Blogia
Terrae Antiqvae

América

Perú. Descubren geoglifos que confirmarían presencia inca en selva del Manu

GeoglifosManuPeru

Un conjunto de geoglifos, similares a las líneas de Nasca, fue descubierto en la zona de Pushuro, en el Parque Nacional del Manu (Madre de Dios), que confirmaría la presencia inca en esta zona y conduciría a la ciudad perdida de Paititi.

Thierry Jamin, arqueólogo-explorador francés a cargo del hallazgo, explicó que se trata de rostros antropomórficos gigantes (de unos 500 metros de extensión) y una especie de caminos grabados en una montaña, los primeros que se han encontrado en la selva amazónica.

PetroglifosPusharoPiramidesTA

“Junto con los geoglifos hemos hallado nuevos petroglifos (grabados en piedra) a los encontrados en 1921 por el padre dominicano Vicente de Cenitagoya. En conjunto representarían un mapa geográfico secreto de los incas que llevaría a Paititi”, comentó a Andina.

pushmap1ta

Paititi es considerado por diversos investigadores como el enigma arqueológico de Sudamérica y según leyendas locales sería una ciudad de piedra con estatuas de oro erigidas en amplios jardines.

PaititiCiudadPerdidaIncaTA

Entre los nuevos petroglifos descubiertos por Jamin destaca el rostro de un inca, presumiblemente Túpac Yupanqui, quien habría organizado expediciones para conquistar esa zona selvática.

push02ta

“Muchos cronistas como Garcilazo de la Vega señalan que en la época de Túpac Yupanqui diez mil guerreros fueron a este lugar con fines de conquista y hubo otras expediciones. Lo que ahora tenemos refuerza la hipótesis de la presencia inca”, anotó.

Agregó que tanto los geoglifos como los petroglifos -visibles sólo en determinadas horas del día- demostrarían también la existencia de la antigua escritura Quellca.

“Los geoglifos son únicos en la amazonía y podemos verlos en algunos momentos precisos, por ejemplo cuando el sol sale o se esconde, luego desaparecen”, refirió.

Jamin mencionó que, una de las primeras hipótesis tras la lectura de los hallazgos, es que Paititi se encuentra a 30 kilómetros al sudoeste de Pusharo, por lo cual se organizan nuevas expediciones.

Pusharo0012ta

“Nuestras expediciones han contado con especialistas del Instituto Nacional de Cultura y con ellos prepararemos una nueva que quizá se concrete en el 2007”, adelantó.

El especialista francés investiga la zona desde hace unos cinco años, en los cuales también halló piedras talladas de estilo inca y una antigua zona de tierras agrícolas explotada por los incas.

El descubrimiento de los geoglifos y nuevos petroglifos ocurrió durante una última expedición entre julio y agosto pasado. El informe lo derivó al INC.

pusharoGlifos01ta

Especialistas del INC viajan al Parque del Manu para estudiar descubrimiento

Unos siete especialistas del Instituto Nacional de Cultura (INC) del Cusco viajaron a la zona de Pushuro, en el Parque Nacional del Manu - Madre de Dios, para estudiar los geoglifos y petroglifos descubiertos por el investigador francés, Thierry Jamin.

El grupo se encuentra en el lugar desde el pasado 10 de setiembre, y está encabezado por el director del INC en la región, David Ugarte.

Los expertos en arqueología, antropología y restauración retornarán el próximo jueves para brindar mayores detalles.

El hallazgo, rostros antropomórficos gigantes similares a las líneas de Nasca, en Ica y una especie de caminos grabados en una montaña, confirmaría la presencia inca en este sector y conduciría a la ciudad perdida de Paititi.

Fuente: CPN Radio, 19 de septiembre de 2006
Enlace: http://www.cpnradio.com.pe/html/2006/09/19/11/10.htm


Enlaces relacionados:

(1) Gran Paititi - © Thierry Jamin
http://www.granpaititi.com/ES/paititi.php

(2) Pusharo, un sitio rupestre extraordinario en la selva amazónica de Madre de Dios, Perú (1)
http://rupestreweb2.tripod.com/pusharo.html

Hostnig, Rainer y Carreño Collatupa, Raúl. Pusharo, un sitio rupestre extraordinario en la selva amazónica de Madre de Dios, Perú En Rupestreweb, http://rupestreweb2.tripod.com/pusharo.html

Bloque de Cascajal. La primera escritura de América es un texto olmeca encontrado en Veracruz. México

BolquedeCascajalOlmecatexto

Imágenes facilitadas por la revista Science mostrando el "bloque de Cascajal", en Veracruz, México, y al lado un dibujo de los símbolos identificados allí. Dibujo epigráfico de los signos del bloque de Cascajal. Foto: AP Photo/Science

Una inscripción que cambia la historia

El hallazgo de un texto olmeca remonta hasta hace casi 3.000 años la escritura en América y obliga a modificar la visión sobre la primera gran cultura del continente.

Uno de esos raros hallazgos que cambian la historia. Un bloque de piedra hallado en la humilde cantera de Cascajal, en las tierras comunales de Lomas de Tacamichapa, en Veracruz (México) ha resultado contener un hasta ahora desconocido sistema de escritura olmeca que, datado a principios del primer milenio antes de Cristo (hacia el 900 antes de Cristo), se ha convertido en el texto escrito más antiguo de América, 400 años anterior a los testimonios que se conocían.

Además, y esto es probablemente más importante aún, demuestra sin lugar a dudas que los olmecas, la primera gran civilización americana, de la que bebieron mayas y aztecas, y que han sido considerados los sumerios del Nuevo Mundo, los progenitores de las complejas sociedades mesoamericanas, disponían de escritura. Ello cambia de manera radical el paradigma de esa cultura -conocida popularmente por sus colosales cabezas escultóricas monolíticas-, según recalcó ayer a este diario desde Estados Unidos, uno de los responsables del descubrimiento, el antropólogo Stephen D. Houston, de la Brown University.

"Es la primera evidencia olmeca de escritura", indicó. "Significa nada menos que los olmecas tenían literatura, que eran capaces de comunicar su cultura a las generaciones futuras, que eran, en suma, una civilización mucho más compleja y rica de lo que imaginábamos".

El descubrimiento, que aparece publicado hoy en Science por un grupo de investigadores mexicanos y estadounidenses encabezados por los arqueólogos Carmen Rodríguez y Ponciano Ortiz, se produjo al desmontar unos peones una zona de la cantera -un antiguo sitio arqueológico- a fin de obtener piedras para pavimentar una carretera. En conexión con el bloque inscrito, de piedra serpentina, fueron halladas cerámicas, fragmentos de figuritas de barro y otros materiales rotos. Todos ellos han podido ser datados en la fase más antigua de la cultura olmeca -denominada de San Lorenzo, por el primer gran centro de esa civilización, cerca de Cascajal-, entre 1.200 y 900 años antes de Cristo.

El bloque, de 36 por 21 centímetros, de 13 centímetros de grosor y con un peso de 12 kilos, contiene un texto inciso de 62 signos (glifos) -28 distintos-, algunos de los cuales se repiten más de cuatro veces. Esa frecuencia y su secuencialidad, recalcan los investigadores, indica claramente que se trata de algún tipo de escritura y señala la probable presencia de sintaxis. Algunas agrupaciones de signos apuntan a que el texto podría contener fórmulas poéticas.

Los expertos creen que el texto debe leerse horizontalmente. Entre los glifos se encuentran algunos que evidentemente tienen un origen icónico, como formas vegetales, el signo de un ojo, un trono, una mazorca de maíz, un pez o un perforador, acordes todos ellos con la imaginería olmeca. En la inscripción aparece también un insecto u hormiga.

Para los que llegados a este punto se hayan hecho muchas ilusiones, hay que decir que los investigadores señalan que la posibilidad de descifrar la escritura olmeca es "baja". El fragmento es corto, no consta en él ninguna correlación para explicar los signos y la escasa cantidad de éstos, aunque apuntan a un alfabeto, impide cualquier extrapolación estadística. Habrá que esperar a nuevos hallazgos o a una piedra Rosetta mesoamericana.

La superficie en la que aparece la inscripción había sido trabajada para la incisión del texto y los estudiosos creen que se trataba de un documento que podía ser borrado o revisado.

Anteriormente habían sido hallados otros indicios de escritura olmeca, aunque eran muy controvertidos. En todo caso, la inscripción del bloque de Cascajal antecede en 400 años la primera aparición de la escritura en el Nuevo Mundo. En general se consideraban los glifos de la cultura zapoteca hallados en Oaxaca los más antiguos de América. En cuanto al Viejo Mundo, la escritura se había desarrollado más de 3.000 años antes, en Mesopotamia.

¿Por qué se ha tardado tanto en encontrar la escritura de una civilización como la olmeca? Stephen D. Houston señala que "hay dos respuestas: que se ha excavado poco o que mayoritariamente la escritura olmeca estuviera hecha sobre madera, y por tanto se hubiera perdido". El estudioso recordó a propósito la existencia de numerosas tallas olmecas, que sugieren la existencia de una rica tradición de trabajo con la madera.

Los olmecas (su nombre significa " la gente del país del caucho" y se lo dieron los mexicas) influenciaron a las posteriores culturas en su arquitectura, religión y simbolismo.Hasta ahora no estaba acreditada la escritura entre los olmecas, los sumerios de la América precolombina.

Fuente: Jacinto Antón / Science / EFE / El País.es, 15 de septiembre de 2006
Enlace: http://www.elpais.es/articulo/cultura/inscripcion
/cambia/historia/elpporcul/20060915elpepicul_4/Tes/

*** Instituto de Antropología de la Universidad Veracruzana
http://www.uv.mx/invest/antropologia/


(2) Hallan en México sistema de escritura más antiguo de América

Un equipo de arqueólogos mexicanos ha identificado en una piedra hallada por indígenas en el sur de Veracruz símbolos que componen un sistema de escritura, hasta ahora desconocido, que podría ser el más antiguo de las Américas, informó la revista Science.

"Es una piedra que reúne, en un solo bloque, íconos y símbolos que aparecen como decoración en otras piezas de arte olmeca", explicó a Efe, en conversación telefónica, el arqueólogo Ponciano Ortiz, del Instituto de Antropología de la Universidad Veracruzana, en Veracruz, México.

Ortiz y su colega María del Carmen Rodríguez inspeccionaron en abril de 1999 en el municipio de Jáltipan, en el estado de Veracruz, varias piezas de cerámica, figurines y otros artefactos rotos hechos de piedra molida, y una piedra con inscripciones, halladas por indígenas en una cantera de la que sacaban material para un camino.

La piedra, que permanece bajo la jurisdicción del municipio de Jáltipan, pesa unos 12 kilogramos, y mide 21 centímetros de ancho, 36 centímetros de largo y tiene unos 13 centímetros de espesor.

Los científicos han denominado a esta piedra "el bloque de Cascajal" por el sitio de la cantera.

El arqueólogo indicó que varios de los símbolos tallados en la piedra se han encontrado en otras esculturas y monumentos de la cultura olmeca, pero "lo notable de esta piedra es que en este bloque los símbolos son lo más importantes".

Los investigadores han señalado la presencia de 28 símbolos diferentes, aunque la secuencia que repite algunos de los símbolos, incluye un total de 62 inscripciones.

"La primera, empezando desde arriba y a la izquierda, es una abejita a la que siguen dos flores", señaló Ortiz. También es notable la presencia de un símbolo que, aparentemente, representa la mazorca, y "la presencia repetida de la abejita y algunos recipientes sugieren que pueda estar vinculado con la producción de miel".

"No sabemos de qué se trata, es un sistema desconocido", agregó. "Puede ser una lista de productos o un registro para la recaudación de tributos. También pueden ser elementos vinculados con algún significado religioso".

Dado que se trata de una piedra, no puede datarse el objeto en sí mismo por el método de degradación del carbono 14, pero Ortiz señaló que las características del lugar donde se halló indican que data de hace 2.600 a 2.900 años.

Según los arqueólogos, la losa revela que esa civilización tenía un alto nivel cultural y un sistema desconocido de escritura que demuestra su alto grado de complejidad.

"Se trata de un descubrimiento seductor. Creo que es el comienzo de una nueva era de atención sobre la civilización olmeca", manifestó Stephen Houston, uno de los autores del estudio y experto del Departamento de Antropología en la Universidad Brown, de Rhode Island.

"Nos dice que estos documentos probablemente existen y que hay que encontrarlos. Si decodificamos su contenidos, las primeras voces de Mesoamérica nos hablarán", señaló.

Debido a sus elementos muy claros, la secuencia y su orden de lectura, "el texto cumple con todos los requisitos de una escritura", señalan los científicos en Science.

Según los arqueólogos, los objetos encontrados junto al bloque fueron una pista sobre la arqueología regional que ayudó a fijar la fecha del texto en la llamada Etapa de San Lorenzo, que concluyó unos 900 años antes de Cristo.

Eso significa unos cuatro siglos antes de que apareciera lo que se creía que era la primera escritura en América.

Fuente: EFE/Science / El Universal.com, 15 de septiembre de 2006
Enlace: http://www.eluniversal.com/2006/09/15/ten_art_15458F.shtml


(3) Oldest Writing in the New World Discovered in Veracruz, Mexico

Brown University
Fuente: http://www.brown.edu/Administration/News_Bureau/2006-07/06-021.html


A stone block discovered in the Olmec heartland of Veracruz, Mexico, contains the oldest writing in the New World, says an international team of archaeologists, including Stephen D. Houston of Brown University. The team determined that the block dates to the early first millennium B.C.E. – at least 400 years earlier than scholars previously thought writing existed in the Western hemisphere. The findings are published in Science.

An international team of archaeologists, including Brown University’s Stephen D. Houston, determined that the slab – named the “Cascajal block” – dates to the early first millennium B.C.E. and has features that indicate it comes from the Olmec civilization of Mesoamerica. They say the block and its ancient script “link the Olmec civilization to literacy, document an unsuspected writing system, and reveal a new complexity to this civilization.”

“It’s a tantalizing discovery. I think it could be the beginning of a new era of focus on Olmec civilization,” said Houston, an expert on ancient writing systems and corresponding author for the Science article. “It’s telling us that these records probably exist and that many remain to be found. If we can decode their content, these earliest voices of Mesoamerican civilization will speak to us today.”

Road builders first discovered the Cascajal block in a pile of debris heaped to the side of a destroyed area in the community of Lomas de Tacamichapa in the late 1990s. Mexican archaeologists Carmen Rodríguez and Ponciano Ortíz, lead authors of the article in Science, were the first to recognize the importance of the find and to register it officially with the Goverment authority, the Instituto Nacional de Antropologia e Historia of Mexico. Surrounding the piece were ceramic sherds, clay figurine fragments, and broken artifacts of ground stone, which, in addition to “internal clues” and “regional archaeology,” have helped the team date the block and its text to the San Lorenzo phase, ending about 900 B.C.E. That’s approximately 400 years before writing was thought to have first appeared in the Western hemisphere.

Carved of the mineral serpentine, the block weighs about 26 pounds and measures 36 cm long, 21 cm wude, and 13 cm thick. The incised text consists of 62 signs, some of which are repeated up to four times. Because of its distinct elements, patterns of sequencing, and consistent reading order, the team says the text “conforms to all expectations of writing.”

“As products of a writing system, the sequences would, by definition, reflect patterns of language, with the probable presence of syntax and language-dependent word order,” the article states.

Five sides on the block are convex, while the remaining surface containing the text appears concave; hence, the team believes the block has been carved repeatedly and erased – a discovery Houston calls “unprecedented.” Several paired sequences of signs also lead the researchers to believe the text contains poetic couplets which would be the earliest known examples of this expression in Mesoamerica.

In addition to Houston, the research team includes some of the world’s top experts on Olmec civilization, ceramics, and imagery: Ma. del Carmen Rodríguez Martínez and Alfredo Delgado Calderón of the Centro del Instituto Nacional de Antropologia e Historia of Mexico; Ponciano Ortíz Ceballos of the Instituto de Antropología de La Universidad Veracruzana; Michael D. Coe of Yale University; Richard A. Diehl of University of Alabama; and Karl A. Taube of University of California-Riverside.

High-resolution photographs of the Cascajal block and other graphics are available by contacting the Office of Media Relations at (401) 863-2478.

September 14, 2006
Contact: Deborah Baum; Media_Relations@brown.edu
(401) 863-2476

Contact information for research team:

Stephen D. Houston: Stephen_Houston@brown.edu, (401) 270-6195
Ma. del Carmen Rodríguez Martínez: manativer@gmail.com, 01 22 99 34 99 81 or
34 42 08 34 52 82
Ponciano Ortíz Ceballos: manativer@gmail.com, 01 22 99 34 99 81 or 34 42 08 34 52 82
Michael D. Coe: Olmecc@aol.com, (413) 337-4924 or (203) 562-7956
Richard A. Diehl: rdiehl@as.ua.edu, (205) 348-5947
Karl A. Taube: Taube@ucr.edu, (951) 827-3917 or (951) 276-0256
Alfredo Delgado Calderón: delgadoalfredo@yahoo.com.mx, 01 22 99 34 99 81 or
34 42 08 34 52 82

BloquedeCascajalOlmeca1ta
BloquedeCascajalOlmeca2ta

Photos: New World’s oldest writing
Sixty-two signs incised on a block of serpentine date to the first millennium B.C.E. and are thought to be the earliest writing in the New World. The Cascajal block, an artifact of the Olmec civilization, was found by road builders in a pile of debris.
Images: © Science

Perú. Hallan restos humanos en Huaca Santa Cruz

HuacaSantaCruz1ta

A Peruvian worker cleans a clay ceramic figure found in the zone of excavation 'Huaca Santa Cruz' in Lima, Peru on Monday, Sept. 11, 2006. The archaeologists dedicated to the preservation of this cultural patrimony found eight human remains of men and women of mature ages. The remains corresponded to the Ichma Culture that probably lived between 750 and 1400 years AD. (AP Photo/Karel Navarro)

En el corazón de San Isidro encuentran vestigios de civilización Ichma

Hace una semana, los trabajos de excavación en la Huaca Santa Cruz (San Isidro) tomaron un rumbo inesperado, luego de que un grupo de arqueólogos hallara restos humanos de la antigua civilización Ichma en una zona que hasta entonces era considerada área de relleno.

Los 20 obreros y tres arqueólogos dedicados a la preservación de este patrimonio cultural encontraron en la zona central de la huaca ocho restos humanos de hombres y mujeres de edad madura, envueltos en sus fardos funerarios. Los cuerpos estaban acompañados por sus pertenencias (jarrones y telas bordadas), lo que indicaría, por la cantidad de estos objetos, su condición social.

También se encontraron los cuerpos de dos menores de edad con extremidades erguidas, que al parecer fueron ofrecidos como ofrenda.

Para Lida Casas, arqueóloga y directora del proyecto, la zona arqueológica –de unos cuatro mil metros cuadrados–, ubicada actualmente en la cuadra uno de la avenida Belén, habría existido entre mediados del intermedio tardío y parte de la época inca (año 1,400 d.C.), como un centro de administración política que albergó a importantes curacas.

Luego, indicó que fue utilizado como una especie de fosa o depósito funerario hasta su desaparición.

MAS DATOS

Hacia el 750 d.C., los estilos Nievería y Pachacámac desaparecieron y se inició el desarrollo de una nueva tradición cultural denominada Ichma, que continuaría hasta la época en que el valle del Rímac se anexa al Tahuantinsuyu.

Fuente: Luis Neyra O. / Diario Correo, 8 de septiembre de 2006
Enlace: http://www.correoperu.com.pe/paginas_
nota.php?nota_id=33373&seccion_nota=5

HuacaSantaCruz2ta

A Peruvian worker cleans a skull found in the zone of excavation 'Huaca Santa Cruz' in Lima, Peru on Monday, Sept. 11, 2006. The archaeologists found eight human remains of men and women of mature ages. The remains corresponded to the Ichma Culture that probably lived between 750 and 1400 years AD. (AP Photo/Karel Navarro)

HuacaSantaCruz3ta

Peruvian archaeologists clean skulls found in the excavation zone 'Huaca Santa Cruz' in Lima, Peru on Monday, Sept. 11, 2006. The archaeologists dedicated to the preservation of this cultural patrimony found eight human remains of men and women of mature ages. The remains corresponded to the Ichma Culture that probably lived between 750 and 1400 years AD. (AP Photo/Karel Navarro)

Enlaces de interés:

http://pachacamac.perucultural.org.pe/
http://www.metmuseum.org/toah/ht/07/sac/ht07sac.htm

México. La caravana de Pánfilo de Narváez llegó para capturar a Hernán Cortés. Los mexicas se los comieron

AztecasEspañoles00ta

Sacrificial lamb: an archeaologist holds a small skull found at the Tecuaque archeological site in Calpulalpan, near Mexico City. Picture: Reuters

Los hallazgos incluyen huesos hervidos, lo que ha dado lugar a pensar en canibalismoEn junio de 1520, una caravana de las tropas del conquistador Pánfilo de Narváez, compuesta por unas 550 personas -entre españoles, indígenas, negros, mulatos y mestizos-, cayó en manos de guerreros del reino de Texcoco. Muchos de los hombres, mujeres y niños cautivos terminaron sacrificados en rituales mexicas. Entre ellos, una mujer española sexagenaria, cuya vida fue ofrendada a la diosa Tozi, la madre de todos los dioses aztecas.

La antropofagia religiosa formó parte de las ceremonias realizadas en distintos puntos sagrados de lo que es hoy el Estado de Tlaxcala, según el arqueólogo Enrique Martínez, coordinador del equipo científico que trabaja en la zona desde hace más de una década. Según las investigaciones realizadas, las personas que viajaban con Pánfilo de Narváez venían de Cuba, con la misión de capturar a Hernán Cortés y formar una colonia: "De ahí que trajeran una enorme diversidad de gente y de animales domésticos, como vacas, caballos, borregos, perros, cerdos y gallinas. En la caravana capturada también había individuos heridos, además de enseres personales de los conquistadores, incluso del propio Cortés".

Hasta el momento se ha logrado identificar entre quienes fueron sacrificados a 20 españoles -ocho mujeres-, siete negros y dos mulatas, pero hubo muchos más hombres y mujeres de los pueblos prehispánicos, principalmente tlaxcaltecas, totonacas, otomis y mayas, según los estudios realizados por el doctor Carlos Serrano.

La captura de la caravana fue todo un acontecimiento. De entrada, provocó que la población de Teocaque, que tradicionalmente se dedicaba a recolectar y distribuir pulque (aguardiente del cactus Maguey), se triplicase. Además, forzó a una transformación arquitectónica. Los mexicas y sus aliados de Texcoco pidieron instrucciones a la Gran México-Tenochtitlán. Llegaron entonces varios sacerdotes que ordenaron la creación de un "punto de encuentro entre los hombres y los dioses" en el centro de la población, donde se erigieron tres plazas resguardadas por un muro.

En estas áreas sagradas comenzaron los sacrificios rituales, de acuerdo con el calendario de fiestas mexica (de 20 días por mes). Se elegía a los cautivos de acuerdo a su edad y sexo, e incluso a sus grados como guerreros, pues para cada dios había que destinar a alguien en especial. Así, desde finales de junio de 1520 a finales de febrero o principios de marzo de 1521, contó Enrique Martínez, tuvieron lugar los rituales que incluían el sacrificio humano. Los cuerpos de los ofrendados fueron en ocasiones desmembrados y algunas partes fueron comidas por un grupo selecto integrado por sacerdotes, guerreros y miembros de la clase dominante.

Los muros construidos protegían las zonas sagradas y aislaban el centro de la ceremonia para que no se contaminara. Según Martínez, allí se dedicaban los sacrificios a dioses como Huitzilopochtli -deidad de la guerra-, al que se le ofrecía el zompantli (altar de cráneos). También se veneraba a Mayahuel, dios del pulque; a Tlaloc, señor de la lluvia; a Mictlantecutli, amo del inframundo; a Tezcatlipoca, dios de la pureza y el pecado; a Tozi, madre de todos; y a Quetzaltcoatl.

Los hallazgos incluyen huesos hervidos, lo que ha dado lugar a pensar en el canibalismo. Esta práctica del hervido tenía que ver con la limpieza de los huesos, que para los pueblos antiguos de México eran casi sagrados. Por ello colocaban los cráneos en el zompantli o en sus casas.

Martínez pone de relieve que en el momento en que se producen la captura y los sacrificios, los pueblos de la zona se resistían a la conquista. Cuando incluían a españoles o guerreros de otros pueblos en los sacrificios y se comían algunas partes, trataban de engullir su fuerza y su energía, para seguir en la batalla. En Teocaque, algunos de los restos como los huesos y las calaveras fueron exhibidos por los mexicas y texcocanos. Con ello querían enviar un mensaje a los indígenas que se aliaban con los conquistadores: "Ven, esto es lo que les pasará si se acercan", dice el arqueólogo.

El experto también subraya que Cortés supo lo que estaba pasando con la caravana capturada, pero no acudió en su ayuda. Incluso cuando reconquista Tenochtitlán evitó pasar por la zona sagrada donde se hicieron los sacrificios. La riqueza cultural del sitio excavado abarca la arquitectura, la historia, el centro ritual y las pertenencias de los conquistadores.

La arqueóloga Ximena Chávez, jefa del Departamento de Resguardo de Bienes del Museo del Templo Mayor, sostiene que el sacrificio humano era un ritual que no se dio únicamente entre los aztecas (mexicas). Esta ceremonia aparece reflejada primero en la cosmovisión mesoamericana, desde épocas muy antiguas, e incluía la decapitación, y tiene auge en Teotihuacán, y más tarde entre los pueblos mexicas, que "no son los inventores", concluye. Ella descarta totalmente que se tratara de una cuestión relacionada con el canibalismo como práctica común e insiste en que se trata de un asunto religioso y que no fue tan masivo como dicen los cronistas españoles, que los exageraron para justificar de alguna manera las matanzas de indígenas.

Fuente: ANTONIO O. ÁVILA / El País.es / 31 de agosto de 2006
Enlace: http://www.elpais.es/articulo/revista/agosto/
Espanoles/devorados/elpporcul/20060831elpepirdv_5/Tes/

AntropofagiaMexica2ta

AntropofagiaMexicata

AntropofagiaMexica3ta

(2) Boiled bones show Aztecs butchered, ate invaders

Aug 23, 2006 — By Catherine Bremer

CALPULALPAN, Mexico (Reuters) - Skeletons found at an unearthed site in Mexico show Aztecs captured, ritually sacrificed and partially ate several hundred people traveling with invading Spanish forces in 1520.

Skulls and bones from the Tecuaque archeological site near Mexico City show about 550 victims had their hearts ripped out by Aztec priests in ritual offerings, and were dismembered or had their bones boiled or scraped clean, experts say.

The findings support accounts of Aztecs capturing and killing a caravan of Spanish conquistadors and local men, women and children traveling with them in revenge for the murder of Cacamatzin, king of the Aztec empire’s No. 2 city of Texcoco.

Experts say the discovery proves some Aztecs did resist the conquistadors led by explorer Hernan Cortes, even though history books say most welcomed the white-skinned horsemen in the belief they were returning Aztec gods.

"This is the first place that has so much evidence there was resistance to the conquest," said archeologist Enrique Martinez, director of the dig at Calpulalpan in Tlaxcala state, near Texcoco.

"It shows it wasn’t all submission. There was a fight."

The caravan was apparently captured because it was made up mostly of the mulatto, mestizo, Maya Indian and Caribbean men and women given to the Spanish as carriers and cooks when they landed in Mexico in 1519, and so was moving slowly.

The prisoners were kept in cages for months while Aztec priests from what is now Mexico City selected a few each day at dawn, held them down on a sacrificial slab, cut out their hearts and offered them up to various Aztec gods.

Some may have been given hallucinogenic mushrooms or pulque — an alcoholic milky drink made from fermented cactus juice — to numb them to what was about to happen.

TEETH MARKS

"It was a continuous sacrifice over six months. While the prisoners were listening to their companions being sacrificed, the next ones were being selected," Martinez said, standing in his lab amid boxes of bones, some of young children.

"You can only imagine what it was like for the last ones, who were left six months before being chosen, their anguish."

The priests and town elders, who performed the rituals on the steps of temples cut off by a perimeter wall, sometimes ate their victims’ raw and bloody hearts or cooked flesh from their arms and legs once it dropped off the boiling bones.

Knife cuts and even teeth marks on the bones show which ones had meat stripped off to be eaten, Martinez said.

Some pregnant women in the group had their unborn babies stabbed inside their bellies as part of the ritual.

In Aztec times the site was called Zultepec, a town of white-stucco temples and homes where some 5,000 people grew maize and beans and produced pulque to sell to traders.

Priests had to be brought in for the ritual killings because human sacrifices had never before taken place there, Martinez said.

On hearing of the months-long massacre, Cortes renamed the town Tecuaque — meaning "where people were eaten" in the indigenous Nahuatl language — and sent an army to wipe out its people.

When they heard the Spanish were coming, the Zultepec Aztecs threw their victims’ possessions down wells, unwittingly preserving buttons and jewelry for the archeologists.

The team, which began work here in 1990, also found remains of domestic animals brought from Spain, like goats and pigs.

"They hid all the evidence," said Martinez. "Thanks to that act, we have been allowed to discover a chapter we were unaware of in the conquest of Mexico."

Fuente: Reuters News Service. 23 de agosto de 2006
Enlace: http://abcnews.go.com/US/wireStory?id=2347104&page=2

Reportaje Fotográfico:

AztecasEspañoles01ta

(1) A skull, supposedly from a Spanish man, is displayed in a workshop from the Tecuaque archeological site in Calpulalpan, near Mexico City, August 22, 2006. Skeletons found at an unearthed site in Mexico show Aztecs captured, ritually sacrificed and partially ate several hundred people traveling with invading Spanish forces in 1520. Picture taken August 22, 2006. To match feature LIFE-MEXICO-AZTECS REUTERS/Tomas Bravo (MEXICO)

AztecasEspañoles02ta

(2) Carved stone skulls, found along with human skulls, are displayed in a warehouse from the Tecuaque archeological site in Calpulalpan, near Mexico City, August 22, 2006. Skeletons found at an unearthed site in Mexico show Aztecs captured, ritually sacrificed and partially ate several hundred people traveling with invading Spanish forces in 1520. Picture taken August 22, 2006. To match feature LIFE-MEXICO-AZTECS. REUTERS/Tomas Bravo (MEXICO)

AztecasEspañoles03ta

(3) An archeaologist holds a small skull as he explains the probable cause of death in a workshop from the Tecuaque archeological site in Calpulalpan, near Mexico City, August 22, 2006. Skeletons found at an unearthed site in Mexico show Aztecs captured, ritually sacrificed and partially ate several hundred people traveling with invading Spanish forces in 1520. Picture taken August 22, 2006. To match feature LIFE-MEXICO-AZTECS. REUTERS/Tomas Bravo (MEXICO)

AztecasEspañoles04ta

(4) An archeologist goes up a temple at the Tecuaque archeological site in Calpulalpan, near Mexico City, August 22, 2006. Skeletons found at an unearthed site in Mexico show Aztecs captured, ritually sacrificed and partially ate several hundred people traveling with invading Spanish forces in 1520. Picture taken August 22, 2006. To match feature LIFE-MEXICO-AZTECS. REUTERS/Tomas Bravo (MEXICO)

AztecasEspañoles05ta

(5) A skull and a bone, supposedly from a Spanish man, are displayed as an archeologist restores an Aztec vessel in a workshop from the Tecuaque archeological site in Calpulalpan, near Mexico City, August 22, 2006. Skeletons found at an unearthed site in Mexico show Aztecs captured, ritually sacrificed and partially ate several hundred people traveling with invading Spanish forces in 1520. Picture taken August 22, 2006. To match feature LIFE-MEXICO-AZTECS. REUTERS/Tomas Bravo (MEXICO)

AztecasEspañoles06ta

(6) A view of the Tecuaque archeological site in Calpulalpan, near Mexico City, August 22, 2006. Skeletons found at an unearthed site in Mexico show Aztecs captured, ritually sacrificed and partially ate several hundred people traveling with invading Spanish forces in 1520. Picture taken August 22, 2006. To match feature LIFE-MEXICO-AZTECS. REUTERS/Tomas Bravo (MEXICO)

AztecasEspañoles07ta

(7) A skull, supposedly from an Spanish man, is displayed in a workshop from the Tecuaque archeological site in Calpulalpan, near Mexico City, August 22, 2006. Skeletons found at an unearthed site in Mexico show Aztecs captured, ritually sacrificed and partially ate several hundred people traveling with invading Spanish forces in 1520. Picture taken August 22, 2006. To match feature LIFE-MEXICO-AZTECS. REUTERS/Tomas Bravo (MEXICO)

AztecasEspañoles08ta

(8) An archeologist shows a box containing a skull and bones, supposedly from an Spanish man, in a workshop from the Tecuaque archeological site in Calpulalpan, near Mexico City, August 22, 2006. Skeletons found at an unearthed site in Mexico show Aztecs captured, ritually sacrificed and partially ate several hundred people traveling with invading Spanish forces in 1520. Picture taken August 22, 2006. To match feature LIFE-MEXICO-AZTECS. REUTERS/Tomas Bravo (MEXICO)

AztecasEspañoles09ta

(9) A view of the Tecuaque archeological site in Calpulalpan, near Mexico City, August 22, 2006. Skeletons found at an unearthed site in Mexico show Aztecs captured, ritually sacrificed and partially ate several hundred people traveling with invading Spanish forces in 1520. Picture taken August 22, 2006. To match feature LIFE-MEXICO-AZTECS. REUTERS/Tomas Bravo (MEXICO)

AztecasEspañoles10ta

(10) An archeologist (L) is interviewed by a Reuters reporter at the Tecuaque archeological site in Calpulalpan, near Mexico City, August 22, 2006. Skeletons found at an unearthed site in Mexico show Aztecs captured, ritually sacrificed and partially ate several hundred people traveling with invading Spanish forces in 1520. Picture taken August 22, 2006. To match feature LIFE-MEXICO-AZTECS. REUTERS/Tomas Bravo (MEXICO)

(3) Hallan restos que confirman sacrificio de tropas Cortés y aliados

Unos arqueólogos mexicanos han encontrado más de 10.000 piezas en un lugar donde en 1520 los pueblos afines a los aztecas sacrificaron a 550 personas, entre españoles y aliados suyos de los que acompañaron a Hernán Cortés en la conquista.

El director de la zona arqueológica de Tecuaque, el arqueólogo Enrique Martínez, dijo a Efe que en ese lugar situado en el municipio de Calpulalpan (Tlaxcala) han hallado restos y unas 400 osamentas que dan cuenta de los sacrificios humanos ocurridos entre junio de 1520 y marzo de 1521.

El experto indicó que el lugar, estudiado por un grupo multidisciplinario de investigadores desde hace dieciséis años, no era centro ceremonial ni de sacrificios pero, tras la captura de una caravana de invasores, se transformó en un centro de reunión religioso.

Martínez señaló que las crónicas de Fray Bernardino de Sahagún y las Cartas de Relación de Hernán Cortés hablan de la captura de la caravana en un pueblo grande.

Conforme avanzaron los hallazgos "se fue determinando con mayor claridad un evento histórico que fue la captura y posteriormente el sacrificio de los españoles y sus aliados, durante un período de seis meses", agregó.

Martínez explicó que comenzaron a encontrar objetos que no eran autóctonos de la región como "espadas, botones, anillos, camafeos, perdigones", lo que les llevó a preguntarse "qué pasó" y en diversas fuentes encontraron que en la región había sido capturada una caravana que iba a alcanzar a Cortés.

La sometió un grupo perteneciente al Reino de Texcoco, que estaba aliado con los aztecas, quienes ante el asesinato de su rey Cacamatzin a manos de Cortés, llevaron a cabo los sacrificios como venganza.

El lugar se llamó originalmente Zultepec pero años después pasó a ser conocido como Tecuaque ("lugar donde se los comieron"), un poblado pequeño comparado con Tenochtitlan, Texcoco y Tlatelolco, importantes centros prehispánicos.

El arqueólogo explicó que los sacrificios humanos se hicieron en distintas festividades del calendario mexica.

Para la fiesta de Huizilopochtli, (dios de la guerra) -una de las más importantes- fueron seleccionadas 18 personas, 9 hombres y 9 mujeres.

Según el relato que hace Fray Bernardino de Sahagún, las nueve mujeres debían de estar embarazadas, porque el sacrificio era dedicado a la guerra.

Los varones sometidos al ritual eran mesoamericanos, no así las mujeres. En el lugar se encontraron cráneos de españolas, mulatas además de otomíes y mayas.

"Los sacrificados se elegían en pareja, se les extraía el corazón y sus cuerpos eran tirados por las escaleras del templo ceremonial. Y una vez abajo, desmembrados y cocidos, y algunos de su huesos, repartidos entre los nobles y guerreros sus cráneos eran colocados en el ’tzompantli’", o altar de calaveras, detalla el experto.

Otra festividad era la dedicada a Izcalli (dios del fuego) en la que sacrificaban cerdos, vacas caballos, perros, entre otros animales, algunos de los cuales eran ingeridos y otros ofrendados.

La zona de Tecuaque tiene 32 hectáreas, pero sólo se ha excavado una y media, la que corresponde a una zona ceremonial y una parte del centro habitacional.

El asentamiento presenta tres plazas, una central donde está la estructura mayor dedicada a Ehecatl Quetzalcoatl, (dios del viento), otra, la norte, donde encontraron braceros ceremoniales, y la plaza sur, dedicada a la agricultura y a Tláloc, (dios de la lluvia).

"El sitio tenía paredes estucadas (pintadas) de blanco por eso Bernal Díaz del Castillo le llama ’pueblo morisco’ porque estaba pintado de blanco y estaba en una loma", añade.

"Consolidaremos el sitio y se buscará el área donde creemos que estuvieron prisioneros, que es la parte oeste de la zona, porque el año pasado se localizaron ahí, dagas y restos de guajolote que seguramente le dieron para ingerir", indicó el investigador.

"Tenemos que hacer vivir las evidencias para que nos cuenten el último acto plasmado de un pueblo que luchó por su libertad y se resistió a la conquista".

El sitio de Tecuaque fue devastado por el las fuerzas de Cortés en marzo de 1521 y no volvió a ser ocupado, "lo que permitió encontrar una riqueza de vestigios", concluyó Enrique Martínez.

Fuente: EFE / Vanguardia.com.mx, 2 de septiembre de 2006
Enlace: http://srv2.vanguardia.com.mx/hub.cfm/Fuse
Action.Detalle/Nota.562513/SecID.29/index.sal

Templo del Zorro. La Pirámide de Buena Vista cercana a Lima (Perú) es un observatorio celeste de 4200 años de antigüedad

BuenaVistaPeruPiramide

Fotos: (1) GATEWAY: Archeologist Robert Benfer’s team found this clay sculpture of a frowning face at the Buena Vista site near Lima. The disk, marks the position of the Southern Hemisphere’s winter solstice. (Robert Benfer / University of Missouri)(2) MUSICIAN: The team found this sculpture of a figure playing a pipe at the Buena Vista site, the oldest found in the region. (Robert Benfer / University of Missouri)

América del Valle. ¿Pirámide andina? Era un almanaque agrícola

Se construyó para avisar a los sacerdotes que ya era la hora de la siembra o la cosecha. El complejo, en las cercanías de Lima, se edificó hace cuatro mil 200 años.

Robert Benfer, antropólogo de 67 años, encontró en la ladera de una colina, a unos kilómetros de la capital peruana, lo que en su opinión es el calendario más antiguo del Nuevo Mundo: un observatorio de cuatro mil 200 años de edad, construido con suficiente precisión para fungir como almanaque agrícola.

“Estaba mirando una escultura situada en una cresta encima del templo y me di cuenta de que todo se alineaba con las estrellas. Fue un momento sorprendente”, dijo.

“La alineación significaba que al amanecer de cada solsticio de invierno, hace cuatro mil 200 años, estrellas clave aparecían alineadas con el templo, y alertaban a los sacerdotes que pronto el río se anegaría y sería tiempo de empezar a sembrar. (El templo) había sido edificado como un despertador para la comunidad”.

Benfer sacó del olvido una pirámide construida en el año 2200 antes de Cristo, evidencia de que los antiguos pueblos andinos conocían los movimientos de las estrellas en fecha tan remota que ni siquiera los bretones antiguos habían terminado de construir Stonehenge.

Benfer exploraba el Valle del Río Chillón en busca de informes acerca de dietas precolombinas, y se tropezó con una pirámide de casi diez metros de alto que en sus días estuvo pintada de blanco y rojo.

El sitio, ubicado en el enclave arqueológico de Buena Vista, está dominado por dos edificios: la pirámide del norte, el Templo del Zorro, se construyó alrededor de una plataforma desde la cual los sacerdotes ofrendaban a los dioses.

A través de puertas angostas, el ofertorio miraba hacia una piedra labrada en forma de cabeza. La roca, de casi 2.5 metros de alto, está en la cresta de una montaña a unos 60 metros de distancia. Cada año, al llegar el solsticio de verano del hemisferio sur, el día más largo del año (21 de diciembre), una constelación que para aquel pueblo era el Zorro aparecía alineada con la piedra. Esto ocurría unos días antes de que el río Chillón, del que dependía su agricultura, se inundara.

Los mitos andinos dicen que el Zorro enseñó a los lugareños las artes de la agricultura.

Más al sur, otra de las estructuras tiene una tableta de barro y zacate que luce en su centro un redondo rostro de ceño fruncido. Benfer cree que la tableta representa a Pacha Mamá, la diosa de la Tierra. Mirando desde atrás de la estructura y a través de las puertas, los sacerdotes podían ver aparecer estrellas justo cuando debía recolectarse la cosecha anual.

Larry Adkins, profesor de astronomía en el Colegio Cerritos, de California, dijo que las alineaciones eran más que una conincidencia. “Tal vez no sean precisos para los estándares modernos, pero se acercan lo bastante para permitir a los sacerdotes (de la época) producir muchas predicciones”.

En medio del ofertorio y la tableta los arqueólogos hallaron también una escultura que representa a un músico tocando lo que parece ser una concha.

Lo más peculiar de la figura, cuyas piernas aparecen colgando de un balcón, es que su torso es redondo: es una verdadera figura tridimensional, insólita en un tiempo en que sólo había altorrelieves de dos dimensiones.

Fuente: Milenio.com, México, 23 de mayo de 2006
Enlace: http://www.milenio.com/mexico/milenio/nota.asp?id=86949

BellaVistaTemplo1

(2) El Templo del Zorro. El disco del ceño fruncido fue descubierto en Perú en Junio de 2005. (HANDOUT)

Por Kavita Kumar y Emily Dulcan
ST. LOUIS POST-DISPATCH

Ayudó a relacionar un cráneo con los restos del explorador español Francisco Pizarro. Y llevó al equipo que excavó el pueblo más viejo conocido en América.

Robert Benfer, ahora jubilado profesor de antropología de Columbia University en Missouri, trabajando con un equipo de arqueólogos, tiene otro excitante hallazgo para añadir a su impresionante currículum: descubrir un antiguo templo que dice contener la escultura y las estructuras astronómicamente orientadas más antiguas encontradas en el Nuevo Mundo.

Benfer y su equipo descubrieron el templo pirámide de los 33 peldaños, el Templo del Zorro, en un sitio de excavación de 20 acres en Buena Vista, Perú. Dice que el templo se remonta a 2220 a.C. – lo cual lo hace 1,000 años más viejo que cualquiera de su clase antes encontrado, dijo.

La vinculación del templo con el sol y las constelaciones con el equinoccio y el solsticio de verano e invierno indica que los andinos tempranos usaron señales astronómicas y constelaciones para controlar sus actividades agrícolas.

"Es un hallazgo grande - encontrando algo nuevo y sin precedente", dijo Benfer. “Es como si los matemáticos encontrando una nueva interrogante.”

Benfer, 67, presentó al equipo de su hallazgo la noche del lunes en Mizzou como el último de una serie de expositores patrocinados por el Archaeological Institute of America. Está planeando volar hoy a Puerto Rico donde presentará sus conclusiones a la Society for American Archaeology.

Scott de Brestian, presidente de la central Missouri chapter of the Archeological Institute of America, dijo que el descubrimiento de Benfer del templo construido con precisión quiere decir que los calendarios humanos sofisticados existían más tempranamente de los que antes se pensaba.

“Esto realmente cambia nuestra visión de cómo fueron realmente algunas de estas tradiciones culturales", dijo de Brestian.

El trabajo de Benfer "empuja hacia atrás la atención andina a la astronomía en la civilización temprana a más de 4,000 años atrás", dijo Michael Moseley, un antropólogo de University of Florida que ha trabajado en Perú durante más de 30 años. “Esto es pionero”.

Moseley agregó que el descubrimiento de Benfer alienta al resto de su campo a poner más atención a la astronomía en sus trabajos.

Benfer puntualiza que no encontró el sitio solo. Estadounidenses que toman el crédito por descubrimientos arqueológicos en Perú han resultado en controversias en el pasado.

Benfer trabajó con un equipo de arqueólogos peruanos, incluyendo a Bernardino Ojeda, y estudiantes de universidades peruanas y de la University of Missouri.

Los vínculos astronómicos que Benfer y su equipo encontraron marcan fechas importantes para el cultivo. Lo cual sugiere que las civilizaciones tempranas en Perú dependían de la agricultura más fuertemente de lo que hemos creído.

Benfer sabe que otros científicos podrían recibir sus conclusiones con el escepticismo - y deben. Pero piensa que tiene un caso convincente porque encontró múltiples alineamientos "Y ésos no van a ocurrir por casualidad", dijo.

La orientación física de la cámara de las ofrendas es ligeramente diferente del resto del templo, así que está directamente alineado con el sol naciente del 21 de Diciembre, la fecha del solsticio de verano del Hemisferio Sur. Que es cuando crece el caudal del cercano río Chillón y deben haber sido plantados los cultivos. Mirando al oeste, la cámara se alinea directamente con una plataforma natural sobre la que el sol se pone el 21 de Junio, señalar el comienzo de la cosecha.

En el mismo punto sobre el oeste, personas que vivían hace 4,000 años habrían observado el ascenso de la constelación de la estrella del Zorro el 21 de marzo, cuando bajo el caudal del agua.

La relación del templo con el sol ha permanecido casi exactamente el mismo con el paso de los milenios, mientras que las constelaciones han cambiado, y la relación del templo con la constelación de Zorro no es más la misma, dijo Benfer.

El Templo del Zorro es nombrado por el grabado de un zorro encontrado en la entrada del templo. En las culturas andinas, el zorro se relacionado con el agua.
Una de dos esculturas en el templo es una cara flanqueada por dos animales.

Benfer califica la cara como "desconsolada". Está exactamente orientada como la cámara de las ofrendas. Benfer especula que la cara podría ser una de las caracterizaciones más tempranas de la Pacha Mama, el dios o la diosa andina o la diosa que los creyentes pensaron creadora de la tierra.

Casi nunca llueve en Buena Vista, dijo Benfer, así que las restos encontrados en el sitio de excavación estaban en bastante buenas condiciones. Encontraron ramitas y pedazos de algodón que dataron por radiocarbono y resultaron tener 4,000 años, dijo.

Benfer empezó a enseñar en el University of Missouri en 1969. Se jubiló en el 2003 pero continúa trabajando con estudiantes graduados.

Ha estado trabajando en Perú desde los 1970s, viajando allí casi todos los años - a veces más de una vez. Ha estado trabajando en el sitio de Buena Vista durante cuatro años descubrió el templo del Zorro en Junio de 2004.

Espera regresar para regresar al Perú este verano para continuar la excavaciones en el sitio.

Fuente: C/. Louis hoy, 24 de abril de 2006
Enlace: http://www.stltoday.com/stltoday/news/stories.nsf/
education/story/62FEB7BBE05643158625715B00209429?OpenDocument

Traducción: V.F.H. Abril de 2006


(3) Celestial Find at Ancient Andes Site

The discovery in Peru of a 4,200-year-old temple and observatory pushes back estimates of the rise of an advanced culture in the Americas.

Archeologists working high in the Peruvian Andes have discovered the oldest known celestial observatory in the Americas — a 4,200-year-old structure marking the summer and winter solstices that is as old as the stone pillars of Stonehenge.

The observatory was built on the top of a 33-foot-tall pyramid with precise alignments and sightlines that provide an astronomical calendar for agriculture, archeologist Robert Benfer of the University of Missouri said.

The people who built the observatory — three millenniums before the emergence of the Incas — are a mystery, but they achieved a level of art and science that archeologists say they did not know existed in the region until at least 800 years later.

Among the most impressive finds was a massive clay sculpture — an ancient version of the modern frowning "sad face" icon flanked by two animals. The disk, protected from looters beneath thousands of years of dirt and debris, marked the position of the winter solstice.

"It’s really quite a shock to everyone … to see sculptures of that sophistication coming out of a building of that time period," said archeologist Richard L. Burger of Yale University’s Peabody Museum of Natural History, who was not involved in the discovery.

The find adds strong evidence to support the recent idea that a sophisticated civilization developed in South America in the pre-ceramic era, before the development of fired pottery sometime after 1500 BC.

Benfer’s discovery "pushes the envelope of civilization farther south and inland from the coast, and adds the important dimension of astronomy to these ancient folks’ way of life," said archeologist Michael Moseley of the University of Florida, a noted Peru expert.

The 20-acre site, called Buena Vista, is about 25 miles inland in the Rio Chillon Valley, just north of Lima. "It is on a totally barren, rock-covered hill looking down on a beautiful fertile valley," said Benfer, who presented the find last month in Puerto Rico at a meeting of the Society for American Archeology.

The site is remarkably well preserved, Benfer said, because it rains in the area only about once a year.

The name of the people who inhabited the region is unknown because writing did not emerge in the Americas for 2,000 more years. Some archeologists call them followers of the Kotosh religious tradition. Others call them late pre-ceramic cultures of the central coast. For brevity, most simply call them Andeans.

Benfer and archeologist Bernardino Ojeda of Peru’s National Agrarian University have been working at Buena Vista for four years. The site contains ruins dating from 10,000 years ago to well into the ceramic era in the first millennium BC.

The large pyramid and a temple occupy about 2 acres near the center of the site. Radiocarbon dating of cotton and burned twigs found in the temple’s offering pit place its use at about 2200 BC.

That is about 400 years after the first pyramid was built in Egypt and about the same time that the peoples who would become the Greeks were settling into the Mediterranean region.

The temple is built of rock that was covered with plaster and painted, although most of the white and red paint has long since flaked off.

Benfer calls it the Temple of the Fox because a drawing of a fox is carved inside a painted picture of another animal, probably a llama, beside each doorway. According to Andean myth, the fox taught people how to cultivate and irrigate plants.

As the team mapped out the site, Benfer observed that a person standing in the doorway of the temple and gazing through a small, flap-covered window behind the altar is aligned with a small head carved onto a notch of a distant hill. The line had an orientation of 114 degrees from true north, pointing southeast.

Benfer does not normally deal with archeoastronomy — the science of ancient astronomy — so he contacted a childhood friend, Larry Adkins of Tustin, and asked him what that angle signified.

Adkins, a physicist who is retired from Rockwell International and who now teaches astronomy at Cerritos College, told him 114 degrees pointed the way to sunrise on the Southern Hemisphere’s summer solstice, Dec. 21, the longest day of the year.

"That really got the ball rolling," Adkins said.

The summer solstice marks planting time, as the Rio Chillon begins its annual flooding, fed by melting ice higher up in the Andes. The flooding deposits fresh soil on the land, fertilizing the crops and eliminating the need for manure from domestic animals.

Fuente: Thomas H. Maugh II / Los Angeles Times, 14 de mayo de 2006
Enlace: http://www.latimes.com/news/nationworld/world/la-sci-
observatory14may14,0,3343915.story?coll=la-home-headlines

*******************************

TemplozorrocroquisBuenaVista

BuenaVistaTemploZorro92BuenaVista

White painted and incised mural on the interior wall of the main temple’s entry.

BuenaVistaTemploZorro91BuenaVista

A tracing of the mural on the left by Bernardino Ojeda. The image appears to be an animal inside the body of another animal.

TemploZorro1alzado

TemplodelZorroBuenaVistaobjetoshuesos

(1) A selection of items recovered from the contents of the sunken pit in the main temple room.(2) Three pendants made from shell and one of a tooth found in the early component of the site.

TemplodelZorroVistaChillon

(1) Partially excavated temple mound. Facing West. The stair-shaped niches in the first wall were exposed by archaeologists decades ago. (2) Another view of the temple mound.

TemplodelZorroSiteBuenaVistaaltar

(1) A veiw of the temple mound facing the Southeast. Notice the remains of later architecture and the large stairway to the top. (2) A birdseye view of the sunken pit. (3) Facing South, the main room of the temple partially excavated. The entire room was not excavated.

PHOTOS © 2004 Neil Duncan (Missouri University; Buena Vista Project)

---------------------------------


BuenaVistaUniversityMissouri

TemplodelZorroSiteBuenaVistaFox1

Detail of one of the animal attendants to the moon disk. Photo credit: Neil A. Duncan, 2005.

TemplodelZorroSiteBuenaVistaMusico1

Detail of the bust of person playing a conch shell trumpet. Photo credit: Neil A. Duncan, 2005

Buena Vista

Archaeology at Buena Vista was supported by a University of Missouri Research Board grant to Robert Benfer, and by MU Summer Archaeology Field Schools in 2003 and 2004. The Principle Investigator is Bob Benfer. Field crews were directed by Neil Duncan and Bernardino Ojeda.

Buena Vista is located approximately 40 km inland from the Pacific Ocean in the Chillon Valley just north of Lima, Peru. The site was known as “Los Frisos.” The Frisos are, in fact, geometric niches found at the site that are unique in the area.

Archaeologist Frederic Engel identified the site as Preceramic, dating to the time period in Peru before ceramics came into use, and a single radiocarbon date from grass fibers used in the plaster on one of the walls yielded a date of around 3713 BP. However, later surveys of the area identified the site as Late Intermediate period. The site has at least two distinct architectural styles that may have led to the misidentification of the Preceramic component and there are late ceramics on the surface of the site. However, the later architectural components differ significantly in spatial orientation and construction. Unworked-stone walls lacking plaster or mortar predominate in the later area. The older component consists of multiple rooms in adjoining structures of plastered stone walls. In this area we located the main ceremonial feature of the site.

Archaeological testing, including mapping, was conducted in 2002 in both the late and Preceramic areas of the site. A radiocarbon date from a hearth in the later occupation of the site places this component in the time period known as Early Intermediate, the time of the Lima "State". Also, the test excavations confirmed the site’s antiquity, by revealing extensive buried architecture below that which is visible on the surface in the older part of the site. The complexity of the architecture here became apparent. The earliest construction was filled in with loose rock atop which a room and floor layered with plaster was built. Sometime later, the stairwell was filled in. A calibrated C14 date from a refuse feature found in the unit and a calibrated date from charcoal dated by AMS found on the landing of the stairwell dated, 3660 calBP and 3468 calBP, respectively. A small hearth feature was also uncovered. It contained shellfish remains and seeds of Lageneria and Cucurbita. Ceramics were not found in this context.

Other test pits found evidence of shicra, or braided cane bags filled with stone to serve as the foundation. This technique was also used in the Preceramic construction at El Paraiso (Quilter 1991) and other monumental sites of the time.

The first season at Buena Vista confirmed the site’s transitional Preceramic/Initial Period component and an adjacent Early Intermediate component, although more data is needed to firmly establish the latter’s chronological and cultural affinity. For the earlier component, paleoethnobotanical and bioarchaeological, and artifact analyses are underway to answer some of our research questions and undoubtedly these investigations will raise more questions than answers.

We wish to acknowledge the support of the MU Research Board, the Instituto Nacional de Cultura de Peru for granting permission to excavate at Buena Vista in 2002, 2003, and 2004, Field School Co-Director Dr. Hugo Ludeña of the Frederico Villareal University of Lima, archaeologist Bernardino Ojeda R. for his expertise and knowledge, Dra. Miriam Viajos of the Museo de Arqueologia, C.I.Z.A for the use of lab space and curation, and all of the students of the MU Summer Archaeology Field Schools.

Reportaje Fotográfico 2005

Informes:

Proyecto Buena Vista 2002-2005: El Templo Mas Antiguo del Mundo y Las Primeras Esculturas Preceramicas (Powerpoint - 13MB)

Buena Vista Informe (in pdf)

Planos y Perfiles (in pdf)

Buena Vista Methods (in pdf)


Buena Vista Archaeoastronomy working manuscript 5/06 (all in pdf):

part 1

part 2 (5.2 MB)

part 3

part 4

Robert A. Benfer
Professor
Department of Anthropology
Email:
Benfer R@missouri.edu
Mailing Address:
University of Missouri-Columbia
Department of Anthropology
107 Swallow Hall
Columbia, MO 65211-1440
USA

Cao Viejo, Perú. La momia de una mujer tatuada sacude las teorías sobre los indios mochica

SeñoradeCaoPerumomia11

Hallan en Perú sorprendente momia de mujer

Fotos: (1)La piel conservada permite apreciar los tatuajes. (2) El cuerpo estaba envuelto en cientos de metros de tela. FOTOS REUTERS

Reportaje Fotográfico

La Misteriosa Señora de Cao

Washington, 16 may (PL) La sociedad National Geographic divulgó hoy el hallazgo en Perú de una momia de mujer de la cultura moche ataviada con tatuajes y rodeada de armas, por lo que podría tratarse de una gobernante.

Los restos pertenecen a una adulta de 25 años, que perteneció a las clases privilegiadas y posiblemente murió durante el parto, según las evidencias arqueológicas.

El cadáver de La Señora de Cao -nombre que recibió- se encontró en un lugar llamado el Brujo, en la costa norte peruana y cercana a Trujillo.

La momia data del año 450 de nuestra era. La cultura moche tuvo su época de esplendor entre los siglos I y VIII de nuestra era, de acuerdo con los expertos.

Según el antropólogo John Verano, de la Universidad de Tulane, las joyas de oro y otros objetos preciosos indican que se trataba de una mujer muy importante, tal vez una gobernante o personalidad religiosa.

Pero resultó sorprendente para los expertos,ç la existencia de armas de guerra, que no solían acompañar en la tumba a las mujeres de esa cultura, explicó el científico.

Los brazos de la mujer estaban tatuados con imágenes de serpientes y arañas.

En el interior del sepulcro había joyas de oro, tocas, agujas de coser de oro, otros utensilios para la costura y algodón crudo. También rodeaban el cuerpo lanzas, mazas y otras armas para la lucha, divulgó National Geographic.

Los arqueólogos creen que esas armas pudieron ser presentes fúnebres de hombres o quizás de trataba de una mujer guerrera, aunque nunca se identificó a una en las miles de tumbas descubiertas de la cultura moche.

Fuente: Prensa Latina. 17 de mayo de 2006
Enlace: http://www.prensalatina.com.mx/article.asp?ID=%
7B9634C797-D342-4503-A997-1E4B14B86586%7D&language=ES

------------------------------------

(2) La momia de una mujer tatuada sacude las teorías sobre los indios mochica

Fue una sociedad teocrática y belicosa que se asentó en Perú en el siglo primero después de Cristo.

Un grupo de prisioneros desfila desnudo hacia una muerte segura, observados desde lo alto de la pirámide por una mujer ataviada con sus mejores joyas, mientras los dioses de la cultura moche peruana sobrevuelan el lugar. La ceremonia forma parte de la apertura al turismo de la ruina preincaica Cao Viejo, tras 16 años de excavaciones, que se coronaron seis meses atrás con el hallazgo del cuerpo momificado de la gobernante de los mochicas, una cultura que habitó la costa norte de Perú entre los siglos I y VIII después de Cristo.

Bautizada como la Señora de Cao, la momia fue encontrada en buen estado de conservación por arqueólogos peruanos, junto con el cuerpo de una adolescente que se habría colocado en forma de ofrenda.

El descubrimiento podría revolucionar las ideas que los científicos manejan sobre los mochicas, ya que hasta ahora se creía que esa sociedad había sido gobernada sólo por hombres, dijo Régulo Franco, uno de los arqueólogos que participó del hallazgo.

Junto con el cuerpo, los investigadores hallaron objetos bélicos, joyas de diverso tipo y lujosos vestidos, lo que los llevó a pensar que se trataba de la mujer que hacia el año 300 después de Cristo gobernó con mano firme a la cultura mochicadel valle de Chicama, en el norte de Perú. "Es el primer hallazgo científico de una gobernante mochica en el antiguo Perú", dijo Franco.

"Es una mujer líder en su época, que vivió hacia los 300 años después de Cristo aproximadamente. Murió a los 25 años y una de las cosas que nos ha llamado la atención es que el cuerpo lo tiene tatuado con figuras místicas", agregó.

Tatuada en sus brazos con imágenes de serpientes y arañas, la Señora de Cao habría desempeñado un rol político religioso y en algunos casos habría dirigido los sacrificios humanos que realizaba la cultura mochica, una sociedad teocrática y bélica que tenía a la decapitación como una práctica habitual.

"La envolvieron con muchos tejidos y colocaron en su interior muchas joyas importantes. La conservación de su cuerpo es excepcional y durante el desenfardelamiento hemos encontrado un producto, sulfato de mercurio, que ha servido para eliminar los microorganismos y ayudar a la conservación del cuerpo", precisó Franco.

Los arqueólogos creen que la Señora de Cao habría muerto tras dar a luz, debido a que su abdomen se encuentra dilatado y con fuertes cicatrices, aunque aún están realizando investigaciones para determinar la causa de su muerte.

Centro ceremonial

La huaca, palabra que significa centro ceremonial en quechua, fue construida por los mochicas y es un complejo de adobe de 2.500 metros cuadrados, que fue techado recientemente para garantizar un mejor estado de conservación.

Coronada con una plataforma ceremonial en lo alto de su estructura triangular, la ruina se ubica dentro del complejo arqueológico "El Brujo", llamado así por la constante afluencia de curanderos o chamanes, quienes realizaban rituales de curación en el lugar.

Los investigadores estiman que la ruina, una pirámide escalonada remodelada hasta en siete ocasiones, fue construida por primera vez a inicios de la era cristiana para luego entrar en decadencia durante el siglo VII después de Cristo.

Decorada con frisos con imágenes religiosas y de sacrificios, la ruina habría estado dedicada al dios Aiapaec, conocido también como "El Decapitador" y principal deidad de la cultura mochica, denominada de esa forma por la lengua muchik que hablaban sus integrantes.

Fuente: Reuters. 17 de mayo de 2006
Enlace: http://www.lacapital.com.ar/2006/05/17/
general/noticia_294250.shtml

------------------------------------

Señora de Cao fue enterrada junto con sus oficiantes y guardianes

SeñoraCaocabelloslimpieza

(1) DELICADOS. Un especialista limpia los cabellos de la Señora de Cao. Los restos aún son analizados.

SeñoraCaomuromuseo

(2) MURO. Imagen de un ser de apariencia felina con tentáculos de pulpo. Este muro es uno de los que da forma al mausoleo de la Señora de Cao.

El director del INC, Luis Lumbreras es uno de los más entusiastas con este descubrimiento. Él ha podido ver directamente los restos. Se encontró una compleja estructura hasta dar con un fardo funerario de unos cien kilos de peso y una longitud de 1,80 metros.

Los primeros días del 2005 se detectó indicios de una tumba ubicada cerca del recinto ceremonial (ver infografía). Su ubicación respondería a la intención de los moches de colocar al personaje enterrado lo más cerca de donde tenían lugar los ritos. Tras establecerse el perímetro del entierro, se encontró restos de ceniza que fueron rápidamente analizados y que correspondían a ovillos de hilos, husos de madera, agujas de cobre, estiércol de roedor, pescado, figurinas de madera, fragmentos de cerámica, restos de cinabrio y otros elementos. Esto sería una prueba que después del entierro habría sido quemado todo lo que se utilizó durante los funerales.

Comenzaron las excavaciones y se encontró una compleja estructura hasta dar con un fardo funerario de unos cien kilos de peso y una longitud de 1,80 metros. Este había sido colocado con la cabeza orientada al sur, a la usanza moche. El fardo había sido cubierto con un petate y debajo se encontró el rostro de una mujer bordado sobre la primera capa de tela que formaba parte del fardo. También se halló gran cantidad de vasijas de cerámica fuera del fardo, entre las que destacan dos: una que representa a un personaje conocido como el ingeniero y otra más misteriosa e importante que representa una escena de curanderismo en donde una mujer envuelta en un pallar aplica sus manos sobre el vientre de una bebe que es sostenida por su madre. Franco tiene dos hipótesis: que la dama del entierro sea la niña o que sea la madre que sostiene a la bebe.

El fardo estuvo formado por más de veinte capas de tela, en medio de las cuales se encontró más objetos como mantos cubiertos de láminas doradas o restos de algodón. Al retirar las últimas capas se halló collares, diademas, coronas y 31 narigueras, algunas de ellas guardadas en estuches de tela. Los moche es también se cuidaron de colocarle a la difunta las agujas e hilos que seguramente utilizó en vida.

LOS ACOMPAÑANTES

La Señora de Cao no fue enterrada sola, en sus funerales habrían realizado rituales mágicos no exentos de sacrificios humanos.

Así lo demostrarían las osamentas halladas en la tumba principal. Se trata de los restos de una adolescente que fue estrangulada y colocada al lado izquierdo del fardo. Al sur de la tumba de la Señora de Cao se encontró los restos de un individuo, a quien los arqueólogos llaman el guardián de la tumba. Otros tres fardos funerarios ubicados al pie del muro sur forman parte de este entierro, pero estos aún no han sido abiertos. Sin embargo, las radiografías que se les ha tomado revelan que se trata de individuos que poseen diversos ornamentos personales.

LAS REACCIONES

El director del INC, Luis Lumbreras, es uno de los más entusiastas con el descubrimiento. Él ha podido ver directamente los restos de la señora y comparte la opinión de los arqueólogos de El Brujo acerca de la importancia de este hallazgo. Sin embargo, dijo que los estudios que se realizan al cadáver momificado servirán para conocer más en profundidad detalles de la antigua cultura preínca.

Además, reafirmó su compromiso para fomentar el desarrollo de las investigaciones de las cuales son codirectores.

Lumbreras indicó que se realizará coordinaciones con las autoridades locales para fomentar el turismo hacia el complejo, que recientemente fue abierto para la visita de los interesados en la arqueología.

Mientras tanto, el doctor Walter Alva, descubridor del Señor de Sipán, indicó que el descubrimiento y registro de un complejo ajuar funerario ocurrido en Magdalena de Cao constituye una de las más grandes contribuciones a la arqueología peruana.

"Llama la atención que muchos de los atuendos, ornamentos y símbolos de poder como orejeras, collares y porras de combate se encuentren en el ajuar de una mujer. Esto, los investigadores, lo creíamos reservado para los hombres debido a que hemos considerado a los mochicas como una sociedad patriarcal gobernada por varones", explicó el descubridor de Sipán.

El especialista John Verano, que también ha examinado la momia, señala que, a pesar de su aparente fragilidad, la Señora de Cao no tuvo en vida deficiencias nutricionales ni problemas de desarrollo. La única patología observada es la de un diente picado. Agregó que se ha planificado más estudios para conocer detalles de la vida de esta gobernante.

Los investigadores

1.- El equipo de trabajo en la huaca de Cao Viejo es encabezado por Régulo Franco Jordán, director del proyecto arqueológico El Brujo, quien contó con el apoyo de Arabel Fernández López, especialista textil, quien se encargó de sacar del fardo a la Señora de Cao. Ambos forman parte de la Fundación Wiese, que financió el proyecto. Además fueron codirectores del proyecto César Gálvez Mora, del INC de La Libertad y Segundo Vásquez, de la Universidad Nacional de Trujillo.

2.- Franco es apoyado por el arqueólogo Juan Vilela y la especialista Carmen Gamarra.

3.- Los trabajos contaron con el respaldo del INC, presidido por Luis Lumbreras. Su representante en La Libertad es Lutgarda Reyes.

Fuente: El Comercio, Perú, 19 de mayo de 2006
Enlace: http://www.elcomercioperu.com.pe/EdicionImpresa/
Html/2006-05-18/impNacional0507597.html

-----------------------------

El mausoleo de la gobernante

A fines del 2004, los arqueólogos que trabajaban en la Huaca de Cao Viejo (La Libertad) encontraron una pequeña muestra de pintura mural en la esquina noroeste de la parte superior de la pirámide. Conocedores de que estas expresiones pictóricas eran importantes para los antiguos pobladores decidieron seguir la pista.

Meses después quedó ante los ojos de los especialistas lo que sería un bellísimo patio decorado que tenía en su muro sur representaciones de peces conocidos como life, una especie que vive en el agua dulce, pero que tenía un significado mítico-religioso para los antiguos moches. La presencia de estos dibujos, explica el arqueólogo Régulo Franco, eran indicio de que estaban en un recinto sagrado de los moches.

Las excavaciones llevaron a los investigadores a un recinto sagrado unido a dicho muro sur. Este nuevo espacio estaba ubicado en el ángulo sureste de un amplio patio ceremonial. El recinto ceremonial está adornado con ocho imágenes de una figura sobrenatural de rasgos de felino que está acompañado por dos hermosos cóndores y dos serpientes. Estos elementos aparecen también en los ornamentos de oro y plata de la Señora de Cao. Para los arqueólogos se trataría de la representación novedosa en el arte religioso mochica. Este ser sobrenatural lleva, además, un tocado que remata en volutas que representan tal vez tentáculos de pulpo. Esta divinidad reúne cualidades acuáticas (los tentáculos de pulpo), terrestres (serpiente, felino) y celestes (cóndor).

Sin embargo, hay un hecho extraño, los constructores, de un momento a otro decidieron colocar dos hornacinas que dañaron dos de las imágenes.

En la pared este del recinto aparecen paneles que representan la figura fantástica del llamado animal lunar. Este es un ícono reconocido también en la cerámica Recuay y en las fases tempranas de la cerámica mochica. Este ser está relacionado con el culto al agua.

Fuente: El Comercio, Perú, 19 de mayo de 2006
Enlace: http://www.elcomercioperu.com.pe/EdicionImpresa/
Html/2006-05-18/impNacional0507596.html

joyasSeñoraCao1
joyasSeñoraCao2

Fotos: Algunas joyas y utensilios hallados en el fardo. Una muestra del ajuar de la Señora de Cao, que esconde más de un secreto.

-------------------------

La señora de Cao: una noble mujer

(RPP Noticias) En el año 2005 fue encontrado (y no “descubierto”) el entierro de una mujer de la nobleza mochica, en un patio ceremonial ricamente decorado con pintura mural, que le fue dedicado como mausoleo, el cual se localiza en Huaca Cao Viejo, uno de los templos mochicas del Complejo Arqueológico El Brujo, centro ceremonial del valle Chicama (costa norte del Perú), donde vienen realizando investigaciones el Instituto Nacional de Cultura, la Fundación Wiese y la Universidad Nacional de Trujillo desde 1990.

SeñoradeCaoPeru8tumbamomia

Esta noble mujer era de pequeña estatura (1.45m.) y falleció entre los 20 a 25 años de edad hacia el siglo IV d.C., cuando era una alta dignidad vinculada al ejercicio de la función religiosa en el centro ceremonial y que ostentaba un alto poder en el ámbito del valle Chicama, cuyo prestigio debió extenderse en toda la cuenca del Chicama y los valles vecinos de la costa norte.

Su cuerpo extendido a la usanza mochica, fue preparado siguiendo un complicado ritual, que incluyó la aplicación de cinabrio, sustancia de color rojo que inhibió el proceso de descomposición de la piel y los tejidos, debido a su toxicidad. Su rostro fue cubierto con un paño de algodón y protegido con un cuenco de cobre dorado. Sobre el pecho ostentaba un plato del mismo metal; asimismo, portaba una serie de ornamentos de plata y oro, entre ellos: aretes, narigueras, collares y otros.

El cuerpo y estos objetos fueron envueltos en un primer fardo que llevaba en el exterior el diseño estilizado de un rostro, a modo de máscara, cosido a la altura del rostro de esta importante mujer. Este primer fardo fue envuelto en un lienzo de algodón, y en su exterior se colocaron placas de cobre dorado sueltas y otras adheridas a telas, a modo de estandartes; asimismo, diademas, coronas, narigueras y objetos diversos. Para mantener los objetos y el cuerpo en su lugar, se les aseguró con placas metálicas a lo ancho del envoltorio, incluyendo dos porras o bastones emblemáticos de madera forrados de cobre dorado, que median 1.75m. de longitud.

SeñoradeCaoPeru9tumbamomia

Este fardo y las ofrendas exteriores fueron cubiertos con gran cuidado por una tela llana de algodón cuya longitud permitió dar más de veinte vueltas en torno al cuerpo. Aún más, para dar mayor estabilidad y firmeza al contenido, se utilizó 23 estólicas de madera envueltas en cobre dorado, ordenadas en forma paralela y a lo largo de la parte inferior del cuerpo, luego de lo cual se elaboró el envoltorio del segundo fardo, que –al igual que el anterior- llevaba un rostro estilizado elaborado en fibra vegetal, cosido a la altura de la cabeza de este personaje.

De esta manera el segundo fardo y su contenido tuvieron una gran consistencia interna pese a su longitud (1.80m.) y peso (aproximadamente 120 Kg.), lo cual facilitó su recorrido desde el lugar donde se preparó el cuerpo hasta su descenso –utilizando sogas- y ubicación final en el foso que se preparó en el patio policromado.

Dentro del foso, este fardo fue colocado de modo que la cabeza de la mujer quedara en el lado sur; luego fue sacrificada una adolescente de 15 años, la cual fue dispuesta al lado derecho de este importante personaje. Asimismo, varias vasijas de cerámica se distribuyeron alrededor del fardo y de la joven sacrificada: una botella escultórica que muestra a dos mujeres adultas frente a frente (una de las cuales da de lactar a una pequeña), otra que corresponde a un guerrero con casco lenticular, así un mate, varios cántaros mochicas y otros más burdos del estilo Gallinazo. Enseguida, los encargados del ritual del enterramiento colocaron maderos de algarrobo desbastados, dispuestos paralelamente siguiendo la longitud del fardo, para proteger el entierro.

Sobre estos maderos se puso una cubierta de caña brava armada a modo de quincha, que sustentó un relleno de adobes y tierra, encima del cual colocaron un gran cántaro escultórico -que representa una lechuza- y lo enterraron hasta la parte inferior del cuello. Al momento de elaborar el piso del patio policromado, el cuello del cántaro sobresalía al exterior, hecho que habría facilitado verter líquido (¿chicha?) en honor al ancestro en los complejos rituales posteriores a su muerte. Igualmente, antes de hacer el piso se esparció el material proveniente de una incineración ritual: instrumentos de tejer, huesos de pescado, micro esculturas de madera, fragmentos de vasijas de cerámica, excrementos de roedor, cinabrio y otros.

Por último, en el mismo patio y cerca de la noble señora fueron enterrados cuatro individuos de menor jerarquía, alineados junto al muro sur, donde destacan preciosos diseños de peces en paneles oblicuos. Asimismo, forma parte del evento del entierro de ella el entierro de una escultura de madera de pequeño tamaño, con tocado de cobre dorado, porra y escudo, el cual quedo debajo de la estructura que forma la plataforma con rampa sobre el cual fue construido el recinto que se halla en la esquina del patio policromado.

El estudio realizado por especialistas en antropología física ha destacado el buen estado de conservación del cuerpo, producto del esmerado tratamiento y protección, así como al hecho de haber sido enterrado en un lugar seco. Su elevado rango y dignidad le confirió el pleno derecho a ser enterrada en el patio policromado de la cima del cuarto templo, de los siete que forman Huaca Cao Viejo, los mismos que fueron construidos en diferentes épocas.

A su vez este pequeño patio está alineado con otros recintos pintados de blanco, los cuales rodean el patio principal ubicado en el centro de la cima del edificio, donde se realizaban las ceremonias más complejas y secretas de la época. En la esquina sureste del patio principal hay un recinto ubicado sobre una plataforma baja con rampa, -como el del patio pequeño donde fue enterrada la señora-, donde se observa el diseño de un ser sobrenatural con rasgos felínicos, que lleva un bastón corto puntiagudo (mano derecha) y una cabeza humana (mano izquierda); las otras paredes interiores fueron decoradas con relieves policromos que muestran peces estilizados.

La condición de la alta dignidad debió ser tal que en su época (siglos IV-V d.C.) fue considerada –sin duda- como un personaje vinculado al mundo de las deidades, pues además de su complejo ajuar y objetos emblemáticos, llevaba tatuados en sus antebrazos, tobillos y dedos los símbolos que realzaban su prestigio: la araña, animal asociado al mundo nocturno y a la captura de víctimas, y la serpiente, un ser que está vinculado a la comunidad de los ancestros, la comunidad natural y la de las divinidades.

No cabe duda que, pese a su juventud, ella presidía las ceremonias y rituales realizados en el cuarto templo de Huaca Cao Viejo, asistida por oficiantes subordinados a su rango y poder, hacia el siglo IV d.C. De esta manera, el encuentro con esta mujer del antiguo Caup, que es un término irrespetuoso), realizado por arqueólogos, conservadores y personal obrero del Proyecto Arqueológico El Brujo, ha confirmado la importancia y el elevado rol que desempeñó la mujer en el mundo mochica, y en particular en el valle Chicama, pues en la cima de Huaca Cao Viejo también se encontró a dos dignatarias mochicas que vivieron mucho después que ella, en una tumba decorada con pintura mural que fue utilizada dos veces en el tiempo, para enterrarlas por separado. Asimismo, en San José de Moro (valle Jequetepeque) se encontró a una oficiante cuyo prestigio fue muy grande a fines de la época Mochica.

Toda la información que viene brindando esta dignidad femenina a los investigadores se suma a todos los demás hallazgos –desde un fragmento de cerámica hasta un muro decorado- localizados en el Complejo El Brujo, pues todos son importantes para reconstruir la historia. Lejos de ser el “gran descubrimiento” o un “hito que cambiará la historia”, es mucho más importante descubrir la calidad, los valores y significado de este ser humano en la sociedad de su tiempo. Por eso, debido al respeto que merece, no debe ser objeto de una publicidad sensacionalista con irrespetuosas fotografías de su cuerpo desnudo, que la dejan expuesta al escarnio público, sin tener en cuenta el gran respeto y veneración que despertó en vida y en la vida después de la muerte física desde hace más de un milenio y medio.

Fuente: RPP Noticias, 23 de mayo de 2006
Enlace: http://www.rpp.com.pe/portada/nacional/39107_1.php

--------------------------------------------

Photograph by Ira Block © June 2006 National Geographic Society

MocheSeñoraCaoBrujo1Peru

(1) Tooth Trouble. Photograph by Ira Block

An abscessed wisdom tooth inflicted great pain on one of the Moche culture’s rare powerful women at the time of her death, in her late 20s, in about A.D. 450. She was likely one of the leaders—maybe even the supreme ruler—of the site now known as El Brujo. The dry climate on the north coast of Peru naturally mummified her body, recently discovered in almost perfect condition, but an autopsy couldn’t determine what killed her. Experts are continuing to study her body and her burial to determine who she was and how she may have met her untimely end.

MocheSeñoraCaoBrujo2Peru

(2) Material Culture. Photograph by Ira Block

Loaded with symbolic meaning still not entirely understood, strands of beads encircled the neck of the mummy from El Brujo when she was laid to rest. Though the cords disintegrated over the centuries and the beads fell out of place, archaeologists can reconstruct 15 necklaces—probably worn one at a time depending on the occasion. Skillfully crafted from lapis lazuli, quartz crystal, silver, and a gold-copper alloy, the jewelry attests to this person’s elite position, and to the wealth and sophistication of the Moche culture.

MocheSeñoraCaoBrujo3Peru

(3) Grim Discovery. Photograph by Ira Block

Beneath a ritual patio at the top of a grand adobe temple, archaeologists found the tomb of the female mummy as well as three other burials—all men. At the foot of one of the men lay an intriguing ceramic pot and the skeleton of a teenage sacrifice. "The Moche may have given their sacrificial victims corn beer, called chicha, before strangling them and placing them in the tombs," says John Verano, a physical anthropologist from Tulane University who is studying the El Brujo remains.

MocheSeñoraCaoBrujo4Peru

(4) Mysterious Icon. Photograph by Ira Block

Rising beside the tomb of the mummy, a wall topped by a tall pillar bears eight different versions of the same mystical figure flanked by condors and snakes. Its teeth are fanged like a cat’s—the sign of a supernatural being—and its extremities are flexed like a reptile or a crab—animals associated with the underworld. "This is the first time we’ve seen this figure in Moche art," says Régulo Franco, the lead archaeologist at El Brujo. "It must be a protector deity in the world of the dead."

MocheSeñoraCaoBrujo5Peru

(5) Ancient Keepsake. Photograph by Ira Block

Precious additions such as lapis lazuli, turquoise, and mother of pearl probably once brightened the eyes, earrings, and necklace of a ceramic figure found with the female mummy. They had fallen off or been removed before the piece was laid in her grave, though, exposing patches of black glue. Was this a family heirloom? A beloved personal object? We may never know for sure, but similar vessels have been found in other burials.

Fuente: © 2006 National Geographic Society
Enlace: http://www7.nationalgeographic.com/ngm/
0606/feature2/gallery1.html

EL BRUJO MARAVILLA AL MUNDO

brujo1_220ta

Huaca Cao Viejo, un sector abierto al turismo. Foto: Envío Especial para EL INFORMANTE- D.R.

El año 2005 fue encontrado el entierro de una mujer de la nobleza mochica, en un patio ceremonial ricamente decorado con pintura mural, que le fue dedicado como mausoleo, el cual se localiza en Huaca Cao Viejo, uno de los templos mochicas del Complejo Arqueológico El Brujo, centro ceremonial del valle Chicama (costa norte del Perú), donde vienen realizando investigaciones el Instituto Nacional de Cultura, la Fundación Wiese y la Universidad Nacional de Trujillo desde 19901.

Esta noble mujer era de pequeña estatura (1.45m.) y falleció entre los 20 a 25 años de edad hacia el siglo IV d.C., cuando era una alta dignidad vinculada al ejercicio de la función religiosa en el centro ceremonial y que ostentaba un gran poder en el ámbito del valle Chicama, cuyo prestigio debió extenderse en toda la cuenca del Chicama y los valles vecinos de la costa norte.

Su cuerpo extendido a la usanza mochica, fue preparado siguiendo un complicado ritual, que incluyó la aplicación de cinabrio, sustancia de color rojo que inhibió el proceso de descomposición de la piel y los tejidos, debido a su toxicidad. Su rostro fue cubierto con un paño de algodón y protegido con un cuenco de cobre dorado. Sobre el pecho ostentaba un plato del mismo metal; asimismo, portaba una serie de ornamentos de plata y oro, entre ellos: aretes, narigueras, collares y otros.

El cuerpo y estos objetos fueron envueltos en un primer fardo que llevaba en el exterior el diseño estilizado de un rostro, a modo de máscara, cosido a la altura del rostro de esta importante mujer. Este primer fardo fue envuelto en un lienzo de algodón, y en su exterior se colocaron placas de cobre dorado sueltas y otras adheridas a telas, a modo de estandartes; asimismo, diademas, coronas, narigueras y objetos diversos. Para mantener los objetos y el cuerpo en su lugar, se les aseguró con placas metálicas a lo ancho del envoltorio, incluyendo dos porras o bastones emblemáticos de madera forrados de cobre dorado, que median 1.75m. de longitud.

Este fardo y las ofrendas exteriores fueron cubiertos con gran cuidado por una tela llana de algodón cuya longitud permitió dar más de veinte vueltas en torno al cuerpo. Aún más, para dar mayor estabilidad y firmeza al contenido, se utilizó 23 estólicas de madera envueltas en cobre dorado, ordenadas en forma paralela y a lo largo de la parte inferior del cuerpo, luego de lo cual se elaboró el envoltorio del segundo fardo, que –al igual que el anterior- llevaba un rostro estilizado elaborado en fibra vegetal, cosido a la altura de la cabeza de este personaje.

De esta manera el segundo fardo y su contenido tuvieron una gran consistencia interna pese a su longitud (1.80m.) y peso (aproximadamente 120 Kg.), lo cual facilitó su recorrido desde el lugar donde se preparó el cuerpo hasta su descenso –utilizando sogas- y ubicación final en el foso que se preparó en el patio policromado.

Dentro del foso, este fardo fue colocado de modo que la cabeza de la mujer quedara en el lado sur; luego fue sacrificada una adolescente de 15 años, la cual fue dispuesta al lado derecho de este importante personaje. Asimismo, varias vasijas de cerámica se distribuyeron alrededor del fardo y de la joven sacrificada: una botella escultórica que muestra a dos mujeres adultas frente a frente (una de las cuales da de lactar a una pequeña), otra que corresponde a un guerrero con casco lenticular, así un mate, varios cántaros mochicas y otros más burdos del estilo Gallinazo. Enseguida, los encargados del ritual del enterramiento colocaron maderos de algarrobo desbastados, dispuestos paralelamente siguiendo la longitud del fardo, para proteger el entierro.

Sobre estos maderos se puso una cubierta de caña brava armada a modo de quincha, que sustentó un relleno de adobes y tierra, encima del cual colocaron un gran cántaro escultórico -que representa una lechuza- y lo enterraron hasta la parte inferior del cuello. Al momento de elaborar el piso del patio policromado, el cuello del cántaro sobresalía al exterior, hecho que habría facilitado verter líquido (¿chicha?) en honor al ancestro en los complejos rituales posteriores a su muerte. Igualmente, antes de hacer el piso se esparció el material proveniente de una incineración ritual: instrumentos de tejer, huesos de pescado, micro esculturas de madera, fragmentos de vasijas de cerámica, excrementos de roedor, cinabrio y otros.

Por último, en el mismo patio y cerca de la noble señora fueron enterrados cuatro individuos de menor jerarquía, alineados junto al muro sur, donde destacan preciosos diseños de peces en paneles oblicuos. Asimismo, forma parte del evento del entierro de ella el entierro de una escultura de madera de pequeño tamaño, con tocado de cobre dorado, porra y escudo, el cual quedo debajo de la estructura que forma la plataforma con rampa sobre el cual fue construido el recinto que se halla en la esquina del patio policromado.

El estudio realizado por especialistas en antropología física ha destacado el buen estado de conservación del cuerpo, producto del esmerado tratamiento y protección, así como al hecho de haber sido enterrado en un lugar seco. Su elevado rango y dignidad le confirió el pleno derecho a ser enterrada en el patio policromado de la cima del cuarto templo, de los siete que forman Huaca Cao Viejo, los mismos que fueron construidos en diferentes épocas.

A su vez este pequeño patio está alineado con otros recintos pintados de blanco, los cuales rodean el patio principal ubicado en el centro de la cima del edificio, donde se realizaban las ceremonias más complejas y secretas de la época. En la esquina sureste del patio principal hay un recinto ubicado sobre una plataforma baja con rampa, -como el del patio pequeño donde fue enterrada la señora-, donde se observa el diseño de un ser sobrenatural con rasgos felínicos, que lleva un bastón corto puntiagudo (mano derecha) y una cabeza humana (mano izquierda); las otras paredes interiores fueron decoradas con relieves policromos que muestran peces estilizados.

La condición de la alta dignidad debió ser tal que en su época (siglos IV-V d.C.) fue considerada –sin duda- como un personaje vinculado al mundo de las deidades, pues además de su complejo ajuar y objetos emblemáticos, llevaba tatuados en sus antebrazos, tobillos y dedos los símbolos que realzaban su prestigio: la araña, animal asociado al mundo nocturno y a la captura de víctimas, y la serpiente, un ser que está vinculado a la comunidad de los ancestros, la comunidad natural y la de las divinidades.

No cabe duda que, pese a su juventud, ella presidía las ceremonias y rituales realizados en el cuarto templo de Huaca Cao Viejo, asistida por oficiantes subordinados a su rango y poder, hacia el siglo IV d.C. De esta manera, el encuentro con esta mujer del antiguo Caup, realizado por arqueólogos, conservadores y personal obrero del Proyecto Arqueológico El Brujo, ha confirmado la importancia y el elevado rol que desempeñó la mujer en el mundo mochica, y en particular en el valle Chicama, pues en la cima de Huaca Cao Viejo también se encontró a dos dignatarias mochicas que vivieron mucho después que ella, en una tumba decorada con pintura mural que fue utilizada dos veces en el tiempo, para enterrarlas por separado. Asimismo, en San José de Moro (valle Jequetepeque) se encontró a una oficiante cuyo prestigio fue muy grande a fines de la época Mochica.

Toda la información que viene brindando esta dignidad femenina a los investigadores se suma a todos los demás hallazgos –desde un fragmento de cerámica hasta un muro decorado- localizados en el Complejo El Brujo, pues todos son importantes para reconstruir la historia.

brujo2_400ta

Nariguera con diseño de crustáceos. Otra gran belleza arqueológica. Foto: Envío Especial para EL INFORMANTE- D.R..

Fuente: El Informante, Perú, 6 de junio de 2006
Enlace: http://www.elinformanteperu.com/actualidad.php?idarticulos=8905

Calçoene, Brasil. Descubren un observatorio astronómico precolombino en la Amazonia

ObservatorioAmazoniaCalcoene

Fotos: Part of group of 127 granite monoliths up to three metres high discovered in the middle of the Amazonian florest, in the state of Amapa, northern Brazil. (AFP)

El observatorio podría tener más de 2.000 años de antigüedad.

Arqueólogos brasileños descubrieron un observatorio astronómico precolombino que podría tener más de 2.000 años de antigüedad en el estado amazónico de Amapá, fronterizo con la Guayana francesa.

El descubrimiento, en Calçoene, interior de Amapá, a 390 kilómetros de Macapá, la capital del Estado, está constituido de 127 bloques de granito, de tres metros de alto, dispuestos en círculos a intervalos regulares en un espacio abierto, indicó la arqueóloga Mariana Petry Cabral este viernes al diario ’O Globo’.

La investigadora, del Instituto de Investigaciones Científicas y Tecnológicas de Amapá (Iepa), dijo que «solo una sociedad de cultura compleja podría construir tal monumento», lo que disipa la creencia de que la Amazonia jamás fue habitada por sociedades desarrolladas.

Por el momento, es imposible precisar la edad de la obra. La estimación que remonta su construcción de 500 a 2.000 años se basa en fragmentos de cerámicas encontradas en las proximidades.

Según Mariana Cabral, la construcción parece una especie de templo que pudo ser utilizado como observatorio astronómico, porque los bloques de granito están dispuestos de manera que marcan el solsticio de invierno. En diciembre, el sol pasa exactamente a través de un orificio de un bloque.

Se dice que los antiguos pueblos amazónicos se orientaban por la posición de las estrellas y de los ciclos de la luna para cultivar y para realizar sus rituales religiosos.

Para los investigadores del Iepa, el monumento es el ’Stonehenge de la Amazonia’, el famoso conjunto de monolitos situado en Salisbury, en el sur de Inglaterra, del que hasta ahora se desconoce exactamente su función y se ignora cómo las enormes piedras fueron transportadas hace 5.000 años.

La construcción amazónica encierra los mismos misterios, afirmaron loa arqueólogos.

Fuente: El Correo Gallego, 13 de mayo de 2006
Enlace: http://www.lavozdegalicia.es/se_sociedad/
noticia.jsp?CAT=105&TEXTO=100000094679


------------------------------------------------


(2) Observatório celeste descoberto na Amazônia

Arqueólogos descobriram num ponto remoto do Amapá o que parece ser o maior observatório astronômico do Brasil pré-colonial. O observatório é formado por 127 blocos de granito distribuídos em intervalos regulares por uma clareira, a 16 quilômetros do município de Calçoene e a 390 quilômetros de Macapá.

Para os arqueólogos, só uma sociedade com uma cultura complexa poderia ter construído o monumento. Para eles, o achado contribui significativamente para enterrar a idéia de que a Amazônia nunca abrigou sociedades desenvolvidas.

Monumento pode ter até 2.000 anos de idade

Por enquanto, é impossível precisar a idade do observatório. Mas, para os pesquisadores, ele teria entre 500 e 2.000 anos de idade. A estimativa foi baseada em fragmentos de cerâmica encontrados junto aos monolitos (blocos de pedra), alguns com três metros de altura. Porém, só com as escavações que começam agora será possível saber a idade do observatório.

A arqueóloga Mariana Petry Cabral, do Instituto de Pesquisas Científicas e Tecnológicas do Estado do Amapá (Iepa), explica que o monumento era conhecido pela população local há muitos anos, mas jamais havia sido estudado. A importância dos blocos foi reconhecida quando técnicos do Iepa e da Secretaria de Indústria, Comércio e Mineração foram realizar um levantamento econômico da área e tiveram a atenção despertada pelo alinhamento das pedras.

Mariana diz que o local deveria ser uma espécie de templo e poderia ter sido usado como observatório astronômico. Já se descobriu que as pedras estão dispostas de forma a marcar o solstício de inverno e que em dezembro o Sol passa exatamente pelo meio de uma das pedras.

Sabe-se que antigos povos da Amazônia se orientavam pela posição das estrelas e as fases da Lua para plantar e realizar rituais religiosos.

Para os pesquisadores do Iepa, o monumento do Amapá é o Stonhenge da Amazônia — uma alusão ao complexo monolítico de Stonehenge, em Salisbury, sul da Inglaterra. Stonehenge é uma espécie de altar de pedras e teria sido erguido há 5.000 anos. Até hoje, não se sabe nem exatamente qual sua função e muito menos quem o ergueu. O modo como as pedras enormes foram levadas pera o local também permanece um mistério.

O monumento da Amazônia traz os mesmos mistérios. Os arqueólogos não sabem que povo pode tê-lo construído e qual era sua função exata. A tecnologia empregada para cortar e transportar as pedras para o lugar e dispô-las em círculo é uma incógnita.
O grupo do Iepa supõe que as pedras foram levadas de barco e chegaram ao local por um braço de rio conhecido como Rego Grande.

Povos do passado

A identidade dos autores do Stonehenge da Amazônia pode estar nos fragmentos cerâmicos deixados por eles. Até a chegada dos europeus, a Amazônia abrigava numerosas culturas, a grande maioria delas hoje extinta. Esses povos desenvolveram formas distintas de trabalhar suas cerâmicas.

— Sabemos muito pouco sobre a arqueologia do Amapá. Mas um fato é que a região tinha muitas etnias — explica Mariana Petry Cabral.

Ela está convicta, porém, que um povo capaz de erguer um monumento tão impressionante certamente pertencia a uma sociedade bem organizada. Os pesquisadores já descobriram um fragmento que parece ter sido parte de uma urna funerária. Nele há a marca de uma mão, uma característica já encontrada algumas culturas da Amazônia.

— Moradores nos contaram que acharam no lugar há alguns anos duas urnas funerárias. Temos esperança de encontrar mais — diz a arqueóloga.

Descobertas recentes por toda a Amazônia vêm aos poucos escrevendo uma nova história da ocupação da floresta. Cada vez mais indícios de culturas bem organizadas, algumas surgidas há mais 5.000 anos, são encontrados.

Fuente: O Globo.com, 12 de mayo de 2006
Enlace: http://oglobo.globo.com/jornal/ciencia/247146542.asp

obserMapBrasilSton

Traducción: (2) Observatorio celeste descubierto en Amazonia

Arqueólogos descubrieron en un punto remoto de Amapá lo que parece ser el mayor observatorio astronómico de Brasil precolonial. El observatorio está formado por 127 bloques de granito distribuidos en intervalos regulares por una clareira, a 16 kilómetros del municipio de Calçoene y a 390 kilómetros de Macapá.

Para los arqueólogos, sólo una sociedad con una cultura compleja podría haber construido el monumento. Para ellos, el hallazgo contribuye significativamente para enterrar la idea de que Amazonia nunca abrigó sociedades desarrolladas.

El monumento puede tener hasta 2.000 años de edad. De momento, es imposible saber la edad del observatorio. Pero, para los investigadores tendría entre 500 y 2.000 años de edad. La estimativa fue basada en fragmentos de cerámica encontrados junto a los monolitos (bloques de piedra), algunos con tres metros de altura. Sin embargo, sólo con las excavaciones que comienzan ahora será posible saber la edad del observatorio.

La arqueóloga Mariana Petry Cabral, del Instituto de Investigaciones Científicas y Tecnológicas del Estado de Amapá (Iepa), explica que el monumento era conocido por la población local hace muchos años, pero jamás había sido estudiado. La importancia de los bloques fue reconocida cuando técnicos del Iepa y de la Secretaría de Industria, Comercio y Minería, fueron a realizar un levantamiento económico del área y tuvieron la atención despertada por la alineación de las piedras. Mariana dice que el local debería ser una especie de templo y podría haber sido usado como observatorio astronómico.

Ya se descubrió que las piedras están dispuestas de forma a marcar el solsticio de invierno y que en diciembre el Sol pasa exactamente por el medio de una de las piedras. Se sabe que antiguos pueblos de Amazonia se orientaban por la posición de las estrellas y las fases de la Luna para plantar y realizar rituales religiosos.

Para los investigadores del Iepa, el monumento de Amapá es el Stonhenge de Amazonia — una alusión al complejo monolítico de Stonehenge, en Salisbury, sur de Inglaterra. Stonehenge es una especie de altar de piedras y habría sido enhiesto hay 5.000 años. Hasta hoy, no se sabe ni exactamente cual su función y mucho menos quién lo erguió. El modo como las piedras enormes fueron llevadas pera el local también permanece un misterio.

El monumento de Amazonia trae los mismos misterios. Los arqueólogos no saben que pueblo puede haberlo construido y cual era su función exacta. La tecnología empleada para cortar y transportar las piedras para el lugar y las dispuso en círculo es una incógnita. El grupo del Iepa supone que las piedras fueron llevadas por barco y llegaron al lugar a través de un brazo del río conocido como; Riego Grande.

Pueblos del pasado

La identidad de los autores del Stonehenge de la Amazonia puede estar en los fragmentos cerámicos dejados por ellos. Hasta la llegada de los europeos, Amazonia abrigaba numerosas culturas, la gran mayoría de ellas hoy extinta. Esos pueblos desarrollaron formas distinguidas de trabajar sus cerámicas.

Sabemos muy poco sobre la arqueología de Amapá. Pero un hecho es que la región tenía muchas etnias — explica Mariana Petry Cabral. Ella está convencida, sin embargo, que un pueblo capaz de levantar un monumento tan impresionante ciertamente pertenecía a una sociedad bien organizada. Los investigadores descubrieron un fragmento que parece haber sido parte de una urna funeraria. En él hay la marca de una mano, una característica ya encontrada en algunas culturas de Amazonia. — Los habitantes, nos contaron que hallaron en el lugar, hace algunos años, dos urnas funerarias. Tenemos esperanza de encontrar más — dice la arqueóloga. Descubrimientos recientes por toda Amazonia vienen a los pocos escribiendo una nueva historia de la ocupación de la floresta. Cada vez más indicios de culturas bien organizadas, algunas surgidas hace 5.000 años más, son encontrados.

ObservatorioAmapa05ta
Fotos: Gilmar Nascimento / AP
ObservatorioAmapa01ta
Fotos: Gilmar Nascimento / AP
ObservatorioAmapa04ta
Fotos: Gilmar Nascimento / AP
ObservatorioAmapa02ta
Fotos: Gilmar Nascimento / AP

La versión tropical de Stonehenge

SAO PAULO, 27 de junio. Los 127 bloques de granito descubiertos en un promontorio amazónico podrían ser los vestigios del observatorio astronómico más antiguo de América del Sur, según arqueólogos que afirman que el hallazgo desafía algunas de las creencias sobre la prehistoria de la región.

Los bloques, algunos de ellos de una altura de tres metros, yacen uno cerca de otro alrededor de la loma como formando una corona de unos 30 metros de diámetro. El lugar está cerca de la aldea de Calcoene, al norte del ecuador, cerca de la costa del estado de Amapá, en el lejano norte de Brasil, en la frontera con Guyana Francesa.

En el día más corto del año, el 21 de diciembre, la sombra de uno de los bloques desaparece cuando el sol se coloca en forma perpendicular y sólo reaparece cuando el astro empieza a ocultarse.

"Es la alineación de este bloque con el solsticio de invierno la que nos llevó a creer que el lugar ha sido alguna vez un observatorio astronómico", dijo Mariana Petry Cabral, arqueóloga del Instituto de Investigaciones Técnicas y Científicas del estado de Amapá. "También podríamos estar contemplando los restos de una cultura sofisticada", agregó.

Los antropólogos saben desde hace mucho tiempo que las poblaciones indígenas fueron observadoras del Sol y las estrellas, pero el descubrimiento de una estructura física que parece incorporar ese conocimiento sugiere que los indios precolombinos de la selva amazónica eran más sofisticados de lo que se sospechaba.

"Transformar ese conocimiento en un monumento; la transformación de algo efímero en algo concreto podría indicar la existencia de una población más numerosa y de una organización social más compleja", dijo Cabral.

Cabral, quien ha dedicado el último año a estudiar el lugar, cree que éste fue habitado por los antepasados de los indios palikur y que podría tener entre 500 y 2.000 años.

Los campesinos y los pescadores de la región han sabido de este "Stonehenge tropical" durante años, pero los arqueólogos se enteraron gracias a un mapeo geológico realizado en la región a principios del 2005.

Algunos científicos no involucrados en el descubrimiento dijeron que el lugar podría proporcionar claves valiosas para entender las sociedades precolombinas en la región amazónica.

"Considerando que los astros, las estrellas, las constelaciones, etc. tienen una importancia muy grande en la mitología y cosmología amazónicas, no me sorprende de modo alguno que tal observatorio exista", dijo Richard Callaghan, profesor de Geografía, Antropología y Arquelogía de la Universidad de Calgary.

"Nadie nunca describió algo así. Este es un descubrimiento extremadamente nuevo, algo único", dijo el profesor Michael Heckenberger, del Departamento de Antropología de la Universidad de Florida.

Heckenberger dijo que si bien las pruebas de carbono y nuevas excavaciones deben realizarse en el lugar, algunos factores lo llevaban a creer que podría efectivamente tratarse de un observatorio astronómico.

Los arqueólogos brasileños volverán al lugar en agosto, al finalizar la temporada de lluvias.

Para Heckenberger, el hallazgo se suma a una creciente corriente de pensamiento entre los arqueólogos de que la prehistoria de la región amazónica fue más variada de lo que se pensaba.

"La imagen tradicional es que en algún momento hace miles de años pequeños grupos de horticultores de la floresta tropical llegaron al lugar y que nunca cambiaron. Lo que ahora vemos es exactamente como era hace 3.000 años", dijo Heckenberger. "Esto es una cosa más que sugiere que a lo largo de los miles de años pasados las sociedades han cambiado bastante".

Fuente: Todito.com, 27 de junio de 2006
Enlace: http://www.todito.com/paginas/noticias/189911.html

--------------------------

Another ‘Stonehenge’ discovered in Amazon

Centuries-old granite grouping may have served as observatory

A grouping of 127 granite blocks along a grassy Amazon hilltop may be the vestiges of an ancient astronomical observatory, according to archaeologists.

SAO PAULO, Brazil - A grouping of granite blocks along a grassy Amazon hilltop may be the vestiges of a centuries-old astronomical observatory — a find that archaeologists say shows early rainforest inhabitants were more sophisticated than previously believed.

The 127 blocks, some as high as 9 feet (2.75 meters) tall, are spaced at regular intervals around the hill, like a crown 100 feet (30 meters) in diameter.

On the shortest day of the year — Dec. 21 — the shadow of one of the blocks disappears when the sun is directly above it.

"It is this block’s alignment with the winter solstice that leads us to believe the site was once an astronomical observatory," said Mariana Petry Cabral, an archaeologist at the Amapa State Scientific and Technical Research Institute. "We may be also looking at the remnants of a sophisticated culture."

Anthropologists have long known that local indigenous populations were acute observers of the stars and sun. But the discovery of a physical structure that appears to incorporate this knowledge suggests pre-Columbian Indians in the Amazon rainforest may have been more sophisticated than previously suspected.

"Transforming this kind of knowledge into a monument; the transformation of something ephemeral into something concrete, could indicate the existence of a larger population and of a more complex social organization," Cabral said.

May be 2,000 years old

Cabral has been studying the site, near the village of Calcoene, just north of the equator in Amapa state in far northern Brazil, since last year. She believes it was once inhabited by the ancestors of the Palikur Indians, and while the blocks have not yet been submitted to carbon dating, she says pottery shards near the site indicate they predate Columbus’ voyages and may be much older — as much as 2,000 years old.

Last month, archaeologists working on a hillside north of Lima, Peru, announced the discovery of the oldest astronomical observatory in the Western Hemisphere — giant stone carvings, apparently 4,200 years old, that align with sunrise and sunset on Dec. 21.

Granite blocks are grouped around a grassy Amazon hilltop like a crown, as seen in this aerial photograph.

While the Incas, Mayans and Aztecs built large cities and huge rock structures, pre-Columbian Amazon societies built smaller settlements of wood and clay that quickly deteriorated in the hot, humid Amazon climate, disappearing centuries ago, archaeologists say.

Farmers and fishermen in the region around the Amazon site have long known about it, and the local press has dubbed it the "tropical Stonehenge." Archaeologists got involved last year after geographers and geologists did a socio-economic survey of the area, by foot and helicopter, and noticed "the unique circular structure on top of the hill," Cabral said.

Valuable for studying Amazon history
Scientists not involved in the discovery said it could prove valuable to understanding pre-Columbian societies in the Amazon.

"No one has ever described something like this before. This is an extremely novel find — a one-of-a-kind type of thing," said Michael Heckenberger of the University of Florida’s Department of Anthropology.

He said that while carbon dating and further excavation must be carried out, the find adds to a growing body of thought among archaeologists that prehistory in the Amazon region was more varied than had been believed.

"Given that astronomical objects, stars, constellations, etc., have a major importance in much of Amazonian mythology and cosmology, it does not in any way surprise me that such an observatory exists," said Richard Callaghan, a professor of geography, anthropology and archaeology at the University of Calgary.

Brazilian archaeologists will return in August, when the rainy season ends, to carry out carbon dating and further excavations.

"The traditional image is that some time thousands of years ago small groups of tropical forest horticulturists arrived in the area and they never changed — (that) what we see today is just like it was 3,000 years ago," Heckenberger said. "This is one more thing that suggests that through the past thousands of years, societies have changed quite a lot."

Fuente: Stan Lehman / © 2006 The Associated Press. 27 de junio de 2006
Enlace: http://msnbc.msn.com/id/13582228/

México. Monolito hallado en SLP podría rescribir la historia de Mesoamérica

México. Monolito hallado en SLP podría rescribir la historia de Mesoamérica

Fotos: (1) Esbozo parcial de cómo lucirá la lápida una vez que sus dos fragmentos sean desenterrados y unidos. El hecho de que esté enclavada en un área de manantiales refuerza el concepto de la Luna como la generadora de los líquidos vitales Dibujo Néstor Mora Alvarez/ Cortesía INAH. (2) La pieza muestra, entre otras figuras, aves Foto María Meléndrez Parada.

Reportaje Fotográfico

Arqueólogos creen que se trata de un calendario lunar tallado por los olmecas

La zona de Tamtoc será la primera del estado en abrirse al público, luego de cinco años de labores. Los huastecos habrían fundado la ciudad de Tajín y no viceversa, como se considera.

Tamuin, SLP, 7 de mayo. De confirmarse datos preliminares relacionados con el rescate de un gigantesco monolito descubierto en la zona arqueológica de Tamtoc, pondrían en entredicho teorías sobre la extensión geográfica alcanzada por los olmecas al norte del país, así como las concernientes al origen tardío de la cultura huasteca y su supuesto menor perfil de desarrollo, en comparación con las del resto de Mesoamérica.

Si bien el equipo arqueológico del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), encabezado por el especialista Guillermo Ahuja, aún trabaja en la liberación del segundo y último fragmento en que se fracturó la pieza al caer al pozo de un manantial, al parecer por un aluvión, se cuenta ya con información parcial que permite situar el tallado de la misma entre los años 900 y 800 antes de nuestra era.

Lo anterior significaría que ese monumental relieve, en el que se representan tres figuras antropomorfas, dos de ellas decapitadas y la otra con rostro descarnado, fue hecho por artistas de origen olmeca, o incluso no se descartaría la tesis de que provinieran de un grupo diferente y contemporáneo al también conocido como cultura madre, según adelanta en exclusiva para La Jornada Guillermo Ahuja, en un recorrido por dicha ciudad prehispánica, enclavada en la Huasteca potosina y que será la primera de la entidad en ser abierta al público, este jueves, tras cinco años de su primera etapa de trabajo.

El fechado del monolito, denominado en principio simplemente Monumento 32, se hizo a partir del material cerámico localizado en torno suyo, cuya antigüedad se remonta a entre los años 1150 y 700 antes de nuestra era.

"Conforme se fue avanzado en torno de la recuperación del monolito comenzó a encontrarse material muy temprano, algunas figurillas con rasgos de jaguar en el rostro, en particular los labios, material que se asoció de inmediato por la antigüedad y el estilo con la cultura olmeca", indica el arqueólogo.

Al hacerse una revisión de esos materiales, se encontró que mantienen familiaridad con otros encontrados en Tecolutla (Veracruz), en los años 70. Tratando de ubicar la información existente hasta este momento sobre Mesoamérica, esto puede entenderse como el movimiento de expansión que tuvieron los olmecas, el cual había sido limitado a la zona de Tecolutla, y ahora todo parece indicar que se extendió mucho más al norte, hasta llegar cuando menos a lo que hoy es la Huasteca potosina.

"El tipo de construcción que tenemos, el manejo hidráulico y de drenes siguen reforzando la teoría sobre la presencia de los olmecas en esta zona. Lo tenemos en San Lorenzo, en Tres Zapotes, en la misma Venta, e incluso puede verse que algunos de estos grupos olmecoides emigraron hasta Guerrero", agrega Ahuja.

"En ese sentido, como lo entendería, son estos avances muy norteños que tiene la cultura olmeca, donde van a mezclarse con los grupos locales y de ahí, obviamente, comienza a retroalimentarse y surgirá lo que es la cultura tének o huasteca."

-¿Por qué pensar que fueron los olmecas y no una cultura contemporánea diferente? -se le pregunta al investigador, quien, por cierto, formó parte del equipo encabezado por Eduardo Matos Moctezuma que participó en las labores de rescate de la Coyolxauhqui, en 1978.

-Para poder hablar de una nueva cultura -responde- tendrían que tenerse todos los elementos y nosotros apenas vamos a entrar a ese análisis. Por la similitud del tipo de vasijas, fragmentos cerámicos y figurillas, hasta este momento lo que vemos es una línea de conexión hacia lo olmeca.

"Sin embargo, tampoco me cerraría a que esto ratifique que es producto del avance de esa cultura al noroeste del país. Lo digo porque es uno de los elementos que conocemos, que tenemos amarrados arqueológicamente, y es lo que me permitiría entender una presencia tan temprana aquí. En el momento de entrar a la interpretación de la glífica, la simbología, a lo mejor podríamos estar en condiciones de hablar de otro grupo."

El llamado Monumento 32 fue hallado de forma accidental en febrero de 2005, al noroeste de la zona, mientras se trabajaba en la restauración del canal hidráulico que, durante la época prehispánica conducía el agua del manantial a una laguna artificial creada dentro de la ciudad.

Se trata de un monolito de piedra arenisca polimineral, con ocho metros de largo de cuatro de altura, 50 centímetros de espesor y un peso superior a las 30 toneladas.

Sus relieves alcanzan entre los 12 y 15 centímetros de altura y, de acuerdo con el arqueólogo, todo hace suponer que se trata de un calendario lunar, como ha interpretado el astrónomo Daniel Flores, de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Considerarlo como tal "no se dispara de la realidad que pudiera haberse tenido en Tamtoc o en la misma Huasteca", abunda Guillermo Ahuja. "Para los grupos sedentarios, el calendario más importante es el de la Luna y no el Sol, porque el ciclo lunar permite saber cuándo sembrar y cosechar, o si vendrá agua, frío o calor.

"Si hablamos de ciudades agrícolas, como ésta, ellas dependen de la Luna. El hecho de que lápida esté enclavada en un área de manantiales refuerza el concepto de la Luna como la generadora de los líquidos vitales."

En cuanto a su simbolismo, son básicamente tres figuras antropomorfas. Dos de ellas son del sexo femenino, están ubicadas a los flancos, aparecen decapitadas y de su cuello surge el líquido vital, sea agua o sangre. De esos chorros que brotan de las mujeres, aparecen aves que marcan las cuatro direcciones del mundo.

El centro de la pieza, en tanto, lo ocupa un personaje que, en su parte inferior, presenta elementos masculinos, mientras que la superior es de sexo femenino, con caja toráxica y rostro descarnados, y a cuyo ombligo y a los brazos llegan los chorros del líquido vital. En la parte superior, por último, aparecen símbolos que pudieran estar representando parte de los ciclos que tendrá la Luna.

Este glifado del monolito, enfatiza el arqueólogo, recuerda mucho a los prevalecientes en la zona arqueológica del Tajín; pero la antigüedad de estos primeros podrían confirmar que aquella ciudad veracruzana pudo haber sido fundada por los huastecos y no al revés, como se cree hasta la fecha.

Una vez rescatada completamente esta colosal pieza, obra cuyo presupuesto alcanzó los 900 mil pesos, se procederá a unirla con su otro fragmento y posteriormente será subida al sitio donde se cree fue colocada originalmente. Allí permanecerá, con las medidas pertinentes para su cuidado y preservación. El proyecto era tenerla lista para la apertura de Tamtoc al público, pero al parecer los trabajos se extenderán un mes y medio más.

Fuente: ANGEL VARGAS / La Jornada, México, 7 de mayo de 2006
Enlace: http://www.jornada.unam.mx/2006/05/08/a02n1cul.php

----------------------------------

Calendario lunar revela presencia olmeca en el centro de México

Un calendario lunar de una antigüedad de más de 2.800 años, localizado en el área arqueológica de Tamtoc, podría confirmar la presencia de la cultura olmeca en el centro de México, asegura un arqueólogo mexicano.

El responsable de la zona prehispánica de Tamtoc, Guillermo Ahuja, dijo hoy a Efe que el calendario pesa 30 toneladas y tiene esculpidas trece figuras de una especial simbología.

Tamtoc, está asentado en el municipio de Tamuín, cuenta con tres plazas, más de setenta estructuras consolidadas, una escultura del gobernante ’Cinco Caracol’ y el monolito del calendario lunar.

Estas figuras serán analizadas por expertos para determinar si, como se piensa, fueron creados en un periodo similar o anterior al que desarrollaron los olmecas, lo que podría cambiar la información sobre el período clásico de la costa del golfo de México.

El arqueólogo quien lleva más de cinco años en la investigación en la zona arqueológica mencionó que la interpretación del calendario permitirá saber si los olmecas, (civilización que se desarrolló en los estados de Veracruz y Tabasco) convivieron con los huastecos o si existía un grupo paralelo.

’Hay una serie de manifestaciones que corresponden a la moda del momento, con ese manejo voluminoso de la plástica, pero con elementos icónicos diferentes’, dijo.

La zona arqueológica de Tamtoc, es la primera ciudad husteca que se descubre en el estado de San Luis Potosí y fue ocupada del año 800 antes de Cristo hasta el 1400 de nuestra era.

El calendario lunar, descubierto bajo tierra en febrero de 2005, tenía una fractura, por lo que un grupo de expertos trabaja en su restauración, y dentro de un mes podría ser colocado en el lugar que ocupaba originalmente, informó Ahuja.

’Es importante que se vea el contexto original en que fue encontrado para que el público conozcan como funcionaba la ciudad’, dijo Ahuja.

Explicó que el monolito encabezaba un sistema hidráulico que tenía la función de recolectar el agua de unos canales que llevaban el líquido a una laguna artificial construida por los habitantes de Tamtoc.

El calendario, con forma de media luna, mide 7,6 metros de largo y 5 metros de altura, con un espesor de 40 centímetros, y las figuras tienen un relieve de hasta 15 centímetros.

La zona arqueológica de Tamtoc se extiende sobre una superficie de treinta hectáreas y está formada por numerosos montículos dominados por dos pirámides de sesenta metros de altura.

El arqueólogo señaló que las excavaciones en la zona han permitido conocer cómo sus antiguos habitantes fueron ocupando el meandro y los problemas de inundaciones que tuvieron que afrontar, sin embargo, esa cultura nunca abandonó el territorio.

CalendarioLunarMexicoCabezaOlmeca

Foto: La pieza podría confirmar la presencia de la cultura olmeca (EFE)

Fueron las inundaciones, explicó, las que ocasionaron que el monolito lunar se derrumbara.

El monolito ya está totalmente liberado y protegido del agua con una estructura que impide también que le afecten los cambios bruscos de temperatura.

En cuanto esté completamente consolidada la pieza, los expertos unirán los dos fragmentos que la forman y se colocará en su sitio original.

El arqueólogo Ahuja dijo que el calendario lunar es uno de los hallazgos más importantes en los últimos tiempos en Mesoamérica.

La civilización huasteca se desarrolló del año 800 a.d C hasta el 1400 después de Cristo, y abarca el sur del estado de Tamaulipas, el norte de Veracruz y el oriente de San Luis Potosí e Hidalgo, en donde hay yacimientos arqueológicos como Las Flores, Castillo de Teayo, Agua Nueva y Yahualica.

Fuente: Terra Actualidad – EFE, 31 de mayo de 2006
Enlace: http://actualidad.terra.es/cultura/articulo/
calendario_mexico_lunar_revela_presencia_906764.htm

---------------------------------

Un calendario muy particular

CalendarioLunarMexico2

CalendarioLunarMexico3

CalendarioLunarMexico1

Detalles de algunas de las piezas recién descubiertas y el calendario lunar de más de 2.800 años de antigüedad que fueron localizadas en el área arqueológica de Tamtoc, del estado mexicano de San Luis Potosí y que podría confirmar la presencia de la cultura Olmeca en el centro de México, asegura el arqueólogo mexicano Guillermo Ahuja. El responsable de la zona prehispánica de Tamtoc, dijo que el calendario de 30 toneladas de peso presenta trece figuras con una simbología muy particular.

Colocan el Monolito 32 en el lugar que ocupó en la época prehispánica.

TamtocMonolito001

México. A seis meses de la apertura al público de la zona arqueológica Tamtoc, en San Luis Potosi, el llamado Monolito 32 localizado ahí en abril de 2005, ha sido colocado en el lugar original que ocupó en la época prehispanica, señalo hoy Guillermo Ahuja, arqueólogo responsable del sitio.

En entrevista telefónica con Notimex, el especialista explicó que gracias a los estudios estratigráficos que se han realizado en la zona, pudo ser ubicado en el lugar exacto que ocupó la escultura labrada aproximadamente entre los años 500 y 600 antes de Cristo.

Esta fecha, agregó, fue posible ubicarla después de la datación de ofrendas de cerámica encontradas en torno al Monolito 32 y que corresponden a la época en que la cultura huasteca, habitó el lugar y que desmienten las anteriores hipótesis en que le ubicaban entre el 200 y 300 después de Cristo.

Localizado en el área conocida como las Norias de Tamtoc, el Monolito 32 es una escultura labrada de siete metros de largo por cuatro metros 20 centímetros de alto y 26 toneladas de peso, que por sus caractéristicas iconográficas, ha sido determinado, se trata de un calendario lunar en el fueron representadas las 13 faces lunares de año.

Ahuja explicó que "en el lugar hemos encontrado materiales muy tempranos que marcan fechas del 500 al 600 antes de nuestra Era que nos hablan de la estructuración inicial de la cultura huasteca que nos va mostrando la probable ubicación de grupos olmecoides que están migrando hacia diferentes partes de este territorio".

De acuerdo con anteriores estudios se creía que la zona noroeste del país había sido poblada por gente proveniente de la cultura Maya en barcos, ahora se sabe con certeza, que los primeros asentamientos en esta parte del país fueron realizados por miembros de la Cultura Olemca identificada como la cultura madre mesoamericana.

Las últimas investigaciones en la zona de Tamtoc, explicó el arqueólogo, están aportando elementos para conocer a los primeros habitantes del lugar y los conocimientos calendáricos, de irrigación y organización social que tenían.

Los elementos encontrados en torno al Monolito 32, agregó Ahuja, que fueron fechados posteriormente, "están marcando además el contacto que tenían las culturas de noroeste con personas incluso del Pacífico, en Chiapas, que hablan de un movimiento muy temprano, producto posiblemente del comercio".

La enorme piedra de más de 30 mil centímetros de espesor, enfatizó Ahuja, a sido reforzada para sostenerse en el lugar que originalmente se encontró y sólo estaría en espera de que sea colocada una Techumbre probablemente a base de palma, que la proteja de la intemperie.

Inaugurada el 11 de mayo pasado por el gobernador del estado Marcelo de los Santos Fraga, la zona arqueológica de Tamtoc agregó, Ahuja, ha tenido una respuesta "muy positiva" de parte del público, que hasta este momento ha sumado alrededor de 10 mil visitantes.

La zona, dijo, "es relativamente nueva y todavía no se han terminado de establecer los servicios, pero la respuesta, a pesar de todo a sido muy positiva y hemos recibido visitantes, no sólo de la localidad, sino de estados como Tamaulipas, Campeche, Veracruz, Zacatecas y la capital Potosina (ubicada a 4 horas del sitio)".

Las investigaciones realizadas en el lugar, con el apoyo del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), el gobierno del estado y la fundación cultural Banamex, finalizó Ahuja estarán encaminadas en el futuro en la determinación de los canales de irrigación construidos en la zona, y la identificación de áreas de cultivo, que ayuden a conocer las formas de organización que tuvo la ciudad.

Fuente: Notimex / Mundo Hispano, 11 de octubre de 2006
Enlace: http://www.munhispano.com/?nid=255&sid=559228