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Perú. Hallan muro principal de Cahuachi

Perú. Hallan muro principal de Cahuachi

Foto: Imponente estructura. El enorme muro de adobe enlucido con diversos motivos nasca aporta grandes luces acerca de la arquitectura de estos antiguos peruanos. El arqueólogo Giuseppe Orefici confía en que el próximo año esta construcción quedará totalmente desenterrada.

Reportaje Fotográfico

UN NUEVO GRAN PASO

Lo que sería una de las principales estructuras del llamado templo escalonado fue hallada recientemente por el equipo de investigadores encabezado por Giuseppe Orefici.

Un conjunto de incisiones y frisos que representan un doble escalonado y que están grabados en un muro de casi cinco metros de alto por unos veinticinco metros de largo acaba de ser puesto al descubierto en el centro ceremonial de Cahuachi por el equipo de investigadores que trabaja bajo la dirección del arqueólogo italiano Giuseppe Orefici.

"El conjunto de grabados que también simboliza el modelo arquitectónico de esta milenaria cultura que habitó el extenso desierto de Nasca ha sido hallado en óptimo estado de conservación, de la misma manera que el enlucido del imponente muro de barro", afirmó el investigador italiano.

En toda la costa sur del país no existe un monumento con estas características, afirma Orefici, quien ha denominado a esta estructura como el templo escalonado, ya que por las evidencias encontradas en la zona, como ofrendas musicales y de alimentos, se puede señalar que se trató de un sector de la gran pirámide de Cahuachi, que daba acceso a una zona especial de culto.

Este imponente muro, que en su estructura original alcanzaba los cinco metros de altura, de los cuales 4,80 metros se encuentran en perfecto estado de conservación, podría constituir la fachada o pared principal que daba ingreso a la gran pirámide de Cahuachi.

PUERTAS Y VENTANAS

"Además del conjunto de frisos, se hallaron también puertas y ventanas de acceso junto a otras aberturas que se comunicarían con grandes habitaciones, las cuales aún permanecen sepultadas por arena. Por eso, se continuará el próximo año con los trabajos de excavación para conocer el interior del templo escalonado", adelantó el arqueólogo. Se espera que este trabajo de investigación recién pueda reanudarse en el segundo semestre del año 2006.

Junto con este nuevo hallazgo, que ratifica una vez más el amplio dominio arquitectónico que alcanzaron los nascas, se ha logrado desenterrar también los restos de dos nuevas plazas hundidas a casi cinco metros del nivel del piso. También fueron liberadas de la arena unas tres habitaciones de gran tamaño que guardaban un patrón frecuente en Cahuachi: la existencia de ofrendas de antaras de gran tamaño, pero destruidas adrede que fueron dejadas en las esquinas de estos ambientes junto con ollas y ceramios cuyo contenido aún es desconocido para los investigadores.

"Los techos de estas estructuras, así como las puertas y ventanas son sostenidos por resistentes maderas de guarango y cañas entrecruzadas con sogas de lana de llama y algodón que han soportado la presión de los adobes que forman el templo escalonado", argumenta Orefici.

REANUDAN TRABAJOS

Los trabajos de consolidación del muro nasca, donde está representado este conjunto de frisos, concluyeron ayer y estuvieron a cargo del conservador Ángel Alfaro.

"Se espera reanudar estos trabajos el próximo año y en esa ocasión se intentará dejar al descubierto los otros dos lados que forman parte de todo el muro a fin de consolidarlos e incluirlos dentro del nuevo y atractivo circuito turístico de Nasca", estimó el investigador Orefici.

Paralelamente y en esa misma temporada se debe proseguir con los trabajos de restauración de la gran pirámide y de sus siete niveles arquitectónicos hasta el momento conocidos, a fin de mostrarla en toda su majestuosidad a los visitantes, posiblemente en el 2011.

PARA RECORDAR

Como se recuerda, en agosto pasado quedó al descubierto esta imponente estructura de barro que habría sido habitada en determinados épocas del año por la casta sacerdotal de los nascaa. Al parecer, la misma que planificó los dibujos de las pampas.

La gran pirámide, que representa la estructura más importante de las 34 que levantaron los antiguos nascas en los 24 kilómetros cuadrados que comprende la zona arqueológica de Cahuachi, fue el principal centro ceremonial de esta milenaria cultura. Hasta este centro de culto arribaba la población para expresar diversos cultos, realizar ceremonias y ritos religiosos, así como conjuros y pagos a sus dioses.

En los últimos meses, la labor de los arqueólogos ha dado mucho que hablar pues, se han realizado hallazgos que, en algunos casos, han esclarecido nuestro pasado y en otros sorprendentemente lo han cambiado.

Las cifras

250.000 dólares es la inversión anual que demandan los trabajos de excavación en el Centro Ceremonial de Cahuachi.

70 personas, entre arqueólogos, investigadores de cuatro especialidades y personal obrero, trabajaron entre junio y el 3 de diciembre en Cahuachi.

20 años han pasado desde que la primera expedición investigadora llegó a Cahuachi y dio con las primeras evidencias de este centro de importancia mundial.

3.500 metros cúbicos de arena debieron ser removidos en los últimos 23 años de investigación en Cahuachi.

36 familias del sector de Cahuachi colaboran en las excavaciones que realiza el equipo de Orefici.

400 metros cuadrados por cinco metros de profundidad abarca una de las plazas encontradas recientemente.

Reacciones

"El hallazgo de este muro con un conjunto de frisos conservados confirma la refinada técnica que conocieron los antiguos pobladores de Nasca. Esta técnica les permitió edificar monumentales obras como la gran pirámide y ahora el templo escalonado". Josué Lancho Rojas, Historiador

"Es el primer hallazgo con esta simbología geométrica que puede representar el modelo arquitectónico de esta cultura. El conjunto de frisos encontrados es una nueva evidencia de la iconografía nasca y que también destaca en sus ceramios".
Rubén García Soto,

Falta dinero para investigaciones

Con el aporte de los esposos Antonini de Italia, así como del Ministerio de Asuntos Exteriores Italiano ha sido posible continuar este año con las investigaciones en Cahuachi. Cuando se retiró TIM del país se perdió su apoyo económico.

El equipo que dirige Orefici inicia sus trabajos de gabinete la próxima semana con la colaboración del antropólogo físico André Brusccini y la musicóloga Ana Crusinski, junto con un nuevo grupo de geólogos.


Fuente: José Rosales Vargas / El Comercio, Perú, 4 de diciembre de 2005
Enlace: http://www.elcomercioperu.com.pe/EdicionImpresa/Html/2005-12-04/impNacional0414588.html

México. Comienza a revelarse el misterio de la Reina Roja de Palenque

México. Comienza a revelarse el misterio de la Reina Roja de Palenque

La Reina Roja descubierta hace diez años en un templo de Palenque, zona arqueológica maya del sureste de México, pudo haber sido la esposa del Rey Pakal II, aseguró hoy la arqueóloga mexicana Vera Tiesler.

"El equipo de investigación sobre la Reina Roja ha llegado a la conclusión preliminar, que los restos pueden corresponder a Tzakbu Ajawm, la esposa de Pakal II, gobernador de Palenque entre los años 615 y 684 de nuestra era", indicó la arqueóloga.

Tiesler, profesora de la Universidad Autónoma de Yucatán, destacó que si se prueba la identidad de la Reina Roja, habrá perspectivas nuevas para comprender su vida, su papel como mujer, guardián en la línea dinástica y sobre todo su labor al lado de este jerarca tan ilustre.

Un equipo multidisciplinario se ha encargado de hacerle estudios de epigrafía, arqueología convencional y física, de ADN y radiocarbono, con el fin de aportar información sobre la vida, identidad, aspecto físico y la muerte de la Reina Roja, precisó.

Tiesler y el equipo de investigación de la Reina Roja presentaron anoche en el Museo de la Bola de la capital mexicana el documental "La Reina Roja, Un misterio maya", producido por Discovery Channel y que será transmitido el próximo 4 de diciembre.

El documental presentará a tres mujeres importantes en la realeza de Palenque y candidatas a ser la Reina Roja: Yohl Ik Na, primera mujer que gobernó Palenque; Zaj Kuk, madre de Pakal II, y Tzakbu Ajaw, la esposa de este rey, aunque el documental se apega a las conclusiones preliminares de que la Reina Roja es Tzakbu Ajaw.

Tiesler informó de que el documental, dirigido por el cineasta mexicano Carlos Carrera, relata el hallazgo de la Reina Roja el 1 de junio de 1994 y los nuevos descubrimientos sobre la historia dinástica de la sociedad palencana.

Arnoldo González, jefe del equipo de arqueólogos que descubrió a la Reina Roja, dijo que aún se trabaja en los restos de la reina, en los de los dos personajes sacrificados a su lado, y en el atuendo, la máscara de malaquita y toda la ofrenda mortuoria.

La Reina Roja tuvo un alto estatus y debió desempeñar un papel fundamental dentro del linaje real, por el hecho de haber sido inhumada en un complejo próximo al Templo de las Inscripciones donde se encontró la tumba del rey Pakal, precisó.

La Reina Roja fue amortajada con cinabrio, un mineral rojo y pesado compuesto por mercurio, de ahí su nombre. Se presume que era una mujer de entre 40 y 45 años, de un metro y medio de altura, aquejada de osteoporosis.

Palenque tiene un papel crucial en el estudio de la historia y la religión de los mayas, ya que no sólo convirtieron su territorio en una capital regional en el siglo VII, sino que fomentaron el arte, como lo muestran los textos labrados y monumentos de piedra en los que dejaron plasmada la historia dinástica.

Fuente: Agencia EFE / Vanguardia.com, México, 30 de noviembre de 2005
Enlace: http://srv2.vanguardia.com.mx/hub.cfm/FuseAction.Detalle/
Nota.498867/SecID.29/index.sal


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Verán millones por TV la historia de la Reina Roja

La historia del descubrimiento y las hipótesis sobre quién es el enigmático personaje conocido como la Reina Roja de Palenque son llevadas a la televisión a través de una producción de Discovery Channel, un especial en el que diversos arqueólogos y científicos hablan de uno de los más fascinantes descubrimientos de la civilización maya.

Si bien el especial de dos horas de duración no aporta información novedosa a la ya conocida sobre los restos de mujer que fueron hallados en 1994, en el interior del Templo XIII de la Zona Arqueológica de Palenque, Chiapas, sí apuesta a difundir masivamente la historia.

Los restos óseos de la Reina Roja quien en un principio fue llamada la Dama Roja fueron encontrados dentro de un sarcófago, al interior de un templo maya localizado a un costado del Templo de las Inscripciones, donde el arqueólogo Alberto Ruz Lhuillier descubrió el sarcófago de Pakal II, hace 50 años. Por este motivo, desde 1994 se ha mencionado la posibilidad de que la Reina Roja sea una pariente cercana del monarca más importante de Palenque: Pakal II, aunque no se ha podido comprobar por la ausencia de glifos e inscripciones.

Una conclusión preliminar, como lo anunció la doctora Vera Tiesler Blos durante la cuarta Mesa Redonda de Palenque, realizada en 2002, es que la Reina Roja puede ser la esposa de Pakal II, Tzakbu Ajaw.

Sin embargo, el hecho de que los restos de la Reina Roja estuvieran impregnados de rojo cinabrio sustancia mineral que era untada al cuerpo de los nobles antes de ser depositados en la tumba no permitió la obtención del ácido desoxirribonucleico (ADN) para determinar su parentesco con Pakal II.

"Como parte de la antropología física y más recientemente de la bio arqueología, los estudios osteológicos y dentales ahora tienen un lugar bastante establecido dentro de la investigación de los personajes históricos. De este modo, la interpretación bioarqueológica, conjunta con el registro material, la epigrafía e iconografía, permiten una recreación asombrosa de la vida y muerte de la nobleza prehispánica, que cada vez dista menos de la que se conoce de la antigua nobleza europea", explica Tiesler, investigadora de la Universidad Autónoma de Yucatán.

Durante la investigación que ha realizado Tiesler, en conjunto con el antropólogo físico Arturo Romano y el especialista en morfología dental Andrea Cucina, ha recurrido a la reconstrucción de la fisonomía facial de la Reina Roja, tratando de identificar aquellos rasgos distintivos para después compararla con la imaginaria femenina de Palenque y encontrar personajes que podrían mostrar semejanzas. También compararon el tratamiento mortuorio de la Reina Roja y Pakal, e iniciaron una serie de estudios especiales, como los de ADN y Carbono 14, entre otros.

Michela Giorelli, directora de producción y desarrollo de Discovery Networks, señaló que el documental (estructurado como un triller) Reina Roja, un misterio maya , es la producción original más ambiciosa desde que se lanzó Discovery Channel en América Latina. "Lo digo no sólo por el esfuerzo creativo sino por el nivel de investigación científica. Discovery Channel patrocinó varias de las investigaciones que se van a ver en el programa y aportó mucho para entender más lo que es la cultura maya".

"Se hicieron muchas entrevistas, filmaciones en laboratorio, en la zona arqueológica de Palenque y muchas recreaciones dramáticas. Casi un 60 por ciento fue recreación histórica muy auténtica, en el set siempre estuvo presente un asesor histórico", señala Giorelli.

Ninguno de los ejecutivos de Discovery quiso revelar cuánto se invirtió en las investigaciones y en la producción del documental, sólo expresaron que fue "una inversión muy grande".

El arqueólogo del Instituto Nacional de Antropología e Historia, Arnoldo González, encargado del Proyecto Arqueológico Palenque y quien actualmente prepara un libro sobre el resultado de sus investigaciones sobre la tumba de la Reina Roja, dijo que a poco más de 10 años de su descubrimiento, la Reina Roja ha comenzado a revelar parte de su misterio.

Reina Roja, un misterio maya es una producción de Alameda Films, bajo la dirección del cineasta mexicano Carlos Carrera. Investigación: Vera Tiesler, la arqueóloga Fanny López, el antropólogo Arturo Romano, los arqueólogos Arnoldo González y David Friedel, así como el epigrafista David Stuart.

Fuente: Miguel Angel Ceballos / El Universal, 4 de diciembre de 2005
Enlace: http://estadis.eluniversal.com.mx/cultura/46383.html


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La reina roja. Traducción de "The Red Queen"

Por Arnoldo González Cruz
Instituto Nacional de Antropología e Historia

Proyecto Arqueológico Palenque, Chiapas, México

Palenque fue construido sobre las primeras estribaciones de la sierra oriental de Chiapas. Era una vasta ciudad que contaba con una superficie aproximada de 16 kilómetros cuadrados. Mas de 800 estructuras, entre templos, plataformas, basamentos, palacios, puentes, acueductos y unidades habitacionales, se adaptaron a la topografía del terreno, siguiendo un trazo general en dirección este-oeste a lo largo de la ladera baja de la serranía.

Esta antigua ciudad giraba entorno a lo que conocemos hoy como la Gran Plaza, espacio casi rectangular limitado en los costados este, oeste y sur por conjuntos arquitectónicos mayores y que ha sido considerado como el corazón de las actividades político-administrativas de la ciudad. En el extremo este se ubica una construcción colosal conocida como El Palacio, y en cuyo interior edificios alrededor de patios interiores que conforman un complejo grupo de espacios abiertos, corredores, galerías subterráneas, drenajes y una torre que debió servir como observatorio. Esta gran estructura es el resultado de un sinnúmero de transformaciones arquitectónicas ocurridas a lo largo de 400 años.

En el extremo oeste se levanta un basamento piramidal, hoy sin explorar y con su templo derruido, conocido como Templo XI; a su vez la parte norte limita con anchas escaleras que daban acceso a la Gran Plaza y que arrancan desde una plataforma baja. Finalmente en el lado sur y cubriendo mas de la mitad de la longitud de la Gran Plaza, se extiende una inmensa plataforma resultado de las modificaciones realizadas a las faldas de un cerro que circunda la plaza, para construir cuatro estructuras conocidos como EI Templo de las Inscripciones, el Templo XII-A, el Templo de la Calavera y el Templo XIII.

Desde la temporada 1993 concentramos los trabajos en la Gran Plaza donde intervenimos a nivel de conservación el Templo de las Inscripciones y el Palacio. Durante la temporada 1994 se realizó la exploración y restauración del Templo de la Calavera, el Templo XII-A y el Templo XIII.

Durante estos procesos de trabajos fue posible recuperar información arqueológica de este sector, entre los que destaca el hallazgo de una tumba en el interior del Templo XIII que por haber sido localizada al interior de un sarcófago, dentro de una cámara mortuoria en el interior de un complejo arquitectónico de grandes dimensiones y de gran calidad en su ejecución, nos permite considerarla como una de las tumbas más ricas hasta entonces descubiertas después de la tumba del Templo de las Inscripciones y que hoy conocemos como el Templo de la Reina Roja.

Exploraciones en el Templo XIII: Las referencias alusivas al Templo XIII son escasas y escuetas. La razón principal es que el templo se encontraba totalmente derruido desde siglos atrás y no llamó la atención de los primeros visitantes y exploradores que visitaron el sitio a finales del siglo XVIII y la primera mitad del siglo XIX. No es sino hasta el año de 1889 cuando Alfred P. Maudslay, en su levantamiento topográfico del sitio, nos muestra por vez primera la ubicación y topografía del templo y quién lo asigna con el número XIII.

En la visita que realiza Frans Blom en 1923 nos deja una pequeña mención: "Al O. del Templo de las Inscripciones encontramos dos estructuras, de las cuales la número XII (más bien se refiere al XIII) es un montículo sobre una terraza en un nivel un poco mas bajo del nivel del Templo de las Inscripciones. El otro edificio queda todavía un poco más al O. y consiste en un templo de corredores paralelos. Solo la parte E. del edificio está conservada (Blom, 1991: 142-143)."

En 1954 Alberto Ruz Lhuillier inicia trabajos de exploración y consolidación del templo, dejando intacto el basamento que lo sustenta. El edificio ofrece todos los rasgos arquitectónicos del tradicional templo palencano. Dichas características incluyen un pórtico de tres entradas y una crujía interna dividida en cuarto central y dos laterales. Durante los trabajosos de excavación en el pórtico descubrió una tumba saqueada en tiempos prehispánicos que contenía 25 cuentas de jadeita, restos de pintura verde y rojo; así como piezas dentarias y fragmentos de hueso sumamente deleznables (Ruz, 1958: 135).

Finalmente en 1973 Jorge Acosta concluye la esquina noroeste del Templo de las Inscripciones, interviniendo así mismo parte del primer y segundo cuerpo del basamento que sustenta el Templo XIII y que hacen esquina con las Inscripciones (Acosta, 1975).

El descubrimiento de la Tumba de la Reina Roja

Uno de los objetivos para llevar a cabo trabajos arqueológicos en esta estructura era conocer su secuencia constructiva y la forma como esta fue edificada sobre la falda del cerro que la circunda. Los trabajos se iniciaron con dos calas de aproximación, con la intención de localizar los cuerpos que conforman el basamento que lo sustenta y por otro lado, detectar su escalinata principal. Al continuar con la exploración de los dos primeros cuerpos iniciados por Jorge Acosta en 1973, fue posible localizar los restos de la escalinata principal totalmente desplomada. Al iniciar su limpieza, se detectó una pequeña puerta tapiada, sobre el paramento vertical del segundo cuerpo a unos 2.80 metros del nivel de la plaza.

Después de retirar las piedras que cubrían el acceso, se descubrió un angosto pasillo de seis metros de largo y con una orientación norte-sur, que conduce a una de las mejores crujías conservadas de Palenque. Todo el interior del recinto se encontraba despejado de escombro. La crujía, de 15 metros de largo y con una orientación este-oeste, fue realizada con grandes bloques de piedra caliza.

El extremo sur lo conforman tres aposentes, en donde el primero y el último se encontraban vacíos mientras que la habitación central se encontraba tapiado a partir de piedra perfectamente acomodadas y con un aplanado de estuco que aún conservaba resto de color negro. El dintel de piedra caliza nos indicaba que alguna vez tuvo función de habitación, antes de quedara sellado completamente. Un elemento que llama la atención, sobre la fachada que conforman estos aposentos, es una cornisa como remate del paramento vertical, realizado con varia capas de lajas a manera de gotero que recuerda a varios templos del sitio. Este se encontraba desplomado en algunas de sus partes y fue necesario reponerlo y restaurarlo parcialmente.

Al sureste y suroeste de la crujía se localizaron dos vanos completamente tapiados, mientras que en los extremos este y oeste de la crujía, se localizaron otros dos en las mismas condiciones. El estrecho pasillo, la crujía y los aposentos de los extremos presentan el clásico arco maya, característico de Palenque y de otros sitios mayas.

Sobre el extremo norte de la crujía se observan los grandes bloques de piedra caliza con el que fue construido. Lo más notable es la presencia, a la derecha de donde desemboca el estrecho corredor, de restos de un aplanado con huellas de manos humanas. Un elemento arquitectónico importante que hay que destacar, es que el estrecho corredor en una época anterior era mucho más ancho que las dimensiones actuales, tal como se observa en una junta arquitectónica en la cara interior de la crujía, y que su anchura coincide con el ancho del aposento central.

Toda este edificio interior se encontraba desprovistos de aplanado, con excepción de algunos restos en la parte superior e inferior de los aposentos.

A pesar del buen estado de conservación de la subestructura iniciamos, a principios de mayo de 1994, trabajos de liberación y consolidación en el exterior del Templo XIII, para evitar las constantes filtraciones de agua de lluvia al interior de la subestructura.

Lo que más llamaba la atención era los restos de carbón localizados al pie y en la parte superior de la banqueta del vano y el aposento sellado. Durante este proceso, muchos nos preguntábamos que había en el interior del mismo. Para salir de la duda y evitar conjeturas, decidimos hacer un corte estrecho en la parte superior izquierda del aplanado. Para ello fueron tomadas en cuenta muchas consideraciones antes de desmantelar una parte que nos permitiera ver el interior. Una de las preocupaciones, era la posible presencia de restos de decoración en la parte posterior del muro. Normalmente los entierros en el área maya y en otras regiones de Mesoamérica aparecen orientados norte-sur. Si este aposento hubiese sido reutilizado como cámara mortuoria, se corría el riesgo de dañar algún recubrimiento, ya que estaríamos excavando la parte norte del recinto. Se tomaron las precauciones necesarias y se realizó una horadación de 15 x 15 cm donde pudimos apreciar una de las tumbas mas ricas hasta entonces descubiertas en Palenque, después de la de Pacal.

Descripción de la tumba

A través de la perforación realizada se pudo observar un aposento perfectamente abovedado de 3.80 x 2.50 metros y donde casi de toda el área estaba ocupada por un sarcófago de forma rectangular realizado en piedra caliza. Al sur se observaba la puerta principal y cinco escalones que daba acceso al recinto.

Al observar el acceso principal de la tumba, a través de esta horadación, supusimos que los vanos sellados localizados en los extremos de la crujía nos pudieran llevar al acceso principal por medio de la localización de otra crujía. Por lo que decidimos explorar los vanos localizados al sureste y suroeste del recinto, en vista que presentaban la misma orientación que el acceso principal a la tumba.

Después de 15 dias de exploraciones pudimos comprobar que estos accesos presentaban escalas internas que ascendían, y comunicaban a un edificio localizado en la parte superior. Por otro lado, intentamos por medio de pozos localizar estos accesos, desde la parte exterior, con resultados negativos después de haber excavado ocho metros de profundidad.

Ante estos esfuerzos infructuosos decidimos acceder a la tumba por el vano norte. Para ello ampliamos la pequeña horadación, no sin antes comprobar la ausencia de decoración en el muro interno.

El sarcófago de se encontraba pintado en rojo (cinabrio) y tallado en una sola pieza. Sobre el descansaba una losa monolítica de piedra caliza de 2.40 metros de largo por 1.18 de ancho y 10 cm de grosor, desprovista de decoración. Un incensario con tapa yacía sobre su superficie en su parte central y al pie del mismo un pequeño malacate de hueso.

En el extremo oeste del sarcófago se localizó una osamenta en mal estado de conservación. Se trata de los restos de un individuo adolescente de unos 11 años al momento de su muerte, de sexo masculino. El cadáver fue depositado en posición decúbito dorsal extendido, con orientación norte-sur. Una de sus características principales es que presenta deformación craneana.

En el extremo este fue localizada otra osamenta la cual se hallaba en decúbito ventral extendido y con orientación de norte a sur. Se trata de un personaje de sexo femenino, cuya edad se ha calculado entre los 30 y 35 años al momento de su fallecimiento. Aparentemente estos dos individuos fueron sacrificados para acompañar al personaje principal en su viaje al inframundo.

Sobre los primeros escalones fue colocado un plato de cerámica de grandes dimensiones de color marrón y dos vasos anaranjados del mismo material. En el penúltimo escalón fue localizado un entierro secundario, compuesto de algunos huesos largos y dientes con incrustación de jade.

Tras registrar y levantar los elementos que rodeaban al sarcófago e iniciar la limpieza de la tapa, fue localizado en la parte intermedia un pequeño orificio de aproximadamente 3.0 cm de radio que atravesaba el grosor de la tapa y que nos permitió observar el interior del sarcófago, donde pudimos ver, a través de este conducto, parte del ajuar funerario.

Posteriormente se procedió a retirar la lápida monolítica que le servía de tapa, labor que nos llevaría 14 horas para levantarla aproximadamente 20 cm. Al removerla fue localizado en el fondo, con la cabeza orientada hacia norte, los restos óseos de un individuo adulto de complexión media, de sexo femenino, y de una estatura calculada en 1.54 m, con una edad aproximada al momento de la muerte entre 40-45 años. Una colección de jades, perlas, agujas de hueso y conchas cubrían y rodeaban al esqueleto. Unas 1140 piezas abrían formado parte de una máscara, collares, orejeras, y pulseras con las que vistieron al personaje para ser enterrado. Entre estos materiales resaltaba una diadema de cuentas circulares planas de jadeita sobre el cráneo, piezas rectangulares de color verde manzana que rodeaban parte del cráneo y pecho y que un análisis de laboratorio identificó como malaquita y que por su distribución pensamos que se trate de una máscara.

A la altura del pecho también se localizó una alta concentración de cuentas planas de jadeita y cuatro navajillas de obsidiana Alrededor de ambas muñecas había pequeñas cuentas de jadeita pertenecientes posiblemente a las pulseras y a la altura de la pelvis se localizaron tres hachuelas de piedra caliza, que en seguridad formaban parte del cinturón. Entre las falanges de la mano izquierda y la pared este del sarcófago localizamos una concentración de plaquetas de jade a manera de mosaico, que por sus características probablemente es una pequeña máscara. Una de las piezas más relevante de este conjunto es una minúscula figurilla tallada en piedra caliza que apareció en el interior de una valva de concha y que se ubicaba en la esquina nordeste del sarcófago. Las paredes del sarcófago, el cuerpo y todos los elementos se encontraban cubiertos de un polvo rojo al que se ha identificado como cinabrio.

Arquitectura

Los resultados de las excavaciones del conjunto arquitectónico, permitieron establecer hasta el momento tres etapas constructivas. La primera etapa correspondería al recinto al que hemos hecho alusión y donde apareció la tumba. Por sus características pensamos que este primer recinto estuvo originalmente expuesto dada la presencia de la cornisa en toda la fachada del templo y que cumplía con una función diferente a la de un lugar de enterramiento, tal como lo atestigua el vano norte del recinto intermedio que fue tapiado para ser utilizado como tal.

Este edificio, como hemos señalado, desplantaba a partir de la segunda plataforma a 2.80 metros del nivel de la plaza y se accedía por medio de una angosta escalinata. En el siguiente periodo constructivo el basamento se elevó 4.15 metros, conformada por otros dos cuerpos (de 2.05 metros el tercero y 2.10 metros el cuarto cuerpo), para construir un segundo edificio, respetando la edificación anterior. De este se conservó solamente parte de dos pilastras, que por sus características debió ser un templo con tres vanos, tal como se observa en el cuarto cuerpo. Presentaba también una escalinata angosta con dimensiones similares al primer edificio. Es en esta momento cuando se construyen las escalinatas internas que descienden al primer edificio, así como las que se acceden desde la plaza. Posteriormente, durante este mismo periodo se construye el angosto pasillo y se decide utilizar el recinto interior como tumba.

Para ello los palencanos construyen la escalinata principal de la tumba que, a través de 13 peldaños, comunicaba con el edificio superior y amplían el angosto pasillo. La anchura del pasillo coincide con la anchura del vano norte de la habitación central y con la anchura del sarcófago, lo que nos indica que el sarcófago fue introducido por este corredor, dado que el acceso principal de la tumba es mucho más reducido. Cuando los restos mortuorios son depositados todos los pasajes se sellan, dejando los pasajes laterales y el angosto pasillo.

La tercera etapa constructiva y última, el edificio creció 1.80 m. por medio de dos cuerpos (el quinto de 0.90 metros y el sexto de 0.90 metros). De esta manera el basamento alcanzó una altura de 12.00 metros de alto. Sin embargo, para ello los palencanos desarmaron el edificio anterior para construir este último. La escalinata se amplio a 11.00 metros de largo y se agregaron las alfardas, clausurando con ellos los últimos pasajes abiertos en el interior del recinto.

Arquitectónicamente este patrón constructivo en el sitio nos recuerda al Templo de las Inscripciones, en donde a través de una escalinata en la parte central del templo se desciende al interior de la cripta funeraria. Un caso similar de acceso lo presenta el Templo XV, con una escalinata lateral que desciende a una subestructura compuesta de tres habitaciones, el cual repite también, a una escala menor, tanto su distribución interna como la función de depositar en en interior, restos funerarios en una habitación central. Otro caso se presenta en el Templo del Bello Relieve, sin embargo, desgraciadamente estas tumbas fueron saqueadas y destruidas desde finales del siglo pasado por lo que no pudimos contar con mayor información.

Consideraciones finales

De acuerdo a la información recuperada sobre prácticas funerarias prehispánicas en Palenque, los individuos eran inhumados en directamente en el suelo, sobre cistas y en el interior de cámaras. Estas generalmente se construían bajo el piso de las casas habitacionales o bajo grandes templos y palacios. Un caso único es la presencia de un sarcófago en el interior de una cripta sobre el que se construyó el Templo de las Inscripciones y donde fueron localizados los restos de Pakal el gobernante más importante de Palenque.

La importancia del hallazgo de la Reina Roja radica principalmente, en el descubrimiento de otro sarcófago dentro de una cámara mortuoria en el interior de un complejo arquitectónico. Por sus características, la tumba de la Reina Roja presenta similitudes con la del Templo de las Inscripciones. Un hecho importante que debemos subrayar es que los edificios son contiguos y forman parte de la Gran Plaza de la ciudad. En los dos casos hay escaleras interiores que conducen a la tumba y ambos contienen un sarcófago monolítico con tapa dentro de una cámara: casos únicos en el área maya. En los dos hallazgos, los personajes iban acompañados en su viaje al inframundo de individuos sacrificados. Asimismo, ambos portaban máscaras mortuorias, diademas, cuentas de jadeita, perlas y tres hachuelas pertenecientes al cinturón ceremonial; finalmente, el interior de los dos sarcófagos estaba pintado de rojo con polvo de cinabrio.

En el caso del Templo de las Inscripciones, la cripta y el sarcófago presenta una riqueza decorativa única tanto en paredes como en los cuatro lados del sarcófago y en los elementos que componen los relieves de la lápida que lo cierra. Sin embargo, la cripta y el sarcófago de la Reina Roja son muchos más pequeños y estan desprovistos de decoración y escritura glífica. La ausencia de inscripciones no permite que pueda conocerse la identidad del personaje femenino enterrado. Por esta razón de manera provisional se le ha llamado la Reina Roja. Se puede apreciar que su rango social fue elevado puesto que después de la tumba de Pacal, es dentro de Palenque el entierro mas elaborado. Sin embargo, la ausencia de textos glíficos que acompañen a la tumba real no debe resultarnos extraño. En Palenque es común que los entierros no estén acompañados de inscripciones. Pacal es el personaje más importante hasta ahora localizado y es también el único que fue enterrado con extensos textos en donde se le identifica.

Las pocas evidencias de cerámica localizadas en el interior de la tumba, nos permite aproximarnos a una fecha tentativa, a reserva que en lo futuro se cuenten con nuevos datos. Por la forma y características del brasero, los vasos y el plato nos indican que, estos materiales corresponden al complejo cerámicos Otolum fechado para el año 600-700 d C. dentro del Clásico Tardío según la clasificación de Rands (1974).

Los análisis de los restos óseos, realizados hasta este momento, nos ha revelado información relevante. En el caso del personaje principal, sabemos por ejemplo, que el hecho de haber encontrado muy juntos ambos tobillos son un indicador que este individuo, previo a su depósito dentro del sarcófago, fue amortajado. Por otro lado, la estatura que presenta, de 1.54 metros, ha sido considerada alta para la población femenina regional de su época. El cráneo presenta una modificación severa del tipo tabular oblicuo en su variante pseudoanular, cuyo tipo de deformación comparte la mayoría de la población enterrada en el centro de la antigua ciudad de Palenque. Esta forma fue lograda con el empleo de un aparato cefálico, es decir, a base de dos tablillas y vendas constrictoras. Otro hecho importante son los incisivos superiores, los cuales son del tipo pala, una característica distintiva de las poblaciones mongoloides. Dos incisivos inferiores se presentan fusionados y faltan ambos terceros molares superiores. Hay decoraciones dentales logradas mediante el limado y resultando en la forma del tipo A1 (según la clasificación de Romero [1986]). En términos generales destaca la presencia del sarro, caries y abscesos, indicativos de una dieta poco abrasiva y una mala higiene bucal. Se sabe también por dichos análisis que este personaje ingería una dieta alta de contenido de carne y por el adelgazamiento de muchos de sus huesos, principalmente ambos parietales y en las extremidades, presentaba una osteoporosis avanzada (Romano, 1999).

Por lo que respecta a los acompañantes, localizados en los extremos del sarcófago, aparentemente los dos individuos fueron sacrificados para acompañar al personaje principal. Por la posición que guardaban los huesos al momento del hallazgo se infiere que tanto la mujer como el adolescente no fueron amortajados. En el caso de este último, el cráneo presenta una deformación del tipo tabular erecto en su variante plano occipital, lograda mediante el uso de la cuna deformadora.

Muchos otros estudios continúan, como el caso del ADN, que ha sido difícil de obtener por la antigüedad, el mal estado de conservación en que fue localizada la osamenta, así como la gruesa cubierta de cinabrio que llegó a penetrar las capas superficiales de los huesos, dificultando así la extracción de los ácidos nucleicos. Sin embargo, se espera afinar las técnicas y aplicarlas adecuadamente a una muestra ósea que pueda dar cuenta del ámbito familiar del personaje en cuestión (Romano, 1999).

Finalmente, consideramos que faltan muchas preguntas que resolver. Entre ellas se encuentra la carencia de evidencia directa sobre el origen y presencia de diversos materiales entre los que se encuentra la malaquita, el cinabrio y la jadeita. Estudios comparativos en relación con el patrón funerario presentes en Palenque, las ofrendas y arquitectura para determinar indicadores de rango social en el sitio y su comparación con otras ciudades mayas del Clásico.

GONZÁLEZ CRUZ, ARNOLDO
2000 La reina roja. Traducción de "The Red Queen" en Mesoweb: http://www.mesoweb.com/palenque/features/red_queen/01.html


Referencias:

Acosta, Jorge
1975 "Exploraciones en Palenque, 1970." En: Anales del INAH. Vol. 3, no. 55.

Blom, Franz
1991 Las ruinas de Palenque, Xupá y Finca Encanto. INAH. México.

González Cruz, Arnoldo
1994 "Trabajos recientes en Palenque." En: Arqueología Mexicana, pp.39-45, México.
1998 "El Templo de la Reina Roja, Palenque, Chiapas." En Arqueología Mexicana, p.61, México.

Rands, Robert
1974 "The ceramic sequence at Palenque, Chiapas." En: N. Hammond (Ed.) Mesoamerican Archaeology: New approaches.

Romano Pacheco, Arturo
1999 "Las osamentas del recinto funeraria de la estructura XIII-sub de Palenque, Chiapas." Informe mecanoescrito. 3 pp. DAF/INAH. México.

Romero, Javier
1986 Catálogo de la colección de dientes mutilados prehispánicos, IV parte. Colección Fuentes. INAH, México.

Ruz Lhuillier, Alberto
1956 "Exploraciones en Palenque" En: Anales del INAH. Tomo X. p. 117-184. México.


Fuente: http://www.mesoweb.com/palenque/features/reina_roja/08.html




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Adriana Malvido narra a Crónica el hallazgo de la Reina Roja hace 12 años; el ADN confirmó que fue la esposa de Pakal, no su madre

“Es una dama”, exclamó el antropólogo físico Arturo Romano Pacheco, luego de una simple mirada al cráneo y a la pelvis de la osamenta que se encontraba metida en un sarcófago, bañada de cinabrio y cubierta de jade, en el Templo de la Calavera, de Palenque, Chiapas.

Y con esta frase, el prestigiado investigador confirmó que se había hecho el descubrimiento más importante en los últimos 50 años de investigación arqueológica en México: una mujer enterrada con todos los honores de un gobernante; una reina maya.

La historia de este descubrimiento es casi una novela. Y con este tono, con el uso de la primera y tercera persona en la narración, lo cuenta la periodista Adriana Malvido en su libro La Reina Roja. El secreto de los mayas en palenque (Conaculta-INAH-Plaza y Janés 2006).

En entrevista con Crónica narra la periodista que después de 1, 300 años la Reina Roja de Palenque —como fue bautiza por estar cubierta de cinabrio— revela sus secretos. Luego de una larga discusión y estudios se determinó que ahí se encontraba la tumba de la esposa del Gran Rey Pakal, uno de los más poderosos gobernantes de la ciudad maya de Palenque.

Es la mañana del 11 de abril de 1994, el sol brilla en aquellos lugares con furia primaveral. La casualidad obra en favor de la arqueología: por esos días se ha derrumbado una escalera en el Templo de la Calavera, a un lado de la imponente pirámide de Pakal. La arqueóloga Fanny López Jiménez ha descubierto un indicio de que ahí hay una tumba, por lo pronto es una rendija apenas. Para el común de la gente es una grieta entre un montón de piedras, pero para un arqueólogo puede significar la puerta de la gloria.

Esta puerta del destino se abrió para los descubridores de la Reina Roja, pero también para Adriana Malvido —testigo presencial de la apertura del sarcófago— quien 12 años después publica su libro, a la manera de un reportaje, donde narra estos momentos culminantes de la arqueología mexicana.

Ese mismo día Fanny habla por teléfono con el encargado del Proyecto Palenque, el arqueólogo Arnoldo González Cruz, quien al escuchar las emocionadas palabras de la joven investigadora no lo puede creer: se suponía que en el Templo de la Calavera ya no había nada que explorar.

Malvido narra así uno de los momentos cumbre de su vida:
“En el Templo de la Calavera a sugerencia de Arnoldo, guardan un minuto de silencio para pedir ‘permiso’. Le dicen, a quien quiera que esté ahí, que los comprenda, que sólo están haciendo su trabajo.

“Y proceden. Martín Caballero, un excavador asistente de Fanny, hace el corte sobre el tapiado y al penetrar el cincel en el muro, deja escapar una exclamación. Una ráfaga a presión de aire helado le ha golpeado la cara. ¡El espacio está hueco! Corran por una lámpara para mirar por aquel orificio de quince centímetros. Fanny no alcanza, Arnoldo se sube a una cubeta y grita:

—¡Una tumba!

Fanny por fin puede ver:

—¡Un sarcófago!

Luego escribe Adriana que: “aquello ya les resulta extraordinario: hallaron un gran sarcófago cuando pensaban que sólo Pakal tenía una tumba así en todo Mesoamérica. ¡Habían encontrado otra! Fanny no puede contenerse y llora. Arnoldo llama por radio a todos los compañeros del campamento del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) que trabajan en la zona desde 1992, así como a trabajadores y peones del proyecto.

“Llegan Katya, Gerardo, Gabriela y bautizan a Fanny con agua de piña helada mientras Arnoldo reporta el hallazgo a la dirección general del INAH en la ciudad de México”.

La información que se maneja de estos sucesos “por lo general es un poco técnica, es un poco árida”, dice Adriana a este diario por lo que trabajó su reportaje con un lenguaje más claro, más coloquial, y el resultado fue un libro ameno que se lee con la emoción de aquellos días.

El antropólogo físico Romano Pacheco “tiene un papel fundamental porque él analizó, fue testigo presencial del hallazgo de Pakal en 1952, y cuando se da el descubrimiento de la Reina Roja el INAH lo comisiona para revisar los restos óseos, pero no se sabía que era mujer. A él le basta con ver la cabeza y la pelvis para saber que es mujer; es cuando dice, ¡es una dama! Y es cuando empiezan a llamarla Reina Roja. El nombre se lo pone Arnoldo González Cruz porque estaba cubierta de cinabrio, que es un mineral rojo.”

Me han ido informando de los avances en el análisis de los resto óseos, explica Malvido: “con la tecnología que hay los huesos te pueden decir a partir del sarro de los dientes lo que comía la reina; te dicen que tuvo una osteoporosis aguda, incluso que tuvo sinusitis, que llevaba una vida sedentaria. Todo eso te dicen los huesos, es muy impresionante”.

La certeza que dan los estudios “es que la Reina Roja no es pariente de Pakal. Es decir, los últimos resultados del estudio del ADN dicen que no hay compatibilidad genética. Entonces al ser un resultado negativo es muy importante porque se descarta que la reina sea la bisabuela o la mamá de Pakal. La mayoría de los investigadores apuesta a que sea la esposa de Pakal, aunque hay otra hipótesis que se apunta en el sentido de que pudiera ser la Señora Telaraña, que era la nuera de Pakal”

Porque en esta región hay un papel preponderante de mujeres con poder: “La mujer en la época clásica maya además de que podía ser gobernante, como lo fueron algunas, fueron madres de reyes y ellas les otorgaban los objetos del poder a los soberanos. Eran muy importantes”.

La tecnología avanza de manera impresionante, “hace diez años no se podía obtener ADN de los huesos de la Reina porque estaban demasiado cubiertos por cinabrio, y ahora se sabe que la gobernante no era madre ni abuela del Rey Pakal, sino con toda probabilidad, su esposa”.

Fuente: Ricardo Pacheco Colín / La Crónica.com.mx, México, 24 de marzo de 2006
Enlace: http://www.cronica.com.mx/nota.php?idc=232835

Guatemala. Una investigación descubre una masacre de la nobleza maya

Guatemala. Una investigación descubre una masacre de la nobleza maya

Los cuerpos descuartizados de más de 30 miembros de la nobleza maya han sido descubiertos en una fosa común a la entrada de su palacio en la ciudad guatemalteca de Cancuén, capital de uno de los reinos de la civilización maya.

Ampliar Noticia:
Masacre de Cancuén ocasionó caída maya

La matanza ocurrió entre los años 300 y 900 d.C. en una etapa crucial del colapso de esa antigua civilización, anunció un equipo de científicos de la National Geographic Society de EEUU, el Ministerio de Cultura de Guatemala y la Universidad Vanderbilt (Tennessee, EEUU).

Pero el hallazgo, hecho por los arqueólogos guatemaltecos Sylvia Alvarado y Tomás Barrientos, tiene más ribetes macabros, aseguró en una entrevista con EFE desde Guatemala el antropólogo Arthur Demarest, profesor de antropología de la Universidad Vanderbilt.

En el lugar también fueron encontrados los esqueletos del rey Kan Maxx y la reina (cuyo nombre se desconoce) a unos 80 metros de la fosa común. Además, el grupo halló los restos de una decena de jerarcas del reino, algunos de ellos descuartizados, en el sector norte del palacio.

’En total se trata de unas 50 personas que fueron asesinadas en una especie de ritual y ese fue el principio del fin de la civilización maya’, señaló.

El descubrimiento de empalizadas no terminadas, flechas dispersas y construcciones palaciegas abandonadas, así como de esqueletos con las marcas de lanzas y golpes de hacha pone de manifiesto que la ciudad fue destruida y sus monarcas ejecutados, indicó Demarest.

’Hubo un esfuerzo desesperado por defender la ciudad. Está claro que estas defensas no dieron resultado’, añadió.

Según el científico, al parecer el rey y la reina, así como los miembros de su corte, fueron congregados para ser asesinados en masa con lanzas o con golpes en la cabeza y el cuello.

Los huesos muestran que niños y adultos fueron asesinados, entre ellos dos mujeres embarazadas, cuyos fetos fueron encontrados bajo el lodo que después inundó el lugar.

Los huesos robustos, la deformación craneana y los adornos finos, incluyendo jade, collares de colmillos de jaguar y conchas del Pacífico evidencian que todos eran nobles, manifestó Demarest.

Debido a su posición estratégica en el nacimiento del río Pasión, el reino de Cancuén era uno de las ciudades-estado más ricas de la antigua civilización maya.

El científico indicó que el reino era el punto de encuentro del mundo maya que había nacido en las tierras bajas del sur de México y el norte de Guatemala con el altiplano y los litorales del sur.

Según el informe del descubrimiento, que forma parte de un programa de televisión que National Geographic transmitirá a finales de este mes, la riqueza del reino quedó reflejada en la magnificencia de su palacio real.

El edificio cubría una superficie de dos canchas de fútbol y sus muros estaban adornados con centenares de esculturas de estuco.

El palacio central estaba también rodeado por talleres donde se trabajaba el jade, el vidrio volcánico, la pirita y otros materiales preciosos extraídos de las montañas y los litorales.

’Después de este acontecimiento trágico y violento, como ningún otro ocurrido en el civilización maya, la ciudad de Cancuén fue completamente abandonada’, señaló el antropólogo.

Lo mismo sucedió con otros asentamientos enclavados en las riberas del río, añadió.

El descubrimiento de evidencias de la matanza se hizo en junio de este año cuando Alvarado y Barrientos excavaban en las cercanías del palacio y en una especie de cisterna.

Estaba lleno de huesos humanos y artefactos y ante la magnitud de la masacre, el equipo de arqueólogos pidió la intervención de la Fundación Antropológica Forense de Guatemala (FAFG).

Ese organismo fue creado en 1996 después de la firma de los Acuerdos de Paz de Guatemala y trabaja bajo supervisión de Naciones Unidas.

La matanza de Cancuén se sigue investigando con la esperanza de encontrar nuevas claves sobre el colapso de la civilización maya.

’En los próximos dos años de estudio, los esqueletos y artefactos producirán más detalles sobre la vida y la muerte violenta de los gobernantes y los nobles de Cancuén’, añadió Demarest.


Fuente: Terra Actualidad – EFE, 17 de noviembre de 2005
Enlace: http://actualidad.terra.es/sociedad/articulo/
investigacion_descubre_masacre_nobleza_maya_599259.htm

Valencia. El Museu de Prehistòria repasa 3.000 años de cultura maya con la muestra más importante en España sobre este pueblo

Valencia. El Museu de Prehistòria repasa 3.000 años de cultura maya con la muestra más importante en España sobre este pueblo

La exposición reúne más de un centenar de piezas procedentes del Museo Nacional de Arqueología de Guatemala

El Museu de Prehistòria de la Diputación de Valencia, con sede en el Centre Cultural La Beneficència, inaugura hoy la exposición ’Los mayas. Guatemala’, que sintetiza más de 3.000 años de historia de esta cultura fascinante a través de una selección "exquisita y minuciosa" de más de un centenar de piezas procedentes del Museo Nacional de Arqueología de Guatemala, según señaló hoy en rueda de prensa la directora de la entidad, Helena Bonet. La muestra supone la exhibición más importante realizada en España sobre el pueblo maya e incluye abundante material que se puede contemplar por primera vez en nuestro país.

La exposición, que fue presentada hoy en un acto presidido por el ministro de Cultura guatemalteco, Manuel de Jesús Salazar Tetzagüic; el embajador de este estado en España, Roberto Gereda, el presidente de la Diputación de Valencia, Fernando Giner, y el diputado de Cultura, Vicente Ferrer, comprende un amplio espectro cronológico que discurre desde el período preclásico, del 1500 al 250 a.C, hasta la llegada del ejército español, en el siglo XVI.

Entre las piezas más destacadas que integran los fondos de la muestra, que estará abierta al público hasta el próximo 15 de enero, figuran vasos policromos y estucados del período preclásico y clásico en los que aparecen representaciones de divinidades primitivas; armas curiosas, como lanzas y puntas de flecha, y diversas terracotas, enumeró Bonet. El material procede del sureste de México, Guatemala, Belice y el área occidental de Honduras y El Salvador.

Estos restos sumergen al espectador en el corazón del mundo maya, que se extendió por las Tierras Bajas, Tierras Altas y la Costa Sur de Guatemala. En estas zonas --en especial en la selva del Petén, Tikal o Yaxchilán, donde se puede comprobar el esplendor de las ciudades pétreas abandonadas-- permanecen vivas aún hoy costumbres, lenguas y manifestaciones artísticas que son una clara herencia del pueblo maya.

COSMOS Y NATURALEZA

Precisamente, el ministro de Cultura de Guatemala recalcó durante su intervención la necesidad de transmitir el "mensaje y los valores" que contienen las piezas exhibidas. En este sentido, indicó que los mayas creían que "todo ser humano tiene conciencia de estar inmerso en el cosmos, por lo que tiende a buscar la armonía con el universo". El respeto por la naturaleza y el equilibrio entre las artes, las ciencias y el mundo espiritual fueron también convicciones del pueblo maya "que cobran especial relevancia en el mundo actual para conseguir la paz", aseguró Manuel de Jesús Salazar.

El representante del Ejecutivo guatemalteco agradeció a las instituciones valencianas la oportunidad de mostrar esta parte fundamental de la historia y la cultura del país centromericano y subrayó las "cordiales y armoniosas relaciones" que en la actualidad mantiene su gobierno con España. Así, comentó que desde España "estamos recibiendo mucha solidaridad, sobre todo a través del apoyo a la reconstrucción física y social de las zonas que sufrieron recientemente el huracán ’Stan’. El ministro resaltó la visita a la zona de la Reina Doña Sofía, que fue "muy alentadora", dijo.

Por su parte, Fernando Giner, manifestó al ministro guatemalteco "nuestra enorme gratitud, por habernos traído por primera vez a España, y más en concreto a Valencia, la exposición ’Los mayas. Guatemala’".

Al respecto, apuntó que "la decisión de que haya sido Valencia la escogida nos llena de satisfacción porque nuestra tierra es cuna del pueblo ibérico, de la cultura ibérica, solera de la cultura de la Península Ibérica Mediterránea".


Fuente: Europa Press, 16 de noviembre de 2005
Enlace: http://www.europapress.es/europa2003/
noticia.aspx?cod=20051116153333&tabID=1&ch=71

*** MUSEU DE PREHISTÒRIA I DE LES CULTURES DE VALÈNCIA

CORONA 36
46003 VALENCIA
Teléfono: 96.388.35.65 / 96.388.35.79 (Concertación visitas)
HORARIO:
De martes a domingo de 10:00 a 20:00 horas
VERANO: de martes a domingo de 10:00 a 21:00 horas
OBSERVACIONES: Entrada gratuita.

http://www.ayto-valencia.es/ayuntamiento2/ndinfociud7.nsf/
0/57bbaa5f6ecd4f94c1256ad3002a94c9?OpenDocument&Click=

Chile. Hallan milenario cementerio indígena en la Séptima región

Chile. Hallan milenario cementerio indígena en la Séptima región

Un sorprente hallazgo de un cementerio indígena que data de hace nueve mil años realizó un grupo de expertos en la zona norte de la Región del Maule.

Se trata de osamentas de hombres, mujeres y niños que se encuentran en muy buen estado de conservación, constituyéndose en el hallazgo arqueológico más importante de la zona centro-sur del país.

El buen estado de los restos se explicaría por la abundante presencia de cenizas, las que habrían formado parte de un antiguo rito mortuorio.

Junto a las osamentas se hallaron jarrones que conservan intacto su color, productos del mar como ostiones y collares.

El arqueólogo a cargo de los trabajos de excavación, Nelson Gaete, explicó que se encontraron dos grupos humanos distintos.

"Un primer grupo que ocupa el sitio para inhumar a sus muertos alrededor de siete mil a nueve mil años de antiguedad, que son poblaciones de cazadores arcaicos, y una segunda ocupación, miles de años después, de poblaciones alfareras, más o menos entre el 400 y el 800 después de Cristo", dijo.

Sobre las características morfológicas, el arqueólogo Mario Enríqez explicó que "unos tienen un cráneo alargado que llamamos olicocéfalos u olicoides que son característicos de las poblaciones arcaicas de siete mil, nueve mil años atrás".

Agregó que también hay "cráneos más redondeados, braquicéfalos, que son característicos de las poblaciones alfareras y poblaciones modernas como nosotros".

Según el experto, estas dos agrupaciones humanas representan las dos oleadas migratorias que poblaron la zona central del país.

Estos primeros maulinos serán llevados ahora a peritajes de laboratorio, junto a otros restos hallados en el sector llamado Tutuquén, sitio donde se construye un cuartel de Carabineros.

Sin embargo, ya no hay recursos para seguir con los trabajos, por lo que el equipo de arqueólogos teme que se pierda para siempre un importante hallazgo como este.

Se trata de osamentas de hombres, mujeres y niños que se encuentran en muy buen estado de conservación, constituyéndose en el hallazgo arqueológico más importante de la zona centro-sur del país.

El buen estado de los restos se explicaría por la abundante presencia de cenizas, las que habrían formado parte de un antiguo rito mortuorio.

Junto a las osamentas se hallaron jarrones que conservan intacto su color, productos del mar como ostiones y collares.

El arqueólogo a cargo de los trabajos de excavación, Nelson Gaete, explicó que se encontraron dos grupos humanos distintos.

"Un primer grupo que ocupa el sitio para inhumar a sus muertos alrededor de siete mil a nueve mil años de antiguedad, que son poblaciones de cazadores arcaicos, y una segunda ocupación, miles de años después, de poblaciones alfareras, más o menos entre el 400 y el 800 después de Cristo", dijo.

Sobre las características morfológicas, el arqueólogo Mario Enríqez explicó que "unos tienen un cráneo alargado que llamamos olicocéfalos u olicoides que son característicos de las poblaciones arcaicas de siete mil, nueve mil años atrás".

Agregó que también hay "cráneos más redondeados, braquicéfalos, que son característicos de las poblaciones alfareras y poblaciones modernas como nosotros".

Según el experto, estas dos agrupaciones humanas representan las dos oleadas migratorias que poblaron la zona central del país.

Estos primeros maulinos serán llevados ahora a peritajes de laboratorio, junto a otros restos hallados en el sector llamado Tutuquén, sitio donde se construye un cuartel de Carabineros.

Sin embargo, ya no hay recursos para seguir con los trabajos, por lo que el equipo de arqueólogos teme que se pierda para siempre un importante hallazgo como este.


Fuente: Radio Universidad de Chile, 15 de noviembre de 2005
Enlace: http://www.radio.uchile.cl/noticias.asp?id=25269


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(2) Milenario cementerio indígena en retén de Curicó

¿SEGURIDAD CIUDADANA O PATRIMONIO CULTURAL?

Arqueólogos acaban de levantar 34 restos óseos y objetos culturales de dos grupos humanos que poblaron el valle central de la Región del Maule hace más de 9 mil años. Se trata de un cementerio indígena que puede revelar -por primera vez- la prehistoria de la zona. Pero en el lugar se construye un nuevo retén de Carabineros y las nuevas etapas de excavación dependerán de la decisión política sobre qué será priorizado.

En el cementerio hay restos de dos poblaciones distintas. Entre 7 mil a 9 mil a.C., el lugar habría servido de sitio de inhumación de cazadores recolectores del arcaico temprano. Muchos años después, entre 400 a 800 años d.C. otro grupo -alfarero temprano- usó el mismo lugar como cementerio. Prueba de ello son las vasijas casi intactas encontradas junto a algunos restos de adultos.

A principios de octubre y cuando se trabajaba en las excavaciones para los cimientos del nuevo retén de Carabineros de Tutuquén, en Curicó, los obreros se encontraron con algo inesperado: osamentas humanas.

Pero no era cualquier tipo de osamentas. Se trataba nada menos que de un milenario cementerio indígena, cuyos restos más antiguos datan de hace más de 9 mil años.

Un grupo de arqueólogos, liderados por Nelson Gaete, del Consejo de Monumentos Nacionales, se hicieron cargo del terreno y comenzaron -el 18 de octubre pasado- las excavaciones en la zona.

Gaete cuenta a La Nación que acaban de terminar la primera fase del trabajo, que consiste en el levantamiento de los restos y objetos culturales apostados en el sitio aledaño a la construcción. “Hemos recuperado restos óseos de 34 individuos adultos, juveniles y niños”, dice.

El arqueólogo explica que en el cementerio hay restos de dos poblaciones distintas. Hace 7 mil a 9 mil a.C., el lugar habría servido de sitio de inhumación de cazadores recolectores del arcaico temprano. Muchos años después, entre 400 a 800 años d.C. otro grupo -alfarero temprano- usó el mismo lugar como cementerio. Prueba de ello son las vasijas casi intactas encontradas junto a algunos restos de adultos.

Según Gaete, el hallazgo arqueológico es el más importante de la zona centro-sur del país, en términos de la prehistoria de la región. “Por primera vez se puede excavar un cementerio y que se encuentra en el valle central. Investigaciones de años anteriores han trabajado tanto en la costa como en la cordillera, pero no sitios en el valle. A eso se suma la importancia de las poblaciones halladas. La data de la primera población arcaica indica que podríamos estar en presencia de los primeros habitantes de la Región del Maule, lo que siempre es muy importante”.

Plan cuadrante

Por el momento las osamentas levantadas, así como los materiales culturales encontrados en el sitio, serán enviadas a Talca para que se les hagan análisis especializados. Tras ello pasarán a la sala de depósito del Consejo de Monumentos Nacionales de la zona.

Respecto a una segunda o tercera etapa de excavación no hay certezas. Faltan recursos, pero además lo que viene está marcado por la decisión política de si se va a preservar el sitio o no. “El lugar del hallazgo es un recinto de Carabineros de Chile. Allí se está construyendo un nuevo retén en función del Plan Cuadrante. Eso igual complica harto, porque ellos tienen sus plazos y metas que cumplir. Entonces habrá que ver si se hace salvataje total y se construye el retén igual o se preserva el sitio u otra alternativa”, dice el arqueólogo.

Para ello, los expertos elaborarán un informe técnico que dé cuenta de la importancia del hallazgo, el cual será enviado al intendente regional, Jaime Hermosilla, quien por ley preside el Consejo de Monumentos de la región.

Fuentes de la intendencia informaron que en base a ese informe se tomará la decisión final, en la que ya se barajan diversas opciones, desde conservar íntegra la zona y hacer un museo para cobijar las piezas y por ende compensar a Carabineros con otro sector donde construir el retén o una situación mixta que permita el avance del retén y que también dé continuidad al trabajo arqueológico. En todo caso, aclaran, la resolución final también dependerá de la postura que tome Carabineros al respecto.

En septiembre pasado se puso en marcha el Plan Cuadrante en la VII Región, lo que contempla un aumento gradual de la dotación, en más de 300 carabineros, 104 vehículos nuevos, entre radiopatrullas, furgones, motos todoterreno y retenes móviles; una nueva y remodelada infraestructura, además de equipamiento tecnológico. Todo ello significó una inversión que supera los cuatro mil millones de pesos, con lo que se busca reducir los índices de delincuencia y fomentar una mayor integración de Carabineros con la ciudadanía, mediante una continua labor preventiva en los 21 nuevos cuadrantes. Un tema no menor y que también preocupa a la ciudadanía.

Al asunto del nuevo retén se suma la insuficiencia de recursos, un mal endémico que afecta a este tipo de rescate patrimonial y que emplaza a un mayor compromiso del Estado, tanto en la entrega de aportes, como en su rol de abrir caminos para que la empresa privada se haga parte de este tipo de investigaciones.

Sea por lo que fuese, el equipo de arqueólogos sólo espera una cosa: que no se pierdan para siempre piezas fundamentales de un hallazgo tan importante como éste.

“CHILENOS” PREHISTÓRICOS

El período cultural conocido como Arcaico se inició alrededor del 8000 a.C., al término de las glaciaciones, cuando el clima comenzó a cambiar en el territorio que hoy conocemos con el nombre de Chile, y la flora y la fauna se adaptaron a este gran cambio.

Durante ese tiempo los hombres prehistóricos eran pescadores, recolectores y cazadores de fauna y flora, que ya era como la actual.

Los arqueólogos dividen el período Arcaico en Temprano (9000?-6000 a.C.), Medio (6000-4000 a.C.) y Tardío (4000-1500 a.C.), de acuerdo con la tecnología de los instrumentos que tenían los cazadores y a sus actividades sociales y económicas.


Fuente: Leyla Ramírez / La Nación, Chile, 16 de noviembre de 2005
Enlace: http://www.lanacion.cl/prontus_noticias
/site/artic/20051115/pags/20051115192718.html

Huaca Partida, Perú: Hallan ruinas de 2.800 años de antigüedad

Huaca Partida, Perú: Hallan ruinas de 2.800 años de antigüedad

Foto: JOYA ARQUEOLÓGICA. Un grupo de arqueólogos de Nepeña, a 410 kilómetros al norte de Lima, dirigido por el japonés Koíchiro Shíbata, descubrió el centro ceremonial de Huaca Partida, que data de 800 años antes de Cristo. El lugar, hecho en piedra, tiene como figura central al jaguar y es "la figura en alto relieve y de barro mejor conservada del período formativo de la alta cultura en la zona andina", según Shíbata. El jaguar tiene por lo menos 3 metros de altura y 4 de largo, hecho que según las investigaciones preliminares probaría que "los pueblos de la costa alcanzaron igual desarrollo que la imponente cultura Chavín, que se desarrolló en la sierra del mismo departamento", dijo el arqueólogo. Foto: Manuel García Miró

Un grupo de arqueólogos de Nepeña, a 410 kilómetros al norte de Lima, dirigido por el japonés Koíchiro Shíbata, descubrió el centro ceremonial de Huaca Partida, que data de 800 años antes de Cristo, publicó hoy el diario "El Comercio".

El lugar, hecho en piedra, tiene como figura central al jaguar y es "la figura en alto relieve y de barro mejor conservada del período formativo de la alta cultura en la zona andina", según Shíbata.

El jaguar tiene por lo menos 3 metros de altura y 4 de largo, hecho que según las investigaciones preliminares probaría que "los pueblos de la costa alcanzaron igual desarrollo que la imponente cultura Chavín, que se desarrolló en la sierra del mismo departamento", dijo el arqueólogo.

"Según nuestra excavación, los frisos y las cerámicas de Cerro Blanco y Huaca Partida son muy semejantes a los de Chavín de Huántar, lo que lleva a pensar que sociedades de igual complejidad que la cultura andina se desarrollaron también a pocos kilómetros de la costa", aseguró Shíbata.

Chavín fue la primera "gran cultura" en los Andes de Perú que se desarrolló desde 1.500 a. C. hasta 500 a. C., desde Ica hasta Tumbes, frontera de Ecuador. Fue una sociedad teocrática, donde adoraron al dios jaguar.

El centro ceremonial descubierto está dividido en tres etapas, sólo ha sido excavado en un 10 por ciento, y los arqueólogos precisan que el desenterramiento total se realizará a lo largo de 2005.

El templo de Huaca Partida tiene inmensos frisos polícromos y relieves de compleja iconografía perfectamente conservados durante dos mil setecientos años.

El descubrimiento "es clave" para el estudio del período formativo (1.800-500 a. C.), foco del inicio de las alta culturas prehispánicas en Perú.

El Proyecto de Investigación Arqueológica Período Formativo en Nepeña, dirigido por el arqueólogo Shíbata, es financiado por la Japan Society for the Promotion of Science e inició sus investigaciones al norte de Lima el año pasado.


Fuente: EFE, Lima, Perú. / 24 Horas, 14 de noviembre de 2005
Enlace: http://www.24horas.cl/detalle.aspx?IdC=188127&IdS=1


Reconstruyen rostros de habitantes precolombinos de Ecuador

Reconstruyen rostros de habitantes precolombinos de Ecuador

QUITO (AP) - En medio de la capital, rodeado de calles y del denso tráfico capitalino, un hallazgo arqueológico de osamentas permitió reconstruir por primera vez los rostros de los antepasados de los ecuatorianos. “son las primeras reconstrucciones que se hacen de individuos de tanto tiempo atrás (del año 600), con estudios tan completos; podríamos decir que tenemos las caras de los antepasados de los quiteños”, manifestó a la AP la médica forense a cargo del trabajo, Paola León.

Los primeros pobladores de lo que actualmente es Ecuador presentan ojos grandes, redondos, no achinados, con narices y orejas grandes y pómulos salientes. Sus restos fueron encontrados en la cámara central de una tumba que contenía más restos humanos. Según las investigaciones, los rostros reconstruidos pertenecen a un hombre y una mujer. “Fue un trabajo muy complicado; los huesos estaban muy fragmentados por el paso del tiempo y la humedad. Lo que hicimos fue establecer el sexo, la edad, la estatura, el patrón racial; en este caso todos eran indígenas”, afirmó la forense León.

Los cálculos indican que el hombre tenía entre 35 y 40 años, medía más o menos 1,60 de estatura y tenía lesiones en la columna vertebral, lo que hace suponer que fue un comerciante porque en esa época quienes se dedicaban a esa actividad tenían que llevar un gran peso en su espalda por largos períodos. La mujer tenía aproximadamente 17 años, medía 1,45 y las evidencias señalan que tuvo hijos aunque se desconoce el número. Sus restos y los de otros individuos fueron hallados en un terreno baldío del municipio ubicado en medio de una zona densamente poblada de la capital, ubicada al norte, en las faldas del cerro Pichincha.

Un equipo del Fondo de Salvamento (Fonsal) ha realizado, desde el 2004, excavaciones en las que se encontraron dos tumbas con restos de quienes habitaron esta zona desde hace más de 2.500 años. Los restos podrían ser de miembros del pueblo Quitus, una comunidad que habitó la zona mucho antes de la llegada de los incas al actual territorio ecuatoriano. Los estudiosos aún no tienen suficiente evidencia para confirmarlo. La historia señala que desde el actual Quito hasta el departamento de Nariño en Colombia se asentaron pueblos políticamente autónomos con estrechas relaciones culturales, de costumbres y comercio.

El sitio está ubicado al noroccidente capitalino rodeado por barrios de clase media a menos de un kilómetro del aeropuerto. La zona de excavaciones tiene unos 1.000 metros y está rodeada de casas y edificios. La arqueóloga al mando de las tareas de excavación e interpretación, María del Carmen Molestina, contó a la AP que en la primera tumba encontrada a mediados del 2004 estaban enterradas 16 personas en varias capas, cada una bajo una especie de mesa de madera, denominada “tianga”.

La sepultura no fue una fosa común, sino como una estructura construida en capas superpuestas en diferentes fechas pero en una misma época. Se cree que según sus costumbres, enterraban al primer muerto al final de la tumba y conforme iban muriendo se iban superponiendo los otros cuerpos, posiblemente de familiares. “Esta gente creía en el más allá, la otra vida en el mundo de abajo de la tierra. Nosotros decimos que cuando alguien se muere se va al cielo, pensamos arriba; ellos al revés, ellos piensan en el mundo de abajo”, señala la arqueóloga Molestina.

Los individuos habrían sido sepultados con las piernas encogidas hacia adelante y colocados dentro de sacos de algodón. Junto a los restos se hallaron grandes vasijas de cerámica que se cree contenían alimentos como el maíz y una bebida típica, “chicha”, elaborada con maíz fermentado. También encontraron vestigios de vestimenta confeccionada con algodón, cerámica y concha “spondylus”’, que en esa época tenía un valor similar a un metal precioso. Hasta el momento los investigadores han podido reconstruir dos ponchos de los mismos individuos de quienes se pudieron reconstruir los rostros.

La reconstrucción de los trajes permite apreciar colores, decoraciones y un minucioso trabajo de tejido manual. Adornos como pectorales, prendedores, pendientes de cobre y oro e instrumentos de cacería también fueron hallados con los restos. Las piezas muestran el trabajo de fundido y laminado de esos metales. Se cree que los habitantes de esta zona andina comerciaban con los de la costa ofreciéndoles oro y cobre a cambio de concha “spondylus”. Las conchas adornaban los trajes hallados. La arqueóloga Molestina explicó que los individuos eran enterrados con estos objetos porque “el muerto compartía sus propios ritos funerarios’’.

“La persona moría, la gente que iba al entierro realizaba ceremonias con cantos, bailes, comida; compartían todo eso con el difunto y luego enterraban todo para llevar algo de su comunidad a sus dioses en el más allá”, señaló. A mediados de octubre, los investigadores del Fonsal terminaron las excavaciones de otra tumba ubicada a dos metros de la primera. Si bien los estudios no han concluido, la información preliminar indica que es una tumba más moderna que la primera, construida con una mejor técnica y en ella habrían estado sepultadas aproximadamente ocho personas. Para completar la investigación, el Fondo de Salvamento espera realizar análisis de ADN y así descubrir nuevos datos para reconstruir una época que encierra todavía muchos misterios para los ecuatorianos.

Fuente: AP / Editorial Rio Negro, 10 de noviembre de 2005
Enlace: http://www.rionegro.com.ar/arch200511/10/adelantos/re.php

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(2) La necrópolis de La Florida enseña a los antiguos quiteños

Mediados del 2004. Un equipo del Fondo de Salvamento (Fonsal) realiza una excavación en las laderas del cerro Guagua Pichincha, hacia el noroccidente de Quito, a menos de un kilómetro del aeropuerto, en el sector de San Vicente.

Los cinco arqueólogos entran en la necrópolis de La Florida y a una profundidad de 14.95 metros encuentran una serie de esqueletos que podrían ser de miembros del pueblo Quitus, una comunidad que habitó la zona antes de la llegada de los Incas.

El lugar no fue una fosa común, sino una estructura construida en capas superpuestas en diferentes fechas pero en una misma época: 600 d.C.

Se cree que se enterraba al primer muerto al final de la tumba y conforme iban falleciendo se superponían los otros cuerpos, posiblemente de familiares, asegura María del Carmen Molestina, arqueóloga al mando de la excavación e interpretación.

En efecto, la sepultura está compuesta por dos niveles de enterramiento. En el primero se colocaron los cadáveres en dos hileras de seis individuos (12 total), uno sobre el otro, sujetos a una “tianga” o mesa pequeña.

En ese mismo espacio se colocó una columna de 15 platos con base anular y diseños cosmológicos, para continuar con doble fila de tinajas que contienen alimentos y chicha que les acompañará durante el viaje a la eternidad.

En el segundo nivel, resaltan un hombre de 40 años y una mujer de 17. La vestimenta funeraria del varón era una camisa con mullos de concha spondylus, un pectoral de cobre dorado, tres prendedores de oro que sostenía el textil que cubre la cabeza.

El cuerpo de la mujer estaba recubierto de una camisa con láminas de madre perla, sartas de cuentas de spondylus y caracoles. Junto a ellos estaban colocados el cuerpo de una criatura de cinco años y un adulto de 20.

En una segunda tumba, cuyos trabajos de excavación concluyeron en octubre, aparecieron entre ocho cuerpos. El hallazgo sorprendió a los arqueólogos y ya comenzaron a hilvanar una parte de la historia de los antiguos habitantes del Quito aborigen.

Quito fue ciudad de comerciantes

En el extremo norte de Quito se encontraba la laguna de Iñaquito (donde actualmente está el aeropuerto de la ciudad) y la necrópolis de La Florida, ubicaba en las laderas interiores del Guagua Pichincha.

La historia señala que desde el actual Quito hasta el departamento de Nariño (Colombia) se asentaron pueblos políticamente autónomos con estrechas relaciones culturales, de costumbres y, sobre todo, de comercio.

Entonces, los primeros estudios realizados comprueban que los habitantes, cuyas osamentas fueron encontradas en la sepultura de La Florida, se dedicaban al comercio, pues las líneas de inserción de los músculos en los huesos largos, demuestran individuos fornidos, cuyos trabajos se basaban en la carga de grandes pesos.

Rodrigo Erazo, uno de los arqueólogos de la interpretación de aquellos restos hallados en La Florida, lo certifica.

Dice que para intercambiar los productos que abundaban en los pueblos asentados, por ejemplo, en las laderas del Guagua Pichincha (oro, cobre, pirita...), lo mejor era guardarlos en grandes tinajas de barro y posteriormente cargarlas a la espalda, bien atadas o sujetas con cabuya.

Una vez colocada la carga, caminaban grandes distancias hasta los sitios de encuentro marcadas con unos petroglifos. Se cree que los habitantes de esa zona andina comerciaban con los de la Costa a cambio de concha spondylus.

También es importante destacar que aquella gente tenía profundos conocimientos de astronomía. Erazo agrega que se llega a esa conclusión gracias a los diseños hallados en los platos con bases anulares que fueron encontrados dentro de las sepulturas.

Visión del más allá...

La concepción del mundo de aquellos habitantes estaba relacionado con el ritual del enterramiento; es decir, se buscaba sepultar a las personas lo más profundo posible (tumbas que llegan hasta 15 metros) para tratar de acercarles al más allá.

El ritual consistía en enterrar al individuo sentado y acompañado de objetos de cerámica, tan bien dispuestos que no genere caos en su “viaje”. Así que la otra vida o su “cielo” estaba debajo de la tierra.

La gente que iba al entierro realizaba ceremonias con cantos, bailes y comida; luego sepultaban al cadáver para provocar un encuentro con los dioses.

Una cultura zurda

La tecnología utilizada para la excavación de la sepultura demuestra que aquellos habitantes eran zurdos, pues en las paredes del hoyo es posible observar las huellas que tienen una forma longitudinal de izquierda a derecha.

Lo que posiblemente demuestra que con la mano izquierda clavaban un pequeño punzón de madera que daba la orientación de las huellas y con la mano derecha utilizaron un hacha de piedra para remover la tierra.

A medida que bajaban en la excavación, construyeron a su vez escalones alternados para subir y bajar con la tierra que sacaban o los cuerpos para ser enterrados.

La caza selectiva

El ajuar funerario recuperado también ofrece señales sobre la caza. Los cadáveres eran enterrados con lanza y dardos, que contenían en los extremos de la vara un recubrimiento de oro que les permitía un mayor alcance y fuerza en el lanzamiento.

Se sabe que cazaban venados, conejos... Pero la cacería era especializada: solo mataban a las piezas maduras, jamás a las jóvenes, pues eran cuidados para la reproducción y con ello evitar la extinción de la especie. Jamás cazaron hembras, solo machos.

Además no comían carne de animales, salvo en fechas especiales o ceremoniales.

Tierra con minerales

De los análisis realizados en diferentes contenidos de las vasijas se pudo comprobar que consumían habas, chochos, mellocos, fréjol, papas, quinua, maíz...

Por otro lado, los estudios del suelo demuestran que eran orgánicamente bien alimentados y rico en minerales.
Se sabe que a la altura de la laguna Iñaquito (actualmente el aeropuerto) se extendían enormes tierras labradas, que aplicaban varias técnicas agrícolas como terrazas y camellones.

Dentro de las vasijas se encontraron huesos de venado y por la coloración se sabe que la carne fue cocinada con un locro.

Fuente: El Comercio, Quito, 25 de noviembre de 2005
Enlace: http://www.elcomercio.com/noticia_PC.asp?id=12400&seccion=64

La España medieval vuelve a conquistar México

La España medieval vuelve a conquistar México Foto: (1) La corona de Recesvinto, (2) Beato de Liébana, siglo VIII. Biblioteca del Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, que se exhiben desde hoy en México

Todo sobre la Exposición

Más de trescientas piezas, de los siglos VI al XVI, se exhiben hasta el próximo mes de febrero en los museos Nacional de Historia y Nacional de Antropología.

Ciudad de México. Desde las «Etimologías» de San Isidoro (560-636) hasta el tapiz en el que Hércules representa al emperador Carlos V ( 1500 - 1558 ) hay diez siglos de historia, de política, de arte, de ciencia, de cultura y de encuentros y desencuentros entre pueblos, sociedades y creencias. De la obra magna del obispo sevillano hasta el hijo de Zeus sosteniendo el globo terráqueo hay más de trescientas piezas, procedentes de un centenar de museos, «de excepcional calidad, por cuestiones políticas, históricas o artísticas», explica Miguel Ángel Castillo, comisario de la exposición «España medieval y el legado de Occidente», que hoy abre sus puertas en el Museo Nacional de Antropología y en el Museo Nacional de Historia, en la Ciudad de México.

La corona de Recesvinto, el Códice de Fernando I y Doña Sancha, la arqueta de Sant Cugat, la Crónica de los reyes de Aragón y condes de Barcelona, la tabla de «La princesa Eudoxia ante la tumba de San Esteban», el «Libro de Esther», «Las Siete Partidas» de Alfonso X, el Tratado de Tordesillas, el estandarte de Hernán Cortés, piletas árabes para abluciones, tallas románicas, armaduras, relicarios, joyas, cerámicas, beatos, astrolabios..., procedentes de los principales museos españoles (del Nacional de Arte de Cataluña y el Marés al Prado y el Arqueológico Nacional, pasando por el Palacio Real, el Archivo de Indias, el Monasterio de las Huelgas, y las catedrales de Toledo, Burgos, Huesca) y mexicanos (nacionales del Virreinato, de Historia y de Arte, Academia de San Carlos, Franz Meyer...).

La colección, una de las más importantes que han sido expuestas en México y de las que hayan salido nunca de España, se exhibe en dos espacios, el Museo Nacional de Antropología y el Museo Nacional de Historia. La exposición organizada por la Seacex y el Conaculta, se divide en tres partes: «La formación medieval de España», «España Medieval: sociedad, religión y cultura» y «El encuentro entre dos mundos: el legado de Occidente». Desde la Monarquía visigoda hasta el Descubrimiento de América y la fundación del Virreinato de la Nueva España, la muestra, que ha requerido 4 años de trabajo, intenta «explicar el proceso complejo de formación de la España medieval y su colaboración a la gestación del legado occidental» y enseñar «qué ha quedado de ese legado transmitido por España en la cultura, el arte y el pensamiento mexicanos».

Paralelamente, se han programa actividades que incluyen talleres infantiles, ciclos de cine, teatro, conciertos, seminarios y degustaciones gastronómicas, así como la muestra fotográfica al aire libre «Arquitectura medieval: España y México, continuidades y reflejos». El acto más llamativo tendrá lugar el domingo, cuando un «Cortejo medieval» desfile desde el Zócalo hasta el Castillo de Chapultepec, construido sobre un cerro desde el que se domina toda la ciudad.

A la ceremonia inaugural, esta tarde, está prevista la asistencia del presidente de México, Vicente Fox, y de la ministra de Cultura, Carmen Calvo.

Fuente: MANUEL M. CASCANTE / ABC, 27 de octubre de 2005
Enlace: http://www.abc.es/abc/pg051027/prensa/noticias/Cultura/Cultura/200510/27/NAC-CUL-125.asp


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(2) España Medieval, una exposición millonaria

Considerada como la más importante exposición presentada en México durante 2005.

A unos días de que se inaugure la exposición España Medieval y el legado de occidente, la muestra más ambiciosa, abundante y completa que jamás haya salido del país ibérico, las 300 piezas que la integrarán todavía no arriban a México.

La demora tal vez se deba a que nunca en España habían conjuntado la cultura medieval tal y como se ha hecho para esta exposición. Luciano Cedillo, director del Instituto Nacional de Antropología e Historia, anunció que las obras que proceden de 92 museos de España, llegarán en un primer cargamento el próximo 11 de octubre.

Es de señalar, según las palabras de Miguel Fernández, coordinador de la exposición, que luego del éxito que tuvo México con la muestra Faraón, la confianza depositada en los museógrafos y en los museos es inmensa, a tal grado que el Museo Metropolitano de Nueva York también hizo una solicitud a España para montar una exposición similar y las piezas no le fueron prestadas, incluso, hasta se quedó con su catálogo impreso.

Después de cuatro años de trabajo esta exposición sobre el Medioevo se erige gracias a un esfuerzo sin precedente y a la colaboración entre España y México.

De acuerdo con las expectativas generadas por las autoridades culturales, se espera que la magna exposición que será inaugurada por el Presidente Vicente Fox y la ministra de cultura de España, Carmen Calvo, sea visitada por aproximadamente 750 mil personas, 130 mil más de las que tuvieron la oportunidad de apreciar la exposición de Faraón.

Estos tesoros del Medioevo que estarán distribuidos en tres secciones, se montarán en un área de 2 mil metros cuadrados, casi 800 metros cuadros más, que el espacio museográfico que ocupó Faraón.

Ocasión única

La exposición España Medieval y el legado de Occidente, representa una reflexión histórica sobre una cultura de mil años, que es poco conocida.

De ese mundo medieval que se transterra a América y a México se recreará no sólo a través de las obras maestras en sí, sino por medio de una representación detallada de los usos y costumbres de la época.

“Es un regalo para el público mexicano, que no puede dejar de ver, pues se mostrarán piezas únicas, jamás exhibidas en México”, indicó Fernández.

Para envolver al público en un ambiente medieval, se ha organizado un programa paralelo. La intención es que el público se perciba como si hubiese viajado en el tiempo a esta época que ha sido de alguna manera sepultada por el Renacimiento. Para ello, cual, se desarrollará previamente a la apertura de la exposición, una fiesta medieval con teatro callejero y música barroca.

Asimismo, se prevé la realización un atractivo Cortejo Medieval para el domingo 30 de octubre, el cual saldrá del Zócalo capitalino hacia el Castillo de Chapultepec, a fin de mostrar cómo era la vida en aquellos años.

A esta celebración se suma la exposición fotográfica en la Galería de las rejas de Chapultepec, donde se podrá apreciar por cuatro meses, la arquitectura medieval constituida por más de un centenar de imágenes.

El olvido del Medioevo

Como el Renacimiento niega a propósito los años tan caóticos de la Edad Media, y rompe con su pasado inmediato, actualmente poco se sabe de esta de esta época, señaló el historiador Salvador Rueda, director del Museo Nacional de Historia del Castillo de Chapultepec.

Incluso, ahora que se celebran los 400 años de El Quijote, se puede apreciar que esta obra no es más que una forma humorística de burlarse de la literatura de caballeresca que nace a final del Medioevo.

Los asistentes se encontrarán con la primera sección titulada “La formación medieval de España”, la cual presentará un discurso con carácter cronológico, donde serpan relatadas las etapas históricas de esa época. La segunda sección que tendrá el título de “España Medieval: sociedad, religión y cultura”, será un área principalmente temática.

La última sección de la muestra que se exhibirá en el Castillo de Chapultepec se relaciona con “El encuentro entre dos mundos: el legado de Occidente”, dedicada a la incorporación cultura europea en América.

Fuente: Leticia Sánchez, Ciudad de México / Milenio.com, 5 de octubre de 2005
Enlace: http://www.milenio.com/nota.asp?id=235424