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Terrae Antiqvae

Guerra de Irak guerra de civilizaciones. La destrucción del patrimonio cultural iraquí

Guerra de Irak guerra de civilizaciones. La destrucción del patrimonio cultural iraquí

Un año después del saqueo del museo de Bagdad, el Consejo Provisional Gubernamental fantoche iraquí asegura que la magnitud del pillaje fue sobrestimado y que las fuerzas de la Coalición han recuperado la casi totalidad de los objetos robados. La verdad es otra: con la complicidad del Pentágono, una banda de traficantes se apoderó de lo que pudo durante la caída del régimen. Luego, organizó amplias excavaciones salvajes en los sitios arqueológicos, en especial asirios y babilonios. Además, las fuerzas estadounidenses han destruido un gran número de monumentos omeyas y abasidas durante recientes combates urbanos contra la resistencia. ¿La remodelación geopolítica del Medio Oriente pasa por la destrucción de las culturas?

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REPORTAJE FOTOGRÁFICO:

Tesoros iraquíes (I)

Tesoros iraquíes (II)

Tesoros iraquíes (III)

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En una declaración dada a conocer un jueves 20 de mayo de 2004 a la agencia de prensa alemana DPA (Deutsche Press Agentur), Mufid Jazairi, ministro de Cultura del Consejo Provisional Gubernamental iraquí, señaló que seguían sin tener noticias de las 9,000 a 10,000 obras de arte robadas del museo de Bagdad.
«Vamos a encontrar muchas obras cuando mejoren las condiciones de seguridad», añadió con optimismo [1].

Además, las principales piezas del museo, una colección de joyas del siglo VIII conocidas como «Tesoros de Nimrod», fueron expuestas con gran pompa el pasado 3 de julio. Durante tres horas y en presencia de cientos de periodistas extranjeros, el embajador L. Paul Bremer III y el consejo arqueológico de la Coalición explicaron doctamente que de las 180,000 piezas del museo no faltaban más que 3,000, de las cuales sólo 47 tenían valor único [2].

Las declaraciones de Jacques Chirac que calificaban los robos de los museos iraquíes de crímenes contra la humanidad y la posterior efervescencia de la UNESCO [3] no fueron más que histéricas manifestaciones de antiamericanismo.

Las incriminaciones contra un grupo de comerciantes de arte, el American Council for Cultural Policy (ACCP), que publicamos hace un año eran por lo tanto difamatorias (Ver el artículo en francés «¿Quién planificó el saqueo de los museos nacionales iraquíes?», Voltaire, 17 de abril de 2003). Al menos esto es lo que las fuerzas de ocupación y sus colaboradores desean que creamos y es la propaganda lenitiva que retoman algunos de nuestros colegas.

En realidad y contrariamente a las comunicaciones oficiales de los Estados Unidos, el problema es más grave aún de lo que habíamos señalado. El saqueo de las obras iraquíes fue muy bien planificado con antelación y ejecutado con la complicidad del ejército de los Estados Unidos.

Se ha tratado al mismo tiempo de robos sistemáticos de las piezas conservadas en los museos nacionales y sobre todo de excavaciones industriales de los emplazamientos arqueológicos. Además, las fuerzas de la Coalición han destruido numerosos monumentos y emplazamientos, a veces por desconocimiento, a menudo de forma deliberada.

Para comprender todo lo que está en juego en esta polémica, recordemos el período anterior a la guerra. Desde hace un decenio, Irchad Yassine, cuñado de Sadam Husein, exporta discretamente obras iraquíes. A partir de 1994, comerciantes de arte estadounidenses, agrupados alrededor del abogado Aston Hawkins [4] en el seno del ACCP, poseen el monopolio de esta red.

Yassine les vende las piezas principales del museo de Asur. Se interesan también por el arte en todas las zonas de conflicto, sobre todo en Afganistán. Al anunciarse la guerra, reciben pedidos de clientes riquísimos que indican en el catálogo las piezas de museo que desean comprar.

Científicos del mundo entero se movilizan para prevenir el saqueo anunciado. Colin Powell pide opinión a su asesor Thomas Warrick, quien en la primavera de 2002 presenta un informe intitulado Proyecto para el Futuro de Irak en el que señala que un período de anarquía seguirá a la caída del régimen de Sadam Husein del cual se aprovecharán los traficantes para saquear los museos. Powell transmite el informe a la Casa Blanca y al Pentágono [5].

Durante este período, los científicos multiplican los correos a los responsables políticos. También intervienen prestigiosos especialistas como McGuire Gibson (Oriental Institute, Universidad de Chicago) o Neil MacGregor (director del British Museum).

Como la catástrofe parecía inevitable, el diputado francés Didier Julia, también arqueólogo, visita Irak en febrero de 2003 para convencer a la conservadora nacional que proteja su patrimonio [6]. Organiza el traslado de decenas de miles de obras a cuevas que son luego tapiadas. Julia, quien enmascara el objetivo de su viaje, es muy criticado por su partido, el UMP, en el que se le acusa de colusión con la dictadura de Sadam Husein.

El palacio del Elíseo publica un comunicado para fingir su «asombro». En realidad, el diputado, cuya gestión es apoyada por científicos franceses, sobre todo los de la revista Archeologia-Magazine, informó previamente a Jacques Chirac y goza de la «benevolencia» de sus servicios [7].

Tal como fue anunciado, Bagdad se sume en la anarquía luego de la caída del Presidente. Las fuerzas de la Coalición sólo aseguran la protección del ministerio de Petróleo y las sedes de los servicios de represión [8]. Ladrones expertos se abalanzan sobre los museos nacionales y se llevan todo lo que puede ser llevado. Saquean asimismo las bibliotecas y provocan incendios para impedir que pueda establecerse un inventario de sus robos.

Jacques Chirac (presidente de Francia), Dominique de Villepin (Pirmer ministro francés) y Jean-Jacques Aillagon [9] movilizan a la comunidad internacional. Mijail Chvydkoi añade más elementos [10]. La ONU [11] y la UNESCO se hacen cargo del asunto mientras que el consejero cultural de la Casa Blanca, Martin Sullivan, paga los platos rotos y dimite [12].

La Coalición, que sigue pretendiendo que vino a liberar al pueblo iraquí, adopta medidas tardíamente [13]. El Departamento de Justicia destina un grupo de trece agentes, el Joint Inter-Agency Coordination Group (JIACG), dirigido por el fiscal coronel Matthew Bogdanos, para investigar los hechos y recuperar los objetos robados.

Periodistas y hombres de negocios deshonestos son detenidos aquí y allá, pero la red ACCP no es acosada, de forma tal que en la práctica la Coalición le asegura el monopolio del tráfico así como ganancias máximas. En junio de 2003, la Coalición termina de retirar los escombros del Banco Nacional de Irak, destruido por los bombardeos, y llega a las cámaras blindadas donde encuentra una parte de las obras escondidas por los iraquíes y los franceses.

La directora de antigüedades, Nawada al-Mutawali, revela donde se encuentran depositadas las otras y se reconstituyen las colecciones. Sin embargo, faltan varios miles [14]. Se trata fundamentalmente de sellos-cilindros y tablillas cuneiformes que permanecían en el museo y eran objeto de estudio así como de algunas piezas importantes cuya lista es comunicada a la Interpol.

Durante este período, el grupo de traficantes vinculdo al Departamento de Defensa prosigue su pillaje. Ya no en los museos, sino en los emplazamientos arqueológicos. En todas partes se producen excavaciones salvajes. Decenas de miles de objetos son exhumados y salen del país, cuyas fronteras, sin embargo, han sido oficialmente cerradas, y vendidos en mercados paralelos [15].

Los ladrones actúan con cuidado para no estropear las mercancías pero no se preocupan por el contexto de sus hallazgos. Sólo les interesa su valor estético y comercial. Para los arqueólogos, es una nueva catástrofe: estos objetos son privados de su historia y sus descubrimientos no aportarán ningún conocimiento nuevo sobre las civilizaciones desaparecidas [16].

El consejero cultural de la Coalición, el embajador y arqueólogo italiano Piero Cordone, trata de detener las excavaciones salvajes pero abandona la idea cuando su convoy fue atacado por los soldados estadounidenses quienes asesinaron a su intérprete [17].

Para el pueblo iraquí y para la memoria de la humanidad, el drama no se detiene ahí. Si bien las fuerzas de la Coalición tuvieron la precaución de no bombardear emplazamientos históricos [18], destruyeron después un gran número de ellos sin que nadie lo supiera, lo que es prueba de vandalismo ignorante y de venganza bárbara.

Sin lugar a dudas, el escándalo supremo fue cubrir Ur con hormigón. La fuerza aérea de los Estados Unidos construyó una base militar sobre el emplazamiento donde se alzaba, hace seis mil años, la ciudad de Eridu, donde vivió el bíblico Abraham. Con razón o sin ella, los iraquíes interpretan esta destrucción como la venganza final de las tropas israelo-estadounidenses contra Babilonia.

Recuerdan cómo las tropas de Ariel Sharon procedieron a la destrucción sistemática de emplazamientos arqueológicos cuando invadieron el Líbano. Además, durante los recientes combates en el sur, ya no contra la dictadura de Sadam Husein sino contra la resistencia popular, las fuerzas de la Coalición han destruido gran número de monumentos islámicos, omeyas y abasidas.

En el transcurso de los combates urbanos, el ejército estadounidense despeja el terreno mediante la destrucción de los edificios.
Ante la magnitud de los saqueos y de la destrucción, sin equivalente conocido en la historia, sólo nos queda interrogarnos sobre la actitud de Washington.

¿La remodelación geopolítica del Medio Oriente pasa por la destrucción de las identidades y de las culturas locales?

[1] Il manque encore 10 000 œuvres d’art au musée de Bagdad, AFP, 20 de mayo de 2004.

[2] Les "trésors de Nimrod" exposés pendant trois heures au Musée de Bagdad, AFP, 3 de julio de 2003.

[3] Ver Discours de Koïchiro Matsuura, 6 de junio de 2003. Comunicado, 27 de junio de 2003. Comunicado, 16 de julio de 2003. Comunicado, 29 de julio de 2003. Comunicado, 6 de agosto de 2003.

[4] El abogado Aston Hawkins es ex vicepresidente del Metropolitan Museum de Nueva York.

[5] « Blueprint for a Mess », por David Rieff, in New York Times del 2 de noviembre de 2003.

[6] Ex alumno del filósofo Martin Heiddeger, Didier Julia es filósofo y egiptólogo. Autor de obras sobre Fichte y director del Dictionnaire Larousse de philosophie, es diputado gaullista de Seine-et-Marne desde 1967.

[7] Entrevista de Didier Julia con Thierry Meyssan, 23 de abril de 2003.

[8] Sin embargo, un memorando de cinco páginas firmado por el general Jay Garner el 26 de marzo de 2003 señalaba una lista de emplazamientos que debían ser protegidos. En ella, el Museo Nacional aparecía en segundo lugar. Esto no fue respetado, ya que el mandato de Garner sólo se hizo efectivo luego de la caída del régimen. Ver « Troops were told to guard treasures », por Paul Martin, en The Washington Times del 20 de abril de 2003.

[9] Ver « Un saccage indigne », tribuna de Jean-Jacques Aillagon, ministro francés de la Cultura, Le Figaro del 17 de abril de 2003. « Communiqué conjoint des ministères français de la Culture et des Affaires étrangères », 30 de junio de 2003.

[10] Ver »Lettre de Mikhaïl Chvydkoï, ministre de la Culture de la Fédération de Russie au directeur général de l’UNESCO », 28 de marzo de 2003.

[11] Ver « Communiqué de Kofi Annan », 15 de abril de 2003. [12] Ver US governement implicated in planned theft of Iraqi artistic treasures, por Ann Talbot, World Socialist Web Site, 19 de abril de 2003.

[13] Ver « Coopération pour la protection des antiquités et de la propriété culturelle de l’Irak », declaración de Colin Powell, secretario de Estado de los Estados Unidos, 14 de abril de 2003. Ver también el « Communiqué du département d’État» del 30 de abril de 2003.

[14] En una comunicación al Cuadragésimo noveno Encuentro Internacional de Asiriología, celebrado el 11 de julio de 2003 en el British Museum, el coronel Bogdanos reconoció que faltaban alrededor de 10 500 piezas en el museo de Bagdad, mientras que en sus conferencias de prensa sólo había hablado de 35. Ver Update by Colonel Matthew Bogdanos on the situation at the Iraq Museum, documento que se puede bajar en formato Doc.

[15] Como estos objetos no habían sido inventariados es imposible conocer su número exacto. Sin embargo, la multiplicación de las ofertas de venta en Occidente de piezas que supuestamente fueron encontradas en graneros permite que los especialistas hagan estimados.

[16] Leer « Le Massacre du patrimoine irakien », investigación de Archéologia-Magazine n°402, julio-agosto de 2003 ; y Le Pillage de l’Irak, por Philippe Flandrin, Éditions du Rocher, 2004.

[17] Tir américain contre la voiture d’un diplomate italien en Irak, un Irakien tué, AFP, 19 de septiembre de 2003. El presidente Bush telefoneó al día siguiente al presidente italiano del Consejo, Silvio Berlusconi, para presentarle sus «disculpas».

[18] Ver Point de presse des officiers de la Coalition chargés de la protection du patrimoine culturel irakien, 5 de abril de 2003.



Fuente: Red.Voltaire.net, 30 de mayo de 2005
Enlace: http://www.redvoltaire.net/article5505.html

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La aniquilación de civilizaciones

Chalmers Johnson
TomDispatch

En los meses antes de que ordenara la invasión de Irak, George Bush y sus altos funcionarios hablaron de preservar el “patrimonio” de Irak para el pueblo iraquí. En tiempos en los que hablar del petróleo iraquí era tabú, lo que Bush quería decir al hablar de patrimonio era exactamente eso – el petróleo iraquí. En su “declaración conjunta sobre el futuro de Irak” del 8 de abril de 2003, George Bush y Tony Blair declararon: “Reafirmamos nuestro compromiso de proteger los recursos naturales de Irak, como patrimonio del pueblo de Irak, que debería ser utilizado sólo para su beneficio”. (1) En esto cumplieron con su palabra. Entre los pocos sitios que los soldados estadounidenses realmente protegieron durante y después de su invasión estuvieron los campos petrolíferos y el Ministerio de Petróleo en Bagdad. Pero el verdadero patrimonio iraquí, esa herencia milenaria de la humanidad, fue algo diferente. Al mismo tiempo que los eruditos estadounidenses advertían de un futuro “choque de civilizaciones” nuestras fuerzas de ocupación permitían que lo que es tal vez el mayor de los patrimonios humanos fuera saqueado y destrozado.

Ha habido muchas imágenes deprimentes en la televisión desde que George Bush lanzara su malhadada guerra contra Irak – las fotos de Abu Ghraib, Faluya arrasada, soldados estadounidenses destruyendo a puntapiés las puertas de casas privadas y apuntando con rifles de asalto a mujeres y niños. Pero pocas han reverberado históricamente como el saqueo del museo de Bagdad – o han sido olvidadas más rápido en este país.

Enseñando a los iraquíes el desaliño de la historia.

En círculos arqueológicos, Irak es conocido como “la cuna de la civilización” con un historial cultural que se originó hace más de 7.000 años. William R. Polk, fundador del Centro de Estudios Medio-Orientales en la Universidad de Chicago, dice: “Fue allí, en lo que los griegos llamaban Mesopotamia donde comenzó la vida tal como la conocemos actualmente: allí la gente comenzó por primera vez a especular sobre filosofía y religión, desarrolló conceptos de comercio internacional, convirtió ideas de belleza en formas tangibles y, sobre todo, desarrolló la maestría de la escritura”. (2) No se asocia ningún otro sitio en la Biblia, con la excepción de Israel, con más historia y profecía que Babilonia, Shinar (Sumeria), y Mesopotamia – diferentes nombres para el territorio que los británicos comenzaron a llamar “Irak” cerca de la época de la Primera Guerra Mundial, utilizando el antiguo término árabe para las tierras del antiguo enclave turco de Mesopotamia (en griego: entre los ríos [Tigris y Éufrates]). (3) La mayor parte de los primeros libros del Génesis están localizados en Irak (vea, por ejemplo: Génesis 10:10, 11:31; también Daniel 1-4; II Reyes 24).

Las civilizaciones mejor conocidas que componen el patrimonio cultural de Irak son los sumerios, akkadios, babilonios, asirios, caldeos, persas, griegos, romanos, partianos, sasanidas y musulmanes. El 10 de abril de 2003, en un discurso por televisión, el presidente Bush reconoció que el pueblo iraquí es “heredero de una gran civilización que contribuye a toda la humanidad”. (4) Sólo dos días después, bajo los ojos complacientes del Ejército de EE.UU., los iraquíes comenzaron a perder ese patrimonio en un torbellino de saqueos e incendios.

En septiembre de 2004, en uno de los pocos informes autocríticos que salieron del Departamento de Defensa de Donald Rumsfeld, el Grupo de Trabajo del Consejo Científico de la Defensa sobre Comunicación Estratégica escribió: “los objetivos más amplios de la estrategia de EE.UU. dependen de la separación de la vasta mayoría de los musulmanes no-violentos de los yihadistas-islamistas radicales-militantes. Pero los esfuerzos estadounidenses no sólo han fracasado en este sentido: también han logrado lo contrario de lo que se proponían”. (5) En ninguna parte este fracaso fue más evidente que en la indiferencia – incluso el regocijo – mostrado por Rumsfeld y sus generales ante el saqueo del 11 y del 12 de abril de 2003, del Museo Nacional de Bagdad y el incendio el 14 de abril de 2003 de la Biblioteca y de los Archivos Nacionales así como de la Biblioteca de Coranes en el Ministerio de Fundaciones Religiosas. Estos eventos, fueron, según Paul Zimansky, arqueólogo de la Universidad de Boston, “el mayor desastre cultural de los últimos 500 años”. Eleanor Robson de All Souls College, Oxford, dijo: “Hay que retroceder siglos, a la invasión mongol de Bagdad en 1258, para hallar saqueos de esta dimensión”. (6) Pero el secretario Rumsfeld comparó el saqueo con las secuelas de un partido de fútbol y lo descartó con el comentario de que “La libertad es desaliñada… La gente libre posee la libertad para hacer errores y cometer crímenes”. (7)

El museo arqueológico de Bagdad ha sido considerado durante mucho tiempo como lo que es probablemente la más rica institución de su tipo en Medio Oriente. Es difícil decir con precisión todo lo que se perdió allí durante esos días catastróficos de abril en 2003 porque los catálogos puestos al día de sus pertenencias, muchas de ellas jamás descritas en revistas arqueológicas, también fueron destruidos por los saqueadores o estaban incompletos por las condiciones en Bagdad después de la Guerra del Golfo de 1991. Uno de los mejores archivos, aunque parcial, de sus pertenencias es el catálogo de artículos que el museo prestó en 1988 a una exposición realizada en la antigua capital de Japón, Nara, intitulada Civilizaciones de la Ruta de la Seda. Pero, como dijera un funcionario del museo a John Burns de New York Times después del saqueo: “Todo desapareció, todo desapareció. Todo desapareció en dos días”. (8)

Un singular libro indispensable, hermosamente ilustrado, publicado por Milbry Park y Angela M.H. Schuster, The Looting of the Iraq Museum, Baghdad: The Lost Legacy of Ancient Mesopotamia (New York: Harry N. Abrams, 2005), representa el desconsolador intento de más de una docena de especialistas en arqueología del antiguo Irak de especificar lo que había en el museo antes de la catástrofe, dónde habían sido excavados los objetos, y la condición de los pocos miles de artículos que han sido recuperados. Los editores y autores han dedicado una parte de los beneficios del libro al Consejo Estatal de Antigüedades y Patrimonio de Irak.

En una conferencia sobre críminalidad con obras de arte realizada en Londres un año después del desastre, John Curtis, del Museo Británico, informó que por lo menos la mitad de los objetos robados no habían sido recuperados y que de unos 15.000 objetos saqueados de las vitrinas y almacenes del museo, mas de 8.000 aún no han sido ubicados. Toda su colección de 5.800 sellos de cilindro y tablillas con escritura cuneiforme y otras inscripciones, algunas provenientes de los primeros descubrimientos de la propia escritura, fue robada. (9) Desde entonces, como resultado de una amnistía para los saqueadores, unos 4.000 artefactos han sido recuperados en Irak, y más de mil han sido confiscados en Estados Unidos. (10). Curtis señaló que controles al azar de soldados occidentales que partían de Irak han llevado a la identificación de varios que poseían ilegalmente objetos antiguos. Agentes de aduana en EE.UU. descubrieron otros. Funcionarios en Jordania incautaron unas 2.000 piezas contrabandeadas de Irak; en Francia, 500 piezas; en Italia, 300; en Siria, 300; y en Suiza, 250. Cantidades inferiores fueron confiscadas en Kuwait, Arabia Saudí, Irán, y Turquía. Ninguno de estos objetos ha sido devuelto hasta ahora a Bagdad.

Las 616 piezas que forman la famosa colección de “oro de Nimrud”, excavada por los iraquíes a fines de los años ochenta de las tumbas de las reinas asirias en Nimrud, a unos pocos kilómetros al sudeste de Mosul, fueron salvadas, pero sólo porque el museo las había llevado en secreto a las bóvedas subterráneas del Banco Central de Irak durante la primera Guerra del Golfo. Cuando los estadounidenses finalmente protegieron el banco en 2003, su edificio era una armazón calcinada llena de vigas retorcidas de metal por el colapso del techo y de todos los nueve pisos que se encontraban debajo. Sin embargo, los compartimientos subterráneos y sus contenidos sobrevivieron sin daño. El 3 de julio de 2003, una pequeña parte de la colección Nimrud fue expuesta durante unas pocas horas, permitiendo que un puñado de funcionarios iraquíes la viera por primera vez desde 1990. (11)

La quema de libros y manuscritos en la Biblioteca de Coranes y en la Biblioteca Nacional fue en sí un desastre histórico de primera magnitud. La mayoría de los documentos imperiales otomanos y los antiguos archivos reales sobre la creación de Irak fueron reducidos a cenizas. Según Humberto Márquez, escritor venezolano y autor de “Historia Universal de La Destrucción de Los Libros” (2004), cerca de un millón de libros y diez millones de documentos fueron destruidos por los incendios del 14 de abril de 2003. (12). Robert Fisk, el veterano corresponsal en Medio Oriente del Independent de Londres, estuvo en Bagdad el día de los incendios. Corrió a las oficinas de la Oficina de Asuntos Civiles de los Marines de EE.UU. y dio al oficial a cargo la ubicación exacta en el mapa de los dos archivos y sus nombres en árabe y en inglés, y señaló que se podía ver el humo a 5 kilómetros de distancia. El oficial gritó a uno de sus colegas: “Este tipo dice que hay alguna biblioteca bíblica que se quema”, pero los estadounidenses no hicieron nada por extinguir las llamas. (13)

El Burger King de Ur

En vista del valor en el mercado negro de objetos de arte antiguo, los dirigentes militares de EE.UU. habían recibido la advertencia de que el saqueo de todos los trece museos nacionales en todo el país sería un peligro particularmente grave en los días después de la captura de Bagdad y de su toma de control de Irak. En el caos que siguió a la Guerra del Golfo de 1991, vándalos habían robado unos 4.000 objetos de nueve museos regionales diferentes. En términos monetarios, el comercio ilegal en antigüedades es la tercera forma más lucrativa de comercio internacional, excedida en el ámbito global sólo por el contrabando de drogas y las ventas de armas. (14) Considerando la riqueza del pasado de Irak, también existen más de 10.000 sitios arqueológicos importantes esparcidos por el país, de los cuales sólo 1.500 han sido estudiados. Después de la Guerra del Golfo, varios fueron excavados ilegalmente y sus artefactos vendidos a coleccionistas internacionales inescrupulosos en los países occidentales y Japón. Todo esto era conocido por los comandantes estadounidenses.

En enero de 2003, antes de la invasión de Irak, una delegación estadounidense de eruditos, directores de museos, coleccionistas de arte, y comerciantes en antigüedades se reunieron con funcionarios en el Pentágono para discutir la próxima invasión. Advirtieron específicamente que el Museo Nacional de Bagdad era el sitio más importante del país. McGuire Gibson del Instituto Oriental de la Universidad de Chicago dijo: “Pensé que me habían garantizado que los sitios y museos serían protegidos” (15). Gibson volvió dos veces al Pentágono para discutir los peligros, y él y sus colegas enviaron varios correos electrónicos recordatorios a oficiales militares en las semanas antes de que comenzara la guerra. Sin embargo, el Guardian de Londres del 14 de abril de 2003 informó sobre un preludio más siniestro de lo que quedaba por venir: ricos coleccionistas estadounidenses con conexiones con la Casa Blanca se ocuparon de “persuadir al Pentágono para que relajara la legislación que protege el patrimonio de Irak, que impide su venta en el extranjero”. El 24 de enero de 2003, unos sesenta coleccionistas y comerciantes basados en Nueva York se organizaron en un nuevo grupo llamado el Consejo Estadounidense por la Política Cultural y se reunieron con funcionarios de la administración Bush y del Pentágono para argumentar que un Irak post-Sadam debería tener leyes relajadas sobre las antigüedades. (16). Sugirieron que la apertura del comercio privado en artefactos iraquíes, ofrecería a esos artículos una mejor seguridad que la que recibirían en Irak.

La principal salvaguardia legal internacional para instituciones y sitios importantes desde el punto de vista histórico y humanista es la Convención de La Haya por la Protección de la Propiedad Cultural en Caso de Conflictos Armados, firmada el 14 de mayo de 1954. EE.UU. no participa en esa convención, sobre todo porque durante la Guerra Fría, temía que el tratado podría restringir su libertad de lanzarse a una guerra nuclear; pero durante la Guerra del Golfo de 1991 el administración de Bush padre aceptó las reglas de la convención y cumplió con una “lista de objetivos de no-fuego” de sitios en los que sabía que existían ítems de valor cultural. (17) La UNESCO y otros guardianes de artefactos culturales esperaban que la administración de Bush hijo seguiría los mismos procedimientos en la guerra de 2003.

Además, el 26 de marzo de 2003, la Oficina de Reconstrucción y Ayuda Humanitaria (ORHA, por sus siglas en inglés) del Pentágono, dirigida por el teniente general en retiro Jay Garner – la autoridad civil que EE.UU. había establecido para el momento en que cesaran las hostilidades – envió a todos los altos comandantes de EE.UU. una lista de dieciséis instituciones que “merecen protección lo más pronto posible para impedir más daño, destrucción, y / o robo de catálogos y bienes”. El memorando de cinco páginas, enviado dos semanas antes de la caída de Bagdad, decía también: “Las fuerzas de la coalición deben asegurar esas instalaciones a fin de impedir saqueos y la resultante pérdida irreparable de tesoros culturales” y que “los saqueadores deben ser arrestados / detenidos”. El primero en la lista de sitios a proteger del general Garner era el Banco Central de Irak, que ahora es una ruina; el segundo era el Museo de Antigüedades. En el sitio dieciséis figuraba el Ministerio de Petróleo, el único sitio que las fuerzas de EE.UU. que ocuparon Bagdad defendieron realmente. Martin Sullivan, presidente del Comité de Consejo del presidente sobre Propiedad Cultural durante los ocho años anteriores, y Gary Vikan, director del Museo de Arte Walters en Baltimore y miembro del comité, renunciaron ambos para protestar contra el hecho que CENTCOM no obedeciera las órdenes. Sullivan dijo que era “imperdonable” que el museo no haya tenido la misma prioridad que el Ministerio de Petróleo. (18)

Como ahora sabemos, las fuerzas estadounidenses no hicieron ningún esfuerzo por impedir el saqueo de las grandes instituciones culturales de Irak: sus soldados simplemente contemplaban a los vándalos que entraban e incendiaban los edificios. Said Arjomand, editor de la revista Studies on Persianate Societies y profesor de sociología en la Universidad del Estado de Nueva York en Stony Brook, escribió: “Nuestras tropas, que han estado protegiendo orgullosamente el Ministerio de Petróleo, donde no hay un solo cristal roto, condonaron deliberadamente estos horrendos eventos”. (19) Los comandantes estadounidenses afirman que, al contrario, estaban demasiado ocupados combatiendo y carecían de suficientes soldados para proteger el museo y las bibliotecas. Sin embargo, parece ser una explicación improbable. Durante la batalla por Bagdad, los militares de EE.UU. estuvieron perfectamente dispuestos a despachar unos 2.000 soldados para proteger los campos petrolíferos del norte de Irak, y sus antecedentes respecto a las antigüedades no mejoraron después de que los combates disminuyeron. En la ciudad sumeria de Ur, de 6.000 años de antigüedad, con su masivo, zigurat, o torre escalonada del templo (construida en el período entre 2112 y 2095 aC y restaurada por Nabucodonosor II en el siglo VI aC), los marines pintaron graffítis con su consigna: “Semper Fi” (semper fidelis, siempre fieles) sobre los muros (20). Los militares convirtieron entonces el monumento en zona prohibida para todos a fin de ocultar la profanación que había tenido lugar, incluyendo el saqueo por soldados de EE.UU. de ladrillos de arcilla utilizados en la construcción de los antiguos edificios.

Hasta abril de 2003, el área alrededor de Ur, cerca de Nasiriyah, estaba aislada y era sacrosanta. Sin embargo, los militares eligieron el terreno inmediatamente adyacente al zigurat para construir su inmensa Base Aérea Tallil, con dos pistas de aterrizaje de 4.000 y 3.200 metros de largo respectivamente y cuatro campos satélites. Al hacerlo, los ingenieros militares movieron más de 9.500 cargas de camiones de tierra a fin de construir 32.500 metros cuadrados de hangares y otras instalaciones para aviones y aviones teledirigidos Predator. Arruinaron completamente el área, el corazón literal de la civilización humana, para cualquier investigación arqueológica o turismo futuros. El 24 de octubre de 2003, según la Organización Global de Seguridad, el Ejército y la Fuerza Aérea construyeron su propio zigurat moderno: “Abrieron su segundo Burger King en Tallil. La nueva instalación co-ubicada con (un) … Pizza Hut, asegura que haya otro restaurante Burger King para que más soldados de ambos sexos que sirven en Irak puedan, aunque sea por un momento, olvidar sus tareas en el desierto y obtener un hálito de ese perfume familiar que los devuelve a casa”. (21)

El gran arqueólogo británico, Sir Max Mallowan (esposo de Agatha Christie), que fue pionero de las excavaciones en Ur, Nineveh y Nimrud, cita algunos consejos clásicos que podrían haber llevado a los estadounidenses a algo más de prudencia: “Era peligroso perturbar los monumentos antiguos… Era sabio e históricamente importante mostrar reverencia hacia los legados de tiempos antiguos. Ur era una ciudad infestada por los fantasmas del pasado y era prudente apaciguarlos”. (22)

El comportamiento estadounidense en otros sitios de Irak no fue mejor. En Babilonia, las fuerzas estadounidenses y polacas construyeron un depósito militar, a pesar de las objeciones de los arqueólogos. John Curtis, la autoridad sobre los numerosos sitios arqueológicos de Irak del Museo Británico, informó sobre una visita en diciembre de 2004 en la que vio “grietas y brechas donde alguien había tratado de escoplear los ladrillos decorados que formaban los famosos dragones de la Puerta Ishtar” y un “pavimento de 2.600 años de antigüedad apisonado por vehículos militares”. (23) Otros observadores dicen que el polvo levantado por los helicópteros de EE.UU. había erosionado la frágil fachada de ladrillos del palacio de Nabudonosor II, rey de Babilonia de 605 a 562 aC (24) El arqueólogo Zainab Bahrani informa: “Entre mayo y agosto de 2004, el muro del Templo de Nabu y el techo del Templo de Ninmah, ambos del siglo VI aC, se derrumbaron como resultado del movimiento de helicópteros. Cerca de allí, máquinas y vehículos pesados están aparcados sobre los restos de un teatro griego de la era de Alejandro de Macedonia (Alejandro Magno)”. (25)

Y ninguno de estos eventos comienza siquiera a tratar del masivo, continuo, saqueo de los sitios históricos en todo Irak por ladrones por cuenta propia de tumbas y antigüedades, preparándose para decorar las salas de estar de los coleccionistas occidentales. El incesante caos y la falta de seguridad llevados a Irak por nuestra invasión han significado que un futuro Irak pacífico tendrá dificultades para exhibir un patrimonio. No deja de ser un logro de la administración Bush que la cuna del pasado humano haya sido arrojada al mismo tipo de caos y falta de seguridad como el presente iraquí. Si la amnesia es una bendición, la suerte de las antigüedades de Irak representa una especie de paraíso moderno.

Los partidarios del presidente Bush han hablado interminablemente de su guerra global contra el terrorismo como de un “choque de civilizaciones”. Pero la civilización que estamos destruyendo en Irak forma parte de nuestro propio patrimonio. También forma parte de la herencia del mundo. Antes de nuestra invasión de Afganistán, condenamos a los talibán por dinamitar las monumentales estatuas budistas del siglo III DC en Bamiyan en marzo de 200º1. Eran dos estatuas gigantescas de destacado valor histórico y la barbarie involucrada en su destrucción fue proclamada en grandes titulares y comentarios horrorizados en nuestro país. Hoy en día, nuestro propio gobierno es culpable de crímenes mucho más graves cuando se trata de la destrucción de todo un universo de antigüedad, y pocos aquí, cuando consideran las actitudes iraquíes hacia la ocupación estadounidense, se dan la molestia de considerarlos. Pero lo que no queremos recordar, puede ser que quede demasiado bien registrado en la memoria de otros.

NOTAS

[1] American Embassy, London, " Visit of President Bush to Northern Ireland, April 7-8, 2003."

[2] William R. Polk, "Introduction," Milbry Polk and Angela M. H. Schuster, eds., The Looting of the Iraq Museum: The Lost Legacy of Ancient Mesopotamia (New York: Harry N. Abrams, 2005), p. 5. Also see Suzanne Muchnic, "Spotlight on Iraq’s Plundered Past," Los Angeles Times, June 20, 2005.

[3] David Fromkin, A Peace to End All Peace: The Fall of the Ottoman Empire and the Creation of the Modern Middle East (New York: Owl Books, 1989, 2001), p. 450.

[4] Discurso de George Bush al pueblo iraquí, difundido en "Towards Freedom TV," 10c de abril de 2003.

[5] Office of the Under Secretary of Defense for Acquisition, Technology, and Logistics, Report of the Defense Science Board Task Force on Strategic Communication (Washington, D.C.: September 2004), pp. 39-40.

[6] Vea Frank Rich, "And Now: ’Operation Iraqi Looting,’" New York Times, April 27, 2003.

[7] Robert Scheer, "It’s U.S. Policy that’s ’Untidy,’" Los Angeles Times, April 15, 2003; reproducido en Books in Flames, Tomdispatch, April 15, 2003.

[8] John F. Burns, "Pillagers Strip Iraqi Museum of Its Treasures," New York Times, April 13, 2003; Piotr Michalowski (University of Michigan), The Ransacking of the Baghdad Museum is a Disgrace, History News Network, April 14, 2003.

[9] Polk and Schuster, op. cit, pp. 209-210.

[10] Mark Wilkinson, Looting of Ancient Sites Threatens Iraqi Heritage, Reuters, June 29, 2005.

[11] Polk and Schuster, op. cit., pp. 23, 212-13; Louise Jury, "At Least 8,000 Treasures Looted from Iraq Museum Still Untraced," Independent, May 24, 2005; Stephen Fidler, "’The Looters Knew What They Wanted. It Looks Like Vandalism, but Organized Crime May be Behind It,’" Financial Times, May 23, 2003; Rod Liddle, The Day of the Jackals, Spectator, April 19, 2003.

[12] Humberto Márquez, Iraq Invasion the ’Biggest Cultural Disaster Since 1258,’ Antiwar.com, February 16, 2005.

[13] Robert Fisk, "Library Books, Letters, and Priceless Documents are Set Ablaze in Final Chapter of the Sacking of Baghdad," Independent, April 15, 2003.

[14] Polk and Schuster, op. cit., p. 10.

[15] Guy Gugliotta, "Pentagon Was Told of Risk to Museums; U.S. Urged to Save Iraq’s Historic Artifacts," Washington Post, April 14, 2003; McGuire Gibson, "Cultural Tragedy In Iraq: A Report On the Looting of Museums, Archives, and Sites," International Foundation for Art Research.

[16] Rod Little, op. cit..; Oliver Burkeman, Ancient Archive Lost in Baghdad Blaze, Guardian, April 15, 2003.

[17] Vea: James A. R. Nafziger, Art Loss in Iraq: Protection of Cultural Heritage in Time of War and Its Aftermath, International Foundation for Art Research.

[18] Paul Martin, Ed Vulliamy, and Gaby Hinsliff, U.S. Army was Told to Protect Looted Museum, Observer, April 20, 2003; Frank Rich, op. cit.; Paul Martin, "Troops Were Told to Guard Treasures," Washington Times, April 20, 2003.

[19] Said Arjomand, Under the Eyes of U.S. Forces and This Happened?, History News Network, April 14, 2003.

[20] Ed Vulliamy, Troops ’Vandalize’ Ancient City of Ur, Observer, May 18, 2003; Paul Johnson, Art: A New History (New York: HarperCollins, 2003), pp. 18, 35; Polk and Schuster, op. cit., p. 99, fig. 25.

[21] Tallil Air Base, GlobalSecurity.org.

[22] Max Mallowan, Mallowan’s Memoirs (London: Collins, 1977), p. 61.

[23] Rory McCarthy and Maev Kennedy, Babylon Wrecked by War, Guardian, January 15, 2005.

[24] Owen Bowcott, Archaeologists Fight to Save Iraqi Sites, Guardian, June 20, 2005.

[25] Zainab Bahrani, "The Fall of Babylon," in Polk and Schuster, op. cit., p. 214.

Copyright 2005 Chalmers Johnson

Este ensayo es un pasaje de “Nemesis: The Crisis of the American Republic”, de Chalmers Johnson que será publicado por Metropolitan Books a fines de 2006, el último volumen de “Blowback Trilogy”. Los primeros dos volúmenes son “Blowback: The Costs and Consequences of American Empire” (2000) y “The Sorrows of Empire: Militarism, Secrecy, and the End of the Republic” (2004).

Título original: The Smash of Civilizations

http://www.zmag.org/content/showarticle.cfm?SectionID=15&ItemID=8248

Traducido por Germán Leyens

Fuente: Rebelión.org, 13 de julio de 2005
Enlace: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=17696

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REPORTAJE FOTOGRÁFICO:

Tesoros iraquíes (I)

Tesoros iraquíes (II)

Tesoros iraquíes (III)

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Tecnología mesopotámica milenaria

Tecnología mesopotámica milenaria

Foto: (1) Pila eléctrica en el Museo de Bagdad, Irak. (2) La lente en la mano de un miembro del Museo Británico. Detrás se aprecia el dedo medio aumentado y visible. (Foto cortesía: British Museum)

1.- Antigua pila eléctrica en Babilonia

Babilonia era la capital del imperio Babilónico en la zona de Mesopotamia, a orillas del río Éufrates, ubicada a 80 km de la actual Bagdad, en Irak. Fue establecida como capital en el 1750 antes de Cristo y reconstruida con todo esplendor por el rey Nabucodonosor II después de su destrucción en 689 antes de Cristo por los Asirios. En Babilonia es donde estaban los Jardines Colgantes que fueron considerados una de las siete maravillas del mundo.

En 1938 el doctor Wilhelm, un arqueólogo austríaco, al revisar material almacenado en el Museo de Bagdad halló un objeto que podría alterar drásticamente los conceptos aceptados sobre el conocimiento antiguo.

Era un recipiente de unos quince centímetros de alto de cerámica amarilla, fechado en unos dos milenios atrás, que contenía un cilindro hecho de una hoja de cobre de doce por casi cuatro centímetros. La costura del cilindro estaba soldada por una mezcla de estaño 60/40 similar a la que se usa hoy en día para soldar. El fondo del cilindro estaba terminado con un disco de cobre con los bordes doblados en forma de tapa y sellado con un material bituminoso como el asfalto. Otra capa de asfalto sellaba la parte superior, sosteniendo una varilla de hierro suspendida en el centro del cilindro de cobre. La varilla mostraba evidencias de haber sido corroída por un agente ácido.

El doctor Konig tenía conocimientos técnicos que le permitieron darse cuenta de inmediato de que se hallaba ante una antigua pila eléctrica.

La antigua pila hallada en el Museo de Bagdad, Irak, al igual que otras que fueron desenterradas en ese país, está fechada en la época de la ocupación Partiana, entre 248 antes de Cristo y 226 después de Cristo. En el Museo de Bagdad el doctor Konig encontró, además, vasos de cobre cubiertos con una fina capa de plata que fueron extraídos de excavaciones en sitios sumerios en el sur de Irak, fechados en por lo menos 2500 antes de Cristo. Haciendo una leve incisión en estos vasos se descubrió una delgada pátina azul que es característica de los trabajos plateados por electrólisis sobre una superficie de cobre. Parecería ser que los Partianos podrían haber heredado sus pilas de una de las más antiguas civilizaciones que se conoce.

Hace unos años se propuso que podrían haber utilizado uvas aplastadas como electrolito o quizá vinagre. Se probó una réplica de la pila de Bagdad con resultado positivo, obteniendo 0,87 V. Varias celdas en serie habrían dado suficiente potencial como para hacer el plateado electrolítico de pequeños objetos.

Hace unos años, Motorola publicitó un chip de microprocesador que tenía un consumo muy bajo mostrándolo en funcionamiento alimentado por dos alambres hundidos en un limón (los comercios de Argentina tenían muestras de este sistema y realmente funcionaba). Dos metales diferentes y un electrolito ácido es suficiente. En Internet se pueden encontrar instrucciones para hacer pilas eléctricas con tiras de metal sumergidas en una solución de sal en agua.

De otros estudios, surge que el uso de pilas similares podría haber sido normal en el antiguo Egipto, donde se han encontrado en diversos sitios varios objetos con signos de haber sido plateados eléctricamente. Hay varios hallazgos realizados en otras regiones que sugieren que el uso de electricidad podría haber tenido gran escala. (Respecto a este tema, prometo un próximo Zapping.) Uno de ellos es el cinto hallado en la tumba del general chino Chu (265-316 después de Cristo) que está hecho con una aleación de ochenta y cinco por ciento de aluminio, diez por ciento de cobre y cinco por ciento de manganeso. El único método viable de producción de aluminio a partir de la bauxita es un proceso electrolítico realizado después de que la alúmina (mineral compuesto que se extrae del suelo) se ha disuelto en criolita fundida. Este método se patentó en el siglo XIX. Para este proceso las pilas del tipo de Bagdad no serían suficientes, ya que se necesita una corriente bastante importante.

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¿QUÉ PUEDE HACER LA ELECTROQUÍMICA POR EL MEDIO AMBIENTE? V. García, J. González, E. Expósito, V. Montiel y A. Aldaz Departamento de Química-Física. Universidad de Alicante. aldaz@ua.es

Pudiera parecer que la Electroquímica es una ciencia de reciente aparición, dado que solo últimamente empieza a ser mencionada en periódicos y revistas de divulgación científica en relación con el desarrollo de tecnologías tan actuales como: nuevos sistemas de tracción de automóviles, procesos de síntesis química, métodos para eliminación de la contaminación etcétera. Sin embargo, y olvidándonos de la fecha oficial de nacimiento de la Electroquímica, que está fijada por las experiencias de Galvani y Volta a finales del siglo XVIII y principios del XIX.

Si dejamos volar la imaginación llegaríamos a las excavaciones realizadas por W.Konig en la primera mitad del siglo XX, en Khujut Rabuah, cerca de Bagdad. En ellas encontró unas vasijas, con un tubo de cobre central en cuyo interior había un cilindro de hierro y todo ello estaba unido con una mezcla asfáltica. Al lado de las vasijas se encontraban diferentes conjuntos cobre/hierro sin utilizar.

¿Pila del siglo V antes de Cristo?

Una explicación plausible dada por Konig fue que la vasija era en realidad una pila, y las piezas de cobre y hierro, electrodos de reserva, ya que si la vasija se llenaba con un ácido orgánico, tal como ac.acético (vinagre) o zumo de frutas cítricas, la vasija producía una cierta corriente. Si ello fuera cierto, el año 500 a.C. podría fijarse como el del nacimiento de la Electroquímica. Sin embargo, no está claro cual sería en aquellos tiempos la utilidad de tales pilas. Es posible que las finas láminas de oro que formaban parte de la joyería habitual de la época, y cuya fabricación los expertos encuentran difícil de explicar con la tecnología entonces existente, pudieran haber sido obtenidas por depósito electroquímico. Pudiera haber sido posible también, que estas pilas hubieran sido usadas en el tratamiento de desórdenes del sistema nervioso, ya que el efecto del "electroshock" dado con "ayuda" de rayas eléctricas era conocido en la época -el lector puede discutir esta aplicación imaginada indicando que para ello, el médico-hechicero debería haber sabido que varias pilas acopladas en serie permitían obtener los potenciales necesarios para el "electroshock"-. Es obvio que estas aplicaciones podrían haber ayudado a los magos caldeos a mantener o aumentar su poder como hechiceros en sus ceremonias mágicas.

Documento en PDF: http://www.cac.es/articulos/electroquimica.pdf

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Pila actual:

Las baterías más modernas tienen un sistema de funcionamiento parecido a las pilas antiguas. Lo mas interesante de todo es que la "electricidad moderna" fue descubierta por casualidad:

En el año 1786, en Bolonia, Italia, el profesor Luigi Galvani diseccionaba cuidadosamente una rana para demostrar a sus alumnos uno de sus últimos avances en el arte de la incisión. No se había puesto el Sol cuando fortuitamente un ayudante no demasiado atento al proceso produjo una chispa al apoyarse en una máquina electrostática. La punta del escalpelo de Galvani hizo de conductor y pasó al batracio que, ante el espanto de los presentes, comenzó a convulsionarse violentamente. El profesor, impresionado, intentó reproducir el experimento varias veces, poniendo en peligro su propia vida, consciente de que algo clave para el conocimiento humano acababa de acontecer en aquella habitación. Los estudiantes asistían al acto en completo silencio. "Cuando una de las personas tocó ligeramente los nervios de la rana con el bisturí -dijo el doctor en una carta oficial-, los músculos se contrajeron de nuevo impulsados por continuos calambres'. En la pequeña sala, concebida para una clase más de anatomía, se acababa de descubrir la "corriente eléctrica". Galvani bautizó como "electricidad animal'. Se acababan de sentar las bases de la neurología y la neurofisiología. Y todo gracias a una rana muerta y a un misterioso golpe de azar.

Veinticuatro años más tarde, los mismos calambrazos los sufrió Allessandro Volta cuando experimentaba las teorías de Galvani. Un accidente en el que se derramó cierto líquido sobre planchas de metal le condujeron al descubrimiento increíble de la pila eléctrica. Todo ocurrió tras una sede de percances que, entrelazados en una misma jornada, le llevaron a la conclusión -aceptada posteriormente en todo el mundo- de que la génesis de la electricidad se producía tras la conexión de dos metales dispares a través de una solución electrolítica.

Galvanoplastía

Galvanización: Electrizar por medio de una pila o cubrir una pieza metálica de una capa de cinc por galvanización
para protegerle de la corrosión.

Galvanoplastía: Operación de cubrir un cuerpo sólido de capas metálicas mediante electrólisis.
Lo más probable es que los partos usaran la electricidad para la galvanoplastía.

En Khujut Rabu'a(Irak), al sudeste de Bagdad, se han encontrado restos de hace más de 2000 años de lo que parece ser una pila, que consiste de una varilla de hierro y una hoja de cobre cilíndrica, contenidas en una vasija cerámica que posiblemente se llenaba con jugo de frutas y, se cree, era utilizada para depositar metales.
Lo anterior se basa en que, aún en la actualidad, joyeros de Bagdad usan una técnica primitiva para depositar oro empleando Zn, cuyo origen y principio eléctrico se desconocen.

El arte de dorar figurillas databa ya de siglos antes de esta época. Puede que la batería se utilizara para producir voltaje entre la estatuilla de metal y un lingote de oro mientras se sumergía a ambos en un electrolito. El oro era transportado a través del líquido y se depositaba sobre la superficie de la figura en forma de fina capa.

Investigación: Intentos científicos de explicar las pilas de Bagdad.

Comencemos por el primer punto ¿existe este objeto? Sí. Fue encontrado durante unas excavaciones en Khuyut Rabbousa en 1.936. Consiste en un recipiente de cerámica de unos 15 cm de altura recubierto en su interior por asfalto. En su boca presentaba una barra de hierro alojada en el interior de un tubo cilíndrico de cobre. Ambos elementos estaban fijados por un tapón asfáltico.

Experimentos realizados empleando reconstrucciones de este artefacto han demostrado que basta añadir un electrolito como vinagre, zumo de uvas o agua de mar para que este objeto se transforme en una batería eléctrica.

Por ejemplo, Patrick Ferryn empleó vinagre y obtuvo un voltaje de 0,5 V. Henri Broch probó con agua de mar y obtuvo los mismos resultados. (3) Dicho sea de paso, este voltaje es demasiado débil para dar crédito a alguna de las explicaciones propuestas como el de esta pila sería en realidad un objeto moderno empleado en los telégrafos durante la segunda mitad del S. XIX (Mac Kechnie Jarvis, 1.960).

El segundo punto tampoco presenta graves problemas. Está datada en el S. I a.C. Vamos con el tercer punto, ¿existen otras explicaciones más coherentes? Paszthory (1989) propone una respuesta mágico-religiosa, estos objetos estarían destinados a contener oraciones o encantamientos escritos en material orgánico que habrían desaparecido con el tiempo. While Gebelein (1991) propone una explicación alquímica-sexual, basada en la mitología greco-latina. Representaría el coito entre Venus (cuyo metal correspondiente en alquimia es el cobre) y Marte (cuyo metal correspondiente es el hierro). El cilindro de cobre representaría la vagina de Venus y la varilla de hierro el pene de Marte.

Sin embargo, ninguna de estas explicaciones alternativas presenta pruebas definitivas para decantarse a su favor, aunque hay que destacar que en Ctesifonte sí se encontraron restos de papiro en unas jarras semejantes, pero en las que faltaba la varilla de hierro.

¿Realmente es impensable que estos objetos puedan ser pilas eléctricas? De ninguna manera, sin embargo es necesario realizar algunas acotaciones previas sobre qué uso pudieron tener. El voltaje obtenido es muy pequeño
para suponer un empleo tecnológico avanzado. Lo sentimos por los que piensan que pudieron mover motores o encender bombillas; pero los partos no tenían unos ni otras ni, en el supuesto de que los hubieran poseído,
estas pilas servirían como fuente de alimentación. La única utilización tecnológica que se ha propuesto seriamente es que pudieron servir para dorar objetos. (4) Sin embargo, Gerhard Eggert (5) pone en duda también este posible uso.

El bajo voltaje producido por estas pilas haría necesario un periodo de tiempo excesivamente largo para producir un efecto visible.

En este estado de la discusión vemos que el problema es más el uso que pudo tener que el objeto en sí. No debemos pensar en los pueblos antiguos como un montón de idiotas incapaces de crear nada por sí mismos salvo que tuvieran la inspiración de los atlantes o los extraterrestres. Por el contrario sabemos que tanto los griegos como los romanos tenían algún conocimiento sobre la electricidad. Esta afirmación puede resultar sorprendente, pero es contrastable en la literatura de la época. Precisamente en este conocimiento se basa Paul T. Keyser (6) para proponer su uso como analgésico.

En la obra Composiciones de Scribonius Largus se cita como remedio para los dolores la introducción del miembro correspondiente en una vasija que contenga un pez torpedo vivo (el pez torpedo es un pez que produce descargas eléctricas).

Por Claudio Eliano en su obra Historia de los Animales sabemos que los romanos habían desarrollado incluso aislantes para evitar las descargas de los peces torpedo "Si alguien con la mano untada de gomorresina de silfio coge al torpedo, elude el dolor que produce." (V 37) (7) Sea cual sea la explicación, mágica o tecnológica de cualquier tipo (y no encontramos pruebas para decantarnos por una de ellas) está claro que este objeto no supone ninguna revolución en el conocimiento de la época. Todo lo más, sería una prueba de que los avances tecnológicos que se producen en un momento en que las condiciones económicas, sociales o políticas no permiten su desarrollo están condenados al fracaso.

Enlaces de interés:

http://digilander.libero.it/LuigiGarlaschelli/Altrepubblicazioni/baghdad.htm
http://redquimica.pquim.unam.mx/fisicoquimica/electroquimica/U1N1.htm


Para más información:

.- Randi, James: "Fraudes Paranormales" Colección Eleusis. Tikal
Ediciones. Madrid 1.994
.- Hernández, Antonio: "Las bombillas de Dendera. - "Harsumtus-Lux"
En http://teleline.terra.es/personal/orfaios/velo-01.html
.- Broch, Henri: "Au coeur de l´extra-ordinaire" Colección Zététique. L´
Horizon Chimérique. Bordeaux 1.994
.- Köning, W: "Ein galvanisches Element aus der Partherzeist?"
Forschungen und Fortschritte. 14-1. 1.938
.- Eggert, Gerhard: "The Enigmatic Battery of Baghdad" Skeptical
Inquirer. May/June 1.996
- Keyser, Paul T.: "The purpose of the parthian galvanic cells: A
first-century A.D. electric battery used for analgesia" Journal of Near
Eastern Studies 52-2. Chicago 1.993
.- Eliano, Claudio: "Historia de los animales" Traducción de José María
Díaz-Regañón López. Los clásicos de Grecia y Roma. Planeta DeAgostini.
Madrid 1.996

Otros indicios:

No nos debe sorprender este tipo de hallazgos. Existen numerosas referencias incluso en la antigua Roma o Grecia, que nos hablan de ciertas bombillas incandescentes de color rojizo, como de la que nos habla San Agustín, que no podía ser apagada ni por los vientos ni por la lluvia, y también otra en Antioquía que estuvo encendida mucho más de quinientos años. O en el Templo de Numa Pompilio en Roma, famoso porque en su cúpula brillaba siempre una luz encendida. Pausanias vio en el Templo de Minerva en el año 170 de nuestra era, una lámpara de oro que daba luz por un año sin que fuese alimentada por ningún combustible.

En el 1.565 d.C., el padre jesuita Atasnasio Kircher recogía en su obra "Edipo Egipcíaco", trozos de un documento hindú con los pasos a seguir para la construcción de una batería eléctrica. Dice así este documento: "...colocar una plancha de cobre, bien limpia, una vasija de barro; cubrirla con sulfato de cobre, y luego cubrirlo todo con serrín húmedo, para evitar la polarización. Después poner una capa de mercurio amalgamado con zinc encima del serrín húmedo. El contacto producirá una energía por el doble nombre de Mitra-Varuna. Se dice que una cadena de cien vasijas de este tipo proporcionan una fuerza muy activa y eficaz...".

El griego Luciano (120-180 a.C.) nos dejó la descripción de una bella alhaja en Hierápolis (Siria), que estaba engarzada en una cabeza de oro de la diosa Hera, de la cual "...emanaba una gran luz...", tanto que..."...el templo resplandecía como si hubiese estado iluminado cor una miríada de cirios...". Luciano no nos dejó revelada la explicación a este misterio, pues los sacerdotes se negaron a descubrirle el secreto.

Plutarco escribió en el Siglo I, sobre una "lámpara perpetua", que él tuvo ocasión de ver en el Templo de Júpiter-Amón. En este caso los sacerdotes que custodiaban el templo tampoco le revelaron el misterioso funcionamiento de tan milagrosa luminaria, tan sólo le contaron que ésta ardía continuamente hacía muchos años y que ni el viento ni la lluvia habían podido apagarla.

Todos los indicios señalan a que en algún momento de la historia de la humanidad, la electricidad era usada y conocida por las castas sacerdotales, aunque su origen procediese de los dioses a quienes servían, y que según los propios sacerdotes, convivieron con los hombres en tiempos remotos dándoles entre otros conocimientos, el de la electricidad.

Egipto no fue una excepción, pero al igual que en el resto de los pueblos de la antigüedad, éste secreto y reservado conocimiento, se fue diluyendo progresivamente con el paso de los años y los avatares de la historia.

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2.- La Lente de Asurnasirpal

Gafas entre los asirios

Curiosamente, hacia el año 640 a.C, en Nínive, Asiria, se emplearon lentes talladas a partir de cristal de roca para hacer fuego y tal vez con un uso óptico. En el palacio de Asurnasirpal, un ejemplar de estas lentes, mide 3,5 X4 cm, tiene un grosor de 0,5 cm y una distancia focal de 11,25 cm. y se supone que fue utilizado por el rey, ya que estudiada por un óptico, comprobó que corrigen un cierto grado de astigmatismo.

*** Ancient Civilization of Baghdad: Optical Glass Lens from 2000 Years Ago

The previously documented relics retrieved from the ruins of a Parthian city located in a suburb of the modern city of Baghdad include an ancient battery dated to 250-224 BC [1]. This discovery was described in a book published by Pureinsight.org, Unraveling the Mask of Prehistoric Civilization - The Unknown Ages. But the city holds surprises greater than this – a more striking finding was reported recently.
At the same place where the ancient battery was found, a polished optical lens was unearthed. It is about the width of two fingers in diameter and it is highly transparent. Tests identify it as a polished lens. Due to the passage of time, parts associated with this lens were lost. Only the lens itself, slightly cracked, remains. This earliest lens known to date is now in the British Museum. [2]

In textbooks, we are told that the earliest optical lens polishing techniques appeared in 16th century Europe. However, this polished lens is an ancient relic 2200 years old.

The ancient people of Baghdad who made this lens had knowledge of glass shaping and polishing like that of today’s artists and scientists. They were able to melt glass materials, obtain desired shapes after processing, and polish the finished products to a high level of transparency. If they did not know how to burnish and polish glass, how could they have made such a lens? The writer Erich Von Daniken said, “I believe there was an unknown highly civilized society here in ancient times.”


1.- William R. Corliss, Ancient Man: A Handbook of Puzzling Artifacts, Sourcebook Project Pub, September 1977.
2.- Erich Von Daniken, Chariots of the Gods, Berkley Pub Group, August 1987.


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Antecedentes de cómo surgieron los primeros lentes

SIGLO XV ANTES DE J.C.

Los Egipcios conocieron el vidrio, utilizándolo en forma de esmaltes, desde la Prehistoria. En la necrópolis de Abydos se encontró un ladrillo esmaltado con el nombre del faraón Aha y numerosas piezas de vidrio en forma de ocho.

La tradición señala que Ramses II poseía un cetro de vidrio, gracias a los conocimientos que tenían sobre la fabricación de este material en Tebas y Menfis.

Ya en el primer milenio a.C., es uno de los principales productos de exportación de los mercaderes fenicios, siendo típicos los ungüentarios de vidrios de diversos colores.

ANTES DEL SIGLO X ANTES DE J.C.

Según Herodoto, los etíopes enterraban a sus muertos, embalsamados, en ataúdes de vidrio y escribe igualmente que la torre del templo de Melkart en Tiro estaba coronada con gran esmeralda, para algunos tal vez un vidrio de color.

En el instituto arqueológico de Mississipi, se encuentran monedas de mas de 2000 años de antigüedad, con microscópicas inscripciones, imposibles de hacer a simple vista , de lo que se deduce la existencia y uso de lentes de aumento, de hecho, son numerosas las lentes positivas encontradas que tienen gran antigüedad.

En Pompeya se hallo una lente de 5 cm de diámetro. En Knosos (Creta), Forsdyke (1927) encontró una caja con 6 lentes convexas, la mayor de 0.8 pulgadas de diámetro 20 cm y 10 aumentos.

En el museo arqueológico de Berlín hay una lente positiva de 7mm., de mayor espesor en el centro y una distancia focal de 6 pulgadas (152 cm.) En Nimrud ciudad creada por Asurbanipal, a orillas del Tigris (Asiria) se encontró una lente plano convexa de cristal de roca, de unas 40 dioptrías cuyo origen se remonto a 900 - 700 años antes de J.C. Procedente de mas de 3000 años antes de J. C., se han encontrado lentes plano convexas y biconvexas en la antigua Mesopotamia (descubiertas por el arqueólogo Beck en 1928).

En 1927 E. J. Forsdyke y J. Wooley, hallaron en Creta lentes biconvexas de una antigüedad entre 3000 y 1200 años antes de j. C. Estas lentes no fueron auxiliares de la visión sino que, con objetos sagrados, fueron utilizadas para encender el fuego de los sacrificios en antiguas religiones. Posteriormente, pasaron a ser usadas por el pueblo como un simple encendedor.

Las lentes positivas fueron usadas como lupas desde tiempos remotos, no puede admitirse de otro modo como fueron hechas las pequeñas y delicadas inscripciones encontradas en objetos hallados en tumbas.

Creta: antigüedad, 1600 años a.C. Lentes halladas por Forsdyke en 1927.

Troya: antigüedad, 1000 a. C. Lentes halladas por Schliemann (1822 - 1890)

SIGLO VI ANTES DE J. C.

Confucio (500 años antes de J. C.) Nos habla un zapatero que usaba "vidrios" en los ojos. Esta tan extraña historia, nos hace pensar en el uso de este material como gafas, más que con propósitos ornamentales o mágico medicinales.

Empedocles de Agrigento (500 - 430 años entes de J.C.) es partidario de la teoría de Platón. Menciona por primera vez el campo visual.

SIGLO V ANTES DE J. C.

Los Griegos, Romanos, Árabes, Hindúes y Chinos usaron las lentes positivas en medicina, como cauterios, en el tratamiento de las heridas.
Sócrates (470 - 399 antes de J.C.) habla de las post-imágenes y de los escotomas centrales, relacionándolos con las lesiones producidas al observar los eclipses de sol. Aristóteles.- (384 - 321) señala que la luz debe tener un origen más mecánico que material.

Aristóteles fue el primero en mencionar la vista corta y la vista larga y prescindió de la teoría de emanación. Euclides.- (300 años antes de J.C.) define el campo visual y el campo binocular.

Tamtoc, la mítica Aztlán

Tamtoc, la mítica Aztlán

Un grupo de arqueólogos que analiza 70 mil vestigios recién hallados en Tamtoc, San Luis Potosí, cree haber hallado la ciudad mítica donde los aztecas iniciaron su legendaria peregrinación.

En el panorama violento de Mesoamérica, rodeada por tribus chichimecas, se fundó una ciudad de agricultores con fama de hechiceros, guerreros, escultores y textileros, que profesaban culto a la Luna y a Ehécatl. Corría el año 400 cuando en un meandro del Río Tampaón, al noreste de San Luis Potosí, una sociedad bien organizada transformó el terreno pantanoso, rodeado de lagunas, en una ciudad monumental, con edificios de tierra rematados en plataformas circulares que se alzaban por encima de los 36 metros de altura.

Hoy la llaman Tamtoc, lugar de las nubes de agua. Después de 900 años de ocupación y otros 700 de abandono, más de 70 mil vestigios acaban de resurgir para llamar la atención sobre un “hueco historiográfico” que podría acercarnos al primer ensayo de la monumental obra hidráulica que dio origen a Tenochtitlán.

Conocida desde 1880, pero excavada parcialmente en 1960, Tamtoc fue comparada con la monumentalidad de Teotihuacán. Hoy, el que será “el primer sitio arqueológico de la cultura huasteca”, abrirá al público en diciembre con un atractivo proyecto integral de ecoarqueología, que incluye la posibilidad de llegar hasta él en trajineras, a través del río, para no dejar lugar a las comparaciones sino al asombro.

BAJO LAS NUBES

A una hora de Ciudad Valles, Tamtoc se extiende a lo largo de 133 hectáreas (26 kilómetros) “y todavía falta que compremos 16 más”. Luego de tres años de excavaciones, iniciadas en 2001 por el arqueólogo Guillermo Ahuja, se ha descubierto el 25 por ciento de la ciudad: apenas 64 de las 225 estructuras, algunas de las cuales se cuentan entre las 10 más grandes del país.

Las pocas menciones historiográficas describen a los huastecos desnudos, tatuados en el cuerpo, con dientes limados, a veces cubiertos de chapopote “para verse más fieros en la batalla” y con la cabeza deformada en forma de cono. Sahagún relata una ceremonia del pulque en la que participó un sacerdote huasteco, quien al beber cinco tazones del sagrado líquido perdió la cordura y enseñó “sus vergüenzas”. Ángel María Garibay presentó un poema erótico que habla de una hija de Xólotl, la cual “enfermó” por ver a un huasteco desnudo en el mercado, y hasta que su padre no la casó con éste no se repuso.

“Los huastescos llegaron a ocupar Tamtoc por miles. Tenemos calculados casi 4 mil habitantes: en el posclásico tardío (entre el 800 y 1300 d.C) ya era una de las regiones más pobladas, con señoríos independientes”, dice Ahuja.

Vestigios encontrados en la zona, entre los que destacan una escultura de piedra partida por la mitad que muestra las extremidades inferiores y el pene perforado de un personaje (alusión al mito de gestación del Hombre del Quinto Sol), además de códices y vasijas con iconografía que nunca se había registrado, llevan a afirmar al arqueólogo: “En Tamtoc habitó una sociedad sedentaria bien organizada, que entra en el patrón de agricultores avanzados con una organización pre-estatal o tal vez plenamente estatal. Hay una diferenciación social por clases, incluso división social del trabajo, pues encontramos talleres de tallado y tejido. Hay también evidencias de comercio de obsidiana cuya ruta comercial pudo partir a través de la Sierra Gorda y la sierra Madre Oriental hasta Hidalgo, uno de los productores de la piedra negra”.

Entrevistado en el sitio arqueológico que ahora coordina y por el cual fue duramente criticado por el Consejo de Arqueología (“decían que quería construir un jardín o un nuevo Xcaret”), Ahuja resume su labor: “Creo que hemos encontrado bastante, pero no son grandes tumbas ostentosas”.

Tamtoc cuenta con una plaza central que posiblemente tuvo un uso cívico-administrativo y que fue construida en los últimos momentos de la ciudad, pues las estructuras están recubiertas con piedra. “En épocas anteriores los recubrimientos son sólo de estuco. La plaza puede fecharse entre el 900 y 1300 d. C.”.

La plaza está rodeada de estructuras como El cubilete, de 36 metros de alto, que fue la causante de que el arqueólogo Joaquín Mit no pudiera contener las ganas de compararla, en 1937, con la grandeza de Teotihuacán. “Quizá lo hizo pensando en el equivalente del Sol y la Luna, pero no encontramos elementos de esa relación hasta ahora”, dice Ahuja.

El Tantoque, de 21 metros de alto, es la estructura religiosa. “Lo creemos así por su orientación hacia el nacimiento del sol, que la hace servir de rector calendárico”. Al norte de la plaza está El Corcovado, una estructura circular que sería uno de los puntos comerciales políticos. “Construir a partir de un círculo marcó el primer eslabón de otras transformaciones arquitectónicas, que ya se aprecian en La Venta, donde las esquinas comienzan a hacerse en ángulo y se recubren con piedra”, detalla Ahuja, quien considera la arquitectura como uno de los muchos elementos que junto con el uso de calendarios, el urbanismo hidráulico y la presencia de ritos funerarios, permitirían aventurar “la posibilidad de que las grandes migraciones que llegaron al Altiplano Central a partir del 1100 d.C., pasaron por esta región”.

HALLAZGOS

Hasta el momento, 64 estructuras fueron liberadas, de un total de 225 edificios. Por algunas orientaciones, los arqueólogos han inferido “un fuerte culto a la Luna relacionado con las fases más cercanas o lejanas del satélite con respecto a la Tierra, aunque también está presente el uso del calendario solar”.

En lo que respecta a las estructuras de la ciudad, algunas todavía conservan huellas de los pisos, decorados con láminas de estuco; otras tienen restos de dos etapas constructivas y la mayoría muestra restos de quemazón.

Otras construcciones se prolongan en pasillos que rematan con una plataforma circular en la punta y son muy características del sitio. “Todavía no tenemos explicación para ellas, pensábamos originalmente que por su orientación hacia el Sol podían significar la proyección del astro, pero acabamos de encontrar una que no apunta al Sol sino hacia la Luna. No es justificación, pero enfrentamos el vacío de información sobre la cultura huasteca”.

En uno de estos pasillos se encontró un osario con siete individuos desmembrados, depositados en un hueco. “Las mandíbulas presentan dientes aserrados y tenemos siete kilos de carbón para que se hagan fechamientos”, dice Ahuja.

En total, junto con un entierro de 19 individuos entre los que sobresalen los restos de un hombre y de dos niños, se han encontrado 40 cuerpos. También, restos con puntas de proyectil, hachas y algunos huesos con marcas de canibalismo ritual, que han aparecido en entierros múltiples en la punta de una estructura de aproximadamente 19 metros de alto, donde el esqueleto está rodeado por vasijas con iconografía acanalada, y tiene sus dedos al interior de las ollas.

“Es muy probable que se trate de dos personas. Es común que los entierros sean múltiples, por el concepto de acompañarse al inframundo. El hecho de que los depositen en una estructura tan sobresaliente indica cierto rango social.

Por otro lado, el depósito viene cubierto con cinabrio, un polvo rojo que es el mercurio nativo. Haciendo una similitud con la Reina Roja de Palenque, que también se encontró cubierta de cinabrio, pues creemos que no es cualquier pelado”.

En otras partes del sitio se han recuperado fogones de entre el 300 y el 1300 d.C. aunque, a decir del arqueólogo en jefe, hay evidencias de ocupaciones anteriores que pueden remontarse al 600 o 700 a. C.. “No las hemos trabajado porque nuestra prioridad es estabilizar la parte central”, informa.

Otros vestigios, como malacates de piedra para hilar, agujas de cobre, cucharones, platos, ollas, jarras, cuentas de calcita, de piedra verde tipo serpentina, y miles de fragmentos de cerámica esgrafiada, entintada o con pintura fugitiva (que desparece con el agua) revelan a los estudiosos “que los huastecos tenían como actividad comercial la producción de textiles, los más prestigiados en Mesoamérica, y la venta de esculturas de piedra, las mejores en cuanto al manejo de la tridimensionalidad, las proporciones, el volumen y el adorno”. Incluso hay evidencias de un taller de tallado, con desechos de esculturas enormes.

ECOLOGÍA ARQUEOLÓGICA

Entre los trabajos de ecoarqueología destaca la recuperación de dos lagunas, las cuales funcionaban para el autoconsumo durante la época de florecimiento de Tamtoc, y que estaban secas. “Provocamos desniveles para encauzar el agua hacia éstas y le dimos una ayudada bombeando agua del río. Ahora han comenzado a llegar patos, espátula rosada, halcones y el águila quebrantahuesos”.

En cuanto a vestigios de pintura mural, destacan fragmentos de personajes con atavíos coloridos y plumas. “Debieron tener criaderos de aves de bello plumaje. Las mismas crónicas de Sahagún describen los enormes tocados de los huastecos: iban muy galanos a las guerras, con pulseras enormes y orejeras”.

El monumento 22

Pero el más impresionante de los vestigios encontrados es la escultura del posible gobernante de Tamtoc, que por interpretaciones del glifo que lo acompaña podría llamarse Cinco Caracol, y a quien que ya se conoce jocosamente como “Tomás”. Es una gran estructura de piedra que representa la parte inferior de un personaje, desnudo con un enorme pene perforado y cubierto con una protección de ixtle.

“Hace alusión al mito de la Creación del Hombre del Quinto Sol por Quetzalcótal, quien al bajar al inframundo se perforó el pene para mezclarlo con los huesos de las generaciones anteriores y generó al hombre”.

Descubierto en mayo, justo en la época de lluvias, los pobladores han comenzado a asociar su presencia con la caída del vital líquido. “Creen que cada vez que lo limpiamos llueve. El año pasado vinieron a pedirnos de favor que los dejáramos limpiarlo para que lloviera.

Coincidentemente, cayó el mayor temporal del año. Por eso vienen a verlo con respeto y hasta le atribuyen el aguacero que le cayó al ex gobernador Fernando Silva Nieto cuando vino a inaugurar los trabajos.

“Encontramos primero una esquina de la piedra, pero resultó ser enorme. Nos extendimos porque creíamos que era una larga tumba que tenía grabados solo laterales como en forma de serpiente”, recuerda.

Cinco Caracol tiene un glifo en el que según la interpretación del arqueólogo aparece un caracol con cinco puntos y otro con el nombre del lugar: un río serpenteante que rodea las tres elevaciones, con un caracol al centro que alude “al lugar de las nubes de agua”.

“Hay una propuesta de que la Lápida Tamtoc, que ahora se muestra en el Museo Regional Potosino, forme parte del glifo y marca la unificación de señoríos, pero creo que la escultura debió formar parte de la decoración de alguna estructura en honor del gobernante y al morir fue derrumbado. No se ha encontrado ni su cabeza ni el torso”.

Para los investigadores, lo maravilloso del sitio es que “vienes de cero, no conocemos nada, no hay documentos del siglo XVI, es todo un reto”. Hay que empezar a entender la simbología, las representaciones de figurillas y trazos de la cerámica.

VOLVER A AZTLÁN

No es descabellado pensar que, rodeados de agua, los huastecos pudieran ser el germen de la fundación de Tenochtitlán. “La mítica Aztlán de la que provenían los migrantes podría bien localizarse en el Golfo. Recordemos que el huasteco es la gente que está después del pasadero de agua”, dice Ahuja. “Son los que dejan atrás ese lugar de garzas y se integran a un movimiento migratorio causado por la caída de las urbes”.

La propuesta señala que “hay más elementos para asociar la presencia cultural de los huastecos en el trabajo que llega a hacer el tenocha en el islote para agrandarlo y poder empezar a crear la metrópolis”. De acuerdo con el arqueólogo, “tenemos la presencia de deidades tipo Ehécatl en periodos anteriores a los mexicas. Al ir viendo la migración y los lugares de ocupación, tenemos una ruta clara desde Tamtoc hasta el Altiplano. Subes por la planicie costera, te internas en la sierra Gorda y llegas a Teotihuacán”.

Si bien se había propuesto que Tamtoc era un asentamiento del posclásico tardío y que había sido sometida por los mexicas, hasta el momento no se ha encontrado cerámica azteca.

Según Ahuja, los hallazagos plantean parteaguas para mirar, no sólo hacia Mesoamérica, sino también hacia Florida: “Las crónicas del XVI, el mismo fray Andrés de Olmos, se inician para evangelizar el corredor cultural que iba hacia allá”, aventura.

Tamtoc se abrirá en diciembre con una reunión académica que comience a discutir los materiales encontrados.


Fuente: El Independiente / Georgina Hidalgo Vivas
Enlace: http://www.elindependiente.com.mx/articulos.php?id_sec=9&id_art=10726&id_ejemplar

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Del Período Clásico, entre 400 y 800 d.C.

IMPORTANTE HALLAZGO EN TAMTOC PERMITIRÁ EL RESCATE HISTÓRICO DE LA CULTURA HUASTECA POTOSINA

Una escultura y un petroglifo, según los primeros análisis iconográficos, cambiarán totalmente el concepto del nombre de la Zona Arqueológica.

Investigadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) descubrieron en la Zona Arqueológica de Tamtoc, en San Luis Potosí, una escultura representativa de un personaje y un petroglifo, hallazgo que coloca a la institución en el umbral de una nueva fase de recuperación histórica de la cultura huasteca potosina.

Guillermo Ahuja Ormaechea, director del Proyecto Arqueológico Tamtoc, admitió en este sentido la necesidad de empezar a conocer la iconografía de los símbolos que están apareciendo en la región, para contar con la oportunidad de ubicar al sitio en el marco mesoamericano.

De acuerdo con los primeros estudios y análisis del petroglifo, del Período Clásico, entre 400 y 800 d.C., el concepto del nombre de Tamtoc cambiará totalmente, porque algunos símbolos como franjas indican un lugar rodeado de agua y, por otra parte, hay ausencia de emblemas de carácter serpentino, equivalentes a la tierra, comentó el especialista. En cambio, precisó, unas vírgulas deberán caracterizar qué tipo de tierra se tenía y el modo de producción que practicaban.

Por las características que presenta el glifo —junto con la escultura se ha denominado como Monumento 22—, y por diseños conocidos de antecedentes iconográficos mexicas, principalmente, el glifo puede estar representando dos aspectos primordiales: el topónimo del lugar; es decir, cómo se llamaba el sitio y, junto, el nombre del personaje.

Muy similar en sus oquedades al de la Lápida de Tamtoc, en exhibición en el Museo Regional Potosino, el glifo no es calendárico, sino más bien el nombre del personaje, que podría denominarse como gobernante, posiblemente asociado con los grupos piedra o caracol, así como el posible topónimo del lugar.

Ahuja Ormaechea aseveró por otra parte que la escultura representativa del personaje está fragmentada, aparentemente en forma intencional. Comentó que otras piezas en Tamtoc han aparecido con esa característica, sin el torso.

Esta losa individual, de 2.57 metros de largo por 2.49 de ancho, y un peso aproximado de tres toneladas, presenta a un personaje con marca de auto sacrificio en su miembro viril, perforado en su parte superior, así como un protector en la punta del pene. El arqueólogo recordó las referencias del siglo XVI sobre los huastecos, que los identifican como personajes desnudos o con las bragas al aire.

La perforación que presenta el pene del personaje, dijo, confirma los ritos prehispánicos de auto sacrificio como una manera de integración del individuo con las divinidades. Este posible gobernante con esa característica, por lo tanto, cuida y defiende al grupo. En cambio, la protección sí es una tradición, ya que se trata de un elemento que otorga permanencia, un estatus dentro del grupo, y habla de fertilidad, de liderazgo y de una serie de elementos relacionados con la reproducción.

EL HALLAZGO

El Director del Proyecto Arqueológico Tamtoc afirmó que al realizarse labores de limpieza, levantamiento, registro y ordenamiento de piezas en los diferentes grupos de la Zona Arqueológica, así como de detección de los niveles de la plaza principal respecto de los del resto de las estructuras, una piedra asomaba unos 70 centímetros sobre el suelo.

En el denominado grupo "F" se iniciaron los trabajos para liberarla y no dejarla en campo con el propósito de evitar la pérdida de algún dato cultural. No obstante, el avance de las labores confirmó que se trataba de una pieza de grandes dimensiones, lo cual obligó a armar toda una estructura de protección. Como resultado se pudo observar que la piedra era parte de un conjunto de tres losas de 2.40 metros de largo por 2.20 de ancho, con un grabado en el costado en forma entretejida, muy parecido al reportado en una tumba prehispánica en el estado de Hidalgo, en la parte de tradición huasteca.

Ahuja Ormaechea precisó que al momento de tratar de definir ese conjunto de tres losas, se decidió ampliar la exploración para dar un margen de protección. Fue entonces cuando apareció la cuarta losa, denominada ahora Monumento 22, en la que, no obstante estar bocabajo, se comenzaron a observar restos de relieve con un mismo diseño. Los trabajos de liberación completa del Monumento 22 requirieron de las condiciones necesarias para su protección y conservación.

Actualmente, admitió el arqueólogo, no hay un trabajo previo de iconografía de la Huasteca; sólo algunos símbolos asociados con otros en la tradición del centro de México. Al no contarse con datos del siglo XVI, ya sea en las relaciones de conquistadores o de frailes, el primer paso será iniciar, con la participación de especialistas en lingüística e iconografía, con asociación en gabinete y discusiones académicas, los trabajos para determinar los significados de los símbolos.

Ahuja Ormaechea informó que a un año y nueve meses de haber comenzado los trabajos arqueológicos en Tamtoc —iniciados el 6 de agosto de 2001—, la imagen de la Zona Arqueológica es ahora diametralmente distinta; de un sitio saturado de hierba, con pocos antecedentes, se pasó a otro con por lo menos tres plazas definidas —A, B y C—, 64 estructuras liberadas o plataformas, cuya altura varía de 40 centímetros a seis metros, y la ampliación de andadores para la visita pública.

La creación del Fideicomiso Arqueológico Tamtoc —integrado por el Fondo Cultural Banamex, el Gobierno del Estado y el INAH—, así como la participación del Programa de Empleo Temporal de la Secretaría de Desarrollo Social, y de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), permiten ahora, 21 meses después, observar los excelentes resultados de la Zona Arqueológica.

También con base en el equipo de trabajo de investigación (siete personas), así como 220 trabajadores, entre oficiales y peones provenientes de las comunidades aledañas, en toda la poligonal de 133 hectáreas se han establecido y conformado siete conjuntos arqueológicos, donde las evidencias están a la vista.

¿Cuál es el significado de la pálabra Aztlan?

Aztlan es el lugar místico de origen de los Aztecas. En su lengua, el Nahuatl, las raíces de Aztlan son las pabras: aztatl tlan(tli) que significa "garza" y "lugar de" respectivamente. 'Tlantli' propiamente significa "diente", y como una característica de un buen diente es que esta firmemente arraigado en su lugar y no se mueve, el prefijo de esta palabra es comúnmente usado en Nahuatl para denotr asentamientos o nombres de lugares, por ejemplo, Mazatlan (lugar del ciervo), Papalotlan (lugar de las mariposas) o Tepoztlan (lugar del metal). Se dice frecuentemente que la lengua Nahuatl language incluye tres niveles de significado para sus palabras o expresiones: literal, sincrético y connotativo. El significado connotativo de Aztlan, debido al plumaje de las garzas, es "Lugar de la blancura." Las descripciones míticas de Aztlan la ponen como una isla.
Cambie la terminación -tlan por -tecatl para identificar a un residente o persona de el lugar dado. Así, para los ejemplos de arriba tendríamos, la gente de Mazatlan sería Mazatecatl, alguien de Tepoztlan sería un Tepoztecatl y alguien de Aztlan sería un Aztecatl.

En los orígenes míticos de los Aztecas, ellos emergieron originalmente de los intestinos de la Tierra a través de siete cuevas (Chicomostoc) y se establecieron en Aztlan, desde donde subsecuentemente emprendieron su migración hacia el sur en búsqueda de una señal que les indicaría que se establacieran otra vez. Este mito coincide toscamente con la historia que se conoce de los Aztecas como una horda de bárbaros que migraban de lo que actualmente es el noroeste de México hacia la meseta central hacia el final del primer milenio DC, cuando civilizaciones de gran antigüedad estaban ya bien establecidas en la región. Es sabido que los Aztecas tenian un sector ("barrio") en la ciudad Tolteca de Tollan, y la influencia cultural de los Toltecas en la agitada época de los Aztecas fué subsecuentemente muy marcada. En el punto de vista de algunos eruditos (por ejemplo Nigel Davies), todo el desarrollo cultural de los Aztecas fué un esfuerzo por recrear la grandeza que conocieron en Tollan.

La localización exacta de Aztlan es desconocida, debería haber estado localizada cerca de los estuarios o en la costa noroeste de México, aunque algunos arqueólogos han ido demasiado lejos para localizar el actual pueblo de San Felipe Aztlan, Nayarit, como el lugar exacto.

En el folklore chicano, Aztlan es frecuentemente usado para nombrar esa porción de México que fué gobernada por los Estado Unidos después de la guerra México-Americana de 1846, en la creencia de que esta gran área representa el punto de partida de la migración de los Aztecas. En un amplia interpretanción, hay algo de verdad en esto en el sentido de que todos los grupos que se comvertirían en la gente de el centro de México que habla Nahuatl pasó por esta región en una época prehistorica, como esta atestigüado por la existencia de grupos de gente lingüísticamente relacionados a través de la región montañosa del pacífico de los Estados Unidos, el suroeste de Estados Unidos y el norte de México, conocido como el grupo Uto-Aztecan-Tanoan, e incluyendo gente como los Paiute, Shoshoni, Hopi, Pima, Yaqui, Tepehuan, Rarámuri (Tarahumara), Kiowas y Mayas.

Fuente: CONACULTA.gob.mex.
Enlace: http://www.conaculta.gob.mx/saladeprensa/2003/07may/tamtoc.htm


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Enlaces recomendados en Internet:

http://azteca21.com/noticias/antes/buena190302-1.html

http://transparencia.inah.gob.mx/index.php?sid=44

http://www.arts-history.mx/Noticiario/index.php?idNoticia=71

http://www.embamex.co.uk/meet_mex/cos22a.htm

http://www.tam.itesm.mx/art/huastec/ehuas01.htm

http://www.tenochtitlan.com/

http://academic.brooklyn.cuny.edu/history/burrows/Colonial/411_ss1.htm

Los Zigurats, escalando el Cielo

Los Zigurats, escalando el Cielo

Ana Mª. Vázquez Hoys
UNED. Madrid

EN EL JARDIN DEL EDEN

Dicen que entre todos los ejemplares de su clase, la Torre de Babel eclipsaba a las demás. Recibieron el nombre de zigurats y sobre ellas planean todavía las más incómodas incógnitas. ¿Fueron construidas como tumbas reales, observatorios terrestres, o acaso es cierta, como reza la tradición, que sus peldaños aspiraban ni más ni menos que a alcanzar el cielo? Hoy han quedado asoladas por los milenios, pero ello no impide que las torres piramidales y escalonadas que conocemos como zigurats, las mismas que poblaron el "país entre ríos" -posible lugar desplazamiento del Jardín del Edén-, continúen suscitando nuestra admiración.

Al comienzo de nuestra historia mediterránea, a fines del IV milenio antes de Cristo, encontramos en Mesopotamia, el "país entre ríos", situado entre el Tigris y el Éufrates (casi coincidiendo con el emplazamiento del actual Irak), un pueblo de origen misterioso: los sumerios. Este pueblo, caracterizado por su lengua aglutinante y su escritura cuneiforme -realizada a base de pequeñas cuñas con la punta de una caña y escrita sobre arcilla fresca- y por sus ciudades rodeadas de una red de canales navegables por los que se comunicaban, llevaron a cabo la construcción de altas torres escalonadas y piramidales características de su arquitectura religiosa denominadas ziqqurratu o zigurats (en plural ziqqurratum), de las que los restos conservados aún levantan exclamaciones de admiración.

Así, en una época en que los egipcios construían sus pirámides a base de grandes bloques de piedra sobre la arena del desierto, los primitivos sumerios de lengua aglutinante y sus sucesores semitas, los pueblos acadio, babilónico y asirio, levantaron sus grandes torres de ladrillos que todavía se conservan desafiando al tiempo en la llanura mesopotámica, y más al norte, a orillas del Tigris, en Asiría.

UNA RED DE TORRES DE BABEL

Para el experto W. Rolling: "las dos partes unidas del nombre de las torres, “casa de los cimientos del Cielo y la Tierra”, nos dan la clave del misterio de las zigurats: la montaña del templo es la representación cultural de la montaña primordial, (que en Egipto seria la colina primordial) la que existió desde el principio de la creación". Mientras, otro estudioso de las misteriosas torres escalonadas, G. Áspero, lleva a cabo la interpretación de este tipo de estructuras piramidales más osada ya que, según su criterio, se trata de "representaciones en miniatura del Universo". Y no han sido pocos los que, desde diferentes disciplinas aseguran que las ziqqurratum cargadores de energía cósmica grandes centrales de energía a las que el rey acudía a repostar.

Y es que, al igual que ocurría en Israel los dioses mesopotámicos también optaron por vivir en "lugares altos"."Alta se levanta la montaña de Enlil mcarsag. Apuntando hacía e/ cielo la audaz cabeza. Ahondando las raíces en el claro abismo. Yaciendo sobre /a tierra como un toro poderoso. Con cuernos ardientes de luz resplandeciente. Destelleante de esplendor como las estrellas del cielo". Así reza el antiguo himno sumerio que, con lenguaje arcaico, alaba, rebosante de metáforas, la torre de gradas del dios supremo del viento, Enil, en Níppur.
Pero, ¿para qué fueron construidas estas torres que parecían querer alcanzar el cielo? Lo cierto es que por el momento la respuesta se nos escapa como también desconocemos las razones de numerosas edificaciones antiguas o hechos del pasado. Y aunque poseemos indicios, noticias indirectas, leyendas y representaciones coetáneas, las elevadas torres de ladrillos de Mesopotámia y Asiría guardan celosamente el secreto de su existencia, como lo guardan los mismos sumerios y la civilización mesopotámica.

Lo que la Historia no ha podido conocer sobre tan enigmáticos pobladores es que toda la tierra comprendida entre el Tigris y el Éufrates estaba poblada por una red de "Torres de Babel", nombre con que la Biblia conocía a la antigua ciudad de Babilonia. En dichas torres residía la divinidad que confería fertilidad y riqueza a la tierra y a los hombres y en cuyo honor se celebraban fiestas solemnes y ritos de renovación de los poderes de reyes y reinas. Eran, en suma, lugares mágicos donde los dioses se ponían en contacto con los hombres para cederles parte de sus portentosos atributos.

LA CAMA DE LOS DIOSES

Tal vez la más famosa de estas torres sea la Etemenanqui, la "Torre de Babel" del Antiguo Testamento, culminación de la arquitectura religiosa de Mesopotamia. La Etemenanqui era la torre del templo de Marduk en Babilonia, el Esagila. Herodoto, en su primer libro de Historia, se refiere así a ella:"En medio de cada uno de los dos cuarteles en que la ciudad se divide hay levantados dos alcázares. En el uno está el palacio real, rodeado de un muro grande y de resistencia, y en el otro un templo de Júpiter Belo con sus puertas de bronce. Este templo, que todavía duraba en mis días, es cuadrado y cada uno de sus lados tiene dos estadios. En medio de el se ve fabricada una torre maciza que tiene un estadio de altura y otro de espesor. Sobre ésta se levanta otra segunda, después otra tercera y así sucesivamente hasta llegar al número de ocho... En la última torre se encuentra una capilla, y dentro de ella una gran cama magníficamente dispuesta, y a su lado una mesa de oro. No se ve allí estatua ninguna, y nadie puede quedarse de noche, fuera de una sola mujer, hija del país, a quien entre todas escoge el dios, según refieren los caldeos, que son sus sacerdotes".

Y a tan esmerada descripción Herodoto añade: "Dicen también los caldeos (aunque yo no les doy crédito) que viene por la noche el dios y la pasa durmiendo en aquella cama, del mismo modo que sucede en Tebas de Egipto, como nos cuentan los egipcios, en donde duerme una mujer en el templo de Júpiter Tebano. En ambas partes aseguran que aquellas mujeres no tienen allí comunicación con hombre alguno. También sucede lo mismo en Pátara da la Lycia, donde la sacerdotisa, todo el tiempo que reside allí el oráculo, queda por la noche encerrada en al templo".

FUNDAMENTO HISTÓRICO. CUANDO LOS DIOSES SE HUMANIZAN

Pero para comprender algo más del sentido de estas torres piramidales debemos recordar que, en las épocas prehistóricas y protohistóricas, nos encontramos con dos tipos fundamentales de arquitectura; santuarios de dimensiones reducidas que parecen haberse limitado a albergar un hogar para el fuego, y edificios más amplios y complejos con atrio central rectangular que responden al esquema de las casas privadas. Estos últimos suelen tener un gran podio cerca de una de las paredes transversales y delante de él una especie de altar o mesa. Al amplio podio se accedía por unas gradas o escaleras, lo que parece indicar que no estaba destinado a colocar la estatua de la divinidad.

En todo caso, la ideología que subyace a esta arquitectura -cuyos testigos más importantes son el Templo Blanco de la zigurat de Anu y el templo VI de Eridu, ambos de la época de Uruk IV, mientras en la Época de Jemdet-Nasr destacan templo de las pinturas de Tell Uqer y el templo de los Mil Ojos de Te// Brak-, es la de poner orden en las cosas, comenzando por respetar la vida privada del dios. Lo divino está al fondo del templo, en la sombra, y sólo recibe las visitas imprescindibles del personal que lo cuida.

No obstante, dicho esquema cambia con la III Dinastía de Ur. Es entonces cuando se pasa a un templo que consta de una celda rectangular con un nicho, un podio hacia la mitad de una de las paredes longitudinales y una puerta en la pared longitudinal de enfrente. Se crea así un eje arquitectónico en forma de T que va desde el nicho -destinado a acoger la estatua divina- hasta el exterior de la celta, pasando por la puerta de acceso a la misma y las antecámaras del santuario. La idea de semejante disposición parece ser la de facilitar el contacto óptico entre la estatua y el mundo exterior al abrirse la puerta principal. El dios se humaniza: ahora es un monarca que escucha y ve al fiel.

La dimensión cortesana o palaciega de la divinidad es una de las características culturales de Ur III, y quizás su mayor aportación a la historia de la arquitectura religiosa. La otra aportación la constituyen las monumentales torres escalonadas "clásicas", que los técnicos, a falta de otros recursos, suelen llamar zigurats. Los babilonios derivaban al parecer el nombre ziqqurratum de un verbo, zaqarum, que significa "destacar, sobresalir. En sumario, ziqqurat se escribe uigié.nir, es decir, "templo alto o sobresaliente".

Según Oates, la aportación de los reyes de Ur III a la cultura mesopotámica fue considerable. Los efectos de su extenso programa de construcciones todavía pueden verse en las ciudades importantes de la época. Una de las novedades principales de esta nueva escuela residía en el tratamiento de los edificios en su elevación y planta. El ejemplo más palpable de este nuevo enfoque es la torre escalonada y rematada por un pequeño santuario, cuyo mayor testimonio, según la tradición histórica, sería la torre de Babel.

No obstante, el mejor ejemplar de esta categoría está en Ur. La torre de Urnammu debe su excelente estado de conservación al revestimiento original de ladrillos cocidos de que estaba recubierta y a las cuidadosas renovaciones que se hicieron mil quinientos años después, cuando los últimos reyes de Babilonia trataron de mantener vivos los antiguos santuarios de Sumar. Otro rasgo nuevo fue la idea de un recinto que encerrara un gran espacio abierto, en cuyo centro se instalaba un edificio monumental que también cumplía una función estética.

La HISTORIA DE BABEL. HISTORIA DE LA CONSTRUCCION

LA Torre (le Babel ha inspirado a los artistas de todos Tiempos y, como el resto de las zigurats, poseyó en su dio un significado y función que hoy no podemos determinar con exactitud. A mediados del siglo pasado el gobierno francés envió a Babilonia una expedición encabezada por el cónsul Fulgencio Fresnel, quien, centró su trabajo en las ruinas de la zigurat de Borsippa, que general se identificaba con la Torre de Babel, si bien agotamiento y los rigores del clima terminaron con Fresnel antes de que este pudiera establecer conclusiones definitivas.

Sin embargo, la bíblica Torre de Babel no se hallaba en las alrededores de la ciudad, sino en el seno de la urbe de Babilonia, y de ella no ha quedado nada más que su planta, un gran rectángulo limitado por terraplenes cubiertos de vegetación. Posiblemente sus ladrillos fueron utilizados por los habitantes de la zona para construir sus casas a lo largo de los siglos y según el retrato bíblico sobre la confusión de las lenguas, universalmente conocido, el Génesis atribuye la construcción de la Torre de Babel a los descendientes de Noé. Los arqueólogos sostienen que la historia de la Torre de Babel hay que buscarla en babilonia porque ella es la bíblica Babel, de la que dijo Yahvé (Génesis, 11,7,1: "Bajemos, pues, y confundamos su lengua, de modo que no se entiendan unos a otros". Y es que, afirma el mismo relato, el poder de la torre y de aquellos que la erigieron preocupaba a la divinidad: "toda la tierra tenía una sola dengue y las mismas palabras. Emigrando desde Oriente los hombres llegaron a una llanura en el país de Senaar y se instalaron. Se dijeron el uno al otro: `Venid, hagamos ladrillos y cozámoslos al fuego'. El ladrillo les sirvió de piedra y el betún de cemento. Luego dijeron: `Venid, construyamos una ciudad y una torre cuya cima toque el cielo, y démosle un nombre, para no perdernos sobre toda la tierra"'. En cuanto al nombre Babel, su etimología no deja de resultar curiosa: La Biblia lo relaciona con el hebreo balal ("confundió"), cuando en realidad procede del babilonio báb-ili, que significa "puerta de Dios".

La torre fue destruida por Jerjes en el año 479 y cuando Herodoto la visitó ya no pudo ver más que ruinas, pero mientras la construcción la altura de Etémenanki la casa donde de funden el cielo y la tierra", trace de unos 90 metros (los mismos que media su planta cuadrada): 33 metros el primero, al que todos tenían accesos 18 metros el segundos 6 metros los cuatro siguientes; y 15 metros el séptimo piso. De ellos, el último era un templo reservado y secreto, al que, como dice Herodoto, solamente tenían acceso las personas que participaban en los ritos sagrados de la hierogámia. Asimismo, Herodoto describe cómo sobre esta torre se elevaba otra, y sobre ésta otra más, hasta alcanzar un total de ocho torres, ya que el historiador catalogaba como torres las siete plataformas que formaban la zigurat junto a su capilla en la cima. La altura de la torre de Babel, muy por encima de da media de otras zigurats, era debida a que el monumento pertenecía al poderoso dios Marduk, que había superado en importancia tanto a Anu como a Enil. Fue sin duda uno de los monumentos más destacados de la poderosa Babilonia ciudad sagrada donde confluían 53 templos a los grandes dioses, 55 capillas a Marduk, 300 capillas para divinidades terrestres, 600 para las celestes, y 400 altares.

En Ur, la ziqqurratu formaba el núcleo de un recinto sagrado que se dedicaba al dios-luna. Un muro exterior encerraba éste y otros tres edificios: Enuma, almacén del templo; Gi-par-ku, residencia oficial de las sumas sacerdotisas del dios-luna; y E-hur-sag, palacio real que probablemente se usaba en ocasiones religiosas. En el lado noroeste de la ziqqurratu estaba la cocina del dios, donde se preparaban sus comidas. Para encontrar pruebas de la pericia técnica de los constructores de entonces tenemos que recurrir a un lugar periférico situado al norte de Irak. El descubrimiento en Tell-elRimah de edificios en un estado de conservación poco frecuente ha revelado la utilización estructural de bóvedas radiales, con una habilidad que sin duda denota la existencia de una larguísima tradición previa.

ENTRE EL MISTERIO Y LA LÓGICA

Para López y Sanmartín, el origen de las zigurats no tiene nada de misterioso. Salvo raras excepciones, la arquitectura sumerja se basa en el empleo masivo de adobes de barro secados al sol y es muy parca en elementos de madera o piedra. Ello confiere a las edificaciones volúmenes relativamente pesados y cierto aire de provisionalidad que quizá responda a determinados parámetros de la psicología social sumerja. En todo caso, la práctica normal fue la de levantar los edificios sobre las ruinas niveladas y reconvertidas en arcilla de las instalaciones precedentes, cuyo emplazamiento -consagrado por tradición o teofanía- no debía ni podía ser modificado. En el caso de santuarios prehistóricos, ello conllevaba una elevación constante y considerable de nivel, y provocó en época ya protohistórica la aparición de los denominados "templos-terraza", es decir, situados sobre plataformas formadas por la acumulación de materiales de derribo.

Pero lo más característico del periodo de Ur III es la edificación de templos sobre terrazas artificiales que no son mera herencia de ruinas precedentes, sino construcciones de volúmenes cuidadosamente calculados a propósito para la ocasión. El templo-terraza de las épocas prehistórica y protohistórica es sólo el prototipo de una concepción formal renovadora: en Ur III, las ziqqurratum se siguen erigiendo sobre terrazas más antiguas, pero el proceso arquitectónico manifiesta una voluntad expresionista que responde a nuevas exigencias formales y funcionales. La planta de estos templos solía ser cuadrada, con lados de unos 60 0 70 metros y ángulos orientados hacia los cuatro puntos cardinales; la altura era de 15 a 30 metros; las paredes podían estar escalonadas en terrazas o construidas en talud. Asimismo, la Biblia recurre a esta escenografía en su Torre de Babel, como también lo hace Herodoto.

En líneas generales, podemos afirmar que la función de las ziqquratum se inscribe en la corriente de la tradición cultural mesopotámica desde las épocas más antiguas: la de servir de soporte cósmico a las "Bodas Sagradas", la "hierogámia" o ceremonias de la unión de la divinidad, dios o diosa, con la humanidad, representada por la reina o el rey. Por eso el mobiliario habitual de los templos fue siempre el podio -que podía servir de tálamo- y la mesa de altar.

PERO, ¿QUIÉNES ERAN LOS DIOSES?

Tal vez por ello, para comprender el porqué de estas torres, de los grandes templos y el papel de los dioses en la sociedad y la religión mesopotámicas, debemos referirnos en primer lugar a quiénes son esos dioses y al concepto que de la divinidad se tenía en Mesopotamia, así como de la realeza y su relación con el poder real en el Festival del Akitu y el Matrimonio Sagrado.

La primera organización del mundo se sitúa en un pasado inicial y se atribuye a un dios supremo -Enlil primero, luego Marduk en época babilónica, mientras que otros aspectos más específicos se atribuyen a distintas divinidades que siguen "funcionando" en un determinado sector: un dios para el ganado, otro para los cereales, otro para la escritura, etc... Así, sin una separación clara, van apareciendo seres semidivinos o incluso no divinos, héroes, que suelen ser reyes antiquísimos, a los que se debe la introducción de nuevos elementos en la organización sociopolítica, el progreso técnico o simplemente el paisaje urbano. No hay una separación clara entre la esfera divina y la de los héroes. Incluso seres considerados míticos, como Gilgamesh, se ha demostrado que se trataba de un rey de Uruk de la época de las primeras dinastías.

Y hablando de reyes, así como el hombre es la sombra del dios, el rey es la imagen del dios. El rey era el legislador máximo y juez del país, quien durante las celebraciones del Festival Akitu y el Matrimonio Sagrado o Festival del Año Nuevo -la más completa expresión de la religiosidad mesopotámica- renovaba sus poderes. No obstante, en este tipo de conmemoraciones tan importantes en la vida mesopotámica, los actores principales eran los dioses y el evento principal consistía en la repetición del acto de la creación y de la victoria de los dioses sobre en forma de serpiente o monstruo primigenio. En Babilonia, el Matrimonio Sagrado se celebraba en primavera, en el mes de Nisan, mientras que en Ur, Eridu y otros lugares también se celebraba en otoño.

Por su parte, en las ciudades antiguas debieron haber existido escenarios tradicionales para las actividades del pueblo durante la estación santa, en la que tenían lugar las celebraciones a las "montañas santas", en las que se creía que estaba la tumba del dios Marduk, siendo la ziqqurratu el símbolo de la Tierra, el infierno o el lugar de la salida del sol. Sabemos que muchas de estas torres tenían nombres que las caracterizaban como montañas. Durante el festival del Año Nuevo se las consideraban también como el más allá, el lugar donde se mantenía cautivo al dios, temporalmente muerto, para después resucitar, como ocurre con la Naturaleza.

Después de la liberación del dios, tenía lugar la determinación del Destino, ceremonia ejecutada el día 8 del mes Nisan y que se repetía el día 11. El día décimo, el rey volvía a Babilonia para consumar el matrimonio sagrado. Era entonces cuando la sacerdotisa, por medio del sometimiento sexual, debía traspasar al rey los poderes femeninos de fecundidad, renovación y regeneración que el hombre no posee y que sólo puede lograr activar y potenciar por la unión sagrada de los sexos: la androgínia primordial, una cualidad que exclusivamente poseía la madre Tiamat, como recuerdan las primeras palabras del Poema Babilónico de la Creación: "Cuando en lo alto el cielo aún no había sido nombrado y abajo la tierra firme no había sido mencionada con su nombre, solos, Apsu, su progenitor, y la madre Tiamat, la generatriz de todos, mezclaban juntos sus aguas: aún no se habían aglomerado los juncares ni las cañas habían sido vistas.

1.- URUK

Anu, el dios patrono de la prehistórica ciudad de Uruk
(3600-3400 a.C.) ubicada en mesopotamia, tuvo su santuario en el complejo cultural de Kulaba. Más tarde, en tiempos Jemdet-Nasr
(3000-2700 a.C.), se llevó a cabo una reorganización de los espacias culturales del impropiamente llamado Santuario de An, que estaba situada al ras del suelo. El resultado es lo que hoy conocemos como Templo Blanco.

2.- NIPPUR

También sito en Mesopotamia, situado en la zona limítrofe entre Sumar y Asad, estaba la sede principal del coito al dios Enlit, "el Señor Aire", dios supremo del panteón babilónico en su versión más clásica, que tiene par emblema la tiara can cuernos y a quien se alude a menudo pomo "el foro salvaje dispuesto siempre a embestir". Enlil detenta en sus manos las Tablas del Destino y es quien decide la suerte de cada uno; su templa llevaba el hambre de Ékur,"templo montaña", el santuario central de Mesopotámia.

Los monarcas, sobre todo los de Ur, mantuvieron siempre un gran respeta por este santuario, dedicando numerosos tesoros a su mantenimiento. Más tarde, los casitas, pueblo que dio lugar a la III Dinastía de Babilonia, a mediados del II milenio a.C llevaron a cabo reformas en el santuario y copiaron su estructura en el templo terraza.

3.- DUR KURIAGALZU

Las ruinas que existen En Aqar Quf, al oeste de Bagdad, señalan una nueva fundación casita: la fortaleza de Kuriagalzu, seguramente construida coma defensa exterior contra Asiría y Elam. El lugar es célebre hoy par su ziqqurratu, cuyo estado de conservación es insólitamente bueno y todavía se alza unas 57 metros por encima de la llanura. Antiguamente los viajeros solían confundir esta construcción con la Torre de Babel de que habla la Biblia.

El perfil distintivo de esta ziqqurratu se debe a capas de esteras de caña y cuerdas trenzadas, que atraviesan horizontalmente la estructura con una función de agentes niveladores y de unión mientras se edificaba la torre. Enfrente, se levantaba un complejo de patios rodeados de cámaras largas y estrechas, excavadas sólo en parte pero muy parecidas en su planta general a estructuras de Ur fundadas durante la 141 Dinastía.

Aunque en ambas ciudades se habla de "templos" para referirse a las dependencias del zigurat, en ninguno de los dos lugares hay una sola cámara que pueda ser identificada como el santuario común en Babilonia. En Aqar Quf también existe una plataforma baja en la que quizá había un templete para las ofrendas. Las inscripciones atribuyen la zigguratzu de Aqar Quf a los reyes de nombre Kuriagatzu.

4.- UR

Nanna/Sin fue un dios benéfico con poder sobre la vegetación y la fertilidad. De ahí sus apelativos de "dador de la abundancia" y "dador de hijos y descendientes". Sus lugares de culto más importantes fueron Ur en Smer en cuyo templo, el .gis.nu.gal, se excavó una ziqqurratu predinástica, y Harran, en el norte siria-mesopotámico, que se convirtió durante el primer milenio antes de Cristo en un importante centra económico, cultural y religiosa frente a Babilonia y a su dios Marduk.

5.- TEI-L.-EL-RIMAR (Asiría)

No sabemos virtualmente nada de la Babilonia de la época de Hamurabi. En Tell-elRimah, la antigua ciudad de Karana, en el Norte de Irak, se construyó un monumental templa y ziqqurratu hacia el año 1800 a.C. --bajo e (patrocinio de Shamshi-Adad cuando Karana era un estado que dependía de Assur. La planta del templo es totalmente babilónica en su concepto, y los detalles de su construcción incluso sugieren que se emplearon albañiles babilónicos.

El aspecto más extraordinario de este templo reside en la depuración. El patio central y la zigurrazu estaban adornados con 27 medias columnas, 50 de las cuales consistían en espirales recargadas y dos tipos de palmeado. Lo más notable eran las columnas macizas de las torres de las puertas principales, cada una de las cuales constaba de cuatro fustes y dos espirales opuestas y dos columnas palmeadas.

Este recargado complejo, con su ornamentación, se construyó empleando exclusivamente ladrillos de barro, mientras las aposentas y escaleras se edificaran utilizando con gran pericia las bóvedas radiales. Toda la estructura se proyectó meticulosamente, pensando en el impacto que causarían sus elevaciones exteriores. El edificio debe su regular estado de conservación a la falta de recursos de Karana después de la muerte de su rico patrono y protector. No sólo nunca llegó a terminarse el templo original sino que, además, este pequeño reina nunca pudo permitirse el lujo de reconstruir su principal santuario, como hacían sus vecinos más ricos.

6.- ASSUR

Tigiatpilaser i (1115-1077 a.C.) construyó en Assur, sobre restos documentados desde basi-Adad I, un templo dedicado a Anu y Adad, más tarde renovado por Salmanasar III (858-81?4 a.C.). Este doble templo disponía de una pareja de ziqquratu gemelas. Existía además otra gran ziqquratu, símbolo característico de la ciudad de Assur, que se aprecia en la reconstrucción del arqueólogo V. Arsdrae consagrado originariamente al dios Enlil y luego al dios de la ciudad, Assur.

7.- KAR TUKULTI NINURTA

La nueva capital asiria construida por e rey Tukulti Ninurta I 1244-1208 A.C) en la orilla del río Eúfrates, a unos 5 Km. al norte de la antigua capital, tenia una serie de palacios poderosas decorados con pinturas murales y ladrillos vidriados, un templo al dios Asur con una zigurat anexa y otros edificios oficiales.

8.- DUR SHARRUKIN

(Jorsabad, Irak)
El palacio de Sargón II (722-705 a.C.j, ubicada en el pueblo de Maganuba, a unos 25 Km. al norte de la fértil Nínive, cerca de las montañas, presenta también una ziqqurratu como parte del templa anexo a las edificaciones palaciegas. Según sus excavadores, el primer piso era de color blanco y el segundo negro.

9.- BABILONIA

Esta ciudad mesopotámica lleva por nombre Bab.üanl o "Puerta del dios". Aunque ya existía en el III milenio antes de Cristo, comenzó a tener importancia en el II milenio, con la I Dinastía o Dinastía amorita de Babilonia, cuyo rey más conocido es el sexto, que lleva por nombre Hamurabi (1792-1519 A.C)

En la época de Nabucodonosor II (604-562 A.C) se restauro el templo del dios Marduk- cabeza del panteón babilónico- que llevaba por nombre Esagila “casa que alza la cabeza”.

Este templo que no ha podido ser excavado en su totalidad ya que esta sepultado por más de 20 mts de ruinas, fue edificada a ras de tierra y constituía un cuadrado de 85,50 x 79,30 m, que albergaba un patio de 40 x 30m, en uno de cuyos laterales se encontraba el santuario formado por antecella y cella. El conjunto encuentra otros paralelas en Sippar, Kish, Ur y Borsippa.

Su famosa ziqqurratu lleva el nombre en sumario de É.temen.an.kí, "Casa fundamento de Cielo y tierra", comenzada probablemente par Nabucodonosor t, la cual se elevaba en una enorme plaza trapezoidal de 406,20 x 456, 97 m. situada al norte del Esagila, a la que se accedía por 12 portales. De ella se sabe que constaba de un núcleo previo de ladrillo sin cocer, recubierto de un manto de ladrillo cocido de 12 m. de espesor, alcanzando todo el conjunto un volumen de 92 m. de lado por otras tantas de altura. Se subía a ella por dos escaleras laterales y una central, según el modelo suministrado par las zigurats de Urk y Ur El total de los ladrillos utilizados fue de unos 85 millones. Al parecer se trazaron los planos del complejo cultural tomando por modelo astral las constelaciones. Así, se recogen nombres como los de mul.iku- que forma un cuadrilátero con alfa-delta-tehta-Pegaso-mas alfa-Andrómeda a la que se considera la primera constelación de “las estrellas de Anu” según Gossmar Van der Waerden y Hunger Pringue) o Hun.gá que corresponde a Aries.

Fue el arqueólogo alemán Roberto Koidowey, allá por el año 1859, el que dio comienzo a las excavaciones de esta ciudad. Pero la torre que encontró en Babilonia --junto con !a famosa Puerta de Isthar, la Vía Procesional y los famosos Jardines Colgantes no fue ni mucho menos la primera, ya que, coma vimos, existían debajo fundamentos de una época anterior.

10.- COGA ZAMBIL (Elam)

La influencia sumeria irradió también a Elam, donde, par ejemplo, en Goga Zambil, se construyó una ziqqurratu, pero con diferencias evidentes con la Mesopotamia meridional. Si los resultados de las excavaciones son acertados, allí se erigió la ziqqurratu desde fuera hacia adentro, quedando las 4 escaleras una a cada lado ocultas. Por este ejemplo sabemos que los pisos se pintaban de diferentes colores y se vidriaban las diversas plantas de la torre.

Artículo completo de la autora en su página web:

http://www.uned.es/geo-1-historia-antigua-universal/MESOPOTAMIA/zigurats.htm

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Enlaces recomendados en Internet:

** Mesopotamia (I) Las Primeras civilizaciones. Introducción y los milenios lejanos

http://www.diomedes.com/hm_1.htm

** THE ORIENTAL INSTITUTE. The University of Chicago

http://oi.uchicago.edu/OI/default.html

Fotos de Zigurats en Irán:

http://www.adventure-yachting.de/Reise/Iran/Iran1.htm

Zigurat de Ur:

http://cv.uoc.es/~991_04_005_01_web/fitxer/perc6.html

Écija. La nueva Roma sureña

Écija. La nueva Roma sureña

Foto: La Amazona de Écija. Encontrada en las excavaciones de El Salón, la Amazona de Écija es una escultura que destaca por su excepcional calidad técnica y artística. Alcanza los 2,11 metros de altura, pesa mas de media tonelada y fue trabajada en mármol blanco de importación, en una sola pieza, y sin pulimentar.
La Amazona se expone actualmente en el Museo de Écija junto a otros materiales diversos, muchos de ellos también de gran valor, entre los que sobresalen el torso de un atleta, las piernas de un hombre, una cabeza con casco y diversos vestigios de restos arquitectónicos y epigráficos. La escultura que representa a la amazona apareció, según ya antes apuntábamos, en la natatio de las termas, al pie de las escalinatas por las que los bañistas se introducían en la piscina. La persona que tiene oportunidad de observar esta excepcional pieza queda inmediatamente sorprendida al comprobar su magnifico estado de conservación, inusual en una escultura que ha aflorado en el curso de una excavación arqueológica. Cuando se encontró solamente existían roturas en sus tobillos y en una de sus muñecas, lo que se debe a que la pieza no había sido derribada y tirada a la piscina sino que se había depositado allí cuidadosamente por personas que por algún motivo deseaban ocultarla, habiendo sido luego cubierta con restos de cornisas y sillares en un claro animo de ocultación y protección. Ese deseo de evitar su destrucción puede estar relacionado, posiblemente, con la llegada de los cristianos al poder. Para la nueva religión oficial del Imperio las termas estaban consideradas como los templos del paganismo. Los filósofos cristianos no dudaron en lanzar críticas feroces contra los edificios de baños públicos, en los que se acumulaba, según ellos, el placer y la lujuria. En un contexto de odio oficial de los nuevos poderes contra las termas es posible que un grupo de personas desearan ocultar esta bella imagen clásica, para evitar así su destrucción. A fin de cuentas no hemos de olvidar que Astigi fue pronto sede episcopal y que algunos siglos después, ya en el siglo VII, Santa Flora, hermana del Obispo San Fulgencio, decidiría crear en estas tierras el primer monasterio de vírgenes que habría de existir en España. La representación de la Amazona astigitana se inspira claramente en los modelos de la escultura griega clásica, idealizada, en bronce, de los siglos V y IV a.C. En esos tiempos imágenes de dioses, héroes y atletas fueron esculpidos por los genios griegos y posteriormente esas obras habrían de ser reproducidas en mármol por los artistas romanos. La Amazona se esculpió en los momentos del Alto Imperio, en el siglo I d.C. y es seguro que no se trata de una pieza de producción local sino que fue importada de otro lugar, quizás de la propia Roma. La pieza representa a una mujer de fuerte estampa, sobre todo en sus hombros, cuyo brazo izquierdo se apoya en un pequeño pilar moldurado, en tanto que el derecho se está alzando, colocando su mano tras la nuca, lo que deja ver una herida en su costado. Ya hemos comentado antes el excepcional estado de conservación, en el que destaca además que se conservan diversos restos de un cromatismo de tono rojizo que todavía se pueden contemplar en el pilar en el que se apoya, así como en cabellos, ojos, ribetes del chitón corto que viste, cinturón, sandalias, etc. (ANTIQVA)

Balance de una 'explotación' a cielo abierto que ha durado ocho años.

Como si de una Roma a escala se tratara. No es hipérbole. Así es la Écija que ha venido aflorando en la Plaza del Salón desde finales de 1997 a propósito del proyecto de construcción de un aparcamiento subterráneo. Y claro, a poco que se escarbe, reverdece el pasado, que nos revisita para pavonearse cuando puede, como es el caso, en el que la Astigi romana alcanza un periodo de brillantez, riqueza y boato comparables al de la metrópoli.

3.600 metros cuadrados dan mucho juego. La bicoca del arqueólogo, atenazado a diario entre las apreturas de sondeos minúsculos y las habituales presiones de los constructores privados. Imagine el lector una gran plaza rectangular rebanada al método científico. No hay que profundizar demasiado para que broten datos de episodios pretéritos. Entre metro y medio y dos metros de profundidad hay condensados 20 siglos. ¿Alguien da más?

El Salón, nombre con que el vulgo denomina la plaza, es una mina que durante ocho años (con parones burocráticos por medio) se ha excavado a cielo abierto. No había oro ni plata ni azogue, sino arqueología en estado puro, información clave para reconstruir uno de los momentos dorados de la cronología ecijana, el romano. No cabe otra interpretación cuando se visitan los almacenes del Museo Histórico Municipal, atestados con unos 4.000 fragmentos romanos de mármol, por otros 10.000 de cerámica, amén de cuatro mosaicos completos.

Tamaña cantidad de piezas escolta a esas otras que han sido y son las perlas con nombre propio de tantos años de excavaciones: es el caso de la imponente escultura de la Amazona herida, que apareció intacta y con, cosa rarísima, restos de la policromía que lució en origen; una cabeza de atleta de excelente factura hallada recientemente, un torso también de atleta, una cabeza de Marte, la lápida de una tumba visigoda en la que se ofrece el DNI del finado... Piezas todas cuyo eco ha excedido con mucho los límites de la provincia para motivar la curiosidad y el interés de no pocos especialistas, asombrados por la cantidad y calidad de lo ganado a la tierra, que tampoco ha sido poco en lo referente a Istiyya, la Écija islámica.

La excavación está prácticamente finiquitada. El que se acerque hasta El Salón ya no verá más que grúas y demás maquinaria, lo que indica que el proyecto ha pasado a una nueva fase. Es tiempo de ajustar el proyecto ganador del concurso de ideas convocado, que reservará un espacio in situ para la arqueología, escaso a tenor de los hallazgos pero en cualquier modo imprescindible. Se trata de conservar la piscina, eje vertebrador de un pequeño centro de interpretación que remitirá forzosamente al museo de Écija, lugar donde por fortuna se exhibirá lo mucho aparecido (otras localidades no pueden decir lo mismo, pese a las reiteradas solicitudes elevadas ante los responsables de la Consejería de Cultura).

¿Y qué es lo aparecido? Historia en estado puro, la que va desde el primer expediente constructivo de la plaza, que data del siglo XV, y se pierde en época romana. Esos cinco siglos durante los que el solar ha permanecido como plaza pública –y, por tanto, escasamente urbanizado, casi virgen– han permitido obtener un nivel de conservación óptimo en los restos de etapas anteriores.

A sólo medio metro de profundidad afloraban los límites de una maqbara o cementerio islámico cuyas proporciones sorprendieron a propios y extraños, con más de 4.000 cuerpos repartidos a lo largo y ancho de un área que se sospecha ocuparía no menos de 7.000 metros cuadrados. "La Écija islámica se conoce muy mal", explica Sergio García-Dils, arqueólogo municipal de la ciudad y director de la tercera y última fase de las excavaciones en El Salón. Ahora se sabe más de aquella Istiyya, lo que no oculta que los antropólogos se hayan visto desbordados ante tanta tumba y tantos huesos. "No se olvide que Écija fue la primera gran ciudad romana que invadieron los musulmanes a partir del año 711", recuerda el arqueólogo, lo que explicaría su densidad humana apreciable.

El expediente romano se ha constatado justo por debajo, entre 1,5 y 2,5 metros de profundidad, cota exigua si se la compara con las más profundas en las que suele documentarse la huella de Hispalis en Sevilla, a menudo con acceso dificultado por el nivel freático.

No así en Écija, cuya Astigi ha emergido dibujando dos espacios bien diferenciados: por un lado, el de las domus romanas, sus tabernas y comercios; por otro, el delimitado por un contrafuerte de sillares, en cuyo interior se alzó un recinto de culto imperial (temenos) del que sólo se ha hallado la piscina, teniéndose la sospecha de que el templo sobre podio sirvió de asiento para la aledaña Iglesia de Santa Bárbara.

El paralelo de la Mérida romana (Emerita Augusta) ha sido crucial para desterrar la hipótesis original en torno a esta zona de culto, que la asociaba a unas termas. "El esquema de Mérida y el de Écija ofrecen planos arquitectónicos calcados e igual orientación, con ligera diferencia del de Écija, algo mayor", revela García-Dils. La tecnología permite hacer la prueba y, en efecto, los trazos casan a la perfección.

"Ambas ciudades fueron fundaciones militares de Augusto", aclara. La valía de los hallazgos es tal que incluso los expertos han podido documentar empíricamente lo que cuentan las crónicas: que Astigi fue una deductio, es decir, un área colonizada por tres legiones de veteranos con sus correspondientes familias. Una Roma sureña a escala.

Romanos que se comportan como tales y construyen sus casas a base de piedra caliza, como en la metrópoli, sólo que en Astigi deben traerla de lejanas canteras porque por estos pagos sólo existe la calcarenita, más blanda, reservada en un primer momento para las edificaciones de uso imperial.

De todas estas técnicas constructivas dan fe los hallazgos, que han arrojado columnas y capiteles hechos con calcarenita durante ese primer expediente constructivo de Astigi. Al igual que han aparecido otros, éstos ya de mármol, que manifiestan el apogeo hacia el que evolucionó la deductio a mediados del siglo I. "Es el gran momento de la ciudad, que crece como la espuma al calor del comercio con su bien más preciado, el aceite de oliva. Y como símbolo de ese orto, se copian las modas de Roma, las construcciones en mármol y granito, se demuelen los templos hechos con la tosca piedra local y surge la Astigi esplendorosa. Llega la marmorización", describe García-Dils.

Es el momento, en consecuencia, de los ricos comerciantes del aceite –"el petróleo de la Antigüedad"–, suministrado al todopoderoso ejército romano en exclusiva desde Astigi. Y también la época dorada de los alfareros, que crean al calor de la demanda un polo industrial que se extendía desde Écija a Palma del Río, 20 kilómetros de hornos donde no se paraba de hacer vasijas en las que depositar tan preciado elemento –en el Testaccio se han localizado entre 75 y 80 millones de ánforas con el sello astigitano, ahí es nada–.

Pujanza romana que poco a poco iría menguando con el correr de las centurias, como también se ha documentado. De hecho, las viviendas mantienen básicamente sus núcleos principales desde el siglo I hasta, como poco, el VII, con las lógicas transformaciones y ampliaciones (sin ir más lejos, se ha hallado una basílica visigoda con 26 tumbas). Fue en estos momentos de ocaso cuando la zona de culto imperial debió degradarse, quedando la piscina (se estima que hacia el siglo V) como escombrera de excepción en cuyo interior dormitaban a buen recaudo algunas de las piezas más lucidas de la excavación, caso de la Amazona herida, santo y seña de la antigua Astigi y de la Écija contemporánea.

Fuente: FELIPE VILLEGAS, Diario de Sevilla, 28 de mayo de 2005
Enlace: http://www.diariodesevilla.com/diariodesevilla/articulo.asp?idart=1360975&idcat=1182

Enlaces de interés:

Museo Histórico Municipal de Écija:

http://museo.ecija.org/

ARQUEOLOGÍA EN ÉCIJA:

http://perso.wanadoo.es/historiaweb/antiqva/amazona/arqueologia_en_ecija.htm

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ASTIGI ROMANA

Écija, población sevillana emplazada a la orilla del Genil, posee un bello casco urbano que está declarado Conjunto Histórico Artístico desde 1966, siendo conocida como la ciudad de las torres en la medida en que el viajero que se acerca a ella puede pronto distinguir como once atalayas surgen de sus iglesias para elevarse a los cielos, sobresaliendo como saetas sobre el caserío. Al anochecer, cuando la ciudad y sus torres son iluminadas el espectáculo que se ofrece llega a sobrecoger por su gran belleza.

Existen abundantes vestigios que nos hablan de la ocupación tartésica y turdetana de la antigua Écija, sobre todo en la zona del Cerro de San Gil. Habría de ser, sin embargo, en los tiempos del genio de Roma cuando Écija se convertiría en una ciudad con rango de colonia enclavada en las inmediaciones del lugar por el que la Vía Augusta cruzaba el río Genil.

Esta ciudad romana, que sería conocida como Colonia Augusta Firma Astigi, revistió en esos momentos una gran relevancia llegando a ser cabeza de un convento jurídico, circunscripción administrativa que aglutinaba a un total de 49 ciudades que se distribuían por un territorio muy extenso que comprendía parte de las actuales provincias de Sevilla, Málaga, Granada, Jaén y Córdoba. Algunas de las ciudades que pertenecían al convento astigitano eran, a modo de ejemplo: Osuna (Urso), Jaén (Aurgi), Granada (Iliberri) o Antequera (Anticaria).

Esa relevancia de Astigi dentro de la provincia Bética romana estaba vinculada a dos circunstancias; de un lado, destaca su excelente ubicación, en el lugar por donde la Vía Augusta (que unía Tarraco con Hispalis y Gades) atravesaba las aguas del Genil, río por el que se podía navegar hasta su cercana desembocadura en el Guadalquivir (en las inmediaciones de la actual población cordobesa de Palma del Río, a unos 30 kms. de Écija) y desde allí hasta el mar. De otro lado, sobresale la importancia que la ciudad tuvo como eje de una comarca dedicada a la producción y comercio de aceite de oliva. Los grandes terratenientes de la zona acumularon inmensos recursos gracias a los beneficios que el tráfico de aceite les producía. La abundancia de vestigios de fábricas de ánforas en las que se envasaba el aceite para su envió a Roma y otras zonas del Imperio nos habla de la gran riqueza que se acumuló en estas tierras entre los siglos I y III d.C. Eran unos tiempos en que Astigi debía ofrecer una imagen de opulencia que, como luego veremos, coincide con los vestigios arqueológicos que se han identificado en recientes excavaciones y con otros anteriores que ya se venían exponiendo en el Museo local y en otros diversos edificios astigitanos (Ayuntamiento, iglesias, etc.).

EXCAVACIONES EN EL SALÓN

En las excavaciones que se vienen realizando en el solar de la Plaza de España de la ciudad, también conocida como El Salón, en pleno corazón de Écija, con la finalidad de construir unos aparcamientos subterráneos, han venido aflorando unos interesantes vestigios del pasado romano y musulmán de la población, entre los que sobresalen los restos de las termas romanas de Astigi, destacando una natatio o piscina de 23,80 metros de longitud y la palestra o zona no techada destinada a la practica de ejercicios de atletismo. La Amazona herida, objeto de este estudio, apareció el día 7 de febrero de 2002, precisamente en esa natatio, como luego tendremos ocasión de profundizar.

También se ha identificado en estas recientes excavaciones en El Salón los restos de una enorme necrópolis musulmana (mackbara) en la que han aflorado los restos de mas de 4.000 personas, que están siendo objeto de diversos estudios antropológicos que permitirán profundizar en aspectos como la edad de los fallecidos, causas de su muerte, alimentación, etc. En estos momentos se cree que este cementerio andalusí es el mayor que se ha excavado hasta ahora en nuestro país.

EL MITO DE LAS AMAZONAS

Los autores clásicos nos han transmitido noticias antiguas acerca de una raza mítica de mujeres que habría habitado en las tierras del Cáucaso y de Asia Menor, alejadas de las hombres, y dedicadas sobre todo a la caza y a la guerra. Las amazonas, de las que se dice que mataban a sus hijos varones y que solamente de manera ocasional cohabitaban con los hombres, constituían para los griegos un pueblo bárbaro cuyas costumbres eran ajenas a las de la cultura helena. De estas mujeres se dice en los viejos mitos que para poder manejar el arco con facilidad no dudaban, incluso, en hacerse amputar su seno derecho.

Sostiene la leyenda que Teseo, rey legendario de Atenas, se enamoró de Antíope, reina de las amazonas, a la que raptó llegando a tener con ella un hijo, al que llamarían Hipólito. Las amazonas, en venganza por el secuestro de Antíope, iniciaron la guerra con Atenas, llegando a invadir el Ática y poniendo en asedio la ciudad.

En el curso del enfrentamiento con los atenienses, las amazonas, a las que se consideraba especialmente devotas de la diosa Artemisa de Éfeso, con la que compartían tanto el amor por la caza como el desinterés por los hombres, habrían de ser brutalmente derrotadas por las gentes de Teseo. Ese es el motivo de que desde esos alejados tiempos los artistas han venido representando, una y otra vez, a las amazonas como bellas y aguerridas mujeres que a pesar de luchar con heroísmo habrían terminado siendo siempre vencidas por los hombres.

Es así frecuente encontrar imágenes de amazonas guerreras que son reproducidas como mujeres vencidas, heridas o incluso muertas, como en el caso de la Amazona muerta que se expone en el Museo Arqueológico Nacional de Nápoles. En tiempos más próximos, Rubens sería autor de un lienzo en el que inmersa en un gran sentido de movimiento se ofrece la imagen de estas mujeres cuando están siendo derrotadas por los griegos.

Por la Historia Natural de Plinio tenemos noticias de que cuando corría el año 440 a.C., se convocó un concurso de artistas a los que se pidió que creasen la imagen de una amazona que habría de acompañar a la diosa Artemisa en su santuario de Éfeso. Se dice que fueron llamados los grandes escultores del momento, entre ellos Fidias, Policleto y Crésilas, resultando vencedor tras ardua votación la imagen creada por Policleto.

En nuestros tiempos se piensa que existen tres representaciones escultóricas de amazonas que podrían responder al modelo que creó Policleto. Del primero, existe una copia en el Museo Vaticano; del segundo, existe otra en los Museos Capitolinos, y del tercero, finalmente, conocido como Amazona Sciarra se habrían conservado cuatro ejemplares, entre ellos la imagen encontrada en las excavaciones de Écija, encontrándose los otros tres en la Gliptoteca de Copenhague, el Museo de Berlín y el Museo Metropolitano de Nueva York. En suma, la Amazona de Écija sería una de las seis representaciones, todas ellas excepcionales, que podrían responder en todo el mundo al canon del modelo que Policleto creó.

RESTAURACION DE LA AMAZONA DE ÉCIJA

Tras su aparición en la piscina de las termas, el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico se hizo cargo de los trabajos de restauración que la escultura astigitana precisaba. Ana Bouzas fue la responsable de esos trabajos de restauración y conservación que se iniciaron colocando la pieza en una burbuja a la que se aplicó durante 30 días un proceso de secado controlado para conseguir eliminar las humedades que presentaba. Posteriormente se iniciaron las tareas de limpieza mecánica del mármol, para lo que los expertos utilizaron palillos de madera, brochas y otros útiles que no resultasen abrasivos. De ese modo se pudo aflorar totalmente el mármol que antes había estado recubierto de arena y humedad durante más de 1.500 años.

La restauración habría de proseguir luego con los trabajos de consolidación de los abundantes restos de policromía que se han conservado en la escultura, que ya comentamos que destacan sobre todo en los ribetes del chitón y en el pilar en el que la amazona reposa su mano izquierda.

Dado que algunos elementos de la imagen (los pies, un brazo y parte del pilar) se encontraron rotos y separados de la pieza se hacía necesario ensamblar el conjunto; para ello, los restauradores decidieron utilizar varillas de acero inoxidable, aplicando luego como refuerzo resina epoxídica bicomponente de elevada resistencia.

Finalmente, buscando dotar de mayor estabilidad a la pieza se decidió colocar debajo de ella, como base de sujeción, una peana de metracrilato de color blanquecino, en línea con el color del mármol original. De no haberse colocado esa base, la dimensión reducida de la peana original no habría permitido asegurar la necesaria estabilidad al conjunto.

Fuente: ANTIQVA, Ildefonso Robledo Casanova
http://perso.wanadoo.es/historiaweb/contenidos.htm

Enlace al artículo: http://perso.wanadoo.es/historiaweb/antiqva/amazona/index_amazona.htm

Málaga. Nuevos yacimientos confirman el peso de Vélez en la colonización fenicia

Málaga. Nuevos yacimientos confirman el peso de Vélez en la colonización fenicia

Foto: Imagen de los nuevos restos hallados en la Casa de la Viña. / SUR

El hallazgo de la Casa de la Viña es una importante aportación al conocimiento de los sistemas defensivos de la época Se trata de una torre de vigilancia e intercomunicación, una vivienda agrícola y una tumba de tipo fosa

La aparición de nuevos hallazgos arqueológicos en la zona conocida como Casa de la Viña de Torre del Mar vienen a confirmar que la costa del municipio de Vélez-Málaga fue uno de los principales enclaves de la colonización fenicia en Andalucía y el Mediterráneo occidental. Al menos así lo asegura el director del Departamento de Arqueología del Ayuntamiento veleño, Emilio Martín, que coordina las excavaciones y para quien los yacimientos aportan además una nueva visión de la sociedad fenicia de la época.

Los restos investigados corresponden un edificio de vigilancia e intercomunicación, una vivienda agrícola y una tumba de tipo fosa de época arcaica, todos ellos localizados en el sector SUPT-10 de Torre del Mar.

Sistema defensivo

Según Martín, una de las construcciones halladas debió funcionar como puesto de vigilancia y comunicación durante la segunda mitad del siglo VII a.C., entre los centros urbanos de Toscanos, en la desembocadura del río Vélez, y Morro de Mezquitilla, en la desembocadura del río Algarrobo. La fuerte erosión sólo ha permitido conocer su cimentación y parte de sus paredes, que en gran medida se encontraban perdidas.

El hallazgo supone una importante aportación al conocimiento de los sistemas defensivos que tuvieron que establecerse durante la época fenicia, siendo el primero de estas características que se documenta en la Península Ibérica, según Martín. En el mismo contexto, se han encontrado también los restos de una vivienda fenicia del siglo VIII-VII a.C. y de una tumba excavada en la roca.

Vivienda destruida

De la vivienda sólo se ha documentado una bolsada de materiales, ya que el yacimiento fue destruido casi en su totalidad en los años setenta del pasado siglo a causa de la realización de un camino. No obstante, se ha recogido un significativo conjunto de ánforas y otras vasijas domésticas como platos y cuencos, así como cerámicas a mano.

La importancia del hallazgo radica en que es el tercer edificio agrícola fenicio que se conoce en el territorio andaluz, todos ellos localizados en la zona de Vélez-Málaga.

A unos 150 metros de la vivienda fenicia ha sido investigado un enterramiento aislado de la segunda mitad del siglo VIII a.C. o inicios del VII a.C.. Se trata de una tumba excavada en la roca, que se encontraba saqueada desde antiguo. Sólo conservaba algunos fragmentos de cerámica de diferentes vasijas, especialmente los restos de un jarro de boca de seta con barniz rojo, y la piedra que servía para tapar su entrada.

El interés de estos nuevos yacimientos ha llevado al Ayuntamiento veleño y al Instituto Arqueológico Alemán de Madrid, que ya realizara la mayor parte de las excavaciones en la zona entre los años 1964 y 1984, a anunciar la firma de un nuevo convenio de colaboración que tendrá como finalidad reactivar la investigación en el municipio.

Fuente: Agustín Peláez, Diario Sur, 28 de mayo de 2005
Enlace: http://www.diariosur.es/pg050528/prensa/noticias/Portada/200505/28/SUR-POR-367.html

SOBRE LA SUPUESTA “SILLA DE FELIPE II” EN EL ESCORIAL (MADRID)

SOBRE LA SUPUESTA “SILLA DE FELIPE II” EN EL ESCORIAL (MADRID)

© Alicia M. Canto 1999-2005
Universidad Autónoma de Madrid

Resumen.- Avance de una investigación en la que se propone analizar este bello, famoso, turístico y muy frecuentado monumento como un antiguo lugar sagrado, posiblemente dedicado al "Marte" de los vetones. Su forma escalonada y abarquillada lo asemeja a muchos otros altares del mismo tipo en zonas de estirpe céltica, y otros indicios de diversos tipos confluyen en tal identificación. Para poder verlo así es necesario hacerlo a través de los ojos y la mentalidad de los antiguos. El artículo tiene una segunda parte de denuncia y petición de ayuda.

* * * * * * *

Seguro que muchos estuvimos ya de pequeños en la "Silla de Felipe II" –uno de los más bellos y pintorescos lugares que conozco– y que a todos, después de ver el monasterio, nos contaron la historia de que en aquellos grandes y bravos cantos de granito “Felipe II se había hecho construir un mirador con un trono” para cuando, incluso ya gotoso, quería vigilar la marcha de las largas obras (de 1563 a 1584) de su enorme complejo de San Lorenzo de El Escorial, cerca y al noroeste de Madrid.

Las vistas desde este lado sur del quizá más grande panteón que nadie en el mundo haya erigido a la memoria de su padre (ya que sin duda éste fue, no el único, pero sí el principal motor del monarca para construirlo) son lejanas pero bellas, recortándose su mole algo vagamente sobre los hoy áridos fondos de los altos picos serranos de San Juan de Malagón y de Abantos (1.758 m de altitud). Pero la “Silla” probablemente precedió en unos veinte siglos al notable monarca que falleció allí mismo, en El Escorial, el 13 de septiembre de 1598. Y no parece, desde luego, que fuera precisamente “una silla”.

Hace varios años, en una de mis muchas visitas al lugar, sentada en ella me di cuenta por primera vez de que la vista desde allí hasta el monasterio era auténticamente remota, y de que aquello de que el rey pudiera desde tan lejos “vigilar el trabajo de los obreros sin ser visto por éstos”, como algún autor añejo escribió, era simplemente imposible. Además, la perspectiva del edificio resulta en exceso oblicua y rasante, de forma que no permitiría apreciar en él posibles problemas de planta o efectos, lumínicos ni de otro tipo.

A partir de esta suspicacia interna, retomé dos detalles que, éstos sí, desde siempre me habían chocado: Por un lado, el pequeño tamaño y la extraña disposición de los supuestos asientos, ya que un rey de dominios inabarcables podría ciertamente haberse hecho labrar un espacio, si no más cómodo, al menos algo más ancho, dada la amplitud de la ropa usual en la época, y de la que sabemos que él mismo vestía; y, por otro, el número de oquedades intencionadas que, por aquí y por allá, se podían observar. Dando por buenas estas incoherencias, me planteé ya una investigación más a fondo, que me exigió una costosa navegación bibliotecaria entre la ingente literatura acerca del monasterio y su construcción, desde los documentos más antiguos (cédulas e instrucciones del propio Felipe II, relatos de Jean de l´Hermite, Fray Josef de Sigüenza o Rubens), a los análisis más recientes de Prieto Granda, Bustamante, Sánchez Meco o Cano de Gardoqui.

Estas búsquedas y lecturas me permitieron comprobar que, en efecto, no se podía encontrar una sola referencia de época acerca de la famosa “Silla”: El rey venía aquí a la finca de “La Herrería” (el nombre del predio en cuyo interior se alza el imponente monolito) a cazar o a pasear. Pero cuando quería observar el avance de las obras subía siempre a Abantos o a San Juan, lo que resulta lo más lógico, ya que ambas alturas están mucho más cercanas y casi a pico sobre el edificio, como se puede en efecto observar por el punto de vista elegido para casi todas las láminas antiguas que existen de él.

Simultáneamente, una larga rebusca de láminas, dibujos y fotos antiguas me permitió encontrar algunas que permitían apreciar el aspecto tan viejísimo y desgastado que, antes y después de 1903, presentaban las dobles escalerillas, y toda la plataforma en general. En efecto, los sucesivos acondicionamientos del lugar, y los muchos retalles, retoques, rellenos y emplastos en el granito, han ido enmascarando con el tiempo el entonces muy vetusto aspecto del conjunto, que comenzó a recordarme con fuerza los muchos santuarios rupestres con altares escalonados y oquedades que distintos pueblos prerromanos de estirpe céltica tallaron en muchos lugares de la mitad norte peninsular para rendir culto y ofrecer holocaustos a sus dioses.

La búsqueda de paralelos no me fue difícil, porque acababa de dedicar unos años (1987-1997) al estudio de otros aspectos del mundo céltico, y tenía recientes las visitas y lecturas de lugares con este tipo de altares, como la antigua Ulaca (Solosancho), El Raso (Candeleda, también en Ávila) o Panóias (Vila Real, Portugal, reestudiado hace pocos años por mi maestro en Heidelberg, Géza Alföldy). El complejo de Panóias, orientado al N-NE como en El Escorial y que tiene el mayor de sus altares con la misma curiosa forma abarquillada que tiene éste (como también los de Novás, Portela o Vilar de Perdices), lo creo de particular interés porque conserva varias inscripciones romanas del siglo III d.C. que explican el rito sacrificial correcto que se debia practicar en cada una de las diversas oquedades: inmolación de la víctima, desangración de la misma, incineración de las entrañas, quema de otros miembros, mezcla de líquidos, lavados lustrales, etc.

Cuando pasé a considerar ya el conjunto como un locus sacer o lugar sagrado antiguo, posiblemente del pueblo vetón en su zona de contacto con los pueblos carpetanos, otros indicios presentes en la zona –y de lo más sugestivos si tratamos de alinearnos con la mentalidad antigua– creo que vienen a reforzar mi hipótesis: su carácter fronterizo (a través del paso de Las Machotas y del Puerto de la Cruz Verde), su altura y orientación tan adecuadas, su posición dentro de un impresionante circo granítico natural, más la inmediatez en el lugar de una “piedra caballera” que presenta unas inquietantes formas, se mire de frente o de lado.

Esta enorme piedra que, cuando uno se fija bien, es la que en realidad preside la explanada central desde su milagroso y milenario equilibrio, no pasa de ser para nosotros, que vivimos inmersos en una cultura plena de conocimientos científicos, más que una curiosidad geológica. De hecho, no he encontrado una sola referencia a ella en otro sentido en las distintas descripciones publicadas sobre el lugar. Pero si intentamos verla a través de la mirada de los antiguos, habremos de reconocer que ellos podían ver en ella una doble señal sagrada de la divinidad que habitaba en aquella cima rocosa, ya que de frente muestra toda la fiereza de una divinidad guerrera, y de lado recuerda claramente el perfil de una rapaz grande, sea buitre, águila u otra semejante, aves mensajeras, representantes y mediadoras de los antiguos dioses, que de verdad anidaban todavía (según diversas fuentes del XVI al XVIII) en los altos riscos justamente llamados de "Abantos" (*), los cuales, como aún podemos comprobar, se hallarían directamente enfrente del altar. En todo caso, los más escépticos deben saber que he podido encontrar diversos y muy convenientes paralelos para ambas imágenes y usos, algunos en zonas dolménicas del norte de Europa.

A estos indicios, ya bastante elocuentes de por sí, hay que añadir todavía la abundancia natural en todo el entorno de los robles (los árboles más sagrados para los célticos), la frecuente caída de rayos sobre esta elevación (debida, como hoy sabemos, a las mineralizaciones férricas de esta altura), la posibilidad de ritos adivinatorios gracias justamente a las rapaces vecinas, el rodear la zona un bosque espeso de caza mayor –que tenía osos y jabalíes y ya era citado, hacia 1345, en el Libro de la Montería de Alfonso XI–, la presencia de setas alucinógenas y, por supuesto, una extraordinaria abundancia de aguas cristalinas (aún hoy quedan por allí las fuentes de la Prosperidad, de la Ermita, del Seminario, de las Arenitas, de los Capones...).

Pude, por último, reconocer, no muy lejos de “la Silla”, los restos de otro posible altar, que da la sensación de ser más viejo y que pudo ser el antecesor del que hoy podemos contemplar. Quizá fuera la pérdida de la memoria de su significado o de su uso durante la época romana, lo que salvara a “la Silla” de su destrucción intencionada por los primeros cristianos, pues aquel tipo de prácticas estaba proscrito –bajo amenaza de grandes penas– en los cánones de los concilios toledanos XII y XVI, a fines del siglo VII d.C.

No deja de ser notable que haya en el mismo término de El Escorial otros afloramientos graníticos con escaleras y/o iguales “sillas”abarquilladas, como el llamado “Mirador del Rey”, o el “Canto de Castejón”, donde los príncipes solían aprender a disparar, de varios de los cuales queda el recuerdo epigráfico, allí mismo grabado. Entre estos peculiares "cantos" hay relaciones visuales y de orientación bastante evidentes.

La suma de tantos indicios parece que permite sostener la hipótesis de que la que hace tanto tiempo conocemos como “Silla de Felipe II” fue en realidad un santuario vetón de sacrificios. Intentando saber más o menos a qué divinidad podía estar dedicado, al margen de lo que la pura intuición me podía sugerir, recordé la relativa vecindad del hallazgo, hacia 1861, de un ara romana consagrada a Mars Magnus, “el Gran Marte”, el dios de la guerra. Cuando se tiene presente el terrorífico aspecto frontal de la piedra caballera ya citada, no parece arriesgado suponer entonces que en estas alturas se rendía culto al Marte vetón.

Todo ello, y el carácter tan popular del monumento, me decidió a presentar un avance de los resultados, a comienzos de abril de 1999, de forma más pública de lo habitual (**). El eco en la prensa fue grande y de agradecer (aunque en varias de las transcripciones periodísticas me costó trabajo reconocer mis propias palabras e ideas). Ahora está en marcha el más pesado trabajo de la presentación científica, que debe de ir –e irᖠsólidamente apoyada. Debería seguirse también alguna actuación, de la Comunidad de Madrid, del Patrimonio Nacional o del Ayuntamiento de San Lorenzo, para una mejor protección y explicación del lugar. Quizá alguna futura prospección o excavación en el entorno pueda probar alguno de los aspectos propuestos, aunque lo considero por lo menos difícil.

Entre 1500 y 2000 años podemos envejecer ahora la sólida fama de El Escorial como lugar consagrado a una divinidad. Lo que ya nunca sabremos es si cuando Felipe II decidió poner este Real Sitio bajo la advocación del primer mártir hispano –San Lorenzo–, por haber ganado en su festividad la famosa batalla naval de San Quintín, el 10 de agosto de 1557, o cuando eligió el día de San Jorge, casualmente guerrero y matador de dragones, para poner la primera piedra del Monasterio, el 23 de abril de 1563, sabría o no que, muchos siglos antes, otro dios de la guerra ya había recibido allí mismo unas muy distintas ofrendas y oraciones... En todo caso, confío en no haber contribuido a la destrucción de un mito, sino acaso sólo a su renovación.

* * * * * *

DENUNCIA ECOLÓGICA Y PATRIMONIAL

Sería un crimen por mi parte desaprovechar esta ocasión, y la estupenda plataforma que supone Celtiberia.net, desde mi –y nuestra– obligación de defender el Patrimonio, para denunciar el triple y grave peligro que, en estos mismos momentos en que sois tan amables de leer esto, están corriendo los entornos de San Lorenzo de El Escorial y El Escorial, a causa de decisiones políticas y urbanísticas que no parecen detenerse incluso ante uno de los hitos históricos más importantes de nuestro país, ante el territorio que enmarca uno de los más famosos conjuntos históricos y paisajísticos del planeta, aquello que ningún turista que viaja a Madrid deja de visitar, pero que nosotros mismos no protegemos como debiéramos.

En 1984, en efecto, la UNESCO declaró Patrimonio Mundial de la Humanidad tanto “el monasterio” como “el Sitio” (http://whc.unesco.org/pg.cfm?cid=31&id_site=318). En el expediente de esta decisión consta expresamente esto que copio: “The Committee called the Spanish authorities' attention to the importance of strictly protecting the natural environment which is inseparable from this monument." (ver http://whc.unesco.org/archive/repcom84.htm#318).

Estamos hablando de la Octava Maravilla del Mundo. Pues bien, allí, bien cerca de ella, están pasando ahora mismo estas cosas:

1) Por un lado hemos de recordar el extraño incendio que hubo hace no mucho (verano de 1999) en el propio monte de Abantos. En efecto, la ladera está ya amenazada por el hormigón, gracias a una legislación permisiva que ningún Gobierno nacional parece querer cambiar. Si tras uno de estos incendios se prohibiera construir en 50 años, permitiendo al monte recuperarse, se acabarían buena parte de ellos en sitios tan “sospechosos” como éste. Pero, mientras esto no se legisle, debe prohibirse aunque sea localmente (véase una foto de las construcciones escalando el monte en http://www.sanlorenzoescorial.com/alrededores/abantos.htm).

2) Está a punto de subastarse en subasta pública nada menos que la finca de “La Granjilla”, que formó una parte importante del Real Sitio (está hacia el E. del monasterio) y fue a parar en un determinado momento, hace mucho, a manos privadas. Por su pertenencia original a La Cerca de Felipe II, el Estado debería personarse en la subasta y pujar por ella, impidiendo que sea comprada por particulares que vayan a construir en ella algún complejo hotelero o algo peor. Hay que decir que esta finca tiene verdaderas maravillas en su interior, un enorme estanque con una isla en él, otro canto similar a los aquí descritos, y diversos restos arqueológicos (detalle éste que no he podido comprobar por no estar permitido el acceso).

3) Y, por si no fuera suficiente la superpoblación que ya soportan la Sierra Oeste de Madrid, todos sus pueblos y ambos Escoriales, el de Abajo quiere urbanizar la hermosa zona de Campillo-Monasterio, entre El Escorial y Villalba, embuchando, embutiendo allí (y los vocablos en este caso no pueden ser más exactos) nada menos que 7.000 (he dicho siete mil) nuevas viviendas. Puede imaginarse el efecto que esto causará, no ya de presión sobre Villalba mismo (que cualquier día terminará explotando), sino cómo romperá por completo la vista de la Sierra de Guadarrama (es el único sitio desde donde aún se puede tener una visual completa de la Sierra), y la parte aún virgen de lo que la UNESCO declaró que se debía proteger. Y no estará de más recordar que “Monesterio” perteneció a Rodrigo Manrique, conde de Paredes y padre del poeta Jorge Manrique, siendo luego Real Sitio de Isabel la Católica, y que no muy detrás en abolengo histórico se queda la finca “Campillo”, que fue a su vez Real Sitio de Enrique IV de Trastámara, Rey de Castilla. En ambos lugares, por supuesto, hay también bastantes restos arqueológicos.

Hay un grupo, utópico y por ello honesto, que quiere atajar estos desmanes especulativos, liderado de forma esforzada y eficaz por D. Andrés Magaña (***). También otras asociaciones ciudadanas de El Escorial están en la lucha, escritores, profesores, profesionales de todo tipo, y la Asociación DP-PHISNA (Defensa y Promoción del Patrimonio Histórico y Natural), que preside el periodista D. Ricardo Fanjul. Pero, como comprobaréis por la prensa, no se nos deja oír mucho las voces de protesta. A ver si desde aquí podemos echarles una mano. Os agradecería por ello que visitárais los sitios web donde se explican de forma muy detallada los destrozos que se pretende evitar, y las leyes que estas decisiones políticas vulneran, que parecen demasiado torpes para ser simples errores.

www.patrimonio-mundial.com/ escorial/iberica2000-camelotescorial.pdf
http://www.iberica2000.org/Es/Articulo.asp?Id=2282

Y, si os convence lo que en ellas se expone, que apoyéis por favor con vuestra acción y vuestras quejas y firmas las peticiones a los poderes públicos para evitar la devastación definitiva de El Escorial y todo su entorno. Porque está claro que no hay fiscal ni tribunal que actúe en esto de oficio, como debería esperarse de daño tan grande al patrimonio, no ya nuestro, sino de toda la Humanidad.

En definitiva, no vamos a ser menos que el propio Felipe II, con cuyas frases al Consejo de Castilla quisiera terminar este artículo. Ellas están grabadas en una tabla de bronce que Patrimonio Nacional sujetó al granito de su “ex Silla”, a demasiada altura como para que nadie la pueda leer bien, pero que son estupendas, a la vez que las veo tristemente premonitorias de nuestros tiempos:

"Una cosa deseo ver acabada de tratar, y es lo que toca a la conservación de los montes y aumento de ellos, que es mucho menester y creo que andan muy al cabo*. Temo que los que viniesen después de nosotros han de tener mucha queja de que se los dejemos consumidos y plegue a Dios que no lo veamos en nuestros días" (Felipe II, en 1582)

*Muy agotados. En efecto, para la construcción del propio monasterio se habían hecho muchas talas. Pero el rey es consciente del delito que cometería contra las generaciones futuras dejando los montes pelados, y ordena su reforestación inmediata. Una conciencia ecológica bien ajena a buena parte de nuestros actuales políticos...

(*) DRAE: Abanto. 2. m. Ave rapaz semejante al buitre, pero más pequeña, con la cabeza y cuello cubiertos de pluma, y el color blanquecino. Es muy tímida y perezosa, se alimenta de sustancias animales descompuestas, vive ordinariamente en el África septentrional y pasa en verano a Europa. 3. m. Cualquier otra ave de la familia de los buitres.

(**) Un avance de esta investigación se presentó por primera vez como conferencia dentro del ciclo “Instituto Arqueológico Alemán-Universidad Autónoma de Madrid”, en abril de 1999. Fue publicada en forma de artículo en el diario ABC, y en la revista “Cantoblanco de la UAM (en versión on-line: www.uam.es/informacion/ gprensa/cantoblanco/cantoblanco7.pdf , mayo de 1999), junto a diversas notas de prensa en distintos medios. Recientemente, en el marco de las I Jornadas para la Defensa del Patrimonio de la Comarca Noroeste de Madrid (Torrelodones, 13 de mayo de 2005), lo presenté, comentando otros conjuntos similares del mismo término escurialense, con una breve alusión a la “Piedra Escrita” de Cenicientos (Madrid), otro lugar sagrado de tipo fronterizo, aunque en este caso romano.

Está en fase de terminación el artículo científico extenso, que D.m. será publicado en la revista Complutum, agradeciendo la gentil invitación para ello que en su día me hizo el excelente colega y amigo Martín Almagro Gorbea.

(***) Andrés Magaña - Proyecto Camelot Escorial
escorial_sostenible@hotmail.com
Parque Real BL5-504, 28280 El Escorial, Madrid
Telf. 918902149.

Otros sitios web de interés

-Lista de monumentos españoles que son Patrimonio de la Humanidad:
http://www.patrimonio-mundial.com/escorial/descripcion.htm
-Magníficas fotos del valle desde Abantos:
http://sapiens.ya.com/jrcuadra/sendas/avantos/index.htm
-Láminas antiguas (muy interesante la que presenta una vista oblicua durante las obras): http://www.upv.es/claraboya/report/enzo.htm
-Espléndidas fotos, incluída una ampliación del escudo de armas de Felipe II:
-http://www.fuenterrebollo.com/Sala-Reyes/escorial.html
Para las teorías sobre el “salomonismo” del monasterio, pero incluyendo también una gran cantidad de documentación y fotografías de casi todos los demás temas:
-http://sapiens.ya.com/jrcuadra/index.htm
-http://sapiens.ya.com/jrcuadra/jr-0.htm
Una buena galería de fotos:
-http://www.sanlorenzoescorial.com/galerias/galegraf03.htm

**Artículo completo con las fotografías de referencia en Celtiberia.net:
http://www.celtiberia.net/articulo.asp?id=1325"

Reconstruyen en México rostro de mujer que vivió hace 3.500 años. “La dama de Tlacojalpan”

Reconstruyen en México rostro de mujer que vivió hace 3.500 años. “La dama de Tlacojalpan”

Foto: El rostro reconstruido de una mujer que vivió hace 3.500 años y cuya osamenta fue descubierta en el estado mexicano de Veracruz. (EFE)

SUPONEN QUE LA MUJER FUE UNA DIRIGENTE DE SU COMUNIDAD

El rostro de una mujer que vivió hace 3.500 años y cuya osamenta fue descubierta en el estado mexicano de Veracruz fue reconstruido por el equipo de forenses que investiga los crímenes de mujeres en Ciudad Juárez.

La osamenta, bautizada por los antropólogos como "La dama de Tlacojalpan", fue encontrada en la cuenca del río Papaloapan, en el estado de Veracruz, en una de las mayores urnas funerarias halladas en esta región.

El experto del Instituto de Investigaciones Histórico Sociales de la Universidad Veracruzana (UV), Pedro Jiménez Lara, quien estuvo al frente de las excavaciones, afirmó a EFE que su enterramiento denota que esta mujer fue integrante de la clase dirigente de su sociedad.

La reconstrucción de su rostro fue llevada a cabo a través del uso de resinas por el mismo equipo forense que investiga las muertes de mujeres en la localidad fronteriza con EE.UU. de Ciudad Juárez.

El Departamento de Periciales de la Procuraduría General del Estado de Chihuahua, al frente de la doctora Leonor Mata, logró en tres meses la reconstrucción de su rostro a través de las mismas técnicas usadas en las investigaciones de Ciudad Juárez, donde han sido asesinadas cerca de 400 mujeres desde 1993.

La "La dama de Tlacojalpan" fue encontrada dentro de lo que parece una necrópolis, cuya cultura originaria se desconoce y en la que también se hallaron las osamentas de seis niños.

Junto a los restos de la mujer se encontró una importante ofrenda que incluía un collar de conchas de mar, con más de 60 piezas y algunos pectorales.

"Sabemos que este tipo de entierros solo se da en la élite del momento y por eso vemos que es importante lograr la restitución facial para identificar los rasgos físicos y poder tenerla en exhibición en un museo", explicó Jiménez Lara.

Durante las excavaciones se determinó que el pueblo al que pertenecía "La dama de Tlacojalpan" estaba dedicado al cultivo de especies marinas.

Las excavaciones, que incluyeron antropología acuática, descubrieron restos arqueológicos en una extensión de seis hectáreas en los márgenes del río Papaloapan, viviendas hechas de barro y en medio de ellas una especie de lago alimentado por agua de la cuenca del río, donde cultivaban camarones.

Los vestigios encontrados en esa zona abarcan un amplio periodo que va desde los 1.800 años antes de Cristo hasta la conquista española.

Para el investigador, el pueblo que habitó esta zona fue uno de los primeros que en tierra firme se dedicó a la piscicultura de especies marinas en América.

Fuente: Diario ABC Color Digital, Veracruz( México), Agencia EFE. 26 de mayo de 2005
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