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Terrae Antiqvae

Al Andalus

Hallan en Medina Elvira una tumba con dos cuerpos y restos de la antigua mezquita

 
Foto: Hacia La Meca. Malpica, al fondo, ante las dos sepulturas. R.I.

El director de las excavaciones, Malpica Cuello, dice estar ante el mayor hallazgo arqueológico de Europa, anterior incluso a Medina Azahara.

Una tumba con los restos de dos cuerpos humanos de adultos, presumiblemente de la primera época árabe en la península (siglo VIII), fueron descubiertos bajo enormes lajas de piedra, el martes pasado, por el equipo de arqueólogos que trabajan en las excavaciones de Medina Elvira, Atarfe, concretamente en la zona conocida como 'La Haza de la Mezquita', en la parte llana y más próxima a la actual población atarfeña.

El hecho ha sido dado ha conocer por el director de las excavaciones, Antonio Malpica, durante la presentación de los resultados de las investigaciones de la campaña arqueológica 2007/8 en la zona BIC de Medina Elvira.

Ante más de dos centenares de personas y una mesa presidida por el delegado provincial de Cultura, Pedro Benzal, y el alcalde de Atarfe, Víctor Sánchez, que estuvieron acompañados por el también alcalde de Pinos Puente, Mario Castilla y la directora de Oficina Técnica de Medina Elvira, Francisca Fuillerat, el profesor Malpica Cuello explicó la importancia del hallazgo.

Los restos humanos, encontrados en una gran tumba a más de cuatro metros de profundidad bajo un olivar, están cuidadosamente dispuestos mirando a La Meca, tal y como la religión y el ritual árabe prescribe para los enterramientos. La tumba tiene tal consistencia que parece indicar que se estaría ante los restos de un personaje importante de la época.

Según el profesor Malpica, es muy presumible que próximo al lugar donde se han descubierto los enterramientos se encuentren los restos de la propia Mezquita mayor, dado que se han hallado, además, importantes muros de piedra y mampostería que se remontarían, como todos los indicios apuntan, al siglo IX, y que el director de las excavaciones ha calificado como de «verdadera importancia». «Si el edificio encontrado no es la Mezquita Mayor, me atrevo a decir que estamos, muy, muy, pero que muy cerca de ella» concluyó el director de las excavaciones.

Llegan los frutos

Después de mucho buscar durante más de dos años, las catas y sondeos realizados tuvieron el martes pasado el buen pulso de tocar uno de los puntos más buscados de la excavación, en concreto lo que casi con toda seguridad es el muro de la mezquita, de más de 70 centímetros de ancho. Por las dimensiones de este hallazgo, los cálculos que se hacen es que el edificio a que corresponde podría tener más de cien metros cuadrados y decenas de metros de longitud.

Anejos a él se han encontrado también muros y tabiquería que definen habitaciones, cocinas e incluso un rincón con una chimenea, ya que en ella aun perviven los restos quemados de carbón, pozos ciegos y una especie de zaguán. Las viviendas localizadas se creen corresponderían al siglo X. Se han encontrado también restos de hornos y lugares de labor.

Según el profesor Malpica, los hallazgos encontrados demuestran que se estaría ante una de las excavaciones más importantes de Europa, ya que se podría estar trabajando sobre la ciudad árabe de mayor antigüedad del continente, anterior incluso a Medina Azahara. Añadió también que para saber realmente la importancia de lo que existe bajo el suelo atarfeño habrá que investigar hasta el año 2013, como mínimo.

Fuente: G. M. /  Ideal.es, 8 de febrero de 2008

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Madinat Ilbira, ciudad surgida de un poblamiento campesino

El grupo de investigación Toponimia, Historia y Arqueología del Reino de Granada, de la UGR, dirigido por el catedrático de Historia Medieval Antonio Malpica Cuello, está desarrollando una serie de excavaciones, en Medina Elvira, en Atarfe.

El yacimiento arqueológico de Madinat Ilbira está situado al pie de Sierra Elvira, en una gran extensión de terreno con un importante valor histórico, social y cultural, que justifica las campañas de excavación sistemática que se realizan desde el año 2005. Madinat Ilbira es una ciudad seguramente surgida a partir de un poblamiento campesino y tiene aún vestigios de época romana. En el siglo IX Abderraman II erigió su alcazaba y muy probablemente su mezquita mayor. En ella se están analizando los procesos de transformación desde la Tardía Antigüedad a la alta Edad Media y el establecimiento del mundo árabe, pero con antecedentes de un pueblo romano.

En la anterior campaña de intervención arqueológica, se la intervención arqueológica se concentró en la alcazaba situada en el Cerro de 'El Sombrerete'. A lo largo de ésta, iniciada en septiembre, los arqueólogos buscaban conocer su organización como ciudad, intentando comprender el proceso que hizo posible la evolución desde ese mundo rural de sus inicios, a una estructura urbana plenamente conformada.

La fundación o surgimiento de una ciudad en un medio con recursos agrícolas desarrollados, como es la Vega de Granada, es fundamental para entender los mecanismos que permitieron la gestación de una estructura de carácter urbano en una etapa temprana, con anterioridad a los que ha podido documentarse en el resto de Europa. En efecto, las ciudades de al-Andalus, como esta de Madinat Ilbira, presentan una fecha de nacimiento anterior a la formación del resto de ciudades europeas.

Otro aspecto relevante puesta de manifiesto por la investigación en Madinat Ilbira es el modelo de evolución documentado en esta ciudad. Tal y como han señalado los investigadores, existen dos modelos de evolución de la vida urbana: uno a partir de la creación de una estructura fortificada y sus mecanismos de defensa, y otro a partir de la unión de distintos núcleos campesinos, de los que surgen finalmente una ciudad. Todos los indicios apuntan a que en Madinat Ilbira se dio el segundo tipo de evolución, aunque sólo a partir de una intervención arqueológica rigurosa se pueden alcanzar conclusiones firmes al respecto. Tal y como señala Antonio Malpica Cuello, director de las excavaciones en Madinat Ilbira, "las ciudades no crecen de la nada, sino que surgen por necesidades sociales".

Con las excavaciones de la presenta campaña de 2007, que comenzaron en el pasado mes de septiembre, se pretende conocer la estructura urbana de la ciudad en la zona llana. Para ello los arqueólogos se han concentrado, por una lado, en analizar detenidamente una red de pozos, probablemente qanat, constatada durante la prospección arqueológica superficial realizada en 2003, ya que el tejido urbano de esta ciudad debió estar determinado por la red hidráulica que abastecería a los distintos asentamientos rurales originales. Asentamiento que posteriormente pasarían a conformar los distintos barrios de la nueva ciudad.

Otro aspecto imprescindible del proyecto ha sido el conocimiento de la organización interna y externa de las viviendas, indagando su relación con los espacios de su entorno. Para ello, se ha elegido excavar en el Pago de la Mezquita, llamado así porque en él se ubicaba la mezquita aljama de Madinat Ilbira. La distribución de las casas es un elemento esencial, porque nos aporta información fundamental sobre el tipo de familia dominante en la sociedad andalusí de primera época (siglos VIII-X) e incluso sobre su probable evolución posterior. No hay que olvidar que el paso de unas estructuras campesinas a otras urbanas plenamente conformadas no es sólo una decisión política tomada por el poder, sino resultado sobre todo de un proceso evolutivo de la misma sociedad andalusí.

Más información:

Antonio Malpica Cuello

Departamento de Historia Medieval y Ciencias y Técnicas Historiográficas

Universidad de Granada - Teléfono: 958 24 36 53 - Email: amalpica@ugr.es

Fuente: Madián Martínez Lázaro / Andalucía Investiga.com, 21 de febrero de 2008

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Madinat Ilbira - Medina Elvira, Atarfe, Granada  

El origen etimológico de este pueblo deriva del vocablo "Artarf" que significa el límite, el puntal, y ello es así porque se encontraba a las afueras de la gran ciudad de Elvira. Los orígenes de Medina Elvira se desarrollan entre los siglos VIII y XI, aunque esta olvidada ciudad reaparece de forma fortuita a partir de mediados del siglo XIX (1848 y 1868-1878) al hallarse en el término municipal de Atarfe gran cantidad de restos romanos y árabes.

Es en  estos siglos (VIII y XI) cuando la ciudad de la cora de Ilbira sufre varios traslados en época árabe. Primero desde la antigua Iliberis a Elvira o Hadira Ilbira en el siglo VIII y más tarde, en el siglo XI desde Hadira Ilbira a Garnata con los ziríes.

Con la llegada de árabes y bereberes a la Península Ibérica, la crisis de la sociedad  tardoantigua entra en una nueva fase, por lo que ello supuso un agravamiento de la crisis del Estado visigodo. El establecimiento de contingentes procedentes de Oriente y del Norte de África va a suponer una transformación social importante. Así pues, árabes y bereberes pactan la invasión de Hispania entre la crisis del Reino Visigodo. La sociedad se islamiza y la que existía tras el desembarco de árabes y bereberes no desapareció sino que continuó después de su llegada.

Las referencias en las fuentes escritas, aunque a veces son confusas, mencionan el mantenimiento de estructuras campesinas y propiedades de la aristocracia hispano-goda. La conquista pues mantuvo mucho de los rasgos definitorios de la sociedad anterior.

La civilización islámica nació por la expansión de los árabes y de la doctrina musulmana. Los árabes, por tanto, más que crear, que también lo hicieron, combinaron elementos ya existentes y realizaron una importante función transmisora.

Así pues, la fundación de Elvira, se produjo a los pocos años de la entrada de las tropas árabo-bereberes frente al estado ruinoso en el que se encontraba la antigua Iliberis; esta antigua capital de la región, la Iliberis romana, y la Eliberri visigoda, estaban pobladas  por mozárabes  y judíos, quienes acosados por luchas internas, se vieron obligados a fortalecerse en zonas predominantes (Albaicin y Alhambra). De ahí que destaque la relación  histórica  de Medina Elvira con el popular barrio del Albaicín, en el que se han encontrado numerosas ruinas y frecuentes inscripciones referentes a Iliberis. De ello, se concluye que la actual Granada sería una continuación de Iliberis. Por tanto la vieja Granada romana y musulmana ya existía en convivencia con Iliberis, que quizá fuera más potente y políticamente más significativa.

Pero las luchas que se produjeron  con  las sublevaciones  árabes muladíes y mozárabes la llevaron a sucumbir a manos de los berberiscos en el año 1010, durante las revueltas que pusieron fin al Califato de Córdoba, produciéndose así una emigración masiva de su población hacia Garnata, donde la dinastía de los ziríes  ofrecía nuevas seguridades y formas de vida.

Tras la conquista islámica del 711, es probable que un asentamiento árabe en el entorno del cerro del Sombrerete, fuera el origen de la imponente ciudad de Elvira.

Los restos de la ciudad fueron arrasados en parte por los Reyes Católicos en 1485. Después de la conquista de  Granada consta que aún existía una Elvira como lugar anejo a la parroquia de Santa Maria del pueblo de Atarfe.

Las excavaciones en Medina Azahara (Córdoba) sacan a la luz una mezquita del siglo X

Mezquita Medina Azahara 2007 TA

Los trabajos, que costea el Gobierno, aportan novedades sobre la configuración de la ciudad. El descubrimiento confirma que la población de los arrabales se relacionaba a diario con la ciudad.

Las excavaciones realizadas en la muralla sur de Medina Azahara han deparado un hallazgo excepcional en el yacimiento arqueológico: una mezquita del siglo X que inicialmente se encontraba fuera de ciudad, a menos de un kilómetro de distancia del Salón Rico. El Ministerio de Cultura financia los trabajos, que comenzaron a finales del mes de abril, con casi 600.000 euros.

Este descubrimiento aporta nuevos datos sobre la configuración de la ciudad y los asentamientos extramuros y sobre cómo, después, los límites de la urbe se extendieron preservando esta mezquita, según informó ayer el director del yacimiento, Antonio Vallejo.

La mezquita, de planta rectangular y construida en calcarenita y aparejada a soga y tizón, medía 25 metros de largo por 18 de ancho y poseía un alminar orientado hacia el sur, para invitar a la oración a quienes vivían fuera de la muralla, en los arrabales. Tenía 3 naves y un mihrab poligonal orientado hacia la Meca. La cronología exacta la determinarán pronto. "Estamos ante una nueva dimensión que verifica los planteamientos que siempre ha habido", a juicio de Antonio Vallejo.

ESTRUCTURAS

Esta excavación es la primera realizada fuera del palacio y ha hecho posible documentar estructuras de diverso tipo: la muralla de la ciudad, que supera los 2 metros de anchura, y calles exteriores de más de 5 metros de ancho "con un empedrado de una riqueza decorativa enorme".

Todo abunda en la idea de "la existencia de una población que vive ahí fuera y que se relaciona a diario con la propia ciudad porque esos arrabales forman parte de Medina Azahara". Vallejo se refirió también a los expolios que sufrió esta ciudad una vez abandonada y en ruinas, y que afectaron más a la muralla que a la mezquita. Existe un testimonio muy gráfico de restos de sillares amontonados junto a un camino exterior, que corresponden a los siglos XIV y XV.

Asimismo, restos cerámicos prueban que en la ciudad en ruinas quedó una población residual que permaneció allí. "Los resultados provisionales desde el punto de vista científico son espectaculares", sintetizó Vallejo. La delegada de Cultura, Mercedes Mudarra, subrayó que la aparición de esta "mezquita de barrio" revela que "Medina Azahara era una ciudad mucho más grande de lo que se ve hoy día". Una de las aspiraciones a medio y largo plazo será restituir la mezquita para que pueda ser visitada y forme parte de los "hitos arqueológicos" del "territorio más extenso en materia arqueológica de Europa". Esta excavación en la muralla meridional de Medina Azahara complementa el proyecto de construcción de la sede institucional porque en el futuro se pretende habilitar el paso del público desde la sede hacia la ciudad palatina, a través de una de las puertas de su muralla.

El subdelegado del Gobierno, Jesús María Ruiz, cree que "se abre una serie de posibilidades para comprender cómo fue la época omeya en Córdoba".

Candiles y alminares

En esta ciudad hubo mucha vida, como lo demuestra el hallazgo de candiles (en la imagen superior), alminares, clavos, lanzas y objetos de cerámica. Incluso, como anécdota, relataba ayer Antonio Vallejo, han encontrado el esqueleto de un animal.

Estos hallazgos refuerzan la realidad de que "Medina Azahara tiene un componente territorial importantísimo y es una ciudad con todos sus atributos urbanos". La estimación de población fijada por un investigador a finales de los años 80 se sitúa en las 6.000 personas, basado en las medidas de la mezquita aljama.

Tres arqueólogos, un equipo de carpología de la Universidad de Jaén y los operarios del conjunto arqueológico trabajan en los cortes realizados.

La intervención arqueológica se acompaña del análisis de los carbones y del estudio de las semillas de la secuencia arqueológica detectada para determinar la vegetación existente durante el periodo de ocupación de la ciudad junto a su posterior evolución.

Fuente: JULIA GARCIA HIGUERAS / Diario de Córdoba, 17 de noviembre de 2007
Enlace: http://www.diariocordoba.com/noticias/
noticia.asp?pkid=364035

Vista aérea Medina Azahara

(2) La Unesco critica la “dejación” de las instituciones en las parcelas de Medina Azahara

Se ha hecho de rogar, pero, al final, el órgano asesor de la Unesco, Icomos, se ha pronunciado sobre las parcelas ilegales de Medina Azahara. En el estudio, realizado a instancias de la Junta en octubre del año pasado, el comité critica duramente la “dejación de funciones de las autoridades responsables en materia de patrimonio”, como principales culpables de la irrefrenable construcción ilícita junto al enclave arqueológico, declarado Bien de Interés Cultural de Especial Protección.

Según el informe, “si bien no es excepción sino una actitud que se repite desde hace decenios en el crecimiento ilegal de numerosos municipios andaluces”, en el caso de Córdoba “es más grave por dos motivos; primero, por el valor del monumento en torno al que se ubican las parcelas [de hecho, y como manifiesta Icomos, existen muchos argumentos que permiten afirmar que Medina Azahara debería hacer sido incluida en la lista de Patrimonio Mundial]”.

En segundo lugar, el órgano de la Unesco explica la trascendencia de la situación en que “el proceso de construcción ha sido repetidamente denunciado ante las autoridades pertinentes por la dirección del conjunto arqueológico, por lo que los responsables municipales y autonómicos tuvieron conocimiento en todo momento de la gravedad del proceso”.

En este sentido, Icomos insta a la Junta a que “asuma de una vez su responsabilidad en la degradación del territorio andaluz a través del control de las parcelaciones ilegales”. Le pide, además, que controle mejor “y se impida la incorporación de los servicios básicos, conminando a que el Ayuntamiento no surta del servicio de agua y alcantarillado, y a las compañías eléctricas para que no faciliten enganche a sus redes”, reza el documento.

Otra de las recomendaciones del informe es la urgente restitución de la legalidad urbanística del yacimiento arqueológico, “de forma que la sociedad en su conjunto tome conciencia de que los valores públicos que defiende el urbanismo democrático [...] debe primar sobre los intereses privados”.

Icomos pide a todas las instancias políticas implicadas en la gestión del patrimonio “que no se resientan cuando concurran diferentes fuerzas políticas en ayuntamientos, diputaciones, comunidades autónomas y/o Estado”. Además, aconseja “muy vivamente” a la Junta de Andalucía, y, más concretamente, a la Consejería de Cultura, “una actitud más abierta y comprometida respecto a la gestión de Medina Azahara”.

Esta recomendación es la respuesta a la “falta de interés que demostró en acudir a la reunión que se organizó entre Icomos, la Junta, la Consejería de Obras Públicas y el Ayuntamiento” el pasado mes de diciembre para plantear posibles soluciones a las parcelas ilegales. “Esto es especialmente grave, cuando fue la propia Delegación de Cultura la que inició la llamada de atención al Comité Nacional de Icomos”, señala el informe. Finalmente, el órgano de la Unesco urge a las instituciones responsables a establecer una mesa de resolución conjunta del conflicto de las parcelaciones ilegales. Esta mesa “debería establecer un calendario de actuaciones que iniciase su trabajo en un plazo de dos meses”, concluye el informe.

Fuente: Terra Actualidad – VMT, 14 de noviembre de 2007
Enlace: http://actualidad.terra.es/provincias/
cordoba/articulo/unesco_medina_azahara_2014899.htm


(3) Medina Azahara, ciudad infinita

El hallazgo de una mezquita revela nuevos datos sobre la urbe de Abderramán III


Fue el boom omeya del ladrillo. Y la mezquita escondida que los trabajos de excavación acaban de sacar a la luz en Medina Azahara es, desde ayer, su máxima expresión arqueológica. Siglo X. Córdoba se llenó de arrabales, de barrios residenciales de nueva construcción. Abderramán convirtió su emirato en califato independiente en 929, con Córdoba como capital. Andaban ya a la gresca suníes (los omeyas que ocupaban la Península) y chiíes (del norte de África). El omeya Abderramán III se independizó y erigió una urbe reflejo de su poder: así nació la ciudad palaciega de Medina Azahara, que comenzó a construirse a finales de la década de los treinta del siglo X a ocho kilómetros de Córdoba.

El hallazgo apunta a que la ciudad era mucho más grande de lo que se creía

Capitel Medina Azahara detalle TA

Sólo entre un 10% y un 30% de lo que fue la urbe está hoy al descubierto

Sólo un porcentaje reducido -entre un 10% y un 30%- de lo que fue está al descubierto hoy. Se trata de la zona noble: las estancias reales, las administrativas, el rico palacio para los embajadores... Pero rodeando al alcázar se levantó una ciudad amurallada. Es ahí donde los arqueólogos acaban de descubrir la mezquita, una construcción del siglo X situada a 600 metros de las dependencias califales. El hallazgo replantea las dimensiones que hasta ahora se venían atribuyendo a la urbe palaciega.

Recepción califal en Madinat al-Zahra según el pintor Dionisio Baixeras, 1885

Foto: Recepción califal en Madinat al-Zahra según el pintor Dionisio Baixeras, 1885

Se trata de una mezquita de barrio en la que rezaban los fieles de a pie que vivían dentro de Medina Azahara y extramuros. El edificio tiene 25 metros de largo y 18 de ancho. Durante las excavaciones, el equipo ha dado con el mirab, la zona más sagrada del edificio. Pero los últimos hallazgos en este viejo lugar de las mil y una noches no se acaban ahí.

Según detalló ayer Antonio Vallejo, director del complejo arqueológico, también se ha encontrado el alminar, la torre del templo desde la que se llamaba a la oración. A diferencia del resto de mezquitas localizadas en Córdoba, el alminar de este templo está situado en la zona sur y no al norte del edificio. El hallazgo podría hacer que se reconsidere la estimación de que en Medina Azahara llegaron a vivir unas 6.000 personas, aunque podrían ser muchas más.

Las excavaciones arrancaron en abril de 2007. Y los arqueólogos sabían donde tenían que buscar. En 1997 se elaboró un mapa del subsuelo que detalla, como si fuera una radiografía, qué es lo que podía ocultar la tierra.

El hallazgo de la mezquita coincide con el duro informe sobre el conjunto que acaba de hacer público Icomos, la organización no gubernamental que asesora a la Unesco en asuntos de patrimonio. El Icomos ha instado a las administraciones a que eliminen los 240 chalés ilegales que se levantaron en los años noventa en la zona de protección del complejo. Icomos advierte de que la catalogación del conjunto como Patrimonio de la Humanidad está en juego.

Y es que parece que esta ciudad siempre ha estado amenazada. La vida de Medina Azahara fue breve, se abandonó en el siglo XI y sufrió un expolio que duró siglos. Los materiales de la ciudad se utilizaron para otros edificios de Córdoba y de urbes del Mediterráneo. El visitante sigue comprobando hoy día con estupor cómo algunas personas insisten en el intento de llevarse del recinto trozos de piedra con los que poder alardear delante de algún amigo o familiar. "Los patios de Córdoba están llenos de restos de aquí", comentan los vigilantes.

Los recientes hallazgos también arrojan luz sobre este asunto. Junto a la muralla se han encontrado amontonados sillares antiguos. Fueron colocados allí, según Vallejo, para luego ser transportados. "Pero algo debió ocurrir porque nunca se llegaron a mover".

Fuente: MANUEL PLANELLES, Córdoba / El País.com, 17 de noviembre de 2007
Enlace: http://www.elpais.com/articulo/cultura/Medina/
Azahara/ciudad/infinita/elpepucul/20071117elpepicul_1/Tes


(4) El yacimiento perpetuo

Medina Azahara sigue deparándonos sorpresas. El yacimiento arqueológico medieval más importante de toda Europa todavía encierra bajo tierra tesoros para la ciencia, el arte y el conocimiento. El califa cordobés Abderramán III ordenó construir sobre las laderas de Sierra Morena, a escasos kilómetros de Córdoba y en la solana del monte de la Desposada, un excepcional conjunto palaciego y ciudad administrativa que causó el asombro y la admiración de propios y extraños. Se conservan testimonios escritos tanto por embajadores cristianos como musulmanes que alaban sin límites la belleza y suntuosidad de una ciudad única. Construida sobre niveles y terrazas, su traza constituye un alarde tanto en su estética como en sus soluciones técnicas constructivas y por su revolucionario concepto de arquitectura del poder.

Efímera como una flor, Medina Azahara fue destruida durante la pavorosa guerra civil que enfrentó a diversas facciones cordobesas a principios del siglo XI. Desde entonces, y acentuado desde la conquista castellana, el olvido cayó sobre sus ruinas, que fueron bautizadas como Córdoba la Vieja y equívocamente consideradas como romanas hasta principios del siglo XX.

Reconstrucción Medina Azahara 1
Reconstrucción Medina Azahara 2
Reconstrucción Medina Azahara 3

La Medina Azahara que hoy podemos visitar es fruto de décadas de excavaciones, consolidaciones, puestas en valor y reconstrucciones, realizadas con distinto grado de acierto. Durante estos últimos años se está realizando un impecable trabajo científico tanto en las tareas de excavación como de consolidación e interpretación, sabiamente dirigido por Antonio Vallejo. Los premios obtenidos por los trabajos sobre el patio del palacio de Yafar reconocen la excelencia de las actuaciones en marcha.

En la actualidad, Medina Azahara se enfrenta a un doble reto. La construcción, de una parte, de un centro de recepción que pueda atender a un público creciente sin causar un impacto paisajístico traumático y, por otra, los trabajos de excavación sobre la muralla sur. Al hilo de estos segundos ha aparecido una mezquita previa, que habla de la existencia de arrabales a los que atendía. El importante descubrimiento servirá para ubicar la ciudad en su contexto territorial y humano. El yacimiento sigue arrojando sus tesoros ocultos.

Fuente: MANUEL PIMENTEL / País.com, 17 de noviembre de 2007
* Manuel Pimentel fue ministro de Trabajo y es editor, novelista y experto en temas de arqueología.
Enlace: http://www.elpais.com/articulo/cultura/
yacimiento/perpetuo/elpepicul/20071117elpepicul_2/Tes

Medina Azahara escritura TA

Medina Azahara

Medina Azahara, castellanización del nombre árabe مدينة الزهراء Madīnat al-Zahrā’ ("la ciudad de Zahra") es una ciudad palatina o áulica mandada edificar por Abderramán III (Abd al-Rahman III, al-Nasir) a unos 5 km en las afueras de Córdoba en dirección oeste.

Los principales motivos de su construcción son de índole político-ideológica: la dignidad de califa exige la fundación de una nueva ciudad, símbolo de su poder, a imitación de otros califatos orientales y sobre todo, para mostrar su superioridad sobre sus grandes enemigos, los fatimíes de Ifriqiyya, la zona norte del continente africano. Además de oponentes políticos, lo eran también en lo religioso, ya que los fatimíes, chiíes, eran enemigos de los omeyas, mayoritariamente de la rama islámica suní.

Historia de su construcción

Las obras comenzaron en 936, a cargo del maestro alarife Maslama ben Abdallah. En el 945 se produce el traslado de la corte a esta ciudad, que en esos momentos cuenta con la mezquita Aljama (941), aunque la ceca o casa de la moneda no se traslada hasta 947-948. No obstante, las obras se prolongan hasta el reinado de Alhakén II, lo que explica las similitudes estilísticas entre esta ciudad y la ampliación de la mezquita de Córdoba llevadas a cabo por este hijo y sucesor de Al-Nasir.

Se ubica en las faldas de Sierra Morena, al pie de la montaña Yebel al-Arus (’Monte de la Desposada’) y en contacto con el valle del Guadalquivir. La topografía en pendiente de este lugar explica su disposición en terrazas o niveles, el primero de los cuales corresponde a la zona residencial del califa, seguido por la zona oficial (casa de los visires, cuerpo de guardia, salón rico, dependencias administrativas, jardines...) para finalmente albergar a la ciudad propiamente dicha (viviendas, artesanos...) y la mezquita Aljama, separadas de las dos terrazas anteriores por otra muralla específica para aislar el conjunto palatino.

Frente a la idea laberíntica y caótica característica del urbanismo musulmán, Medina Azahara presenta una planta rectangular de aproximadamente 1500 metros por 750 con trazado ortogonal y una red de alcantarillas y abastecimiento de agua perfectamente planificada. Está considerada la mayor superficie urbana construida de una sola vez en el Mediterráneo.

Arquitectura de la Ciudad Palatina

I.- Salón Rico o salón de Abderramán III

Actualmente solo se ha excavado un 10% de su superficie total, entre la que destaca el salón rico o salón de Abderramán III, utilizado para la recepción de embajadas importantes, así como para celebrar las fiestas anuales de ruptura del ayuno y de los sacrificios, que tuvieron lugar en Medina Azahara entre los años 971 a 976.

Medina Azahara Salón Rico TA

El Salón Rico fue mandado a construir entre los años 953 y 957 por Abderramán III, como así atestiguan las inscripciones epigráficas aparecidas en basas y pilastras en su interior; tiene planta basilical de tres naves longitudinales con otra transversal en su entrada que actúa de pórtico. Este salón está decorado con relieves de ataurique en mármol en sus zócalos, seguido por relieves de distintos motivos hasta la típica cubierta de artesonado de madera. Sus columnas alternan los fustes de mármol rosa y azul, rematados por cimacios y los típicos capiteles de avispero califales, desde los que arrancan los característicos arcos de herradura, en los que se da la alternancia de dovelas.; es aquí donde se formalizan las características del arco de herradura califal, dónde el alfiz aparece como envoltorio protector del propio arco. Sobre éstos se apoya el friso corrido en contacto con la techumbre de madera. Destaca de todo el conjunto una serie de tableros, cuyo tema único es el árbol de la vida.

plano Medina Azahara TA

Constituye la pieza maestra del conjunto arquitectónico que incluye el Jardín Alto. Ambos, el Salón y Jardín, forman parte de una misma concepción con fuerte simbolismo religioso y político, que tiene por objeto la magnificación del califa.

A oriente del Salón, y conectadas con el mismo, se construyeron un conjunto de habitaciones pavimentadas en mármol blanco, así como el llamado “patio de la pila”, que forma parte de las estancias previas a un baño de reducidas proporciones.

II.- Muralla y puerta norte

La medina estuvo cercada por una gruesa muralla, que constituye más un límite que un dispositivo militar estrictamente defensivo. Sólo ha sido excavado el tramo central de la muralla norte, construida con sillares de piedra caliza, como toda la ciudad, a soga y tizón. Al exterior se refuerza con torres rectangulares y en el interior presenta contrafuertes como refuerzo estructural, para contener el empuje de las tierras de la ladera.

Puerta del primer ministro Medina Azahara TA

En el centro de esta muralla norte se abre una puerta donde existía un camino que conectaba Medina Azahara con Córdoba. Este acceso norte al Alcázar presenta una disposición acodada, quebrada, que responde al tipo de “puertas en recodo” utilizadas frecuentemente en la arquitectura militar islámica. Lo que actualmente se observa corresponde a la restauración realizada durante los años 30 del siglo XX por Félix Hernández, ya que casi la totalidad de la estructura original quedó desaparecida debido a los expolios sufridos en los muros.

III.- Mezquita Aljama

En la terraza inferior se sitúa la mezquita aljama. De plata rectangular, aparece orientada hacia el sureste y sus elementos básicos (patio, sala de oración y alminar) se organizan según el esquema característico del occidente islámico. La sala de oración es de planta basilical, con cinco naves separadas por arquerías de herradura. Al noroeste se levanta el alminar, de planta cuadrada al exterior pero octogonal al interior.

Mezquita de Medina Azahara TA

En el lateral oriental del Jardín Alto, un pasadizo cubierto (sabat) permitía al califa desplazarse hasta su interior, salvando el desnivel de la calle con un puente del que solo restan sus arranques; así penetraba en la mezquita a través de la doble quibla que daba a la maqsura, construida a base de barro cocido. El resto del suelo de la sala de oración estaba cubierto con esteras de esparto, algunos de cuyos restos aparecieron en la excavación.

El exterior de la mezquita presentaría muros lisos con contrafuertes coronados por almenas dentadas, centrándose su decoración en las puertas.

Se construyeron una serie de habitaciones frente a la fachada principal de la mezquita, que tanto por la distribución y emplazamiento, se pueden identificar como una casa de limosna (dar al-sadaka).

Historia de sus excavaciones

A pesar de la riqueza y solidez de los materiales empleados, Medina Azahara no llegó a sobrevivir ni siquiera un siglo tras su construcción, pues fue destruida y saqueada en el 1010, como consecuencia de la guerra civil (o fitna) que puso fin al califato de Córdoba. Su saqueo y desmantelamiento prosiguió en siglos sucesivos, pues fue utilizada como "cantera artificial" para la construcción de otras edificaciones posteriores en la ciudad de Córdoba.

Plano Medina Azahara norte TA

De una manera oficial, las primeras excavaciones se produjeron en el año 1911 y no han parado desde entonces. El arquitecto Félix Hernández Giménez fue el investigador que excavó la parte central del alcázar (una superficie de 10 hectáreas y media), así como se produjo la restauración del Salón de Abderramán III. En 1985, el conjunto pasa a depender de la Junta de Andalucía desde la cual se han venido continuando las excavaciones de la ciudad palatina.

Referencias

Madinat al-Zahra. Guía oficial del conjunto arqueológico. Antonio Vallejo Triano. ISBN 84-8266-428-X

Bibliografía

Cuadernos de Madinat al-Zahra, Vol. 1. Córdoba, 1987. AGOTADO. Presenta las Actas de las I Jornadas sobre Madinat al-Zahra, "Estudios" y la "Crónica del Conjunto" entre 1985 - 1987. 193 páginas.
Cuadernos de Madinat al-Zahra, Vol. 2. Córdoba, 1988-90. Cuenta con diversos artículos en "Estudios", la sección "Varia" y la "Crónica del Conjunto" entre 1988 - 1990. 222 páginas.
Cuadernos de Madinat al-Zahra, Vol. 3. Córdoba, 1991. Se recogen en este volumen las Actas de las II Jornadas de Madinat al-Zahra, al-Andalus antes de Madinat al-Zahra, y la "Crónica del Conjunto" de 1991. 242 páginas.
Cuadernos de Madinat al-Zahra, Vol 4. Córdoba, 1999. Reproduce diferentes artículos en "Estudios", "Varia" y la "Crónica del Conjunto" entre 1992 - 1997. 296 páginas.
Cuadernos de Madinat al-Zahra, Vol. 5. Córdoba, 2004. Se recogen en este número las Actas de las IV Jornadas de Madinat al-Zahra, Nuevas investigaciones sobre el Califato de Córdoba en "Estudios" y la "Crónica del Conjunto" entre 1998 - 2003. 527 páginas. ISSN: 1139-9996

Fuente: Wikipedia

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Madinat al-Zahra. Junta de Andalucía, Consejería de Cultura

I.- Elementos Muebles

Lucernario Medina Azahara TA

Lucernario. Mármol blanco tallado y pulido. 63,5 x 63,5 x 19 cm. Mediados del siglo X. Procedencia: Baño de las Habitaciones Anejas al Salón de Abd al-Rahman III. Comentarios: Pieza hueca de forma troncopiramidal, con grandes orificios lobulados en cada uno de sus caras, como es habitual en este tipo de elementos. Se empleó para cubrir alguno de los varios huecos abiertos en las bóvedas del baño, posibilitando así la iluminación cenital y la ventilación de estas estancias.

Basa Medina Azahara TA

Basa epigrafiada. Mármol blanco tallado a bisel y trépano. 45 x 45 x 19,5 cm. 953-4. Procedencia: Salón de Abd al-Rahman III. Ubicada en su emplazamiento original dentro del edificio. Comentarios: Esta basa se ajusta al tipo habitualmente empleado en Madinat al-Zahra, compuesto de un plinto cuadrado y dos toros separados por una escocia. Todos estos elementos ostentan una rica ornamentación labrada: una cenefa de palmetas de orientación alterna en los lados del plinto, trenzas de tres ramales en los toros y una inscripción cúfica en la escocia. La inscripción dice así: “En el nombre de Dios, para el siervo de Dios Abd al-Rahman Príncipe de los Creyentes, ¡Dios le haga durar!, por lo que se hizo bajo la dirección de Sunayf, su fatà y liberto, en el año 342 (953-4 d.c.), obra de Sa’d, su siervo”.

Dintel Medina Azahara TA

Dintel. Mármol blanco tallado a bisel. 27 x 106 x 19 cm. Mediados del siglo X. Procedencia: Habitaciones anejas al Salón de Abd al-Rahman III. Comentarios: Pieza de forma rectangular que presenta sus dos caras menores decoradas con cenefas de motivos vegetales a base de flores de loto muy estilizadas. Presentado en una de las puertas del corredor norte de las Habitaciones Anejas al Salón de Abd al-Rahman III (Ver ficha de Habitaciones Anejas al Salón de Abd al-Rahman III).

Tablero decorativo Medina Azahara TA

Tablero decorativo. Mármol blanco tallado en bajo relieve. 52,7 x 100 x 9 cm. Mediados del siglo X. Procedencia: Habitaciones anejas al Salón de Abd al-Rahman III. Comentarios: Pieza de forma rectangular a la que falta un fragmento de la parte inferior. Todo el frente visto está ocupado por una extraordinaria decoración integrada por una cenefa perimetral de flores de loto que enmarca una composición central. Ésta se estructura simétricamente por un tallo axial del cual surgen, a ambos lados, roleos que envuelven grandes palmetas y otros elementos florales que rellenan los intersticios. Este diseño reproduce el esquema ornamental de los tableros dispuestos en la zona baja de los muros del Salón de Abd al-Rahman III, identificados tradicionalmente como “árboles de la vida”.

Capitel marmol Medina Azahara TA

Capitel. Mármol blanco tallado a trépano. 32 x 23 x 45 cm. Mediados del siglo X. Procedencia: Plataforma situada al sur de la Dar al-Mulk (Casa Real). Comentarios: El capitel deriva del corintio clásico, con tres coronas de hojas de acanto de aspecto carnoso articuladas por gruesos tallos con acanaladuras, volutas formadas por roleos de acanto que culminan en florecillas esquemáticas y ábaco reseguido por una moldura cóncava. Estos rasgos lo caracterizan como una pieza de temprana cronología en el contexto de la escultura de capiteles de época califal.

Recipiente zoomorfo Medina Azahara TA

Recipiente zoomorfo. Cerámica modelada a torno, con vidriado exterior blanco y decoración en "verde y manganeso". El interior está cubierto de vedrío melado. 14 x 8 x 19,2 cm. Mediados del siglo X. Procedencia: Desconocida. Comentarios: Recipiente zoomorfo, probablemente una jirafa. El cuerpo es cilíndrico, del cual nace un alto cuello rematado por una cabeza de morro redondo que constituye el orificio vertedor. Sobre el lomo se eleva un gollete del cual nace un asa que muere sobre los cuartos traseros del animal. Tiene las patas de forma cónica, terminadas en pequeñas pezuñas. El exterior está recubierto de un vidriado blanco y decorado con la técnica del "verde y manganeso". La decoración en el cuello y en las patas del animal se reduce a simples alineaciones de trazos oblicuos; en el cuerpo, sin embargo, se despliega una decoración más compleja: los laterales se cubren de una red de pequeños pétalos, alternando los rellenos de verde y los de negro; el pecho está ocupado por un medallón ovalado trazado en negro con un esquemático diseño de rombos. Sus dimensiones modestas sugieren una función relacionada con el servicio de mesa, para escanciar cualquier líquido. Actualmente se encuentra expuesto en el Museo Arqueológico y Etnológico de Córdoba.

Vaso tallado Medina Azahara TA

Vaso. Vidrio tallado. 7,4 x 7,4 cm. Siglo X. Procedencia: Se encontró en la red de saneamiento de Madinat al-Zahra, junto con otros objetos de vidrio. Comentarios: Vaso de vidrio de paredes curvas. Presenta una decoración tallada de tema vegetal, a base de palmetas y gotas, enmarcado por cordoncillos, que ocupa casi toda la superficie exterior. Es una pieza de importación, proveniente de talleres fatimíes del norte de África. El Museo Arqueológico y Etnológico de Córdoba posee varios ejemplares similares, procedentes también de Madinat al-Zahra.

Jarra Medina Azahara TA

Jarra. Cerámica modelada a torno. Interior cubierto de vedrío melado-verdoso. Exterior con vidriado blanco de estaño sobre el que destaca la decoración en "verde y manganeso". 36,7 x 23,5 cm. Mediados del siglo X. Procedencia: Procede del interior del palacio, aunque desconocemos su contexto concreto. Comentarios: Tiene una base plana ligeramente convexa, cuerpo ovoide, alto cuello cilíndrico rematado por un borde recto y dos grandes asas planas que unen el hombro con la zona media del cuello. La ornamentación exterior se organiza en registros horizontales, destacando dos cenefas geométricas dispuestas en la parte superior del cuerpo. Completan estos motivos principales series de hojas esquemáticas alternas en verde y negro que ocupan el cuello, así como una hilera de puntos en la parte inferior. Esta jarra es una de las piezas más significativas de la producción cerámica en "verde y manganeso" de Madinat al-Zahra.

II.- Espacios Singulares

Portada de la vivienda de Ya´far Medina Azahara TA

Portada de la vivienda de Ya´far. Mediados del siglo X. 8,06 x 7,06 x 0,97 m. Procedencia: Esta portada se eleva en el lado oriental del patio que precede al ámbito oficial o de trabajo de la vivienda, constituyendo así la fachada monumental del mismo. Vivienda de Ya´far, en el sector residencial del palacio. Descripción técnica: La portada es de tres arcos de herradura soportados por columnas y se halla enteramente cubierta de decoración labrada en piedra. Dos grandes tableros con un rico exorno vegetal se disponen en la parte inferior de la composición. Comentarios: Esta vivienda se identifica hipotéticamente con la residencia del primer ministro del califa al-Hakam II, el eslavo Ya`far ibn Abd al-Rahman (m. 971). Su estructura es compleja pues se organiza espacial y funcionalmente en diversos ámbitos -público, privado y de servicio- articulados en torno a patios.

Portada occidental de la Vivienda de la Alberca Medina Azahara TA

Portada occidental de la Vivienda de la Alberca. Mediados del siglo X. 8,60 x 5,92 x 0,95 m. Procedencia: Se trata de una de las dos grandes portadas profusamente decoradas con ataurique que cierran los lados menores del jardín central de la vivienda. Esta portada ocupa el lado menor oeste del jardín de la vivienda, constituyendo la fachada de las amplias estancias dobles dispuestas en este costado. Esta misma organización se repite de idéntica forma en el costado oriental. Descripción técnica: La portada es de tres arcos de herradura, apeados los centrales sobre columnas y los extremos sobre pilastras. Está enteramente cubierta de ornamentación labrada en cuya organización se distinguen dos partes: la zona inferior, a ambos lados de la arquería, estaba ocupada por tableros de tema vegetal, que aún no se han restituido en su oposición originaria. En la franja superior se desarrolla el guarnecido de los arcos, con la habitual distinción entre dovelas lisas y decoradas, arquivoltas y albanegas ocupadas por roleos de acantos y palmetas. La composición se cierra con un amplio alfiz de tema geométrico. Comentarios: La Vivienda de la Alberca se ubica en el sector privado del palacio, al oeste de la llamada Casa de Ya`far. Su particularidad estriba en ser la única edificación de carácter residencial conocida hasta el momento en Madinat al-Zahra que organiza sus estancias en torno a un jardín central.

Salón de Abd al-Rahman III Medina Azahara TA

Salón de Abd al-Rahman III. 953-957. 38,60 x 28,13 x 12,51 m. Procedencia: Identificado con uno de los grandes salones de recepción existentes en la ciudad, el llamado Salón Oriental, este edificio fue el marco arquitectónico destinado a la celebración de recepciones políticas por parte del califa. Frente al Jardín Alto, en el sector oficial. Descripción técnica: La planta es basilical, con un núcleo de tres naves longitudinales separadas por arquerías y un pórtico delantero, de seis arcos, abierto al jardín. A ambos lados se disponen grandes estancias alargadas con salas cuadradas en sus extremos. Comentarios: El edificio fue mandado construir por el califa Abd al-Rahman III, como atestigua la abundante epigrafía de su interior. Su característica más señalada es la extraordinaria decoración, labrada en placas de piedra adherida a los muros, que se extiende a la totalidad de los paramentos internos y a la fachada que da al jardín. En este programa ornamental destacan, por su originalidad e innovación, los grandes tableros vegetales situados en la parte inferior de la composición.

Habitaciones anejas Medina Azahara TA

Habitaciones Anejas al Salón de Abd al-Rahman III. Mediados del siglo X. 56,20 x 14,40 m. Procedencia: Este conjunto de habitaciones es un ámbito residencial, de uso estrictamente califal, asociado al Salón de Recepciones, donde el califa debía pasar una parte importante de su actividad diaria. Este conjunto de estancias se extiende en anchura al este del Salón de Abd al-Rahman III y dando frente al Jardín Alto. Descripción técnica: El conjunto se organiza en dos sectores conectados a través del conocido como Patio de la Pila, dispuesto aproximadamente en el centro de la edificación. Al oeste se disponen varias estancias y una letrina en torno a un pequeño patio central, que comunican con un estrecho corredor abierto al andén del jardín. En la mitad oriental se desarrolla un baño de reducidas proporciones cuya organización sigue el esquema habitual en este tipo de instalaciones: vestuario-sala fría, sala templada y sala caliente. Un horno con caldera, contiguo a esta última sala, permitía calentar el baño y proporcionarle vapor. Comentarios: La característica más señalada del conjunto es su consideración de estancias nobles pavimentadas de mármol. Algunas de ellas, como la sala caliente del baño se vio enriquecida con una extraordinaria decoración labrada en tableros y otros elementos marmóreos.

Patio de la pila Medina Azahara TA

Patio de la pila. Simultánea o levemente posterior al Salón de Abd al-Rahman III. 5,83 x 7,04 m. Procedencia: Es un espacio abierto que, además de proporcionar luz y ventilación a las estancias que lo rodean, posee un indudable carácter de espacio de recreo, rasgo acentuado por la existencia de una fuente dispuesta en su centro. Se localiza en el conjunto de Habitaciones Anejas al Salón de Abd al-Rahman III. Situado aproximadamente en el centro de la edificación, comunica las habitaciones y patios de la parte oeste con el pequeño baño ubicado al este. Descripción técnica: Patio de planta cuadrada, rodeado de un andén perimetral y pavimentado con losas de mármol blanco. En sus cuatro muros se abren puertas de comunicación con diferentes estancias, entre ellas una de las dos letrinas de que dispone este conjunto de habitaciones. Un profundo nicho en forma de arco de herradura se abre en el paramento norte, a modo de marco arquitectónico para la pila de la fuente que da nombre a este espacio. Comentarios: La pila está labrada en mármol blanco y ostenta una decoración a base de cuadrados ocupados por grandes palmetas estilizadas, alternos con otros sin ornamentación. Todo parece indicar que se trata de una pieza reutilizada de otra construcción y anterior, por tanto, a la edificación de Madinat al-Zahra.

Edificio basilical superior Medina Azahara TA

Edificio Basilical Superior. Mediados del siglo X. 54,87 x 30 x 8,20 m. Procedencia: Este gran salón debió ser la sede de uno de los órganos de la administración del Estado califal, aunque por el momento resulta difícil definir con precisión su funcionalidad concreta. Este gran edificio se sitúa en el sector oficial del Alcázar. Descripción técnica: Edificio basilical de cinco naves longitudinales, separadas por arcadas soportadas por columnas, y una nave transversal que se abre sobre una amplia plaza, no ajardinada en su origen. Comentarios: El edificio conserva prácticamente íntegro su pavimento original de ladrillo. Por su parte, el revestido de los muros se realizó con mortero pintado de almagra en el zócalo y blanco en el resto. Esta misma alternancia cromática pudo ser utilizada también en la ornamentación de las arquerías. El salón está flanqueado al oeste por estancias de servicio y al este por una importante vivienda organizada en torno a un patio. En el lado sur de esta terraza se sitúan otras edificaciones importantes, aunque menos conocidas a causa del intenso expolio de sus estructuras.

Camino de Ronda Bajo Medina Azahara TA

Camino de Ronda Bajo. Mediados del siglo X. 151,76 x 12,14 x 5,35 m. Procedencia: Fue en origen una vía de comunicación entre los niveles bajos de la medina y las terrazas superiores del palacio. Con la construcción del Salón de Abd al-Rahman III, a mediados de la década de 950, perdió esta función, pero se acondicionó como acceso por el oeste a dicho edificio. Ocupa todo el frente norte del sector occidental del Jardín Alto, extendiéndose hacia el oeste y cerrando el lado norte del Jardín Bajo. Descripción técnica: El Camino de Ronda Bajo es una calle, cubierta con bóvedas de cañón, segmentada por varias puertas a lo largo de su recorrido y organizada en dos tramos de rampa que asciende hasta alcanzar el nivel de las construcciones del palacio. Todos sus paramentos internos van enlucidos con mortero de cal y arena cuya superficie se decora con un despiece fingido de sillería aparejada a “soga y tizón”. En algunos puntos conserva también ornamentación de tema geométrico. Comentarios: Es la única calle de comunicación interna del palacio que conserva íntegramente las bóvedas de sillería de algunos de sus tramos. Esta feliz circunstancia la convierte en especialmente importante para el conocimiento de los sistemas constructivos empleados durante la época califal en las cubiertas de los edificios.

Letrina Medina Azahara TA

Letrina. Mediados del siglo X. 3,86 x 1,48 m. Procedencia: Como su propio nombre indica, la letrina está dedicada exclusivamente a urinario y lavatorio. Crujía este de la Vivienda Superior oriental. Descripción técnica: Es una habitación rectangular solada con losas de caliza violácea, material que recubre también el escalón elevado en el cual se abre la ranura del urinario, en conexión con la canalización de desagüe. Comentarios: El agua para su limpieza procedía de la pequeña pila de mármol dispuesta en el lado norte, desaguando en una canalización de sillería conectada a la red de saneamiento que recorre el subsuelo del palacio. Este eficaz sistema de evacuación de aguas residuales indica el alto nivel de desarrollo higiénico alcanzado en Madinat al-Zahra.

Horno vivienda oriental servicio Medina Azahara TA

Horno de cocina. Siglo X. 2,42 x 3,12 x 1,57 m. Procedencia: Es el elemento más singular de las llamadas Viviendas de Servicio. Su función culinaria parece incuestionable en el contexto funcional de la vivienda, donde desarrollaba su actividad el personal de servicio dedicado a atender las necesidades de los personajes que habitaban las grandes residencias situadas al sur. Estancia sur de la crujía este de la Vivienda de Servicio oriental. Descripción técnica: El horno se compone de una cúpula semiesférica de ladrillo, elevada sobre una base cuadrada de sillería. En la base de la cúpula se abre la boca, en forma de arco de medio punto.

Mezquita Aljama Medina Azahara TA

Mezquita Aljama. Es uno de los primeros edificios construidos, entre los años 941 y 945. 65,68 x 39,14 m. Procedencia: Es la mezquita principal de la ciudad, donde el soberano, o la persona en quien delegara, dirigía la oración comunitaria del viernes. Adosada al costado oriental del Jardín Alto, pero externa al recinto del Alcázar. Descripción técnica: El edificio está bien orientado hacia La Meca. Consta de un patio porticado en tres de sus lados y una sala de oración de cinco naves longitudinales separadas por arquerías perpendiculares al muro de qibla. Comentarios: Existía un pasadizo directo desde el alcázar hasta la maqsura, para el acceso del califa. Sólo el espacio de la maqsura, reservado al califa, se pavimentó con losas de barro, cubriéndose con esteras el suelo terrizo del resto del oratorio. El alminar, torre desde donde se llamaba a la oración, de planta cuadrada al exterior y octogonal al interior, se ubica junto a la puerta norte del acceso al patio.

Patio de los pilares Medina Azahara TA

Patio de los Pilares. Mediados del siglo X. 27,35 x 28,97 m. Procedencia: Se trata de uno de los conjuntos arquitectónicos más importantes del palacio. No conocemos con precisión cuál fue la función y el uso a que estuvo destinado este conjunto, aunque su posición central en el sector privado del palacio, próximo a las residencias califales, parece indicar un carácter residencial. Sector residencial del Alcázar. Descripción técnica: Se organiza en torno a un gran patio rodeado de pilares cuadrados. En todos los lados, salvo en el meridional, se disponen grandes estancias alargadas con alcobas extremas. El ángulo noreste lo ocupan dos letrinas precedidas por un pequeño patio. Comentarios: Tanto el patio como las habitaciones tienen pavimentos de losas de caliza violácea, excepto en el costado occidental, donde las dos estancias contiguas se solaron con losas de mármol blanco, lo cual parece indicar su mayor importancia dentro del conjunto. A ellas dio frente, en el centro del patio, un sarcófago romano decorado con el tema de la caza del jabalí por Meleagro, que fue utilizado como pila de agua. En el extremo norte de esta crujía occidental hay una gran escalera de acceso a segundas plantas.

Puerta norte en recodo Medina Azahara TA

Puerta Norte. Mediados del siglo X. 12,77 x 13,40 m. Procedencia: Es el punto de llegada del denominado Camino de los Nogales, la vía de comunicación más rápida con Córdoba y el lugar por donde el palacio se abastecía de alimentos y materiales de construcción. Abierta aproximadamente en el centro de la Muralla Norte de la ciudad. Descripción técnica: Su disposición responde al esquema de puerta en recodo, defendida por una torre y con un pequeño cuerpo de guardia definido por un sistema de doble puerta abierta en el grueso de la muralla. Comentarios: Este dispositivo es frecuentemente utilizado por la arquitectura militar islámica en la defensa y control del ingreso a recintos amurallados.

Portico y calle en rampa Medina Azahara TA

Pórtico. Mediados del siglo X. 111,27 x 2,92 x 9,46 m. Procedencia: Esta gran arquería constituye la entrada emblemática, simbólica y ceremonial al corazón del Alcázar, dando acceso a la zona administrativa y política del mismo. Sector oficial del Alcázar. Descripción técnica: Se concibió inicialmente con catorce arcos practicables, constituyendo la fachada oriental de una gran plaza rodeada de otras construcciones. Todos los arcos son escarzanos, excepto el central, que es de herradura. Comentarios: Se trata de una organización efectista, puramente escenográfica, sin correspondencia con el espacio trasero, donde se abre una sola puerta de reducidas dimensiones. La galería tuvo una cubierta aterrazada. Avanzando en el tiempo, la arquería sufrió una transformación consistente en el cerramiento de los cuatro arcos del extremo norte para instalar varias habitaciones y una letrina.

Calle en rampa Medina Azahara TA

Calle en rampa. Mediados del siglo X. 43,2 x 23,8 m. Procedencia: Formaba parte del itinerario seguido en los recorridos protocolarios que se realizaban con motivo de la recepción de embajadas y otros actos solemnes. Sector oficial. Comunica el Pórtico con la plaza frontera al Edificio Basilical Superior. Descripción técnica: La calle está formada por dos tramos dispuestos en rampa, con bancos adosados a ambos lados en toda su longitud y segmentada por varias puertas a lo largo de su recorrido. Su pavimento original, a base de cuadrados de piedra oscura enmarcados por sillares calizos, era especialmente apto para el tránsito de las caballerías. Comentarios: La guardia de la ciudad y los distintos cuerpos de funcionarios del Estado y de palacio se colocaban a ambos lados de la calle durante los recorridos procesionales, en una formación perfecta que movilizaba a todo el personal del Alcázar, desde su puerta de ingreso hasta el salón de recepciones políticas.

Dar al-Muk Casa Real Medina Azahara TA

Dar al-Muk (Casa Real) Siglo X. 23,6 x 80,9 m. Procedencia: Residencia íntima del califa Abd al-Rahman III. Sector residencial del Alcázar. Terraza superior. Descripción técnica: Las diferentes estancias del edificio se organizan en torno a un núcleo central de tres crujías paralelas de anchas habitaciones rematadas por alcobas. Comentarios: Tanto las fachadas de las habitaciones principales como las portadas interiores recibieron decoración de ataurique labrada en placas de piedra adheridas a los muros. La riqueza de esta ornamentación se extiende también a los pavimentos de ladrillo de las distintas estancias. Algunos son lisos, pero muchos otros recibieron un tratamiento decorativo a base de incrustaciones de piedra caliza blanca que dibujaban cenefas geométricas. Este espacio no está incluido en el recorrido de visita por las labores de conservación que se están llevando a cabo.

Joyas de la Alhambra

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Una muestra en el Palacio de Carlos V reúne por vez primera en la historia los míticos jarrones que adornaron el palacio árabe durante la dinastía nazarí

EXPOSICIÓN

• Lugar: Capilla y cripta del Palacio de Carlos V.
• Fecha: Desde el 1 de noviembre al 28 de febrero de 9 a 18 horas.
• Horario: De lunes a domingo de 9 a 20 horas.
• Entrada: Gratuita.

¿Se imaginan la Alhambra decorada? Sería un verdadero sueño. La exposición "Los Jarrones de la Alhambra: simbología y poder" da idea del lujo y el refinamiento que albergaba en su momento el palacio de la colina roja. Por primera vez en la historia los míticos jarrones de la Alhambra están reunidos en el lugar al que pertenecieron.

Más de un año, cientos de trámites y un intenso trabajo ha sido necesario para traer a Granada esta exposición que puede contemplarse en la capilla y la cripta del Palacio de Carlos V hasta el mes de marzo.

Los jarrones han viajado hasta la Alhambra desde lugares tan dispares del mundo como Nueva York, San Petersburgo, Berlín o Estocolmo. Tanto es su valor histórico-artístico que algunos han llegado a Granada escoltados por la Guardia Civil.

Regalo del sultán

La muestra, que ayer inauguró la consejera de Cultura, Rosa Torres, reúne más de un centenar de piezas de enorme valor. Algunas de ellas nunca se habían mostrado al público. Por ejemplo, el gollete del Baño del Museo de la Ciudad de Murcia o el Jarrón Fortuny, del Museo Ermitage de San Petersburgo, que de nuevo retorna al lugar del que salió en el siglo XV «como regalo de los sultanes a las grandes personalidades de la época», según explicó el comisario de la exposición, el arqueólogo Guillermo Roselló.

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Además del importante legado aportado por el Museo y el Archivo Documental de la Alhambra, la exposición ha sido realidad gracias a la colaboración de más de 70 prestatarios nacionales e internacionales como el Metropolitan de Nueva York, el Ermitage de San Petersburgo, The Hispanic Society de América, Museo Arqueológico Nacional, Museo Nacional de Arte de Cataluña o los Museos Arqueológicos de Sevilla, Mallorca y Almería y coleccionistas privados. Entre los dieciséis jarrones conservados prácticamente completos y los golletes, asas, cuerpos y fragmentos de otros, ofrecen al visitante una idea de la exquisitez de la dinastía que concibió la Alhambra, la nazarí- y su bellísima cerámica desperdigadas por el mundo a causa de los numerosos saqueos y expolios que ha sufrido el palacio a lo largo de su historia y hasta bien entrado el siglo XX.

Recreación virtual

Las joyas de esta muestra son, sin duda, los jarrones de la Alhambra, de los que en la actualidad se conservan, completos, dieciséis.

La exposición, a la que se puede acceder de forma gratuita ha contado con una museografía específica creada para la ocasión por el arquitecto Juan Pablo Rodríguez Frade. Además de la presencia física de estas joyas de la cerámica nazarí, la muestra recrea virtualmente aquellos jarrones que no ha sido posible traer a la Alhambra.

Los visitantes podrán comprobar el proceso de reconstrucción de un jarrón del que actualmente sólo se conserva el gollete, como es el aportado por The Hispanic Society de América.

«Única»

Pasado histórico y presente tecnológico se unen en esta muestra para la que se ha editado un magnífico catálogo bilingüe. La muestra está dotada con un dispositivo de seguridad especial así como un férreo sistema de climatización. El comisario, Guillermo Roselló la calificó como «única». «No sólo por la oportunidad de contemplar por primera vez, junta, toda la colección cerámica de la Alhambra, sino porque posibilita recuperar información desconocida sobre este legado que permitirá revisar muchos aspectos del periodo histórico nazarí».

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La exposición también incluye cuadros que dejan constancia de la atracción que estas piezas tuvieron para el coleccionismo moderno, entre los que destacan un lienzo de Federico Madrazo, que reproduce el estudio del pintor Mariano Fortuny, con los jarrones nazaríes que consiguió reunir y otro del propio Fortuny, titulado "Gitana bailando en un jardín de Granada".

Fuente: Ideal.es, Granada, 7 de noviembre de 2006
Enlace: http://www.ideal.es/granada/ocio/otro_contenido/
200611/07/los-jarrones-de-la-alhambra.html


Exposición: "Los jarrones de la Alhambra: simbología y poder"

Museo de la Alhambra
Dirección: Palacio de Carlos V. Alhambra 18009
Teléfono: 958 027 900
Email: informacion.alhambra.pag@juntadeandalucia.es

Organiza: Patronato de la Alhambra y Generalife
Fecha Inicio: 21/10/2006
Fecha Fin: 04/03/2007
Horario: Del 21 de octubre al 31 de octubre de 9:00 h a 20:00 h. Del 1 de noviembre al 28 de febrero de 9:00 h a 18:00 h. Del 1 de marzo al 4 de marzo de 9:00 h a 20:00 h.
Precio: Con la entrada al Conjunto Monumental es gratuita, sin entrada son 5 euros.

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El apogeo cultural y artístico de la Granada nazarí fundamenta esta exposición y al buscar un símbolo de tal apogeo han sido, precisamente, los jarrones de la Alhambra los ejemplares más significativos que condensan su mensaje y cual fue su legado.

La jabiya, el jarrón, la tinaja, o la alfàbia, símbolo de la riqueza de la tierra andalusí fue obra de artífices selectos. Hábiles artesanos que supieron conjugar la difícil hechura de un soporte cerámico de proporciones poco habituales con la complicada y laboriosa cochura donde unos óxidos minerales con ayuda de fuego, o mejor calor, humo y llama luminosa proporcionaron una cubierta policroma en la que se conjugaba belleza, técnica y poderío.

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Reflejo metálico es para los arqueólogos una expresión íntimamente ligada a la más esplendorosa de las cerámicas, Lustro metálico para los italianos, lustre metalique para los de habla francesa o bien lustred ware para los anglosajones y lüsterkeramik para los germanos significa algo más que resplandor, reflejo o lustre centelleante de la cerámica vidriada. Se podría afirmar que el sinónimo más adecuado sería el de fulgor. Este adjetivo metálico se refiere, como no, al más preciado de los metales: el oro, y tanto oro como dorado son símbolos que van unidos a las más preciadas obras que los alfareros medievales nos dejaron.

El símbolo de la jabiya nasrí significó cosas más complejas. Regalo de los sultanes nazaríes a sus homólogos islámicos pasó a ser, en manos cristianas, preciada reliquia que la religiosidad popular las unió al ejemplo de las bodas de Canán.

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Reunir los pocos testimonios que se conservan de tales objetos, contenedores de categoría regia, de hermosura peculiar ha sido, desde el fulgor romántico del siglo XIX una quimera inalcanzable. Por ello el Patronato de la Alhambra y el Generalife considera que recuperar temporalmente tales objetos supone recordar la importancia de la Alhambra a través de la obra más emblemática salida de los alfares nazaríes. La conservación, de apenas una docena escasa de piezas semejantes, dispersas por el mundo, no hace más que confirmar lo dicho primando hoy el valor artístico por encima del simbolismo que otrora se les atribuyera.

Si bien los jarrones marcan el apogeo de una producción, posiblemente áulica, se complementan con una serie de piezas, menores si se quiere, pero fundamentales para el conocimiento de la vida de los protagonistas de aquella historia que marca los últimos siglos de convivencia del Islam en las tierras de Hispania y que también han contribuido al desarrollo cultural del imaginario contemporáneo.

Descubren en un cortijo de la Vega de Antequera la mezquita rural de mayor tamaño de Al-Andalus

Descubren en un cortijo de la Vega de Antequera la mezquita rural de mayor tamaño de Al-Andalus

Fotos: (1) INTERIOR. La mezquita conserva varios arcos de herradura. (2) PAREDES. Fachada del cortijo La Mezquita, donde pueden apreciarse el muro de sillares de piedra. / C. G.

La construcción, de 840 metros cuadrados y con capacidad para 700 personas, fue edificada entre los siglos X y XI para desarrollar una ciudad en su entorno.

Reconvertido para uso agrario durante siglos, el yacimiento conserva en muy buen estado muros de sillares de más de cuatro metros y arcos de herradura.

LA MEZQUITA

Descubridor: Carlos Gozalbes Cravioto.

Localización: Vega de Antequera, camuflada en el Cortijo de las Mezquitas.

Cronología: Pudo construirse en el siglo X o XI. Se cree que se transformó en cortijo en el siglo XIX.

Dimensiones: En conjunto mide 22x29 metros, es decir, 840 metros cuadrados. Está formada por una sala de oración de 29x16 metros, y de un patio de 29x13 metros.

Capacidad: Podía albergar unas 700 personas.

Elementos destacados: Muro de sillares de más de cuatro metros y arco de herradura.

De sala de oración a cuadra

Cuando en 1982 Carlos Gozalbes Cravioto buscaba un yacimiento romano en Antequera para la publicación de un libro no imaginaba que tenía ante sí «el descubrimiento más importante de la arqueología medieval en los últimos 50 años». En plena Vega de Antequera, había un antiguo cortijo deshabitado que llamó su atención: «Vi un edificio que me pareció raro porque estaba hecho de sillares y por su altura». Tan extraño era, que finalmente ha resultado ser la mezquita rural más importante y grande de España.

Con 840 metros cuadrados, la mezquita, que se pudo construir en el siglo X o XI y posteriormente fue transformada en vivienda de uso agrario, mantiene en un alto estado de conservación muros de sillares de piedra de más de cuatro metros de altura y varios arcos de herradura totalmente íntegros.

Es casi un milagro

Según explica el propio descubridor, la mezquita mide en su conjunto 29 por 29 metros y está formada por una sala de oración de 29 por 16 metros y de un patio de 29 por 13 metros; además, lo más sorprendente y «casi un milagro» es que haya pasado desapercibida durante siglos para los investigadores. De hecho, ni siquiera nadie reparó en que el inmueble se llama ’Cortijo de las mezquitas’.

Fue en 2002 cuando Gozalbes, miembro del Instituto de Estudios Ceutí y profesor de Historia en el IES Ciudad de Melilla, consiguió adentrarse en el inmueble y, con permiso del propietario, inició unos estudios que han desembocado en el libro ’El cortijo la mezquita. Una mezquita medieval de La Vega de Antequera’, que financiado por la Consejería de Cultura y el Ayuntamiento de Antequera será presentado en unas semanas. En él el historiador describe una mezquita con capacidad para unas 700 personas que fue construida posiblemente con la idea de hacer a su alrededor una ciudad que nunca llegó a desarrollarse; de ahí, que el yacimiento se encuentre en una zona rural y despoblada.

Uso sagrado

Gozalbes apunta que hacia el siglo XIII, con la conquista de Estepa, la mezquita debió de dejar de tener un uso sagrado. Además, parte de ella fue destruida, conservándose hoy íntegramente el muro del fondo de la sala de oración y trozos de los muros laterales. Junto a ello, la mezquita conserva varios arcos de herradura y otros que han sido tapiados o convertidos en puertas que dan a otras dependencias del cortijo.

Según el profesor de Arqueología Medieval de la Universidad de Málaga, Manuel Acién, se trata de un edificio singular e inesperado con algunas contradicciones en sus elementos de construcción, por lo que habría que estudiarlo detalladamente para datarlo con exactitud. Pese a ello, considera también que se trata de la mezquita rural más importante de España.

Fuente: CARMEN MARTÍN/ANTEQUERA / Sur Digital, 3 de enero de 2006
Enlace: http://www.diariosur.es/pg060103/prensa/
noticias/Cultura/200601/03/SUR-CUL-159.html


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(2) Cultura comprará la mezquita de Antequera

La Junta de Andalucía y el descubridor apuntan la posibilidad de que exista un poblado romano o una villa en el subsuelo del cortijo y en sus alrededores

FUTURO DE LA MEZQUITA

Declaración de BIC: Después del descubrimiento de Carlos Gozalbes Cravioto y de la publicación de su libro sobre la mezquita que será financiado por la Consejería de Cultura y por el Ayuntamiento de Antequera, se incoará el expediente para declararla Bien de Interés Cultural con la categoría de monumento.

Compra: Consejería y Ayuntamiento entablarán negociaciones con el propietario para adquirir la parcela en la que se sitúa el cortijo, en cuyo interior está la mezquita.

Investigación: Se harán prospecciones y estudios. Se eliminarán los añadidos del cortijo y se recuperará la mezquita original. Se investigará también los restos romanos.

La mezquita rural enmascarada en un cortijo de la Vega de Antequera tiene tanta importancia que el director general de Bienes Culturales de la Junta de Andalucía, Jesús Romero, cree que se puede calificar ya como monumento. De hecho la Consejería de Cultura tomará el libro que publicará en breve el descubridor del yacimiento, Carlos Gozalbes Cravioto, como punto de partida para incoar un expediente que conducirá a la declaración de la mezquita como Bien de Interés Cultural.

Además, «al tratarse de un monumento de estas características, se establecerá entre la Consejería y el Ayuntamiento una negociación con el propietario para adquirir la parcela y poner en valor el yacimiento», añadió el director general quien, cuando hace un mes visitó la mezquita con el arqueólogo municipal, Manuel Romero, se dio cuenta de inmediato «de la importancia del monumento». Tanto que no dudó de que la Consejería de Cultura financiara con el Ayuntamiento la publicación del libro de Gozalbes, ’’El cortijo La Mezquita. Una mezquita medieval de La Vega de Antequera’, que saldrá a la luz en unas semanas. Por su parte, el alcalde de Antequera, Ricardo Millán, se mostró satisfecho con el hallazgo y puntualizó que era lógico que el Consistorio apoyara la publicación del libro.

Pero el Gobierno andaluz no se quedará sólo en la protección de la mezquita. Según el propio Jesús Romero, la intención de Cultura es «hacer prospecciones, diversos estudios de las paredes e incluso un estudio geotécnico o de georadar porque además parece ser que la mezquita puede estar encima de una villa romana».

Según Gozalbes, cuando en 1982 investigaba el yacimiento romano encontró en los alrededores del ’Cortijo de las mezquitas’ cerámicas y monedas de aquella época, por lo que piensa que debe haber «una población romana, ya que los restos son muy grandes y muy extensos alrededor del cortijo y posiblemente debajo de él».

Puede haber más restos

El descubridor, que apunta que el yacimiento romano era ya conocido, afirma que algunos restos de aquella época pueden incluso ocultar otros árabes. Tal es la importancia del yacimiento, que Cultura, después de declarar monumento la mezquita, encargará un proyecto para eliminar las dependencias que se sumaron a la mezquita cuando se construyó el cortijo en el siglo XIX, seleccionando qué elementos pertenecen a la posible villa o poblado romano, cuáles a la mezquita y qué otros al cortijo. Después se procederá a restaurarla para devolverla a su estado original, «de manera que se eliminará el cortijo, prevalecerá la mezquita y subyacerán los restos romanos», especificó Romero.

Y es que, según el director general, «el descubrimiento se puede calificar de absolutamente espectacular y de una gran importancia para el conocimiento de la arquitectura árabe de final del emirato y de principios del periodo califal». Sobre todo, «por ser tan antigua y estar en tan buen estado de conservación». Además, es una de las pocas mezquitas que existen en el ámbito rural ya que hay otras como la de Archidona, la de un pueblo de Almería o la de Almonaster la Real, en Huelva, de las que se conservan sólo algunos restos. E incluso hay ciudades como Granada, Almería o Málaga donde ni siquiera hay mezquitas de época musulmana.

Los expertos coinciden en que la mezquita localizada en el interior de un cortijo es antigua, aunque algunos como el profesor de Arqueología Medieval de la Universidad de Málaga, Manuel Acién, consideran que será un estudio minucioso el que arroje la cronología exacta del yacimiento. Gozalbes, por su parte, cree que la mezquita podría ser del siglo X o XI pese a que admite que ésta tiene contradicciones. Y es que la mezquita, con una dimensión de 840 metros cuadrados y con capacidad para unas 700 personas, está formada por paredes de sillares de piedra que miden más de cuatro metros de altura.

«Este tipo de sillar desaparece a partir del siglo XI y XII y empieza a utilizarse el ladrillo. Además, la forma de los arcos se acerca al estilo califal, igual que la de los contrafuertes. Esto es lo que me ha llevado a centrarme en esa época, sin embargo no es típicamente califal tampoco», apunta Gozalbes.

La más grande

La mezquita, considerada por su descubridor y expertos como Manuel Acién como la más importante y grande que hay en las zonas rurales del país, ha sido localizada en un buen estado de conservación, sobre todo la parte del fondo de la sala de la oración, ya que los muros de la entrada y parte de los laterales y algunos arcos fueron destruidos «intencionadamente» sobre el siglo XIII.

Más tarde, la mezquita sería convertida en cortijo utilizando materiales del siglo XIX, e incluso parte de la sala de oración, que mide 464 metros cuadrados fue utilizada como cuadra. El resto del yacimiento lo ocupa el patio de la mezquita. Lo increíble para todos es que nadie haya reparado en su existencia, pese a que hay un documento del siglo XVI que utiliza el topónimo de ’Las mezquitillas’ para el lugar.

Fuente: CARMEN MARTÍN/ANTEQUERA / Sur Digital, 4 de enero de 2005
Enlace: http://www.diariosur.es/pg060104/prensa/
noticias/Portada/200601/04/SUR-ACT-253.html


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Un Schliemann del sur

Una buena noticia para Andalucía en los umbrales del año 2006: el descubrimiento de la mezquita rural de Antequera llevado a cabo por Carlos Gozalbes Cravioto. Dos puntos dignos de comentario: la fuerza de la toponimia y la condición de profesor de enseñanza media del descubridor de los restos. El Cortijo de Las Mezquitas voceaba como una Casandra su pasado escondido: los nombres se adhieren con las uñas de sus sonidos a las tierras y a los pueblos, y hablan de historia a quien quiere escucharlos.

Es paradójico que el hallazgo provenga del empeño de un aficionado tenaz y no de la comunidad universitaria, oh alma mater, a la que la sociedad encomienda la noble tarea de la investigación y la dota para ello de partidas más o menos sustanciosas. Quizá los investigadores jóvenes que integran la base de la pirámide feudal de los campus estén tan angustiados con la precariedad de su empleo -pendiente durante décadas de oscuras combinatorias de plazas, tribunales y zancadillas- que no les quede humor para echarse al campo a desenterrar mezquitas.

Por otro lado, no se cuenta la tarea de investigar entre las asignadas a los profesores de instituto, aunque hace tres años comenzó una tímida política oficial de licencias de estudios. Las publicaciones y la tesis doctoral apenas valen como méritos profesionales. Resulta complicado que un profesor consiga un permiso para participar en un congreso, incluso como ponente. No se reconoce (y de hecho se penaliza) la autoformación: a efectos de sexenio vale igual una hora de asistencia a un curso de cocina que una conferencia pronunciada en la Menéndez Pelayo. Desde que se implantó la ESO, las cosas empeoraron también en eso: la nueva condición de megaparvulario de los centros obliga a los profesores de bachillerato a ejercer tareas serviles de vigilancia de patio como polis de guardería. El desánimo y la frustración se han multiplicado.

Por eso hay que felicitar doblemente a este Schliemann del sur, profesor del IES Ciudad de Melilla, que dice haberse aficionado a la arqueología de niño gracias a unas monedas romanas que le dio su padre. El descubridor de Troya se enamoró de Homero también de niño y trabajó duro hasta que a los 40 pudo entregarse de lleno a su pasión. Los tiesos profesores de las universidades alemanas lo despreciaban, pero sólo él supo hacer volver de las sombras los tesoros de Príamo y las máscaras de oro de las tumbas micénicas.

Fuente: AURORA LUQUE / Sur Digital, 7 de enero de 2005
Enlace: http://servicios.diariosur.es/pg060107/prensa/
noticias/Articulos/200601/07/SUR-OPI-195.html


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(2) Un estudio relaciona el origen de la Mezquita de Antequera con la rebelión de Omar Ibn Hafsun

Antequera. La Mezquita de la Vega de Antequera pudo tener relación con la rebelión del mozárabe Omar Ibn Hafsun contra el Califato de Córdoba a finales del siglo IX, según la tesis que Carlos Gozalbes maneja en El Cortijo Las Mezquitas. Una mezquita medieval en la Vega de Antequera, que se presenta hoy. Especialistas de prestigio internacional intervendrán en la presentación y comentarán importantes novedades sobre este sorprendente elemento del patrimonio arqueológico antequerano, incluyendo la probabilidad de que sea incluso más antiguo de lo que en principio se había planteado.

Omar Ibn Hafsun, nacido en la zona de Ronda, fue en principio un simple prófugo de la justicia a causa de una sucesión de delitos entre los que se encontraban el asesinato y el bandidaje. Con el tiempo se hizo fuerte en la fortaleza de Bobastro y, junto con un numeroso grupo de mozárabes, su condición de fugitivo derivó en la de rebelde político, en el marco de una serie de disputas internas que afectaron al Califato en esos años.

El acto de presentación del libro, al que acudirán el alcalde de Antequera, Ricardo Millán, el director general de Bienes Culturales de la Junta, Jesús Romero, el arqueólogo municipal, Manuel Romero, y el propio autor, supondrá la presentación pública del hallazgo de esta monumental mezquita rural medieval, que constituye una novedosa aportación al conocimiento del mundo andalusí.

La Mezquita de la Vega fue descubierta por el profesor Carlos Gozalbes hace escasas fechas. Situada en una zona rural, sobre la edificación religiosa se construyó, al parecer en el siglo XIX, un cortijo, que ocultaba hasta ahora la función original del inmueble. La Mezquita de la Vega tenía capacidad para 700 personas y se cree que se construyó en el campo creyendo que una ciudad crecería en las proximidades, algo que finalmente no ocurrió.

Fuente: Málaga Hoy, 3 de febrero de 2006
Enlace: http://www.diariomalagahoy.com/diariomalagahoy/
articulo.asp?idart=2407522&idcat=2841


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El cortijo "Las Mezquitas" alberga las ruinas de una mezquita medieval

Este viernes 3 de febrero se presentó en público el libro «El Cortijo Las Mezquitas, una mezquita medieval en la Vega de Antequera», un estudio preliminar del profesor Carlos Gozalbes Cravioto autor material del hallazgo. Pero a la vez la presentación sirvió para dar a conocer oficialmente lo que se considera como uno de los hallazgos arqueológicos del medievo más importantes en la Península Ibérica en los últimos cincuenta años, por no decir el que más: las ruinas de lo que fue una mezquita de gran entidad.

Según Manuel Romero, arqueólogo municipal, «la alianza de una serie de casualidades han provocado que un edificio de tales características haya estado totalmente desconocido hasta el presente, pero no cabe duda que su estudio nos abre nuevos caminos a la investigación y nos documenta un nuevo elemento de primera categoría para nuestro patrimonio, tanto por sus características históricas y artísticas como por su buen estado de conservación, embutido y enmascarado en las ruinas de un moderno cortijo».

Dada la importancia del acontecimiento y a la gentileza de su autor, trataremos en las siguientes líneas de hacer un breve repaso por los aspectos más importantes del magnífico estudio publicado por Carlos Gozalbes Cravioto, de obligada adquisición y posterior lectura para cualquier antequerano o interesado que se precie.

Introducción

En el libro «El Cortijo Las Mezquitas, una mezquita medieval en la Vega de Antequera» se presenta el hallazgo de una nueva, inédita y monumental mezquita rural que constituye una novedosa aportación al conocimiento del mundo andalusí, a pesar de presentar quizás más interrogantes que respuestas. Es difícil concebir que un edificio de tales características haya estado totalmente oculto e ignorado hasta el presente, aunque hay circunstancias que hacen que no sea tan extraño: el desconocimiento de los que han habitado en su interior y una mala interpretación de arqueólogos o historiadores.

Ya en el año 1981 Carlos Gozalbes observó sillares perfectamente tallados de un tamaño considerable en la fachada de un cortijo próximo a una zona rica en hallazgos y restos romanos. Diversas consideraciones le hicieron sospechar que el edificio era en parte de planta original, sin reaprove-chamiento de material.

Al encontrarse cerrado el cortijo en cuestión nada pudo hacer hasta el año 2004, cuando un nuevo examen a la zona confirmaba el abandono del lugar. Estando abierta la puerta a merced de cualquiera, tanto Gozalbes como su amigo Ángel López Tirado se adentra-ron y comprobaron que se trataba de una primitiva mezquita, cuyas ruinas dieron paso a una cortijada, y aunque alteraron su estructura, sus superposiciones no han logrado enmascarar totalmente su originaria función.

Situación geográfica

El complejo del cortijo «Las Mezquitas» se encuentra en el extremo noroeste del término municipal de Antequera, en el lugar en el que confluyen los actuales términos municipales de Sierra de Yeguas, Campillos y Antequera; se encuentra a una distancia en línea recta de 24 kilómetros de Antequera y a escasos dos y medio de la Laguna de Fuente de Piedra.

Cronología y funcionalidad

No hay datos concretos para precisar una cronología precisa, pero no sería aventurado apuntar la posibilidad de que su origen fuera alrededor de los siglos X-XI, en la última época del califato o en las primeras de taifas. Esto, junto a otros hechos, parece señalar el evidente interés propagandístico del edificio en su monumentalidad y estructura cuadrada. El edificio tiene una evidente inspiración califal y las dimensiones también nos hablan de una intervención estatal. Su gran extensión nos indica que tuvo que ser un santuario rural de una enorme importancia, puesto que en ningún momento de la Edad Media, la población de los alrededores justificaba un templo de esas dimensiones, ni tampoco de esa calidad constructiva.

Se podría pensar en una intervención propiamente «estatal», más que en una esporádica intervención popular. Es sin duda, una arquitectura hecha desde el poder y para su representación y propaganda.

La mezquita se situaba en una zona llana relativamente despoblada en época califal, pero que alcanza su mayor densidad en las zonas alrededor de la laguna salada de Fuente de Piedra, señalándonos quizás la realidad de la sal de la laguna como importante fuente de riqueza.

Es probable que fuera un «santuario» famoso, por supuesto amparado por el poder central, al mismo tiempo que se convirtió en la mezquita mayor de una población rural muy dispersa, puesto que la religión era el aglutinante social y político de lo musulmán y era en la oración de los viernes en las mezquitas mayores, en donde se lanzaban consignas políticas y se acataban a los poderes políticos. La población de los alrededores no fue abundante, pero sí tuvo bastante riqueza. Otra posibilidad consiste en que dadas las reticencias para multiplicar las mezquitas mayores, se construyera una que aglutinara a una población rural muy dispersa, pero ello no justificaría ni sus dimensiones ni su monumentalidad. Sin embargo después del posible fracaso del asentamiento urbano, sí es posible que se construyera como mezquita mayor del conjunto de los asentamientos medievales del territorio.

Estado físico

Tras la conquista de Estepa en 1241, el santuario quedó en la frontera y posiblemente tuviera que abandonarse ante la despoblación de la zona fronteriza y ante la vulnerabilidad frente a los ataques de los cristianos. Quizá sufrió en este momento, la destrucción intencionada que se aprecia, al haber desaparecido toda la primera parte de acceso. Curiosamente sólo queda en perfecto estado algo más de la tercera parte, estando destruido el resto desde la zona de entrada.

Ya en esta época se produciría su destrucción intencionada, que empezando por la puerta de acceso (en el muro noreste, hoy día inexistente), haría desaparecer más de medio edificio. Con ello se evitaría que fuese utilizada como refugio o fortaleza por las huestes que de uno u otro bando, arrasaban intermitentemente la frontera.

Otra destrucción intencionada y posiblemente en esos mismos momentos, fue la del nicho del «mihrab», cuyo hueco relleno de material moderno podemos apreciar en el parámetro del muro sureste. Hoy día se abre una puerta, siendo el acceso a la cuadra. En los 20 metros de muro, es la única zona reconstruida modernamente y la anchura de la zona moderna no queda justificada por la modesta puerta actual.

No existe ningún elemento defensivo, careciendo de torres en todo el contorno. Los contrafuertes sólo tienen evidencia de su existencia en las paredes exteriores de las salas de oración y no del patio, cuyos muros debieron ser posiblemente más bajos. Los contrafuertes exclusivamente constituyen elementos de sostenimiento de los muros, sin que marquen con exactitud la delimitación de las naves interiores.

La ausencia de signos de «cristianización» intencionada -a excepción del derribo del «mihrab»-, parece marcarnos la realidad de un gran período de abandono, antes de su utilización como cortijo, lo que se aprecia también en los materiales utilizados en el mismo, todos ellos posteriores al siglo XVIII.

Es un edificio afectado no sólo por la normal ruina producida por el tiempo y las continuas adaptaciones, sino por lo que pensamos que fue una destrucción premeditada, siendo ésta la razón de que hayan desaparecido las naves y paredes cercanas a la que fue zona de entrada y patio, mientras que las del fondo, se hayan conservado casi intactas, dada su fortaleza. Es evidente que posteriormente se ha buscado la ocultación de todos los elementos decorativos que se pudiera sospechar que pertenecían a la religión islámica. Es más que probable que todavía estén y puedan ser estudiados en el futuro.

Partes y restos conservados de la Mezquita

Según los datos aportados por el arqueólogo municipal, la mezquita forma un cuadrado casi perfecto de unos 900 metros cuadrados, construida con sillería a soga y tizón, con contrafuertes externos muy parecidos a los de la mezquita cordobesa en su primera fase.

La estructura básica de toda mezquita consta de un patio con pila de abluciones, una sala de oración con un pequeño nicho o «mihrab» dirigido hacia La Meca y una torre o «alminar» para llamar desde lo alto a la oración. Lo que determina la aparición de la mezquita no son los ritos comunes diarios, sino determinadas oraciones que hay que celebrar en comunidad aprovechadas para emitir consignas no sólo religiosas, sino sobre todo políticas. Este tipo de rezos sólo podían hacerse en las mezquitas mayores, con lo que se convertían en un elemento centralizador y de control de las poblaciones de los alrededores. Hay que tener en cuenta que el papel primordial de la religión es el de aglutinante y constituyente social de lo musulmán.

Teniendo en cuenta todo esto, las estructuras conservadas en el hallazgo que nos concierne son de gran importancia. Los cimientos y estructuras inferiores existen en todo el edificio, así como las paredes exteriores, la primera línea de la sala de oración y parte de la segunda con sus correspondientes arcos de herradura. El «mihrab» fue derribado, pero existió como lo demuestran los cimientos del mismo. No aparece ningún resto de un hipotético «alminar». Decimos hipotético porque puede que incluso no se llegara a construir. No se conserva ningún tipo de techo de la sala de oración, pues han sido suplantados a lo largo del tiempo por estructuras modernas propias de su uso como cortijo.

Fuente: Pablo J. Guerrero / © EL SOL DE ANTEQUERA S.L. 7 de febrero de 2006
Enlace: http://www.elsoldeantequera.com/index.php?
action=show&type=news&id=2016

Crónicas de Balagî

Crónicas de Balagî Foto: Los trabajos de excavación en Balaguer para poner al descubierto la antigua ciudad musulmana, destruida por los católicos durante la reconquista. MERCÈ GILI

La ciudad que hay debajo del Almatà puede compararse por su importancia arqueológica con la Empúries griega.

Una mañana de primavera de hace la friolera de 900 años una vistosa comitiva de jinetes a caballo con estandartes, armas y música entraba en el corazón de la Suda de la Madina Balagî y tomaba posesión de la ciudad para el conde de Urgell, Ermengol VI, incorporándola a la cristiandad. El conde Ermengol es en la primavera del año 1105 el heredero de un condado poderoso que desde el Pirineo se ha ido extendiendo Segre abajo hacia el sur. Dada su minoría de edad, las tropas están al mando de un señor de la guerra castellano -de Valladolid, para más señas-, su abuelo materno y tutor, Pedro Ansurez. Sabemos que en la comitiva también estaba Ot, obispo de Urgell, el conde de Barcelona, Berenguer el Gran, y tres caballeros: Bernat Galí, Guillem Ramon y Pere Martí. La cruz se imponía a la media luna. Se cerraba un capítulo de tres siglos de presencia islámica en Balaguer, y empezaba el periodo condal. De hecho, empezaba la historia de Balaguer porque las versiones oficiales, en su primer capítulo, daban por hecho que los cristianos se habían impuesto sobre los sarracenos por la fuerza de las armas y que a partir de entonces la ciudad pasó a vivir momentos de esplendor feudal.

Por Pau Echauz, La Vanguardia, 18 de abril de 2005

Aprovechando la conmemoración, Balaguer está ahora mismo inmerso en un ciclo de conferencias, exposiciones y actos culturales para revisar a fondo un episodio de su pasado que permaneció oculto por la escasez de documentos pero que se ha ido desvelando a medida que se ha ido excavando en la planicie de Almatà. Es probablemente el reto cultural más importante que tiene Balaguer a medio plazo, sacar a la luz un tesoro arqueológico que permanece bajo varias capas de tierra en la gran meseta en cuyo vértice está el santuario del Sant Crist, el castillo Formós y la basílica de Santa Maria. Los expertos dicen que la ciudad que hay debajo del Almatà puede compararse por su importancia arqueológica con la Empúries griega pero en islámico. El Almatà fue abandonado por sus habitantes sin violencia ni incendio, a tenor de lo excavado hasta ahora. El tiempo hizo el resto. Fue una emigración forzada y forzosa desde su medina hacia el sur andalusí para evitar la esclavitud, un vaciado que duró once años de escaramuzas, batallas e incluso dos leves ocupaciones de la ciudad por los cristianos. En esas 27 hectáreas de terreno preservadas de la especulación urbanística está una ciudad intacta que aún puede aportar muchas sorpresas y dibujar cómo era la vida cotidiana en aquel Balagî que ha ido emergiendo a medida que las arqueólogas dirigidas por Marta Monjo han ido seleccionando zonas en las que con sólo remover un poco la tierra compacta aparece una cerámica. La directora en funciones del Museu de la Noguera, con un importante fondo de piezas islámicas, Eva Solanes, opina que hay tarea para un par de generaciones antes de que pueda visitarse de forma oficial. La Generalitat trabaja en la declaración del Almatà como bien cultural de interés general y en la redacción de un plan director.

El arabista Pere Balañá pone en cuestión que deba conmemorarse una conquista, pero cree que vale la pena aprovechar la ocasión para demostrar que hay un pasado islámico que la historiografía oficial obvió. "No podemos esconder que Catalunya se hizo contra el islam. Catalunya se afirmó como territorio vinculado con raíces europeas con los francos y los carolingios". Balañá explica que la Madina Balagî era la preferida de los caudillos moros de Lleida. La Suda (palacio) que hizo construir el caudillo Muzafa en el interior del castillo era un edificio al estilo de la Alhambra granadina. "Cuando la casa de Urgell ocupa el castillo se enamoran al instante del palacio y bautizarán la fortaleza como el Castell Formós". Balaguer era la sede cortesana, mientras que La Seu d´Urgell era la sede del poder eclesial.

Josep Giralt, el primer director del Museu de la Noguera, cree que Balaguer ha hecho un esfuerzo considerable en invertir la tendencia histórica de sólo fijarse en el pasado feudal. Giralt, como Carme Alós, su sucesora en el museo, opina que la conquista fue un retroceso más que evidente. Balagî tenía 34 hectáreas habitadas, con calles bien distribuidas, con agua, era una ciudad consolidada, una sociedad de ciudadanos, dedicados a la agricultura y al comercio. Los condes de Urgell, una sociedad de guerreros, no consiguen repoblarla hasta 150 años más tarde. La expansión cristiana, a los pies del castillo Formós, supone ocupar sólo 6 hectáreas. Carme Alós hace notar que los cristianos se apoderan de las posesiones de los más ricos, pero pronto se dan cuenta de que no saben qué hacer con la ciudad. Tampoco hay campesinos que trabajen las huertas y campos que los musulmanes dejaran sin cosechar. El auténtico origen de la ciudad, el que le da la configuración de capital estratégica, es la presencia árabe, pero los cristianos la abandonan y abren un largo paréntesis de olvido.

El también arabista Xavier Ballestín ha identificado a un conjunto de nueve sabios que según Balañá formarían parte de una escuela teológica que se desarrolló en Balaguer en la segunda mitad del siglo X. El prestigio de estos ulemas, expertos en la interpretación de las leyes del Corán y redactores de fatuas, era conocido en todo el islam. Estudiantes de Balagî se repartieron por todas las mezquitas y centros de estudio de Damasco, Bagdad, Túnez, Córdoba y Granada y a su vuelta impartieron la doctrina de un islamismo puro. Toda esta rica actividad cultural y comercial se ve truncada con la conquista.

En Balaguer se empieza a mirar más allá de lo que significó aquel condado de Urgell pero aún hay grupos que ven la historia con nostalgia porque en el pasado hay símbolos y mitos nacionales. La Associació Jaume d´Urgell está formada por 70 socios y se reúne una vez al año para rendir MERCÈ GILI homenaje al último de la saga condal, Jaume el Dissortat, el pretendiente a la Corona de Aragón rechazado por las Cortes que optaron por Ferran d´Antequera. La asociación tiene dos objetivos: conseguir que se devuelvan los restos del conde que reposan en Xàtiva, donde murió en una mazmorra, y el cambio de nombre de la comarca de la Noguera por el de Comtat d´Urgell.

Las tropas de Ferran d´Antequera toman Balaguer el año 1413 y hacen preso al último conde de Urgell. Los señores de la guerra de Castilla, los mismos que, como Pedro Ansurez, habían ayudado a expulsar al infiel, ahora entran a sangre y fuego. Del castillo Formós no queda piedra sobre piedra. Dice Pere Balañá que los Trastámara llevaban generaciones de reconquista contra los árabes. "Cuando entran en Balaguer destruyen el palacio para borrar los símbolos islámicos y cualquier signo de su paso por la ciudad". A pesar de los Trastámara y del paso del tiempo, en el Almatà están enterradas las pruebas de un pasado truncado y tal vez las pistas para encarar un presente que sólo es un reencuentro de culturas.

Las obras de la ronda norte descubren la primera estructura hidráulica del siglo X

Las obras de la ronda norte descubren la primera estructura hidráulica del siglo X Foto: Restos arqueológicos en la ronda norte. Los operarios retiran los restos hallados para exhibirlos tras finalizar los trabajos.

Las obras que la Conselleria de Infraestructuras está realizando en la ronda norte han descubierto una estructura hidráulica del siglo X, la más antigua encontrada hasta el momento. Los restos se exhibirán para que los visitantes comprueben qué técnicas utilizaban los árabes para regar los campos de la ciudad.

Por C. Fernández, Diario Digital de Valencia, 8 de marzo de 2005

El equipo de arqueólogos que trabaja en las obras de la ronda norte nunca había sospechado que podría encontrar un estructura hidráulica del siglo X en perfecto estado. “Este es el primer resto de estas características que hemos hallado y esto nos da pie a pensar que hay estructuras similares repartidas por la ciudad”, comentó ayer el arqueólogo director de la excavación, Sergi Selma.

Los estudios demuestran que los restos excavados fueron realizados por técnicos egipcios que se desplazaron a Valencia para aconsejar a la población árabe. “Las medidas que se han utilizado son el codo egipcio, un sistema que ha garantizado la existencia de técnicos de este país aquí”, afirmó el director general de carreteras, Victoriano Sánchez.

Los técnicos han documentado un tajamar central formado por dos grandes piedras talladas en forma de punta de flecha, de casi 1,5 metros de longitud que tiene una continuación en un espigón de masonería hasta que las dos acequias continuaban sus nuevos trayectos con los cajeros de tierra.

También se han documentado las piedras laterales, en muy buen estado de conservación, y una gran losa sobre el suelo de la acequia.

Tras conocer el hallazgo, la Conselleria de Infraestructuras está elaborando un proyecto junto con la Dirección General de Patrimonio para poner en valor los restos arqueológicos. “Vamos a hacer una exposición junto a las obras de la ronda norte para que la gente conozca qué técnicas hidráulicas se utilizaban en aquella época”, afirmó Victoriano Sánchez.

Los restos encontrados están emplazados justo en la estación del empalme, un emplazamiento conocido históricamente con el nombre de las lenguas del Raig. Se trata de un partidor de aguas ubicado en el brazo de Benicalap, uno de los brazos secundarios de la acequia madre de Tormos, que es una de las siete acequias históricas que configuran el Tribunal de las Aguas.

“Se trata de un elemento de reparto y distribución de agua fijo e inamovible, que está pensado y construido en el mismo momento de hacer la acequia o brazo de Benicalap, y por tanto, es tan antiguo como la propia acequia”, comentó el arqueólogo.

Con el paso de los siglos se han producido diferentes modificaciones y reconstrucciones sobre el partidor antiguo y el cajero de la acequia, que empiezan en el momento posterior de la conquista de Jaime I y llegan a la intervención de los años 40 del siglo XX. “Es un hallazgo muy importante porque abre la puerta al campo de la arqueología en el mundo hidráulico”, puntualizó Selma.

Los arqueólogos no descartan que durante las obras de la ronda los operarios sigan encontrando otros restos de gran importancia que también serán puestos en valor para que todo el mundo los pueda contemplar.

Medina Azahara, la ciudad más grande jamás levantada en Occidente

Medina Azahara, la ciudad más grande jamás levantada en Occidente Icono del poderío del califato Omeya en Occidente, Medina Azahara emergió como gran referencia de Al-Andalus. Los últimos estudios arqueológicos determinan que ha sido, hasta el momento, la ciudad de mayor extensión levantada de una sola vez.

Frente a las urbes colindantes, como Córdoba, que crecían por la incorporación de residencias cercanas, la ciudad alzada en el siglo X por Abderramán III se levantó sobre una estructura rectangular de unas dimensiones aproximadas de 1.515 metros de lado en el sentido este-oeste y 745 metros en el eje norte sur. La superficie de la urbe califal era, por tanto, de 112 hectáreas, cifra nunca superada por una ciudad fundacional.

Por Raúl Ramos, ABC, 28 de febrero de 2005

Estos datos han surgido tras años de intensa investigación en los vestigios de la medina califal, completada con arduas tareas de recuperación patrimonial. A lo largo de los últimos quince años se han intensificado las tareas de acondicionamiento y estudio de la ciudad del siglo X, siempre bajo la tutela de la Junta de Andalucía. El análisis sobre los elementos hallados ha arrojado luz sobre el modo de vida y la organización de poder de los momentos de mayor esplendor de Al-Andalus, siempre definidos por la figura de Abderramán III y, en menor medida, por Alhaken II, el segundo califa omeya.

Recuperación de la zona palaciega

La minuciosa metodología de recuperación y estudio ha atendido durante la última década la recuperación de la zona palaciega de la ciudad. El Dar al Mulk -o residencia del califa- presidía la ciudad desde el extremo más alto. Un poco más abajo aparecen las grandes residencias privadas de los hombres más notables de la corte califal. Así, en los últimos tiempos se ha podido delimitar con cierta exactitud el perímetro de las residencias del primer ministro del califa: la casa de Ya´far, un singular espacio de encuentro denominado Patio de los Pilares y, en breve, arrancará la intervención de la Vivienda de la Alberca, espacio que presumiblemente ocupaba el sucesor de Abderramán III, su hijo Alhaken II.

El director del complejo arqueológico de Medina Azahara, Antonio Vallejo, explicó a ABC que mientras se recuperaba la Casa de Ya´far, la investigación paralela permitió descubrir que allí vivía el primer ministro del califa, una figura clave para explicar las modificaciones en el gobierno de Al-Andalus. «Ya´far era un hombre de la corte que escala socialmente. Abderramán III sustituye a la aristocracia árabe en su gobierno, renuncia a la presión de los hombres de genealogía, tal y como había sucedido anteriormente en el mundo islámico», señala.

En un extenso rectángulo de la ciudad se conectan la residencia del califa, la de su primer ministro y la Vivienda de la Alberca, el último reto investigador. Sobre la hipótesis de que servía de residencia al heredero Alhaken II, los responsables de Medina Azahara emprenden una interesante tarea que tiene como objetivo explicar las claves de la zona palaciega de Medina Azahara, los espacios de encuentro entre los grandes hombres de Al-Andalus.

Uno de los hitos de la investigación desarrollada en los últimos tiempos han sido la revolución urbanística de la ciudad califal. «No fue una ciudad muerta, sino que se dejó arrastrar por un vertiginoso movimiento urbanístico que se constata a través de la existencia de distintos cimientos en las zonas excavadas», apunta Vallejo. Sólo quedaría en el aire el análisis de una estancia, aún no excavada, que se levante en el corazón de la zona noble de la medina, cuya hipótesis principal es que era una construcción habilitada para la visita del califa. La primera aproximación de los restauradores ha aportado abundante material epigráfico que recoge frases del Corán. Pero no pasajes cualquiera.

Textos del Paraíso

En los elementos hallados se reproducen textos que hablan del Paraíso. Sólo existe una zona en la ciudad califal en la que se hayan encontrado epigrafías similares: la mezquita aljama. El director del complejo arqueológico argumenta que la investigación ha de desentrañar qué significado tienen las epigrafías y cómo interpretar que todas ellas hablen del Paraíso.

La restauración de Medina Azahara ha permitido descubrir que abunda la decoración a base de atauriques, esto es, motivos decorativos vegetales a partir de hojas y frutos estilizados, y la proliferación de construcciones presentadas bajo fachadas trazadas a partir de arcos de herradura dovelados de medio punto -en algunos casos a imagen de la Mezquita de Córdoba-.

La recuperación de zonas como el Salón Rico o la Casa de los Visires -sin olvidar la Casa de Ya´far y, en breve, la Vivienda de la Alberca- se produce a partir de un arduo trabajo de estudio que antecede a la restitución de fragmentos originales localizados en el propio yacimiento arqueológico, una labor lo más parecida a un puzzle arqueológico. Los investigadores han podido detectar la red original de saneamiento de la zona noble de Medina Azahara y, a partir de ahí, propiciar el estudio de la dieta de los habitantes de esa zona de la ciudad: el resultado fue que la alimentación se sustentaba en las carnes -salvo cerdo-, desprovistas de hueso casi siempre, así como fruta autóctona; toda vez que no existen datos que permitan confirmar que se consumía algún tipo de pescado.

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La ciudad palaciega de Medina Azahara

Cuando 'Abd ar-Rahmán III proclamó el califato, en el año 929, la dinastía de los omeyas de al-Andalus había alcanzado el punto culminante de su poder. El califato quiso dejar patente su nuevo rango construyendo la ciudad palaciega de Medina Azahara (936 - 1010), situada a solo 13 kilómetros al noroeste de Córdoba, que convirtió en sede administrativa y gubernamental de su reino. Los trabajos de construcción de Medina Azahara progresaron rápidamente, pues, 'Abd ar-Rahmán III invirtió en ellos un tercio de todos los ingresos del Estado, con o que impulsó el proyecto de construcción más grande y ambicioso de su tiempo, que no fue superado en los siglo sucesivos.

La ciudad palaciega aprovechó su situación en una pendiente parecida a una terraza a los pies de Sierra Morena. Según al-Idrisi, un viajero cultivado que visitó las ruinas de la ciudad palaciega en el siglo XII, Medina Azahara se asentaba sobre tres terrazas. En el lugar más alto estaba el palacio del califa, que destacaba respecto a los otros palacios por su ubicación aislada. El palacio simboliza de manera impresionante el poder del califa, que desde este lugar podía mirar más allá de la ciudad y de los límites de su territorio. Se supone que este palacio es uno de los primeros edificios que se construyeron en Medina Azahara. En la terraza media había edificios del gobierno y palacios, así como las salas de recepciones y las viviendas de funcionarios importantes. Entre la terraza media y la inferior se encontraba la mezquita, sobre una colina artificial que unía la zona cortesana de la terraza media con la zona de sencillas viviendas de la terraza inferior. En el año 941 se pudo celebrar en la mezquita el primer salat ÿumu'a del viernes, ya que al parecer la mezquita fue construida en tan solo 48 días por un millar d trabajadores. En el año 945 se ha documentado una primera recepción grandiosa en la ciudad palaciega, y poco tiempo después el califa debió de trasladar allí su casa real y su ceca. La supervisión de los trabajos de construcción de Medina Azahara le fue encargada más tarde, todavía en vida del califa, a su hijo y sucesor al-Hakam II.

Fuentes históricas relatan que los trabajos de construcción de Medina Azahara duraron más de 40 años, es decir, 25 años bajo el gobierno de Abd ar-Rahmán III y 15 años bajo el reinado de al-Hakam II, es decir, del 961 al 976. Además de impulsar la ampliación de la Gran Mezquita de Córdoba, al-Hakam II también ejerció seguramente una gran influencia en algunas construcciones palaciegas de Medina Azahara, sobre todo en las salas de recepciones, los jardines, baños e instalaciones de fuentes.

Con la muerte de al-Hakam II en el año 976, los trabajos de construcción del edificio oficial de Medina Azahara fueron probablemente suspendidos, aunque todavía se trabajó en los edificios de la terraza inferior, que no tenían reilación directa con el distrito del palacio. Allí se extendía la ciudad con sus casas sencillas, cuarteles, jardines y mercados. Fuentes históricas mencionan la existencia de manufacturas estatales e incluso la existencia de una prisión subterránea.

La importancia de Medina Azahara como ciudad palaciega y sede del califato se redujo cuando Almanzor, primer ministro y regente del califa Hisham II, todavía menor de edad, fundó en las cercanías de Córdoba la residencia de Madina az-Zahira (978 - 980). El final de3 Medina Azahara no llegó, sin embargo, hasta el año 1010, cuando grupos rebeldes bereberes redujeron a cenizas el que había sido el monumento más característico del calid¡fato de Córdoba, si bi8en las ruinas de la ciudad palaciega estuvieron pobladas al menos hasta principios del siglo XII.

La edificación de Medina Azahara

El área fortificada de Medina Azahara forma un rectángulo de 1518 metros de longitud por 745 metros de anchura; hasta ahora han sido excavados aproximadamente un 10% de los restos. Las excavaciones anteriores se realizaron sólo en las terrazas superior y media, y por lo tanto tan sólo afectaron directamente al distrito palaciego. Las edificaciones de la terraza inferior o de la planicie no se han excavado hasta ahora, aunque se ha podido detectar la posición de otras edificaciones por medio de las fotografía de infrarrojos, que podrían, con el desarrollo de excavaciones, aportar otras informaciones sobre la vida cotidiana de los habitantes de la ciudad palaciega.

En la posición más alta de Medina Azahara se encuentra el palacio del califa, conocido como la Casa Real (Dar al-Mulk). El palacio se distingue por la decoración de su muros y por el revestimiento del suelo en forma de mosaicos. hasta el momento, el palacio es accesible a los visitantes debido a las medidas de consolidación.

Al lado del palacio se ve una hilera de edificaciones, caracterizadas la mayoría de las veces por un patio interior grande y casi cuadrado. Se trata de edificios administrativos y gubernamentales. Así, al lado del palacio hay un complejo un con patio de forma trapezoidal, alrededor del cual se agrupan series de habitaciones conservadas de manera incompleta. Este complejo de viviendas se halla a casi dos metros por debajo del colindante palacio del califa, para el cual estaba reservada la terraza superior, si bien sobresale unos siete metros por encima de las otras edificaciones de la terraza media, de manera que la delimitación de las diferentes terrazas no era tan unívoca, como cabría deducir de las fuentes históricas.

La construcción situada en el ángulo noroeste de la terraza media estaba al parecer reservada a la servidumbre y a la guardia del califa. Se une a ella otro complejo de viviendas con dos patios casi idénticos, separados el uno del otro por una rampa. Debido a la estructura de los patios casi idénticos de ambas casas, se suele llamar a este complejo de edificaciones, situado aproximadamente a ocho metro más abajo que el palacio califal, las explanadas gemelas. La explanada izquierda, es decir, la occidental, tiene un gran patio de forma rectangular, cuya extensión de norte a sur es de aproximadamente 20 metros, mientras que su extensión de este a oeste es de más de 14 metros. El patio está rodeado por tres de sus lado d por series de habitaciones, de las cuales la serie frontal del norte es la mejor conservada. La sala media de la serie de habitaciones del norte mide 3,50 por 9,82 metros y es la estancia principal de la edificación.

Las habitaciones adyacentes son algo más pequeñas y todas tienen una profundidad de 3,5 metros. DE las explanadas gemelas, la occidental es la que alberga el conjunto de viviendas nobles de este complejo, mientras que la explanada oriental estaba reservada a las actividades económicas.

Directamente bajo las explanadas gemelas se ubica un patio en forma trapezoidal situado a unos siete metros de profundidad. Tiene una longitud de 27,40 metros y en su centro una anchura de unos 8 metros. En él convergían diferentes caminos de la ciudad palaciega, por lo que esta zona estaba especialmente bien vigilada y fue denominada "complejo de los vigilantes". El complejo de los vigilantes no sólo daba acceso a las explanadas gemelas situadas más arriba, sino que desde él tambié3n se alcanzaban los edificios situados al sur de la ciudad palaciega, destinado a viviendas para personalidades importante, como los familiares del califa, sus ministro y visires y los altos funcionarios de la corte.

En el sur, el complejo de los vigilantes se abre a otros palacios de la ci8udad. Se ha de mencionar en particular un complejo de edificios que se identificó como la "casa del visir Ya'afar al-Mushafi" gracias a una inscripción. Ya'afar fue nombrado en el año 961 primer ministro del califa al-Hakam II y fue una de las personalidades más influyentes de la corte. Su casa se divide en tres zonas: una zona oficial para la representación, la zona de vivienda del visir y las estancias del personal de servicio. En la zona representativa de la casa había un salón basilical de tres naves al que se accedía a través de un pórtico que daba paso a un gran patio cuadrado. Tras el salón basilical se extendía la vivienda privada con sus numerosas habitaciones de paso, a las que estaban adosadas las viviendas de la servidumbre. Desde el gran patio de la casa se llegaba a un pequeño baño privado, denominado "casa con alberca", que también se podía alcanzar desde un edificio palaciego vecino. Este complejo de edificios está compuesto por dos construcciones casi idénticas, cuyos pórticos, antaño exquisitamente decorados, se abren hacia las partes angostas del patio. Restos arqueológicos y características de la decoración del edificio conservada en fragmentos permiten clasificar este palacio en la fase temprana de Medina Azahara. Se supone que 'Abd ar-Rahmán III construyó este palacio para su hijo y sucesor al-Hakam II. En la parte norte de este palacio hay un "patio con pilares" algo más elevado, que se llama así debido a su patio central rodeado de pilares. En el patio casi cuadrado, que abarca una superficie total de 440 metros cuadrados, se encontraron fragmentos de un sarcófago romano que evidentemente había sido reutilizado como pila.

En realidad, un edificio sólo se puede identificar si en él se han conservado inscripciones o si hay fuentes históricas que informen de su función Es curioso que en Medina Azahara se distingan dos tipos de edificios los que tienen grandes patios interiores con series de habitaciones a su alrededor, modelo procedente de la antigüedad y que está extendido por la zona mediterránea, y los que tienen salones basilicales, que servían para la representación. La mezquita y el salón de recepción de Medina Azahara son de este tipo.

La mezquita de Medina Azahara se construyó en el año 941 en la parte este de la ciudad. Sus cimientos, descubiertos en las excavaciones, corresponden a un salón de cinco naves que discurren perpendicularmente a la pared de la quibla.

Las dos naves laterales exteriores se prolongaron hasta superar el fontispicio, casi como e la Gran Mezquita de Córdoba, y se continuaron de forma circular como galería en torno al patio de la mezquita, situado delante. Es obvio que la Gran Mezquita de Córdoba sirvió de modelo para la mezquita del palacio. La mezquita de Medina Azahara, de la que sólo se conservan los cimientos, no es ciertamente la única mezquita de la ciudad palaciega, pero así es la única que se distingue por su inmediata proximidad al distrito del palacio. Directamente delante de la mezquita se encuentra una casa que era utilizada para las abluciones (mawwadda), como se cabe suponer por los numerosos depósitos de agua de este complejo de edificios.

Los grandes salones de recepción de Medina Azahara

Una distribución del espacio comparable a la de la mezquita de Medina Azahara sirve de base para los dos grandes salones de recepción de la ciudad palaciega que han sido reconstruidos. Los dos salones de recepción son de tiempos del califa al-Hakam II, y por lo tanto fueron construidos algo más de diez años después que la mezquita.

En la terraza media llama la atención un gran salón de cinco naves con pórtico, ante el que se extiende un gigantesco patio cuadrado de 2.500 metros cuadrados. El palacio está ubicado en la parte oriental del distrito del palacio y hasta la fecha ha sido llamado "Dar al-Jund" (casa del ejército). Debido a las múltiples y a veces cambiantes funciones de los salones basilicales, este edificio no se ha podido identificar con seguridad. De todos modos, cabe suponer que esta construcción servía para fines representativos, ya que en la antigua literatura especializada se le denomina a menu7do salón de recepción. Como en estos grandes salones también acostumbraban a tener lugar juntas, últimamente el edificio se relaciona con el aparato administrativo de Medina Azahara. Actualmente el edificio recibe el nombre de "Casa de los Visires" (Dar al-Wuzara) y se supone que en él se reunían los visires. Entre sus deberes se contaban dar órdenes, firmar contratos de venta y arrendamiento, expedir documentos y aclarar cuestiones de jurisprudencia.

Una planta semejante a la de la Casa de los Visires se puede ven en el Salón Rico, que debe su nombre a la rica decoración del edificio. Se encuentra justo en el centro de la ciudad y presenta cinco naves con un pórtico transversal delantero flanqueado por compartimentos. Las medidas exteriores de este edificio son de 38 por 28 metros. Frente al palacio está el llamado "Gran Jardín". Desde el jardín se llegaba a través de la arcada de entrada del Salón Rico al pórtico, en el que hay una inscripción según la cual el edificio puede fecharse entre los años 953-954 y hasta 956-957. Se accedía a la nave central a través de una abertura de tres arcos flanqueada a su vez a la altura de las dos naves laterales colindantes por una abertura de dos arcos. Las tres naves centrales formaban el núcleo del Salón Rico, flanqueado por dos naves exteriores paralelas y divididas en dos cámaras. Estas dos naves exteriores están separadas de la estancia principal por un muro macizo. Las naves exteriores están unidas mediante grandes puertas en forma de arco de herradura con el núcleo del edificio de tres naves, así como con los compartimentos de ángulo al sur, que flanquean el pórtico.

La estancia principal está dividida por dos arcadas longitudinales compuestas por seis grandes arcos de herraduras. En la pared frontal de la nave central se ve un gran arco de herradura ciego, ante el que se sentaba el califa durante las recepciones y demás ceremonias cortesanas.

La decoración del Salón Rico

El Salón Rico se caracteriza sobre todo por su decoración. Así8, en la base del núcleo del edificio de tres naves hay grandes placas con motivos vegetales en relieve, en las que están representados árboles de la vida formados por un tronco central con ramificaciones complejamente entrelazadas que se alzan hasta una gran corona redonda de hojas y flores Las coronas de hojas de estos árboles de la vida recuerdan lejanamente las coronas de palmeras sasánidas recogidas por el arte omeya oriental del siglo VIII y que algo más de dos siglos después encontrarán nuevas formas en Medina Azahara. Las formas de las hojas y flores de estos paneles murales parecen, por el contrario, remitir al arte abasí de Samarra (siglo IX), que experimentó aquí un renacimiento. Al parecer, los artesanos que trabajaron en Medina Azahara conocían estos modelos procedentes de Oriente y los transformaron según el gusto local, con lo que finalmente nacieron las formas que nosotros hay día consideramos como características del arte califal de Córdoba y de Medina Azahara.

Ante el Salón Rico pasa un ancho camino a través del cual se llegaba al llamado Jardín Alto, así como a las edificaciones palaciegas situadas más al este. Justo delante del Salón rico hay un gran estanque, cuya superficie reflejó una vez la fachada del edificio, con lo que volvía a ponerse de relieve su significado. además, en el centro del Jardín Alto, sobre el eje central orientado hacia el Salón Rico, hay un pabellón concebido como una sala de tres naves, que de esta manera refleja fielmente en tamaño menor el modelo del Salón Rico. De este pabellón todavía se conservan los muros de cimentación, los pilares que lo flanquean y los cimientos de los pilares. El Salón Rico ocupa una situación central en el plano general de la ciudad palaciega y además es el centro de las miradas de la terraza media. El eje longitudinal del Jardín Alto con el pequeño pabellón en el centro está orientado hacia el Salón Rico, situado enfrente, realzando así su importancia. El tamaño del Jardín Alto es de aproximadamente 65 por 77 metros, lo que supone una superficie total de más de 5000 metros cuadrados. Está rodeado de un sólido muro que eleva el conjunto formado por el Salón Rico y el Jardín Alto en forma de podio sobre los edificios de la terraza inferior, es decir, de la llanura, salvando una deferencia de altura de más de 12 metros. Esto explica también el nombre de "Jardín Alto".

Al este del Jardín Alto se halla, en la terraza inferior, otro jardín de estructura análoga, el llamado "Jardín Bajo". El visitante, que en un principio se acercaba a Medina Azahara desde la llanura, debía de sentirse muy impresionado por las edificaciones del palacio, lo que correspondía a los deseos del califa, que quiso dejar constancia visible de su poder con la construcción de Medina Azahara.

Las excavaciones

Desde su destrucción en el año 1010 Madinat al-Zahra ha venido siendo utilizada como una inmensa cantera para Córdoba, de tal forma que ya en tiempos de Felipe II el cronista cordobés Ambrosio de Morales afirmaba que sus restos, que identificaba no como árabes sino como romanos, correspondían a los de la antigua Colonia Patricia Corduba.

Las primeras excavaciones arqueológicas se remontan al año 1910 y fueron dirigidas por Ricardo Velázquez Bosco. Desde entonces y aunque de forma discontinua, se han venido realizando sucesivas campañas tanto de excavación como de restauración, cuyo fruto es el Conjunto Arqueológico que hoy se puede ofrecer al visitante, sin duda el más importante yacimiento de época califal de nuestro país. Hasta 1923 se fueron realizando diversas excavaciones, intentando conocer a través de ellas la estructura general del yacimiento, siendo en ese año de 1923 cuando Felix Hernández realizó un plano topográfico que permitió obtener una buena imagen del conjunto.

Sería en los años 1944-45 cuando se afloraron los vestigios del Salón de Abd al-Rahman III, cuyo proceso de reconstrucción se inició en los años 50 por ese mismo investigador. En general, la propia excavación del salón ofreció una idea bastante clara de la organización estructural del mismo, si bien, con vistas a la reconstrucción, existían diversos problemas de muy difícil resolución, así la ausencia de documentación arqueológica sobre el aspecto de la fachada del edificio, desconocimiento de la altura del mismo, sistema de cubiertas, iluminación, etc.

Felix Hernández, pragmático, adoptó un criterio quizás simplista en la reconstrucción del Salón, aceptando una similitud constructiva con respecto a la propia Mezquita Aljama de Córdoba. Pensaba que esa actuación “no es óbice para la restauración, porque de no atinarse exactamente con lo que midiera de alto la estancia a reorganizar, la elevación por nosotros adoptada, indudablemente muy poco distante de la efectiva, sería rectificable con coste relativamente reducido y sin deterioro de los elementos auténticos de la estructura o del decorado, de darse con testimonio que solventara decisivamente el problema de la exacta rasante de la techumbre”.

Posteriormente, ya en 1964 se llevaría a cabo la excavación de la planta de la Mezquita de al-Zahra, fácilmente identificable al estar orientado el edificio en dirección a la Meca. Al año siguiente se efectuaron excavaciones que afloraron el Pabellón Central del jardín situado frente al Salón de Abd al-Rahman.

Actualmente, la superficie excavada de Madinat al-Zahra supone unas 10 hectáreas, habiéndose convertido el Conjunto Arqueológico en un centro de investigación y restauración de primer orden. El hecho de que solamente se haya excavado en torno al 10 por ciento de la total superficie de la antigua ciudad acredita que tenemos todavía “sin descubrir” una riquísima herencia que hemos recibido de al-Andalus, que debe permitir a las generaciones futuras profundizar de forma intensa en el conocimiento de la historia de la España musulmana. El 90 por ciento de Madinat al-Zahra que sigue todavía enterrado constituye una excepcional biblioteca, todavía sin leer, en la que los investigadores tendrán una oportunidad única de profundizar.

Bibliografía:

Marianne Barrucand. Arquitectura islámica en Andalucía. Colonia (1992).

José Manuel Bermúdez Cano. La trama viaria propia de Madinat al-Zahra y su integración con la de Córdoba. En "Anales de Arqueología Cordobesa". Número 4. Área de Arqueología de la Universidad de Córdoba (1993).

Rafael Castejón y Martínez de Arizala. Medina Azahara. Editorial Everest. León (1991).

S. López Cuervo. Medina Az-zahra. Ingeniería y formas. Madrid (1985).

Antonio Vallejo Triano. El aprovechamiento del sistema de saneamiento en Madinat al-Zahra. Cuadernos de intervención en el patrimonio histórico. Córdoba (1991).

Antonio Vallejo Triano. Madinat al-Zahra: el triunfo del estado islámico. En "Al-Andalus: las artes islámicas en España". The Metropolitan Museum of Art. Ediciones El Viso. Madrid (1992)

Antonio Vallejo Triano (Coordinador). El Salón de Abd al-Rahman III. Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía. Córdoba (1995).

Antonio Vallejo Triano (Coordinador). Madinat al-Zahra 1985-2000. 15 años de recuperación. Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía. Córdoba (2000).

Varios autores. El esplendor de los Omeyas cordobeses (Estudios y catálogo de piezas). Dos tomos. Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía. Granada (2001).

Angel Ventura Villanueva. El abastecimiento de agua a la Córdoba romana (Tomo Primero - El Acueducto de Valdepuentes). Córdoba (1993).

Cuadernos de Madinat al-Zahra. Publicación periódica que edita el Conjunto Arqueológico.

Web recomendada:

http://perso.wanadoo.es/historiaweb/qurtuba/azahara/index_azahara.htm