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Terrae Antiqvae

En busca de los primeros cubanos

En busca de los primeros cubanos

Foto: Piedra de sílex (pedernal) tallada. "Son hachas de mano que pesan de ocho a 10 libras (3.6 a 4.5 kilogramos), confeccionadas con una técnica semejante a instrumentos usados en el Viejo Mundo unos 35 mil años antes del presente". Hansjürgen Müller-Beck, profesor de Prehistoria e Historia Temprana de la Universidad de Tubinga, en Baviera.

Nuevas excavaciones arqueológicas podrían probar que la presencia humana en Cuba y las Antillas es mucho más antigua de lo que se cree.

Sagua la grande, Cuba. "Estamos en el inicio de todo", dice cauteloso el arqueólogo alemán Jean Weining, luego de seis semanas de paciente trabajo topográfico para determinar futuras excavaciones que podrían dar un vuelco a las teorías actuales sobre los seres humanos más antiguos de Cuba y las Antillas.

Su colega cubano Raúl Villavicencio sólo sonríe, a su lado. Seguramente por su cabeza pasa, en rápida sucesión, más de una década de dedicación casi absoluta al rastreo minucioso de cualquier posible huella que complete, con el debido rigor científico, el rompecabezas de sus hallazgos arqueológicos.

Su obsesión comenzó hacia 1987, cuando se estrenó como director del museo de Sagua La Grande, ciudad de unos 60 mil habitantes situada en la parte norte de la central provincia de Villa Clara. "Salí a terreno, con un grupo de aficionados, a buscar cosas para el museo", relata.

Un día de 1992, una enorme piedra de sílex (pedernal) tallada, comparable por su forma al asiento de una bicicleta y hallada en forma casi fortuita, quedaría registrada en sus archivos como la primera de varias herramientas presumiblemente usadas por seres primitivos encontradas en aquella región.

"Son hachas de mano que pesan de ocho a 10 libras (3.6 a 4.5 kilogramos), confeccionadas con una técnica semejante a instrumentos usados en el Viejo Mundo unos 35 mil años antes del presente", afirma Villavicencio, quien destacó que la antigüedad probada de los primeros habitantes de Cuba no pasa hasta ahora de poco más de 5 mil años.

"Estos instrumentos son un fenómeno único en América, similares a los europeos por su estilo y su forma. Nosotros vemos esto como el borde exterior de la difusión del paleolítico por el mundo. Pueden ser remanentes del paleolítico, que llegaron a este continente", asegura.

Los hallazgos incluyen cuchillos, puntas de flechas y raspadores confeccionados también con sílex, abundante en la cordillera de la porción noroeste de Villa Clara. "Este mineral es una variedad de cuarzo, muy duro e idóneo al hombre antiguo para enfrentar el medio", afirma el especialista.

Villavicencio asocia esas herramientas con restos de fauna de una época en que abundaban animales de gran talla y aves gigantes, hallados en diferentes sitios, algunos distantes entre sí unos 40 kilómetros. "Cavábamos de 10 en 10 centímetros y junto con los huesos íbamos encontrando herramientas del hombre", dijo al relatar uno de esos descubrimientos.

Según el experto, ese aspecto interesó especialmente a Hansjürgen Müller-Beck, profesor de Prehistoria e Historia Temprana de la Universidad de Tubinga, en Baviera (sudeste de Alemania), quien encabeza el equipo de su país en un proyecto de investigación que se lleva a cabo con especialistas cubanos.

Müller-Beck dice que la contemporaneidad de los restos de fauna y las herramientas "es irrefutable, porque si el hombre hubiera vivido posterior a esa fauna, las herramientas estarían encima", comenta Villavicencio.

Pero Weining, quien trabaja en la empresa privada alemana de investigaciones arqueológicas ProArch, afirma que prefiere pensar "en el todo y no en las partes".

"Las hachas son un punto. Los huesos de una fauna distinta son otro punto, los artefactos, otro punto. El fechado (radiocarbónico), otro punto. Todo eso es como un mosaico formado por pedacitos chiquitos que hay que investigar", explica.

El proyecto acordado con los expertos alemanes, denominado "El poblamiento más temprano de Cuba", terminó una primera fase en la cual se evaluaron los sitios para nuevas excavaciones en Villa Clara y en la oriental provincia de Holguín, también incluida en el plan.

Según Weining, se prevé que en enero comiencen excavaciones a campo abierto y en cuevas, mediante técnicas y métodos reconocidos internacionalmente, para recopilar gran cantidad de material que permita avanzar hacia la meta mayor: averiguar cuándo llegó el ser humano a América.

Se sabe que comunidades de cazadores-recolectores se establecieron en la región holguinera del río Levisa hace unos 5 mil 150 años, apuntó la uruguaya Lilián de Moreira, profesora de historia de la Universidad de La Habana.

Esa fecha es la más antigua comprobada del poblamiento caribeño en las Antillas Mayores. En República Dominicana, comunidades similares se establecieron hace unos 4 mil 550 años.

No obstante, muchos arqueólogos cubanos pensaban aún antes de los hallazgos de 1992 que por la tipología del trabajo del sílex hallado en Cuba, las poblaciones responsables debieron llegar a la isla hace 7 mil ó 10 mil años.

Esos hallazgos podrían probar que la presencia humana es mucho más antigua, y abrir interrogantes sobre la procedencia de los primeros pobladores, que según las teorías más extendidas hasta ahora habrían llegado al Caribe hace unos 10 mil años, desde el suroeste de América del Norte, por pasajes emergidos durante el final del cuarto periodo glacial.

El proyecto de investigación es apoyado por la Fundación Fritz Thyssen, una organización no gubernamental alemana creada para el fomento de la ciencia. Por Cuba participan el Departamento Centro-Oriental de Arqueología de Holguín y el Centro de Estudios y Servicios Ambientales de Villa Clara.

Fuente: Patricia Grogg*. El Universal, México, 25 de junio de 2005.

* La autora es corresponsal de IPS.

© 2005 Copyright El Universal-El Universal Online, México.

Enlace: http://www.cubanet.org/CNews/y05/jun05/27o10.htm

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En el Simposio El hombre temprano en América

SE AMPLÍAN LAS TEORÍAS ACERCA DEL POBLAMIENTO DEL CONTINENTE

Con la realización del Segundo Simposio Internacional El hombre temprano en América, éste proyecto se consolida como uno de los más importantes foros de difusión de los estudios realizados para explicar el poblamiento del continente, lo que garantiza su continuidad; aseguró Moisés Rosas, secretario técnico del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

Además con la participación creciente de investigadores del continente y de Europa, el Simposio se consolida para dejar de ser una responsabilidad institucional y convertirse en un importante foro de difusión de estos estudios, para rebasar, además, el ámbito de las instituciones, con lo cual se garantiza su permanencia, aseguró.

Por su parte, José Concepción Jiménez, uno de los coordinadores de esta actividad, señaló que entre los datos más destacados se encuentran investigaciones realizadas en Cuba y Chile, donde se han determinado fechamientos que ahora ubican el comienzo del poblamiento de América entre 8 mil 500 y 9 mil años.

Entre ellos, cabe desatacar que el hallazgo más reciente con esa fecha se ubica en la isla de Cuba, el cual fue presentado en el Simposio por Jorge Andrés Brito Niz, quien abordó en su trabajo las teorías planteadas desde finales del siglo XIX hasta la actualidad, para así proponer nuevas hipótesis acerca del origen del poblamiento de Cuba y las Antillas.

Por ello, Jiménez consideró que la realización de este segundo encuentro "representó la oportunidad de ponernos al día en cuanto a las investigaciones sobre el poblamiento de América, al dar a conocer trabajos provenientes de todo el continente, y ampliar así la perspectiva de estudio que se tiene en la materia".

Otro de los estudios presentados fue el Francisco Mena, de la Universidad de Chile: Contexto estratigráfico y fechación directa de esqueletos humanos del Holoceno Temprano en Cueva Baño Nuevo (Patagonia central, Chile).

En su exposición señaló que se conocen muy pocos esqueletos humanos en América que hayan sido asignados con cierta confianza a la transición Pleistoceno-Holoceno, pues la mayoría de ellos poseen pobres asociaciones estratigráficas.

Sin embargo, recientes investigaciones interdisciplinarias en Cueva Baño Nuevo, ubicada en la zona central de la Patagonia, en Chile, han permitido registrar el contexto geoarqueológico de seis esqueletos humanos fechados directamente.

"Aunque sólo se dispone de un cráneo adulto, tanto las medidas de esta pieza como la estatura inferida a partir de huesos postcraneales y análisis preliminares de ADN, revelan claramente que se trata de una población mongoloide, pero distinta a los indígenas patagónicos históricos".

Por otra parte, Mena dijo que no se han encontrado evidencias que sugieran acciones de caza o explotación de fauna pleistocénica extinta y aunque se ha registrado la presencia en el sitio del milodón y caballo americano, parece poco probable incluso que hayan coexistido con los primeros habitantes humanos.

Concluyó que tanto los análisis geológicos, como los abundantes fechados radiocarbónicos en la matriz sedimentaria y la evaluación crítica de varios agentes de bioturbación, confirman que la estratigrafía del sitio está poco alterada, lo que ofrece una oportunidad especialmente valiosa para estudiar el contexto funcional de un sitio temprano en este sector meridional de América.

Fuente: http://www.conaculta.gob.mx/saladeprensa/2004/15sep/clausura.htm

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ACERCA DE LAS CULTURAS ABORIGENES QUE HABITARON EN EL ACTUAL TERRITORIO DE SANTA CLARA.

Por Lic. Alfredo B. Pérez Carratalá

Poco se conocía de la arqueología en Santa Clara hasta la década de 1950 en que un inquieto profesor y aficionado a las ciencias del Instituto de Segunda Enseñanza de esta ciudad, el Dr. José Álvarez Conde, encontró algunas evidencias arqueológicas aborígenes aisladas en las cercanías.

Merecen ser mencionado por su curiosidad el hallazgo de dos esferolitías (Esferas de piedra elaborada por los aborígenes, a las que se les atribuye significado ritual) en una fosa del antiguo Colegio Teresiano, hoy ESBU “Juan Oscar Alvarado”, así como algunos percutores de cuarzo, un mortero de piedra de forma semiesférica y un colgante del mismo material en las cercanías del barrio de Provincial. Todo este material formaba parte del museo privado del investigador.

También creo productivo añadir, como dato curioso, que entre 1987 y 1988 - durante la restauración del edificio del Círculo Juvenil “Alegría de Juventud” que hoy ocupa el Consejo Provincial de las Artes Plásticas y que fuera residencia de la familia de Doña Marta Abreu de Estevéz . e en una fosa en el patio, aparecieron entre otros objetos de procedencia colonial varios fragmentos de cerámica de factura indudablemente aborigen.

En 1992 se descubrió el primer sitio arqueológico en las márgenes del río Ochoa, a 1 km. aproximadamente al sur de la Universidad Central de Las Villas. En superficie, se pudo colectar herramientas de piedra tallada, percutores líticos y fragmentos de conchas marinas pertenecientes a ejemplares del molusco conocido como Cobo (Strombus sp.).Todo este contexto es asignable a comunidades que no conocían la agricultura ni producían útiles de cerámica, basando su subsistencia en una economía de apropiación con actividades bien marcadas en la pesca, la recolección y como complemento la caza de pequeños mamíferos (jutías) y aves silvestres; que se clasifican hoy como preagroalfareros con tradiciones mesolíticas (Febles y Rives,1996)

Este hallazgo es significativo si tenemos en cuenta que los grupos humanos que se encontraban en este nivel de desarrollo, por su marcado nomadismo estacional transitaban constantemente el territorio que hoy ocupa la provincia de Villa Clara en dos direcciones Sur–Norte y Este–Oeste.

La componente Sur–Norte, nos sugiere una línea intermigratoria interesante pues estos grupos se movían casi siempre usando como vía de transportación y/o referencias las corrientes fluviales que corren preferentemente en la región en este sentido; pensamos que bien pudieron provenir del sur de las actuales provincias de Sancti Spíritus y Cienfuegos y penetraron en nuestra área por las cuencas del río Agabama - Zaza - Rio Hacha; después - transitando por los afluentes del parteaguas norte - ingresaban en las cuencas de los ríos Sagua la Grande y Sagua la Chica, que son las de mayor densidad de sitios arqueológicos reportados hasta el presente.

Con posterioridad, han sido descubiertos más de una decena de residuarios en las riberas del río Ochoa, perteneciente a la cuenca del Sagua la Chica, y en el río Yabú que es afluente del Sagua la Grande. En esta última área se reportan tres sitios con presencia de fragmentos de cerámica de factura tosca, sin decoración y provenientes de vasijas de pequeñas dimensiones, que pueden asignarse a comunidades de pre–agroalfareros con tradiciones neolíticas incipientes, toda vez que el resto de su ajuar no difiere de los grupos humanos que anteriormente mencionamos y que los fragmentos de barro que aparecen en las ultimas capas de esos sitios bien pudieran ser el indicador del paso a un nivel superior de desarrollo socio – económico a partir de la domesticación de algunas plantas silvestres o del conocimiento rudimentario de cultivos, lo que llevó como respuesta a la creación de la primera substancia artificial creada por el hombre – la cerámica –para poder cocer los alimentos de procedencia vegetal.

Es significativo que todos los sitios arqueológicos reportados se encuentran al Norte y Este–Nordeste de la ciudad, en terrenos calizos con suelos predominantemente pardo carbonatados que sustentaban un bosque mesófilo donde crecían muchas especies de frutales y fauna silvestres constituyendo un ecosistema muy apropiado para las actividades subsistenciales factible de explotar acorde al grado de desarrollo de las fuerzas productivas de las comunidades aborígenes que nos ocupan.

Hay que destacar que los terrenos al sur de Santa Clara corresponden a rocas del complejo ofiolítico ( serpentina y esquistos) con suelos esqueléticos y vegetación de cuabal, con pobreza de especies comestibles tanto de la flora como la fauna; esto quizás explique por qué, aunque es un área bastante explorada, no se hayan reportado evidencias arqueológicas.

Pese al alto grado de modificación del paisaje que presentan los alrededores de nuestra ciudad producto de las acciones constructivas, agrícolas e industriales, aún hay posibilidades de seguir encontrando restos de la cultura material de los hombres que nos precedieron en el tiempo y que contribuyeron aunque muy distantemente a la formación de nuestra nacionalidad y cultura.

BIBLIOGRAFIA:

• Alvarez Conde, José. Revisión indoarqueológica de la Provincia de Las Villas, Junta Nacional de Arqueología y Etnología, La Habana, 1961
• Febles Dueñas, Jorge. y Alexís Rives. Clasificación para las culturas aborígenes de Cuba y Las Antillas Carta Informativa No. 20 La Habana, 1996.
• Pérez Carratalá, Alfredo y Ramiro Ramírez García y Luis O. Grande. Apuntes para el Censo Arqueológico de la Provincia de Villa Clara. (Inédito) Santa Clara, 1993.

Fuente: http://www.villaclara.civc.inf.cu/geografia/arqueolog%EDa/arqueologia_santaclara.htm

VALORES ARQUEOHISTORICOS Y ETNOLOGICOS EN LA CAYERIA NORDESTE DE VILLA CLARA

Arqueología del municipio de Caibarién.

Caibarién es uno de los municipios con mayor riqueza arqueológica en la provincia de Villa Clara, hasta el presente (cierre 2001) han sido localizados 56 sitios arqueológicos y paraderos (estaciones), 8 de ellos pertenecen a (comunidades con tradiciones paleolíticas), destacándose el asentamiento de Sierrezuela, donde se observó una superposición cultural con la presencia de evidencias en sus capas tempranas de herramientas con tecnotradición paleolítica y de las medias a tardías tradiciones mesolíticas, en los niveles superficiales.

Son de tradiciones mesolíticas 40 sitios y se ubican en áreas despejadas, muy próximos a la costa, y con un ajuar fundamentalmente elaborado en concha. También, hay 5 sitios de comunidades con tradiciones neolíticas incipientes y 3 sitios son asignables a los agroalfareros (comunidades con tradiciones neolíticas) siendo estos los únicos reportados hasta ahora en Villa Clara. (Sampedro et al, inédito)

Poblamiento Primitivo en los cayos del nordeste de Villa Clara.

Hasta el presente, como resultado de los estudios arqueológicos realizados en el grupo insular del N.E de Villa Clara, se han podido ubicar 35 sitios arqueológicos; 29 de ellos correspondientes al período aborigen y 6 al período colonial.

Las comunidades aborígenes que se asentaron en la cayería se encontraban en un nivel de desarrollo Preagroalfarero con Tradiciones Mesolíticas correspondientes a la Etapa de Economía de Apropiación, teniendo en las actividades de la pesca y la recolección la solución principal de sus problemas subsistentes básicos, las que complementaban con la caza de pequeños mamíferos y aves silvestres.

Las dimensiones de estos asentamientos se consideran de pequeños (Menos de 600m2) siendo calificados en la mayoría de paraderos, por lo la permanencia en los cayos respondía a propósitos económicos concretos, acorde a las actividades subsistenciales y su nivel de desarrollo socioeconómico.

En tres de los sitios reportados (Punta del Pirata, sitio sur en cayo Ensenachos y Area#2 de cayo Santa María) se ha podido colectar una cerámica tosca, sin decorados, con fragmentos pertenecientes a vasijas de pequeñas dimensiones (menos de 300 mm) los que los ubicaba en el nivel de desarrollo Preagroalfarero con Tradiciones Neolíticas Incipientes (Protoagricultores)

En el marco territorial (Litoral norte y nordeste de Caibarién – Yaguajay) se reportan 25 sitios arqueológicos con filiaciones culturales similares a los encontrados en la cayería, lo que nos hace inferir una probable vinculación entre los mismos, dado el probado dominio de la navegación por estos grupos humanos.
El ajuar predominante en los sitios de la cayería está compuesto fundamentalmente por herramientas elaboradas en concha, estando presentes las gubias, vasijas, platos, raspadores y puntas enmangables, todo lo que resulta muy lógico si tenemos en cuenta que a partir de la actividad extractiva quedaba como sub producto una materia prima – la concha – para la explotación de la cual contaban con una larga tradición tecnotipológica.

No obstante, en menor cuantía se han colectado herramientas producidas en sílex, cuya talla se realizó a partir de núcleos multiplanos de láminas de lascas, logrando preformas de más de 4 cm con predominio de estas últimas, las que fueron utilizadas preferentemente sin ningún tipo de modificación secundaria (retoque) (Pérez et al. 1989).

Resulta interesante resaltar que en las alturas de Sierrezuela hay una gruta con un sitio correspondiente al nivel de desarrollo Preagroalfarero con Tradiciones Paleolíticas. (Protoarcaicos). Estas comunidades arribaron a Cuba presumiblemente desde el Sur de la Florida, usando como puente el arco de Las Bahamas, cuando el nivel del mar producto de los cambios eustáticos en el Pleistoceno habían descendido unas decenas de metros y las tierras emergidas favorecían este tránsito (Godo et al. 1987).

Estos hombres, que tenían como actividad fundamental la caza, pudieron arribar a nuestras costas hace más de 10 mil años A.P. (Antes del Presente), constituyendo este sitio uno de los de más importancia para la explicación del poblamiento temprano de Cuba y Las Antillas.

Aunque aún no se han localizado sitios del Protoarcaicos en la cayería, no podemos descartar por superposición geográfica, que estas tierras emergidas pudieron constituir los primeros puntos de contacto en el flujo de las corrientes migratorias desde norteamérica a Las Antillas.

En cayo Ensenachos en la “Cueva del Muñeco”, y en una solapa a pocos metros de ella, conocida como “La Solapa de Los Chivos”, se han reportado evidencias de las comunidades aborígenes que habitaron el territorio, las que se encontraban en un nivel de desarrollo preagroalfarero (comunidades con tradiciones mesolíticas), correspondientes a la Etapa de Economía de Apropiación, teniendo como actividades económicas fundamentales, la pesca y la recolección. La “Cueva del Muñeco”, debe su nombre a un petroglifo antropomorfo de muy discutida procedencia, esculpido en una de sus paredes.

El poblamiento aborigen en estos cayos transcurrió hasta tiempos bastante tardío. Se ha podido conocer que en 1703 aún vivían allí, comunidades aborígenes que se dedicaban al comercio de trueque de mariscos con los habitantes de la Villa de San Juan de los Remedios sirviendo además de vigías ante la presencia de barcos enemigos y merodeadores. (Martínez – Fortún 1963).

BIBLIOGRAFIA:

• Alvarez, C. J. (1961): Revisión Indoarqueológica de la provincia de Las Villas. En. Revista de Arqueología y Etnología. Ed. Junta Nacional de Arqueología y Etnología, La Habana, Cuba.
• Antozak, M. Y A. Antozak. (1987): Algunas consideraciones sobre la identificación del material arqueológico de concha: el caso del Strombus gigas en el archipiélago Los Roques, Venezuela .En. Boletín Asoc. Venez. de arqueólogos, No. 4, Caracas. Venezuela.
• Boletín del Archivo Nacional (1911) año X No. VI nov. – dic. La Habana, pp. 326 – 327.
• Calvera, J y R. Funes (1991): "Método para asignar pictografías a un grupo cultural. En: Arqueología de Cuba y de otras áreas Antillanas. Editorial Academia La Habana
• Dacal, R. y M.. Rivero. (1986): Arqueología aborigen de Cuba. Editorial Gente Nueva. La Habana. 174 pp.
• Febles Dueñas, Jorge. y Alexís Rives. Clasificación para las culturas aborígenes de Cuba y Las Antillas. Carta Informativa No. 20 La Habana, 1996.
• Godo, P.; G. Baena; A. Menéndez, y A. Morffís. (1987): La industria lítica de Punta del Vizcaino, Caibarién, provincia de Villa Clara En. Carta Informativa No. 100, Epoca II. Ed. Academia, La Habana Cuba.
• Martínez - Fortún, A. (1956): Anales y Efemérides de la villa de san Juan de los Remedios. En. Museo Municipal de Remedios. 50pp.
• Nuñez, A. (1986): El arte rupestre cubano. 1er Simposium Mundial de Arte Rupestre. (UNESCO). La Habana 188 pp
• Sampedro, Ricardo et al. Atlas Arqueológico de Villa Clara, (inédito) Santa Clara, Cuba
• Ortega, F. (1983): "Una hipótesis sobre el clima de Cuba durante la glaciación Wisconsin. En: Ciencias de la tierra y el espacio 7:57-68
• Pérez Carratalá, Alfredo; R. Ramírez García y L. O. Grande (1989): Apuntes para el Censo Arqueológico de la Provincia de Villa Clara. (Inédito) Santa Clara, Cuba.
• Provincia Villa Clara. Ed Ciencias Sociales. La Habana. 1979
• Ulloa, J. (2000): "Migraciones en el caribe precolombino". En: El Caribe Arqueológico. Casa del Caribe. Santiago de Cuba No. 4:14-19

Fuente: http://www.villaclara.civc.inf.cu/geografia/arqueolog%EDa/arqueologia_valorescayeria.htm

Cádiz. Hallan restos romanos en los solares de las viviendas para jóvenes

Cádiz. Hallan restos romanos en los solares de las viviendas para jóvenes

Foto: Secuencia de San Isidro, 3, y ungüentario y anillo hallados.

Los trabajos arqueológicos que se están desarrollando en los solares donde se construirán viviendas para jóvenes en régimen de alquiler –una iniciativa del Ayuntamiento a través de la empresa municipal Procasa– han deparado el hallazgo de indicios de diferentes épocas, y, concretamente, de restos romanos que atestiguan la presencia romana desde finales del siglo III a.C. hasta la época imperial en una zona donde existían pocos datos arqueológicos, según indican desde Procasa.

En concreto, en el solar de la calle Teniente Andújar, 18 y 20, se han localizado materiales de época hispano-musulmana de época almohade, y relacionados con cerámicas de cocina vidriadas o bizcochadas de tipología variada –ollas, cántaros, lebrillos, alcadafes, jarras...– localizados en fosas de materiales de desecho.

En otro estrato se encontraron materiales romanos –de finales de la república e imperio– alterados y mezclados con los materiales almohades, y cabe destacar "la presencia de restos cerámicos correspondientes a terra sigillata clara africana tardía y cerámica africana de cocina (siglos I-IV d.C.), cerámica de cocina como cuencos jarras y tapaderas y ánforas de tipología variada". Asociado al material cerámico aparecen restos constructivos tardo-republicanos (en torno a la época de los Balbos y el siglo I d.C., y correspondientes a fragmentos tégulas, mármol, sillarejos de piedra caliza y estucos pintados para decorar las paredes de las viviendas romanas) cuyas edificaciones serían arrasadas posteriormente. En el último nivel se hallaron restos de época prehistórica calcolítica, con hogueras o fosas con restos de talla y útiles de sílex.

Por otra parte, en San Isidro, 3, se hallaron restos del XVII y XIX, –entre ellos un anillo de bronce– así como restos de cerámica común o de cocina romana. Destaca el hallazgo de un ungüentario de vidrio azul soplado de cuerpo globular de tendencia piriforme, fechado en la primera mitad del siglo I d.C., asociado a otros restos de objetos vítreos y ungüentarios deformados por la acción de las cremaciones. En otro estrato aparecieron materiales de los siglos III y I a.C., con fragmentos anfóricos de tipología púnica y gaditana, de tipo Kouass o urnas con pintura a bandas negras. Igualmente se documentaron restos de páteras y cuencos de cerámica campaniense A de época romana republicana.

Estos restos, según indican, atestiguan la presencia romana desde finales del siglo III a.C. en una zona con pocos datos arqueológicos.

Fuente: Aida R. Agraso, Diario de Cádiz, 28 de junio de 2005
Enlace: http://www.diariodecadiz.com/diariodecadiz/articulo.asp?idart=1491402&idcat=827

Córdoba. Las obras del Arenoso sacan a la luz restos romanos y de la Edad Media

Córdoba. Las obras del Arenoso sacan a la luz restos romanos y de la Edad Media

Foto: (1) Yacimiento romano de Farallón, donde se han localizado importantes vestigios romanos. (2) Torre vigía del siglo XIV localizada en el cortijo de Dos Torres. Fotos: CASAVI. (3) Puente romano. (4) Vista panorámica.

En el yacimiento conocido como Farallón se están recogiendo interesantes vestigios. Muchos se encuentran en zona inundable, aunque difícilmente el agua alcanzará esas cotas.

MONTORO ACTUACIONES ARQUEOLOGICAS EN LA PRESA

Las obras del pantano del Arenoso, que se encuentran actualmente al 20 por ciento, han sacado a la luz un total de diecisiete yacimientos arqueológicos, todos ellos en el término de Montoro, con diferentes grados de afección que están siendo estudiados por arqueólogos profesionales contratados por Aquavir, entidad que promueve las obras de la presa, y bajo la supervisión de la Consejería de Cultura a través del arqueólogo inspector, Alejandro Ibáñez.

Entre todos ellos, el más importante es el conocido como Farallón, en el que se han localizado estructuras y cerámica romanas. En este emplazamiento romano, situado en una zona elevada, se están localizando actualmente importantes vestigios de hace más de 2.000 años. Según el arqueólogo Carlos Rubio, "al parecer puede tratarse de un asentamiento de carácter religioso con culto al agua, ya que se han localizado varias pilas de grandes dimensiones y conducciones de agua, así como importantes sillares de piedra molinaza tallados en el exterior".

Por parte de la dirección facultativa se ha propuesto una actividad arqueológica preventiva para los casos de Farallón, Cortijo de Dos Torres, San Rafael Bajo II y Camino de Pasada de Pedroche y un control arqueológico de movimiento de tierras para el resto de la zona afectada, como consecuencia de la prospección previa realizada por el arqueólogo Juan Bretones.

ZONA INUNDABLE

Muchos de estos restos arqueológicos se han localizado en zonas enmarcadas dentro del vaso de inundación del futuro pantano de El Arenoso, por lo que su estudio preliminar está basado en documentar parte del patrimonio histórico que se verá afectado por dicha inundación. No obstante, aunque muchos de estos restos aparecidos se encuentren en zona delimitada como inundable, difícilmente se verán afectados, ya que la cota de inundación se establece en los 209 metros sobre el nivel de mar y algunos se localizan en torno a los 211 metros, como el caso de una torre medieval (siglo XIV) aparecida en el Cortijo de Dos Torres.

Por otro lado, se han localizado otras zonas de interés que quedarán bajo la cota de inundación, como el Puente de la Cañada, situado a 175,95 metros; el puente antiguo, a 197,18 metros; y los baños del Arenosillo, a 196,61 metros. Esta última zona constituye un conjunto de construcciones donde se mezclan cortijos contemporáneos con los baños propiamente dichos --restaurados en el siglo XVIII-- y restos de cimentaciones y estructuras.

En cuanto al cortijo de Dos Torres, en el que se han localizado estructuras y cerámica medieval, el arquitecto Rafael Valera ha sido el encargado de documentar dicha edificación fortificada. Se trata de una torre de planta cuadrada del siglo XIV. Por su ubicación, adosada a un cortijo y en un cerro que mira hacia el sur, estaba perfectamente establecida para dominar y controlar todo el tramo inferior del cauce del río Arenoso hasta su desembocadura en el río Guadalquivir.

Por su parte, la arqueóloga Gloria Galeano Cuenca ha estudiado el conocido Camino de Pasada de Pedroche, también en zona inundable, relacionado con la vía que unía Epora con Solia, utilizado por los romanos para transportar el mineral de las minas de la zona norte de la provincia.

Fuente: RAFAEL CASTRO AVILA, Diario de Córdoba, 26 de junio de 2005
Enlace: http://www.diariocordoba.com/noticias/noticia.asp?pkid=193052

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La Junta certifica que el puente romano formaba parte de la Vía Augusta

La construcción pudo ser el nexo de unión entre entre Sacili Marcialis y Épora, antiguas poblaciones romanas localizadas en Pedro Abad y Montoro

La Delegación de Cultura de la Junta de Andalucía en Córdoba ha certificado la procedencia romana del puente localizado en Montoro, a 40 metros del río Guadalquivir y contiguo al término municipal de Pedro Abad, según informó a ABC el alcalde del municipio, Antonio Sánchez Villaverde.

La valoración de la Junta ratifica que el viaducto se situó justo en el trayecto de la antigua Vía Augusta romana, por lo que pudo haber sido el nexo de unión entre la ciudad de Sacili Marcialis y Épora, antiguas poblaciones romanas localizadas en Pedro Abad y Montoro, respectivamente.

Importante legado

Este hallazgo se suma al legado romano montoreño Vías Romanas del Mediterráneo, incluido en el programa Interreg-IIC, impulsado por la Unión Europea y que cuenta con la colaboración de la Consejería de Cultura y la Consejería de Turismo y Deportes de la Junta de Andalucía.

Propiedad de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG), el puente permanece en un extraordinario estado de conservación, por lo que se baraja la hipótesis de que pudo sufrir posteriores restauraciones que mejorasen su estructura.

El enclave donde se encuentra el puente y la repercusión turística del mismo para Montoro y la comarca ha propiciado que el Ayuntamiento «haya contactado con la CHG y los propietarios colindantes», señaló Villaverde, para ejecutar un proyecto de rehabilitación y puesta en valor del puente.

El monumento está incluido en el inventario de puentes anteriores a la Guerra Civil por el jefe de patrimonio de la Delegación de Cultura en Córdoba, Jesús Ventura. La confirmación de la Junta «incrementa notablemente el patrimonio histórico artístico de Montoro», apuntó Sánchez Villaverde.

José Clemente Martín de la Cruz, catedrático de Prehistoria de la Universidad de Córdoba, en una primera valoración «in situ» realizada hace varios años, matizó que el viaducto de Montoro «podría pertenecer a la Vía Augusta romana». Sin embargo, varias investigaciones realizadas en 1979 por el profesor Antonio Criado, y más tarde, por el Círculo Cultural Francisco Alcántara de Pedro Abad, no pudieron concretar su procedencia ni su identidad histórica.

Fuente: A.O.S. Montoro,ABC Córdoba, 15 de marzo de 2005
Enlace: http://cordoba.abc.es/cordoba/pg050315/prensa/noticias/Cordoba/Provincia/200503/15/COR-COR-035.asp

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Información adicional:

Presa del Arenoso

Complementaria de la Breña II, y con un sistema de funcionamiento idéntico a aquella (almacenamiento en afluente lateral y elevación desde el Guadalquivir) incrementa los recursos de la cuenca en 45 Hm3.

El Río Arenoso es en la actualidad uno de los escasos afluentes con aportaciones significativas aún no reguladas y, dada su situación de proximidad al Guadalquivir, contribuirá a una mejor gestión integral de la cuenca. La presa se proyecta de escollera con núcleo impermeable de arcilla, con un volumen de materiales de 3.870.000 m3, que creará un embalse de una capacidad de 160 Hm3, situado en las proximidades de Montoro (Córdoba). De igual manera que la Breña II, la presa del Arenoso estará dotada de una estación de bombeo para aprovechar los caudales del Guadalquivir almacenados por un azud que se construirá en el mismo, y retornarlos al río para, de ésta forma, producir energía.

Inversión Total: 64,028,685 €
Financiación: AQUAVIR; 50%. FINANCIACIÓN USUARIOS; 50%

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Bibliografía relacionada Córdoba:

BERNIER LUQUE, J. (1981): Nuevos Yacimientos Arqueológicos en Córdoba y Jaén. Córdoba

BLÁNQUEZ PÉREZ, J. (Ed.) (2003): Cerámicas Orientalizantes del Museo de Cabra. Madrid. Excmo. Ayto. de Cabra

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Cádiz. El testimonio iconográfico de uno de los monumentos más citados

Cádiz. El testimonio iconográfico de uno de los monumentos más citados

Las excavaciones arqueológicas realizadas en 1996 en el solar del antiguo Teatro Andalucía dejaron al descubierto parte de una factoría de salazones erigida probablemente pocos años antes del cambio de era. Esta factoría será abierta al público en fechas próximas, tras una complicada labor de restauración y consolidación realizada por la Delegación Provincial de Cultura, en un acto que contará con la presencia de la consejera de Cultura, Rosa Torres. Y ahora que este patrimonio arqueológico está a punto de poder ser visitable, cabe recordar que en una de sus dependencias, concretamente en el interior de una cisterna, se localizó un dibujo que representa la imagen completa de una torre-faro que supuso un hallazgo de indiscutible importancia para la arqueología atlántica de época romana.

Los arqueólogos se encontraron entonces con el que no se duda en calificar como un descubrimiento excepcional, "ya que estamos ante un testimonio iconográfico de uno de los monumentos que más citaron los autores del medievo", explica Ángel Muñoz, entonces arqueólogo de la Delegación de Cultura y ahora director del conjunto arqueológico de Baelo Claudia, quien recuerda que el dibujo representaba una torre-faro compuesta de doce cuerpos escalonados en cuyo cuerpo inferior se distinguía una entrada abovedada y escaleras o escalinatas en cinco de ellos, mientras que del cuerpo superior parten cuatro haces de luz. Junto a este dibujo apareció otro que mostraba dos cuerpos incompletos, además de intuirse otro escalonado con decoración de retícula romboidal. Todas las representaciones estaban hechas con carboncillo en el recubrimiento de mortero de cal de las paredes.

Los datos arqueológicos informan de que la cisterna donde aparecieron estos dibujos estaba compuesta por dos cámaras paralelas, unidas con un lateral común y comunicadas por un pequeño hueco, que presentaba en la zona de acceso por la cubierta una acumulación de sillares a modo de escalinata para facilitar el acceso y uso una vez abandonada la factoría.

Las unidades estratigráficas de colmatación parcial de las cámaras ofrecieron, por lo demás, escasos materiales arqueológicos. Los que se localizaron se concentraban en los sedimentos inferiores, que descansaban sobre la solería, realizada igualmente con mortero de cal. Allí se depositaban cerámicas correspondientes a vajilla de cocina (morteros, ollas, etcétera) y de transporte (ánforas), destacando, por su interés cronológico, los fragmentos de ánforas romanas tardías de la forma Late Roman la de Sciallano y Sibella, cuyos centros de producción se sitúan en las riberas del Mar Negro, costa sur de Turquía, Chipre y Rhodas. "Estas ánforas estuvieron destinadas al transporte de aceite y vino y circularon durante el siglo V d.C.", indica Muñoz.

La excavación tiene por tanto en el dibujo hallado un emblema que perdurará en el tiempo. Pero ¿a qué monumento de la antigüedad representaba? Ángel Muñoz afirma que si bien no existen referencias a él en la producción literaria de los autores clásicos, sí que son "bastante elocuentes" los textos medievales. Así, explica, el primer documento que habla del faro es la Crónica mozárabe, que a mediados del VIII d.C. describía sus elementos singulares. Asimismo, en el siglo X d.C. aparece reflejado en un texto de Al-Masudi, si bien sus referencias, apunta Muñoz, "presentan cierto matiz legendario".

De mediados del XII es un texto de Al-Zuhrí en el que se hace la descripción más detallada y completa del monumento, "ya que al parecer lo conoció directamente antes de su destrucción". Y de esta misma época es La crónica Pseudo-Turpini, un texto cristiano escrito por un monje anónimo que debió conocer las fuentes árabes citadas. Y ya más tardíos son los de Al-Garnati –siglo XII–, Yakut y Al-Kazwini –siglo XIII–, Jiménez de Rada, Alfonso X y Al-Himyari, quien entre los siglos XIV y XV recopiló notas históricas y geográficas y que en el capítulo dedicado a Kadis recalca la mención a la torre.

Todas estas fuentes documentales coinciden en señalar en que se trataba, dice Ángel Muñoz, "de un edificio de altura considerable, entre 60 y 124 codos –es decir, entre 50 y 104 metros– de varios cuerpos superpuestos, en número de tres, rematado por una estatua de notables dimensiones –de 6 a 8 codos, esto es, de 5 a 6,7 metros– hecha de bronce dorado, cobre, hierro con cobre o latón con baño de oro –el material depende de la versión tenida en cuenta– y que representaría a algún emperador, según A. García y Bellido.

El dibujo del faro completo parece alejarse de los datos facilitados por los textos, sobre todo en el número de cuerpos y en la estatua que lo coronaba, siguiendo el modelo del Faro de Alejandría. Sin embargo, los otros dos dibujos sí responden mejor a las descripciones documentales. Y todas las fuentes dicen que el almirante almorávide Ibn-Maimún mandó incendiar el edificio hacia el año 1145 para hacerse con el oro del que creía que estaba realizada la estatua y financiar con él su movimiento independentista contra los almohades. La avaricia de un hombre destruyó un monumento.

"El gran descubrimiento de la península ibérica"

Los niveles de relleno que tenía la cámara donde apareció la representación de la torre-faro colmataron parcialmente el dibujo, cubriendo los tres primeros cuerpos del mismo y quedando el resto exento de tierras. "Este dato nos indica que dichas representaciones pictóricas fueron ejecutadas como muy tarde durante el siglo V d.C., no descartándose que pudiera dibujarse con anterioridad, incluso al finalizar su construcción, pocos años antes del cambio de la Era, o durante la limpieza de las mismas en algún momento de su funcionamiento como parte de la factoría de salazones", indica Ángel Muñoz, quien además comenta que también podría tratarse de un dibujo realizado por alguna persona que utilizara la cisterna como refugio, una vez abandonada la factoría y previamente a la colmatación parcial de la misma en el siglo V d.C.

La singularidad del descubrimiento hizo que se planteara su extracción y exposición en el Museo de Cádiz, donde hoy se pueden contemplar en todo su esplendor, tras los trabajos de restauración llevados a cabo.

Su descubrimiento llevó a la Delegación Provincial de Cultura a celebrar una jornada monográfica sobre el hallazgo, celebrada el 13 de marzo de 1997, que llevaba por título La Torre-Faro de Cádiz. Jornada sobre el redescubrimiento de una imagen mítica. En esta jornada participaron varios especialistas, que hablaron sobre diversos aspectos relacionados con estas construcciones, destacando, recuerda Ángel Muñoz, el gran valor que representaba este hallazgo, que fue calificado por uno de los ponentes, Pedro Rodríguez Oliva, profesor de la Universidad de Málaga, como "el gran descubrimiento de la península ibérica en lo que respecta a la arqueología clásica".

Fuente: AIDA R. AGRASO, Diario de Cádiz, 26 de junio de 2005
Enlace: http://www.diariodecadiz.com/diariodecadiz/articulo.asp?idart=1481744&idcat=827

Los faros en el mundo antiguo

No cabe duda que el descubrimiento de la representación de la torre-faro en la cisterna romana del solar donde hasta hace algunos años se erigía el Teatro Andalucía, marcó un hito, a los que la arqueología gaditana nos tiene acostumbrado muy a menudo. Sarcófagos fenicios, enterramientos con elementos de orfebrería relevantes, teatro romano, terracotas de excepcional interés, contextos fenicios arcaicos novedosos y un amplio etcétera, no son sino algunas muestras de esos objetos e inmuebles singulares que nuestro subsuelo nos proporciona paulatinamente. Entre ellos, el dibujo del Faro del Teatro Andalucía, vino a completar allá por 1996, ese amplio elenco de piezas excepcionales que enriquecen nuestro Pasado y nuestra Historia.

Los faros durante la Antigüedad tuvieron una doble función. Por una parte parece claro que dentro de su aspecto funcional, sirviesen tanto para señalizar escollos y sectores difíciles para la navegación, como para indicar la entrada de zonas portuarias o de fondeaderos. Por otra parte su carácter simbólico o conmemorativo, tampoco debe resultarnos extraño. De ambos encontramos ejemplos en el mundo clásico. Así el conocido faro de Chipiona, el Monumentum Caepionis, citado por Estrabón y Mela, debió tener la función de avisar de los escollos de la Punta de Salmedina, en la entrada del Baetis. El faro de La Coruña, la denominada Torre de Hércules, durante la Antigüedad ostentó por el contrario un carácter eminentemente simbólico, ya que representaba el fin de la tierra del noroeste del mundo clásico. Tan sólo a partir del siglo XVIII adquiere funcionalidad y uso como ayuda a la navegación.

Este aspecto delimitador del fin del mundo conocido, podríamos extenderlo al faro de Gades, que sin duda representó el fin de la tierra en el suroeste. Sin embargo, tampoco debemos excluir su posible y aparente sentido funcional, como señalizador de la entrada a la amplia ensenada marina interior que conformaba la zona portuaria de la Polis Gaditana.

Es evidente que la construcción de faros en la Antigüedad, tiene sus antecedentes en las señales con fuego o humo que se hacían desde la costa para ayudar a los navegantes. En época helenística los faros se consolidan como estructura arquitectónica, de la que es buen ejemplo el de Alejandría. Con el imperio romano, ante el control de las rutas marítimas, los faros adquieren en el Mediterráneo una gran expansión y desarrollo. Es en estos momentos cuando se generaliza su servicio nocturno y se apoya su construcción por los poderes públicos.

Desde el punto de vista morfológico son bastante comunes las estructuras compuestas por varios cuerpos superpuestos, generalmente en número de tres o cuatro. El dibujo del de Gades con doce cuerpos, si realmente fue como está representado en la cisterna de la factoría del Teatro Andalucía, sería uno de los más grandes del mundo antiguo, comparable al de Alejandría con un total de tres cuerpos sucesivos y más de ciento treinta metros de altura o el de Gesoriacum, con doce pisos, como el de Gades, y aproximadamente sesenta metros. También se edificaron con un solo cuerpo, como el de Brigantium (La Coruña).

Un elemento también bastante común en estos faros es el de presentar accesos mediante rampas o escaleras rodeando el exterior del edificio, como en el caso del faro de Gades, en el que se aprecian con claridad en cinco de sus cuerpos, así como una clarísima entrada abovedada, también bastante usual en el mundo antiguo.

Por último un aspecto igualmente destacable es la presencia en estas construcciones de elementos escultóricos, que han sido interpretados desde formulaciones religiosas, estéticas, políticas e incluso acústicas. En el caso del de Gades, este fenómeno no lo encontramos en la representación de la cisterna del Teatro Andalucía, pero sí ampliamente en los textos medievales, que aluden a una gran figura de bronce dorado de más de cuatro metros altura, representando un personaje barbado con manto que le llegaba hasta la mitad de las piernas y que recogía sobre uno de sus brazos. Uno lo tenía extendido apuntando con el dedo índice, y el otro sujetaba un cetro o bastón de mando. Para García y Bellido este personaje con barba, al que en la Edad Media se identificó con Hércules, debe relacionarse con algún emperador romano, quizás con paludamentum, de época de Adriano o posterior y por tanto con una cronología de después del primer cuarto del siglo II d.C., fecha que encaja en los límites ofrecido por el registro arqueológico de la cisterna romana del Andalucía, que establece una cronología de ejecución del dibujo del Faro Gaditano entre la fecha de construcción de la industria, pocos años antes del cambio de la Era y el siglo V d.C. momento en que se colmata parcialmente de tierras la cisterna y se oculta parte del dibujo, quedando únicamente visibles, hasta su redescubrimiento en 1996, los nueve cuerpos superiores y los cuatro haces de luz.

Fuente: Diario de Cádiz, 26 de junio de 2005
Enlace: http://www.diariodecadiz.com/diariodecadiz/articulo.asp?idart=1481750&idcat=827

Las vides de Baco aman las colinas descubiertas

Las vides de Baco aman las colinas descubiertas

"Dios hizo soplar un viento sobre la tierra y las aguas empezaron a bajar, se cerraron las fuentes del océano y las compuertas del cielo
y ceso la fuerte lluvia que caía del cielo (....)
y el decimoséptimo día del séptimo mes , el arca se detuvo sobre las montañas de Ararat (...)
"Entonces dijo Dios a Noé: "Sal del Arca, con tu mujer tus hijos y las mujeres de tus hijos... (...)
y a partir de estos tres hijos de Noé se pobló toda la tierra, Noé se dedicó a la agricultura y fue el primero que planto una viña pero cuando bebió vino se embriagó y quedo tendido en medio de su carpa (...)"

(Génesis, VIII, 1, 4, 16; IX, 19, 20.)


Fuente: http://www.zonadiet.com/bebidas/a-vino-historia.htm

Historia del Vino

La historia del vino se remonta al viejo testamento (Genesis 9:20) cuando es mencionado por Noé. En Grecia antigua, el vino era tomado con agua (tomarlo sin mezclarlo era mal visto); Teocrito describe a los vinos como venerables cuando cumplían los 4 años de edad. Por aquel entonces era guardado en toneles, recipientes hechos en pieles de cabra y ánforas impermeabilizados con aceites y trapos engrasados; por lo que el aire estaba en contacto con el vino en todo momento. Los romanos demostraron mejor cuidado y mejor vino a través de los vinos Falernianos de un año de añejamiento introduciendo otros recipientes. Aunque de todas formas no se llego hasta la maduración completa del vino cuando se introdujo la botella con corcho. El vino conservado en madera no alcanza la madurez hasta pasados los tres años; mantenido mayor tiempo no mejoraba pero podía deteriorarse. Los toneles eran mantenidos hasta 20 años hasta el final del siglo 18, momento en que fueron mejorados; pero el hábito fué abandonado y los connoisseurs encuentran en ello un tema para discusión.

Los romanos plantaron viñedos en todos los lugares en que la uva soporto el clima (Africa del norte, España, Gaul, Inglaterra e Illyria). Los cultivos permanecieron para consumo local, en particular para la Sagrada Comunión, por lo que su cuidado paso a ser preocupación de los eclesiásticos.

La reaparición del vino como bebida, y la de famosas bodegas, resulto invariablemente de los esfuerzos de monjes y monarcas distinguidos por su devoción a la iglesia.

La mayoría de los vinos locales eran de baja calidad, especialmente de áreas actualmente consideradas como de alta latitud. El Vin de Suresnes de las afueras de París se transformó en algo fino. En Inglaterra existen registros de Vinos Espumantes de la variedad Welsh que datan del siglo XIX en producido en las afueras de Cardiff

Si bien las plantaciones mas importantes son atribuidas a Carlomagno, no fue hasta el siglo XII que las grandes plantaciones encontraron lugar y grandes mercados. Debido a las dificultades para transportar mercaderías de la época, la mayoría de los viñedos que subsistieron fueron aquellos que estaban a orillas de ríos importantes. Tal es el caso de los viñedos a orillas del Rhin en Alemania, Garonne y Loire. Otros eran producidos en la zona controlada por Venecia de Grecia donde se producían variedades de Madeira, hacia 1420. La utilización de botellas y corchos apareció para finales del siglo XVII, y se atribuye su creación a Dom Pierre Pérignon de Hautvillers, padre del mercado del Champagne.

Otro descubrimiento, al que se llegó, pero por error, fue la obtención de vinos dulces y bouquet, los cuales se producían dejando que las uvas entraran en cierto fermento todavía en los viñedos y parras, en el año 1775 en Rheingau. Esta pourriture noble (podredumbre noble) era causada por la presencia de cierta microdermia especial que hizo posible algunos Sauternes y conocidos algunos vinos de Hungría afectando ciertos toneles.

También durante el siglo XVII, fue cuando los productores de Madeira, Jerez y Oporto comenzaron a fortificar sus vinos agregando Brandy durante la elaboración.

La desaparición de muchos viñedos importantes ocurrió después de 1863, cuando accidentalmente se transportó una variedad de piojo denominado Phylloxera que atacó las raices de las plantas. Debido a esto, áreas que alcanzaron los 2.500.000 acres fueron devastadas por la peste, dejando a los productores franceses al borde de la quiebra y a los productores de Madeira y Canarias completamente sin producción. La devastación fue controlada luego de importar plantas resitentes a ese piojo desde California. Los vinos Pre-Phylloxera actualmente son practicamente imposibles de conseguir.


Fuente: http://www.tvins.com.ar/terroir/zona_historia.htm

Origen de la palabra vino:

Podemos decir que el nombre del vino, según investigaciones recientes, tuvo su origen en un término hoy desaparecido de la lengua hablada en el antiguo Cáucaso, particularmente en Armenia, la palabra "voino", la que servía para designar el brebaje embriagador elaborado a partir del fruto del racimo de la vid.

Leyenda del vino:

Cuenta la leyenda... que en Babilonia el rey persa Dsemsit almacenó uvas en un sótano de su palacio para consumir fuera de la estación. Obviamente estas uvas con el correr del tiempo fermentaron y desprendieron anhídrido carbónico, intoxicando a los que las cuidaban. Esta situación les hizo creer que las uvas se habían vuelto muy venenosas. Una de sus concubinas al intentar suicidarse por el desprecio del rey, tomando este jugo envenenado, muy contrariamente a lo que se suponía se sintió muy feliz y radiante. Al presentarse ante el rey con su alegría contagiosa, este la prefirió entre las otras. Puede llegar a decirse que esta mujer fue la descubridora de las bondades del vino...

Historia del vino:

Aunque esta leyenda fuera no cierta, sabemos que el arte de elaborar vinos proviene de estas lejanas tierras llamada Anatolia Central, cerca del Cáucaso en el Asia menor.

Existen registros arqueológicos con una antigüedad de 9.500 años procedentes de la ciudad turca de Catal Huyuk que demuestran en antiguas tinajas cerámicas, sedimentos de vinos.

El Vino ha tenido que ver con otras creencias religiosas, que algunas llegan hasta nuestros días.
Las sagradas escrituras mencionan a Noé como el primer hacedor de vinos, mientras que otras religiones le daban virtudes sobrenaturales dignos de los dioses, Dionisio (Dios griego del vino), Baco (Dios romano del vino).

Finalmente y a la luz de los descubrimientos recientes, podemos decir que la vid como planta existe como mínimo desde la era terciaria, en cualquiera de sus géneros (vinífera o silvestre), porque hay a la fecha descubrimientos de hojas de ambas clases registradas en piedra de esa era.


Citas históricas:

"Al empezar la jarra y al terminarla, sáciate. A mitad, haz economías. Pero es mezquino el ahorro al llegar al fondo", es un consejo para la administración familiar, del griego Hesíodo

El historiador romano Suetonio, cuenta en la biografía del emperador Domiciano que, habiendo escasez de cereales por haber dedicado demasiadas tierras al cultivo de vino, cursó orden a todas las provincias del Imperio para que se cortaran las vides, dejándolas como mucho en la mitad, y no se plantaran viñas nuevas. También cuenta que esta medida no fue aplicada.

Cantan unos versos clásicos: "Aunque me coma la raíz, sin embargo, todavía produciré fruto, únicamente para hacer libaciones al César inmolado"; y dice el poeta Virgilio en sus "Geórgicas": "las vides de Baco aman las colinas descubiertas".

"Cuando después del solsticio Zeus cumpla los sesenta días de invierno, entonces la estrella Arturo abandona la sagrada corriente del Océano y, por primera vez, se eleva brillante al anochecer; detrás de ella, la Pandiónida golondrina de agudo llanto salta a la vista de los hombres en el momento en que comienza de nuevo la primavera. Anticípate a ella y poda las viñas, pues así es mejor. Pero en cuanto el que lleva su casa encima remonte las plantas desde el suelo huyendo de las Pléyades, entonces ya no es tiempo de cavar las viñas, sino que ahora afila las hoces y despierta los esclavos." Hesíodo, trabajos de primavera en "Los trabajos y los días".



Fuente: http://www.wineconexion.com/web/es/0/cap2.php

VITICULTORES EN LA ESPAÑA ANTIGUA

La vid, junto con la almendra y el olivo, forman la tríada mediterránea, tres frutos sin los cuales no se puede entender la economía y la cultura de España, desde hace miles de años.

Es seguro que los indígenas de la Península Ibérica ya conocían, usaban y cultivaban las uvas para su consumo propio. Existen algunos testimonios arqueológicos, como el hallazgo de restos de la Edad del Bronce en la provincia de Granada. En una tumba se encontraron semillas de uva cultivada y vasijas con depósitos de mosto.

Las técnicas de cultivo y producción, e incluso las cepas más adecuadas, debieron llegar a este extremo del Mediterráneo de la mano de comerciantes fenicios. A los habitantes de esa franja de tierra en el Próximo Oriente se atribuyen muchos méritos -por encima de todos ellos, haber sabido extender sus hallazgos, haciéndolos populares y accesibles.

En las tumbas de algunos faraones se han encontrado jarras con sellos que diferencian las uvas por cosechas e identifican a los vinateros sirios (fenicios) que se habían establecido en Egipto.

El lagar más antiguo del que se tenga noticia en Occidente se ubica en la colonia fenicia del Castillo de Doña Blanca, cerca de Cádiz: estaba en uso allá por el siglo VIII a.C.

Las tierras ibéricas resultaron ser especialmente adecuadas para la vid. Por ello, desde entonces, estos montes y colinas están cubiertos de viñedos y su producción comenzó a ser orgullo de nuestros campos y ciudades.

Griegos, púnicos y romanos, consolidaron esta industria, hasta el punto de ser conocida por todo el Mare Nostrum gracias a sus caldos: vinos de Hispania.

Geógrafos e historiadores los citan en sus tratados, poetas cantan sus bondades: Hesíodo, Virgilio, Plinio, Columela, Estrabón, Avieno...

La producción de vinos impulsó la industria de la cerámica para beberlos, servirlos, mezclarlos, libarlos y transportarlos a la capital del Imperio. Tantas ánforas llegaban diariamente a Roma con productos del mundo entero, que sus restos se apilaron hasta levantar otra colina: el monte Testaccio.

Entre los millones de fragmentos que lo forman, muchos llevan impreso su origen y el año de producción, que a menudo resulta ser el sello de un alfarero hispano para un caldo gaditano, de Montilla-Moriles o el Penedés.

Curiosamente, también tienen un origen antiguo muchas de las máquinas que se emplean en la producción de vino, así como las formas más adecuadas para su envasado. Como, por ejemplo, las prensas: de palanca o cabestrante, con contrapesos cilíndricos, otras de cuerda o jaula... ya existían en tiempos clásicos.
Aunque extraer el mosto de la uva mediante la presión con las manos, es sin lugar a dudas el método más primitivo, que pervive en el vino de lágrima.

Por eso no es de extrañar que hayan perdurado los nombres latinos y griegos para denominar las técnicas, colores o texturas, o ciertas partes de la planta.

TIPOS DE VINO y formas de tomarlo en la Antigüedad

Los vinos de la Antigüedad probablemente tenían muy poco que ver con los que ahora conocemos. La costumbre de rebajarlos con agua, que hoy se consideraría un sacrilegio, era entonces algo normal. También la adición de especias y aromas para endulzarlos estaba justificada por su exceso de acidez. Pero veamos qué ocurría con estos caldos.

Gracias a los geógrafos latinos conocemos algunos de los tipos de uva usados hace dos mil años: la aminea, la más famosa en Roma, producía vino blanco y tenía una subvariedad hispana para uva de mesa; la coccobis sería una uva muy dura, que sólo adquiría bondad con los años; la bumasti dio origen a la variedad llamada "teta de vaca" o tabaca; la numisianae, para producción y conserva; la duracianae, idónea para pasas y vino dulce; y la purpurae, muy gruesa y de color purpúreo.

El vino que producían estas uvas era demasiado fuerte para tomarse a palo seco, su calidad no era constante, dada su alta fermentación, y se hacía necesario disimularla.
Por ello, se mezclaba con agua (una parte de vino por cada tres de agua) en las cráteras o copas clásicas, antes de hacer las libaciones (brindis) y tomarlo en banquetes o simposios.

Los caldos más apreciados se especiaban con aromas y hasta se endulzaban con miel como el llamado mulsum, o el graeco more, el célebre vino griego, casi un jarabe.

La técnica de cocer el mosto recién fermentado tenía por objetivo obtener vinos capaces de aguantar el transporte. El arrope resultante, llamado defrutum, por su alta graduación, debía ser rebajado. Para eliminar las impurezas en suspensión y mejor conservarlos, se les añadía pez, ámbar o resina.

Entre las combinaciones más atrevidas estaba el oenogarum: vino mezclado con la célebre salsa de pescado llamada garum (el alimento más caro que se producía en el Imperio, orgullo de las factorías litorales de Hispania).

En tanto que, para alimentar a esclavos, se prensaba el orujo con agua, produciendo un bebedizo llamado lora.

En tiempos de Al Andalus, la actividad vitivinícola pervive. Los califas de Córdoba no censuraron la producción o consumo de vino, pues es verdad que ningún versículo o sura del Corán lo prohíbe expresamente.

Pero sí fueron discretos: el vino se llamaba xarab, no sólo por su dulzor, y se envasaba en odres para mejor disimular su contenido: Xarab al Malaqí era el vino de Málaga, y el "sherish" parece ser el origen de la denominación Jerez.

Desde la Europa medieval, de manos de peregrinos de las órdenes del Cister y Cluny, y por vía del Camino de Santiago, irán llegando más variedades de uva. Hasta las 116 que Valcárcel cita en 1791, y las 500 que se esparcen por la España del siglo XIX anterior a la epidemia de filoxera.

La primera clasificación de vinos que se conozca en la Historia es obra de un rey francés, Felipe Augusto, con afán de comparar los caldos franceses y centroeuropeos con los mediterráneos. Para ello organiza una cata que duró dos meses y cuyo maestro de ceremonias fue un sacerdote inglés.

Queriendo establecer un orden, este clérigo se basó en la jerarquía de la Iglesia, otorgando el título de "Papa" de los vinos al de Chipre, y recayendo en el vino de Málaga la categoría de "Cardenal".

EL VINO, LA SALUD Y LOS DIOSES

En la Antigüedad, un vaso del vino acompañado de un poco de pan resultaba suficiente alimento para una persona, sobre todo si se viajaba por un territorio extranjero.

Frente al riesgo del agua, capaz de corromperse y envenenar a un ejército, disponer de vino era siempre una garantía para eliminar la sed y recobrar fuerzas.
Esta función nutritiva ha perdurado hasta el siglo XX: ponches, quinas, caldos con un chorrito de vino se usan para reponer el cuerpo o despertar el apetito.

Además de alimento energético, el vino ha sido considerado desde su origen como una medicina de la naturaleza... un regalo de los dioses, dispuesto mágicamente para que los seres humanos descubrieran el secreto de la fermentación.
Una vez conocida esa alquimia, el disfrute de sus efluvios ha ido siempre acompañado de poderes sanatorios y de la capacidad de trascender, acceder a otra esfera de consciencia, y facilitar el trance místico.

Por eso el vino siempre ha ido de la mano de la religión y la magia, como parte de su ritual, como ofrenda y como referencia de todas las deidades posibles a lo largo y ancho de la Tierra.

El vino dulce, el más conocido, nos recuerda demasiado a aquel aguamiel, el néctar de los dioses clásicos, su alimento allá en el Olimpo. Era el vino de las libaciones, conmemoraciones, cenas y fiestas dionisíacas. Y eso suena a mucho respeto, como es propio de las liturgias, pero también a desenfreno.

Curiosamente, Dionisos -o, como los llaman los romanos; Baco-, no era sólo patrón de los bebedores, también está en el origen del teatro: los cánticos en honor del dios del vino, y con afán de fertilizar la tierra, dieron lugar a los ditirambos, las tragedias y las comedias.

Tal vez por eso, junto a los teatros clásicos de Atenas, siempre se encontraba un templo dedicado al dios del vino, a veces con una fuente de la que manaba alegremente ese dulce néctar.

El culto al vino se extendió por todo el Mediterráneo y el Próximo Oriente. Así, no sorprende que la Biblia base buena parte de sus parábolas en el vino, las uvas o los viñadores; ni que sean monjes mozárabes y, posteriormente, de Cluny y el Cister, quienes preserven su saber, lo cultiven en sus monasterios y lo extiendan por Europa en los siglos siguientes.

En el origen de esta tradición están todos los elementos de la naturaleza que participan en la obtención del vino: el astro rey, el Sol, que con sus rayos madura la uva; las profundidades de la tierra, esas cuevas en cuyas bodegas fermenta el mosto; y la mano de esos magos, los bodegueros, que con sus técnicas consiguen el sorprendente fruto, sangre de la tierra, del sol y, por tanto, esencia de las fuerzas mistéricas del Universo.

Desde la Antigüedad, todas las regiones vinícolas gozan de rituales marcados por las labores del campo: agostado, podas, cavas y vendimia. Estos trabajos y sus fiestas, ya se consideren religiosas o paganas, han dado pie a un completo calendario que llena de celebraciones el

ARQUITECTURAS DEL VINO: BODEGA O IGLESIA

La maduración de la uva, su cosecha y pisado en el lagar son grandes momentos de año muy esperados en todas las regiones donde se cultiva. La vendimia es motivo de jaleo y celebración en todas las culturas del mundo.

Pero a partir de ese momento, el vino entra en un proceso de tranquilidad que envuelve toda su fabricación en la oscuridad y el silencio, convirtiendo las bodegas en lugares de culto, y a los bodegueros en sus oficiantes.

Tal vez por lo misterioso de la fermentación, que parece rozar lo sobrenatural, tal vez por el poder que la naturaleza da a ese caldo resultante, o simplemente por su delicadeza... pero veamos hasta dónde está el vino emparentado con lo desconocido.

Desde antiguo, las bodegas han ocupado el subsuelo, sótanos de edificios a menudo protegidos militar y religiosamente. Entrar en ellos es casi emprender un viaje, y esa escenografía nos recuerda a las tumbas, particularmente a los hipogeos o pirámides de los egipcios.

En la Antigüedad, la vinificación se hacía en grandes recipientes cerámicos que los romanos llamaban dolias. Estaban semienterradas en el suelo de estancias o cuevas, donde se preservaba el vino.

Luego se pasaba a ánforas en dependencias cálidas, donde podían estar varios años, y se mezclaba con otros productos (como ya se ha hablado). Por ejemplo, el mosto cocido daba lugar al defrutum (arrope) y sapa (sanconcho), al que se le añadía yeso, sal o agua de mar cocida.

Las órdenes religiosas medievales, que recogían tantos secretos y saberes en sus conventos, continuaron con la cultura del vino, ayudando a expandirla por una Europa que había olvidado sus raíces.

Por ejemplo, fueron benedictinos de Cluny quienes plantaron vides por todo el Reino de León, en la mismísima ribera del Duero.

Por eso no sorprende que muchos lagares y bodegas se ubiquen bajo el suelo de las iglesias y se consagren al mismo Dios; que el alcalde de Logroño, en un bando de 1635, prohibiera el paso de carretas por las calles del centro de la capital riojana, para no alterar los vinos que reposan en sus bodegas; o que el escritor Gonzalo de Berceo, desde el monasterio de Suso (en San Millán de la Cogolla, Rioja) cite en sus versos el vino de aquella tierra.

En aquella época ya se usaba el huevo para clarificar el vino (posar las impurezas en el fondo). Para esta labor basta con la albúmina que va en la clara. Gracias a las yemas sobrantes de esos huevos, alrededor de las bodegas florecían artesanos e industrias alimenticias a base de postres, dulces o yemas de conventos, que hoy son reconocidos por su finura.

Esta relación entre vida conventual y producción vinícola no es casual: ya vimos el fundamento místico y religioso del vino (ver capítulo 4), que justifica que los monasterios e iglesias dispongan de su propia producción, para alimentarse, comerciar y poder realizar la eucaristía.

Hay algo más: el sentido monacal de las bodegas, donde prima la tranquilidad, la larga espera hasta que el vino madure, la oscuridad y el silencio para no alterar sus propiedades, el saber hacer, metódico y paciente.

Por su arquitectura, las grandes bodegas se asemejan a catedrales, donde la escasa luz entra por algunas rendijas, la humedad y temperatura son constantes, y todos los trabajos se realizan a media voz, respetando el silencio en el que envejece el vino.

Toneles y barricas podrían parecer altares, donde acuden los sacerdotes del vino a catar, degustar, estudiar...



Fuente: http://www.geocities.com/mysteryearth/Mitologiahpv/vino.htm

La historia mágica del vino

Una tradición recogida por la Mishna hebrea, afirma que la vid era el árbol del Bien y del Mal, cuyo fruto aporta el conocimiento. Generalmente, la manzana, con sus cinco pepitas, es el símbolo de ese conocimiento superior, representado por el pentagrama. Pero cinco son precisamente las extremidades de la hoja de parra, el primer vestido de Adán según la iconografía cristiana, cubierto así por la sabiduría prohibida a los no iniciados.

La misma alegoría parece esconderse tras otro relato bíblico. Tras posarse el Arca en el monte Ararat, también símbolo del eje y del pilar cósmicos, Noé cultivó vides y elaboró el vino con el que se produjo la primera borrachera de la historia. Uno de sus hijos, Cam, sorprendió a Noé embriagado y desnudo y llamó a sus otros dos hermanos para mofarse del estado de su padre. Los hermanos de Cam, Jafet y Sem, lejos de agregarse a la burla taparon la desnudez de Noé. Para los cabalistas no se trata de un desliz del patriarca, sino de una alegoría del conocimiento. Embriagado por la sabiduría oculta, Noé se tambalea desnudo; todo un símbolo del alma en su estado original, "borracha" de luz y conocimiento. El no iniciado, el ignorante, se mofa de dicho conocimiento, por lo que es tarea del iniciado, de Jafet, volver a velar la sabiduría para ocultarla a quien no la merece, "vestir" a Noé. No parece casualidad que la palabra que designa al vino en hebreo, yain, posee el mismo valor numérico, 70, que el vocablo cuyo significado es misterio, sod. Otra curiosa coincidencia resulta del hecho de que para los turcotártaros del centro de Asia, la invención de las bebidas alcohólicas se deba a un héroe superviviente de un diluvio, patrón de los muertos, los borrachos y los niños.

Un brindis por el dios del vino

Cuerpo y sangre de la divinidad, un viejo mito que en su versión celta reaparece con extraña fuerza en la Edad Media bajo el concepto del Grial, el vaso sagrado que contiene el precioso vino de la vida y el conocimiento, la sangre de Cristo. No es una idea nueva, desde luego. Curiosamente, los dioses asociados al vino son dioses civilizadores, que aportan, entre otros, el conocimiento de la agricultura. Pero quizás su rasgo más característico es que son sacrificados, y a menudo despedazados, tal y como se parte el pan entre los comensales de un banquete. Dios de la vid y del vino es Osiris, el "Ser bueno", despedazado por su hermano Set, que esparce sus miembros por todo Egipto. Pero Osiris es, asimismo, señor de la vida eterna y símbolo de la tierra, cuyos frutos son el pan y el vino. Civilizador es, también, el Orfeo griego, la figura fundamental de los misterios órficos, héroe divino despedazado por las furiosas y borrachas bacantes que esparcen sus miembros, quizás se pudiera decir que los "siembran", sobre la tierra. Y ello nos conduce a la presencia del gran dios del vino a quien honran las bacantes y (muchos sin saberlo) los parroquianos habituales de las tabernas actuales: Baco o Dionisos.

Hijo de Zeus, Dioniso fue despedazado por los titanes, para luego ser resucitado. Durante una estancia en el monte Nisa inventó el vino, cuyo cultivo y elaboración enseño, como regalo divino, a los hombres.

Fórmulas magistrales

Las bibliografías alquímica y farmacológica están llenas de fórmulas medicinales que utilizan el vino como base de bebedizos dotados de muchas propiedades. He aquí algunos preparados que el lector podrá elaborar sin demasiado esfuerzo:

AGUA PÓNTICA DE PITZ EL SALMANTINO: Un licor que tiene fama de proporcionar lozanía y buena figura: vino blanco añejo (1,25 litros), aguardiente seco (2,5 litros), agua destilada (1,23 litros), azúcar blanco (2 kilos), coriandro (18 gramos), clavo de especia (5 gramos), anís verde (6 gramos). Preparar un jarabe con el azúcar y el agua destilada. Machacar las especias y dejar macerar en la mezcla de vino y aguardiente. Agitar con frecuencia. Al cabo de 6 semanas colar el preparado y añadir el jarabe.

VINO DEL AMOR: Vino tinto (2 tazas), canela (3 cucharaditas), jengibre (3 cuchadaritas). Opcionalmente pueden añadirse dos cucharaditas de jugo de ruibarbo. Tomar una vaina de vainilla y hacerle un corte longitudinal. Añadir a la mezcla. Dejar reposar durante 3 días.

ELIXIR DE LARGA VIDA DE JACOBO LAURENCE: Se trata de la fórmula de un escocés que vivió 140 años, tomando el siguiente preparado: vino tinto (100 partes), extracto de genciana (2 partes), azúcar (12 partes), cortezas de naranja (7 partes).

VINO TÓNICO: Vino tinto (15 partes), tintura de genciana (1 parte).

VINO NUTRITIVO: Vino generoso (10 partes), alcohol purificado de 25º (5 partes), azúcar (4 partes), esencia de ruibarbo (1/8 parte).



Enlaces relacionados:

http://www.vitiviniccultura.cl/modules/news/article.php?storyid=158

http://grupogastronomicogaditano.com/HistoriaVino1.htm

http://grupogastronomicogaditano.com/HistoriaVino2.htm

http://www.arrakis.es/~mruizh/l1.htm

http://canales.laverdad.es/vinosmurcia/vinohistoria-1.htm

Poema de Gilgamesh

Poema de Gilgamesh

Foto: Gilgamesh, Enkidu and Bull of Heaven. (http://www.nb.no/baser/schoyen/4/4.3/433.html)
Image Information: "MS in Neo-Assyrian on brown agate, Assyria, ca. 7th c. BC, 1 cylinder seal, h. 3,9 cm, diam. 1,6 cm, with Enkidu, wearing a short kilt decorated with rosettes, hair and beard in curls, an axe in one hand, holding the tail of the Bull of Heaven in the other, the winged human-headed bull crouches down on its foreleg, in front Gilgamesh, wearing long fringed robe with rosettes, a double horned headdress, long curled hair and beard, holding one of the bull's horns while plunging his sword into its neck."

Entre los monarcas más conocidos del Próximo Oriente Asiático encontramos a Gilgamesh, protagonista de una de las epopeyas más antiguas conocidas lo que le convierte en un personaje casi legendario.

Las actuales investigaciones le otorgan carácter histórico como rey de Uruk. Su actividad militar fue considerable, sometiendo a varias ciudades vecinas e incluso alcanzando la costa mediterránea en Líbano, empresa organizada en busca de la preciosa madera de los cedros de la zona.

Los historiadores relacionan su reinado con el de Mebagaresi de Kish. En la epopeya de Gilgamesh se hace un exaltado canto a la amistad, manifestada en la estrecha relación del héroe con Enkidu,. Tras el fallecimiento de éste, Gilgamesh conocerá de cerca lo implacable de la muerte, haciendo de la búsqueda de la inmortalidad su principal meta. Con este objetivo busca a Utnapishtin, héroe del diluvio universal -una especie de Noé mesopotámico- que le proporciona el nombre de una planta que hace rejuvenecer.

Cuando Gilgamesh consigue encontrar la planta una serpiente se la arrebata, quedando claro que la inmortalidad sólo pertenece a los dioses. De esta manera acaba el poema.


Poema de Gilgamesh - LA LEYENDA DE GILGAMESH


Tablilla I a la V

(I)

Aquel que vio todo [hasta los confine]s de la tierra, [Que todas las cosa]s experimentó, [conside]ró todo. [...] juntamente [...], [...] de sabiduría, que todas las cosas.[..]. (5) Lo [o]culto vio, [desveló] lo velado. Informó antes del Diluvio, Llevó a cabo un largo viaje, cansado y [derren]gado. Todo su afán grabó en una estela de piedra. De la terraplenada Uruk el muro construyó, Del reverenciado Eannal, el santuario puro.
¡Contempla su muralla exterior, cuya cornisa es como el cobre! ¡Mira la muralla interior, que nada iguala! ¡Advierte su umbral, que de antiguo viene!
Acércate a Eanna, la morada de Istar, Que ni un rey futuro, ni un hombre, puede igualar. Levántate y anda por los muros de Uruk, Inspecciona la terraza de la base, examina sus ladrillos:
¿No es obra de ladrillo quemado? ¿No echaron sus cimientos los Siete [Sabios]?
Falta el resto de la columna. Un fragmento hitita [cf. J. Friedrich, ZA, XXXIX (1929), 2-5] corresponde en parte a la porción inicial deteriorada de nuestra columna 1l y, por ende, parece contener algo del material del final de la I columna. De tal fragmento se desprende que varios dioses intervienen en la formación de Gilgamesh, al que dotaron de talla sobrehumana. Finalmente, Gilgamesh llega a Uruk.

(II)

Dos tercios de él son dios, [un tercio de él es humano]. La forma de su cuerpo[...] (3-7) (líneas mutiladas o ausentes) (8) [...] como un buey salvaje altivo [...]; El empuje de sus armas no tiene par. Mediante el tambor se reúnen [sus] compañeros. Los nobles de Uruk están som[bríos] en [sus cáma]ras:
"Gilgamesh no deja el hijo a [su] padre; [Día] y [noche] es desenfrenada su arro[gancia]. [¿Es éste Gilga]mes, [el pastor de la amurallada] Uruk? ¿Es éste [nuestro] pastor, [osado, majestuoso, sabio]?
[Gilgamesh] no deja [la doncella a su madre], ¡La hija de guerrero, [la esposa del noble]! Los [dioses escucharon] sus quejas. Los dioses del cielo del señor de Uruk [ellos... ]:
"¿No parió [Aruru] este fuerte buey salvaje? [El empuje de sus armas] en verdad no tiene par. Mediante el tambor se reúnen sus [compañeros]. Gilgamesh no deja el hijo a su padre; Día y noche [es desenfrenada su arrogancia].
¿Es éste el pastor de [la amurallada] Uruk? ¿Es éste su [...] pastor, Osado, majestuoso (y) sabio?...
Gilgamesh no deja la doncella a [su madre], ¡La hija del guerrero, la esposa del noble!"
Cuando [Anu] hubo escuchado sus quejas, A la gran Aruru llamaron: "Tú, Aruru, creaste [el hombre]; Crea ahora su doble; Con su corazón tempestuoso haz que compita. ¡Luchen entre sí, para que Uruk conozca la paz!"
Cuando Aruru oyó esto, Un doble de Anu en su interior concibió. Aruru se lavó las manos, Cogió arcilla y la arrojó a la estepa. [En la este]pa creó al valiente Enkidu, Vástago de..., esencia de Ninurta. [Hirsu]to de pelo es todo su cuerpo, Posee cabello de cabeza como una mujer. Los rizos de su pelo brotan como Nisabal.
No conoce gentes ni tierra: Vestido va como Sumuqan. Con las gacelas pasta en las hierbas, Con las bestias salvajes se apretuja en las aguadas, Con las criaturas pululantes su corazón se deleita en el agua.
(Ahora bien) un cazador, un trampero, Se le encaró en el abrevadero [Un] día, un segundo y un tercero Se le encaró en el abrevadero Cuando el cazador le vio, su faz se inmovilizó.
El y sus animales entraron en su casa, [Transido de] miedo, quieto, sin un sonido, (Mientras) su corazón [se turbaba], nublado su rostro. Pues el pesar había [penetrado] en su vientre; Su cara era como la [de un viejero] llegado de lejos.

(III)

El cazador abrió [su boca] para hablar, Diciendo a [su padre]:
"Padre mío, hay [un] hombre que [ha venido de las colinas], Es el más poder[oso de la tierra]; vigor tiene. [¡Como la esencia] de Anu, tan tremendo es su vigor! [Siempre] recorre las colinas, [Siempre] con las bestias [se nutre de hierba]. [Siempre planta] los pies en la aguada. [¡Tan espantado estoy, que] no oso acercarme a él! [Cegó] las hoyas que yo había excavado, [Destrozó] mis trampas que yo había [puesto], Las bestias y las criaturas del llano [Hizo escapar de mis manos]. [¡No permite que] me dedique a la caza!"
[Su padre abrió la boca para hablar], Diciendo al cazador:
"[Hijo mío], en Uruk [vive] Gilgamesh. [Nadie hay más fuerte] que él. [¡Como la esencia de Anu, tan tre]mendo es su vigor! [Ve, pues; hacia Uruk dirige] tu faz, [Refiérele] el poder del hombre. [Haz que te entregue una ramera]. Lléva(la) [contigo]; (20) [Prevalecerá sobre él] a causa de [un mayor] poder. [Cuando abreve los animales en] la aguada, [Se quitará] el ves[tido, mostrando desnuda] su madurez. [En cuanto vea] a ella, a ella se acercará. ¡Le rechazarán las bestias [que crecieron] en su estepa!"
[Oyendo] el consejo de su padre, El cazador avanzó [hacia Gilgamesh]. Emprendió el camino, en Uruk puso [el pie]:
"[... ] Gilga[mes... ], Hay un hombre [que ha venido de las colinas], (30) El más poder[oso de la tierra; vigor tiene]. Como la esencia de Anu, tan tremendo es [su vigor]. [Siempre] recorre las colinas, Siempre con las bestias [se nutre de hierba]. Siempre [planta] los pies en la aguada. ¡Tan espantado estoy que no oso acercarme a [él]! Cegó las hoyas que [yo] había excavado, Destrozó mis trampas [que yo había puesto], Las bestias y las criaturas [del llano] Hizo escapar de mis manos. ¡No permite que me dedique a la caza!"
(40) Gilgamesh le dijo, [a]l cazador:
"Ve, cazador mío; lleva contigo una ramera. Cuando abreve los animales en la aguada, Se quitará el vestido, mostrando desnuda su madurez. En cuanto la vea, a ella se acercará. ¡Le rechazarán las bestias que crecieron en su estepa!"
Fuese el cazador, llevando con él una ramera. Emprendieron el camino, yendo rectos en su dirección. Al tercer día al sitio indicado llegaron. El cazador y la ramera se sentaron en sus lugares.
(50) Un día, un segundo día, estuvieron sentados, junto a la aguada. Las bestias salvajes llegaron a la aguada a beber.

(IV)

Las criaturas pululantes llegaron, deleitándose su corazón en el agua. En cuanto a él, Enkidu, nacido en las colinas - Con las gacelas pasta en las hierbas, Con las bestias salvajes se abreva en la aguada, Con las criaturas pululantes su corazón se deleita en el agua -
La moza le contempló, al salvaje, Al hombre bárbaro de las profundidades del llano:
"¡Ahí está, oh moza! ¡Desciñe tus pechos, Desnuda tu seno para que posea tu sazón! ¡No seas esquiva! ¡Acoge su ardor! En cuanto te vea, se acercará a ti. Desecha tu vestido para que yazga sobre ti. ¡Muestra al salvaje la labor de una mujer! Le rechazarán las bestias salvajes que crecen en su estepa, Cuando su amor entre en ti".
La moza libertó sus pechos, desnudó su seno, Y él poseyó su madurez. No se mostró esquiva al recibir su ardor. Desechó su vestido y él descansó en ella. Mostró al salvaje el trato de una mujer, (20) Cuando su amor entró en ella. Durante seis días y siete noches Enkidu se presenta, Cohabitando con la moza. Después que (se) hubo saciado de sus encantos, Volvió el rostro hacia sus bestias salvajes. Al verle, Enkidu, las gacelas huyeron, Las bestias salvajes del llano se alejaron de su cuerpo. Sorprendióse Enkidu, su cuerpo estaba rígido, Sus rodillas inmóviles - pues sus bestias salvajes habían huido.
Enkidu hubo de aflojar el paso - no era como antaño Pero entonces tiene [sa]biduría, más [am]plia comprension. (30) Volvióse, sentándose a los pies de la ramera. Mira a la cara de la ramera, Atento el oído, cuando la ramera habla; [La ramera] le dice, a Enkidu:
"¡Tú eres [sabio], Enkidu, eres como un dios! ¿Por qué con las criaturas silvestres vagas por el llano? ¡Ea!, deja que te lleve [a] la amurallada Uruk, Al santo templo, morada de Anu e Istar, Donde vive Gilgamesh, perfecto en fuerza, Y como un buey salvaje señorea sobre el pueblo".
(40) Mientras le habla, sus palabras encuentra favor, Su corazón se ilumina, ansía un amigo. Enkidu le dice, a la ramera:
"¡Arriba, moza! Escóltame Al puro templo sagrado, morada de Anu e Istar, Donde vive Gilgamesh, perfecto en fuerza, Y como un buey salvaje señorea sobre el pueblo. Le retaré [y osada]mente me dirigiré a él,

(V)

Gritaré en Uruk: "¡Yo soy el poderoso! [Yo soy aquel] que puede alterar los destinos, [(Aquel) que] nació en el llano es poderoso; vigor tiene"".
"[Levanta, pues, y vamos, para que vea] tu rostro. [Te mostraré Gilgamesh; donde] está bien sé. Vamos, pues, oh Enkidu, a la amurallada [Uruk], Donde la gente res[plande]ce en festiva indumentaria, (Donde) cada día es fiesta, Donde [...] mozos.... (10) Y mo[z]as [...] de figura. Su sazón [...] henchida de perfume. ¡Apartan a los grandes de sus lechos! A ti, oh Enkidu, que disfrutas de la vida, Mostraré a Gilgamesh, el hombre jocundo.
Mírale, contempla su faz; Radiante está de virilidad, fuerza tiene. Todo su cuerpo es suntuoso de madurez, Vigor más poderoso que tú tiene, Sin descansar jamás de día o de noche. (20) ¡Oh Enkidu, renuncia a tu presunción! Gilgamesh - a él estima Samas; Anu, Enlil y Ea dilataron su sabiduría. Antes de que bajes de las colinas, Gilgamesh te verá en (sus) sueños en Uruk:..."
Omitidas las restantes líneas de la versión asiria de la tablilla I, por cuanto la babilónica antigua de la tablilla II comienza en este punto.


Poema de Gilgamesh
Tablilla II
VERSION BABILONICA ANTIGUA

(II)

Gilgamesh se levantó para revelar el sueño, Diciendo a su madre: "Madre mía, durante la noche Me sentí alegre y anduve En medio de los nobles. Las estrellas aparecieron en los cielos. La esencia de Anu descendió hacia mí. (10) Intenté levantarlo; ¡pesaba demasiado para mí! Intenté moverlo; ¡moverlo no pude! La tierra de Uruk lo rodeaba, Mientras los nobles besaban sus pies. Cuando afirmé mi frente, me dieron soporte. Lo levanté y lo traje a ti".
La madre de Gilgamesh, que todo lo conoce, Dice a Gilgamesh: "Ciertamente, Gilgamesh, uno como tú Nació en la estepa, Y las colinas le criaron. (20) Cuando le veas, [como (de encima de) una mujer] te regocijarás. Los nobles besarán sus pies; Tú le abrazarás y [..]. a él; Tú le conducirás a mí".
Se acostó y vio otro [Sueño]: dice a su madre:
"[Madre mía], vi otro [...] en la confusión. En la calle [De] Uruk de amplios mercados Había un hacha, y (30) Se habían reunido alrededor de ella. Singular era la forma del hacha. En cuanto la vi, regocijéme. Me gustó, y como si fuera una mujer, Me atrajo. La cogí y la coloqué En mi costado".
La madre de Gilgamesh, que todo lo conoce, [Dice a Gilgamesh]: (laguna breve)

(II)

"Porque hice que rivalizara contigo". Mientras Gilgamesh revela su sueño, Enkidu se halla sentado ante la ramera.
[... ] ellos dos.
[Enki]du olvida dónde nació. Durante seis días y siete noches Enkidu sale, Cohabitando con la m[oza]. Después la ramera abrió la boca, (10) Diciendo a Enkidu:
"Según te veo, Enkidu, te has hecho como un dios; ¿Por cuál motivo con las criaturas salvajes Tú recorres la llanura? Levántate, te guiaré A Uruk, de amplios mercados, Al templo santo, morada de Anu; Enkidu, levántate, te guiaré A Eanna, morada de Anu, Donde vive [Gilgamesh, cabal] en sus hazañas, (20) Y tú, co[mo...], Amarás [a él como] a ti mismo. ¡En pie, álzate del suelo, Lecho del pastor!"
Escuchó sus palabras, aprobó su alocución; El consejo de la mujer Cayó en su corazón. Ella se quitó (sus) vestidos; Con una (prenda) le ciñó, Con la otra prenda (30) Vistió a sí misma. Tomándole de la mano, Le lleva como una madre A la junta de los pastores, Al sitio del redil.
En torno a él los pastores se apiñaron. (faltan varias líneas)


Poema de Gilgamesh
de la III a la VI

(III)

La leche de las criaturas salvajes Solía mamar. Comida dispusieron ante él; Se atragantó, boqueó Y abrió mucho los ojos. Nada sabe Enkidu De comer manjares; A apurar bebida fuerte No le habían enseñado. (10) La ramera abrió la boca, Diciendo a Enkidu:
"Come el alimento, Enkidu, Porque es deber de vida; Consume la bebida fuerte, porque es costumbre de la tierra". Enkidu comió el alimento, Hasta que se hubo saciado; De bebida fuerte apuró Siete copas. Despreocupado se hizo su talante (y) alegre, Su corazón exultó Y su cara resplandeció. Frotó [la excrecencia velluda], El pelo de su cuerpo, Ungióse con óleo, Se hizo humano. Se puso vestidos, ¡Es como un novio! Empuñó su arma Para espantar los leones, A fin de que los pastores puedan descansar de noche. Apresó lobos, Capturó leones, Los principales ganaderos reposaron sosegados; Enkidu es su centinela, ¡El hombre atrevido, El héroe único!
A [...] dijo: (faltan varias líneas)

(IV)

Festejó. (faltan unas ocho líneas) Cuando levantó los ojos, Contempló un hombre. Dice a la ramera:
"¡Trae a ese hombre, moza! ¿Por qué vino aquí? Hazme oír su nombre".
La ramera llamó al hombre. Yendo hasta él y diciéndole:
"Señor ¿ a dónde te apresuras ? ¿Cuál es tu afanoso rumbo?"
(20) El hombre abrió la boca, diciendo a En[kidu]:
"En la casa del consejo se ha [entremetido], Que se reserva para la gente, ... para himeneo. En la ciudad ha acumulado profanación. Imponiendo extrañas cosas a la infausta ciudad. Para el rey de Uruk, la de amplios mercados, (30) El tambor del pueblo suena para la elección nupcial.
Para Gilgamesh, rey de Uruk, la de amplios mercados, El tambor del pueblo suena Para la nupcial elección, A fin de que con legítimas mujeres se ayunte.
Él es el primero, El marido viene después. Por el consejo de los dioses (así) fue ordenado.
¡Al cortar su cordón umbilical Se decretó así para él!"
A estas palabras del hombre Su rostro palideció.
(faltan unas 3 líneas)

(V)

(faltan unas 6 líneas)
[Enkidu] camina [delante] Y la moza en pos de él. Cuando entró en Uruk, la de amplios mercados, (10) La población le rodeó. Cuando se detuvo en la calle De Uruk, la de amplios mercados, El pueblo se juntó, Diciendo de él:
"¡Es como Gilgamesh en persona! Aunque de talla más baja, Tiene los huesos más recios. [...] [Es el más fuerte de la tierra]; vigor tiene. (20) La leche de las criaturas salvajes Solía mamar. En Uruk (habrá) un constante (resonar de) armas".
Los nobles se regocijaron:
"¡Un héroe ha aparecido Para hombre del mismo porte! Para Gilgamesh, igual a un dios, Su igual ha comparecido".
Para Ishtar el Se dispone. Gilgamesh. [. . ], De noche . . [ . ], Cuando se acerca, [Enkidu] se yergue en la calle Para cerrar el paso A Gilgamesh [... ] en su poder. (faltan unas 3 líneas)

(VI)

(faltan unas 5 líneas)
Gilgamesh [...] En la estepa [...] Brota [...] Se levantó y [...] (10) Ante él.
Se encontraron en el Mercado de la Tierra. Enkidu atrancó la puerta Con su pie, Impidiendo que Gilgamesh entrase. Se asieron uno a otro, Enlazados con fuerza, como toros. Destrozaron la jamba, Mientras el muro se estremecía. Gilgamesh y Enkidu (20) Se asieron uno a otro, Enlazados con fuerza, como toros; Destrozaron la jamba, Mientras el muro se estremecía. Cuando Gilgamesh dobló la rodilla - Con el pie en el suelo - Su furia se aplacó Y se volvió para alejarse.
Cuando se volvió, Enkidu a él Habla, a Gilgamesh:
"Por unigénito tu madre Te concibió, ¡La vaca salvaje de las dehesas, Ninsunna! Tu cabeza se alza sobre los hombres. ¡Realeza sobre la gente Enlil te ha concedido!"


Poema de Gilgamesh
Tablilla III
VERSION BABILONICA ANTIGUA

Los fragmentos del texto ponen en evidencia que Gilgamesh se propone salir contra el monstruoso Huwawa [asirio: Humbaba], que vive en la Selva de los Cedros. Enkidu procura disuadirle, pero el empeño de Gilgamesh resulta evidente en las siguientes líneas de la Versión Babilónica Antigua
(3) Gilgamesh abrió la boca, Diciendo a [Enkidu]:
"¿Quién, amigo mío, puede escalar al cie[lo]? Sólo los dioses [viven] eternamente bajo el sol Para la humanidad, contados son sus días; Ecl 1:2 ¡Cuanto ejecuta no es sino viento! Incluso tú temes la muerte. (10) ¿Qué hay de tu poder heroico? Deja que vaya delante de ti, Haz que tu boca me grite, "¡Avanza; no temas! Si yo cayere, habré conquistado nombradía: "Gilgamesh", dirán, "contra el fiero Huwawa ha caído". (Mucho) después que Mi estirpe haya nacido en mi casa".
Del texto fragmentario de las tablillas IV y V se colige que la arriesgada expedición de los dos héroes contra Huwawa se remata con éxito.

Tablilla III

Él se lavó la sucia cabellera, acicaló sus armas, La trenza de su pelo sacudió contra su espalda. Arrojó sus manchadas (cosas), se puso otras limpias, Se envolvió en un manto franjeado y se abrochó un ceñidor. Cuando Gilgamesh se hubo puesto la tiara, La gloriosa Istar levantó un ojo ante la belleza de Gilgamesh:
"¡Ven, Gilgamesh, sé tú (mi) amante! Concédeme tu fruto. Serás mi marido y yo seré tu mujer. (10) Enjaezaré para ti un carro de lapislázuli y oro, Cuyas ruedas son áureas y cuyas astas son de bronce. Tendrás demonios de la tempestad que uncir a fuer de mulas poderosas. En la fragancia de los cedros entrarás en nuestra casa. Cuando en nuestra casa entres, ¡El umbral (y) el tablado besarán tus pies! ¡Se humillarán ante ti reyes, señores y príncipes! El producto de colinas y de llano te ofrecerán por tributo. Tus cabras engendrarán crías triples, tus ovejas gemelos, Tu asno en la carga sobrepujará a tu mula. Los corceles de tu carro serán famosos por su carrera, [¡Tu buey] bajo el yugo no tendrá rival!"
[Gilgamesh] abrió la boca para hablar, [Diciendo] a la gloriosa Istar:
"[¿Qué daré] a ti para que pueda tomarte en matrimonio? [¿Te daré aceite] para el cuerpo y vestidos? [¿Daré] pan y vituallas? [... ] comida digna de la divinidad, [... ] bebida propia de la realeza.
(29-31) (mutilado)
[¿... si yo] te tomo en matrimonio? [No eres más que un brasero que se apaga] con el frío; Una puerta trasera [que no] detiene la ráfaga ni el huracán; Un palacio que aplasta al valiente [...]; Un turbante cuyo amparo [...]; Pez que [ensucia] a los porteadores; Odre que [empapa] al que lo carga; Piedra caliza que [comba] el baluarte de piedra; (40) Jaspe [que ... ] país enemigo; ¡Calzado que [oprime el pie] de su propietario! ¿A cuál amante amaste siempre? ¿Cuál de tus pastores plugo [a ti constantemente]?

Vamos, y men[cionaré para ti] tus amantes:
De...[.. ] Para Tammuz, el amante de tu juventud, Has ordenado llantos año tras año. Habiendo amado al pintado pájaro pastor, Le lastimas, rompiendo su ala. (50) En los sotos permanece, chillando: "¡Mi ala"!
Después amaste a un león, perfecto en fuerza; Siete hoyas y siete cavaste contra él. Luego a un garañón amaste, famoso en la batalla; El látigo, el acicate y la brida ordenaste para él. Decretaste para él un galope de siete leguas, Decretaste para él una bebida de agua cenagosa; ¡Para su madre, Silili, ordenaste gemidos!
Después amaste al guardián del rebaño, El cual siempre amontonó para ti pasteles, (60) A diario sacrificó cabritos por ti; Pero tú le afligiste, trocándole en lobo, Para que sus gañanes le ahuyentaran, Y sus perros le mordieran las ancas.
Luego amaste a Isullanu, jardinero de tu padre, Que te ofrecía siempre cestas de dátiles, Y diariamente adornó tu mesa. Tus ojos se levantaron hasta él, tú fuiste a él: "Oh Isullanu mío, ¡probemos tu vigor! ¡Extiende tu "mano" y toca nuestra "modestia"!"
(70) Isullanu te dijo: "¿Qué deseas de mí? ¿Acaso no coció mi madre, no he comido, Para que yo pruebe el manjar hediondo, impuro? ¿Protegen las cañas del frío?".
Cuando le oíste [hablar] así, Le castigaste y le convertis[te] en un topo. Le colocaste en medio de. . [. ]; No puede subir... no puede bajar... Si me amas, [me tratarás] como a ellos".
Cuando Istar oyó esto, (80) Istar se enfureció y [ascendió] al cielo. Se adelantó Istar ante Anu, su padre, A Antum, su madre, fue y [dijo]:
"Padre mío, ¡Gilgamesh ha acumulado insultos sobre mí! Gilgamesh ha enumerado mis hediondos hechos, Mi fetidez y mi impureza".
Anu abrió la boca para hablar, Diciendo a la gloriosa Istar:
"Pero, en verdad, tú incitarías. [. .], Y por ello Gilgamesh ha citado tus hediondos hechos, (91) Tu fetidez y tu impureza".
Istar abrió la boca para hablar, Diciendo a [Anu, su padre]:
"Padre mío, ¡ hazme el Toro del Cielo [para que castigue a Gilgamesh], [Y ] llene a Gil[games ...]! Si tú [no me haces] [el Toro del Cielo], Quebraré [las puertas del mundo inferior], Yo haré [ ... ], Yo [levantaré los muertos roídos (y) vivos], (100) ¡Para que los muertos superen a los vivos!"
Anu [abrió la boca para hablar], Diciendo [a la gloriosa Istar]:
"[Si hago lo que me] pides, [Habrá] siete años de cáscaras (hueras). ¿Has cosechado [grano para la gente]? ¿Has cultivado hierba [para las bestias]?"
[Istar abrió la boca] para hablar, [Diciendo a A]nu, su padre:
"[Grano para la gente] he almacenado, (110) [Hierba para las bestias] he proporcionado. [Si ha de haber siete] años de cáscaras, [He reu]nido [grano para la gente], [He cultivado] hierba [para las bestias]".
El estado fragmentario de las líneas 114-128 impide su traducción. Sin embargo, se desprende de ellas que Anu cedió a la petición de Istar, porque el Toro baja y mata centenares de hombres con sus dos primeros resuellos.
Con [su] tercer resoplido [saltó] contra E~lkidu. (130) Enkidu paró su embestida. Brincó a lo alto Enkidu, asiendo al Toro del Cielo por los cuernos. El Toro del Cielo lanzó [su] espuma a [su] cara, Le restregó con lo espeso de la cola.
Enkidu abrió la boca para hablar, Diciendo [a Gilgamesh]:
"Amigo mío, nos hemos preciado [...]".
Las líneas 137-151 están mutiladas, pero las incidencias de la lucha se manifiestan en las siguientes.
(152) Entre el cuello y las astas [hincó] su espada. Cando hubieron matado al Toro, arrancaron su corazón, Colocándolo ante Samas. Retrocedieron y rindieron homenaje a Samas. Los dos hermanos se sentaron.
Entonces Istar subió al muro de la amurallada Uruk, Se encaramó en las almenas, pronunciando una maldición:
"¡Ay de Gilgamesh porque me injurió Matando al Toro del Cielo!"
(160) Cuando Enkidu oyó estas palabras de Istar, Arrancó el muslo derecho del Toro del Cielo Y lo lanzó a su cara:
"Si pudiera atraparte, como a él Te trataría. ¡Sus entrañas colgaría a tu lado!"
(A esto) Istar congregó a las consagradas, Las mozas (de placer) y las rameras (del templo). Sobre el muslo derecho del Toro del Cielo lanzó un lamento.
Pero Gilgamesh llamó a los artífices, a los armeros, A todos (ellos). (170) Los artesanos admiraron la grosura de sus cuernos: Cada uno está compuesto de treinta minas de lapislázuli; La capa superior de cada uno tiene dos dedos (de grueso); Seis medidas de aceite, la capacidad de los dos, Ofreció como unción a su dios, Lugalbanda.
(Los) llevó y suspendió en su alcoba principesca. En el Éufrates se lavaron las manos, Se abrazaron a medida que caminaban, Atravesando la calle comercial de Uruk. La gente de Uruk se reúne para contemplar[los].
(180) Gilgamesh a las tañedoras de lira [de Uruk] 1 Sm 18:7 Dice (estas) palabras:
"¿Quién es el más espléndido entre los héroes? ¿Quién el más glorioso de los hombres?" "Gilgamesh es el más espléndido entre los héroes, [Gilgamesh es el más glori]oso de los hombres".
(186-188) (mutilado)
Gilgamesh en su palacio festeja. (190) Yacen los héroes en sus lechos nocturnos. También Enkidu está acostado, viendo un sueño. Se levantó Enkidu a relatar su sueño, Diciendo a su amigo:
"Amigo mío, ¿por qué los grandes dioses se juntan en consejo?"


Poema de Gilgamesh
Tablilla VII

Las dos primeras columnas de esta tablilla, el sueño de Enkidu, faltan en la Versión Asiria.
"[...]... Entonces llegó la luz del día".
[Y] Enkidu respondió a Gilgamesh:
"[O]ye el sueño que tuve anoche: Anu, Enlil, Ea y el celestial Samas [Celebraban consejo].
Y Anu dijo a Enlil: "Porque el Toro del Cielo mataron, y a Huwawa Mataron; por consiguiente", dijo Anu, "uno de ellos, Aquel que taló los montes del cedro, [Debe morir]".
Pero Enlil dijo: (10) "¡Enkidu debe morir; Pero Gilgamesh no morirá!
Entonces el celeste Samas respondiá al bravo Enlil:
¿No mataron por orden mía Al Toro del Cielo y a Huwawa? ¿Debe ahora el inocente Enkidu perecer?"
Pero Enlil se enfrentó Iracundo con el celestial Samas: "Porque muy semejante A un camarada suyo, tú bajaste a diario hasta ellos"".
Enkidu cayó (enfermo) ante Gilgamesh. Y mientras susl lágrimas se deslizaban (dijo):
"¡ Oh hermano mío, mi querido hermano! ¡ A mi tenían que Perdonar a expensas de mi hermano!"
(20) Además:
"¿Tengo yo junto al espíritu (de los muertos) Que sentarme, en la puerta del espíritu, (Y) jamás de nuevo [contemplar] a mi querido hermano con (mis) ojos?"
El resto se ha perdido. En una postrera revisión de su existencia, Enkidu parece lamentar los sucesos que le han llevado a tan triste trance, maldiciendo las etapas sucesivas de su vida predestinada. Una de sus maldiciones, conservadas en un fragmento asirio, se dirige contra la puerta que lisió su mano.
(36) Enkidu [...] levantó [sus ojos], Hablando a la puerta como si [fuera humana]: "¡Tú, puerta de los bosques, incom[prensiva], No dotada de entendimiento! (40) A veinte leguas de distancia elegí tu bosque, (Mucho) antes de que contemplara el cedro altivo. No tiene igual tu bosque [en la tierra]. Seis docenas de codos es tu altura, dos docenas tu anchura, [...] Tu poste, tu poste contera, tu poste tirador [...]. Un maestro de artífices de Mppur te construyó [...]. Si hubiese sabido, oh puerta, que esto [sucedería] Y que ésta [tu] belleza [...], Hubiese enarbolado el hacha, hubiese [...], ¡Hubiese colocado un marco de caña sobre [ti]!"
Sigue una extensa laguna. Cuando el texto se restablece, Enkidu, prosiguiendo su amargo balance, invoca la maldición de Samas sobre el cazador.

(III)

"¡[...] destruya su riqueza, disminuya su poder! Sea su [camino repugnante] en tu presencia. Escapen [las bestias que quiera apresar] delante de él. ¡[No] con[siga] el cazador la plenitud de su corazón!"
[Después su corazón] urgió(le) a maldecir a la ramera:
"¡Ea, moza!, decretaré (tu) [desti]no, ¡[Un desti]no que no concluirá en toda la eternidad! Te maldeciré con maldición grandes, [Un juramento] cuyas maldiciones pronto te abrumarán. (10) [...] exceso de tus encantos.
(11-17) (mutilado)
[...] arrojará en tu casa. [... ] el camino será tu morada, [La sombra de la pared] será tu paradero, [... ] tus pies, [Los fatuos y los sedientos herirán] tu mejilla.
(23-30) (mutilado)
Por mi [tú has ... ] Y por [...] sobre mí." Cuando Samas oyó [estas palabras] de su boca, Sin dilación le gritó [desde] el cielo:
"¿Por qué, oh Enkidu, maldices a la ramera, Que te hizo comer manjares dignos de la divinidad, Y te dio vino propio de la realeza, Que te vistió con nobles ropas, Y te hizo poseer el noble Gilgamesh por camarada?
(40) ¿Y Gilgamesh, tu amigo cordial, No te ofreció un lecho preclaro? Te hizo ocupar un lecho de honor, Te colocó en el asiento de la holgura, en el asiento de la izquierda, ¡Para que [los prín]cipes de la tierra besaran tus plantas !
Hará que las gentes de Uruk lloren por ti (y) se lamenten, Que el pueblo [alegre] gima por ti. Y, cuando te hayas ido, Su cuerpo de pelo intenso cubrirá, Pondráse una piel de león y errará por la estepa".
[Cuando] Enkidu [oyó] las palabras del valiente Samas, [... ] su corazón vejado se aquietó.
Laguna breve. Tranquilizándose, Enkidu cambia su maldición en bendición. Habla de nuevo a la muchacha

(IV)

"Así [... ] vuelva a tu lu[gar... ] . [Reyes, prínci]pes y nobles [te] amarán. [Ninguno por ti se] golpeará el muslo. [Por ti el anciano] meneará su barba. [... el joven] desceñirá su cinto. [...] cornerina, lapislázuli y oro. [Así sea retribuido] quien te mancille, [Quede su casa vacía], su colmado almacén. [A la presencia de] los dioses [el sacerdote] te permitirá entrar, [Por ti] se abandonará la esposa, (10) (aunque sea) madre de siete".
[... Enki]du, cuyo humor es sombrío, [...] yace a solas.
Aquella noche [comunica] sus sentimientos a su amigo:
"[Amigo mío], vi un sueño anoche: Los cielos [gemían], la tierra respondió2; [... ] yo estaba [sol]o. [... ] su faz se oscureció. Como en [...] era su rostro. [... como] las garras del águila eran sus zarpas. (20) [... ] él me dominó. [... ] él salta. [... ] él me sumergió.
(23-30) (mutilado o ausente)
[ ... ] ... él me transformó, De forma que mis brazos eran [... ] como los de un ave. Mirándome, me guía a la Casa de las Tinieblas, La mansión de Irkalla, A la casa que no abandona quien entró en ella, Por el camino que no tiene regreso, A la casa cuyos habitantes carecen de luz, Donde el polvo es su vianda y arcilla su manjar. Están pergeñados como pájaros, con alas porvestiduras, Y no ven luz, residiendo en la oscuridad.
(40) En la Casa del Polvo, en que había entrado, Contemplé [gobernantes] sin sus coronas; [Vi príncipes], a los (nacidos) para la corona, Que habían regido la tierra desde días pretéritos. [Estos dobl]es de Anu y Enlil servían carnes asadas; Servían pasteles y escanciaban Agua fresca de los odres.
En la Casa del Polvo, en que había entrado, Reside el sumo sacerdote y el acólito, Reside el encantador y el extático, Residen los lavadores, ungidores de los grandes dioses. Reside Etanal, reside Sumuqan.
(50) Ereskigal [vive allí], Reina del submundo, [Y Belit-]Seri, registrador del mundo inferior, se arrodilla ante ella. [Ella mantiene una tablilla] y la lee. [Levantando] su cabeza, me contempla:
[Diciendo: "¿Quién] trajo a éste aquí?""
Falta el resto de la tablilla en la Versión Asiria, pero pueden destacarse los siguientes fragmentos
(4) "¡Recuerda todos mis viajes [con él]! Mi amigo vio un sueño cuyos [augurios] eran des [favorables]:
El día en que vio el sueño terminó Abatido está Enkidu.
Un día, [un segundo día]. [El sufrimiento de] Enkidu, en el lecho, [aumenta]. Un tercer día, un cuarto día [... ]. (10) Un quinto día, un sexto y un séptimo; Un octavo, un noveno [y un décimo día], El sufrimiento de Enkidu, en el lecho, [aumenta]. Un undécimo y un duodécimo día [... ]. [Abatido] está Enkidu en su lecho [de dolor].
Al fin llamó a Gilgamesh [y le dijo]:
"Amigo mío, [...], ¡me ha maldecido! [No] como el que [cae] en batalla [moriré], Pues temí la batalla [... ]. Amigo mío, el que [muere] en la batalla [es bendecido]. Pero yo, [.. ]""


Tablilla VIII (anverso, I)

Al primer resplandor del alba Gilgamesh dijo a su amigo:
"Enkidu, tu [ma]dre una gacela, un onagro tu padre, te [engendraron]. Aquellos cuya señal son sus colas te criaron, y el ganado De la llanura y de todos los pastos. ¡Ojalá las huellas de Enkidu en el Bosque de los Cedros Lloren por ti, jamás callen noche y día! Así los mayores de la amplia y amurallada Uruk lloren por ti. [Llore por ti] El dedo que se extienda detrás de nosotros bendiciendo. Llore por ti Y despierte ecos en la campiña como si fuera tu madre. Llore por ti [... ] En cuyo centro nosotros... Llore por ti oso, hiena, [pantera], (10) Tigre, ciervo, leopardo, león; bueyes, venado, [cabra montés], Y las criaturas salvajes del llano. Llore por ti el río Ula [... ] Por cuyas riberas solíamos pasear. Llore por ti el puro Eufrates, [del que sacábamos] Agua para el odre. Lloren por ti Los guerreros de la amplia y amurallada Uruk [... ] matamos el Toro... Llore por ti [... ]
[Quien] en Eridu ensalzó tu nombre. Llore por ti [... ] [Quien ... ] ensalzó tu nombre. Llore por ti [... ] [Quien] proporcionó... grano para tu boca. Llore por ti [... ] [Quien] puso ungüento en tu espalda. Llore por ti [.. ] [Quien] puso cerveza en tu boca. Llore por ti la [meretriz] (20) [Que] te ungió con aceite fragante. Llo[re por ti ...] [del ha]rén que [te llevó] La mujer y el anillo de tu elecciónl.
¡Lloren los hermanos por ti como hermanas [... y crezca larga] Su cabellera por ti [...]!"

(II)

"¡Oídme, oh ancianos, [y prestad oído] a mí! Por Enkidu, mi [amigo], lloro, Gimiendo amargamente como una plañidera. El hacha de mi costado, confianza de mi mano, El puñal de mi cinto, [el escudo] delante de mí, Mi túnica de fiesta, mi más rico tocado-- ¡Un demonio [perverso] apareció arrebatándomelos!
[¡Oh mi amigo menor], tú cazaste El onagro de las colinas, la pantera del llano! ¡Enkidu, mi amigo menor, cazaste El onagro de las colinas, la pantera del llano!
(10) ¡Nosotros que [vencimos] todas las cosas, escalamos los montes], Que prendimos el Toro [y lo matamos], ¡Afligimos a Hubaba, que [vivía en el Bosque de los Cedros]! ¿Cuál es el sueño que se adueño [de ti]? ¡Ignoras y no [me] oyes!"
Pero no levanta [sus ojos]; Tocó su corazón, pero no late. Entonces veló (a su) amigo como una desposada[... ], Arrebatado cerca de él como un león, Como una leona privada de [sus] cachorros. (20) Va y viene ante [el lecho], Arrancándose (el pelo) y esparciéndo[lo ...], Jer 16:6; 48:37 ¡Desgarrando y diseminando (su) atuendo [Como si estuviera] im[puro]! Al primer arrebol [del alba], Gil[games...].
Entonces Gilgamesh envió un pregón al país: "Oh forjador [... ], Batidor de cobre, aurífice, lapidario: ¡Haced a mi amigo [ ... ] ! " [Entonces] formó una estatua para su amigo, El amigo cuya estatura [... ]:
"[...], de lapislázuli es tu pecho, de oro tu cuerpo, [... ]".

(III)

"Un lecho [de honor te hice ocupar], Te coloqué [en el asiento de la holgura, en el asiento de la izquierda], Para que los príncipes de la tierra [besaran tus pies]. Haré que las gentes [de Uruk] lloren por ti (y) [se lamenten], Que el pueblo alegre [gima por ti]. Y, cuando te hayas ido, [Cubriré mi cuerpo de pelo intonso] Y, vistiendo una piel [de león, erraré por la estepa]."
Al primer arrebol del alba, [Gilgamesh] Aflojó su banda [...].
El resto de la tablilla falta o su estado fragmentario impide su traducción, salvo en el caso de las líneas siguientes

(V)

(45) Al primer resplandor del alba, Gilgamesh formó [... ], Sacó una ancha mesa de madera elammaqu, Llenó de miel una jarra de cornerina, Llenó de requesón una jarra de lapislázuli, [... ] decoró y expuso al sol.

Tablilla IX

(I)

Por Enkidu, su amigo, Gilgamesh Llora sin duelo, mientras vaga por el llano: "Cuando muera, ¿no seré como Enkidu? El espanto ha entrado en mi vientre. Temeroso de la muerte, recorro sin tino el llano. Hacia Utnapishtiml, hijo de Ubar-Tutu, Para avanzar velozmente he emprendido el camino. Al llegar de noche a los pasos de la montaña, Vi el león y me amedrenté, (10) Levanté mi cabeza hacia Sin para rezar. A [... ] de los dioses fueron mis plegarias. ¡[...] tú presérvame!"
[De noche, mientras] reposaba, despertóse de un sueño. [Había ... ], jocundos de vida. Enarboló el hacha en su mano, Tiró [del puñal] de su cinto. Como una fle[cha] descendió entre ellos. [Los] hirió y los acuchilló.
El resto de la tablilla IX nos relata las aventuras de Gilgamesh, que atraviesa con éxito las tinieblas de la cordillera de Masu, custodiada por hombres escorpiones.

Tablilla X

Esta tablilla, que narra el progreso de Gilgamesh en busca de la inmortalidad, se halla representada por cuatro versiones distintas. No obstante, dos de ellas, la hitita y la hurrita, se conservan en fragmentos tan inconexos, que impiden una traducción corrida e inteligible. En cambio, existen considerables porciones utilizables en las recensiones Babilónica Antigua y Asiria.

VERSION BABILONICA ANTIGUA

(I)

(principio en fragmentos perdidos)
"[...]...
Con sus pieles [se viste], come carne. [. ]. ., Oh Gilgamesh, lo que no ha ocurrido Mientras mi viento empuja las aguas."
Samas estaba perturbado, como le correspondía; Dice a Gilgamesh: "Gilgamesh, ¿a dónde vagas tú? La vida que persigues no hallarás."
Gilgamesh le dice, al valiente Samas:
(10) "Después de andar (y) errar por la estepa, ¿Descansará mi cabeza en el corazón de la tierra Para dormir a través de todos los años? ¡Deja que mis ojos contemplen el sol, A fin de que me sacie de luz! La oscuridad se retira cuando hay luz suficiente. ¡Ojalá el que esté en verdad muerto vea aún el resplandor del sol!"

(II)

(Principio destruido. Gilgamesh habla a Siduri, la cervecera:)
"Aquel que conmigo soportó todas las labo[res] - Enkidu, a quien yo amaba entrañablemente, que conmigo soportó todas las labo[res] - ¡Ha conocido el destino de la humanidad! Día y noche he llorado por él. No le entregué para que le sepultasen - Por si mi amigo se levantaba ante mi lamento - Siete días y siete noches, Hasta que un gusano se deslizó de su nariz. (10) Desde su fallecimiento no encontré vida, He vagado como un cazador por en medio del llano. Oh cervecera, ahora que he visto tu rostro, No consientas que vea la muerte que constantemente temo."
La cervecera dijo a él, a Gilgamesh:

(III)

"Gilgamesh, ¿a dónde vagas tú? La vida que persigues no hallarás. Cuando los dioses crearon la humanidad, La muerte para la humanidad apartaron, Reteniendo la vida en las propias manos. Tú, Gilgamesh, llena tu vientre, Goza de día y de noche. Ecl 5:18 Cada día celebra una fiesta regocijada, ¡Día y noche danza tú y juega! Ecl 8:15 (10) Procura que tus vestidos sean flamantes, Ecl 9:8-9 Tu cabeza lava; báñate en agua. Atiende al pequeño que toma tu mano,
¡Que tu esposa se deleite en tu seno! ¡Pues ésa es la tarea de la [humanidad]!"
(el resto de la columna está fragmentado)


(IV)

En su cólera los destroza. Cuando regresó, sube a él. Sursunabu sus ojos contempla. Sursunabu dice a él, a Gilgamesh:
"Dime tú, ¿cuál es tu nombre ? Soy Sursunabu, (el) de Utnapishtim el Lejano".
Gilgamesh le dice, a Sursunabu:
"En cuanto a mí, Gilgameshs es mi nombre, Quien vino de Uruk-Eanna, (10) Quien atravesó los montes, Un viaje distante, cuando el sol se alza. Oh, Sursunabu, ahora que he visto tu rostro, Muéstrame a Utnapishtim el Lejano".
Sursunabi [dice] a él, a Gilgamesh.
(falta el resto)
(La Versión Asiria de la tablilla X relata los episodios del encuentro con Siduri y con Sursunabu [Urshanabi en la Versión Asiria], y el relato de la travesía de las Aguas de la Muerte hasta la vivienda de Utnapishtim. La parte final de la tablilla X es:)


(V)

Gilgamesh dijo a él, a Utnapishtim:
"Para poder llegar a contemplar a Utnapishtim,
A quien llaman el Lejano Recorrí y anduve por todos los paises, Atravesé montes abruptos, Crucé todos los mares. Mi faz no se sació de dulce sueño, Me exasperé con el insomnio; Llené mis coyunturas de infortunio. No hubiese alcanzado la casa de la cervecera, (30) Cuando mi ropa estaba gastada. [Ma]té oso, hiena, león, pantera, Tigre, ciervo (y) cabra montés - Las bestias salvajes y lo que repta del llano. Sus [carnes] comí y sus pieles ce[ñí alrededor de mí]".
(El resto de esta columna está demasiado mutilado para poder traducirlo. Falta el principio de la ultima columna, excepto el final de las doctas observaciones de Utnapishtim):

(VI)

(26) "¿Construimos una casa para siempre? ¿Sellamos (contratos) para siempre? ¿Los hermanos dividen porciones para siempre? Ecl 9,6 ¿Persiste para siempre el odio [en la tierra]? ¿Acaso el río siempre crece (y) causa inundaciones?
(30) La libélula [abandona] (su) vaina Para que su cara (no) pueda mirar (sino) la cara del sol. Desde los días de antaño no hubo [permanencia]; Ecl 1,11; 1,4; 2,16 ¡Los que descansan y los muertos qué iguales [son]! ¿No componen la misma imagen de la muerte El plebeyo y el noble, Cuando se hallan próximos a [su destino]?
Los Anunnaki, los grandes dioses, se congregan; Mammetum, hacedor del destino, con ellos decreta el hado: Muerte y vida determinan. Dt 30,19 (Pero) de la muerte los días no se revelan".


Poema de Gilgamesh

Tablilla XI

Gilgamesh le dijo, a Utnapishtim el Lejano:
"Cuando te miro, Utnapishtim, Tus rasgos no son extraños; incluso como yo eres. Tú no eres extraño; antes bien, como yo eres. ¡Mi corazón te había imaginado como resuelto a batallar, [Pero] descansas indolente sobre tu dorso! [Dime], ¿cómo te sumaste a la Asamblea de los dioses, En tu busca de la vida?"
Utnapishtim dijo a él, a Gilgamesh:
"Te revelaré, Gilgamesh, una materia oculta (10) Y un secreto de los dioses te diré: Suruppak--ciudad que tú conoces [(Y) que en las riberas del Éufrates] está situada--, Esa ciudad era antigua (como lo eran) los dioses de su interior, Cuando sus corazones impulsaron a los grandes dioses a suscitar el diluvio. Estaban Anu, su padre, El valiente Enlil, su consejero, Ninurta, su asistente, Ennuge, su irrigador. Ninigiku-Ea también estaba presente con ellos;
(20) Sus palabras repite a la choza de cañas:
"¡Choza de cañas, choza de cañas! ¡Pared, pared! ¡Choza de cañas, escucha! ¡Pared, vibra! Hombre de Suruppak, hijo de Ubar-Tutu, ¡Demuele (esta) casa, construye una nave! Gn 6:14 Renuncia a las posesiones, busea la vida. ¡Desiste de bienes (mundanales) y mantén el alma viva!
A bordo de la nave lleva la simiente de todas las cosas vivas. Gn 6:19-20
El barco que construirás, Sus dimensiones habrá que medir. (30) Igual será su amplitud y su longitud. Gn 6:15 Como el Apsu lo techarás".
Entendí y dije a Ea, mi señor:
"[He aquí], mi señor, lo que así ordenaste Tendré a honra ejecutar. [Pero, ¿ qué] contestaré a la ciudad, a la gente y a los ancianos ?"
Ea abrió su boca para hablar, Diciendo a mí, su servidor:
En tal caso les hablarás así: "He sabido que Enlil me es hostil, (40) De modo que no puedo residir en vuestra ciudad, Ni poner mi p[ie] en el territorio de Enlil. Por lo tanto, a lo Profundo bajaré, Para vivir con mi señor Ea. [Pero sobre] vosotros derramará la abundancia, [Los] pájaros [selectos], los más excelentes peces. [La tierra se colmará] de riqueza de cosechas. [Aquel que en el ocaso ordena] las vainas verdes, Verterá sobre vosotros una lluvia de trigo".
Al primer resplandor del alba, La tierra se juntó [a mi alrededor].
(50-53) (demasiado fragmentario para ser traducido)
Los pequeños [llev]aban brea, Al paso que los grandes transportaban [el resto] de lo necesario. Al quinto dia tendí su maderamen. Un acre (entero) era el espacio de su suelo, Diez docenas de codos la altura de cada pared, Gen 6,15 Diez docenas de codos cada borde del cuadrado puentel. Preparé los contornos (y) lo ensamblé. (60) Lo proveí de seis puentes, Dividiéndolo (así) en siete partes. El plano de su piso dividí en nueve partes. Clavé desaguaderos en él. Me procuré pértigas y acopié suministros. Seis (medidas) "sar" de betún eché en el horno, Gen 6,14
Tres "sar" de asfalto [también] eché en el interior, Tres "sar" de aceite los portadores de cestas transportaron, Aparte de un "sar" de aceite que la calafateadura consumió, Y los dos "sar" de aceite [que] el barquero estibó. (70) Bueyes maté para la [gente], Gen 6,21 Y sacrifiqué ovejas cada día. Mosto, vino rojo, aceite y vino blanco [Di] a los trabajadores [para beber], como si fuera agua del río, Para que celebrasen como en el Día del Año Nuevo. A[brí ...] ungüento, aplicándo(lo) a mi mano. [Al sépti]mo [día] el barco estuvo completo.
[La botadura] fue ardua, Hasta el punto de que hubieron de cambiar las planchas de encima y de debajo, [hasta que] dos tercios de [la estructura entra]ron [en el agua]. (80) [Cuanto tenía] cargué en él: Cuanta plata tenía cargué en él; Cuanto oro [tenía] cargué en él; Cuantos seres vivos tenía [cargué] en él. Gen 7,7-8 Toda mi familia y parentela hice subir al barco. Las bestias de los campos, las salvajes criaturas de los campos, Gen 7,13-16 Todos los artesanos hice subir a bordo. Samas me había fijado un tiempo:
"Cuando aquel que ordena la intranquilidad nocturna, Envíe una lluvia de tizón, ¡Sube a bordo y clava la entrada!~ Aquel tiempo señalado llegó: "Aquel que ordena la intranquilidad nocturna, envía una lluvia de tizón".
Contemplé la apariencia del tiempo. El tiempo era espantoso de contemplar. Subí al barco y clavé la entrada. Para clavar (todo) el barco, a Puzur-Amurri, el barquero, Cedí la estructura con su contenido.
Al primer resplandor del alba, Una nube negra se alzó del horizonte. Gn 7:11 En su interior Adad truena, Mientras Sullat y Hanis van delante, (100) Moviéndose como heraldos sobre colina y llano. Erragal arranca los postes; Avanza Mnurta y hace que los diques sigan.
Los Anunnaki levantan las antorchas, Encendiendo la tierra con su fulgor. La consternación debida a Adad llega a los cielos, Pues volvió en negrura lo que había sido luz. [La vasta] tierra se hizo arlicos como [una perola]. Durante un día la tormenta del sur [sopló], Acumulando velocidad a medida que bufaba [sumergiendo los montes], (110) Atrapando a la [gente] como una batalla.
Nadie ve a su prójimo, No puede reconocerse la gente desde el cielo. Los dioses se aterraron del diluvio, Y, retrocediendo, ascendieron al cielo de Anul.
Los dioses se agazaparon como perros Acurrucados contra el muro exterior. Istar gritó como una mujer en sus dolores, La señora de dulce voz de los [dioses] gime:
"Los días antiguos se han trocado, ¡ay!, en arcilla, Gn 7:23 Porque hablé maldad en la Asamblea de los dioses. (120) ¿Cómo pude hablar maldad en la Asamblea de los dioses, Ordenando batalla para destrucción de mi gente, Gn 8:21 Cuando yo misma di a luz a mi pueblo? ¡Como el desove de los peces llena el mar!"
Los dioses Anunnaki lloran con ella, Los dioses, humildemente, están sentados y lloran, Con los labios apretados, [... ] uno y todos. Seis días y [seis] noches Sopla el viento del diluvio, mientras la tormenta del sur barre la tierra.
Al llegar al séptimo día, La tormenta del sur (transportadora) del diluvio amainó en la batalla, (130) Que había reñido como un ejército El mar se aquietó, la tempestad se apaciguó, el diluvio cesó. Gn 8:1-2 Contemplé el tiempo: la calma se había establecido, Y toda la humanidad había vuelto a la arcilla. El paisaje era llano como un tejado chato.
Abrí una escotilla y la luz hirió mi rostro. Gen 8,6 Inclinándome muy bajo, sentéme y lloré, Deslizándose las lágrimas por mi cara.
Miré en busca de la línea litoral en la extensión del mar: En cada catorce (regiones) Emergía una comarca (montañosa).
(140) En el Monte Nisir el barco se detuvo. Gen 8,4
El Monte Nisir mantuvo sujeta la nave, Impidiéndole el movimiento,
Un primer día, un segundo día, el Monte Nisir mantuvo sujeta la nave, Impidiéndole el movimiento. Un tercer día, un cuarto día, el Monte Nisir mantuvo sujeta la nave, Impidiéndole el movimiento. Un quinto y un sexto (día), el Monte Nisir mantuvo sujeta la nave, Impidiéndole el movimiento. Al llegar el séptimo día, Envié y solté una paloma.
La paloma se fue, pero regresó; Gn 8,8-10 Puesto que no había descansadero visible, volvió. Entonces envié y solté una golondrina. (150) La golondrina se fue, pero regresó; Puesto que no había descansadero visible, volvió. Después envié y solté un cuervo. Gn 8,7
El cuervo se fue y, viendo que las aguas habían disminuido, Come, se cierne, grazna y no regresa. Entonces dejé salir (todo) a los cuatro vientos Y ofrecí un sacrificio.
Vertí una libación en la cima del monte. Gn 8,19-20 Siete y siete vasijas cultuales preparé, Sobre sus trípodes amontoné caña, cedro y mirto.
Los dioses olieron el sabor, Gn 8,21 Los dioses olieron el dulce sabor, Los dioses se apiñaron como moscas en torno al sacrificante.
Cuando, al fin, la gran diosa llegó, Alzó las grandes joyas que Anu había labrado a su antojo:
"Dioses, tan cierto como este lapislázuli está En mi cuello, no olvidaré, Recordaré estos días, sin jamás olvidarlos. Vengan los dioses a la ofrenda; (Pero) no acuda Enlil a la ofrenda, Porque, sin razón, causó el diluvio Y a mi pueblo condenó a la destrucción".
(170) Cuando finalmente llegó Enlil, y vio el barco, Enlil montó en cólera, Le invadió la ira contra los dioses Igigi:
"¿Escapó algún alma viva? ¡Ningún hombre debía sobrevivir a la destrucción !"
Ninurta abrió la boca para hablar, Diciendo al valiente Enlil:
"¿Quién, salvo Ea, puede maquinar proyectos? Sólo Ea conoce todo".
Ea abrió la boca para hablar, Diciendo al valiente Enlil: "Tú, el más sabio de los dioses, tú, héroe, ¿Cómo pudiste, irrazonablemente, causar el diluvio? (180) ¡Al pecador impón sus pecados, Al transgresor impón su transgresión! ¡(Sin embargo), sé benévolo para que no sea cercenado ! ¡Sé paciente para que no sea des[plazado]!
En lugar de traer tú el diluvio, Ez 14,13-21 ¡Ojalá un león hubiera surgido para disminuir la humanidad!
En lugar de traer tú el diluvio, ¡Ojalá un lobo hubiera surgido para disminuir la humanidad!
En lugar de traer tú el diluvio, ¡Ojalá un hambre hubiera surgido para m[enguar] la humanidad!
En lugar de traer tú el diluvio, ¡Ojalá una pestilencia hubiera surgido para he[rir] a la humanidad!
No fui yo quien reveló el secreto de los grandes dioses.
Dejé que Atrahasis viese un sueño, Y percibió el secreto de los dioses.
¡Reflexiona ahora en lo que le atañe!"
A esto Enlil subió a bordo del barco. (190) Cogiéndome de la mano, me subió a bordo. Subió mi mujer a bordo e hizo que se arrodillara a mi lado. De pie entre nosotros, tocó nuestras frentes para bendecirnos:
"Hasta ahora Utnapishtim fue tan sólo humano. En adelante Utnapishtim y su mujer serán como nosotros dioses. ¡Utnapishtim residirá lejos, en la boca de los ríos!"
Así me cogieron y me hicieron residir lejos, En la boca de los ríos. Pero ahora, ¿quién por ti convocará los dioses a la Asamblea, Para que encuentres la vida que buscas? ¡Ea!, no concilies el sueño Durante siete días y siete noches".
(200) Mientras allí se sienta sobre sus nalgas, El sueño le aventa como el torbellino.
Utnapishtim dice a ella, a su esposa:
"¡Contempla a este héroe que busca la vida! El sueño le envuelve como una niebla".
Su esposa dice a él, a Utnapishtim el Lejano:
"Tócale para que el hombre despierte, Para que regrese salvo por el camino que le trajo, Para que por la puerta que salió pueda regresar a su país".
Utnapishtim dice a ella, a su esposa:
"Puesto que engañar es humano, él procurara engañarte. Gn 8,21 Anda, prepara obleas para él, pon(las) junto a su cabeza, Y señala en la pared los días que duerme".
Elaboró para él obleas, púso(las) junto a su cabeza, Y señaló en la pared los días que dormía. La primera oblea se ha secado La segunda se estropeó, la tercera está húmeda; La superficie de la cuarta blanquea; La quinta se cubre de moho, La sexta (aún) conserva su color reciente; La séptima - en cuanto le tocó, despertóse el hombre.
Gilgamesh dijo a él, a Utnapisthim el Lejano:
(220) "¡Apenas el sueño me ha invadido, Cuando me tocas y me despiertas!"
Utnapishtim [dice a él], a Gilgamesh:
"[Vamos], Gilgamesh, cuenta tus obleas, [Que los días que dormiste] sean conocidos de ti: Tu [primera] oblea se ha secado, [La segunda se] estropeó, la tercera está húmeda; La superficie de la cuarta blanquea; [La quinta] se cubre de moho, La sexta (aún) conserva su color reciente. [La séptima] - en este instante te despertaste".
Gilgamesh dijo a él, a Utnapishtim el Lejano:
(230) "[¿Qué] haré, Utnapishtim; Adónde iré, [Ahora] que el Despojador hace presa en mis [miembros]? En mi alcoba asecha la muerte, ¡Y doquiera que pon[go mi pie] está la muerte!"
Utnapishtim [dice a él], a Urshanabi, el barquero:
"Urshanabi, ¡así el desembarcadero [no tenga contento en ti], Así el lugar de travesía a ti renuncie! ¡A aquel que vaga en su playa, niégale su playa! Al hombre que trajiste (aquí), cuyo cuerpo está cubierto de suciedad, La gracia de cuyos miembros pieles desfiguraron, Lleva, Urshanabi, y condúcele al lugar del baño. (240) Que se libre de su suciedad con agua limpia como la nieve, Que se despoje de sus pieles y el mar (las) arrastre, Que la belleza de su cuerpo se pueda ver. Haz que renueve la banda de su cabeza, Deja que se ponga un manto para vestir su desnudez, Que llegue a su ciudad, Que concluya su viaje. ¡Así (su) manto no tenga color de moho, Siendo totalmente nuevo!"
Urshanabi le llevó y condujo al lugar del baño. Se lavó la suciedad con agua limpia como la nieve. Se despojó de sus pieles, el mar (las) arrastró, Para que la belleza de su cuerpo se viese. (250) Renovó [la banda] que ceñía su cabeza, Se puso un manto para vestir su desnudez, Para que lle[gase a su ciudad], Para que concluyese su viaje. [El manto no tenía color de moho], siendo [totalmente] nuevo.
Gilgamesh y Urshanabi subieron a la barca, [Lanza]ron la barca a las olas (y) zarparon.
Su esposa dice a él, a Utnapishtim el Lejano:
"Gilgamesh vino aquí, penando y esforzándose. (260) ¿Qué (le) entregarás para que regrese a su tierra?"
A aquello, él, Gilgamesh, levantó (su) pértiga, Para acercar la barca a la playa.
Utnapishtim [dice] a él, [a] Gilgamesh:
"Gilgamesh, viniste aquí, penando y esforzándote. ¿Qué te entregaré para que regreses a tu tierra? Revelaré, oh Gilgamesh, una cosa oculta, Y [un secreto de los dioses] te diré: Esta planta, como el cambrón es [su ... ]. Sus espinas pin[charán tus manos] como la rosa. Si tus manos obtienen la planta, [tú hallarás nueva vida]".
En cuanto Gilgamesh oyó esto, Abrió la ca[ñería], Ató piedras pesadas [a sus pies]. Le bajaron a lo profundo [y vio la planta]. Cogió la planta, aunque pi[nchó sus manos]. Cortó las piedras pesadas [de sus pies]. El [m]ar le lanzó a la orilla.
"Urshanabi, esta planta es una planta aparte, Por la que un hombre puede reconquistar el aliento de su vida. (280) La llevaré a la amurallada Uruk, Haré [... ] comer la planta. .. Su nombre será "El Hombre se hace Joven en la Senectud".
Yo mismo (la) comeré Y así volveré al estado de mi juventud".
Después de veinte leguas comieron un bocado, Después de treinta legua (más) se prepararon para la noche. Gilgamesh vio un pozo cuya agua era fresca. Bajó a bañarse en el agua. Una serpiente olfateó la fragancia de la planta; Salió [del agua] y arrebató la planta.
Al retirarse mudó de piel.

(290) A esto Gilgamesh se sienta y llora, Las lágrimas se deslizan por su cara. [Cogió la mano] de Urshanabi, el barquero: "¿[Para] quién, Urshanabi, mis manos trabajaron? ¿Por quién se gasta la sangre de mi corazón? No obtuve una merced para mí. ¡Para el león de tierra logré una merced! ¡Y la marea la llevará a veinte leguas de distancia! Cuando abrí la cañería y [... ] el año, Hallé lo que se había puesto como señal para mí: ¡Me retiraré, (300) Y dejaré la barca en la orilla!" Después de veinte legua comieron un bocado, Después de treinta leguas (más) se prepararon para la noche. Cuando llegaron a al amurallada Uruk, Gilgameshh dijo a él, a Urshanabi, el barquero:
"Anda, Urshanabi, ve a las almenas de Uruk. Inspecciona la terraza, examina sus ladrillos, ¡Si su obra no es de ladrillo quemado, Y si los Siete Sabios no echaron sus cimientos! Un `sar' es ciudad, un `sar' huertos, Un `sar' tierra marginal; (además) el recinto del Templo de Ishtar. Tres `sar' y el recinto incluida Uruk".

Fin del Poema de Gilgamesh.


Enlaces de interés:

http://www.piney.com/Gil01.html

http://cavemanart.com/osroene/mesopotamia.htm

http://www.renzobaldini.it/testi/Gilgamesh.htm

http://faculty-staff.ou.edu/B/Rebecca.A.Bartley-1/gilgamesh.htm

http://www.rickriordan.com/mesopotamia.htm

http://www.nb.no/baser/schoyen/4/4.3/433.html

http://www.hindunet.org/hindu_history/sarasvati/lapis/lapis_lazuli.htm

http://www.cts.edu/FacHomePages/imagelibrary/arch.htm

http://ias.berkeley.edu/orias/gilgamesh.html

http://www.bible-history.com/babylonia/BabyloniaHistory_of_Babylonia.htm

El ombligo del mundo. Los misterios toxicológicos del oráculo de Delfos

El ombligo del mundo. Los misterios toxicológicos del oráculo de Delfos

El oraculo de delfos estaba encima de la intersección de dos fracturas de la corteza terrestre.

Cuenta la mitología que el “ombligo del mundo” se encuentra en una de las laderas del Monte Parnaso (al norte del golfo de Corinto, en Grecia). Allá por el siglo XIII a.C., se construyó en ese lugar un templo donde funcionaba el oráculo de la Madre Tierra. Parece que siglos después el oráculo fue gentilmente cedido a Apolo (otra versión afirma que el dios se lo apropió por la fuerza, después de matar al dragón que lo custodiaba). El oráculo de Apolo, que recibió el nombre del cercano pueblo de Delfos, se convirtió en el más famoso y consultado de todo el Mediterráneo.

En los tiempos de mayor esplendor del oráculo, las personas viajaban largas distancias y soportaban igualmente largas esperas para preguntarle qué les deparaba el destino. Apolo les respondía a través de la voz de las sacerdotisas, llamadas Pitias (las respuestas solían ser oscuras y ambiguas). Las candidatas a Pitias tenían que ser jóvenes, vírgenes y nacidas en Delfos. Refiere Robert Graves, en su libro Los mitos griegos, que desde el día en que un devoto sedujo a la Pitia de turno, las empezaron a elegir mayores de cincuenta años.

Mataras a tu padre, luego te casaras con tu madre

El oráculo de Delfos le advirtió a Layo, rey de Tebas, que si tenía un descendiente varón, éste lo iba a matar. Tiempo después, la esposa de Layo dio a luz un varoncito. Temeroso de la profecía, el rey abandonó a su hijo en la montaña. El pequeño sobrevivió, lo llamaron Edipo y lo criaron en la corte de Pólibo, rey de Corinto. Años más tarde, el oráculo le advirtió a Edipo: “¡Matarás a tu padre y te casarás con tu madre!”. La funesta profecía se cumplió al pie de la letra y permitió que, siglos después, el nombre de Edipo fuera usado para designar a un incestuoso complejo psicológico.

Orestes es otro de los famosos que consultó al oráculo de Delfos. Quería saber si debía matar a su madre, que había asesinado vilmente a Agamenón, esposo de ella y padre de Orestes. La respuesta fue que debía matarla si no quería convertirse en un paria y enfermar de lepra. Ante tan inquietante presagio, y dado que contaba con el aval de Apolo, Orestes decidió cometer matricidio.

Pero estos son mitos. En la vida real, gobernantes, militares y particulares viajaban a Delfos para consultar al oráculo. Con el paso de los siglos y la aparición del cristianismo, la popularidad del oráculo fue disminuyendo. El emperador romano Teodosio I mandó clausurarlo en el año 381.

Grietas, vapores y vaticinios

De acuerdo con los relatos de la época, la Pitia atendía en una cámara ubicada en el corazón del templo. Se sentaba en un trípode, caía en un estado de trance y respondía las preguntas que le hacían. Era creencia común que el trance lo provocaban los vapores que brotaban de unas grietas en el suelo de la cámara.Las grietas y los vapores son mencionados en los escritos de Heródoto, Cicerón, Plinio el Viejo y Plutarco (este último, célebre autor de las Vidas paralelas, fue sacerdote de Apolo en Delfos). A Plutarco se le deben las primeras hipótesis acerca del origen geológico de los vapores que, según su descripción, despedían un aroma dulce.

La historia de las grietas y los vapores fue descartada durante la primera mitad del siglo XX, principalmente por falta de evidencias. Sin embargo, a fines de siglo, los estadounidenses John Hale (arqueólogo), Jelle de Boer (geólogo), Jeff Chanton (químico) y Rick Spiller (toxicólogo), demostraron que, después de todo, los antiguos cronistas no estaban tan errados.

El arqueólogo y el geólogo descubrieron que la cámara del oráculo estaba erigida exactamente sobre el punto de intersección de dos fracturas de la corteza terrestre. Debajo del templo se encontraron grietas en la roca, producidas por la tensión entre las fracturas, y un importante depósito de hidrocarburos de origen orgánico, que bien podía ser la fuente de los vapores mencionados por los autores de antaño. El químico detectó en el lugar la presencia de etileno. El toxicólogo confirmó que se trata de un gas de olor dulce, que produce un estado de trance sin pérdida del conocimiento. Quienes lo aspiran sienten euforia y la sensación de abandonar el cuerpo, pero pueden permanecer sentados y responder preguntas (como lo hacían las Pitias).

La investigación permitió corroborar todos los detalles mencionados en los textos antiguos. En un artículo publicado en Scientific American, los cuatro investigadores resaltan el poder de la ciencia moderna para dilucidar misterios del pasado, pero lo que les parece más destacable es “cuánto se puede ganar al abordar los problemas con la mentalidad abierta y la actitud interdisciplinaria mostradas por los antiguos griegos”.

Fuente: Raúl Alzogaray/Página 12.com, 25 de junio de 2005
Enlace: http://www.pagina12web.com.ar/suplementos/futuro/vernota.php?id_nota=1216&sec=13

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Oráculo de Delfos

Índice

1 Introducción
1.1 Pitia o Pitonisa

2 En la prehistoria

3 El recinto del santuario o témenos

4 Historia del santuario
4.1 Apogeo
4.2 Catástrofes en el siglo IV adC
4.3 Siglo III y II adC
4.4 Decadencia
4.5 Fin del culto

5 Las excavaciones

6 Referencias
6.1 Artículos relacionados
6.2 Bibliografía

Introducción

El oráculo de Delfos estaba situado en un gran recinto sagrado dedicado principalmente al dios Apolo que tenía en el centro su gran templo. Se encontraba este recinto en Grecia, en el emplazamiento de lo que fue la antigua ciudad llamada Delfos (que hoy ya no existe), al pie del monte Parnaso, en medio de las montañas de la Fócida, a 700 m sobre el nivel del mar y a 9,5 km. de distancia del golfo de Corinto.

De las rocas de la montaña brotaban varios manantiales que formaban distintas fuentes. Una de las fuentes más conocidas desde muy antiguo era la fuente Castalia, rodeada de un bosquecillo de laureles consagrados a Apolo. La leyenda y la mitología cuentan que en el monte Parnaso y cerca de esta fuente se reunían algunas divinidades, diosas menores del canto, la poesía, llamadas musas junto con las de las fuentes, llamadas náyades. En estas reuniones Apolo tocaba la lira y las divinidades cantaban.

El oráculo de Delfos influyó en gran manera en la colonización de las costas del sur de Italia y de Sicilia. Llegó a ser en centro religioso del mundo helénico.

La Fócida o Focia es una antigua región del centro de Grecia atravesada por el gran macizo del monte Parnaso. En época de la Grecia clásica una parte de esta región, la que está situada al pie de dicho monte, tenía el topónimo de Pyto (o Pito). Este lugar es el conocido como Delfos, es decir, Pyto y Delfos son sinónimos.

El nombre de Pito fue tomado de la serpiente Pitón que vivía en una cueva de estos parajes y a la que el dios Apolo dio muerte para apoderarse de su sabiduría y ser él quien presidiera el oráculo. La mitología cuenta que después de dar muerte a la serpiente, Apolo guardó sus cenizas en un sarcófago y fundó en su honor unos juegos fúnebres que se llamaron Juegos Píticos. Más tarde corrió la leyenda de que ese sarcófago se hallaba enterrado debajo del ónfalos, en el templo de Apolo en Delfos. De este nombre derivó el de Pitia o Pitonisa, nombre que se le fue dando a las mujeres que interpretaban las respuestas, es decir el oráculo. Al templo de Apolo se le llamaba también Pition y al mismo Apolo en Delfos se le llamó Apolo Pitio.

El topónimo de Delfos viene de Delfine, que era el nombre del dragón mitológico que custodiaba el oráculo antes de la llegada de Apolo. A partir del siglo IV a.d.C., se le empezó a llamar Pitón en lugar de Delfine, aunque en esencia era el mismo personaje. Son dos fases sucesivas de la leyenda.

Pitia o Pitonisa

Se sabe que la elección de este personaje se hacía sin ninguna distinción de clases. A la candidata sólo se le pedía que su vida y sus costumbres fueran irreprochables. El nombramiento era vitalicio y se comprometía a vivir para siempre en el santuario. Durante los siglos de apogeo del oráculo fue necesario nombrar hasta tres pitonisas para poder atender con holgura las innumerables consultas que se hacían por entonces. Sin embargo en los tiempos de decadencia sólo hubo una, suficiente para los pocos y espaciados oráculos que se requerían.

Se conoce muy poco sobre el rito que se seguía en el oráculo. Se sabe que la Pitia se sentaba en un trípode que estaba en un espacio llamado aditon, al fondo del templo de Apolo Pitio. significa "fondo del santuario" y significa "lugar sagrado de acceso prohibido".

Está documentado el hecho de que los consultantes tenían unos días antes una entrevista con ella. El oráculo se celebraba un día al mes, el día 7 que se consideraba como la fecha del nacimiento de Apolo. Los consultantes eran de todo tipo, desde grandes reyes hasta gentes pobres. En primer lugar se ofrecía un sacrificio en el altar que había delante del templo. A continuación se pagaban las tasas correspondientes y por último el consultante se presentaba ante la Pitia y hacia sus consultas oralmente, según se cree. En el oráculo de Dódona se hacían las consultas grabadas en laminillas de plomo de las que se han encontrado bastantes ejemplares en las excavaciones. La Pitia daba respuestas (el verdadero oráculo) que un sacerdote recogía y escribía en forma de verso. Después se le entregaba al consultante.

Uno de los enigmas con el que se enfrentan los estudiosos del tema es el gran número de aciertos que tuvo el oráculo de Delfos. La fe en él era total, incluso si se equivocaba porque en ese caso se decía que el fallo era la interpretación de lo dicho y no el oráculo en sí.

Durante siglos ha corrido una leyenda en forma de verdad histórica acerca del oráculo y el estado de la Pitonisa. Dicha leyenda se difundió a partir de los autores cristianos de los siglos III y IV, como Orígenes y San Juan Crisóstomo. Eran tiempos en que la época de la Grecia clásica se veía como un acérrimo paganismo al que había que ridiculizar. De esta manera los escritores inventaron algo que a través de los siglos tuvo siempre mucho éxito. Lo describían así:

El trípode de la Pitonisa o Pitia se hallaba sobre una grieta muy profunda de la roca. Por esa grieta emanaban unos gases tóxicos que hacían que la mujer entrara rápidamente en un estado de embriaguez y desesperación con grandes tiritonas, es decir entraba en trance, desgreñada, y arrojando espuma por la boca. Además masticaba hojas de laurel, lo que ayudaba a alcanzar ese estado psicosomático.

Lo cierto es que no se ha encontrado ninguna descripción sobre el momento del oráculo en los escritores griegos o latinos. Ningún autor pagano ha descrito nunca una escena de consulta, ni siquiera Plutarco en su obra Diálogos píticos. Por otra parte los estudios arqueológicos y geológicos hechos en la zona del templo de Apolo aseguran que en la roca no existe la fisura profunda de que se habla en la leyenda.

Oráculo de Creso

Creso (560 -546 a.d.C.) fue el último rey de Lidia. Se cuenta de él que en una ocasión vino a Delfos a consultar el oráculo pues se estaba preparando para invadir el territorio persa y quería saber si el momento era propicio. El oráculo fue así: "Si cruzas el río Halys (que hace frontera entre Lidia y Persia), destruirás un gran imperio". La respuesta se interpretó como favorable y dando por hecho que el gran imperio era el de los persas. Pero el "gran imperio" que se destruyó en aquel encuentro fue el suyo, y Lidia pasó a poder de los persas. Esto es un ejemplo de la ambigüedad en las respuestas. Muchas de ellas fueron recogidas por autores clásicos. En realidad el oráculo no trataba de adivinar los hechos sino de dar buenos consejos, cosa que no era demasiado difícil pues en el santuario se disponía de la última noticia y de los últimos acontecimientos del mundo conocido.

Sibila

Según algunas tradiciones, la primera pitia o pitonisa que actuó en el oráculo de Delfos se llamaba de nombre Sibila, y su nombre se generalizó y se siguió utilizando como nominativo de esta profesión. Ni Homero (siglo IX al VIII a.d.C.) ni Hesíodo (siglo VIII a.d.C.) hablan de las sibilas; su nombre aparece por primera vez en el siglo VI adC y es el filósofo Heráclito de Éfeso (535 a.d.C. - 470 a.d.C.) el primer informador de estos personajes. Se pensaba que las sibilas eran oriundas de Asia y que en cierto modo sustituyeron a las antiguas pitias.

En la prehistoria

En la meseta del monte Parnaso, a 1.400 m. sobre el nivel del mar y a dos horas y media del lugar sagrado conocido como Delfos se encuentra una gruta nombrada como la “caverna corcirea”. Este lugar fue muy frecuentado por el hombre desde los tiempos remotos del Neolítico, dando testimonio de ello las vasijas pintadas, ídolos de pie con los brazos levantados, o bien sentados en trípodes y figuras de terracota que han sacado a la luz las excavaciones. Todas estas figuran vienen a demostrar que por aquellos años remotos ya comenzaba a desarrollarse un culto a las divinidades. En esta época el emplazamiento de lo que sería Delfos estaba deshabitado.

El recinto del santuario o témenos

La descripción bastante exacta de cómo fue el recinto sagrado se conoce gracias a las informaciones de Pausanias en el siglo II a.d.C. y a la confirmación de esos escritos hecha por las excavaciones arqueológicas

Una cerca sagrada llamada períbola rodeaba todo el enclave del santuario. En la esquina sur oriental del recinto comenzaba la vía sacra que iba subiendo montaña arriba, serpenteando y pasando por delante de las pequeñas edificaciones llamadas tesoros, pasando también por delante del estadio y de diversos monumentos, hasta llegar al templo del oráculo, templo de Apolo. El peregrino accedía por la puerta principal de esta vía sagrada.

Por detrás del santuario existe una gran cuesta que va descendiendo hasta un barranco. En el valle pueden verse los cientos de olivos plantados cuya extensión llega hasta el golfo de Corinto. Se dice que es el mayor olivar del mundo.

Los llamados tesoros eran pequeñas capillas donde se guardaban los exvotos y las donaciones que frecuentemente eran muy ricas y valiosas, verdaderas joyas. Se sabe que existían todas estas capillas:

Tesoro de Cirenea
Tesoro de Cnido
Tesoro de Sifnos
Tesoro de Sición
Tesoro de Tebas
Tesoro de Corinto
Tesoro de los etruscos
Tesoro de los atenienses (que es el único restaurado).

En la terraza que se extendía delante del templo de Apolo estaba situado el altar de lo sacrificios. Se construyó además un teatro (en el siglo IV) y un estadio con capacidad para 7.000 plazas, para los juegos píticos (este último en el 582 a.d.C.). También había un hipódromo, que aun está sin localizar.

El tholos es una rotonda de columnas del siglo IV a.d.C. que formaba parte del santuario de Atenea que había sido construido en el siglo VI a.d.C. Es uno de los vestigios más bellos del santuario.

Al aire libre y salpicadas por todo el recinto se encontraban las estatuas de mármol o de bronce, regalos de reyes o de ciudades, en agradecimiento a los servicios prestados por el oráculo.

Las divinidades

Apolo Pitio era el dios principal del santuario. Pero en los meses de invierno tomaba protagonismo el dios Dionisos porque Apolo se marchaba al paraíso septentrional. Por esta razón se hizo una ornamentación distinta en los tímpanos del gran templo. En el tímpano del este se esculpió la tríada apolínea (Apolo, Artemisa, y Leto) y en el del oeste el tiaso, que era la reunión de fieles que celebraban el culto a Dionisos. El santuario de Atenea Pronaia se encontraba en la terraza de Marmaria, hacia la parte de abajo. Pronaia significa "la que está antes del templo". En esta terraza había dos templos dóricos, uno en honor a Atenea y otro para Artemisa (Diana); estaba también el tesoro eólico (llamado tesoro de Massalia, actual Marsella) y el tesoro dórico. Allí se encontraba junto con estos edificios el, tholos o rotonda de columnas del siglo IV adC, cuyas ruinas quedan aún en pie. Durante el siglo V d.C. se estableció el culto a Asclepio.

El ónfalos

El ónfalos es el ombligo del mundo. La leyenda cuenta que el dios Zeus mandó volar a dos águilas desde dos puntos opuestos del Universo. Las águilas llegaron a encontrarse aquí, en Delfos, donde una piedra cónica llamada ónfalos muestra el lugar. La piedra, en forma de medio huevo, fue encontrada durante las excavaciones cerca del templo de Apolo. Estas piedras representando el ombligo del mundo eran un símbolo del centro, del lugar donde empezaría la creación del mundo. Al colocarlas en un determinado espacio, lo sacralizaba y lo convertía en el centro religioso. En el caso del ónfalos de Delfos, así fue y este santuario se convirtió en el ombligo o centro religioso de toda Grecia.

En algunas monedas encontradas en el recinto se puede ver la imagen del ónfalos, esquematizada y representada por un puntoen el centro de un círculo.

La piedra encontrada se halla expuesta en el museo de Delfos.

Historia del santuario

Por la Arqueología y los escritos antiguos se sabe que en el siglo VIII a.d.C. hubo en este lugar de Delfos edificios sagrados. Pausanias, el historiador griego del siglo II a.d.C., recoge la tradición y entre otras cosas cuenta que los tres primeros templos fueron construidos, uno con laurel, otro con cera de abeja mezclada con plumas y el tercero con bronce.

La Arqueología demuestra que en esta época ya era famoso el nombre de Apolo no sólo en el lugar sino en tierras lejanas. Los exvotos sacados a la luz en las excavaciones son muy significativos: Renombre de Apolo Pitio que era famoso en lugares remotos, caballos de Tesalia, trípodes del Peloponeso, soportes de recipientes de Creta, etc.

Pasado el tiempo fueron aumentando las ofrendas, sobre todo los exvotos de bronce. Se han encontrado escudos cretenses, cascos corintios, calderos con cabezas de grifos llegadas desde Samos y el Peloponeso y estatuillas diversas.

Apogeo

A finales del siglo VII a.d.C. ya se construyen templos especiales para Apolo y Atenea; son de piedra, con columnas dóricas. Sus restos, pasado el tiempo, fueron utilizados para la construcción de nuevos templos.

A comienzos del siglo VI a.d.C. tuvieron lugar dos acontecimientos que influyeron bastante en la evolución del santuario de Delfos. Uno fue la instalación en Delfos de la anfictionía y el otro, la reorganización de los "Juegos Píticos".

La anfictionía era una liga religiosa que agrupaba 12 pueblos (no ciudades), casi todos de la Grecia central. Tenía sus reuniones en el santuario de Deméter en Antela, cerca de las Termópilas. Como el oráculo de Delfos tenía ya un renombre mayor que el de Deméter, trasladaron allí la sede de esta confederación, sin por ello abandonar el otro santuario.

Los Juegos Píticos tenían lugar al principio cada 8 años. Después lo acortaron a 4 y se alternaban con los Juegos Olímpicos. Consistía en pruebas atléticas, hípicas y concursos líricos. En Delfos se construyó en esta época un teatro y un hipódromo para la celebración de estos juegos que se consideraban muy importantes.

Hubo un gran enriquecimiento tras la primera guerra sagrada en la que algunas ciudades griegas compitieron por obtener el control y la autoridad del santuario, con lo cual conseguían un reconocimiento de supremacía y prestigio sobre las otras ciudades y sobre algunos reinos extranjeros. Las aportaciones fueron tanto por parte de los griegos como por parte de los pueblos bárbaros. Hay que destacar el regalo que hizo Creso (560 -546 a.d.C.) último rey de Lidia en esta ocasión: un león de oro sobre una base de lingotes de oro más un cuenco de oro que pesaba un cuarto de tonelada.

En la primera mitad del siglo VI a.d.C. se hicieron unas 12 fundaciones de tesoros en torno al templo de Apolo. Este viejo templo ardió en el año 548 a.d.C. y tras el incendio su reconstrucción fue lenta. Hasta el año 505 a.d.C. no se terminó el nuevo templo, más grande que el anterior y cuya construcción se llevó a cabo gracias a una familia llamada Alcmeónidas, de Atenas. Según cuenta Herodoto, esta familia gestionó la aportación de dinero en todo el mundo griego.

Las aportaciones de exvotos y ofrendas, más las construcciones de tesoros durante esta época fueron cuantiosas:

Tesoro de Sifnos, en el 525 a.d.C., con cariátides tan colosales como las de Cnido. Decoración y obras maestras de la edad arcaica con relieves que representan la Gigantomaquia. Sifnos es una de las islas griegas que se encuentran alrededor de la isla de Delos, que fue en la Antigüedad una isla sagrada. Se dice que esta isla tenía minas de oro y que quedaron bajo el mar después de un cataclismo.

Tesoro de los atenienses, ofrecido a raíz de la batalla de Maratón; llegó a ser el más importante. Atenas ofreció después un pórtico para conmemorar el triunfo sobre los persas en el cabo de Micala y en el año 468 a.d.C. ofreció una palmera con dátiles de oro tras la victoria que obtuvo el jefe militar Cimón, hijo de Milcíades contra los persas en la desembocadura del río Eurimedonte. En este tesoro puede verse la epigrafía sobre el texto que se refiere a la Pitaida, que era una procesión que los atenienses enviaban a Delfos para conmemorar un hecho ocurrido en un lugar del monte Parnaso. Cuentan que en dicho lugar cayó un rayo como señal divina. Toda la historia está escrita en la piedra en forma de himno a Apolo, con anotaciones musicales entre las líneas.

En el 480, el tirano de Gela y Siracusa llamado Gelón derrotó a los cartagineses en la ciudad de Himera en Sicilia. En agradecimiento donó al oráculo un trípode con una Niké (una victoria) de oro.

Polizalos (o Polyzelos) el príncipe siciliano venció un año en los juegos píticos. Tras esta victoria ofreció al santuario de Delfos una cuadriga que debió ser imponente, de la cual se conserva el famoso auriga que fue encontrado en 1896.

Catástrofes en el siglo IV a.d.C.

Durante este siglo ocurrieron una serie de catástrofes que en nada beneficiaron al santuario de Delfos:

En el 373 a.d.C. hubo un terremoto que destruyó el templo edificado por los Alcmeónidas.

Del 356 a.d.C. al 346 a.d.C. fue la tercera guerra sagrada y como consecuencia de desataron destrucción y daños irreparables. Los focios lucharon contra los tesalios, beocios y Filipo II de Macedonia, con la intención de obtener la supremacía sobre el oráculo de Delfos. La guerra les costó tanto que se apoderaron de los mejores tesoros del santuario. Fundieron el oro y la plata y con ese resultado pudieron pagar a sus soldados. Pero poco después Filipo se hizo con la autoridad total del lugar sagrado y obligó a los focios a ir restituyendo en donaciones todo lo robado.

En el 339 a.d.C. ocurrió la cuarta guerra sagrada, cuando el pueblo de los locrios se enfrentó contra Atenas y el político Esquines seguidor de Filipo se enfrentó también contra la ciudad de Anfisa (o Ámfissa). Estos hechos dieron lugar a la batalla de Queronea , en el 338, en la que fueron derrotados atenienses y tebanos. Los macedonios tuvieron desde entonces la hegemonía de Grecia.

Siglo III y II a.d.C.

Durante la época del helenismo, difundida por los sucesores de Alejandro Magno se construyó un teatro nuevo y un estadio nuevo.

Los etolios (señores de Delfos) regalaron numerosas ofrendas en forma de columnas y estatuas. Pero los donantes más generosos de esta época fueron los reyes de Pérgamo que en varias ocasiones ofrecieron dinero y mano de obra para el mantenimiento del santuario. El rey de Pérgamo Atalo I regaló un conjunto monumental para celebrar su victoria sobre los gálatas. La donación fue de tal calidad que los etolios de Delfos junto con los componentes de la anfictionía mandaron erigir unas estatuas de Atalo I y de Eumenes II sobre unos pilares y las colocaron junto a la fachada del templo. También Perseo de Macedonia regaló una estatua con su efigie, pero más tarde su vencedor el general romano Pablo Emilio la mandó quitar para sustituirla por una que le representaba a él.

Son de esta época la epigrafía que cubría los muros de los edificios y del muro poligonal. En ella puede leerse los textos sobre los derechos honoríficos y sobre la liberación de esclavos. Apolo era quien garantizaba dicha liberación, después de habérsele pagado la suma correspondiente. También es de esta época la epigrafía del tesoro de los atenienses.

Decadencia

Comenzó el declive en el siglo I a.d.C. y continuó manteniéndose a medias hasta el siglo III. En el siglo I a.d.C. fue cuando se hizo la talla de una fuente rupestre en la pared de la garganta Castalia, allá donde desde antiguo se encontraba el manantial sagrado.

Los fondos para el mantenimiento del santuario, de sus monumentos y de sus tesoros van menguando a grandes pasos; la hierba crece entre los edificios, de manera salvaje, la madera se pudre y la suciedad empieza a notarse. Hubo además un incendio en el templo de Apolo que el emperador Domiciano (51-96) hizo reparar. El escritor griego Plutarco (c. 46-125), que además fue administrador de la anfictionía en los últimos años de su vida, escribió por entonces sus Diálogos píticos y en este libro comenta la impresión de abandono que le daba el santuario de Delfos.

A pesar de todo, la anfictionía continúa reuniéndose, organiza los "juegos píticos", levanta algunas estatuas a los cónsules y emperadores romanos y el oráculo sigue siendo consultado. Pero las peticiones son ya de otro estilo: ya no se le pide consejo sobre posibles enfrentamientos, reinados, gobernantes, etc., las consultas del momento son consejos sobre viajes, matrimonios y otros asuntos domésticos.

El oráculo ha dejado de influir en la política y el devenir de los pueblos. Su último momento de algo de esplendor se da bajo el gobierno de los Antonios, en el siglo II de nuestra era. Los emperadores siguieron manteniendo una regular correspondencia con el oráculo. Esta correspondencia ha llegado hasta nuestros días grabada sobre los contrafuertes del templo de Apolo.

El emperador romano Adriano (c. 46-125) también visitó Delfos. Allí hizo levantar una estatua (que ha sido hallada en las excavaciones) en homenaje a Antinoo, que murió ahogado misteriosamente en el río Nilo.

Herodes Ático (101-177), político y orador griego, sofista y protector de las letras, además de poseer una gran riqueza, donó parte de ésta a Delfos para reconstruir las gradas del estadio. También mandó erigir estatuas de su familia.

Pero ya por el siglo II, el santuario recibía visitantes que eran más curiosos que fieles. Los viajeros llegaban allí para curiosear y no para utilizar el recinto como lugar sagrado. Pausanias fue uno de estos visitantes que llegó en calidad de hombre culto y amante de las antigüedades y luego contó sus impresiones como historiador. Para las gentes del siglo II el apogeo y utilización del santuario como lugar sagrado estaba tan lejano como puede estar para los habitantes del siglo XXI los acontecimientos del Renacimiento. Ya en el año 87 a.d.C., Sila se había apropiado de muchas riquezas sagradas y de las ofrendas hechas en metales preciosos, lo mismo que el emperador Nerón en el siglo I. En el siglo III el emperador romano Constantino I el Grande se llevó una de las pocas piezas que aun quedaban: la columna serpentina que se levantaba exenta y que nadie consideraba de valor después de que los focenses se llevaron 700 años antes su trípode de oro.

En el siglo III los hérulos, godos y bastarnos recorrieron en grandes hazañas toda la Grecia Central, Ática y el Peloponeso, arrasando y saqueando. En Delfos destruyeron algunas de las estatuas que pudieran quedar en pie y el resto se vino abajo después del edicto de Teodosio el Grande, emperador romano (c. 346-395), en que se decía acabar con todos los "ídolos del paganismo". La desolación fue total al cabo de los años y de los centenares de estatuas que antaño poblaron el recinto, no quedó ni una en pie.

Fin del culto

El recinto de Delfos nunca llegó a estar deshabitado. Después de que se hubo olvidado por completo la razón de su existencia, sus ruinas se fueron recubriendo y se fue edificando toda una pequeña ciudad.

Durante el siglo V de nuestra era el lugar de Delfos fue la sede de un arzobispado y para ello se construyeron algunas iglesias utilizando como material el mármol de los monumentos anteriores; se construyó una basílica, importantes edificios de ladrillo y mampostería, establecimientos de baños, etc. Todo eso se rodeó de un muro que protegiera las invasiones eslavas. La ciudad fue creciendo a lo largo de los siglos y hasta tal punto fue olvidado y enterrado todo lo demás que en el siglo XVIII los eruditos se plantearon la duda del lugar exacto en que habría estado el célebre santuario de Apolo. Por los textos antiguos se tenía una idea, pero era casi imposible dar con ningún vestigio. Hasta que gracias a un hallazgo fortuito empezaron los estudios sistemáticos y las excavaciones.

Las excavaciones

En 1676 dos amigos viajeros llegaron al emplazamiento del santuario, convertido en un poblado llamado en ese momento Castri. Eran Jacques Spon (francés) y George Wheler (inglés). En su visita por el lugar se fijaron en unas inscripciones en la iglesia de un monasterio que había sido construido justamente sobre los muros del antiguo gimnasio. En estas inscripciones leyeron la palabra Delphi. Lo mismo les ocurrió en algunas casas del poblado. En estos años no pasó de ser una noticia para los historiadores; no hubo excavaciones.

Pasados dos siglos, en 1840, un arqueólogo alemán llamado Karl Olfried Müller trabajó en esta zona y descubrió entre las casas del poblado una parte del gran muro poligonal del recinto del santuario. El descubrimiento fue una llamada a seguir trabajando. Llegaron más arqueólogos franceses y alemanes, que fueron poco a poco descubriendo indicios y vestigios de la joya arqueológica que se escondía en aquel lugar. Pero la tarea era muy difícil pues la presencia del poblado impedía hacer excavaciones en serio. Empezaron entonces los tratos y los proyectos para trasladar a otro sitio todo el poblamiento de Castri, hasta que en 1881 hubo una convención entre el gobierno griego y el gobierno francés (muy interesado en las excavaciones) para expropiar, trasladar y reconstruir el nuevo emplazamiento, que es la ciudad actual llamada Dhirfis (Delfos).

Comenzó una gran actividad arqueológica dirigida por el jefe de la Escuela Francesa de Arqueología de Atenas, Théophile Homolle. Fueron apareciendo piezas, restos de estatuas criselefantinas (es decir, estatuas que tenían la cara, las manos y los pies de marfil y el cabello de oro), piedras de edificios, columnas rotas, etc. Después vinieron las restauraciones llevadas a cabo por la Escuela francesa de Arqueología más una subvención del Ayuntamiento de Atenas más aportaciones particulares de ciudadanos griegos. De esta forma vieron la restauración:

El tesoro de los atenienses que fue reconstruido pieza a pieza
El templo de Apolo, del que a penas se conservan algunas columnas
El estadio, que es el mejor conservado de la Antigüedad
El Tholo o santuario de Atenea
La fuente Castalia
El ágora romana
El altar de Quíos
Varias columnas

Muchas de las piezas fueron llevadas al museo de Delfos que en la actualidad es uno de los más ricos de Grecia en el tema de la Antigüedad, entre otras el famoso auriga de bronce de tamaño natural ofrendado por Polyzelos, la esfinge de Naxos, los mellizos de Argos y una copia romana del ónfalo que era la piedra en forma de huevo que señalaba el centro u "ombligo de mundo" en Delfos y que fue encontrado durante las excavaciones hechas al templo de Apolo.

Bibliografía:

Delfos, monumentos arqueológicos e historia. Pierre Amandry. Editorial Guías arqueológicas de Grecia, 1985.
Grecia, cuna de Occidente, tomo II Atlas culturales del mundo Folio-Ediciones del Prado 1992.
Dictionnaire Grec-Français par M.A.Bailly. Librairie Hachette et Cie. París 1915.
Diccionario de mitología griega y romana. Pierre Grimal, profesor de la Sorbona. Ediciones Paidós Ibérica, S.A. 1986.

Fuente: Enciclopedia Libre Universal en Español
Enlace: http://enciclopedia.us.es/index.php/Or%E1culo_de_Delfos

Perú. ¡Salvemos Chan Chan!

Perú. ¡Salvemos Chan Chan!

Foto: (1) Croquis de Chan Chan con la ubicación de sus principales sectores: ciudadelas, barrios populares, arquitectura intermedia y chacras hundidas. (2) Friso en Chan Chan. Diseño escalonado de peces con aves en el zócalo.

Aumento de la capa freática afecta estructuras de importante complejo arqueológico considerado como la "Ciudad de barro más grande del mundo".

El complejo arqueológico Chan Chan se encuentra en un grave problema. El incremento de la capa freática (agua del subsuelo) amenaza con socavar y derrumbar parte de las estructuras de esta importante obra de la humanidad. La ciudad de barro más grande del mundo se ubica en el valle de Moche, frente al mar, a la mitad del camino entre el balneario de Huanchaco y la ciudad de Trujillo, capital del departamento de La Libertad en la costa norte del Perú.

La zona arqueológica cubre un área aproximada de 20 kilómetros cuadrados. La parte central está formada por un conjunto de 10 recintos amurallados (llamados "ciudadelas") y otras pirámides solitarias.

Este conjunto central, cubre un área de 6 kilómetros cuadrados, aproximadamente. El resto, está formado por una multitud de pequeñas estructuras mal conservadas, veredas, canales, murallas y cementerios.

PRIMEROS ESTRAGOS

Debido a la humedad en la zona arqueológica de Chan Chan, en mayo del 2004 se desmoronó parte de una de las paredes del sector El Huachaque, ubicado dentro del palacio Tschudi.

Meses atrás la humedad provocó el asentamiento de nueve metros de la citada pared y recientemente ocurrió con otros seis metros más, generando un problema estructural.

La directora regional del Instituto Nacional de Cultura (INC) La Libertad, Lutgarda Reyes Álvarez, advirtió que el incremento de la capa freática está originando que las paredes del complejo se deterioren y puedan desplomarse.

Indicó que la pared dañada por este fenómeno será reforzada con un muro paralelo.

Frente a esta delicada situación Reyes Álvarez propuso que un equipo técnico se aboque a estudiar el problema de la capa freática y de esa manera evitar que el complejo arqueológico corra el riesgo de desparecer.

"Necesitamos la unión de todos para salvar a Chan Chan", agregó la funcionaria.

Roxana Gonzáles Peláez/ Colegio Modelo. RED DE PERIODISTAS ESCOLARES

Fuente: Noticias Trujillo.com, 24 de junio de 2005
Enlace: http://www.noticiastrujillo.com/index.php?option=com_content&task=view&id=4263&Itemid=96

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CHAN CHAN

Vino del mar, no se sabe de dónde, en una flota de balsas, con toda su corte y guerreros, llegó a la costa norte de lo que hoy es el Perú, en el valle de Moche y fundó un reino. Su nombre era Tacaynamo y fue el primer soberano de Chan Chan, la ciudad más importante de Chimú. Tubo un hijo llamado Guacricaur, y éste, uno al que llamó Ñancempinco. Fueron diez los reyes de esta dinastía. El último, Minchancaman fue derrotado por los Incas, quienes destruyeron la ciudad y dividieron al reino. Así cuenta la leyenda de Tacaynamo, recogida en el documento "Historia Anónima" escrita en 1604 por algún cronista español, que narra la fundación de Chan Chan y del reino de Chimor.

Chan Chan se ubica en el valle de Moche, frente al mar, a mitad de camino entre el balneario de Huanchaco y la ciudad de Trujillo, capital del departamento de La Libertad en la costa norte del Perú El sitio arqueológico cubre un área aproximada de 20 kilómetros cuadrados. La zona central esta formada por un conjunto de 10 recintos amurallados (llamados "ciudadelas") y otras pirámides solitarias. Este conjunto central, cubre un área de 6 kilómetros cuadrados, aproximadamente. El resto, está formado por una multitud de pequeñas estructuras mal conservadas, veredas, canales, murallas y cementerios.

Antecedentes

Desde fines del intermedio temprano (600 d.C.), y comienzos del horizonte medio (700 d.C.) -fase Moche V- en la costa norte del Perú, surgen nuevos modelos de ciudades, donde la estructura principal no será únicamente una pirámide ceremonial, sino una gran cantidad de cuartos y edificios cercados por grandes muros ("canchones"), que acompañan a ésta como la parte más importante del asentamiento. Un ejemplo de esto lo tenemos en las urbes Moche V de Pampa Grande, en el cercano valle de Lambayeque y Galindo, en el mismo valle de Moche. Lejos de las diferencias formales, en ambos, se pueden notar la importancia que tienen los grandes recintos amurallados, que albergan edificios dedicados a funciones administrativas, y por supuesto, ceremoniales. Otro ejemplo, lejano físicamente, pero contemporáneo, son las ciudades de Cajamarquilla y Pachacamac en la Costa Central (ambos, próximos a Lima).

Por su gran volumen y su antiguo prestigio de haber sido la capital de un importante y rico reino, Chan Chan ha estado presente en el interés de los viajeros e investigadores desde hace siglos. Sin embargo, hay que hacer notar que las menciones y referencias de este sitio en los documentos más antiguos, después de la conquista española, son escasos, o se refieren a él como una ruina. Es por eso que se postula, que tras la conquista Inca, Chan Chan (en un tiempo, rival del Cusco) fue saqueada y destruida (aproximadamente en el año 1470) y cuando llegó Pizarro (1532) esta ciudad era sólo un pálido reflejo de su viejo esplendor, habitado por pocas personas de escasa importancia política y económica.

Durante la época del virreinato (1532 - 1821) Chan Chan fue objeto de múltiples saqueos y destrucciones, pues existía la creencia que entre sus muros y pirámides estaba escondido un gran tesoro en piezas de oro y plata. Y aunque no hay datos oficiales que lo respalden, existe la leyenda de que varias fortunas se originaron de esa manera. Recién en el siglo XIX, con el renacer de las ciencias, esta ciudad fue estudiada con interés académico, viajeros como Rivero, Tshudi, Hutchinson, Middendorf y Bandelier la dibujaron, mapearon y describieron, preguntándose por su origen y cómo habría sido la vida las personas que poblaron Chan Chan. El siglo XX inaugura a la arqueología como ciencia, y los arqueólogos la hacen una de las principales fuentes de conocimiento del pasado peruano. Destacan las investigaciones de Bennet, Schaedel, Willey, Kosos, West, Mosley y Mackey.

Descripción

El núcleo de Chan Chan está formado por 10 "ciudadelas", llamadas así por ser grandes recintos cercados ("canchones"), en cuyo interior albergan muchas estructuras menores, asemejando pequeñas ciudades amuralladas, de los cuales 9 tienen muchas características comunes. Vistos desde el norte y el sentido de las agujas del reloj han sido bautizadas como Squier, Gran Chimú, Bandelier, Uhle, Chayhuac, Tschudi, Rivero, Laberinto, Tello y Velarde. Los nombres derivan, en la mayoría de ellos, de viajeros e investigadores que han fijado sus ojos y pensamientos en esta urbe prehispánica. Como ejemplo del tamaño de estas estructuras, mencionaremos a la ciudadela Rivero, que ocupa un área de 8,7 hectáreas, o Gran Chimú (la más grande) con 22,1 hectáreas. Las demás, tienen un promedio de 14 hectáreas.

La forma como esta organizada Chan Chan refleja que existió una fuerte estratificación, con clases sociales distintas ocupando diferentes áreas y edificios propios a su condición económica. Las ciudadelas, por ejemplo, están protegidas por altas murallas y tienen un solo acceso, facilitando el control de los que ingresaban y salían.

Además del área nuclear, podemos distinguir en la organización de Chan Chan otras 2 zonas de importancia: Al sur y oeste de las ciudadelas, conjuntos de construcciones menores, aglutinadas, llamadas "barrios marginales" y "complejos arquitectónicos de elite", finalmente, una serie de estructuras dispersas como depósitos, caminos, pirámides, caminos, cementerios, acequias, huertos hundidos ("huachaques") y diques.

Las ciudadelas, como ya se dijo, son diez, y es de notar que, al menos nueve de ellas (salvo la llamada Tello), compartan características formales, como:

Son áreas cercadas de forma rectangular.
Tienen orientación norte / sur.
Están divididos en tres sectores.
Es notable un alto grado de planificación en su construcción.
Acceso principal ubicado al norte.
Compartir una similar zonificación al interior de las ciudadelas.
La presencia de plazas, audiencias, depósitos, plataforma funeraria y pozos.

Al interior, su organización está dada por 3 sectores: norte, central y sur. El sector norte es una plaza o patio con banquetas (muros bajos que pueden ser usados para sentarse) en su perímetro, con un acceso hacia el sur, al que se llega subiendo por una pequeña rampa. Este acceso conduce a las "audiencias" y los depósitos. Esta llamadas audiencias, son construcciones que vista desde arriba (vista en planta) tienen forma de "U" y que debieron albergar a un funcionario o personaje ligado a las más importantes funciones administrativas de la ciudad.

En el sector central se pueden encontrar la mayor concentración de construcciones dedicadas al almacenamiento de productos. Además se encuentra la "Plataforma Funeraria", pequeña pirámide trunca de baja altura, al interior de la cuál estuvo enterrado el Señor principal de cada una de las ciudadelas. La mayoría de estas plataformas fue saqueada en los primeros años de la conquista española (1532), aunque es posible que tal destrucción haya empezado antes, inmediatamente después de la conquista Inca.

El sector sur, es en apariencia, un cercado libre de construcciones, pero que, gracias a las excavaciones arqueológicas, sabemos que allí existieron estructuras hechas en materiales perecederos, que evidencias actividades domésticas. Esta zona, fue el área de residencia, donde se ubicaron la cocina y los dormitorios. Seguramente por eso, es aquí donde se ubica el pozo de agua que abasteció del líquido elemento a todos los habitantes de la ciudadela.

Los Complejos Arquitectónicos de Elite se ubican fuera de las ciudadelas. Son recintos construidos en adobe con paredes y esquinas rectas (planto ortogonal), que se encuentran en una gran variedad de formas y muy diferentes entre sí en cuanto al tamaño y calidad de sus construcciones. Sin embargo, comparten una constante: repiten algunas características propias de las ciudadelas, como son patios, audiencias, depósitos, pozos de agua, orientación y distribución interna. Estos edificios no sirvieron únicamente como residencias, sino, también a una vasta gama de actividades relacionadas con la administración. Los habitantes de estos complejos debieron realizar actividades semejantes o relacionadas con dueños de las ciudadelas, aunque, con mucha menos importancia política y económica.

Se ha considerado a Chan Chan como una ciudad compuesta sólo por edificios monumentales y grandes templos, pero, se ha identificado una gran cantidad de viviendas de pobre construcción, a manera de barrios marginales. John Topic es un arqueólogo norteamericano que estudió estas estructuras, y llegó a la conclusión que estos barrios formaban una sola clase social. Se ubican en la periferia de la ciudad (al sur y al oeste). Difieren completamente, en cuanto a sus características, de las ciudadelas y de los complejos arquitectónicos de élite. Son construcciones que presentan una fuerte aglomeración y sin orden aparente o planificación.

Están hechos con muros de canto rodado de 50 centímetros de alto, que sirven de base para paredes de quincha (caña con barro), con techos del mismo material, soportados por horcones de madera. Al interior se han descubierto evidencias de actividades domésticas, como fogones, batanes y cerámica utilitaria. Pero ésta no fue la única ocupación de sus moradores. También se dedicaron a la manufactura de textiles, madera, orfebrería y platería. La evidencia en este sentido es tan importante, que se puede afirmar que la mayor parte de la población de esos barrios se dedicó a esas actividades.

El abastecimiento de agua en Chan Chan se realizó a través de más de 140 pozos, donde el 60% estuvo en la zona monumental (ciudadelas), y 12% en los barrios residenciales (de élite y marginales), no obstante que allí moraba más del 90% de la población total.

Arquitectura.

Para construir esta ciudad se utilizaron materiales propios de la región. Las ciudadelas fueron construidas usando muros de adobe sobre cimientos de piedra unidos con barro, más anchos en la base y angostos en la cima.. Para construir pisos, rellenos de paredes, rampas y plataformas, se emplearon adobes rotos, junto con tierra, piedras y otros desechos. La madera se usó para hacer postes, columnas y dinteles. También se usó la caña el carrizo y la estera. Los techos fueron confeccionados entretejiendo atados de paja.

Uno de los detalles que más admiran los actuales visitantes es la gran belleza, variedad y cantidad de muros decorados con altorrelieves. Estos fueron hechos con moldes y decoraron las paredes de patios, audiencias y corredores, al interior de las ciudadelas. Los motivos decorativos más comunes fueron las combinaciones geométricas, pero también son comunes las representaciones de peces y aves.

Para el arqueólogo Kolata, Chan Chan no se construyó en un solo momento, y en base al estudio de los adobe propone 3 momentos en la historia urbana de esta ciudad. La etapa uno, correspondería al núcleo original, formado por las ciudadelas Uhle y Chayhuac. Posteriormente creció hacia el oeste, con Tello y Laberinto, esta última, la primera en usar la división tripartita de su espacio interior. En la etapa dos se construyen Gran Chimú y las edificaciones de los sectores norte y oeste. La etapa 3 esta marcada por la construcción de las 5 ciudadelas restantes.

Para saber más:

BONAVIA, Duccio, 1991. Peru, Hombre e Historia (Tomo I) De los Orígenes al siglo XV. Edubanco. Lima.
RAVINES, Rogger. 1980. Chan Chan, Metrópoli Chimú. Instituto de Estudios Peruanos / ITINTEC. [compilación]. Lima.
ROWE, Jhon H. 1970; "El Reino de Chimor", en 100 años de Arqueología en el Perú. Instituto de Estudios Peruanos / Petróleos del Perú. [R. Ravines, compilador].

Fuente: Naya Org. Autor, Fotos y Dibujos: Lizardo Tavera
Enlace: http://www.naya.org.ar/peru/chanchan.htm