura preexistente. Ni siquiera introdujeron nuevos dioses, pues la similitud de su lengua con el acadio favoreció que sus dioses se identificaran con algunos de los ya existentes. Tenían un dios nacional, Amurru, que pervivió como un dios secundario.

También hubo movimientos en el norte. Los indoeuropeos domesticaron el caballo. Hasta entonces los únicos animales de carga eran los bueyes y los asnos. El caballo, aún domesticado, no servía para estos fines, pues los arneses primitivos les oprimían la tráquea y los asfixiaban. Durante un par de siglos tal vez fue usado únicamente como alimento. Ya hacía tiempo que un pueblo indoeuropeo se había asentado en el norte de Grecia, y ahora otro se asentó al sureste de Anatolia. Se les conoce como Hititas. Como es habitual, tanto los hititas como los griegos tardaron varios siglos en asimilar la cultura de la zona y durante este periodo dieron poco que hablar.

Al mismo tiempo, la civilización empezaba a cuajar en dos zonas de América: En México aparecen los primeros núcleos urbanos con viviendas rectangulares de techos de paja. En las ciudades se desarrolló una economía autosuficiente basada en la agricultura, caza, pesca y recolección. El metal era desconocido. En Perú los avances fueron más espectaculares, allí las ciudades contaban con edificios públicos para ceremonias y en Las Haldas destaca un templo piramidal compuesto por siete terrazas superpuestas. No conocemos muchos detalles sobre la sociedad que llevó a cabo estas construcciones, pero en cualquier caso podemos deducir que había excedentes económicos y una organización social estratificada que regulaba la actividad comunal.

La isla de Creta se convirtió en una nueva potencia. Ya llevaba mucho tiempo comerciando por mar con Egipto y Canaán principalmente, pero ahora la isla se unió bajo un gobierno poderoso, cuya capital fue la ciudad de Knososs. Ahora los barcos comerciales cretenses estaban protegidos por una flota militar. La prosperidad y la influencia de la isla fue aumentando gradualmente en los siglos siguientes. La Grecia continental fue ocupada por un pueblo indoeuropeo que implantó una cultura homogénea en la región, típica de las primeras fases de la edad del bronce. No obstante esta cultura no llegó al Peloponeso ni a las zonas costeras, que continuaron habitadas por una población nativa bajo la influencia de Creta.

Egipto estaba en los mejores días del Imperio Medio. Los reyes Mentuhotep IV y Mentuhotep V tuvieron un capaz primer ministro llamado Amenemhat, de origen tebano. De algún modo se rebeló y en 1991 se convirtió en rey con el nombre de Amenemhat I, inaugurando así la XII dinastía. Trasladó la capital del imperio a Lisht, cerca de Menfis, pues debió de juzgar que Tebas estaba demasiado al sur para controlar eficazmente el Bajo Egipto. La construcción de pirámides continuó, si bien éstas nunca volvieron a alcanzar las proporciones de las del Imperio Antiguo. Amenemhat reforzó el dominio egipcio sobre el Sinaí, reestableció el comercio con el sur y mantuvo controlada a la nobleza. Así mismo ordeno la limpieza y restauración del canal que unía el Nilo con el lago Moeris, lo que aumentó considerablemente la fertilidad de la región.

La XII dinastía fue considerada en épocas posteriores como la edad de oro de la literatura egipcia. A esta época corresponden los ejemplos más antiguos que conocemos de literatura de ficción no relacionada con la mitología, como el cuento del náufrago que se encuentra con una serpiente monstruosa, o el cuento de Sinuhé, que cuenta la vida de un exiliado egipcio entre las tribus nómadas de Siria. También las ciencias progresaron. Se conoce un papiro que explica cómo operar con fracciones, así como el cálculo de ciertas áreas y volúmenes. Hay recopilaciones de refranes y proverbios. Se cree que uno de ellos fue escrito por el propio Amenemhat I para su hijo. Parece que la vida de palacio no era del todo fácil, pues entre otros consejos leemos:

Ten cuidado con tus subordinados... ten cuidado con tu hermano, no conozcas al amigo y no intimes con nadie...

En 1971 Amenemhat I fue sucedido por su hijo Sesostris I, quien conquistó la región de Nubia, situada al sur de la primera catarata del Nilo. Los nativos eran un pueblo primitivo que no tenía nada que hacer frente al ejército egipcio. Quince siglos despues, cuando Egipto había perdido su poderío, los sacerdotes contaban historias legendarias sobre las extraordinarias hazañas de los reyes del pasado, que habían conquistado todo el mundo conocido, y el mayor de todos los conquistadores era Sesostris I.

Mientras tanto, en Mesopotamia, la ciudad de Larsa se liberó de la dominación de Elam, en 1924 derrotó a Isin y tuvo su propio siglo de grandeza. Podemos decir que hacia 1900 los sumerios habían desaparecido de la historia. No fueron exterminados ni expulsados. Simplemente perdieron su identidad nacional. Ya nadie hablaba sumerio, si bien la lengua se conservo como "lengua culta" en los rituales religiosos (algo similar a lo que le sucedería al latín mucho después). Durante 2.000 años los sumerios habían inventado el transporte con ruedas, la astronomía, la matemática, la empresa comercial, la construcción con ladrillo a gran escala y la escritura, y a partir de este momento fueron paulatinamente olvidados, hasta tal punto que no se volvió a saber de su existencia hasta los descubrimientos arqueológicos del siglo XIX d.C.

A esta época corresponden los sucesos narrados en la parte final del libro del Génesis, en la Biblia. El génesis fue escrito por sacerdotes judíos más de mil años después. Su primera parte es una versión de los mitos sumerios sobre el Diluvio y las épocas anteriores drástica y sistemáticamente adaptada para dejar como único protagonista al dios judío, que en la época que tratamos ahora no existía todavía. Los diez reyes legendarios de antes del Diluvio son sustituidos por diez patriarcas de Adán a Noé. Luego viene la adaptación de la leyenda sobre los hombres que querían construir una torre que llegara al cielo. Ahora es el dios judío el que lo impide haciendo que cada cual hablara una lengua distinta. La Biblia sitúa la historia en la ciudad de Babel o Babilonia. Al parecer los judíos encontraron una falsa etimología que relaciona el nombre con la palabra "confusión", cuando en realidad Babel es una derivación de Bab-Ilum (puerta de Dios), nombre de una pequeña ciudad mesopotámica que tomaron los amorreos y que pronto iba a destacar en la región. Tras una larga lista de descendientes de Noé, el génesis prosigue con la historia del patriarca Abram. Las fuentes de esta última parte ya no son mesopotámicas, sino cananeas. No se conoce ninguna otra versión más que la de la propia Biblia. En principio, toda la historia de Abraham podría ser una invención muy posterior, pero hay indicios de que existe un sustrato que se remonta realmente a los finales del siglo XX o principios del XIX. Por una parte, se describe una situación política que encuadra con la realidad histórica:

Aconteció por aquel tiempo que Amrafel, rey de Senaar; Arioc, rey de Elasar; Codorlahomor, rey de Elam y Tadal, rey de Naciones, hicieron la guerra contra Bara, rey de Sodoma, y contra Bersa, rey de Gomorra, y contra Senaab, rey de Adama y contra el rey de Bala, la misma que después se llamó Segor. Todos estos vinieron a juntarse en el valle de las Selvas, que ahora es el marsalado. Y el motivo fue que, habiendo estado doce años sujetos a Codorlahomor, al decimotercero sacudieron el yugo. (Gen. XIV, 1-4)

Senaar es el nombre que la Biblia da a Mesopotamia, mientras que Elasar debe de ser Larsa y, obviamente, el mar salado es el mar Muerto. Las ciudades de Sodoma, Gomorra, etc. eran cananeas. Debían de estar cerca del mar Muerto, pues la Biblia sigue explicando que allí tuvo lugar el enfrentamiento como consecuencia del cual fueron derrotadas y saqueadas. En el texto hay una aparente contradicción, pues parece que Elam es la potencia más poderosa (era la que tenía sometidas a las ciudades cananeas), mientras que a Amrafel se le presenta como rey de Mesopotamia. Probablemente Amrafel era rey de Babel, y se le atribuye el gobierno de toda Mesopotamia anacrónicamente, pues poco después la ciudad dominaría en verdad toda la región.

Otro indicio del valor histórico de la última parte del Génesis es que la historia de Abraham parece haber sido modificada varias veces, en particular para encajarla con el siguiente libro de la Biblia, el Éxodo. Así, los protagonistas cambian de nombre de forma repentina y a veces muy forzada. El propio Abraham (padre excelso) pasa a llamarse Abraham (padre de una multitud excelsa), su mujer Sarai (señora mía) pasa a llamarse Sara (señora) y sus nietos Esaú (velloso) y Jacob (que echa la zancadilla) pasan a llamarse Edom e Israel. Estas modificaciones sugieren que existía una primera versión que fue necesario conciliar con la que más convenía a los judíos.

El núcleo de la historia de Abraham es el siguiente: Abraham parte de Ur con su padre, su mujer y su sobrino y se asienta en Canaán (donde muere el padre). Durante un periodo de hambre viajan a Egipto, donde son bien recibidos por el rey, pero Abraham le hace creer que Sarai es su hermana, el rey la toma como esposa y Dios castiga a Egipto con terribles plagas. Cuando el rey se entera de que Sarai es la mujer de Abraham, le invita a marcharse de sus tierras con ella y toda su familia. Vuelven a Canaán. Abraham se asienta en la ciudad de Hebrón, a mitad de camino entre la costa y el mar Muerto, mientras que su sobrino Lot se asienta en Sodoma, que debía de estar junto al Jordán, al norte del mar Muerto. Entonces tuvo lugar el enfrentamiento descrito más arriba, en el cual Lot fue hecho prisionero por Codorlahomor. Abraham se entera, recluta un ejército, persigue y derrota a Codorlahomor, librando así a Lot y restituyendo a Sodoma sus prisioneros y riquezas incautadas. Luego Abraham pasa a la ciudad de Gerara, donde nuevamente hace creer a su rey que Sarai es su hermana y se repite el mismo incidente que en Egipto, pero esta vez se aclaran las cosas y el rey de Gerara permite a Abraham que ocupe la parte de su territorio que más le plazca. Pero la parte más importante de la leyenda es que, en varios momentos, Dios promete a Abraham que entregará a sus descendientes toda la tierra de Canaán. A partir de aquí, los distintos apaños posteriores de la leyenda parecen intentos de unos y otros por considerarse descendientes directos de Abraham y, por consiguiente, legítimos propietarios por voluntad divina de la tierra de Canaán.

El primogénito de Abraham es Ismael y la Biblia afirma que sus descendientes poblaron la costa arábiga del mar Rojo. (Más de dos mil años después, Mahoma se consideraría descendiente de Ismael.) Pero resultó que no era hijo de Sarai, la mujer legítima, sino de una esclava, luego el verdadero primogénito era Isaac. A su vez, éste tuvo dos hijos gemelos, Esaú nació primero y Jacob nació después cogiéndole por el tobillo (como intentando nacer antes, de ahí su nombre). Teóricamente, la posesión de Canaán correspondía a Esaú, pero éste la vendió a su hermano por un plato de lentejas, lo cual fue ratificado por Isaac en su lecho de muerte mediante un engaño.

Un posible análisis de esta fábula sería el siguiente: El hecho de que Abraham pudiera reclutar un ejército indica que en realidad debía de ser un rey de alguna ciudad o bien un caudillo de una de las tribus amorreas que llegaron de Arabia. La procedencia de Ur no es verosímil. Tras todo el folletín de la descendencia de Abraham, los judíos terminaban siendo (obviamente) sus legítimos herederos. Son muchos los pueblos que remontan su origen a un personaje concreto, y siempre tratan de atribuirle un origen ilustre. Cuando se escribió el Génesis, la ciudad de Ur conservaba la leyenda de su antigua fama, y es natural que los judíos la eligieran como patria de su antepasado. Lo más razonable es que Abraham fuera un caudillo amorreo que no consiguió un buen territorio en la invasión, por lo que llevó a sus hombres hacia Egipto con la esperanza de encontrar mejores oportunidades. Allí se encontró con un poderoso Imperio Medio que debió de rechazarlo sin apenas esfuerzo. Naturalmente los hombres de Abraham debieron de silenciar rápidamente esta parte de la historia, por lo que se convirtió en un punto oscuro que los judíos rellenaron con fragmentos posteriores: por una parte, las plagas de Egipto están tomadas del siguiente libro bíblico, el Éxodo, y el incidente entre Sarai y el rey tiene toda la traza de ser una duplicación del incidente análogo con el rey de Gerara. Es probable que los hombres de Abraham se sintieran descontentos con un caudillo que los llevaba de un sitio a otro infructuosamente. Tal vez Abraham los aplacó con alguna historia sobre un dios portentoso enfadado con los cananeos y los (restantes) amorreos y que estaba dispuesto a usarlos a ellos como brazo de su venganza, de modo que con su ayuda conquistarían todo Canaán. No podemos saber nada sobre el dios de Abraham, pues la Biblia atribuyó toda intervención divina al dios de los judíos, eliminando cualquier resto de otra religión. En cualquier caso, parece que los hombres de Abraham cobraron ánimo y, de vuelta en Canaán, tuvieron alguna victoria destacada (probablemente no tan importante como derrotar al rey de Elam). Finalmente pudieron asentarse en Gerara (la historia de que el rey les ofreciera voluntariamente su territorio es increíble). Fuera así o de otro modo, es plausible que los amorreos de alguna ciudad de Canaán se formaron la leyenda de que un dios les había otorgado el territorio que ocupaban a través de un pacto con su primer caudillo, Abraham. Tal vez fueron muchos los toscos invasores amorreos que se sentían acomplejados frente a la cultura de los pueblos conquistados, por lo que acogieron gratamente la historia y se apresuraron a encontrar líneas genealógicas que los remontaran al patriarca y legitimaran así (con la voluntad divina) su posición dominante. La genealogía de Abraham que recoge la Biblia es posterior, pues termina con pueblos que todavía no habían entrado en escena.

Otro hecho notable que narra el Génesis es la destrucción de Sodoma y Gomorra. Es posible que la caída de un meteorito o, más probablemente, un terremoto acabara con estas ciudades. Naturalmente una catástrofe de esta envergadura debió de suscitar muchas historias cuya conclusión natural era el castigo divino. De todos modos no debía de haber muchos detalles (o los que había debían de discordar mucho de la religión judía) porque para describir la vida pecaminosa de Sodoma y Gomorra los autores bíblicos tuvieron que adaptar una historia posterior contenida en el libro de los Jueces sobre unos hombres que trataron de sodomizar a un levita (Capítulo XIX) y en su lugar éste les ofreció a su mujer para que la violaran. (Irónicamente, los pecados que los judíos atribuían a los sodomitas están basados en historias sobre los propios israelitas.)

Por esta época, las ciudades más importantes del sur de Canaán eran Siquem, Betel, Salem, Hebrón y Beersheba. Salem no debía ser la más destacada por estas fechas, pero tal vez era la mejor emplazada, sobre una colina con fuentes de agua, lo que la hacía fácil de defender y la capacitaba para resistir asedios. Más adelante cobraría importancia bajo el nombre modificado de Jerusalén. En general, lo amorreos pasaron los siglos XX y XIX entre tensiones y disputas. Durante el siglo XIX la ciudad de Kish tuvo una época de predominio, pero no tardó en cedérselo a Babel. En 1850 los amorreos tomaron la ciudad de Assur, que por aquel entonces era una próspera ciudad comercial.

En 1842 murió el rey de Egipto Sesostris III, poco después de haber sometido a su dominio a todo Canaán. Le sucedió su hijo Amenemhat III, que extendió la hegemonía egipcia a algunas ciudades interiores de Siria. La ciudad de Biblos se benefició de su larga tradición de buenas relaciones con Egipto, y gozó de una especial protección. Hacia el sur, Egipto dominó el curso del Nilo hasta la tercera catarata. Por esta época debió de implantarse en Canaán la circuncisión, un rito egipcio tal vez relacionado con la fecundidad que los cananeos terminarían interpretando como símbolo del pacto entre Abraham y su dios. Aunque no sabemos nada a ciencia cierta sobre este dios, el hecho de que los cananeos se circuncidaran en su nombre es indicio de que ser identificados como descendientes de Abraham era de suma importancia para ellos.

Amenenmhat III construyó dos pirámides junto al lago Moeris, además de numerosas estatuas colosales con su imagen y un complejo grupo de palacios, todo ello rodeado de un mismo muro. Al parecer la construcción contaba con tres mil quinientas habitaciones, la mitad de las cuales eran subterráneas y se usaban como cámaras funerarias. Al parecer el rey trató de burlar a los ladrones de tumbas escondiendo las momias y los tesoros en un complicado sistema de pasadizos en lugar de bajo una mole de piedra. Los egipcios denominaron a esta construcción con una palabra que significa "el templo a la entrada del lago", pero los griegos de tiempos posteriores la deformaron a Labyrinthos, esto es, Laberinto. El Laberinto egipcio debió de ser una obra imponente, hecha de mármol blanco, con una cuidada ornamentación, si bien no cumplió su cometido, pues todas las tumbas que contuvo fueron saqueadas con el tiempo. También la ciudad de Tebas fue embellecida con nuevos templos, estatuas y otros edificios notables.

En 1822 ocupó el trono de Larsa el rey Rim-Sin, que tuvo que luchar frecuentemente con Isin para mantener la supremacía de su ciudad sobre la región. En 1814 un amorreo consiguió hacerse con el poder de Assur, fundando una dinastía que iba a gobernar durante mil años. Se llamaba Shamshi-Adad I. Sometió a Mari, que por entonces era la otra gran potencia comercial del entorno, y dominó así el norte de Mesopotamia, formando un pequeño imperio que más adelante crecería y sería conocido como el Imperio Asirio.


BABILONIA

Babilonia domina Mesopotamia. Egipto cae en manos de extranjeros. (1800 a.C.)

A principios del siglo XVIII el norte de Mesopotamia empezó a sufrir los ataques de los Hurritas, un pueblo que contaba con una nueva arma de guerra: el caballo. Este animal era completamente desconocido en el mundo civilizado, pero hacía ya tiempo que los indoeuropeos lo usaban como alimento. Ahora los hurritas (aunque no eran indoeuropeos) habían resuelto los problemas técnicos que impedían usarlo como animal de tiro. Diseñaron nuevos arneses, así como nuevos carros de dos ruedas, más ligeros y maniobrables, consistentes en apenas una plataforma para el áuriga. Incluso las ruedas fueron perfeccionadas, pues las nuevas eran anulares con radios en lugar de macizas. Con los carros, las incursiones nómadas multiplicaron su eficiencia. Podían desplazarse mucho más rápidamente que un ejército de infantería, que a lo sumo contaba con pesados carros tirados por asnos para transportar la carga pesada. Podían elegir los lugares más desprotegidos, atacar y huir con el botín antes de que llegaran las defensas. No obstante, en un primer momento estos pueblos carecían de la organización y la amplitud de miras necesarias para ser algo más que una lacra dolorosa. Por el momento, el rey asirio Shamshi-Adad I seguía fortaleciendo su imperio y sirvió de pantalla contra los ataques hurritas, pero la llegada de una invasión seria era sólo cuestión de tiempo.

En 1794 Rim-Sin, el rey de Larsa, venció definitivamente a Isin y unió bajo su dominio el sur de Mesopotamia. Dos años después, en 1792 subía al trono de Babilonia el sexto rey de su I dinastía (instaurada con la invasión amorrea). Se llamaba Hammurabi. Su situación era delicada, pues su pequeña ciudad estaba entre dos grandes potencias: Asiria al norte y Larsa al sur. Sin embargo, Hammurabi era joven y los reyes Shamshi-Adad I y Rim-Sin eran ya mayores. Hammurabi se sometió a Shamshi-Adad I y, bajo su protección, arrebató a Larsa las ciudades de Ur e Isin.

En 1790 murió el rey de Egipto Amenemhat III. No se conocen bien las causas, pero el Imperio Medio se desmoronó y el país se sumió en la confusión. Los egipcios registran dos dinastías que debieron de reinar simultáneamente: la XIII dinastía gobernó el Alto Egipto desde Tebas y la XIV dinastía gobernó el Bajo Egipto desde Xois, en el centro del delta del Nilo.

En 1782 murió Shamshi-Adad I, y bajo su sucesor el poder asirio declinó. Hammurabi aprovechó para concentrar sus fuerzas contra Larsa. En 1762, tras un año de guerra, aplastó a Rim-Sin y se hizo con el control de lo que había sido Sumer. Después se dirigió hacia el norte. En 1758 saqueó Mari, en 1755 se apoderó de Eshnunna y, tras unos años de resistencia, hacia 1754 Assur se hizo tributaria de Babilonia. Su rey conservó el trono, con lo que la dinastía fundada por Shamshi-Adad I no se vio interrumpida.

En 1750 la cultura cretense inició un periodo de apogeo. Se construyeron grandes palacios, construcciones complejas con salas de uso religioso, de ceremonias y de banquetes. Había almacenes con reservas de vino, aceite, grano, lana, metales, etc. Alrededor de los palacios estaban los talleres de los artesanos metalúrgicos, de los grabadores y los alfareros. Se conservan magníficas piezas de cerámica y orfebrería. La influencia de Creta sobre las islas del Egeo y el sur de Grecia debió de reforzarse en esta época. Probablemente, fue este periodo el que dio origen a la leyenda griega sobre un poderoso rey cretense llamado Minos, al cual los atenienses debían pagar anualmente un tributo humano para alimentar al Minotauro, un monstruo, hijo de Minos, con cabeza de toro. Ciertamente en Creta se celebraban rituales con toros.

Mientras tanto un grupo de pueblos indoeuropeos que se llamaban a sí mismos Arios (nobles) comenzó a descender sobre la India. Parece ser que la invasión se produjo lentamente a lo largo de varios siglos, pero es posible que hubiera una primera oleada especialmente violenta, ya que la civilización del Indo, que ya contaba con más de medio milenio de historia, se extinguió repentinamente. Se ha constatado que uno de sus centros principales, la ciudad de Mohenjo-Daro, fue víctima de una cruenta matanza. La lengua de los arios era el sánscrito. Eran pastores de rebaños bovinos. Habían domesticado el caballo y conocían el uso del arado. Tenían muchos dioses, pero el principal era Idra, que les ordenaba la guerra santa para dar muerte a los dasa (los aborígenes de la india), que tuvieron que desplazarse hacia el sur. Las ciudades fueron destruidas y sustituidas por pequeños poblados de pastores.

Aún más al este, en China, tras el largo periodo de la dinastía Xia, se instauró la primera dinastía de la que se tiene un auténtico conocimiento histórico: la dinastía de los Chang. Su capital estaba en la ciudad de Erlitou y dominaba una buena parte del valle del río Amarillo. La organización política era rudimentaria y no estuvo exenta de tensiones y luchas con los vecinos. Durante el reinado de los Chang se fijaron los rasgos específicos de la antigua China: la escritura, el transporte mediante carros, la fundición del bronce, y una organización política estructurada en torno al rey y la capital.

Volviendo a Babilonia, Hammurabi murió en 1750, siendo rey de un territorio tan extenso como el que había gobernado el Acadio Naram-Sin seis siglos atrás. El ascenso de Babilonia tuvo muchas consecuencias en todos los ámbitos. Desde su fundación, el dios principal de Babilonia había sido Marduk, totalmente desconocido fuera de su entorno inmediato. Cuando los amorreos tomaron la ciudad, adoptaron también a su dios y lo pusieron a la cabeza de su panteón. El segundo dios en importancia fue Nabu, que era el dios principal de una ciudad situada un poco más al sur, llamada Borsippa. Las victorias de Hammurabi se reflejaron en un ascenso análogo de Marduk en el cielo mesopotámico. Al final de su reinado la epopeya de la creación ya no era la misma que habían imaginado los sumerios. Ahora el dios Anu ya no lograba vencer a la oscura Tiamat, sino que retrocedía mientras Marduk (que, por cierto, resultó ser hijo de Ea) se enfrentaba sin temor a la diosa del caos y la mataba. Así, Mesopotamia se enteró de que en realidad fue Marduk el heroico dios que creó el Universo y, por consiguiente, su legítimo gobernante. Nabu acabó siendo hijo de Marduk, con la notoriedad que ello conllevaba. No obstante, esto no era así en Assur, cuyos habitantes se aferraron al culto del dios Assur, que daba nombre a la ciudad.

Al igual que ya habían hecho muchos reyes anteriores, Hammurabi puso por escrito las leyes de su reino. El llamado código de Hammurabi es el sistema de leyes más antiguo que conocemos en su integridad. Fue inscrito en una estela de diorita de casi tres metros de altura. En lo alto hay una imagen de Hammurabi arrodillado ante Shamash, el dios del Sol, que al parecer fue quien le dictó el código. En una fina escritura cuneiforme, la estela contiene las casi trescientas leyes de que constaba el código, indudablemente basadas en las legislaciones precedentes. La estela estaba situada en el templo de Shamash de la ciudad de Sippar, al norte de Babilonia. Podía ser consultada por cualquiera (que supiera leer), lo que garantizaba en cierto modo la objetividad de la justicia.

La ley dividía a los hombres en tres categorías: nobles, campesinos y esclavos. Las diferencias de clase están cuidadosamente marcadas: era mayor la pena por dañar a un noble que a un campesino, y ésta era a su vez mayor que la pena por dañar a un esclavo. Por otra parte, un noble debía sufrir un castigo mayor que un campesino por el mismo delito. Los esclavos eran marcados en la frente, y estaba prohibido ocultar la marca. Había métodos por los que los esclavos podían comprar su libertad, así como leyes que los protegían de un trato abusivo. El código de Hammurabi tiene un marcado carácter comercial. Los contratos son compromisos sagrados, da leyes sobre la posesión, venta y transferencia de bienes, regula el comercio, los beneficios y los alquileres, prohíbe el engaño en el peso, los artículos de mala calidad y los fraudes en general. También regula el matrimonio, el divorcio y la adopción. El marido podía divorciarse a voluntad, pero debía restituir la dote a la esposa. Las mujeres y los niños gozaban de protección legal. Se legislaba incluso sobre los delitos pasionales. Los hombres eran responsables de los diques y canales. Si por negligencia se producía una inundación, el culpable debía pagar fuertes multas. En cuanto a las penas, la más frecuente era la mutilación: Si un hombre golpeaba a su padre, se le cortaba la mano, si un carpintero construía una casa, ésta se derrumbaba y moría el inquilino, el carpintero debía morir, pero había atenuantes por accidente. Se regulaba la profesión médica, su ética y sus honorarios. Un cirujano inexperto podía perder la mano.

A la vista de este código, podemos afirmar que la moral de los babilonios (y, probablemente la de los mesopotámicos en general) era muy similar a la moral moderna, con las diferencias obvias (esclavitud, rigor en las penas, etc.) Durante mucho tiempo ha existido una falsa imagen de perversión en las culturas paganas motivadas por las difamaciones de la Biblia. En realidad, la única diferencia notoria entre la moral babilónica y la judía parece ser el exacerbado puritanismo de ésta en materia sexual.

Hammurabi estableció una compleja y eficiente red administrativa que él mismo supervisaba. Bajo su reinado el acadio se convirtió en una lengua literaria, si bien el sumerio continuó siendo una lengua culta. En 1749, tras la muerte de Hammurabi, ocupó el trono su hijo Samsuiluna, que conservó bastante bien su herencia. El acoso de los hurritas era por entonces mucho más intenso. En 1720 Samsuiluna consiguió rechazar una oleada hurrita que arrasó Canaán, bien provista de carros, arcos y flechas. La horda no se detuvo, sino que siguió hacia el sur, engrosada con cananeos, y llegó hasta Egipto. Por aquel entonces, Egipto estaba desmembrado y débil, por lo que no pudo oponer ninguna resistencia. Los egipcios llamaron Hicsos a los invasores (que, al parecer, significa "extranjeros") y contaron a sus reyes en las dinastías XV y XVI. No sabemos gran cosa de los hicsos, pues los egipcios los odiaron profundamente y no escribieron nada sobre ellos, salvo algunos pasajes difamatorios. Los hicsos formaron un imperio que comprendía el Bajo Egipto y Canaán. Su capital estuvo en Tanis, sobre la rama más oriental del Nilo en el delta. Al parecer, el delito de los hicsos a ojos de los egipcios (aparte del hecho de que eran extranjeros y su invasión había herido el orgullo nacional) fue que no adoptaron los dioses y el culto nativo. Egipto era un pueblo firmemente arraigado a su tradición y no podía concebir otra forma de vida decente que no fuera la suya. Acusaron a sus conquistadores de ateos y crueles y nunca dejaron de mostrarse hostiles con ellos. El imperio hicso tenía su capital en Egipto, pero su fuerza estaba en Canaán, donde fueron bien aceptados. Los hicsos no extendieron su dominio sobre el Alto Egipto, pero lo dejaron sumido en un estado de caos del que tardaría en recuperarse.

Mientras tanto, los Hititas, que tiempo atrás habían ocupado Anatolia, empezaban a dar muestras de organización. El primer rey del que tenemos noticia se llama Anitta, rey de Kussara, que emprendió un proceso de conquista y unificación del territorio. Hacia 1700 dominaba la mitad de la península. Los hititas adoptaron la escritura cuneiforme y la adaptaron a su lengua indoeuropea. Mientras tanto, los nómadas de los montes Zagros, llamados ahora Casitas, aprendieron la técnica del carro y el caballo e iniciaron un proceso de incursiones sobre el Imperio Babilónico.
Por estas fechas un terremoto sembró la destrucción en la isla de Creta, que perdió temporalmente su hegemonía en el Mediterráneo. Es posible que los griegos aprovecharan la situación para infligir una derrota a los cretenses. Tal vez esto diera pie a la leyenda sobre Teseo, el príncipe ateniense que mató al Minotauro y liberó a su ciudad del tributo que debía pagar al rey Minos de Creta.

Hacia 1645 la ciudad de Tebas estaba recuperada de los estragos de los hicsos. El dios principal de la ciudad era Amón, y sus sacerdotes lograron reestablecer el orden y eligieron entre ellos un rey, el primero de la XVII dinastía, que coexistió con la XVI dinastía hicsa. Los reyes tebanos se consideraban los reyes legítimos de todo Egipto, si bien en la práctica sólo dominaban la ciudad y sus alrededores.

Hacia 1640 el rey Hattusil I de Kussara logró dominar a los hititas del oeste de Anatolia y a los hurritas del norte de Siria, formando así un reino poderoso con capital en Hattusa. Con el tiempo la capital se convertiría en un importante centro cultural. En 1610 Mursil I sucedió a Hattusil I. El nuevo rey reafirmó su poder en la región y puso su mirada en Babilonia. De este modo, Babilonia se vio enfrentada simultáneamente a los hititas al noroeste, a los hurritas al norte y a los casitas al este. El fin estaba cerca.


LOS ASIRIOS

Asiria se convierte en la mayor potencia del oriente próximo. (900 a.C)

Hacia el 900 surgió en Italia la primera civilización equiparable a las orientales. Se trataba de un pueblo que se llamaba a sí mismo Rasena. Los griegos los llamaron Tirrenos, mientras que nosotros los conocemos por el nombre que les dieron los romanos: los Etruscos. No conocemos muy bien la cultura etrusca, pues su lengua no ha sido descifrada. Está descartado que los etruscos fueran indoeuropeos. Los romanos decían que vinieron de Asia menor, y es posible que estuvieran en lo cierto, pues con las conmociones de los siglos precedentes es plausible que algún grupo de hombres se decidiera a recorrer un largo trecho en busca de paz, e Italia era probablemente la tierra más cercana que podía proporcionarla. Llegaron por tierra desde el norte, y parece ser que fueron pocos. Formaron una oligarquía que poco a poco fue organizando y dominando más ciudades, potenciando, asimilando y desarrollando las culturas locales. Su cultura era matriarcal (al igual que muchas culturas mediterráneas y orientales primitivas, y en oposición al marcado carácter patriarcal de los pueblos indoeuropeos). Su religión se centraba en los ritos funerarios y el culto a los muertos. También estaba muy arraigada su creencia en diversas técnicas de predicción del futuro, especialmente a través del examen de las entrañas de las aves, o de su vuelo. El arte etrusco presenta rasgos muy originales, tal vez de influencia oriental. En las estatuas destaca la forzada curvatura de la boca, la llamada "sonrisa etrusca", que les confiere una expresión extraña, casi cómica.

Los etruscos se extendieron por la costa noroeste de Italia, desde el río Arno hasta el río Tíber. Su frontera este la marcaban los montes Apeninos. El resto de Italia estaba poblado por diversas culturas indoeuropeas. Al sur de Etruria había un territorio conocido como el Lacio, en el que se distribuían unas treinta ciudades-estado independientes con una cultura afín y una lengua común (el latín). Tras la llegada de los etruscos se aliaron en una Liga Latina, encabezada por la ciudad de Alba Longa.

Mientras tanto, una nueva tribu aria descendió sobre Mesopotamia. Eran los medos. Venían del norte y se asentaron en el noroeste del moderno Irán, al suroeste del mar Caspio. Dicha zona pasó a llamarse Media. Los medos trajeron una innovación: los caballos domesticados hasta entonces eran pequeños, capaces de tirar de un carro, solos o en parejas, pero no de soportar directamente el peso de un jinete. Los medos domesticaron una raza de caballos grandes, similares a los actuales, y aprendieron a montarlos, convirtiéndose en los más hábiles jinetes de la antigüedad.

En 897 el rey de China adjudicó unas tierras a un jefe bárbaro criador de caballos llamado Feizi, a cambio de que le suministrara monturas. Así se formó el estado de Qin. De él deriva la palabra "China".

En 889 murió el rey asirio Adad-Narari II y fue sucedido por su hijo Tukulti-Ninurta II, quien por vez primera dispuso de un ejército íntegramente equipado con armas de hierro. Esto lo convirtió en el ejército más poderoso del planeta. Además, los asirios revolucionaron la técnica del asedio. Hasta entonces, la estrategia de una ciudad sitiada era resistir a la espera de que los sitiadores desesperaran o fueran víctimas de las enfermedades que inevitablemente surgían ante la total falta de higiene de los campamentos militares. Con los asirios, el asedio dejó de ser un simple intento de matar de hambre a los sitiados. Idearon máquinas para derribar murallas, las dotaron de ruedas para acercarlas y las blindaron para proteger a los hombres que las movían. Mediante pesados arietes abrían una brecha por la que el ejército sitiador penetraba en la fortificación y se encontraba con toda la población a su merced, atrapada por sus propias murallas. Los asirios se ganaron una fama de crueldad nunca oída hasta entonces. Poco a poco, Asiria fue creciendo y reconstruyendo su antiguo imperio.

Mientras tanto, Canaán permanecía ajena a estos hechos. En 887 una conspiración derrocó al último rey del linaje de Hiram de Tiro. El cabecilla fue el sumo sacerdote Etbaal, que ocupó el trono. Al mismo tiempo el rey sirio Benhadad I atacó a Israel, llegando hasta el mar de Galilea y anexionándose sus costas orientales. La ciudad de Dan fue destruida, al parecer para siempre, pues ya no se la vuelve a mencionar en la Biblia. El rey Basa de Israel tuvo que hacer las paces con Judá para poder ocuparse de Siria. Así fracasó su intento de consolidar su dinastía con una conquista militar, como había hecho David años atrás. Cuando murió, en 886, estalló una guerra civil y su hijo Ela fue depuesto y ejecutado. Antes de terminar el año se hizo con el trono un hábil general llamado Omri, que logró rechazar a los sirios y reforzar el dominio sobre Moab. Omri comprendió bien cuáles eran los puntos débiles del reino de Israel. Uno era la falta de una capital bien emplazada, capaz de resistir asedios con dignidad. Judá tenía a Jerusalén, pero Tirsa era completamente inadecuada. Jeroboam la había elegido principalmente para abandonar Siquem, para evitar suspicacias sobre una hegemonía efraimita que hubiera podido ser mal vista por una parte considerable de los israelitas. Un poco al oeste de Tirsa había una colina muy bien situada a mitad de camino entre el Jordán y el Mediterráneo. Pertenecía a la familia de Shemer, pero el rey la compró y la fortificó. Con el tiempo se convertiría en la ciudad más grande de Israel. La llamó Shomron, nombre derivado de su antiguo dueño, pero los griegos la llamaron más tarde Samaria. Omri la convirtió en capital de Israel, y lo continuó siendo hasta la desaparición del reino.

Pero Omri sabía que una capital fuerte no lo era todo. La monarquía israelita no gozaba de todo el respaldo popular que sería deseable. Más aún, el pueblo no tenía un sentimiento de unidad nacional similar al que existía en Judá. En gran parte, la ventaja de Judá residía en una religión fuerte, el culto a Yahveh, que al mismo tiempo que identificaba a todo el pueblo en una causa común, legitimaba a la casa de David como gobernante por designio divino. El culto a Yahveh era minoritario en Israel, y tampoco parecía buena idea fomentarlo, pues ello podría dejar a Israel indefenso frente a Judá. También estaba el riesgo de que una buena parte del pueblo no lo aceptara por desprecio a los judíos. Omri se alió con el rey tirio Etbaal. Ambos eran usurpadores, así que debió de ser fácil para ambos apoyarse mutuamente para consolidar sus tronos. Etbaal había sido sumo sacerdote, y su estrategia fue la de difundir el culto a sus dioses, principalmente la diosa Astarté. Omri consideró que dicho culto podría ser también adecuado para su pueblo, y decidió apoyarlo. Para sellar su acuerdo, Ajab, el hijo de Omri, se casó con Jezabel, la hija de Etbaal.

En 883 murió Osorkon I, el rey de Egipto. Si éste había logrado mantener a duras penas la autoridad que le había legado su padre, tras su muerte la desorganización fue en aumento y el ejército se hacía cada vez más incontrolable. El mismo año murió Tukulti-Ninurta II, tras un breve reinado de cinco años. Fue sucedido por su hijo Asurnasirpal II, quien destruyó los principados arameos (excepto Siria), restableció la prosperidad de Asiria y reconstruyó la antigua ciudad de Calach, convirtiéndola nuevamente en la capital del reino. Allí construyó un gran palacio de unos 24.000 metros cuadrados de superficie, decorado con bajorrelieves de gran realismo, muchos de los cuales representan al rey en escenas de caza. Asurnasirpal II es recordado como el más cruel de los reyes asirios. Impuso una política de terror que hizo desistir a los pueblos sometidos del más mínimo intento de rebelión, pero que dejó una huella imborrable de odio a Asiria en todo oriente próximo. En sus crónicas se menciona por primera vez a los Caldeos, otro grupo de tribus semíticas procedentes de Arabia y que hostigaban las fronteras de Mesopotamia.

En 879 murió Omri, y fue sucedido pacíficamente por su hijo Ajab, quien continuó la política de su padre de difundir el culto a Astarté por Israel.

En 878 el rey Li ocupó el trono chino. Bajo su reinado se produjeron disturbios, probablemente debidos a causas naturales. Por esta época China contaba con una clase de comerciantes y artesanos, pero que no trabajaban independientemente, sino que estaban al servicio de los nobles. Los agricultores complementaban su economía con el cultivo del gusano de seda.

En 873 murió Asa de Judá, y fue sucedido por su hijo Josafat. La alianza político-religiosa entre Israel y Tiro dio buenos resultados económicos. Israel consiguió la riqueza necesaria para fortificar el norte frente a Siria así como para embellecer Samaria. Israel logró un cierto predominio frente a Judá, de modo que Ajab y Josafat llegaron a un acuerdo en virtud del cual Judá aceptaba que Israel dirigiera una política exterior conjunta, mientras que Josafat mantenía plena autoridad en asuntos internos. La única oposición vino de la minoría israelita que defendía el culto a Yahveh. Astarté era una diosa de la fertilidad y, según la estrecha moral sexual de los israelitas más conservadores, era la viva imagen del pecado. La oposición halló un enérgico caudillo en el profeta Elías. La parte de la Biblia que describe esta época (escrita siglos después) presenta a Omri y Ajab como reyes perversos, mientras que Elías resulta ser casi divino: las aguas de los ríos se separaban a su paso, provocó una sequía de tres años, hizo que una orza y una alcuza de una viuda contuvieran permanentemente harina y aceite durante esos tres años, sin acabarse nunca, resucitó a un muerto, etc. También se decía que no murió, sino que ascendió al cielo en cuerpo y alma.

En 859 murió Asurnasirpal II y fue sucedido por su hijo Salmanasar III, quien decidió extender los dominios del ya extenso imperio que le había legado su padre. Su primer movimiento fue la anexión completa de los principados arameos que Asurnasirpal II había hecho tributarios. El único estado arameo que se había librado del dominio asirio era Siria, ahora bajo el reinado de Benhadad II. Mientras Salmanasar III se ocupaba de sus vecinos Benhadad continuaba la guerra contra Israel iniciada por su padre. En 856 el ejército sirio penetró en Israel y asedio Samaria. Tal y como Omri había previsto, Samaria resultó inexpugnable. El ejército sirio se debilitó y los israelitas tuvieron ocasión de salir y expulsarlo. En 855 Israel reconquistó parte del territorio del norte que Siria le había arrebatado años atrás. Sin embargo en este punto Benhadad II empezó a ser consciente de la terrible amenaza que se cernía sobre su reino y tuvo que cambiar bruscamente su política. Hizo ver a Israel que el ejército más peligroso del mundo se cernía sobre ellos y así, selló una alianza con Ajab. Ambos reyes encabezaron una coalición de estados cananeos que se enfrentó a los asirios en Karkar, un lugar no identificado, pero que estaba sin duda al norte de Siria, probablemente cerca de la costa mediterránea. La batalla tuvo lugar en 854. Al parecer, de un modo inexplicable, el ejército cananeo obtuvo una victoria lo suficientemente notable como para que Asiría se retirara durante algún tiempo. No conocemos los detalles, pues las crónicas asirías hablan de una victoria asiría, pero que no fue seguida de ninguna anexión o tributo, lo que hace pensar más bien en que dichas crónicas son una versión oficial poco creíble. Por su parte la Biblia no menciona la batalla, lo cual también es lógico, pues los autores bíblicos nunca habrían reconocido un mérito al impío rey Ajab. Es probable que Salmanasar III se viera obligado a retirarse por presiones en otra parte de su imperio. El reino de Urartu, por ejemplo, no había dejado de rebelarse contra Asiría desde los tiempos de Teglatfalasar I. Asiria ganaba todas las batallas, pero en cuanto sus ejércitos se dispersaban en otras direcciones, Urartu se recuperaba y volvía a ofrecer resistencia.
Fuera como fuera, Israel y Siria tuvieron ocasión de volver a luchar entre sí. En 850 Ajab intentó una vez más recuperar la parte norte de los antiguos dominios de Israel perdidos durante el reinado de Basa. Durante la batalla, una flecha hirió gravemente a Ajab. Se interrumpió la lucha y Siria se anexionó algunos territorios más. El rey murió y fue sucedido por su hijo Ocozías. Inmediatamente Moab aprovechó para luchar por su independencia. El cabecilla moabita era Mesa, que ya había dirigido antes un conato de rebelión que Ajab supo sofocar, y ahora quiso probar suerte contra el nuevo rey.

Mientras tanto Salmanasar III dirigía sus ejércitos hacia Babilonia, para protegerla de las incursiones caldeas. Con los caldeos sucedía lo mismo que con los urartianos, que no había dificultad en dispersarlos, pero se reponían en cuanto los ejércitos asirios se retiraban. Salmanasar III nunca obtuvo una victoria definitiva. Ocozías murió en 849, tras un único año de reinado (según la Biblia, Dios le castigó por su impiedad). Fue sucedido por su hermano Joram, quien se apresuró a conducir una expedición en coalición con Josafat de Judá para reprimir la rebelión moabita. No conocemos los detalles, pero la expedición fracasó y Moab conservó una precaria independencia. Mesa conmemoró su victoria con una inscripción, la estela de Mesa, que resulta ser el texto extenso más antiguo que se conserva en lengua hebrea. Su estilo es similar al de la Biblia, sólo que Kemósh, el dios moabita sustituye a Yahveh. Josafat murió ese mismo año, y fue sucedido por su hijo Joram, que estaba casado con Atalía, hermana del rey Joram de Israel. La reina madre Jezabel tuvo gran influencia en este periodo: su hijo gobernaba Israel y su yerno Judá. Esto permitió que la religión tiria penetrara en Judá. Joram de Judá se resistió, pero murió en 842 y fue sucedido por su hijo Ocozías, que estaba totalmente dominado por su madre Atalía, por lo que Jezabel tuvo un hijo como rey de Israel y un nieto como rey de Judá, ambos partidarios del culto tirio.

El culto a Yahveh vivió en esta época sus momentos más difíciles. Elías había muerto, pero su lugar fue ocupado por Eliseo, también de gran personalidad. La Biblia le atribuye milagros aún mayores que a Elías: curó leprosos, resucitó muertos, dio de comer a una multitud con sólo veinte panes, hizo concebir hijos a mujeres estériles, predijo los planes de los sirios en varias ocasiones, etc. Para defender su religión, Eliseo optó por la conspiración. El ejército israelita se enfrentó al sirio en Ramot de Galaad, precisamente donde Ajab había sido herido de muerte y nuevamente el rey, esta vez Joram, recibió una herida y se retiró a la ciudad de Jezrael, al norte de Samaria. Allí recibió la visita de su sobrino Ocozías, y mientras tanto el ejército judeo-israelita quedó al mando del general Jehú. Eliseo vio la posibilidad de llegar a un acuerdo con Jehú y así lo hizo, o bien el general era Yahvista o bien estaba dispuesto a serlo para obtener el poder. El caso es que se hizo proclamar rey por el ejército con el apoyo de Eliseo, marchó contra Jezrael, atacó por sorpresa y logró matar a todos los miembros masculinos de la casa real de Israel, incluido Ocozías de Judá. Luego mató a Jezabel. Mientras tanto, el rey sirio Benhadad II fue víctima de un golpe de estado, que dio el trono a Hazael, un funcionario de la corte. Parece ser que Eliseo tuvo algo que ver en ello.

Salmanasar III vio en la confusión que envolvía a Siria, Israel y Judá un buen momento para ajustar cuentas pendientes. Volvió a Siria, la asoló y puso sitio a Damasco. La capital resistió desesperadamente y tuvo la suerte de que Salmanasar III se viera urgido a dirigirse a otra parte de su imperio. Así que se limitó a pactar un tributo con Hazael y se retiró. Levantó un obelisco para conmemorar su victoria, en el que se enumeran los reyes derrotados y el tributo asignado a cada uno. Entre los tributarios figuran además Jehú de Israel y varios reyes fenicios.

Por otra parte, cuando la reina Atalía se enteró en Jerusalén de lo sucedido en Jezrael comprendió que corría un grave peligro y decidió tomar la iniciativa. Rápidamente ordenó asesinar a todos los miembros masculinos de la casa de David, incluidos sus propios nietos, y se dispuso a reinar en solitario. Tal vez pensó en encontrar un marido adecuado, pero nunca llegó a hacerlo. Su reinado fue precario. En Jerusalén estaba Joyada, el sumo sacerdote, que gozaba de un gran prestigio y la reina nunca se atrevió a atentar contra él. Éste, por su parte, esperó prudentemente hasta encontrar el momento propicio para derrocar a Atalía. Mientras tanto, Edom aprovechó las circunstancias para rebelarse y consiguió su independencia, por vez primera desde que fue sometido por David. También las ciudades-estado filisteas se desvincularon completamente de Judá, y llegaron incluso a hacer incursiones por su territorio.

Finalmente, en 836 Joyada se decidió a actuar. Reunió en secreto a los jefes militares de Judá y les presentó a un niño de siete años. Afirmó que era Joás, hijo de Ocozías, que seis años antes, cuando Atalía había ordenado el exterminio de la casa real, su esposa (hermana de Ocozías) lo había salvado y lo había ocultado en el templo, donde había sido cuidado en el más estricto secreto desde entonces. La historia es poco creíble, pero los generales la aceptaron encantados, proclamaron rey a Joás, capturaron a Atalía y la asesinaron. El pueblo aceptó de buen grado la restauración en el trono de la casa de David. La influencia fenicia llegó a su fin tanto en Israel como en Judá. Sin embargo, ambos reinos quedaron muy debilitados.

En 827 ocupó el trono chino el rey Hsüan, que tuvo que hacer frente a las incursiones de un pueblo bárbaro del Oeste: los Hsien-Yün. Por otra parte, extendió el reino hacia el sur, hasta el río Yang-Tse.

Por estas fechas Salmanasar III dirigía una expedición contra los medos. Los asirios aprendieron de ellos el dominio de los caballos grandes, los incorporaron a su ya temible maquinaria bélica, pero también les dieron usos civiles. Con ellos agilizaron el sistema de correos y mensajeros que estaba en activo desde tiempos de los sumerios, lo que les permitió administrar más eficientemente el imperio. Así mismo los emplearon para los transportes y el abastecimiento de las grandes ciudades, pues Babilonia y Calach contaban entonces con unos treinta mil habitantes cada una.

En 824 el hijo mayor de Salmanasar III se rebeló contra su padre, tratando así de asegurarse la sucesión, como era frecuente cuando un monarca oriental era ya viejo. El rey murió antes de poder enfrentarse al rebelde, pero su hijo menor combatió en nombre de su padre y sofocó la rebelión tras varios años de guerra civil. Reinó como Shamshi-Adad V, pero no estuvo a la altura de su padre, y el poder Asirio declinó.

En 822 los bárbaros Hsien-yün saquearon Hao, la capital China, pero finalmente pudieron ser rechazados. En 821, el cuarto sucesor de Feizi, Zhuang, señor de Qin, recibió del rey el título de duque.

La decadencia Asiría permitió una cierta recuperación de Fenicia y Siria. Los fenicios reafirmaron su dominio exclusivo sobre el Mediterráneo. En 814 fundaron una nueva colonia en África, cerca de Útica, en la actual Túnez, y la llamaron Karthadasht (ciudad nueva), en oposición a Útica, que debía de ser la ciudad vieja. Hoy la conocemos con la versión romana del nombre: Cartago. Este mismo año moría el rey israelita Jehú, que fue sucedido por su hijo Joacaz. El nuevo rey tuvo que pagar tributo a Siria. El rey Hazael había ido arrebatando paulatinamente a Israel y a Judá gran parte de su territorio, tanto al este del Jordán como en la costa Mediterránea, donde se hizo con el dominio de las ciudades-estado filisteas. Tras la muerte de Jehú habría podido apoderarse de la misma Samaria, y Joacaz no tuvo alternativa.
Las cosas no iban mejor en Judá. El rey niño Joás había gobernado bajo la tutela de los sacerdotes, pero cuando Joyada murió y fue sucedido en el sacerdocio por su hijo, el rey afirmó su independencia e intrigó para hacer lapidar al nuevo sacerdote. El rey sirio Hazael llegó en sus incursiones a la misma Jerusalén y, para librarse de su amenaza, Joás tuvo que pagarle un fuerte tributo que salió del tesoro del templo, con lo que terminó de ganarse la enemistad del clero.
En 810 murió el rey asirio Shamshi-Adad V, dejando a su viuda Sammu-Rammat y a un niño pequeño. La imagen de una mujer que gobernó el imperio más poderoso y temible del mundo dio lugar a muchas leyendas, difundidas principalmente por los griegos. Precisamente conocemos mejor a la reina por la versión griega de su nombre: Semíramis. Los griegos la hicieron esposa de Nino, el primer rey Asirio, según su versión de la historia, que fundó las ciudades de Nínive y Babilonia. Nada de esto es cierto. Semíramis reinó sóla durante un breve periodo de tiempo, aprovechando el temor que todavía inspiraba Asiria en los pueblos circundantes. En 806 murió Hazael de Siria, y fue sucedido por su hijo Benhadad III. Poco después un ejército Asirio tomó Damasco, le impuso un fuerte tributo y dejó al país totalmente debilitado, poniendo fin así a los diez años de esplendor en que Siria dominó prácticamente todo Canaán. Semíramis murió en 802 tras ocho años de reinado (y no cuarenta y dos, como dice la leyenda). Fue sucedida por su hijo y Asiría siguió decayendo lentamente, atestiguando así los buenos resultados de la política de terror que sus monarcas poderosos habían practicado, que salvó el país incluso cuando probablemente hubiera sido una presa fácil para sus muchos enemigos.

***********************************************************

REPORTAJE FOTOGRÁFICO:

Tesoros iraquíes (I)

Tesoros iraquíes (II)

Tesoros iraquíes (III)

************************************************************

Iraq. La tierra donde empezó la Historia

Iraq. La tierra donde empezó la Historia

Foto: ARTE. Toro androcéfalo del palacio de Sargón II en Korsabad (721-705 aC). Mide 4,20 metros de alto y está en el Louvre.

Los arqueólogos temen que una guerra contra Irak destruya un patrimonio insustituible en el territorio en el que surgieron las primeras ciudades, la escritura, la monarquía y las leyes

Por LUIS ALFONSO GÁMEZ/BILBAO, El Correo Digital, 31-01-03

«El origen de todo lo que somos está en Irak», afirma el historiador Juan-Luis Montero Fenollós. No exagera. Si la cuna de la Humanidad es África; la de la civilización es la región bautizada por los griegos como Mesopotamia, la tierra entre los ríos. «Irak debería ser patrimonio de la Humanidad», dice el asiriólogo. Como otros colegas, este profesor de la Universidad de La Coruña teme que una guerra que parece inevitable conlleve la pérdida de una parte insustituible de «nuestra memoria».

Entender la trascendencia de las primeras culturas que se desarrollaron en Oriente Próximo exige retroceder en el tiempo milenios. Los pobladores de Mesopotamia empezaron a cultivar la tierra y criar ganado hacia 8.500 antes de Cristo (aC) y el abandono de la vida de cazadores-recolectores desembocó, a partir de 3300 aC, en el nacimiento de la escritura, de las ciudades, de las leyes, de la literatura, de las matemáticas, de la astronomía

El curso bajo del Tigris y el Éufrates era, hace 5.000 años, el hogar de un pueblo cuyo origen se ignora: los sumerios. «Desarrollaron una compleja agricultura de regadío», explica Montero Fenollós. El mantenimiento de las redes de canales y la gestión de los excedentes alimentarios sobrepasaba la capacidad de una pequeña aldea neolítica. La primera ciudad respondía a esa necesidad. «Según la arqueología, fue Uruk; según los textos, Eridu, una de las cinco ciudades prediluvianas», precisa el experto.

Ciudades-estado

La Uruk de 3300 aC dista de ser una alocada aglomeración de casas. «Las calles están enlosadas, cuenta con alcantarillado, con espacios públicos -el más importante, el mercado-, con muralla ». Es una ciudad-estado. Los edificios más importantes son el templo y el palacio, porque ya ha aparecido la monarquía, cuyo origen divino se gesta entonces. Pronto, surgen otros asentamientos similares a Uruk, algunos de los cuales llegan a tener hasta 20.000 habitantes.

«La sociedad sumeria estaba muy jerarquizada», puntualiza Montero Fenollós. La élite la integraban la familia real y los altos funcionarios. Por debajo, había una gran masa de campesinos, artesanos y comerciantes. «Es un mundo urbano y agrícola que usa los excedentes del campo para acceder a lo que no produce». Los sumerios importan madera de Líbano y metales de Chipre, por ejemplo. Los barcos recorrían el Éufrates, entonces navegable en todo su curso; los carros usaban la red de caminos que ahora han descubierto los arqueólogos gracias a imágenes de los satélites espía.

En Mari, una ciudad circular de nueva planta levantada hacia 3000 aC en el interior un peligroso meandro del Éufrates, se inventa el peaje. Un canal artificial atraviesa la población y permite a los barcos de mercancías evitar el meandro. El precio, parte de la carga. Montero Fenollós forma parte de la expedición arqueológica que, en noviembre pasado, encontró en Mari «una rueda con su llanta, de una especie de caucho, datada hacia 2900 aC». La más antigua.

Escritura e imperio

La construcción de Uruk coincide con la aparición de la escritura. En 3300 aC, acaba la Prehistoria y empieza la Historia. Aunque sólo en Mesopotamia. «En la península Ibérica, vivimos en la Prehistoria más absoluta. Hay una agricultura muy primitiva, pero todavía estamos tirándonos piedras a la cabeza», explica el profesor de la Universidad de la Coruña. La luz de la escritura, de la civilización, tardará casi tres milenios en sacar de las tinieblas lo que hoy es España.

La primera escritura es pictográfica. Consiste en dibujos, sobre tablillas de arcilla, que simbolizan cabezas de animales y grano, entre otros productos. «Surge por una necesidad administrativa. Los primeros textos son muy aburridos. Se trata de facturas de entrada y salida de género de los almacenes y cosas por el estilo», dice el arqueólogo. La escritura cuneiforme -llamada así por la forma de cuña de los signos- no será una realidad hasta 2600 aC. De su mano, nacerá la literatura.

Un rey acadio, Sargón el Grande, unificará por la fuerza las ciudades-estado sumerias alrededor de 2300 aC y creará el primer imperio de la historia. Su hija, Enheduanna, dejará los primeros textos que pueden atribuirse a un autor concreto y su nieto, Naramsin, llegará a divinizarse. De origen semítico, los habitantes de Akkad se mezclarán con los sumerios. «Imponen su política; pero adoptan el sumerio como lengua culta. De esta época, data el primer diccionario, uno de acadio-sumerio», explica Montero Fenollós.

Primeras leyes

El imperio acadio cayó hacia 2100 aC. Renacieron entonces los sumerios y el rey Ur-Nammu redactó el primer código legal, del que se han encontrado partes en tablillas de arcilla. Más famoso es, sin embargo, el 'Código de Hammurabi'. Del siglo XVIII aC, se basa en el principio del 'ojo por ojo', permite a las mujeres tener propiedades y establecer negocios, y fija los sueldos, entre otras cosas. Juan-Luis Montero Fenollós considera inexplicable que, generalmente, en las facultades de Derecho se pase por alto este texto, algo que achaca a la ignorancia general sobre el legado mesopotámico.

En el segundo milenio aC, se reparten la región dos superpotencias, Babilonia y Asiria. «En esta época, se da un refinamiento de todo lo anterior», indica el historiador. Babilonia, la metrópoli fundada por Hammurabi hacia 1792 aC, alcanza su máximo esplendor en el siglo VI aC. «Es el centro del mundo, una ciudad cosmopolita y abierta». El Nueva York de la época. Poco después, en 539 aC, Ciro II el Grande toma la ciudad de Babilonia para los persas y se cierra este capítulo de la historia.

Montero Fenollós advierte de que parte de esa herencia colectiva ha sufrido ya daños irreparables debido al bloqueo que ha impedido a Irak importar productos para la conservación de su patrimonio. A eso se ha sumado una situación de necesidad que ha convertido el tráfico de piezas arqueológicas en escandaloso. «Anticuarios de Estados Unidos y el Reino Unido están vendiendo textos de gran trascendencia histórica. Envían catálogos a domicilio. Están rompiendo nuestra historia. Es nuestra memoria lo que está ahí», concluye el historiador con el pesar de quien sabe que todo puede ir a peor si se declara la guerra.

Más información; Jean-Claude Margueron: Los mesopotámicos'. Cátedra. Madrid 1996.

--------------------------------------------------------------------------------

Irak: la historia que se nos va

Por: JUAN-LUIS MONTERO FENOLLÓS /PROFESOR DE HISTORIA ANTIGUA

El nuestro es un mundo que camina a un ritmo frenético e irreflexivo, al compás que le marcan las nuevas tecnologías y las agresivas economías. Estamos asistiendo, casi impasibles, a una revolución que está dando paso a una sociedad poco preocupada por conservar los valores humanísticos y, en definitiva, sus propias señas de identidad. El resultado es la llamada era de la globalización.

Ante esta situación, las modernas ciencias sociales no pueden, ni deben, prescindir de las experiencias del pasado, con el fin de conservar una perspectiva y una referencia sobre las que apoyar sus propios criterios y puntos de vista. No se puede afirmar que el conocimiento histórico sirva para predecir el futuro, ni para proporcionar modelos de conducta humana infalibles. Pero lo que sí parece evidente es la necesidad social de contar con una conciencia de pasado colectivo. Sólo así podremos comprender mejor lo que fuimos y, sobre todo, lo que somos. La incomprensión del presente nace de la ignorancia del pasado.

A más de un lector puede sorprenderle, a primera vista, la siguiente afirmación: muchos de los valores que conforman nuestra sociedad contemporánea tienen su origen en lo que fue el antiguo Irak. Este país fue bautizado por los geógrafos de la Grecia antigua con el nombre de Mesopotamia, es decir, 'la región entre ríos', que no son otros que el Tigris y el Éufrates. Tradicionalmente siempre se nos ha enseñado que el mundo occidental es heredero directo de la civilización grecorromana. Si bien es cierto, esta idea generalizada es más que matizable, ya que el legado de la antigua Mesopotamia fue impresionante. No deseo negar ni minimizar la importancia de Grecia y de Roma para la formación de Occidente; pero se hace necesario reconocer abiertamente que en el país de los dos ríos se sentaron algunas de las premisas fundamentales para nuestra moderna civilización.

Aquí fue donde el hombre realizó el transcendente paso a la sedentarización; aquí nacieron la agricultura y la ganadería; aquí se crearon nuevas tecnologías, como la cerámica o la metalurgia; aquí se desarrollaron ciencias, como las matemáticas; aquí se inventó la escritura hace unos 5.000 años y con ella la mejor vía para transmitir el pensamiento; aquí comenzó una forma de gobierno todavía vigente en nuestros días, como es la monarquía; y aquí fue, por último, donde el ser humano ideó y desarrolló un modelo de vida y de organización social que aún pervive entre nosotros, como es la ciudad. En Mesopotamia, el actual Irak, se encuentra, en definitiva, la cuna de nuestra propia cultura. Por este motivo, me atrevo a lanzar un deseo: Irak debería ser patrimonio de la Humanidad, pues todo Irak es un gran libro de Historia universal. Los orígenes de nuestra civilización están ocultos en sus más de diez mil yacimientos arqueológicos, que durante milenios han esperado silenciosos que los científicos podamos extraer su contenido y ofrecérselo a la sociedad, su legítima propietaria. Para todos aquellos que amamos Mesopotamia y el mundo árabe sería una gran satisfacción poder regresar de nuevo allí, sin dificultad, para recuperar las huellas de su pasado, de nuestro pasado.

Es nuestra obligación preservar ese legado histórico para las futuras generaciones. El bloqueo internacional que viene sufriendo Irak en los últimos años está afectando de forma irremediable a este patrimonio cultural, que hoy en día circula de forma impune -y paradójica- por los mercados de antigüedades de Gran Bretaña y Estados Unidos. En otras palabras, nos están robando nuestra Historia.

Una nueva amenaza de guerra planea sobre este país, y con ella la irreparable y dolorosa pérdida de vidas humanas y la destrucción de nuestra memoria colectiva. En los últimos meses observo con verdadero pavor la frialdad y ligereza con la que nuestros líderes políticos utilizan la palabra guerra. Todos sabemos que no existe una guerra justa, y que ésta siempre es sinónimo de destrucción, dolor y sufrimiento. Toda guerra es un fracaso en sí misma. Pero lo que no todos conocerán es que la historia de Mesopotomia fue el resultado de una larga sucesión de enfrentamientos bélicos y de conquistas. La floreciente llanura mesopotámica fue siempre muy seductora para los pueblos ubicados en las limítrofes montañas del Oeste. Estos pueblos montañeses descendían hasta el valle, aprovechando coyunturas de debilidad política en la zona, para realizar campañas de rapiña, obtener fácil botín y sembrar la anarquía. Las luchas entre la llanura civilizadora y la montaña marginal fueron continuas. De estas frecuentes guerras, de existencia casi endémica, sólo conocemos aquéllas que los monarcas mesopotámicos hicieron grabar en monumentos para perpetuar el recuerdo de sus victorias más gloriosas. La nueva guerra que se avecina no deja de ser otro conflicto bélico fundamentado en el control de las riquezas que, en este caso, encierra el subsuelo iraquí: el preciado 'oro negro'. Por el contrario, esta guerra no solucionará los verdaderos problemas que afectan al mundo árabe y a sus relaciones con Occidente, sino que sembrará esta tierra de dolor y sufrimiento.

«Ahora, la muerte me asusta y he empezado a temerla; y a deambular por la estepa llevando el drama de mi amigo; durante largo tiempo he caminado y deambulado por la estepa. ¿Cómo podría callarme? ¿Cómo permanecer impasible? Mi amigo, a quien yo quería, se ha convertido en arcilla». Estas palabras grabadas por un anónimo escriba en un texto mesopotámico, cuyo origen se fecha hacia 2.650 a.C., recoge el dolor humano por la muerte del amigo. Ese dolor universal es el que yo siento ante esta encrucijada en la que se encuentran Irak y los iraquíes, un país y un pueblo al que me unen profundos sentimientos, además de profesión. No lo olvidemos, no hay mejor arma que la palabra, y la palabra se hizo escrita en Mesopotamia.

--------------------------------------------------------------------------------

Babilonia aún existe si se la nombra

Por: Dra. Ana Mª. Vázquez Hoys, Profesora titular de la U.N.E.D

Cuando faltan las palabras y en estos días de dolor, el recuerdo de las palmeras de Babilonia puede ser un triste recuerdo. Verdaderamente, Yahvé es un Dios vengativo. Una vez más se ha cumplido su maldición.

En mi página web voy a poner las fotos que saqué hace un año. Para mi NO HA MUERTO Babilonia. Mientras su nombre se pronuncie, se repita y se recuerde, existirá.

Los Imperios pasarán. Las personas serán olvidadas. Pero " aunque ya nada pueda devolver el esplendor a la hierba, la belleza a las flores, nada importa, porque la belleza perdura en el recuerdo". Una vez más, llorando.

"ISAÍAS 13,"Duro anuncio contra Babilonia, revelado a Isaías, hijo de Amós.

1. Sobre el monte cubierto de tinieblas plantad el estandarte, alzad la voz, tended la mano y entren los caudillos por las puertas.

2. Yo he dado mis órdenes a los guerreros que tengo prevenidos, he llamado en mi ira a los campeones llenos de alborozo para defender mi gloria.

3. Algazara de mucho gentío sobre las montañas, como de pueblos numerosos:voces de alarma de príncipes y de naciones reunidas. El Señor de los ejércitos ha dado sus órdenes, o pasado revista a su belicosa milicia.

4. La cual viene DE PAÍSES REMOTOS DESDE EL CABO DEL MUNDO: el Señor y los instrumentos de su ira para dejar desierta toda la tierra...

9. Mirad que va a llegar el día del Señor, día horroroso y lleno de indignación, y de ira, y de furor, para convertir en un desierto la tierra, y borrar de ella a los pecadores.

15.Todo el que se encuentre en la ciudad será muerto; y cuantos acudan a su socorro perecerán al filo de la espada.

16. Sus niños serán estrellados delante de sus ojos, saqueadas sus casas, y forzadas sus mujeres.

17. He aquí que yo levantaré contra ellos a los Medos, los cuales no buscarán plata ni querrán oro.

18. Sino que matarán a sastazos a los niños, y no tendrán compasión de las mujeres embarazadas, ni perdonarán a sus hijitos.

19. Y aquella famosa Babilonia, gloriosa entre los demás reinos, de la que tanto se vanagloriaban los Caldeos, será, como Sodoma y Gomorra, arruinada por el Señor.

20. Nunca jamás será habitada ni reedificada por los siglos de los siglos; ni aun el árabe plantará allí sus tiendas ni harán en ella majada de pastores..

21. Sino que se guarecerán allí las fieras y sus casas estarán llenas de serpientes, y allí habitarán las avestruces y allí retozarán los sátiros peludos.

22. Y entre las ruinas de sus palacios resonarán los ecos de los búhos y cantarán las sirenas en aquellos lugares que fueron consagrados al deleite".

-//-

NOS HAN ROBADO A TODOS EN IRAQ. LA DESTRUCCIÓN Y EXPOLIO DEL MUSEO DE BAGDAD.

Madrid, 15 de marzo de 2003

Agradezco que me pidan la opinión. Pero AUN no puedo hablar sin llorar. Me enteré por Televisión el viernes por la noche del saqueo del Museo de Bagdad y no pude dormir. ni hablar con nadie porque AUN NO PUEDO HACERLO SIN LLORAR. Esta mañana me han despertado para pedirme las fotos desde una revista y cuando veo mi foto con la Dama de Warka) me echo a llorar.

¿Mi opinión?. ¿Qué se puede decir cuando roban la máscara de Sargón I
Máscara de un rey acadio, posiblemente Sargón I, descubierta en el templo de Ishtar en Nínive. Museo de Bagdad o las tablillas de Diluvio o el Enuma Elish o el poema de amor de Shulgi o los conjuros de Sagburru?. Los estatuilla de Inanna, las tablillas de Ur, Uruk, Nínive, la biblioteca de Asurbanipal, los encantamientos maklu, los vasos de Uruk, Eridú, Umma, Lagash, la crónica de Gilgamesh, de Gudea, de Senaquerib, los kudurrus casitas de Kurigalzu o Burnaburiash, los restos de los templos de Ishtar , los ladrillo de Adad Nirari, la crónica de Sargón II, las hazañas de los reyes asirios, de Nimrud, Nínive o Assur...los miles de sellos con figuras de dioses, barcos arcaicos de Eridú, obsidiana de Melos, lapislázuli de Afganistan, los tesoros del templo de Uruk, Ur, Lagash, Umma, de Assur, de Nínive, Babilonia, ladrillos con los nombres de los reyes, monedas con la efigie de Alejandro, de los reyes y reinas seléucidas, de los partos...miles de tablillas sumerias, acadias, babilonias, asirias, seleucidas, persas, partas, sasánidas, bibliotecas enteras aún sin estudiar, piezas sacadas de contexto...

Mi opinión no puede referirse a oro, plata o piedras preciosas porque no es ese el valor de los documentos perdidos. El valor de Mesopotamia es, fue y será, el barro. TODO era barro. Algo de piedra. Algo de oro: ¿piedras preciosas?. Ni se ven. El valor es el de la memoria escrita. Los primeros recuerdos de la Humanidad: El Paraíso terrenal, el Diluvio universal, el Arca de Noé, Adán y Eva, ...Los primeros dioses, las primeras oraciones, los primeros cantos de amor, las primeras maldiciones, los primeros contratos, los primeros trazos "legibles". Sobre barro.
En Irak, en cualquier parte de su suelo, todo lo que se eleva más de dos palmos es un yacimiento arqueológico: De barro.

TODOS los ladrillos antiguos que forman parte de los monumentos llevan el nombre del rey que los hizo. Se sube a un zigurat pisando ladrillos rotos con el nombre de un rey. Se pisa los nombres de Nabucodonosor, Karaindash, Gudea o Asurbanipal a cada paso, porque cada trozo de barro de Irak es un trozo de historia. Pero no de SU historia, sino de TODA NUESTRA CIVILIZACIÓN. En Sumer, Akad, Babilonia, Asiria...nacieron los primeros datos que llevamos escritos en el recuerdo, porque muchos pasaron al Antiguo Testamento y de ahí a nuestra propia religión y civilización.

Nos han robado, destruido, a todos, a nuestra HUMANIDAD OCCIDENTAL y ORIENTAL, incluidos a los americanos, el recuerdo de NUESTRO PASADO HISTÓRICO, la justificación histórica de lo que creemos, pensamos, soñamos, sentimos o amamos. El primer nombre , la primera palabra, el primer sueño, la primera creencia en la inmortalidad, el primer nombre de dios, el primer amor, el primer odio, el primer ejercicio escrito en el colegio, cuando aún no sabíamos escribir. Esa primera cartilla que las madres guardamos con amor para cuando nuestros hijos crezcan, con lo primeros palotes. Y yo solo puedo llorar y ni siquiera puedo comentar más de dos palabras con ningún colega porque lloramos. Estamos aterrados y espantados, incrédulos. Arqueólogos con toda la barba, con polvo de cien zigurats, con las manos llenas de ampollas y sangre de manejar la piqueta, con la espalda dolorida de excavar y mirar al suelo, picados de moscas, mosquitos, con sed, curtidos por el frío del desierto o por el calor y los mosquitos de los pantanos. Todos los que hemos levantado del suelo un trozo de arcilla escrito en cuneiforme, en el que, hace 5.000 años, un escriba dejó las huellas de sus dedos y escribió ma-má-má-má, con mano temblorosa, estamos llorando.

Esta es mi opinión y mi dolor. Discúlpenme, pero no puedo resignarme. Aun es muy pronto y escribo desde la pena y la desesperación. Que nadie me diga, como ayer me dijeron:"Eres de las pocas privilegiadas que conocía el Museo de Bagdad". Ha sido un honor y un privilegio, pero también un tremendo dolor. Solo pienso en mis amigos asiriólogos, que tiene que estar mucho peor que yo. Nadie sabe lo que es excavar, leer textos antiguos, dejarse la vida en un corte, los ojos en un documento, la vida en un desierto inhóspito como ellos. Mi opinión es que nos han robado a todos. Nos han violado. Nos han matado el recuerdo histórico de 12.000 años de documentos irremplazables. Yo solo tengo fotos, vídeos y piedras. Y mis recuerdos irremplazables que procuraré compartir con quien me los pida, como ahora. Los originales YA NO EXISTEN. Esa es la pena, MI PENA como persona y como profesional. Ahora ha hablado la persona. No se lo que diré el primer día de clase o si ni siquiera podré decir algo, tal es la barbaridad. Como decía en mi página web, me importan las personas. El dolor de los iraquíes. Sus muertos y heridos. La pérdida de las personas es superior a esta pérdida de materiales arqueológicos que muchos tal vez no entiendan. Pero yo, personalmente, además de haber perdido a niños y jóvenes iraquíes, amigos, camareros, anfitriones, taxistas o vecinos de autobús, lo que he perdido de documento histórico TAMBIEN ERA CASI MI FAMILIA. No solo mi profesión. Aunque muchos de quienes ésto lean no lo puedan entender. Solo puedo decir, en mi dolor, que me han robado, humillado y violado, que nos han robado a todos por 30 monedas de petróleo, y pedir que los dioses los perdonen (a los que han hecho este destrozo, esta barbaridad) porque no saben lo que hacen...

--------------------------------------------------------------------------------


«En boca abierta, entran moscas»

PRIMERA LITERATURA. Tablilla de arcilla sumeria en escritura cuneiforme, con la historia de Gilgamesh y el Toro del Cielo (2600 aC).

«Si muere un hombre pobre, no trates de volverlo a la vida. Cuando tiene pan, le falta la sal. Cuando tiene sal, le falta el pan. Cuando tiene carne, le falta el condimento. Cuando tiene condimento, le falta la carne». Este proverbio de hace 4.100 años no ha perdido actualidad. Lo mismo que «En boca abierta, entran moscas», y una reflexión sobre la riqueza: «Quien tiene mucho dinero puede ser feliz. Quien tiene mucho grano puede estar contento. Pero quien nada tiene puede dormir». «Los seres humanos tenemos un universo común, independientemente de la época», dice Juan-Luis Montero Fenollós, el único español que trabaja sobre el terreno en la antigua Mesopotamia.

La literatura nació entre el Tigris y el Éufrates y, para el asiriólogo, una de sus obras cumbre se escribió sobre arcilla. Se refiere a 'La epopeya de Gilgamesh', un semilegendario rey de Uruk cuya búsqueda de la inmortalidad se narra en doce tablillas. «Es el gran poema de la época. Gilgamesh llega al final a la conclusión de que la inmortalidad es propia de los dioses». 'La epopeya de Gilgamesh' incluye una narración del diluvio. Enlil, el Creador, desata un diluvio disgustado con los hombres y Ea, dios de la Sabiduría, avisa de ello a Utnapishtim y le dice que tiene que construir un arca, y meter en ella a su familia y a los animales. Es el Noé bíblico, pero miles de años antes.

Numerosas tablillas escritas con punzón por los antiguos mesopotámicos circulan hoy en día por el mundo a la búsqueda de un comprador que las incluya en su preciada colección y prive así al resto de la Humanidad de parte de su historia.

------------------------------------------------

Iraq denuncia el expolio de Babilonia

Las arcillas babilónicas han sobrevivido, milagrosamente, durante más de dos mil años.

Por: ALBERTO SOTILLO, ABC, 30-01-03

Iraq calcula que se han robado unas cuatro mil piezas arqueológicas de su patrimonio en el caos que siguió a la guerra. Bombardeos, saqueos, sanciones y falta de ayuda han generado un increíble expolio de la riqueza cultural de este país. La falta de recursos, sin embargo, provoca que las medidas de seguridad y preventivas del hurto no sean todo lo rigurosas que deberían ser.
BAGDAD. Todavía sigue siendo un misterio cómo se han podido conservar algunos zigurats y templos de Babilonia construidos con una arcilla especial que ha aguantado 2.000 años de vientos y tormentas de arena. Lo que no es un misterio es el expolio provocado en el patrimonio arqueológico iraquí por los últimos doce años de guerras y calamidades. Dramático colofón del otro expolio llevado a cabo en tiempos del imperio turco y del protectorado británico, que colmaron de tesoros los museos europeos.

Los bombardeos de los aliados en 1991 dañaron el famoso zigurat de Ur, la ciudad sumeria más importante de Mesopotamia, y afectaron también a las vecinas excavaciones de Telajam. Pero el expolio más grave fue el ocasionado por los saqueos perpetrados durante el período de caos y sublevaciones que siguió a la pasada guerra del Golfo. Unas 4.000 piezas arqueológicas han sido robadas en el país, nos cuenta Jabir Jalid Ibrahim, director del departamento de arqueología y rector del museo del antigüedades de Bagdad. La mayoría de esas piezas desaparecieron en el periodo inmediatamente posterior a la guerra, aunque todavía hoy queda alguna mafia organizada para la venta en el extranjero de objetos históricos. En el interior del país, sin embargo, el tráfico ilícito de piezas arqueológicas es duramente castigado y no parece fácil que nadie quiera correr ese riesgo. No hay gangas artísticas en el bazar.

Piezas localizadas

Muchas de las piezas robadas han sido localizadas; el museo Metropolitan de Nueva York, por ejemplo, custodia unas trescientas, asegura Ibrahim. Pero, hasta ahora, se mantiene la política de no devolver a Irak ninguno de esos objetos hasta que sean levantadas las sanciones impuestas al país. Una lesión que no hace más que ahondar el agravio iraquí, que se siente víctima de un sistemático saqueo de su patrimonio. En un principio, el imperio turco se sintió con las manos libres para vender a los países europeos cuanto creía conveniente de los hallazgos arqueológicos de la época. La primera ley para limitar esas ventas no llegó hasta 1924, cuando la Monarquía hachemí protegida por el Reino Unido acordó que las expediciones arqueológicas europeas se llevarían un porcentaje del 10 por ciento o una de las dos mitades de las piezas dobles que encontraran. Así fue como el Louvre, la British Gallery o el museo Pérgamo de Berlín acumularon sus incontables tesoros mesopotámicos.

El Museo de Antigüedades de Bagdad, de todas formas, sigue siendo una impresionante colección de piezas sumerias, acadias, babilonias, asirias, caldeas, seléucidas, sasánidas y abasíes. Pero, cuando preguntamos a Ibrahim si se ha organizado algún plan para proteger todos esos objetos en caso de ataque norteamericano sobre Bagdad, nos contesta con un lacónico: «Por el momento, el museo sigue abierto hasta la una de la mañana». Y si insistimos, su única respuesta es que él aún no conoce ningún plan sobre el particular.

Los principales monumentos y museos iraquíes suelen estar dignamente preservados. La falta de recursos, sin embargo, provoca que las medidas de seguridad y preventivas del hurto no sean todo lo rigurosas que deberían ser. Ni siquiera hay barreras para las losas con inscripciones cuneiformes con más de dos mil años de antigüedad. Y Jalid Ibrahim se queja de que el embargo les priva de ciertos materiales especiales para el mantenimiento de esas arcillas babilónicas que han sobrevivido milagrosamente durante 2.000 años.

Mantienen, no obstante, contactos directos con la UNESCO y con varios museos y arqueólogos europeos, españoles incluidos, que desean cooperar en el rescate del patrimonio histórico iraquí. Asunto muy diferente es la polémica que acompaña a la política seguida a menudo por el Gobierno iraquí de reconstruir íntegramente ciertos monumentos. Y eso, cemento y ladrillo, han cubierto antiguas ruinas para recrear con todo lujo decorativo los esplendores perdidos del pasado. Una práctica de la que se ha abusado a veces más de la cuenta en Babilonia y otras míticas excavaciones. La polémica, sin embargo, parece haber hecho reflexionar a los propios iraquíes que, como Ibrahim, aseguran que en los restos arqueológicos en pie ya no se reconstruirá más que lo que sea estrictamente necesario.

Aunque no se renuncie a la posibilidad de crear nuevas réplicas de monumentos hoy completamente desaparecidos. Si la situación llega a estabilizarse algún día, Irak es un país con un inmenso potencial turístico. Y las autoridades no ocultan su interés en explotarlo a fondo y en todas sus posibilidades.

--------------------------------------------------------------------------------


Satélites espía 'desentierran' en Irak y Siria la más antigua red de carreteras del mundo.

Conectaba las primeras ciudades hace 5.000 años en Mesopotamia El tráfico continuo de ganaderos y comerciantes abrió rutas que demuestran las estrechas relaciones entre los habitantes de la región

Por: L. A. GÁMEZ/BILBAO, El Correo Digital, 30-01-03

SISTEMA RADIAL. Como cicatrices sobre la tierra, todos los caminos confluyen en Tell Brak, en lo que hoy es Siria. / UNIVERSIDAD DE CHICAGO

EL CONTEXTO

Época: Edad del Bronce, hace unos 5.000 años.

Asentamientos humanos: Existen ya ciudades en Mesopotamia, lo que hoy son Irak y Siria.

Economía: El hombre cultiva la tierra y cría ganado para su subsistencia desde hace milenios. Caravanas de comerciantes viajan entre los núcleos urbanos.

El mundo civilizado: Se limita a Mesopotamia y sus cercanías.

Satélites espía estadounidenses han 'desenterrado' la red de carreteras que hace 5.000 años conectaba los primeros núcleos urbanos de la historia en lo que hoy son Irak y Siria. Los arqueólogos sabían que tenía que existir una trama de caminos entre las comunidades de la antigua Mesopotamia; pero hasta ahora sólo eran capaces de unir los asentamientos humanos con líneas imaginarias. Gracias a las fotografías tomadas entre 1962 y 1972 por los satélites 'Corona' -desclasificadas en 1995 por el presidente Clinton-, los historiadores han descubierto una tupida red de 'autopistas' de la Edad del Bronce. Ya pueden dibujar el mapa de carreteras de la época con precisión de la era espacial.

Las imágenes aéreas no han sacado a la luz las carreteras propiamente dichas, sino sus huellas sobre el paisaje, en forma de depresiones que atraviesan valles y colinas. El continuo tráfico de personas, de ganado -al que se llevaba a pastar o a otras ciudades- y de los carros de comerciantes endureció el suelo hasta hundirlo en el terreno. La anchura de las vías oscila entre 60 y 120 metros; la profundidad, entre 50 y 60 centímetros. Y la primitiva red de comunicación interurbana se mantuvo en servicio hasta el primer milenio antes de Cristo. Entonces, los pobladores de la región destinaron las antiguas carreteras a otro uso: la recogida de arcilla para la fabricación de ladrillos de adobe.

De Nínive a Aleppo

Los autores del descubrimiento mantienen que estamos ante más que un sistema de conexión entre asentamientos y ciudades próximas. «Cuando se ve a escala regional, estos caminos aparecen como segmentos de 'autopistas' más grandes que van de un sitio a otro de acuerdo con un eje Este-Oeste», ha escrito Jason Ur, investigador del Instituto de Oriente de la Universidad de Chicago, en un artículo que aparecerá en el número de primavera de la revista 'Antiquity'.

El hallazgo ha permitido a los expertos salir de su error respecto a la importancia de algunas de aquellas primeras ciudades, que podían tener hasta 20.000 habitantes. Los arqueólogos estadounidenses trabajan en dos asentamientos del noreste de Siria -Tell Brak y Tell Hamoukar-, importantes ya en el tercer milenio antes de Cristo. Las imágenes de los satélites espía, en las que el primero de los núcleos urbanos es el centro de un sistema radial de caminos, demuestran que el segundo también fue mucho más importante de lo que los historiadores creían.

Ur y su colega Tony Wilkinson consideran muy probable que la red de carreteras abarque desde Nínive -en el Norte de lo que hoy es Irak y donde han visto ya caminos- hasta Aleppo -en Siria, cerca del Mediterráneo- y reconocen que el descubrimiento obligará a cambiar la imagen de las comunidades mesopotámicas. A juicio de Ur, la interconexión de los diferentes sistemas de caminos de la región «apunta a la existencia de una economía agrícola mucho más integrada de lo que se pensaba». Los habitantes del mundo civilizado de hace 5.000 años, los únicos que conocían la escritura, vivían ya en un mundo interconectado."

------------------------------------------------------

RESTOS AMENAZADOS

Nínive

La ciudad de Mosul, construida a orillas del Tigris, junto a los restos arqueológicos de la antigua ciudad asiria de Nínive, desde donde gobernaron Babilonia y Asiria reyes como Sargón II en el siglo VIII antes de Cristo. Y de aquel periodo, junto al Tigris, quedan numerosos restos de sus 12 kilómetros de murallas y los restos de la gran Biblioteca de Asurbanipal. Cerca de Mosul están los yacimientos de las ciudades asirias de Nirmud y Jorsabad, con los restos de sus palacios y sus leones y genios alados que guardan las puertas. La antigua Mesopotamia tiene unos 12.000 yacimientos catalogados, Muchos de estos yacimientos ya fueron dañados por los ataques aéreos de 1991. Ahora vuelven a estar amenazados.

Muchas de las piezas procedentes de estos tres yacimientos --"los vestigios de nuestro pasado", se exponían hasta hace unas semanas en el Museo de Irak, en Bagdad. Tal como ya se hizo poco antes de la guerra de 1991, la mayoría fueron trasladadas a sótanos y refugios. Pero las de mayor tamaño continuaron en su sitio, protegidas sólo por simples paredes y cristales, por lo que dado que el museo se encuentra en el mismo barrio que los Ministerios, la estación de ferrocarril, los edificios de radio y televisión, uno de los palacios del Saddam y un cuartel de la Guardia Republicana, el edificio ha sufrido daños y además ha sido víctima del saqueo.

BAGDAD: Restos arqueológicos seleúcidas, sasánidas y del califato abasí

Al sur de Bagdad están los restos de Seleucia del Tigris, excavada por la Misión Italiana. Muy cerca, en pleno Bagdad, cerca del Museo Arqueológico, al otro lado del Tigris, en la zona denominada "Old Bagdad",se encuentran los dos restos más importantes de la época gloriosa del califato abasí, construidos con ladrillos, cuando Bagdad era la capital de un imperio que abarcaba desde el Atlántico hasta el Indico: el palacio de los Abasíess y la antigua universidad, la Mustansiriya, que en el siglo XIII era la más prestigiosa del mundo islámico.

La Mustansiriya ya fue dañada hace doce años, aunque no tanto como el arco de Ctesifonte, en el palacio de las reyes Sasánidas, cerca de a Bagdad, construido en el siglo III, cerca de un centro nuclear muy bombardeado. El arco se agrietó en 1991 y es improbable que aguante más detonaciones. Este arco durante mucho tiempo fue el arco de ladrillo más grande del mundo".

Irak colocó tropas o estacionó aviones Mig cerca de los yacimientos arqueológicos, como los restos de los zigurats de Ur, ciudad natal de Abraham, y Argagout, cuyo zigurat sería la Torre de Babel de la que nos habla el Génesis. Los restos de las torres babilónicas o zigurats fueron dañados por misiles estadounidenses en el 91, al igual que los santuarios shiíes de Najaf y Kerbala, donde están enterrados Alí (cuarto califa y yerno de Mahoma) y Hussein, nieto del Profeta, al refugiarse allí los dirigentes shiíes que se levantaron contra Saddam en 1992.

La mezquita de Samarra

La que fue en su día la mayor mezquita del mundo, la de Samarra, también ha peligrado. Fue construida en el siglo IX y tiene un minarete de 55 metros en forma de espiral, combinando el zigurat babilónico y la arquitectura islámica. La mezquita, dañada en la anterior guerra del Golfo, se encuentra cerca de un complejo petroquímico.

Más información: Página web de la Dra. Ana Mª. Vázquez Hoys

http://www.uned.es/geo-1-historia-antigua-universal/MESOPOTAMIA/LISTA-OBJETOS%20ROBADOS.htm

http://www.uned.es/geo-1-historia-antigua-universal/BABILONIA/Museos.htm

http://www.uned.es/geo-1-historia-antigua-universal/BABILONIA/jardines%20colgantesI.htm


Enlaces sobre el patrimonio cultural iraquí:

http://www-news.uchicago.edu/releases/photos/antiquities/

http://info.uibk.ac.at/c/c6/c616/museum/museum.html

· Museum of Ancient Near Eastern Antiquities (Berlin, Germany)

· Ashmolean Museum of Art & Archaeology (Oxford, UK)

· Mesopotamia (British Museum, London, UK)

· Uruk-Warka Collection (University of Heidelberg, Germany)

· British School of Archaeology in Iraq (London, UK)

· Mesopotamian Collection (Oriental Institute, Chicago, USA)

· Assyrian Collection (Oriental Institute, Chicago, USA)

· The Detroit Institute of Arts, Mesopotamian (Detroit, USA

· Treasures from the Royal Tombs of Ur
(Exhibition, February 6 - May 9, 1999; McClung Museum, Knoxville, USA)

· The Babylonian Collection, Sterling Memorial Library (Yale University, USA)

· Michael C. Carlos Museum, Near Eastern collections
(Emory University, Atlanta, USA)

· Links to other institutions (Oriental Institute, Chicago, USA)"

Enlaces de interés en NATIONAL GEOGRAPHIC.COM:

http://news.nationalgeographic.com/news/2003/06/0611_030611_iraqlooting.html

http://news.nationalgeographic.com/news/2003/06/photogalleries/iraqlooting/

http://news.nationalgeographic.com/news/2003/05/0528_030530_iraqtreasures.html

http://news.nationalgeographic.com/news/2003/05/photogalleries/iraqtreasures_1/

http://news.nationalgeographic.com/news/2003/05/photogalleries/iraqtreasures_2/

***********************************************************

REPORTAJE FOTOGRÁFICO:

Tesoros iraquíes (I)

Tesoros iraquíes (II)

Tesoros iraquíes (III)

************************************************************

El Museo Británico denuncia graves daños de militares americanos al patrimonio iraquí

El Museo Británico denuncia graves daños de militares americanos al patrimonio iraquí

The Guardian, 16 de enero de 2005

Londres- Las ruinas de la legendaria Babilonia han sufrido «daños sustanciales» por el uso que han hecho de ellas las fuerzas estadounidenses y polacas desde la intervención militar en Iraq, según expertos del British Museum. Tras una visita a la zona el pasado mes, los estudiosos constataron desperfectos considerables en los vestigios de la que fuera la antigua capital de Sumeria, según el estudio del museo británico del que se hace eco «The Guardian».

Pese a las objeciones de los arqueólogos, EE UU y Polonia se han servido de las ruinas como depósito militar durante los últimos dos años. «Se trata de una calumnia comparable a lo que sería establecer un campo militar alrededor de las pirámides de Egipto», indica el estudio.

Entre los desperfectos, se han encontrado agujeros y grietas en los ladrillos que formaron los famosos dragones de la imponente puerta de Ishtar. John Curtis, responsable del departamento del Antiguo Próximo Oriente del British Museum, encontró en su visita a las ruinas un pavimento formado por ladrillos de 2.600 años de antigüedad destruido por el paso de vehículos militares, así como varias piezas rotas de la escultura al rey Nabucodonosor (605-562 antes de Cristo). El informe da cuenta del hallazgo de arena, mezclada con fragmentos de las ruinas, utilizada para llenar los sacos de las fuerzas militares.

------------------------------------------------------------

La coalición destruye calles de Babilonia

Por SUE LEEMAN / Associated Press, 16 de enero de 2005

LONDRES. Las fuerzas de la coalición aliada encabezada por Estados Unidos destruyeron con sus pesados tanques buena parte de las calles de ladrillo de la antigua ciudad iraquí de Babilonia, considerada una de las cunas de la civilización, y usaron tierra que contenía fragmentos arqueológicos para llenar bolsas destinadas a servir como muros de protección contra las balas, dijo un informe del Museo Británico.

El museo expresó su preocupación por los amplios daños causados al antiguo centro de la civilización por la fuerza internacional de 6,000 efectivos, bajo comando polaco. La fuerza tiene su sede en la antigua capital de la Mesopotamia.

"Eso equivale a emplazar un campamento militar en la Gran Pirámide de Egipto o en torno a Stonehenge, en Gran Bretaña", escribió el autor del informe, John Curtis, curador del departamento del Cercano Oeste del museo.

Imágenes de dragones en ladrillos de la famosa Puerta Ishtar quedaron estropeadas por grietas cuando alguien intentó sacar los ladrillos, señaló el informe.

Fueron cavadas trincheras en zonas arqueológicas y había fragmentos diseminados por el sitio, entre ellos ladrillos rotos que ostentaban el sello del rey Nabucodonosor, indicó Curtis.

Curtis, quien fue invitado por los iraquíes para estudiar el sitio, también descubrió que gran cantidad de arena mezclada con fragmentos arqueológicos fue llevada al sitio para llenar bolsas usadas como barreras de protección contra proyectiles.

Babilonia, uno de los sitios arqueológicos más importantes del mundo, fue ocupada desde el comienzo de la invasión a Irak por parte de infantes de marina norteamericanos, y en época más reciente, por fuerzas aliadas encabezadas por los polacos. Babilonia se halla a 80 kilómetros al sur de Bagdad.

Los principales sitios de la ciudad: La Puerta Ishtar, las ruinas de Babilonia y el Palacio de Nabucodonosor, se hallan en un lugar separado del perímetro del campamento militar, y son administrados por funcionarios iraquíes como un parque arqueológico para visitantes.

El ejército de Estados Unidos dijo que se ha paralizado el movimiento de tierra y estudia sacar a sus tropas del sitio para proteger las ruinas.

En su informe, Curtis reconoció que al principio la presencia de EEUU había ayudado a proteger el sitio de saqueadores.

Pero tareas subsiguientes, incluida la decisión de cubrir grandes partes del sitio con pedregullo traído de otras partes a fin de crear estacionamientos para vehículos y helipuertos, causó daños.

Lord Redesdale, quien encabeza un comité de arqueología en el Parlamento, señaló, de acuerdo al matutino The Guardian, que lo señalado en el informe era “espantoso”.

"No solo las fuerzas estadounidenses están dañando la arqueología de Irak, sino dañando la herencia cultural de todo el mundo", señaló.

Durante más de 1,000 años, Babilonia fue una de las principales ciudades del mundo. Allí, el rey Nabucodonosor II construyó los Jardines Colgantes, una de las Siete Maravillas del Mundo.

La ciudad declinó y cayó en la ruina tras ser conquistada por los persas liderados por el rey Ciro el Grande alrededor del año 538 antes de Cristo.

--------------------------------------------------------------

Babilonia y los nuevos bárbaros

Los restos de la civilización babilónica continúan yéndose al traste con la ocupación militar de Irak. Un informe del Museo Británico denuncia que fuerzas de la coalición aliada, encabezada por Estados Unidos, destruyeron con sus tanques gran parte de las calles de la antigua capital del imperio y usaron tierra que contenía fragmentos arqueológicos para llenar bolsas destinadas a servir como muros de protección contra proyectiles.

Por Roberto Bardini, 19 de enero de 2005

A mediados del siglo VI antes de Cristo, Nabucodonosor II -el más famoso de los que llevan ese nombre- reina en Babilonia. Además de guerrero y conquistador, el monarca es arquitecto. La ciudad exhibe construcciones monumentales: una doble muralla con puertas gigantescas, avenidas, puentes, canales y el santuario de Marduk, con su zigurat (“escalera al cielo”) de 90 metros de altura, que las escrituras bíblicas identificarán como la Torre de Babel. Aparte de lugar de encuentro religioso, la torre probablemente era un observatorio astronómico.

Cuenta la leyenda que, sin embargo, su esposa Amytis no es feliz en la árida metrópoli, capital de un vasto imperio. Ella es de origen medo y añora la abundante vegetación de su infancia. Entonces Nabucodonosor II ordena construir una serie de terrazas escalonadas llenas de tierra, en las que manda sembrar flores, plantas y árboles. Ése sería el origen de los Jardines Colgantes de Babilonia, una de las siete maravillas del mundo.

Antes, los babilonios habían sido pioneros en el sistema de medición del tiempo, al introducir el sistema sexagesimal dividiendo el día en 24 horas, cada hora en 60 minutos y cada minuto en 60 segundos, que persiste hasta la actualidad.

Durante el gobierno Hammurabi (1792-1750 antes de Cristo), se elabora el primer código de leyes escritas que se conoce en la historia de la humanidad. El código de Hammurabi, famoso por la célebre sentencia “ojo por ojo, diente por diente”, está conformado por 282 decretos. El rey manda grabar las leyes en columnas de piedra de más de dos metros de altura que se distribuyen en todo el imperio. Las primeras palabras definen el objetivo del código: “Para humillar a los malos e injustos e impedir que el poderoso perjudique al débil; para que toda persona perjudicada pueda leer las leyes y encontrar justicia”.

En ese período de la historia, los lejanísimos parientes de George W. Bush y Anthony Blair quizá merodeaban en taparrabos por alguna región de lo que hoy es Europa, buscando un ciervo o un jabalí para comer, o hacían sus necesidades fisiológicas al aire libre.

El arqueólogo alemán Robert Koldewey (1855-1925) inició las excavaciones que descubrieron las inmensas murallas babilónicas, la mayor fortificación urbana de la antigüedad. A partir de 1897, el explorador dedicó 18 años a investigaciones que revelaron una de las obras más importantes de la civilización que dominó el mundo antes del apogeo de Grecia y Roma.

Los restos de la civilización babilónica y los descubrimientos de Koldewey continúan yéndose al traste con la ocupación militar de Irak. Un informe del Museo Británico denuncia que fuerzas de la coalición aliada encabezada por Estados Unidos destruyeron con sus tanques gran parte de las calles de ladrillo de la antigua Babilonia, a 80 kilómetros de Bagdad. Como si esto fuera poco, usaron tierra que contenía fragmentos arqueológicos para llenar bolsas destinadas a servir como muros de protección contra las balas.

La fuerza internacional de seis mil soldados tiene su sede en la antigua capital de la Mesopotamia. “Eso equivale a emplazar un campamento militar en la Gran Pirámide de Egipto o en torno a Stonehenge, en Gran Bretaña”, escribió el autor del informe, John Curtis, curador del departamento del Cercano Oriente del museo.

Imágenes de dragones en ladrillo de la famosa Puerta Ishtar quedaron estropeadas por grietas y se cavaron trincheras en zonas arqueológicas, indica el reporte. Según Curtis, se encontraron fragmentos diseminados por el lugar, entre ellos ladrillos rotos que ostentaban el sello del rey Nabucodonosor.

Pero el remedio fue peor que la enfermedad. El ejército de Estados Unidos afirmó que se ha paralizado el movimiento de tierra y estudia sacar a sus tropas del sitio para proteger las ruinas. Pero tareas posteriores, incluida la decisión de cubrir grandes partes del sitio con pedregullo traído de otras partes a fin de crear estacionamientos para vehículos y helipuertos, causaron más daños irreversibles.

Lord Redesdale, quien encabeza un comité de arqueología en el Parlamento inglés, declaró al diario The Guardian, que lo señalado en el informe era “espantoso” y que “las fuerzas estadunidenses no sólo están dañando la arqueología de Irak, sino la herencia cultural de todo el mundo”.

Hoy, con la ocupación de los nuevos bárbaros, los iraquíes ni siquiera pueden recurrir al antiquísimo código de Hammurabi para “impedir que el poderoso perjudique al débil” y que “toda persona perjudicada pueda encontrar justicia”.

----------------------------------------------------------------------

Irak, ¿cuna de la civilización, tumba del Imperio? Profundas modificaciones en la sociedad mundial.

MARIO SANOJA OBEDIENTE*
IRAIDA VARGAS-ARENAS*

My Captain does not answer, his lips are pale and still. [1]

La cuna de la domesticación de plantas y animales, según lo que sabemos hasta ahora, se halla en las tierras altas de Irak, Siria, Turquía e Iran. El origen de la civilización, la fundación de las primeras ciudades, la invención del alfabeto, de la alfarería, la rueda, la irrigación y la agricultura, ocurrió en el valle de los ríos Tigris y Eúfrates, donde -según los textos bíblicos- se hallaba localizado el Paraíso Terrenal. Para entender la horrible catástrofe cultural y humana que está ocuriendo como resultado de la invasión estadounidense, es bueno mostrar en simultáneo lo que significa Irak para la cultura universal y lo que significa la guerra de exterminio contra el pueblo iraquí, montada por los actuales gobernantes del país más poderoso de la tierra, sangrientos e insensibles mercaderes de la muerte.

La Cuna de la Civilización

Jacobo Borges, Red Voltaire.net, 13 de enero de 2005

Según las investigaciones arqueológicas que se han realizado en Irak desde hace más de un siglo, el sitio de Palegawra, Distrito de Sulimanyah, indica que hacia 12.000 años antes de Cristo, durante el Pleistoceno Superior, ya existían en las montañas Zagros, poblaciones de tipo mesolítico, recolectores, cazadores que habitaban en campamentos cavernarios y manufacturaban una industria de artefactos de sílex apropiada para tales fines. Cazaban y. al parecer. ya habían comenzado a domesticar, entre otros, mamíferos como el onagro (Equus hemionus), ovejas (Ovis orientalis), cabras (Capra hircus aegagrus), vacunos (Bos primigenius) y cerdos (Sus scrofa). Las evidencias más importantes de domesticación de animales, particularmente ovejas, provienen del sitio Zawi Chemi Shanidar, hacia el noveno milenio antes de Cristo.

La presencia de microlitos de sílex engastados en mangos de madera o hueso, manos y piedras de moler, sugiere la existencia de cuchillos para segar cereales y artefactos para la molienda de los mismos. El sitio arqueológico de Jarmo, norte de Irak, revela que para el séptimo milenio antes de Cristo ya existían aldeas sedentarias integradas por casas hechas de bahareque. Sus habitantes ya habían domesticado la cebada, dos especies de trigo y arvejas, así como las ovejas y las cabras, iniciando así mismo la manufactura de alfarería. El inicio del urbanismo se manifiesta en el sitio de Tell es-Sawwan, cerca de la actual ciudad de Samarrá, donde aparecen viviendas familiares defendidas por muros de barro seco.

El sitio de Tell Hasuna, en el norte de Irak, nos indica la existencia de poblaciones humanas plenamente neolitizadas entre 6000 y 4500 años antes de Cristo, que manufacturaban alfarería policromada. Las viviendas eran fabricadas con adobes, conteniendo espacios para guardar las cosechas, evidencia de una producción excedentaria que permitía mantener una clase de funcionarios y trabajadores que no se dedicaban directamente al cultivo de la tierra.

La continuación la Revolución Neolítica en Irak está evidenciado por una serie de importantes sitios como Tell el Halaf, Ras Shamra y Tepe Gawra, estimulada por la presencia de ricas tierras aluviales a lo largo del Eúfrates y el Tigris, donde se practicaba la agricultura, el pastoreo de animales, la caza y la pesca, propiciando el surgimiento de lo que podríamos llamar la primera civilización neolítica a lo largo de dichos ríos. Ciudades como Al’Ubaid y Uruk, fundaciones de la civilización Sumeria, testimonian los albores de la Revolución Urbana, de la escritura pictográfica, culminando con el Primer Período Dinástico de la Civilización Sumeria hacia el año 3000 antes de Cristo. [2]

Hacia 2370 antes de Cristo, aparecen el legendario rey Sargón y sus seguidores de origen semítico, quienes fundan la ciudad de Agade, al sur de Babilonia. A ésta le suceden otras dinastías como la Akkadia, Ur, hasta la primera dinastía de Babilonia en 1990 años antes de Cristo y la aparición del reino de Hammurabi, el año 1800 antes de Cristo. Durante su reinado se popularizó, para las relaciones comerciales, la utilización de la escritura cuneiforme y el idioma akadio.

Hacia el año 1595 antes de Cristo, la Primera Dinastía de Babilonia fue destronada por los Hittitas y los Kassitas, quienes a su vez iniciaron una nueva dinastía. La fundación de otros centros de civilización contemporáneos en Egipto y Assyria, dio pie a la integración de extensos imperios en el Medio Oriente y el Norte de África como el Nuevo Imperio de Babilonia, 625 a 539 años antes de Cristo, el cual posteriormente habría de ser conquistado por los ejércitos persas comandados por Alejandro Magno.

Ex Oriente Lux

Desde el núcleo civilizador del Oriente Medio, el impulso de las culturas neolíticas se extendió hacia la cuenca del Mediterráneo y el mar Egeo. A través de los pueblos originales de los Balkanes, el valle del Danubio y Europa Central, las nuevas tecnologías del cobre, el bronce y luego del hierro, la manufactura de la alfarería, el uso del arado, de la rueda y la domesticación del caballo, se difundieron hasta las poblaciones originales de la Europa Occidental, quienes modelaron estos adelantos de una manera orgánica y nueva según sus propias necesidades.

La ideología neolítica, en esta primera globalización de la cultura, llegó a las Islas Británicas hacia 3500 años antes de Cristo, culminando alrededor de 1400 años antes de Cristo en la Edad del Bronce y la introducción del hierro por pueblos de posible origen Celta y Germánico alrededor del año 250 antes de Cristo.

En el último siglo antes de Cristo, las legiones romanas al mando de Julio César iniciaron la conquista y la colonización de las Islas Británicas. Para el primer siglo después de Cristo, Claudio y Adriano ya habían consolidado los asentamientos romanos en las islas, iniciándose la historia escrita del pueblo británico.

De ese sustrato original, modificado y enriquecido con los aportes de los pueblos germánicos y normandos, sugieron los primeros colonizadores ingleses que se asentaron en el noreste de Norteamérica, núcleo inicial de lo que devendría posteriormente, a finales del siglo XVIII, los Estados Unidos de Norteamérica. Parece paradójico que los actuales líderes de esa nación, surgida en buena parte de las corrientes culturales originadas a partir de la civilización que vio la luz en Irak hace 10.000 años, hayan enviado sus legiones y sus mercenarios a este país para destruir, precisamente, sus creaciones.

Rumanos, polacos, checos, descendientes al parecer de antiguas poblaciones danubienses romanizadas o germanizadas, hondureños, puertorriqueños, dominicanos, mexicanos, descendientes de las milenarias poblaciones surgidas del noreste de Asia, todos se han encontrado también, por diferentes razones, para destruir la cuna de la vieja civilización, aniquilando asimismo a sus actuales pobladores que abrazaron la fé del Islam hace ya casi 1500 años.

Tiempo de Mercaderes Sangrientos

Contemplando desde su elevado sitial sobra las orillas del Potomac la tragedia y la muerte que los soldados de su querida patria esparcen sobre Irak, Abraham Lincoln quizás reflexione también, silencioso, sobre la miseria humana que ha caído sobre su propio pueblo, mientras, como diría Neruda, el viento del sur resbala sobre su sepultura trayendo voces y briznas de ciudades y árboles, y el angustiado espíritu del poeta le pide "...Que nada de esto pase/ Que despierte el Leñador/ Que venga Abraham con su hacha..../ contra los nuevos esclavistas/ contra la mercadería sangrienta que quieren vender..." [3]

La sociedad epígono de la vieja civilización, agita espasmódicamente sus brazos armados con los más terribles instrumentos de destrucción, masacrando sin piedad los niños y niñas apenas en flor, a sus padres y abuelos, haciendo polvo las humildes casas de adobe de los fellah de Fallujah, de la milenaria Samarrá, de Bacqubá que se baten para recuperar el honor y la libertad de su patria mancillada por las legiones extranjeras, con la complacencia cobarde de los traidores irakíes que dicen gobernar, escondidos tras sus bayonetas, sus modernos misiles, tanques y aviones.

La momentos oscuros de la historia reciente vuelven a nublar nuestro horizonte: Guernika, Lidice, Oradour, Nagasaki. Hiroshima, Panamá, Deir Yassin, Sabra y Chatilla, donde las manos de los mismos fascistas, herederos del culto solar y de la swastika, cosecharon cuerpos mutilados, pueblos y ciudades reventadas a bombazos.

Para borrar la historia del pueblo irakí, las evidencias de su vieja civilización, los extraordinarios museos arqueológicos que guardaban los testimonios materiales del Origen de la Civilización, las bibliotecas donde reposaban los textos milenarios del Islam, fueron saqueados y quemados, vendidos sus objetos al mejor postor, horrible crimen contra la Cultura Universal que no podrá quedar impune.

Habría que decirles como el poeta Neruda: "¿Qué puedes tú, maldito, contra el aire? ¿Qué puedes tú, maldito, contra todo/lo que florece y surge y calla y mira/ y me espera y te juzga?" [4]

¿La Tumba del Imperialismo?

El mundo ha visto surgir y desplomarse poderosos imperios. ¿Quién habría pensado en el año 100 después de Cristo, cuando el poderío de Roma se hallaba en su esplendor, que el Coliseo, el Foro Romano, el Arco de Tito, la Columna de Trajano, Villa Adriano y otros símbolos del Imperio serían alguna vez solamente ruinas para ser visitadas por los turistas? El colapso de los imperios no comienza por el centro, sino por su periferia. Roma comenzó a resquebrajarse como consecuencia del quebranto de su periferia. Tanto el Imperio Español, como el Británico y el Fancés comenzaron también a colapsar cuando perdieron el poder para controlar su periferia.

El colapso de la Unión Soviética no significó solamente la derrota del campo socialista, sino más bien la derrota de un imperio mundial bifronte donde luchaban una forma de capitalismo centrado en el mercado, contra otra forma de capitalismo centrado en el Estado. Como acota Wallerstein [5], los Estados Unidos no ganaron la guerra fría sino que también la perdieron, porque la guerra fría no era un juego que se pudiera ganar, sino un minué que había que bailar.

El proceso imperial de acumulación de capitales requiere la existencia de un orden mundial jerárquico, razón por la cual los Estados Unidos, cabeza de ese imperio, castigan a todos los países, tal como Cuba y Venezuela, que tratan de sacudirse de su yugo, en tanto alaban a los gobiernos que, como vemos en América Latina, les entregan su soberanía atada de pies y manos vía la incorporación al Tratado de Libre Comercio, sin consultar a sus ciudadanos/as.

El fin de la Guerra Fría gestó el surgimiento de un mundo multipolar, caracterizado por diferentes procesos de acumulación de capitales: la Comunidad Europea, La República Popular China, la India, Iran, la Federación Rusa y ahora el bloque de países caribeños y suramericanos: Cuba, Venezuela, Brasil. Argentina, Uruguay y Bolivia que avanzan hacia la constitución de una comunidad multilateral, de un proceso relativamente autónomo de acumulación de capitales a pesar de los esfuerzos norteamericanos para derrocar sus gobiernos como es el caso de Venezuela. Dentro de este fluido cuadro internacional, surge también la presencia ominosa de un Estado islámico transnacional, fundamentalista, con un enorme poder económico e ideológico alimentado por los graves errores políticos cometidos por las administraciones norteamericanas.

El costo de la lucha contra Al Qaeda, lo están pagando particularmente los ciudadanos/as estadounidenses, que han visto con preocupación el asalto contra sus derechos ciudadanos y el acceso al poder de la Casa Blanca del grupo fundamentalista cristiano más reaccionario y fanático de ese país. La guerra de Irak está minando los soportes morales del imperio norteamericano, sin que se vislumbre otra salida que la retirada de las legiones invasoras. La invasión a Irak ha demostrado militarmente lo que ya decía Clausewitz, que la guerra se gana con gente, no solo con equipos militares sofisticados.

El petróleo irakí, causa fundamental de la invasión norteamericana, no podría ser explotado con provecho dentro de un futuro previsible. La guerra produce ganancias a los mercaderes que se han apoderado del gobierno, a costa del empobrecimiento del pueblo norteamericano. Mientras la geografía de Irak y la distribución demográfica de su población se altera con la enorme cantidad de individuos infantiles y jóvenes que han sido y seguirán siendo asesinados y torturados por las tropas ocupantes, el desarraigo masivo de poblaciones, la devastación de ciudades, la destrucción de los servicios, de la producción, de los medios de comunicación, de la vida social y familiar, de la cultura, el sufrimiento y la humillación profunda a la cual ha sido sometido el pueblo irakí, producirá finalmente un cambio estructural profundo que afectará también al resto de los países árabes y particularmente del Oriente Medio.

Ante la pasividad cómplice de los diversos gobiernos árabes frente al holocausto de los irakíes, sus pueblos no hallarán más recurso que apoyar las organizaciones que combaten a los Estados Unidos y sus aliados en el Medio Oriente, quienes sin duda se dotarán de armas artesanales de destrucción masiva. Iran, el país más extenso de la región, es también una gran potencia militar y económica. Desde la lejana época imperial del Sha Rezah Palevi, Iran estaba procurando tener armas nucleares y muy posiblemente ya las tiene en secreto junto con los misiles para transportarlas, lo cual explica la moderación de la diplomacia norteamericana y de la Comunidad Europea en relación al tema.

El gobierno de los Estados Unidos se ve enfrentado a dos opciones igualmente destructivas: 1) quedarse empantanado en Irak luchando ad infinitum una guerra colonial imposible de ganar que terminará por alterar el equilibrio político del Medio Oriente y el Asia Occidental y 2) abandonar Irak, que ya hoy día es una realidad social diferente a la pasiva nación domesticada por la dictadura de Saddam, antiguo cliente del gobierno norteamericano, frustrada, llena de odio hacia sus invasores, consciente que puede organizarse para combatir con éxito al mismo ejército más poderoso del mundo. Si se quedan, las tropas invasoras no podrán salir; si se van, no podrán volver.

Las relaciones políticas de los Estados Unidos con el resto del mundo, tampoco volverán a ser las mismas después del genocidio cometido en Irak. El mismo pueblo estadounidense, por su parte, ya perdió la inocencia política. Ahora perciben en carne propia lo que significa vivir bajo un gobierno fascista y represivo. En Cuba y el Caribe Oriental, en Venezuela, Brasil, Argentina, Uruguay y Bolivia los cambios que se han operado y que se siguen produciendo, permiten suponer que se avanza hacia la concreción de una comunidad económica y una potencia energética regional, Mercosur, vinculada sí a los Estados Unidos, pero también a China, Rusia, La India, Irán y la Comunidad Europea. En Colombia, no es de extrañar que la presión de los grupos vinculados a la industria y el comercio, así como el hastío de la guerra civil que experimenta ya la mayoría de los/as colombianos/as, prevalezcan sobre los terratenientes fascistoides y la narcopolítica, forzando el estallido de la paz, inclinando quizás dicho país hacia la comunidad del Mercosur.

La tragedia de Irak ha ocasionado, en corto tiempo, profundas modificaciones en la sociedad mundial. Ellas serán determinantes para que el imperio tenga que revisarse y transformarse para adaptarse a las nuevas realidades sociales que han surgido, tanto en su propio país, como en el resto del mundo, como secuela del drama irakí. A pesar de sus prácticas seculares para atemorizar a los países más débiles, el golem, el ogro salvaje del imperialismo ya no seguirá perseverando por mucho tiempo en su táctica habitual de utilizar la fuerza bruta para moldear el resto del mundo a su imagen y semejanza. Sic transit gloria mundi.

*Mario Sanoja Obediente. Doctor en antropología, profesor titular UCV, investigador nacional nivel IV Conacit, individuo de número de la Academia Nacional de la Historia.

*Iraida Vargas-Arenas. Doctora en Historia y Geografía, Universidad Complutense de Madrid, Profesora titular UCV, investigadora nacional nivel IV Conacit.

[1] Walt Whitman. Leaves of Grass: O Captain! My Captain!

[2] Gordon Childe.1958. The Most Ancient East

[3] Pablo Neruda1955. Canto General: IX. Que Despierte el Leñador

[4] Pablo Neruda.1955. Canto General: X.El Fugitivo

[5] Emmanuel Wallerstein. 1998. Despues del Liberalismo

----------------------------------------------------------

Llanto y risa por Babilonia

Por Dra. Vázquez Hoys en el Foro Terrae Antiqvae, 19 de enero de 2005

Cuando comenzó la guerra de Irak y ante la destrucción de Museo de Bagdad, mostré mi indignación y mi dolor. Ahora, las "noticias" de la destrucción de Babilonia me sorprenden. Tal vez porque Babilonia desapareció hace ya tanto tiempo que no queda más que el recuerdo y la bella descripción de Herodoto. Pero poco más.

En la llanura mesopotámica se pierde la vista a lo lejos. Cuando hay una mínima elevación, es un tell: Un yacimiento. Ladrillos. El suelo está salinizado y solo son magníficos los restos de las zigurats o torres escalonadas de ladrillos crudos. Lo ÚNICO que de verdad quedaba en pie. De la antigua Babilonia de Herodoto solo quedaban ruinas, un campo arrasado, montones de ladrillos, eso si: La mayoría de ellos con la marca de Nabucodonosor, en el patio de cuyo palacio murió Alejandro Magno.

¿Por sus calles de ladrillo de hoy pasan los tanques?. Los pavimentos, de los que quedaban pocos metros cuadrados, eran cuando yo los vi de asfalto, como los de ahora en occidente. Y los únicos edificios en pie de ladrillo que quedaban eran dos reconstrucciones de época de Saddam Hussein. De lo demás...ladrillos machacados, caídos, destruidos por las sucesivas invasiones.

Tal vez por eso no hay que rasgarse las vestiduras en este momento por "la destrucción de Babilonia", a pesar de que, gracias a los dioses, se ha oído por fin la voz del profesor Curtis, director de las Antigüedades Orientales de Museo Británico. Y no hay que rasgárselas AHORA por dos motivos, en mi modesta opinión: Primero, porque ya se la ha destruido tantas veces que solo queda el solar. En segundo lugar, porque ES INDESTRUCTIBLE. Es TAN importante lo que de Babilonia salió, que es INMORTAL, porque está en la base de lo que creemos, pensamos, sentimos: El teorema de Pitágoras, para empezar, la trigonometría, la óptica, la astronomía, NUESTRA religión y la de los vecinos, las procesiones, las Madres Vírgenes, el Hijo que muere y resucita...los ladrillos vidriados, las bóvedas, el Paraíso, el Diluvio (antes sumerio)...Me podía pasar toda la noche escribiendo y no acabaría con la importancia de Babilonia, como ciudad y como región en la que gobernaron DIEZ DINASTÍAS y cuya primera destrucción, la de la Babilonia amorita de Hammurabi, tuvo lugar en 1595 a.C. por los hittitas.

De la Babilonia de la figura de abajo solo queda el recuerdo y los ladrillos de la Puerta de Ishtar, que se ha reconstruido en el Museo de Berlín. Gracias a Marduk y a Ishtar, el original NO ESTABA en Babilonia. Y aunque con evidente emoción me paseé en los cimientos de la Puerta de Ishtar en Babilonia justo un año antes de empezar la guerra actual...creo que todo es reconstrucción moderna. Por lo que si me preocupo es por las zigurats. Borsippa, Ur, Dur Kurigalzu...la torre de la mezquita de Samarra, las tumbas de los reyes asirios, que AUN no se sabe donde están...Pero Babilonia, la Babilonia de Hammurabi, la casita, la amorita, la de la DInastía de Isin, AUN está (gracias a los dioses, susu dioses Ishtar y Marduk sobre todo) DEBAJO del montón de ladrillos actuales, amontonados y tirados por mil guerras y DEBAJO de las trincheras que hoy han hecho sus últimos invasores. Lo que si lamento es la destrucción de los fondos del Museo de Bagdad. Y que en las tiendas de anticuarios enfrente del British, en Londres, se pueda comprar una tablilla de barro de época de la III Dinastía de UR (fines III milenio a.C.) por unas 25.000 ptas.: Hoja (en barro) de un libro que YA nunca se podrá leer entero. Ni revelarnos su cultura más que a trocitos. ¡Si nos maravilla lo poco que sabemos de ella...como sería¡

Puede ser que ESE sea el importante mensaje del Profesor Curtis: Babilonia nos suena a todos. Y por eso se refiera a Babilonia COMO REFERENCIA Pero LO IMPORTANTE ES TODO IRAK, todo el Próximo Oriente, que como ya dije al comenzar la guerra, ES nuestra memoria histórica, la de Occidente, USA incluida. Y nos la están robando los ejércitos invasores, con la excusa de la libertad.

Creo que en mi web (www.uned.es/geo.1-historia-antigua-universal)hay fotos de mi viaje a Babilonia.

Y creo también que, por lo mismo que ahora nos rasgamos las vestiduras, se aclamó a Alejandro Magno, al que los iraníes AUN maldicen y llaman Alejandro el Maldito. Él quemó Persépolis, entre otras cosas, aunque para compensar por eso le atribuyen 70 Alejandrías. Esas destrucciones son, en mi opinión, MÁS importantes que el joven rey amase a Hefestion y a Bagoas.

Los sacos para protegerse en las trincheras que han abierto los soldados en Babilonia se han llenado, pues, de tierra de Mesopotamia. Y al establecerse SOBRE un yacimiento arqueológico...se han servido de él. Sacrilegio. Anatema.
Pero el ejército americano-polaco o de donde sea se ha resguardado de posibles ataques EN LOS ÚNICOS MONTONES DE RUINAS QUE HAY en muchísimos kilómetros a la redonda. Desde el punto de vista de la logística, perfecto. Y recordemos que cuando yo me rasgaba las vestiduras al quejarme de la destrucción del Museo de Bagdad, alguien observó, con razón que por que no me quejaba de los muertos de Irak.

Era tan obvio que primero son las personas, que AHORA quiero recordarlo y hacerme en voz alta la reflexión y la consideración: Más vale la vida de cualquier ser humano, americano, polaco o iraquí, que un solo ladrillo histórico. Lloremos, pues, por el hombre y deploremos las guerras que nos matan la memoria histórica y a los hombres del presente, a los que pudieron construir el futuro.

Así pues, todo mi amor y mi recuerdo a los habitantes de la que, como ayer y durante muchos siglos , es hoy una tierra mártir, porque es una tierra rica, campo abonado para las rapiñas de los locos y los malditos conquistadores: Irak y todo el Próximo Oriente.

Mi única esperanza es que, como tierra inmortal, renazca como el Ave Fénix una vez más, para seguir maravillándonos con la sabiduría que conserva en sus entrañas. Por eso hay que reír, porque no hay invasión ni guerra que pueda destruir los cimientos de cuatro mil años de cultura. Y cuando TODOS los que hoy somos, no seamos, Babilonia seguirá existiendo y dando trabajo a las futuras generaciones de arqueólogos, que expondrán en los Museos ladrillos con el sello de Nabucodonosor II dentro de sacos de tierra con la marca US ARMY y debajo el cartel: "Babilonia. Excavaciones del siglo XXI d.C. Objetos procedentes de la invasión americana", al lado de los objetos procedentes de la primera invasión hittita de 1495 a.C. y objetos de la invasión macedonia del siglo IV a.C. Espero que se ponga, además, "Bush el Maldito", como se puso en el pavimento del hotel de Bagdad, a la entrada, para que todo el mundo lo pisase.

***********************************************************

REPORTAJE FOTOGRÁFICO:

Tesoros iraquíes (I)

Tesoros iraquíes (II)

Tesoros iraquíes (III)

************************************************************

Los Ángeles acoge la ambiciosa exposición 'Tutankamón y la edad dorada de los faraones'

Los Ángeles acoge la ambiciosa exposición 'Tutankamón y la edad dorada de los faraones'

Foto: Entry hall to the Tutankhamun and the Golden Age of the Pharaohs exhibit. (David Sprague / The Los Angeles Daily News)

***Reportaje fotográfico completo

El Gobierno egipcio espera recibir unos 40 millones de dólares para su programa de preservación con las ganancias de esta muestra.

Uno de los mayores descubrimientos arqueológicos se encuentra desde hoy en California. Tutankamón y la edad dorada de los faraones, con 130 objetos de la tumba del joven faraón, ha ya sido calificada como el “taquillazo” de las exposiciones. Los Ángeles es el lugar perfecto para esta muestra porque es “una ciudad que ama la juventud y está obsesionada con la resurrección de sus ídolos. Y ésta es la mejor resurrección en 3.000 años", bromeaba ayer Terry D. García, vicepresidente de programas de la National Geographic Society, que participa en la organización.

Cerca de 130 objetos de la tumba de este faraón, llamado "niño rey" por lo joven que fue durante su breve reinado, y de sus legendarios parientes, se exponen a partir de hoy en una exposición que cuenta con una inversión de varias decenas de millones de dólares del sector privado que se han invertido con la idea de captar la atención de 1,2 millones de personas. En Los Ángeles comienza una gira de dos años por otros tres museos en Estados Unidos, que espera dejar un impacto económico de mil millones de dólares gracias a estos faraones que se niegan a morir definitivamente.

Las cifras son ambiciosas pero fáciles de conseguir a juzgar por las 300.000 entradas ya vendidas en Los Ángeles antes de la inauguración. La fascinación del público por el antiguo Egipto y, en concreto, por la figura de Tutankamón ayuda, como ya demostraron los ocho millones de personas que disfrutaron de la última visita de este faraón hace más de 25 años a Estados Unidos.

La misteriosa muerte del rey Tut

El reinado de este faraón fue breve, pero la juventud del rey Tut y su misteriosa muerte, posiblemente de gangrena, es un tema que ha fascinado durante años al público y a los profesionales. Además su tumba, descubierta por Howard Carter en noviembre de 1922 en el Valle de los Faraones, es clave en el estudio del Antiguo Egipto dadas las vastas riquezas no expoliadas que escondía desde su construcción hace más de 3.300 años.

Este es el primer viaje a Estados Unidos de todos los objetos de la exposición, preservados habitualmente en Egipto. Entre ellos está la corona de oro en forma de serpiente del faraón, la daga que tenía en su mano momificada o un detallado sarcófago del tamaño de una muñeca que contenía su hígado. Pequeñas maravillas que sustituyen, u ocultan, la falta de otras piezas más conocidas -aunque sea en foto- por el gran público, como la máscara de oro de su rostro o alguno de sus sarcófagos.

Los organizadores de la exposición no han querido correr riesgos y en la profusa campaña publicitaria, que va desde las revistas de arte a los supermercados y las marquesinas de los autobuses, utilizan la foto de este pequeño sarcófago ampliada para dar la sensación de que se trata de la famosa máscara. Con esta exposición, el Gobierno egipcio espera recibir unos 40 millones de dólares para su programa de preservación.

Fuente: EFE - Los Ángeles, ELPAIS.es - Cultura - 16-06-2005 - 00:54
Enlace: http://www.elpais.es/articulo.html?xref=20050616elpepucul_2&type=Tes&anchor=elpporcul

--------------------------------------------------------------------------

(2) Se inaugura en Los Angeles ambiciosa exposición de Tutankamon

Las estrellas del antiguo Egipto llegan a Los Angeles con la inauguración de 'Tutankamón y la edad dorada de los faraones', la exposición más ambiciosa de uno de los mayores descubrimientos arqueológicos del mundo.

Cerca de 130 objetos de la tumba de este faraón, llamado 'niño rey' por lo joven que fue durante su breve reinado, y de sus legendarios parientes brillarán a partir de mañana ante los ojos de los californianos con la inauguración de una exposición calificada como el 'taquillazo' de las exposiciones.

El término tiene una clara explicación: con una inversión de varias decenas de millones de dólares del sector privado, la exposición espera captar en Los Angeles la atención de 1,2 millones de personas.

Este es el comienzo de una gira de dos años por otros tres museos en Estados Unidos, que espera dejar un impacto económico de mil millones de dólares gracias a estos faraones que se niegan a morir definitivamente y pervivir en el tiempo.

Las cifras son ambiciosas pero fáciles de conseguir a juzgar por las 300.000 entradas ya vendidas en Los Angeles antes de que la exposición abra sus puertas mañana.

'Es el perfecto lugar para comenzar la gira, una ciudad que ama la juventud y está obsesionada con la resurrección de sus ídolos. Y ésta es la mejor resurrección en 3.000 años', bromeó hoy Terry D.García, vicepresidente de programas de la National Geographic Society, que participa en la organización.

La fascinación del público por el antiguo Egipto y en concreto con la figura de Tutankamón ayuda, como ya demostraron los ocho millones de personas que disfrutaron de la última visita de este faraón hace más de 25 años a Estados Unidos.

Su reinado fue breve, pero la juventud del rey Tut y su misteriosa muerte, posiblemente de gangrena, es un tema que ha fascinado durante años al público y a los profesionales.

Además su tumba, descubierta por Howard Carter en noviembre de 1922 en el Valle de los Faraones, es clave en el estudio del Antiguo Egipto dadas las vastas riquezas no expoliadas que escondía desde su construcción hace más de 3.300 años.

Este es el primer viaje a Estados Unidos de todos los objetos de la exposición, preservados habitualmente en Egipto.

Entre ellos está la corona de oro en forma de serpiente del faraón, la daga que tenía en su mano momificada o un detallado sarcófago del tamaño de una muñeca que contenía su hígado.

Pequeñas maravillas que sustituyen, u ocultan, la falta de otras piezas más conocidas -aunque sea en foto- por el gran público, como la máscara de oro de su rostro o alguno de sus sarcófagos.

'Hay más de 50 objetos de su tumba y cada uno capturará tu corazón. El rey Tut es mucho más que su máscara', recordó hoy Zahi Hawass, responsable del Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto, y bautizado en la meca del cine como el 'Indiana Jones de los arqueólogos' por su conocimiento y sus descubrimientos en el área.

Aún así, los organizadores de la exposición no han querido correr riesgos y en la profusa campaña publicitaria, que va desde las revistas de arte a los supermercados y las marquesinas de los autobuses, utilizan la foto de este pequeño sarcófago ampliada para dar la sensación de que se trata de la famosa máscara.

En toda su grandeza, la exposición no se libra de las críticas, en especial cuando el precio por entrada es de 30 dólares.

Esta es la razón por la que el Museo Metropolitano de Nueva York se negó a albergar en esta ocasión el legado del rey Tut que hace un cuarto de siglo recibió con todos los honores.

'No habrá más almuerzos gratuitos', amenazó Hawass insistiendo en la necesidad de financiar la preservación del Antiguo Egipto, que de otro modo se perderá en el próximo siglo dado su rápido deterioro.

Con esta exposición, el Gobierno egipcio espera recibir unos 40 millones de dólares para su programa de preservación.

'Razón de más por la que tienen que participar las empresas privadas', añadió Hawass, resaltando la labor de compañías -como la empresa promotora de conciertos AEG- que han financiado buena parte de los gastos.

Más habituados a organizar espectáculos, el presidente de AEG, Timothy J. Leiweke, vio pocas diferencias con una exposición de faraones.

'Es similar a un concierto de los Rolling Stones, una gira de despedida que dura tres años', bromeó convirtiendo a Tut en el mayor rockero del antiguo Egipto.

Fuente: Terra Actualidad – EFE, 16 de junio de 2005
Enlace: http://actualidad.terra.es/cultura/articulo/se_angeles_tutankamon_354755.htm

-------------------------------------------------------------------

(3) Con todo y controversia, llega el rey ‘Tut’ a Los Ángeles

La exposición de artefactos egipcios más grande que se haya presentado en 26 años en EU comenzó hoy en el Museo del Arte del condado de Los Ángeles.

Los faraones quizá nunca encontraron la gloriosa vida después de la muerte que esperaban, pero una cosa acerca del antiguo Egipto es eterna: la popularidad del rey Tutankamon.

En detalle

Qué: ‘Tutankhamun and the Golden Age of the Pharaohs’

Cuándo: hasta el 15 de noviembre; abierto todos los días de la semana de 10:00 a.m. a 8:00 p.m.

Dónde: Museo de Arte del condado de Los Ángeles, 5905 Wilshire Blvd., Los Ángeles

Cómo: boletos de 15 a 30 dólares; información: (323) 857-6000

El niño rey —y todo lo que lo rodea— regresa a Estados Unidos 26 años después de que sus tesoros embelesaran a ocho millones de visitantes a museos y crearan una nueva categoría de evento cultural: las ventas récord de boletos en el museo.

Incluso con los estándares más exagerados, la colección Tutankamon es impresionante. Esta vez, los curadores de Tutankhamun and the Golden Age of the Pharaohs empacaron más del doble de los artefactos de oro con joyas incrustadas hallados en el descubrimiento arqueológico mundial más celebrado. Son 40 objetos de la tumba del faraón y 70 más de entierros de sus nobles parientes. Todos lo artefactos son de al menos 3,300 años de antigüedad.

La exhibición abre hoy jueves en el Museo de Arte del condado de Los Ángeles (LACMA), donde los objetos estarán a la vista hasta el 15 de noviembre. Luego viaja a Fort Lauderdale, Florida, Chicago y Philadelphia durante 27 meses. Nada del sensacional show de 1970 es repetido. Eso significa que no volverá la máscara de oro con la imagen icónica del rey Tutakamon. En su lugar, la exposición se concentra en pequeñas maravillas: la corona de serpiente de Tutankamon; la enjoyada daga encontrada reposando en su mano momificada; y varias pequeñas shabtis, estatuillas en forma de herramientas que fueron enterradas con el rey y que le servirían en la vida después de la muerte.

Para una generación de norteamericanos pegados a los Game Boys y los dramas de investigación de televisión CSI, la exhibición incluye elementos de alta tecnología como la reciente reconstrucción en tercera dimensión de la cara de Tutankamon con su familiar sobremordedura y su pequeña barbilla. Los curadores también proyectarán imágenes digitales de la momia de Tutankamon que demuestran que no fue asesinado con un golpe en la cabeza, sino que quizá murió por una pierna que se le rompió y por la subsecuente infección y gangrena.

También se incluye una nueva investigación que agrega profundidad y riqueza en el contexto acerca de la civilización del Nilo, fotografías de archivo de la excavación de la tumba en 1922 y una réplica precisa de la cámara de entierro debajo del asoleado Valle de los Reyes.

Es el mejor espectáculo que Hollywood y la ciencia pueden ofrecer, y debido al apetito del público por la celebridad y secuelas, su éxito será inevitable. El recorrido comenzó en Europa, donde la gente hizo fila por varias cuadras. Con el precio de los boletos hasta en 30 dólares, Egipto espera recaudar 40 millones de dólares para sus ambiciosos programas de antigüedades y preservación.

Pero por todo su esplendor, el nuevo show saca a relucir la pregunta entre los expertos.

¿No estamos cansados de Tutankamon?

Los egiptólogos se quejan de que hay otros magníficos tesoros egipcios que pasan inadvertidos para el público. Otros faraones fueron mucho más importantes históricamente. Y la tonta leyenda de una maldición que acabó con el arqueólogo británico Howard Carter y con el equipo que desenterró estas riquezas fue echada al piso hace mucho.

De cualquier forma, Tutankamon es el único faraón que la mayoría de los norteamericanos pueden nombrar. Para algunos expertos, celebrar a “Tut” (como aquí le llaman) es como estudiar la historia de Estados Unidos a través del lente de la presidencia de Franklin Pierce, o apreciar el cine viendo las películas de Macaulay Culkin.

“Existe la posibilidad de la visión túnel de Tut”, dice Mark Rose, editor ejecutivo de la revista Archaeology. “Es una vergüenza que lo vuelvan a traer, como si fuera todo lo que hay en Egipto”.

Otros dicen que nuevas investigaciones sugieren que el récord de Tut —abundante en oro y corto en logros— tiene que ser pulido. Tut reinó durante un importante y turbulento período en la mitad de una civilización que duró más de tres mil años, dicen sus críticos. Fue el último gobernante de su línea y su muerte ocasionó una crisis de sucesión.

Con nuevos instrumentos, los investigadores han reexaminado las inscripciones y los 4 mil objetos encontrados en su tumba para su viaje a la vida después de la muerte, incluyendo muebles, un bote modelo, carruajes y vasos de alabastro por docenas.

“Fue uno de los períodos más interesantes del antiguo Egipto”, dice Betsy M. Bryan, egiptóloga de la Universidad John Hopkins.

Tutankamon llegó al trono alrededor de 1343 a.C. cuando tenía 9 ó 10 años. Murió de repente en 1333 a.C., a los 19.

Gobernó durante la dinastía 18 del Nuevo Reino, un período en el que el imperio entró más a Asia y el comercio se expandió en el Mediterráneo y África. El antiguo Egipto ya tenía como estado unificado más grande 1,400 años. La Efigie y las pirámides de Giza ya eran maravillas antiguas incluso para él.

El show fue montado por promotores del evento, incluyendo a Arts and Exhibitions International y Anschutz Entertainment Group, que opera el Staples Center en Los Ángeles.

El Metropolitan Museum of Art de Nueva York, que ayudó a organizar el primer viaje de Tut en noviembre de 1976, decidió no patrocinar la exhibición porque el cobro por entrar viola la política del museo. Los organizadores defendieron los precios del show de Los Ángeles y dijeron que la mayor parte del dinero irá a la preservación de los artefactos en Egipto.

Copyright 2005 Associated Press. All rights reserved. This material may not be published, broadcast, rewritten, or redistributed

Fuente: Joseph B. Verrengia, AP. 16 de junio de 2005
Enlace: http://www.laopinion.com/entretenimiento/arte_y_cultura/?rkey=00050614195423480534"

----------------------------------------------------------

King Tut exhibit opens in L.A.

By Valerie Kuklenski, Staff Writer

"Everywhere the glint of gold."

That was British archaeologist Howard Carter's reaction when he first saw Tutankhamun's treasure-laden burial site in Egypt.

The same could be said of "Tutankhamun and the Golden Age of the Pharaohs," the glittery traveling exhibition opening today at the Los Angeles County Museum of Art. Even with ticket prices in the $25-$30 range, advance sales are approaching 300,000, making it potentially the top-grossing museum exhibit ever in the United States.

The exhibit differs from the 1978 tour, when Tut was last in Los Angeles, with a wider variety of artifacts as well as computer animations of Tut's multilayered entombment and images of the mummy as Carter unearthed it in 1922.

The exhibit is expected to have an economic impact of $150 million in Los Angeles alone. The revenue will cover Egypt's $5 million per venue fee to raise funds for restoration of its historic monuments.

Copyright © 2005 Los Angeles Newspaper Group

Enlace: http://www.dailynews.com/Stories/0,1413,200~20954~2923527,00.html#

Photo Gallery: "Tutankhamun and the Golden Age of the Pharaohs" Exhibit

***Reportaje fotográfico completo

EL WORLD MONUMENTS FUND anuncia la lista de los 100 sitios de mayor riesgo, entre ellos; El Acueducto de Segovia

EL WORLD MONUMENTS FUND anuncia la lista de los 100 sitios de mayor riesgo, entre ellos; El Acueducto de Segovia

(Foto) El Acueducto de Segovia declarado monumento en peligro

Segovia toma una polémica decisión sobre su mejor monumento.

Para conseguir una subvención de 100.000 euros, el Ayuntamiento de Segovia ha solicitado al Fondo Mundial de Monumentos el ingreso del Acueducto en la lista de cien monumentos en peligro.

No se sabe si la idea partió del alcalde, el socialista Pedro Arahuetes, de la concejala de Patrimonio, Concepción Domínguez, o del asesor plenipotenciario y multidisciplinar Ismael Bosch. Lo cierto es que el tema ha levantado una buena polvareda en Segovia y en toda Castilla y León. La iniciativa municipal ha consistido en promover y solicitar la inclusión del Acueducto de Segovia en la lista bianual que elabora el Fondo Mundial de Monumentos (World Monuments Fund) de los cien monumentos del planeta que más peligro corren. Esta organización privada identifica las cien joyas arquitectónicas y culturales de talla internacional más amenazadas y en peligro, llamando la atención internacional y ayudando a conseguir fondos.

La inclusión de este monumento levantado por los romanos hace más de dos mil años conlleva, para regocijo de los componentes el Ayuntamiento segoviano, especialmente para la concejala de Patrimonio, una dotación económica de 100.000 euros al año.

Esto puede ser consecuencia -según dicen los concejales populares- de que, desde que no tiene jefe de Prensa el Ayuntamiento, el gobierno municipal celebra reuniones de "tormentas de ideas" para buscar el tema que "vender" a la prensa. Si el tema seleccionado tiene repercusión nacional, perfecto, y si traspasa las barreras nacionales -como es el caso- "es el no va más".

La noticia dada a conocer por el Ayuntamiento segoviano (un miembro del Consistorio magnificó el hecho diciendo que era más importante estar en esta lista que en la de los siete bienes Patrimonio de la Humanidad porque reportaba beneficios) ha causado perplejidad en la Comunidad. Para la consejera de Cultura, la segoviana Silvia Clemente, "crea una mala imagen que perjudicará al turismo de Castilla y León y de España".

El Ayuntamiento ha preferido exagerar el estado del Acueducto para obtener unas subvenciones "ridículas" que permitan reparar las carencias que sufre el monumento. Una situación que el arquitecto que dirigió su última restauración ha calificado de "surrealista", "porque el Ayuntamiento está incumpliendo el plan de mantenimiento. Y el alarmismo generado con esta lista es innecesario".

Los hosteleros segovianos, por su parte, piensan aquello de "que hablen de uno, aunque sea para bien". "Cualquier información que salga publicada sobre el Acueducto -han dicho- es positiva, ya que significa publicidad". Aunque la noticia sea que es el único edificio español que aparece en la lista de Los cien sitios amenazados del planeta y se codee con joyas culturales de países como Mauritania, Irak, Afganistán o Irán.

Fuente: Elsemanaldigital.com, 27 de junio de 2005
Enlace: http://www.elsemanaldigital.com/articulos.asp?idarticulo=33390

----------------------------------------------------------------------------------------

(2) La inclusión del Acueducto en la lista del Fondo Mundial de Monumentos reportará unos 531.000 euros.

La inclusión del Acueducto de Segovia en la lista del Fondo Mundial de Monumentos como construcción histórica en peligro no tiene nada de malo. Al contrario, en palabras del alcalde, Pedro Arahuetes, es una buena noticia y su interpretación correcta es que el Ayuntamiento va a «obtener ayudas suficientes para consolidar en los próximos años el mantenimiento del Acueducto». En cifras, según la solicitud cursada al citado organismo por el Consistorio el año pasado, las ayudas ascenderían a un total de 647.000 dolares, unos 531.000 euros, hasta finales del 2010.

Arahuetes precisó que «no es cierto que el Acueducto esté en peligro», pues su inclusión en esta lista es para «protegerlo y garantizar su mantenimiento». Según dijo, «en peligro está las Oblatas, porque allí estamos viendo cosas tremendas, pero no hay peligro inminente para el monumento». Para Arahuetes, la inclusión en esta lista es «mucho más importante» que la declaración de Patrimonio de la Humanidad, porque «cuando nos dan el título y ahí te dejan, te exigen sin darte nada a cambio».

Al figurar en esta lista, añadió Arahuetes, el Fondo Mundial concede ayudas financieras y subvenciones para actuaciones concretas. Las propuestas por el Ayuntamiento en la memoria que trasladó al organismo internacional son las que cuantifican las ayudas solicitadas y que incluyen desde el arreglo del canal superior a la edición de guías y paneles informativos. La decisión del fondo aún no ha sido comunicada de forma oficial al Ayuntamiento, pero la información ya la ha publicado en Internet algún medio de comunicación como el New York Times.

El otro objetivo de esta inclusión en la lista es que ni el Ayuntamiento ni la Junta de Castilla y León ni Caja Segovia tengan que aportar fondos para el mantenimiento del Acueducto. Según destacó Arahuetes, Caja Segovia es la única entidad que aporta a tal fin 18.000 euros cada año.

Fuente: Terra Actualidad - Vocento/VMT,
Enlace: http://actualidad.terra.es/articulo/html/av2370542.htm

-------------------------------------------------------------------------------------------

(3) Perplejidad ante la iniciativa municipal que sitúa el Acueducto entre los 100 monumentos más amenazados del mundo.

El Acueducto de Segovia no gana para disgustos. Dos mil años después de que lo levantaran los romanos y con la restauración más importante de las realizadas en la retina, vuelve a saltar la alarma por su estado de conservación. Lo singular es que esta vez ha sido el propio Ayuntamiento segoviano el que ha promovido tal consideración al solicitar al Fondo Mundial de Monumentos (WMF) el ingreso en la lista bianual que elabora de los cien monumentos que más peligro corren.

La concejal de Patrimonio, Concepción Domínguez, lo anunció mostrando su plena satisfacción y subrayando la dotación económica que conlleva formar parte de la 'élite' de los monumentos en mayor peligro: 100.000 euros al año.

La noticia ha suscitado el debate en diferentes foros de la capital segoviana y ha llegado a la Junta de Castilla y León. La consejera de Cultura y Turismo, Silvia Clemente, calificó ayer de 'inaudito' que el consistorio de Segovia haya promovido incluir el Acueducto en esta lista, ya que se trata del monumento más emblemático de la ciudad, y en su opinión, uno de los más representativos de España. Clemente ha expresado su malestar porque esto se haya hecho 'a cambio de una ridícula y miserable cantidad como es recibir 100.000 euros al año'. Para la titular de Cultura de la Junta no existe ningún precedente en este sentido: 'El camino para conseguir recursos económicos para el Acueducto es acudir a las administraciones públicas con competencia en materia de Patrimonio, aparte de la propia obligación que tiene el Ayuntamiento de la ciudad y el compromiso que tiene asumido de conservación y mantenimiento de este monumento'. De este modo, apuntó que el equipo de Gobierno segoviano debería haberse dirigido a la Junta de Castilla y León o al Ministerio de Cultura, como órganos competentes.

Entre perplejo e indignado se mostró Francisco Jurado, el arquitecto que dirigió la última restauración del Acueducto. Su trabajo concluyó en 2000 con un decálogo de medidas necesarias para garantizar el mantenimiento del monumento pese a que ningún Gobierno municipal lo ha ejecutado. 'Resulta insultante que se actúe como si no se hubiera hecho nada después de 'sanar' al Acueducto durante diez años', explicó Jurado, que llegó a calificar de 'surrealista' la actitud de los distintos equipos municipales segovianos: 'Durante seis años, con cambio de gobierno incluido, todos han incumplido el plan de mantenimiento hasta que hubo una denuncia pública; después han conseguido el dinero, pero parten de cero ignorando un trabajo faraónico que no coteja la información necesaria...'. Y sin embargo, afirma que 'el alarmismo generado con esta lista es innecesario' y reta a quien corresponda: 'Si se encargara una revisión para contrastar este informe, el 'peligro' quedaría en evidencia. ¿No será que el peligro lo provocan quienes no lo mantienen?, se pregunta el arquitecto, que relata una larga lista de 'peligros' que acechan a todos los monumentos e interroga al mismo tiempo por temas pendientes. ¿Qué pasa con el Acueducto enterrado?

Francisco Jurado aclara que 'el bienestar del Acueducto no es cuestión de dinero, sino de voluntad' y expresa su sospecha después de comprobar que 'cada cierto tiempo se utiliza el Acueducto sin saber muy bien para qué'. El último 'curador' del monumento segoviano advierte también de que el cuidado del Acueducto se basa en una intervención mínima, fundamentalmente en observarlo y seguirlo.

En cuanto a la influencia que la inclusión del Acueducto en la lista de los 100 monumentos con mayor peligro podría llegar a tener en el turismo de la ciudad, existen diferentes lecturas. Por un lado, la consejera de Cultura insistió en el 'desprestigio' que esta noticia puede generar y que 'lógicamente producirá efectos en cuanto a la captación de turistas hacia la ciudad'. Por su parte, el presidente de la Agrupación de Industriales Hosteleros de Segovia, Julián Duque, aseguró, que 'cualquier información que salga publicada sobre el Acueducto es positiva', ya que significa publicidad. Se mostró seguro de que 'la gente no dejará de venir; al revés, vendrá más gente no sea que se caiga'. Duque, no sin cierta sorna, también hizo hincapié en que se trata de una situación positiva: así la ciudadanía tendrá más cuidado.

El presidente de la Cámara de Comercio, Jesús Postigo, ve de forma positiva que el Ayuntamiento busque formas de financiar el mantenimiento del Acueducto, aunque reconoció que 'si para buscar dinero tienes que decir que está en un estado de deterioro importante el efecto es contrario'. Asimismo, explicó que 'salvo que el Ayuntamiento tenga estudios, me parece poco precavido incluirlo por el mero hecho de recibir fondos económicos, sin ver la trascendencia que puede tener y el daño sobre la imagen del propio Acueducto y del turismo de Segovia'.

El portavoz del PP en el Ayuntamiento, Francisco Vázquez señaló que 'es un mérito grande de la Concejalía de Patrimonio' que el monumento sea incluido 'en una lista que se hace cada dos años y donde nunca había estado nombrado, además junto con países con raíces culturales como las de Mauritania, Afganistán, Irak o Irán'.

Fuente: Terra Actualidad - Vocento/VMT
Enlace: http://actualidad.terra.es/provincias/segovia/articulo/
perplejidad_acueducto_iniciativa_municipal_situa_371022.htm

-------------------------------------------------------------------------------------

(4) La Junta de Castilla y León culpa al Ayuntamiento de Segovia de crear mala imagen para el turismo.

La consejera de Cultura considera que la inclusión del Acueducto a la lista de los '100 Sitios más amenazados' del mundo perjudica a la región

Segovia. La consejera de Cultura y Turismo de la Junta de Castilla y León, Silvia Clemente, culpó el viernes al Ayuntamiento de Segovia de crear una "mala imagen que perjudicará al turismo", tanto de la Comunidad autónoma como de España, al haber promovido la inclusión del Acueducto en la lista de los "100 Sitios más amenazados" del mundo. La consejera insistió en que "resulta inaudito que sea el Ayuntamiento, encabezado por su alcalde, quien promueva la descalificación del monumento más emblemático, no solo de Segovia y de Castilla y León, sino de España, que es reconocida en muchos países gracias al Acueducto"

En declaraciones a Efe, Silvia Clemente subrayó que "se trata de la peor decisión de la historia reciente de Segovia", de la que culpó al gobierno municipal del PSOE-IU, para proteger el patrimonio, "a costa de la descalificación de un monumento, para obtener la mísera cifra de 100.000 euros al año, que es ridícula", a su juicio.

El Acueducto de Segovia, declarado por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad, es el único monumento español incluido en esta lista que publica cada dos años el Foro Mundial de Monumentos, una fundación privada con sede en Nueva York.

El informe del foro señala que el monumento romano "ha experimentado un deterioro dramáticamente acelerado en los últimos 150 años" y que "colocarlo en esta lista subraya la necesidad de evaluar su condición actual e implementar un plan de conservación".

A juicio de la concejala de Patrimonio, Concepción Domínguez, de IU, "no hay que considerarla como una lista de castigo, sino para llamar la atención a quienes invierten en conservación de patrimonio y a los mecenas, poniéndoles en bandeja una serie de lugares donde se considera importante trabajar".

Por su parte, la consejera de Cultura y Turismo considera que "la responsabilidad que debe asumir el alcalde debe ser máxima sobre los efectos negativos que pueda provocar esta inclusión sobre el turismo" y añade que "es una mala decisión" haber promovido esta catalogación.

Para Clemente, "como cualquier institución que sepa y conozca el marco de colaboración, el Ayuntamiento bien podría haber presentado esta propuesta a la Junta de Castilla y León y al Ministerio de Cultura, que para eso tenemos responsabilidad y competencias en materia de colaboración para conservar el patrimonio".

La consejera insistió en que "resulta inaudito que sea el Ayuntamiento, encabezado por su alcalde, quien promueva la descalificación del monumento más emblemático, no solo de Segovia y de Castilla y León, sino de España, que es reconocida en muchos países gracias al Acueducto"

El alcalde Pedro Arahuetes, del PSOE, ha restado importancia a la posible mala imagen que puede suponer para Segovia la inclusión en esta lista, destacando que en la misma han figurado monumentos de relevancia mundial, como la Gran Muralla china, el Taj-Majal de la India o el Palacio de Versalles.

Desde la concejalía de Patrimonio se ha reiterado que el Acueducto de Segovia no amenaza con caerse pero necesita una atención continua, por lo que se ha elaborado un plan a cinco años, por unos 849.000 euros en total, para mantenimiento y restauraciones puntuales.

Fuente: Estrella Digital/Efe, 25 de junio de 2005
Enlace: http://www.estrelladigital.es/articulo.asp?sec=cul&fech=25/06/05&name=acueducto

-----------------------------------------------------------------------------------------------

EL WORLD MONUMENTS FUND ANUNCIA LA LISTA DE LOS 100 SITIOS EN MAYOR RIESGO DEL PROGRAMA WORLD MONUMENTS WATCH DEL 2006 POR PRIMERA VEZ, LA LISTA BIENAL WORLD MONUMENTS WATCH (VIGÍA DE MONUMENTOS DEL MUNDO) INCLUYE A TODO UN PAÍS EN PELIGRO INMINENTE: IRAK

World Monuments Fund (Fondo de Monumentos del Mundo) , la organización privada más destacada, sin fines de lucro, dedicada a la conservación del patrimonio histórico, artístico y arquitectónico a nivel mundial, publicó hoy la lista de los 100 sitios en mayor riesgo del programa World Monuments Watch (Vigía de Monumentos del Mundo) del 2006. Esta lista bienal es un llamado a la acción en nombre de los monumentos y sitios en peligro que constituyen parte del patrimonio cultural mundial. Al subrayar la importancia de estos sitios a nivel internacional, la lista ayuda a recaudar los fondos necesarios para su rescate y por lo general incentiva a los gobiernos y comunidades locales a asumir un papel activo en la protección de íconos culturales en sus regiones. Para muchos sitios, la inclusión en esta lista es la mejor esperanza y quizás la única para su supervivencia.

Este año, por primera vez en la historia de 10 años del World Monuments Watch - la lista incluye a todo un país cuyo patrimonio cultural se encuentra en riesgo grave: Irak, dentro de cuyas fronteras se encuentran algunos de los sitios arqueológicos y arquitectónicos más importantes del mundo. Décadas de aislamiento político, una larga guerra con Irán y, más recientemente el conflicto que comenzó en el 2003 han puesto este increíble patrimonio cultural a riesgo grave. Los saqueos extensos, la ocupación militar, el fuego de artillería, el vandalismo y otros actos de violencia han devastado a Irak, país considerado desde hace mucho como la "cuna de la civilización humana".

"El World Monuments Watch proporciona un valioso barómetro del estado de la conservación del patrimonio cultural en el mundo," dijo Bonnie Burnham, Presidenta del World Monuments Fund. "La lista bienal del World Monuments Watch nos dice no sólo que sitios están en peligro, sino qué tipo de amenazas-desastres naturales, guerra, contaminación, negligencia, u otras cuestiones-están poniendo en peligro el patrimonio cultural mundial. Al enfocar nuestra atención en sitios en riesgo, el programa World Monuments Watch ayuda a unir los esfuerzos de las comunidades locales, gobiernos y profesionales de la conservación a fin de salvar los lugares que nos hablan sobre la historia de la humanidad. Sin lugar a dudas no existe un momento más apropiado que hoy para que los diversos grupos se unan en la preservación del patrimonio cultural que compartimos".

La lista del 2006 nombra a sitios de 55 países en los siete continentes, incluyendo por primera vez, sitios en Bangladesh, Cabo Verde, Eritrea, Irán, Mauritania, Samoa y Sierra Leone, lo que demuestra una creciente concienciación del programa de World Monuments Watch y un mayor reconocimiento a nivel mundial de la importancia de conservar hitos culturales. En conjunto, los sitios que aparecen en la lista abarcan una gran diversidad de tipos de edificios -desde ciudadelas y palacios hasta una prisión, desde iglesias y una sinagoga hasta cementerios, desde ciudades antiguas y medievales hasta mezquitas a un aeropuerto moderno y terreno para ferias; períodos -desde los primeros asentamientos humanos que datan de hace ocho mil años hasta construcciones de mediados del siglo XX; y peligros -desde inundaciones hasta el desarrollo urbano, terremotos hasta demoliciones planificadas por los gobiernos, turismo no sustentable hasta vandalismo, saqueos y guerra. La lista del 2006 incluye: * 22 sitios en África y el Medio Oriente, * 26 en las Américas, * 1 en la Antártica, * 18 en Asia, * 1 en Australia, y * 32 en Europa.

Sitios en mayor peligro para el 2006 La lista World Monuments Watch para el 2006 incluye más edificios modernos que nunca antes, lo que refleja un mayor entendimiento de la importancia de la arquitectura del siglo XX como parte de nuestra herencia cultural y una concienciación de la fragilidad de su situación. Se nombran nueve sitios modernos, incluyendo el centro histórico de Asmara, Eritrea, un entorno urbano único que fusiona modernismo italiano con la cultura de la región montañosa africana; la Feria Internacional de Trípoli, El Líbano, diseñada por el arquitecto brasilero Oscar Niemeyer; el teatro Art Deco de Lisboa, el Teatro Capitolio; y 2 Columbus Circle de la ciudad de Nueva York, diseñado por Edward Durrell Stone y actualmente el centro de un intenso debate sobre la decisión de modificarlo considerablemente.

Se incluye una amplia gama de sitios históricos islámicos en la lista del programa World Monuments Watch para el 2006, ocho además de aquellos en Irak. Entre ellos, la Mezquita Haji Piyada del siglo IX en Afganistán, una de las primeras estructuras en el mundo islámico oriental; dos sitios en el Cairo histórico, el complejo del siglo XVI Tarabay al-Sharify y el Sabil Ruqayya Dudu del siglo XVII; la Mezquita Chinguetti del siglo XIII en Chinguetti, Mauritania, considerada la "séptima ciudad" del Islam y sede de una de las colecciones más importantes de manuscritos islámicos; y dos complejos de tumbas medievales en Pakistán, el Cementerio de Mian Nasir Mohammed y los Monumentos Thatta. También se incluyen dos ciudadelas del siglo XII, construidas durante las Cruzadas: la Ciudadela Chehahi de Hasbaya, Wadi Taym, El Líbano, construida por los Cruzados y conquistada en los años 1170 por los Emires Chehabi, cuyos descendientes la han ocupado hasta el día de hoy, y el Castillo Shayzar, cerca de Hama, Siria, defe dida en la era de Nur al-Din contra los Francos durante las Cruzadas. Además, la lista incluye el Centro Histórico de Prizren, la ciudad más histórica de Kosovo, con arquitectura que representa tanto las tradiciones cristianas como islámicas.

Varios de los sitios arqueológicos en la lista World Monuments Watch ejemplifican el alcance geográfico del Imperio Romano en su apogeo. Estos abarcan desde el Acueducto de Segovia, un milagro de la ingeniería romana en el extremo occidental del imperio, hasta ciudades romanas al este, incluyendo el renombrado sitio arqueológico Afrodisias, en Turquía, que cuenta con algunos de los ejemplos mejor conservados de arquitectura grecoromana en el Mediterráneo oriental. En la capital se encuentra el Templo de Portunus, uno de los templos romanos antiguos mejor conservados en el mundo. Otros sitios arqueológicos en otras partes del mundo que se incluyen en la Lista de Patrimonio Cultural Mundial incluyen Chalcatzingo, uno de los primeros sitios importantes de la civilización olmeca en México, y El Naranjo, la segunda ciudad maya en importancia en Guatemala.

Lista World Monuments Watch Lanzada en 1995, la Lista Bienal World Monuments Watch, que incluye 100 de los sitios en mayor riesgo, es uno de los principales segmentos del World Monuments Fund. A fin de crear la lista, WMF solicita a los ministerios de cultura y grupos de conservación locales e internacionales y profesionales designen sitios. Todas las nominaciones deben incluir no sólo información sobre el valor del sitio y la amenaza que confronta, sino también una propuesta concreta de las medidas a tomar que cuenten con apoyo local.

Luego, el World Monuments Fund convoca un panel independiente de expertos internacionales para evaluar los cientos de nominaciones recibidas y selecciona 100 de ellas para incluirlas en la lista. La selección se basa en la importancia de los sitios, la urgencia de la necesidad de apoyo y la factibilidad de los planes de conservación y/o protección.

Las listas previas se publicaron en 1996, 1998, 2000, 2002 y 2004 e incluían sitios desde lugares conocidos a nivel mundial como el Taj Mahal, la Gran Muralla China, Pompeya, Teotihuacan y el Valle de los Reyes (Ribera Occidental, ahora parte de la Lista de Patrimonio Cultural Mundial 2006), hasta sitios muchos menos conocidos como la Mezquita de Larabanga en Ghana y las Escuelas Nacionales de Arte en Cuba. Muchos de los sitios en peligro que aparecieron en listas anteriores han sido rescatados o se encuentran en obras, gracias a una intervención oportuna. Entre los sitios enumerados previamente en los que WMF está trabajando actualmente podemos mencionar los templos de Angkor en Camboya; Petra en Jordania; el Chateau de Chantilly en Francia, St. George's Bloomsbury en Londres; y las misiones jesuíticas guaraníes en Argentina, Brasil y Paraguay.

El World Monuments Fund agradece a American Express, patrocinador fundador del programa World Monuments Watch, por su compromiso de $10 millones de dólares para este programa durante los últimos diez años. Conjuntamente con fondos de otros importantes donantes para el programa World Monuments Watch, WMF ha distribuido aproximadamente $35 millones desde 1996 y ha utilizado más de $118 millones, logrando un éxito del 75 por ciento en la restauración de sitios y monumentos al borde de la extinción.

World Monuments Fund El World Monuments Fund, con sede en la ciudad de Nueva York, que celebra este año su aniversario número cuarenta, ha logrado un récord inigualado de proyectos de conservación exitosos en más de 80 países. En el 2003, WMF estableció WMF Europa, basado en París, a fin de coordinar el trabajo de las filiales de la organización en Francia, Italia, Portugal y España y de expandir sus actividades en Europa Continental. WMF en Gran Bretaña, ubicado en Londres, responde a la agenda de WMF en el Reino Unido. En colaboración con estas oficinas y filiales, así como con socios en todo el mundo, WMF consigue apoyo público y privado para implantar un esfuerzo de conservación integral que incluye planificación de proyectos, evaluaciones de campo, trabajos de campo, capacitación en el lugar de la restauración de edificios, planes de protección y el desarrollo de iniciativas a largo plazo para la protección de monumentos y sitios. Para obtener información adicional sobre WMF y sus programas, el público puede visitar http://www.wmf.org/

Fuente: Analítica.com, 24 de junio de 2005
Enlaces: http://www.analitica.com/va/arte/oya/4720585.asp
(2) http://www.wmf.org/
(3) Galería fotográfica con los 100 monumentos:
http://www.wmf.org/html/programs/resources/photogallery/index.html

Egipto. Descubren el sarcófago de un alto funcionario de la época de Ramses II

Egipto. Descubren el sarcófago de un alto funcionario de la época de Ramses II

Arqueólogos egipcios han descubierto el sarcófago de un importante responsable de la época del faraón Ramses II (1279-1213 a.C.), en la localidad monumental de Saqara, a unos 40 kilómetros al sur de El Cairo.

Según informó hoy un comunicado del Consejo Supremo de Antigüedades (CSA) de Egipto, expertos de la Facultad de Arqueología de la Universidad de El Cairo encontraron la pieza arqueológica dentro de una tumba descubierta en la década de los años ochenta.

EL sarcófago, fabricado de granito rosa, es antropomorfo, y tiene esculpido inscripciones en alfabeto jeroglífico y los títulos que ostentaba en vida el fallecido. En el mismo lugar, los arqueólogos descubrieron dos féretros de piedra caliza, uno de los cuales tiene esculpido un texto en alfabeto demótico, en el que se ruega la vida eterna para el alma del difunto.

En excavaciones realizadas en la misma tumba, fueron descubiertos un centenar de "obatchi", estatuillas que eran colocadas junto al sarcófago para que sirvieran al muerto en el más allá. También, los arqueólogos hallaron dos tinajas de cerámica, una de ellas de un metro de altura.

En Saqara, cuya área monumental cubre una extensión de siete kilómetros cuadrados, se ubicó la necrópolis de los primeros faraones, por lo que acoge las más antiguas tumbas de Egipto, entre ellas la pirámide escalonada del faraón Zoser, que data de la primera dinastía del Imperio Antiguo, que reinó entre los años 2654 y 2590 antes de Cristo.

Fuente: ABC Sevilla/ EFE/El Cairo, 30 de junio de 2005
Enlace: http://sevilla.abc.es/sevilla/pg050629/actualidad/cultura/arqueologia/200506/29/sarcofago_egipto_saqara_ramses.asp

El primer escrito con 3.000 años de antigüedad era una maldición

El primer escrito con 3.000 años de antigüedad era una maldición

Foto: Sarcófago del rey Ahiram de Byblos, donde se halla la inscripción

Reinhard Lehmann, catedrático de la Universidad Gutenberg -que alberga la primera imprenta- ha descifrado en Byblos la inscripción más antigua en fenicio, madre de todos los alfabetos, con 3.000 años de antigüedad.

BERLÍN. «Que pene sin agua el que profane esta tumba...» maldice la inscripción alfabética más antigua, según un catedrático de semíticas de la Universidad Johannes Gutenberg. Reinhard Lehmann ha hecho la luz sobre la más emblemática inscripción en fenicio, la de la tumba del rey Ahiram de Byblos (s. X a. C.), que constituye la primera prueba del alfabeto lineal del que proceden el hebreo, el griego y el latino.

«Si un rey entre reyes, un gobernador entre gobernadores o un general atacara Byblos y profanara este sarcófago, se deshoje el báculo de su poder, se derrumbe su trono y huya la calma de Byblos», dice la maldición, de 3.000 años de antigüedad; la firma Ittobaal «que depositó en este ataúd a su padre Ahiram, para su enterramiento». El francés René Dussaud ya había colegido su sentido, en 1927, pero la intraducible última palabra la ha descubierto Lehman, una incorporación dialectal hitita-lúvica para «la ofrenda de la bebida» a los muertos, que condena al profanador a no recibir bebida en la tumba, esto es, a tener que regresar y penar por el mundo de los vivos. El sarcófago de Ahiram reposa sobre cuatro leones y es el más célebre de la cultura fenicia; rastros de jeroglíficos sugieren que procede del tiempo de Ramsés II (s. XIII a. C.), siendo reutilizado para Ahiram y la inscripción sería del X a.C. Lo cita el II libro de las Crónicas como rey de Tiro, al que David y luego Salomón pidieron madera y mano de obra para construir el templo de Jerusalén.

A 40 kilómetros al norte de Beirut, Byblos -hoy Jbeil, entonces Gebal- es posiblemente la ciudad más antigua habitada de continuo; su nombre procede del griego «biblion», pues los helenos recibieron al través de ella el papel de Egipto, derivando así en sinónimo de escrito y luego de la Biblia. Pero irónicamente Byblos estaba relacionada con una inscripción hasta ahora inaprehensible y ha sido la Universidad Gutenberg, la que posee la primera imprenta y las primeras Biblias impresas, la que descifrara el centenar de signos, que incluye 19 de los 22 del alfabeto fenicio.

La leyenda de Europa está basada en la llegada del alfabeto, que Cadmos ofrece a los griegos a cambio de información sobre el rapto de su hermana, hecho referido luego por Herodoto y por Plinio, aunque cinco siglos después Deodoro de Sicilia sugeriría un origen cretense y el mérito fenicio sólo en su adaptación y propagación. El alfabeto apareció hacia el 1200 a. C. y Lehmann explica que es consonántico, se escribe de derecha a izquierda, carece de vocales y su ortografía era enteramente defectiva.

Diversas teorías sobre su origen

Diferentes teorías han sugerido su origen, aduciéndose una genérica paternidad egipcia, tanto por el lado jeroglífico (teoría de Halévi) como hierático (Taylor) o cretense (Evans). El fenicio nace hace 4.000 años y es una lengua semítica noroccidental, del subgrupo cananeo y cercana al hebreo antiguo, hablada en la costa del Líbano actual. Su fuente de estudio ha sido la Biblia hebrea (Tanaj), inscripciones en moabita, el calendario de Gezer, el púnico en que habla Hanno en «Pénulo» de Plauto y los sarcófagos de Byblos.

Del grupo cananeo han sobrevivido arameo y hebreo, y del fenicio, aparte de las tumbas, sólo hay alusiones latinas como en Salustio, que se refiere a textos en púnico y neopúnico. Uno es una evolución ya observada medio milenio antes de Cristo en la tumba de Eshmunazar II y el otro, una variante hablada en Cartago y que sobrevivió hasta la era de Augusto o, siguiendo al geógrafo Al Bakri, hasta la conquista árabe. Aportación singular fue en el s. XVIII la de Gregorio Mayans. Entendió que, por el hebreo, «se puede rastrear el origen de muchas voces españolas propiamente fenicias».

Fuente: RAMIRO VILLAPADIERNA, ABC, 27 de junio de 2005
Enlace: http://www.abc.es/abc/pg050627/prensa/noticias/Cultura/Cultura/200506/27/NAC-CUL-068.asp

Página del Dr. Reinhard G. Lehmann

http://www.staff.uni-mainz.de/lehmann/