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Álava. Iruña Veleia desentierra jeroglíficos y grafías en latín de la historia de EgiptoLos trozos cerámicos están datados también en el siglo III. Esa escritura de los faraones se había dejado de utilizar en Egipto casi 500 años antes. El Yacimiento de Iruña-Veleia (Gráfico) © Copyright EL CORREO DIGITAL
En Iruña Veleia, a miles de kilómetros del Nilo, los expertos no salen de su asombro. Y es que han encontrado jeroglíficos sencillos de la época más antigua, pero casi medio milenio después de que se dejará de utilizar en el misterioso país de los faraones. Los carácteres habituales en las tumbas de los reyes de diferentes dinastías egipcias, de pronto, aparecen reflejadas en piezas cerámicas encontradas a miles de kilómetros del Nilo. Pero también lejos de urbes romanas en la Península ibérica mucho más populosas e importantes como Tarraco. El dibujo del Calvario hallado en Veleia, del siglo III después de Cristo, se ha convertido en principio en la representación más antigua del mundo de una escena de la vida de Jesús. No existe ninguna otra representación gráfica de la muerte del Hijo de Dios tan temprana. Cualquier alusión a la escena de la crucifixión que se produjo en el monte Calvario, tanto en pinturas, como en cerámicas, es bastante posterior al siglo III después de Cristo.
’Grafittis’ penados con la muerte
Fotos: © EiTB24. Canal Vasco de noticias e información. 2006 ------------------------------------------
Nanclares. Lleva casi doce años al frente de Iruña Veleia y aún conserva esa sonrisa propia de la ambición, el misterio y la satisfacción de quien afronta un secreto, oculto entre la historia y la tierra, a punto de desvelarse. Eliseo Gil Zubillaga (Vitoria, 44 años) presentó ayer el mayor descubrimiento de este yacimiento romano: sus orígenes, rutinas, anécdotas y primeros pasos en el cristianismo. Así se ha abierto no sólo una nueva etapa en la arqueología de Euskadi, sino además "una ventana en el tiempo", apunta Gil. Este arqueólogo alavés, enfundado en unos pantalones de camuflaje, camiseta negra, gafas de sol y visera con el símbolo de Veleia, no parece muy dado a las palabras poéticas, pero ya ha acuñado una expresión propia, la de que "Veleia es un proyecto vivo". Es decir, que las sorpresas no acaban aquí. Durante el pasado verano de 2005, su equipo halló las primeras piezas guardadas en el ’paedagogium’. ¿Cómo recuerda aquel momento clave? Diría que fue algo absolutamente banal, porque se reaccionó como marca el protocolo de trabajo del yacimiento. Excavamos en la habitación, retiramos los escombros de la cubierta y nos topamos con una concentración llamativa de material. Y, durante la retirada física de los elementos, vimos que muchos de esos fragmentos iban acompañados de inscripciones o dibujos. ¿Al equipo de Iruña Veleia se le había pasado por la cabeza, en algún momento, encontrarse algo así en ese "nivel sellado"? No. Nosotros fuimos los primeros sorprendidos. Ese derrumbe de la cubierta garantizaba que, lo que reposaba debajo, habría permanecido inalterado, fuese lo que fuese. Porque podía no haber nada. Por eso no podíamos intuir que íbamos a tropezarnos con un descubrimiento de estas implicaciones históricas. Se trata de un acontecimiento inusual en cualquier yacimiento. Un compañero afirmaba que es de ese tipo de hallazgos que se producen una vez cada dos generaciones, o más. Además, el hallazgo arroja luz sobre el nivel cultural de una ciudad que no estaba precisamente a la cabeza del Imperio... Ya disponíamos de evidencias de que en Veleia se usaba la escritura. Habíamos encontrado accesorios vinculados con el correo oficial, la bisagra de un díptico de tablillas enceradas... Pero, en estas coordenadas geográficas, no se conservan elementos como la madera, salvo que se haya carbonizado. Con lo cual, la esperanza de encontrar restos en tablilla era prácticamente imposible. Porque aquí no hay la suficiente humedad: suelen hallarse en contextos inundados, en el norte de Europa... Por eso ni siquiera soñábamos con encontrar piezas así. Lo más curioso es que, ahora, unos apuntes de clase se han convertido en un relato histórico de gran valor. Los descubrimientos en esa habitación no sólo son una puerta a una biblioteca, que también, sino una puerta a las costumbres de aquella época. Demuestra cosas que, de tanto repetirlas, parece que no tenían sentido, como es la capacidad de la arqueología para reconstruir la vida cotidiana. En ninguna otra fuente se podía haber encontrado algo así. El equipo de Iruña Veleia, de hecho, no ha tenido miedo de afirmar que este paso lo sitúa al nivel de Vindolanda, Pompeya o incluso la propia Roma. ¿Cree que la sociedad alavesa va a saber reconocer la singularidad de esta investigación? En esa empresa estamos embarcados, a partes iguales, tanto los arqueólogos como los medios de comunicación. Los investigadores debemos hacer ese esfuerzo de comunicar a la sociedad una composición de lugar de lo que hemos hallado. ¿Cuántos años de interpretación de estas tablillas quedan por delante? No estamos ante una noticia de prensa que se consume en un día. No es sólo un titular. La explotación científica y social de este conjunto no termina con una presentación, sino que los estudios que se harán en cada una de las temáticas representadas generarán, durante años, más repercusión. Fuente: Garikoitz Montañés / Noticias de Álava, 9 de junio de 2006
Luz para el euskera. Las inscripciones del idioma vasco reveladas en el yacimiento alavés cubren un periodo oscuro en la Historia. Y es que hasta la fecha había que remontarse hasta el siglo IX para constatar el primer signo gráfico de la escritura en euskera. Tal y como relatan diferentes fuentes bibliográficas, que ahora deberán someterse a una nueva revisión si se confirma la cronología de estos nuevos hallazgos, en el siglo IX el euskera ya estaba consolidado en el País Vasco pero como una lengua de carácter familiar sin apenas extensión escrita, a pesar de ser uno de los idiomas con documentación más antigua. De hecho, esa antigüedad se testimonia con las glosas en vasco de San Millán de la Cogolla (La Rioja), datadas en el siglo XI y donde aparecen dos frases en euskera. Pero, también se encuentran huellas de esta lengua en una guía para peregrinos de Santiago de Compostela, del siglo XII y atribuida a Aimeric Picaud, que incluye un pequeño vocabulario en vasco. Con todo, el primer testimonio escrito de una cierta extensión no es anterior al siglo XI; es decir, ocho siglos después de las grafías con temática cristiana encontradas en Álava. En ese texto se recoge la donación del monasterio de Ollazabal (Gipuzkoa) hecha por García Azenáriz y su esposa a San Juan de la Peña. En ese documento se recogen fórmulas latinas, pero los detalles ofrecidos sobre los límites geográficos de un terreno aparecen denominado en euskera. Durante la Edad Media, la lengua era hablada por una población más rural que urbana. Nada que ver, por tanto, con la aparición en Veleia en la época de su mayor esplendor y cuando podían convivir entre sus calles más de 5.000 habitantes. De este modo, en el medievo, ganaría la literatura en latín o, incluso, el llamado romance navarro. Asimismo, hay que esperar hasta el siglo XVI (1545) para constatar la impresión de un libro en vascuence. Se trató de una breve antología de versos titulada Linguae Vasconum Primitiae , de Beñat Etxepare (Bernard Dechepare), un párroco de un pueblo de la Baja Navarra a quien, en ocasiones, se le ha comparado con el Arcipreste de Hita. Sin embargo, Juan de Lizarraga será quien en el siglo XVI, 1.300 años después de Veleia, provea una norma para la escritura de la linguae navarrorum (vasco) con su traducción del Nuevo Testamento (1571). Fuente: Noticias de Álava, 9 de junio de 2006
El material sería ocho siglos más antiguo que el de san Millán El conjunto epigráfico rebate la tesis de que el núcleo original del euskera se encontraba en Navarra Vitoria. La Historia se reescribe en Iruña Veleia. El mundo arqueológico internacional no sale todavía de su asombro por la aparición de jeroglíficos en Álava y las representaciones gráficas de la vida de Jesús en una época donde los cristianos eran perseguidos hasta la muerte y de nuevo el yacimiento vuelve a desenterrar otro hallazgo revolucionario. En la ciudad de Veleia, a escasos diez kilómetros de Vitoria, han aparecido restos de inscripciones en euskera también con temática cristiana. Pero, además, todos los indicios apuntan a que esas nuevas piezas se corresponderían con la cronología de los anteriores descubrimientos; es decir, el siglo III después de Cristo. Una fecha, que de confirmarse en las diversas analíticas a las que aún deben ser sometidos esos materiales, revolucionaría todas las hipótesis históricas sobre la presencia de euskaldunes en Vasconia. Este nuevo conjunto epigráfico, hallado en el mismo enclave en el que aparecieron hace un año representaciones gráficas del Calvario aunque en otra domus más modesta, sería, en principio, ocho siglos más antiguo que las inscripciones halladas en la localidad de San Millán de la Cogolla (La Rioja) y que, hasta la fecha, se consideraba el texto en euskera más remoto en el tiempo. las glosas de san millán A falta de que las analísticas de carbono 14 y del acelerador de partículas avalen los materiales, las inscripciones en euskera del siglo III d.C. de Veleia se convertirían en las más antiguas conocidas hasta la fecha. Y eso significa que dejaría a Álava como la cuna del vascuence. No en vano, el único dato conocido de inscripciones en euskera se remontan al siglo XI y en La Rioja. En esa época medieval, los monjes que vivían en el monasterio de Suso se ocupaban de copiar e iluminar antiguos códices latinos. Para la comprensión de esos códices o, incluso, para hacerlos más cercanos al pueblo llano, varios copistas escribían una serie de anotaciones en lengua romance. Pero en el año 1040, un monje dejó en la glosa 60, folio 72, el legado más importante. Ahí se encontró el primer testimonio de la lengua en castellano y también aparecieron en el mismo documento las primeras palabras, hasta ahora, escritas en euskera. Esas dos primeras frases conocidas en San Millán son "Izioqui dugu" (lo hemos solicitado ardientemente o hemos sido salvados) y "Guec ajutu ez dugu" (no se nos ha dado la ayuda o nosotros no nos arrojamos). Por estas inscripciones, ahora a priori ocho siglos más tardías que las encontradas en Álava, los monasterios de Suso y de Yuso fueron declarados Patrimonio de la Humanidad en 1997. Pero, por si fuera poco, algunos trazos legibles en euskera de Veleia se refieren, según las primeras comprobaciones efectuadas por filólogos, a temática cristiana. De este modo, este nuevo hallazgo reforzaría la hipótesis ya barajada con el descubrimiento del Calvario de Veleia de que existían comunidades cristianas en época mucho más temprana de la que barajaban hasta ahora los historiadores. De hecho, hasta la aparición de este Calvario y de los documentos epigráficos en euskera, se estimaba que el origen del cristianismo en el País Vasco se remontaba al siglo V después de Cristo, con la aparición de la iglesia más antigua en Salinillas de Buradón (Álava). Sin embargo, tanto las piezas en euskera como el Calvario -ambos del siglo III- serían una prueba palpable de que el cristianismo ya tenía empuje en Euskadi mucho antes y, además, en una época donde cualquier símbolo de este estilo conllevaba pena de muerte. ¿euskera en Álava en el s.III? El revisionismo histórico, sin embargo, no sólo llega a la implantación temprana del cristianismo en Euskadi. Este último descubrimiento alimenta otra batería de hipótesis de trabajo sobre los orígenes de los vascos en Euskal Herria. Y es que la aparición de textos escritos 800 años más antiguos de los hallados en San Millán de la Cogolla echan por tierra los parámetros de trabajo de muchos historiadores, que sostenían que los caristios (vascos implantados en Álava) habían sido romanizados y poseían mucho lenguaje de origen latino. Con estos nuevos materiales hallados en Veleia se comprueba que el vascuence se hablaba y escribía en el siglo III después de Cristo en plena Llanada alavesa. Quedan así en suspenso las hipótesis que señalaban a Navarra como la zona donde se había preservado el idioma de forma más pura. Y es el que el núcleo original del euskera se cifraba, hasta ahora, en lo que los romanos denomiban Saltus Vasconum (la zona pirenaica de Navarra). Con todo, los arqueólogos prefieren mantener la prudencia. El descubrimiento es de tal envergadura que prefieren aguardar a todos los análisis de cronología e, incluso, de carácter filológico para certificar por todo lo alto este nuevo hallazgo. Fuentes cercanas a Euskaltzaindia manifestaron cierto recelo con estos nuevos materiales, pese a que han aparecido en una domus hasta ahora intacta y que se ha conservado en perfectas condiciones. Fuente: Garikoitz Montañés / Noticias de Álava, 9 de junio de 2006
EL equipo de arqueólogos dirigido por Eliseo Gil puede presumir de estar en el lugar justo, en el momento adecuado. Habrá quien diga, sin embargo, que este tipo de hallazgos no se logran por casualidad, sino por trabajo, constancia o instinto. Ya desde el siglo XVI hay documentos en los que se hacía referencia a la antigüedad del asentamiento de Iruña Veleia, pero era imposible que los alaveses se hicieran cargo de los tesoros que guardaba esta tierra. Y eso que apenas había que excavar 30 centímetros para toparse con estratos de época romana. La antigua urbe de Veleia se abandonó, por causas desconocidas, en el siglo V d.C. Este acontecimiento eliminó piedras en el camino de los investigadores, ya que la despoblación de la zona permitió que las reliquias quedaran inalteradas. Pero éste no sería el único beneficio de un desastre. El propio Gil reconoce que todo se debe a una afortunada -y única- cadena de casualidades. En 1994, este arqueólogo se hizo cargo del yacimiento y, en su primer proyecto hasta 2001, sacó a la luz la Domus de Pompeia Valentina. Se trata de una casa de 1.000 metros cuadrados, construida en el último cuarto del siglo I d.C. sobre los restos de hogares prerromanos, que se mantuvo habitada hasta 400 años más tarde. Esta vivienda, perteneciente a una familia de clase media-alta, fue parcialmente destruida por un incendio. No se sabe si accidental o provocado, pero el fuego se expandió por el ala norte de la casa. Estas llamas suponen para Veleia algo parecido, salvando las distancias, a la erupción del Vesubio en Pompeya. El hecho es que, de nuevo, la tragedia se alió con la fortuna. Ardió la Domus , pero este incidente derrumbó la cubierta de una habitación en un patio porticado. El desplome del techo sirvió para sellar esta estancia de 57 metros cuadrados, que se identificó como un almacén, ya que es la única de todo el inmueble que no está decorada con pintura en su interior. El azar quiso que ésta no fuera una simple sala más. Era utilizada como paedagogium , donde los retoños de la pudiente familia atendían algo así como a clases particulares. "una cápsula del tiempo" Los arqueólogos se refieren a este cuarto como una "cápsula del tiempo". Sobre un suelo de arcilla apisonada, el equipo se topó con una inusual acumulación de objetos en el centro del habitáculo: cerámica de mesa y cocina, sigillata -cerámica de uso doméstico- hispánica y gálica, pondera, lucernas, fusaiolas... Una basura doméstica de incalculable valor. El quid de la cuestión es que un alto porcentaje de estos utensilios sirvió como tablillas de anotaciones. Estas ostraka -unas pizarras tanto cerámicas como óseas con diversas inscripciones- se han convertido en algo más que un coleccionable a fichas de la historia de la ciudad. En estos 270 objetos, datados en el siglo III d.C., los expertos han descubierto un relato de la época. Por un lado, porque se tratan de los apuntes de los pequeños estudiantes romanos -hay declinaciones del latín, el abecedario, un listado de emperadores, temas de La Eneida , relaciones de autores clásicos y divinidades- y también de sus travesuras. Como los garabatos que se hacen al tomar apuntes, los veleienses también habrían amenizado las clases con retratos, caricaturas, representaciones de la vida doméstica y paisajes. Estos apuntes reflejan los conocimientos, anhelos, inquietudes, sentimientos y creencias de los ancestros alaveses. Un testimonio en el que la suerte y la travesura, la ciencia y el desastre, se han aliado para revivir la Historia 1.700 años después. Fuente: Noticias de Álava, 9 de junio de 2006
Admite que "Iruña Veleia jamás podrá competir" con excavaciones como las del sur peninsular Vitoria. El panorama arqueológico hallado en Iruña Veleia todavía hace temblar a sus descubridores. "Existen muy pocos testimonios de este tipo conservados en el mundo", apuntó ayer el director del yacimiento, Eliseo Gil. Esta circunstancia permite al conjunto epigráfico desenterrado "codearse" con los que descansan en excavaciones tan populares como las de Pompeya, Roma o Vindolanda. "Estamos en la primera Liga", se felicitó el responsable alavés. Eso sí, sólo dentro de la categoría de graffiti. Gil matizó que ni los últimos hallazgos ni los que les sucederán van a convertir a Iruña Veleia en uno de los yacimientos de mayor envergadura del planeta. "Nunca competirá, por ejemplo, con las ciudades del sur peninsular", advirtió a quienes ya visionaban este lugar alavés en los libros de historia. También Juan Santos Yanguas, catedrático de Historia Antigua de la UPV, llamó a la prudencia ante la expectación generada. El experto resumió las piezas como "inscripciones grabadas sobre material deleznable". "Eso no quiere decir que el conjunto no sea importante, pero no es monumental", añadió. En cualquier caso, todos los especialistas se reafirman en la trascendentalidad del conjunto. Según apuntó el director de la excavación, los trabajadores quedaron "conmovidos" por la fuerza gráfica y estética de los objetos encontrados. "Gracias a estos testimonios podemos conocer la expresión de los conocimientos, anhelos, inquietudes y creencias de nuestros antepasados hace 1.700 años". Gil está convencido de que hasta los ciudadanos más sosegados se rendirán a la emotividad de los hallazgos. Claro que quienes deseen experimentar las mismas sensaciones que los arqueólogos deberán esperar. Las piezas se encuentran en el Museo de Arqueología, pero deben someterse a un proceso protocolario antes de ver la luz. "Trataremos de agilizarlo lo máximo posible", prometió el director. >j.s. Fuente: Noticias de Álava, 9 de junio de 2006
Vitoria. En Veleia se estudiaba hace más de 1.700 años la historia de Egipto. Todavía más. Entre Trespuentes y Víllodas existía un aula magistral donde los alumnos se iniciaban en la escritura de jeroglíficos. El hallazgo de los arqueólogos alaveses ha dejado perplejos a gran parte de los estudiosos de papiros y un lenguaje de signos tan díficil. Porque nadie se esperaba que en un lugar remoto del Imperio Romano, en Álava, se instalara un hombre culto, de procedencia oriental, que impartía enseñanzas sobre la cultura de los faraones. ¿Cuántas son las piezas que ha visto y cuál es su importancia? No he visto todas pero, de las que he contemplado, más de una decena se relacionaban con el tema egipcio. De éstas, además, había de dos tipos. De un lado, hay piezas epigráficas donde se observan jeroglíficos y otras están escritas en latín pero hacen referencia a Egipto. Su gran importancia reside en el lugar donde se han hallado y, por supuesto, en la cronología de las propias piezas, que datan del [siglo] tercero después de Cristo. ¿Puede ser más concreta? Aparecen nombres egipcios, nombres de dioses y otras piezas con signos de jeroglíficos. ¿Qué explicación daría para la aparición de estos jeroglíficos a tantos kilómetros de distancia del Nilo? No hay precedentes de algo similar. Hablamos de una época en la que Egipto ya estaba romanizado y que del propio idioma egipcio quedaba muy poco. Lo más probable es que alguna persona, relacionada con la religión porque era en los templos donde aún se mantenía esa lengua, llegó a Álava por causas que se desconocen. ¿Cualquier egipcio era capaz de escribir jeroglíficos? No, no. En Egipto había muy poca gente capaz de hacerlo y menos en esta época , el siglo III. Algunas piezas hacen referencia a algún faraón de la dinastía XX, a Ramsés, y eso aparece en latín. Es como si alguien estuviera enseñando Historia de Egipto en latín. Eso significa que había una persona que dominaba la historia egipcia y que, además, sabía escribir jeroglíficos. Tenía que ser una persona con un status alto y de mucha cultura. Siempre se refiere a un profesor... Las piezas de los jeroglíficos parecen escritas por manos diferentes, algunas de ellas más diestras que otras en el trazo. Por tanto, es como si se estuviera enseñando a dibujar jeroglíficos a algún alumno. Hay signos sueltos, muy bien dibujados, como si se practicara en el trazo. Pero también enseña historia egipcia en latín porque aparecen escritos en los que se indica que Ramsés era hijo de Seti o que se cita, por ejemplo, a Nefertiti. Como egiptóloga, ¿ha visto algo parecido? No. He de decir que no he visto un jeroglífico tan tardío, en el siglo III. Desde luego, hay numerosos grafitos sobre diferentes soportes de este estilo, pero siempre en épocas muy anteriores, del milenio anterior al nacimiento de Cristo, casi siempre anteriores a la llegada de Alejandro Magno a Egipto que se produjo poco después del 300 antes de Cristo. Una fuente muy importante de ostrakas está en Deir-el-Medina (Tebas, Egipto), la aldea de los artesanos que construían las tumbas reales de las dinastías XVIII, XIX y XX. Fuente: Begoña Apellániz / Noticias de Álava, 9 de junio de 2006
Nanclares. El templo paleocristiano de Salinillas de Buradón, del siglo V d.C., era el testigo más antiguo del cristianismo alavés. Los estudiosos de esta evangelización se debatían hasta el momento entre dos teorías: la posibilidad de que los fieles de Jesucristo se arraigaran de forma muy temprana en Euskadi o la contraria, que su bautismo no hubiera llegado antes del medievo. Iruña Veleia ha dado nuevos argumentos en favor de la primera hipótesis, al descubrir un antiquísimo dibujo del Calvario del Señor. ¿Qué refleja el dibujo? Nos encontramos ante una representación del monte Calvario en la que se aprecian las tres cruces, con Cristo rodeado por los dos ladrones y, a sus pies, se ve a la Virgen y San Juan. No la hay una imagen tan antigua y expresiva de la crucifixión ni en las catacumbas de Roma. ¿Qué supone este hallazgo en el estudio del cristianismo en la CAPV? Se trata de algo impresionante. Las sensaciones que ha provocado, tanto en el equipo del yacimiento como en los expertos consultados, son espectaculares. Impagables. Habla de este dibujo como si fuera mucho más que un tesoro... Porque estamos hablando de un dibujo del Calvario que se realizó en el siglo III d.C, unos 200 años después de la muerte de Cristo. Es lo más cercano a los hechos narrados que ponemos tener. Fuente: G. Montañés / Noticias de Álava, 9 de junio de 2006
Los habitantes de la antigua Veleia utilizaban múltiples superficies para expresar sus escenas cotidianas Un profesor egipcio dando clases a menos de 750 metros de las actuales Víllodas y Trespuentes. La presencia de este exótico maestro llamaría la atención de los alaveses incluso en nuestros días, pero esta curiosidad cobra relevancia si se precisa que este docente africano llegó al territorio en el siglo III d.C. Una de las hipótesis apuntadas por los arqueólogos de Iruña Veleia riza más el rizo de los hallazgos en la Domus de Pompeia Valentina. Entre los objetos a los que se ha quitado el polvo de cientos de años se encuentran inscripciones tan propias de otra cultura que parecen dejar poco margen para la discusión: jeroglíficos. La Domus de Pompeia Valentina es toda una caja de sorpresas. El yacimiento alavés ha encontrado prácticamente la aguja del pajar y, además, ese elemento de costura es único en su especie. Porque, si ya constituye un golpe de suerte la caída de una cubierta en un tercio de la casa -y que por tanto protegiera las piezas del paso del tiempo- , la fortuna se multiplica una vez analizadas las inscripciones de los grafitos allí conservados. Clases a domicilio Entre los restos de ánforas, armaduras metálicas de diferentes cajones y de apuntes culturales encontrados en esa habitación-almacén, utilizada como paedagogium para preparar a los niños de la casa, los arqueólogos ven algo singular. Los alumnos recibían conocimientos en latín de la Historia Antigua, escritura, cultura y creencias egipcias -con referencias a Ramsés y Nefertiti-, incluida una muestra de textos jeroglíficos, una escritura que sólo podía dominar alguien de elevada formación. Como un sacerdote. En aquella época, era habitual que los municipios romanos contrataran a un preceptor que, a cargo de estas administraciones locales, diera clases a los niños en la calle, como por ejemplo en los pórticos del foro. Sin embargo, en el caso de la Domus de Pompeia Valentina, y dada la desahogada posición de sus habitantes, la familia contaba con un profesor particular o un esclavo que impartía las lecciones a domicilio. La hipótesis de trabajo manejada en el yacimiento alavés es que este docente tenía un origen exótico, dado que en los conocimientos que imparte hay referencias a una ciudad concreta del curso medio del Nilo: Hermopolis. Esta metrópoli, de cierta trascendencia en la antigüedad, recibió una importante influencia helénica tras el paso de Alejandro Magno. Después, desde que los romanos impusieran su dominio en el Mediterráneo a partir del siglo II a.C., no resulta ni mucho menos extraño que un nativo de esta zona africana recibiera una educación grecolatina, ya que era la formación más elitista. ¿Un egipcio cristiano? Pero la investigación todavía más allá. Entre los 270 objetos encontrados se advierten dibujos y documentos que hacen referencia a la formación cristiana de los habitantes de Pompeia Valentina. En aquella época de persecución religiosa, las enseñanzas de Jesús de Nazareth se expandieron con fuerza en el Imperio Romano, y las primeras en convertirse fueron las familias de clase más elevada. Éstas se iniciaban en el cristianismo en sus propias casas, en un fenómeno conocido como la Domus Eclesia , la casa iglesia. Todos los habitantes eran adoctrinados en su hogar. Los arqueólogos, de nuevo como suposición y con las debidas reservas, apuntan que el maestro egipcio -cabe destacar que en Hermopolis se elevó una basílica cristiana en el siglo V- podría haber dirigido estas lecciones. Quizá estamos ante una nueva prueba de que el cristianismo arraigado en el Estado provino de África. Estas hipótesis hablan, por tanto, de un profesor entre dos aguas: la enseñanza grecolatina y la sensibilidad cristiana, el curso del Nilo y el asentamiento en el Zadorra. Vitoria. Una declaración de amor eterno puede firmarse incluso en la mandíbula de un cerdo. Así, al menos, lo mostraron ayer los responsables de Iruña Veleia, que entre los cientos de piezas epigráficas halladas en los últimos meses en el yacimiento alavés descubrieron las múltiples superficies que los residentes de la Domus de Pompeia Valentina empleaban para desarrollar su escritura, tanto en latín como a través de los jeroglíficos en los que fueron iniciados gracias al instructor egipcio que, según piensan los arqueólogos, se encargaba de la educación de los más pequeños de la casa. Al margen de este mensaje en el maxilar de un porcino, los ciudadanos romanos del siglo III, al menos los de Veleia, utilizaban cualquier pequeña porción de piedra, cerámica o huesos para desarrollar su creatividad, tanto a través de frases latinas como con dibujos, esquemáticos pero muy expresivos, sobre las costumbres de los habitantes de la urbe o sobre la composición de una típica familia romana. Una de las piezas más curiosas de cuantas ayer pudieron verse en la presentación que realizaron los responsables del yacimiento era un pequeño trozo de cerámica en el que alguno de los pequeños había aprovechado las clases del instructor de origen egipcio para dibujar el árbol genealógico de su familia. A pesar de ser dibujos extremadamente sencillos, se distinguen los cinco hijos, el padre y una madre que, según parece, se encontraba esperando otro vástago. Al pie de cada uno de los dibujos, además, están tallados los nombres de las personas a las que corresponde la representación. Actividad militar, labores de siega y arado en el campo o simples juegos de niños son algunos otros de los elementos que estos ciudadanos reflejaban con una simbolista grafía en pequeños pedazos de cerámica, de vajilla e incluso en costillas de animales. >d.p.p. Escenas halladas Gran parte de las piezas halladas durante el pasado año en Iruña Veleia representan diversas escenas cotidianas de la vida hogareña de los residentes en la ’Domus’ de Pompeia Valentina, edificio de unos 1.000 metros cuadrados que albergaba a una familia pudiente de la sociedad de esta ciudad romana, que superó los 5.000 habitantes durante el siglo III después de Cristo. Religión. Una de las piezas más representativas del conjunto epigráfico es un Calvario en el que se ve representada la muerte de Jesucristo. Esta pieza, la más antigua de las que contienen a Cristo en la cruz de cuantas se han hallado hasta la fecha en el mundo, muestra a Jesús crucificado junto a los dos ladrones, cuyas cruces y figuras tienen la mitad del tamaño, con dos personajes a los pies de la cruz central. Asimismo, en una vereda que asciende hacia al monte Gólgota se ve a otros dos personajes, uno en pie y otro postrado en el suelo, que podrían representar la Pasión, la travesía hasta la muerte de Cristo. Enseñanza. Han aparecido además una especie de exámenes para los niños en los que se incluyen abecedarios y enumeraciones. Fuente: Noticias de Álava, 9 de junio de 2006 --------------------------------------- Las palabras en euskera halladas en el poblado romano de Álava son las más antiguas que se conocen Las inscripciones del poblado de Iruña fueron escritas en los siglos III ó IV, 600 años antes que las anotaciones del códice de San Millán de la Cogolla Los arqueólogos del poblado romano de Iruña-Veleia, en Álava, no ganan para emociones. Porque emoción es lo que debieron sentir cuando, al limpiar cuidadosamente un resto de cerámica, se encontraron con una inscripción no latina. Después de leerla y reeleerla pensaron que podía ser euskera. Expertos en epigafría y filología han dicho que sí, que en la arcilla sigillata están grabadas dos palabras: ’Urdin izar’ (’Estrella azul’). Si las investigaciones en curso verifican su autenticidad y confirman, como se sospecha, que fueron escritas hacia los siglos III- IV después de Cristo, ’Urdin izan’ serán las dos primeras palabras comunes de la lengua vasca que hasta ahora se conocen. La trascendencia del hallazgo mantiene en vilo a la comunidad científica. No es para menos. Supone adelantar en unos seis siglos la fecha de los primeros vocablos comunes del euskera. Hasta ayer se pensaba que los términos vascuences más antiguos se correspondían con las escuetas anotaciones de las Glosas del monasterio de San Millán de La Cogolla (La Rioja), que unos autores fechan en el siglo X y otros, en principios del XI. Etapa arcaica Establecer el origen del euskera no es fácil. De hecho, los expertos no han logrado hasta ahora ponerse de acuerdo. La teoría más extendida en los últimos tiempos fija los primeros testimonios escritos entre los siglos I y III d. C. La particularidad de este euskera arcaico, que es como se denomina, es que aparece exclusivamente en nombres propios de personas o de dioses citados en inscripciones latinas sobre piedras, por lo general lápidas de enterramientos. La mayor colección de estas estelas funerarias se encuentra en Aquitania. De esta misma época podrían ser también una pequeña serie de nombres propios en vascuence encontrados en lápidas de Álava, Guipúzcoa y Navarra. Los investigadores sostienen que, hacia los siglos IV y V, gentes de Aquitania emigraron hacia tierras del Sur, extendiendo así su lengua. La secuencia temporal no continúa al no encontrarse testimonio alguno hasta el siglo X, en el monasterio riojano que atesora también las primeras palabras del castellano. Esta confusa cronología del idioma vasco incrementa la importancia de las inscripciones encontradas en el yacimiento situado cerca de Nanclares de la Oca, en el que también ha aparecido la primera representación del calvario de Jesús, fechada en el III d. C. Este primer conjunto de sencillos dibujos, que arroja luz sobre los albores del cristianismo en el País Vasco, se completa con una segunda colección de epigrafías lingüísticas. La expresión ’Urdin izar’ no es única. Los arqueólogos han encontrado más vocablos. Entre ellos, destacan dos palabras que pueden ser el primer fragmento de la oración del Padrenuestro. Se trata de la secuencia ’Geure ata’ que, según estudiosos consultados por EL CORREO, «casa bien con las posiciones de lingüistas que defienden su evolución posterior a ’gure aita’» (’nuestro padre’). Otros vocablos Además, la cerámica enterrada durante muchos siglos tiene grabadas palabras como ’edan’, ’jan’ y ’jainkoa’ (’beber’, ’comer’ y ’señor’). A todos estos vocablos se añaden algunas pequeñas frases no dadas a conocer hasta que no se pongan en relación unas con otras. El equipo investigador del yacimiento, situado a sólo diez kilómetros de Vitoria, se muestra muy cauteloso respecto a las fechas definitivas de los hallazgos que remiten al primitivo vascuence. «Creemos, como hipótesis de trabajo, que se corresponden a época tardorromana», se limitó a decir mediante un comunicado. La misma prudencia mantiene la comunidad científica. Especialistas en Lingüística e Historia de la Lengua Vasca eludieron ayer emitir siquiera una primera valoración respecto al conjunto epigráfico de Iruña-Veleia hasta que no avancen los estudios ya en curso. La investigación ha sido encargada a dos estudiosos de primera fila: el director de Investigación de Euskaltzaindia y catedrático de Filología Vasca de la UPV, Henrike Knörr, y su colega Joaquín Gorrotxategi, autor de numerosos trabajos sobre el euskera primitivo. Tienen por delante una ardua tarea, porque en Iruña-Veleia queda por excavar el 99% del yacimiento, con lo que esta primera ’estrella azul’ puede ser sólo la estela que arroje nueva luz sobre una lengua milenaria. Fuente: M. J. CARRERO. Vitoria / El Correo Digital, 10 de junio de 2006
Se han descubierto dos calvarios más y varias cerámicas con otras imágenes de Jesús. El amplio conjunto epigráfico del yacimiento alavés ha deslumbrado a los especialistas enviados por la Santa Sede. La Santa Sede envió hace semanas varios emisarios al propio yacimiento para comprobar in situ el material descubierto. Pero no se limitaron a contemplar sólo las piezas que se dieron a conocer públicamente el pasado jueves -el Calvario con la crucifixión de Cristo, los dioses paganos asaeteados, los dibujos de la vida cotidiana o los jeroglíficos y alusiones en latín a la historia egipcia- sino que también revisaron las inscripciones en euskera e, incluso, otras ostrakas con escenas referentes a la vida de Jesús y hasta dibujos sencillos que aluden a personajes del Antiguo Testamento. Fuentes cercanas a la Nunciatura Apostólica de la Santa Sede en Madrid apuntan que el material es "numeroso" y que se han descubierto escenas referidas a la vida de Jesús como puede ser su crucifixión. De hecho, según han podido comprobar los emisarios y expertos del Vaticano no existe un único Calvario de Veleia. Entre los materiales existen otros dos dibujos sencillos, como mínimo, de la crucifixión de Cristo, que estarían datados en la misma época, el siglo III d.C. Pero, además, no sólo hay reflejadas en los trozos de cerámica representaciones gráficas de la imagen de Cristo, las más antiguas del mundo. Asimismo, existirían también otros materiales con dibujos o figuras de trazo sencillo, casi esquemático que, a tenor de los esbozos, se referirían de forma nítida y contundente a personajes y escenas que aparecen relatadas en el Antiguo Testamento. La multitud de pasajes reflejados en esos materiales cerámicos hallados en Veleia despertaron, de inmediato, el interés de la jerarquía más elevada del Vaticano. No sólo quedaron impresionados por la cronología de las piezas que sitúan a los materiales como los más antiguos del mundo sino porque se trazaron en una época donde los cristianos sufrían las persecuciones. Pero, además, las diversas ostrakas con epigrafías sencillas reflejan que en aquel siglo III, en Álava, había comunidades cristianas devotas de Jesús y, también, que dibujaban pasajes del Antiguo Testamento en los que se relatan la venida del Mesías, la primera versión de la Creación del mundo en el Génesis o la importancia de los profetas de aquella época. La cantidad e importancia de todos esos elementos hicieron que, desde el principio, el Vaticano expusiera su interés por comprobar la validez y características de sus piezas. Incluso, antes de lanzar sus propias conclusiones, ya han insinuado de forma extra oficial que estos materiales serían dignos de ser expuestos en una vitrina de las numerosas salas de los museos con que cuenta el Vaticano. No en vano, tal y como recalcó el director de la excavación, Eliseo Gil, los materiales de este conjunto epigráfico ni siquiera se encuentran en las catacumbas de Roma, lugares donde se reunían los cristianos cuando sufrían la persecución del Imperio Romano. De hecho, las imágenes y los iconos que se conocen en el arte paleocristiano son bastante posteriores y se recuperaron de excavaciones reconocidas a primer nivel. Pero, sobre todo, las figuras de Cristo o de relatos del Antiguo Testamento son muy posteriores a las que han aparecido en Álava. Eso sí, cuando ya el Imperio Romano hace oficial la religión cristiana, las representaciones iconográficas de la vida y muerte de Jesucristo proliferaron por todo el mundo y la propia Iglesia Católica encargó importantes piezas y tallas a los mejores pintores o escultores. Fuente: Elena Arteagoitia. Vitoria / El Correo Digital, 11 de junio de 2006
Desde el siglo XVI se apunta su riqueza arqueológica. Sólo desde 2001 los trabajos de campo son durante todo el año. Todos conocían en Álava la riqueza del yacimiento alavés. Muchos, incluso, habían intentado desenterrar el tesoro oculto en sus entrañas desde hace siglos. Sin embargo, han pasado 500 años desde que se mencionó por primera vez la riqueza arqueólogica de la zona para que los libros de Historia, quizá, completen algunas de sus páginas aún con interrogantes. La larga trayectoria del yacimiento alavés se inició en el siglo XVI, cuando en un manuscrito de Diego de Salvatierra, Gobierno y República de Vitoria , se cita a la aparición en el espolón de Arkiz de restos arqueólogicos. La Comisión de Monumentos de Álava, dentro de las posibilidades de un territorio modesto, inicia algunas excavaciones en 1866. Florencio Janer encuentra entonces restos de pavimento de mosaico que, sin embargo, desaparecieron en un incendio posterior en la Casa Palacio, lugar de custodia de aquellos materiales. A comienzos del siguiente siglo, se inició una nueva excavación relativamente extensa. Esos trabajos fueron dirigidos por el presbítero Jaime de Verástegui, tío abuelo del actual diputado foral de Cultura de la Diputación alavesa. Sin embargo, la falta de continuidad llevó a Iruña Veleia a un nuevo paréntesis en la obtención de hallazgos. Hasta mediados del siglo pasado, bajo la dirección de Gratiniano Nieto, no se volvería a retomar el interés por desenterrar los preciados tesoros de Veleia. En aquellos instantes, incluso se contó con la colaboración del Regimiento de Flandes de la época, que realizó labores de limpieza de escombros. Los trabajos de Nieto se publicarían en 1958 y en sus textos se acuña la expresión deoppidum . En este caso, su principal foco de atención se centró en la muralla que rodeaba a buena parte de la ciudad romana. En 1975, Juan Carlos Elorza aprovechó la celebración de un congreso internacional de arqueología para retomar los trabajos en la excepcional muralla, de 1,5 kilómetros de perímetro. En esos instantes, la Diputación alavesa también continúa con su filosofía de hacerse con terrenos adyacentes para reservarlos a fines arqueológicos. El equipo de Eliseo Gil comienza sus labores sobre el yacimiento, de forma esporádica alrededor de 1994. Sin muchos recursos se recupera el pavimento del mosaico, se localiza un conjunto mural y se trabaja sobre las zonas inspeccionadas antes. Más tarde, ya con EuskoTren, se producen los hallazgos de relevancia. Fuente: B. Apellániz. Vitoria / El Correo Digital, 10 de junio de 2006
Yacimiento Arqueológico de Iruña Veleia HORARIOS VISITAS GUIADAS TARIFAS VISITAS GUIADAS Individual 3€ / Grupos 2€ / Visita combinada con jardin Santa Catalina 4€ Acceso al yacimiento (Sin visita guiada) gratis Características del enclave: - Yacimiento arqueológico que abarca más de 1500 años de Historia continuada, desde el 1er milenio a. C. hasta el siglo V d.C. - Amplia extensión de zona arqueológica, con 80 Ha. de restos potenciales y de los que 11 Ha. corresponden a la ciudad tardorromana. - Abundantes restos arqueológicos con representación de las culturas protohistóricas (Edad del Bronce, Edad del Hierro) y época romana (Altoimperio, Bajoimperio y Tardoantigüedad). - Ciudad tardorromana amurallada de la que se conserva visible la mayor parte de la muralla y la puerta sur de acceso al recinto fortificado. - Zonas excavadas en el interior de la ciudad visitables. - Proyecto continuo de investigación y excavación arqueológica. http://www.gipuzkoakultura.net/bertan/ingles/index02.htm IRUÑA-VELEIA El yacimiento de Iruña/Veleia está situado en una posición centrada en la Llanada alavesa. Ocupaba unas 100 Ha., delimitadas por un meandro del río Zadorra que era salvado por dos puentes -los de Trespuentes y Víllodas-, uno en cada extremo del espolón. La parte del yacimiento visitable es el oppidum o recinto amurallado tardorromano. Iruña en sus inicios. Las Edades del Bronce y del Hierro Iruña fue ante todo un gran poblado indígena que ocupaba desde el espolón de Arkiz hasta la base de la colina de Iruña. Sus orígenes se remontan al siglo VIII antes de Cristo, en el final de la Edad del Bronce y continúa habitado en la IIª Edad del Hierro (en el siglo IV a. C.). Sus viviendas, rectangulares y circulares, se parecerían a las excavadas en el cercano poblado de Atxa (Vitoria-Gasteiz). Se trataba de cabañas asentadas en la roca natural del terreno, con paredes de adobe, tapial y ramajes y techumbres vegetales. En la primera mitad del siglo I d.C. -época tardoaugustea o julio-claudia- las cabañas del poblado son sustituidas por las primeras casas hechas "a la romana". Las habitaciones de estas viviendas urbanas o domus rodeaban un patio central dotado de opus caementitium u hormigón romano. El final de ese siglo -época flavia- constituye para la ciudad de Iruña/Veleia su momento de mayor esplendor. Algunas de las domus se rehacen completamente, edificándose con mayor porte. Espacios y edificios públicos completaban este espacio típicamente urbano. Conocemos mejor la ciudad de fines del siglo III y mediados del IV d.C. -época tardoantigua- La recesión económica del momento hizo que paulatinamente se abandonaran edificios antes ocupados. Es en estos años cuando se emprende la ultima gran obra pública en Veleta, la construcción de la muralla que delimita una ciudad de algo más de 11 Ha. Veleia, al igual que otros privilegiados núcleos urbanos de la vía entre Asturica Augusta (Astorga) y Burdigala (Burdeos) se amuralla. La irrupción de los bárbaros en la península a principios del siglo V d.C. no supuso un corte total en la historia de Veleia. Los últimos datos arqueológicos sobre la ciudad corresponden a enterramientos de finales del siglo V d.C. ocupando espacios de habitación ya abandonados. Iruña en la Edad Media No poseemos muchos datos de lo ocurrido en Iruña entre el final del imperio romano y la Baja Edad Media. Sí sabemos que a mediados del siglo XIV, estaba instalado en Iruña un Priorato de la Orden de San Juan cuyos edificios podían verse a principios del siglo pasado. Veleia en las fuentes clásicas Citan a Veleia por escrito Plinio el Viejo, muerto en la erupción del Vesubio el año 79 a.C.; Claudio Ptolomeo, geógrafo del siglo II d.C. que la menciona como ciudad de los Caristios y dos itinerarios tardorromanos, el llamado "De Antonino" y el "Anónimo de Ravena", la ubican en la ruta Astorga-Burdeos. La última referencia corresponde a la "Notitia Dignitatum", un documento de fines del siglo IV-comienzo del V d.C. que señala el acantonamiento de una pequeña unidad militar, la Cohorte Prima Gallica, en Veleia. Una visita al yacimiento A Iruña/Veleia, situado a 11 Km. al oeste de Vitoria-Gasteiz, entre las localidades de Trespuentes y Víllodas, se puede llegar desde la N-I, en dirección Madrid, tomando la desviación a Mendoza (A-3302) y accediendo desde Víllodas o desde Vitoria-Gasteiz, a través de la misma A-3302 hacia Asteguieta desde donde se accede por Trespuentes o, más adelante, por Víllodas. Desde Víllodas, dejando a la izquierda su puente, se llega por la calle de Iruña hasta la puerta Sur de entrada a la ciudad tardorromana. Torres de entrada, de planta semicircular, y un rastrillo del que se conservan las ranuras protegían la puerta. El tramo Sur de la muralla que circunda 1,5 Km.. el oppidum y que tiene una anchura entre 4 y 5,4 m. y una altura conservada de 8,5 m., se construyó con un forro de grandes sillares de arenisca, aprovechados de edificios en desuso. El resto del encintado y toda la cara interna recibieron un forro menos costoso, de mampostería de lajas de cayuela, levantándose las torres con planta cuadrada. El interior se rellenó con hormigón ciclópeo. G. Nieto, en los años 50, despejó los casi 500 m. lineales de muralla que hoy están a la vista. Por el oeste se bajaría al río por una pequeña poterna abierta en la muralla. Ésta muestra en alguno de sus tramos tambores de columna reaprovechados como material de construcción. Ya en el interior del recinto son bastantes los puntos visitables, abiertos tras las sucesivas excavaciones de J. Verástegui, G. Nieto, J.C. Elorza y E. Gil. Puede seguirse desde la entrada la calle principal de la ciudad, el cardo, convertida en camino de sentido Norte-Sur. Un pequeño edificio a la derecha del camino alberga una breve muestra sobre el yacimiento. A la derecha, siguiendo hacia el Este, observamos dos cubiertas metálicas destinadas a proteger sendos pavimentos de mosaico que corresponden a los patios de dos domus o viviendas urbanas, excavados inicialmente por G. Nieto. Detallamos una de ellas, la llamada Domus del Mosaico A, en proceso de excavación por E. Gil y destinada a ser musealizada. Así podremos conocer su planta y cómo estaba distribuida. En su fachada sur había una serie de tahernae o tiendas abiertas a una calle. También se conserva la entrada principal a la casa. Las fachadas estaban decoradas con coloridas pinturas murales y molduras de estuco. Frente al patio discurre un canal en el que desaguaba el sobrante de agua de la cisterna, de cubierta abovedada y revestida de mortero hidráulico con capacidad superior a los 50.000 litros. El patio de luces o impluvium, sobre la cisterna subterránea, estaba pavimentado con un mosaico bícromo -de tessellae blancas y negras- que dibujaba círculos secantes. En torno a él se disponían las habitaciones o cubicula, mientras un gran vestíbulo y la habitación principal se situaban al norte de la vivienda. Esta casa se construyó a finales del siglo I d.C. sobre otra anterior de mediados de ese siglo a la que corresponde la pequeña cisterna del patio. La primera vivienda romana se levantó a su vez sobre los restos de cabañas indígenas prerromanas. La casa romana definitiva siguió en uso hasta mediado el siglo V d.C., momento en el que habilitó como basurero el interior de una de las tabernas del conjunto. En el exterior del recinto murado son visitables los dos puentes citados, de Trespuentes y Víllodas. Materiales arqueológicos Son muy abundantes y representan un privilegiado archivo histórico de casi 15 siglos de poblamiento continuado en este lugar. Son evidencias claves para comprender el mundo indígena prerromano y la particular vertiente urbana del proceso romanizador. De esta última contamos con una variada representación del ajuar personal y del utillaje que nos informa sobre la vida cotidiana y las actividades profesionales de los habitantes de Iruña/Veleia en época romana, así como restos arquitectónicos y escultóricos de sus viviendas y edificios públicos e, incluso, alguna de las lápidas con las que honraron a sus difuntos. Una cumplida selección de todo ello puede contemplarse en las Salas de Romanización de la exposición permanente del Museo de Arqueología de Álava, en Vitoria-Gasteiz, complemento inexcusable de esta visita. Fuente y Fotos: Vitoria Today.com -------------------------------------- "No me extraña que aparezcan inscripciones en euskera en Veleia; los romanos siempre respetaron la cultura ajena" ¿Le sorprendieron los hallazgos en Iruña Veleia o creía probable que ese yacimiento, con el tiempo, diera frutos tan espectaculares? He quedado muy, muy sorprendido. Todos los que estamos en el mundo arqueológico quedamos impresionados y emocionados por lo que se ha revelado en esas excavaciones. Ha sido algo tan inusitado... Pero siempre se ha dicho que tenía un gran potencial. Cuando uno se pone a excavar siempre espera que va a hallar sigilatas [restos de cerámicas] o algún detalle mayor. Pero creo que esto no se esperaba. Siempre se pone la máxima ilusión y se esperaba encontrar la mayor sorpresa del mundo porque todo lo que está debajo de la tierra es sorprendente. Pero una cosa es la ilusión y soñar con ese descubrimiento y otra dar con él. Jeroglíficos, escenas de la vida de Jesús en el origen del cristianismo, frases en euskera ocho siglos más antiguas que las de San Millán, escenas del Antiguo Testamento... ¿Qué le ha sorprendido más? Todo. Aunque los que llevamos en esto mucho tiempo siempre hemos estado preocupados por encontrar los artefactos que fabricaba el hombre, lo que en realidad buscamos es resolver incógnitas sobre el hombre que está detrás de esos artefactos. Por eso, con Iruña Veleia es para estar muy encantados. No dice tanto hoy en día encontrar una serie de vasijas como dar con una piecita elaborada por un señor [egipcio] que estaba enseñando a otro y que, encima, hay un dibujo maravilloso, infantil e ingenuo. Eso me parece sensacional. Llegó a la arqueología a partir del mundo del arte. ¿Por qué le conmueven tanto unos trazos tan sencillos, ingenuos o infantiles? Desde el punto de vista del arte estas piezas son algo fuera de serie. Nos ofrecen una serie de vías a investigar extraordinarias y pueden aportar una información magnífica. Poco importa que no sean unos iconos de un artista de pinacoteca. ¿Y qué le han parecido las inscripciones en euskera de, según todas las sospechas, el siglo III d.C.? Pues, quizá, no me extraña tanto. El euskera estaba ahí, latente. Creo que muy pocos dudábamos ya de eso. Lo que ocurre es que igual en esa época ni se representaba ni se escribía porque eso lo hacían las clases pudientes, los romanos. Tiene una gran trascendencia, desde luego, pero no es de extrañar porque sabemos que los romanos se preocupaban en no destrozar la cultura que entonces existía entre la gente del pueblo indígena. Sepulturas colectivas en Laguardia, dólmenes o jeroglíficos y euskera del siglo III en Veleia. ¿Considera Álava como un territorio afortunado en cuanto a descubrimientos arqueológicos? Tienen casos especiales y de importancia. Quizá San Juan Portam Latinam sea un caso igual al de Iruña Veleia por cuanto un día, una excavadora ensanchando el camino arrastra con la pala un montón de huesos. Se investiga y llegan las sorpresas de huesos con puntas de flecha de sílex clavadas. Al final encontramos doce casos más así. ¿Era previsible? No, pero de la meticulosidad en el trabajo planteado, de la eficacia de los investigadores que están haciendo el trabajo y de su seriedad depende que salgan esos hallazgos. ¿En qué medida interviene la fortuna? Casi todo es casual. Pero también requiere luego una investigación, un estudio, una seriedad en el trabajo. "Si el Vaticano quiere estas piezas deberá negociar su salida con el Gobierno Vasco" Tengo una magnífica relación con él y destacaría que es muy meticuloso trabajando. Pero también de los que saben parar cuando es necesario. Si algo me da una inmensa alegría es la compensación que el trabajo de estos señores ha tenido y la recompensa de esos hallazgos por el trabajo bien hecho. Eliseo Gil ha explicado que su acercamiento al campo de trabajo es como si se acercara a una escena de un crimen. Desde siempre las excavaciones de época romana se hacían con excavadora, aunque luego había cosas que se cribaban. Pero los objetos de basurero prácticamente se despreciaban. Sin embargo, Eliseo se ha comprometido a hacer una excavación con el mayor rigor científico y se hace por lechos, como se excava en las cuevas. Eso es de una gran trascendencia para el mundo arqueológico. ¿Cree que ese método será a partir de ahora una praxis habitual? Tendrá trascendencia, seguro. Recuerdo que en el yacimiento de La Hoya tardamos algún tiempo en darnos cuenta de que había niños enterrados en las casas del asentamiento. Había unos huesos que parecían de pollo y luego nos dimos cuenta de que había un enterramiento infantil. A partir de entonces buscabas ese aspecto y vigilabas la presencia de esos restos. Es una forma de aprender y de mejorar la práctica arqueológica. En muchos lugares, a partir de ahora, no se despreciará esa basura, restos de cerámicas pequeñísimos que no revelan lo que contienen hasta que se lavan y procesan. Dicen que hay yacimiento para explorar durante décadas. ¿Pero cuánta bibliografía a nivel científico puede generar a partir de ahora Veleia? Ufff... A nivel científico esto puede crear rios de tinta. No se termina aquí. Y es probable que empiecen a aparecer en otros lugares, en otros yacimientos de por ahí, piezas semejantes a las que se han dado aquí. El Vaticano ya se ha interesado por estos materiales. ¿Cree que alguna parte de estas piezas pueden acabar en algún museo romano? Será muy difícil. Estos materiales se depositan en el Museo de Arqueología, aunque el Gobierno Vasco tiene control sobre ellos en caso de que salgan para futuras exposiciones en otros lugares. Si el Vaticano los quiere deberá negociar con esos estamentos. No sería sencillo que acabarán allí de forma permanente. Fuente: Begoña Apellániz / Noticias de Álava, 12 de junio de 2006
JUAN SANTOS YANGUAS | CATEDRÁTICO DE HISTORIA ANTIGUA DE LA UPV Y ESPECIALISTA EN EPIGRAFÍA A la vista de las inscripciones del yacimiento alavés de Iruña, el historiador cree prematuro adelantar dos siglos la cristianización en el País Vasco El historiador Juan Santos Yanguas observa las inscripciones epigráficas halladas en el yacimiento de Oiasso, en Irun, y las compara con las de Iruña-Veleia. [TXABARRI] - ¿Qué se ha encontrado en el yacimiento alavés de Iruña-Veleia? - Dos conjuntos epigráficos, uno de unas 300 inscripciones que están perfectamente calibradas y verificadas y que las sitúa en el siglo III y otro conjunto que es el que se está estudiando. - ¿Qué importancia histórica, artística y cultural tienen los hallazgos de la excavación? - Se trata sin duda de uno de los conjuntos más importantes del Imperio Romano de los conocidos hasta el momento, por la cantidad y la concentración en un mismo sitio. Hay que decir que no se trata de un conjunto de inscripciones monumentales, no son las inscripciones honoríficas del Foro, de Tarragona, o las monumentales de Roma o de Mérita-Augusta, pero sí es un conjunto de inscripciones, que conocemos como instrumenta porque reflejan aspectos de la vida diaria y recogen nombres de los poseedores de los objetos. - La inscripciones y dibujos encontrados en Veleia, ¿son equiparables a las de material bélico encontradas en Vindolanda (Reino Unido) o a los grafiti de arte erótico de Pompeya? - Sí, pero en Vindolanda son inscripciones hechas sobre tablas de madera que están pintadas. En el yacimiento de Reino Unido los grafiti hacen referencia a la vida de una unidad militar en una de las fronteras del Imperio Romano ,que han llegado hasta nosotros porque el día que la unidad se marchaba de ese asentamiento estaba lloviendo, hecho que impidió que las tablillas, que siempre se quemaban al partir, terminaran de arder. El clima y el tipo de suelo han hecho posible que hayan llegado hasta nosotros. - En el caso de Iruña-Veleia, ¿ también ha influido la casualidad? - Arqueológicamente el descubrimiento de los hallazgos de Veleia es de libro ya que se han encontrado en un nivel que estaba sellado por el derrumbe de una domus y quizás este hecho ha permitido que se hayan podido encontrar tantas inscripciones y tan concentradas en el sitio que probablemente se utilizaba como pedagogium, una escuela privada dentro de la casa de una familia rica o de personajes relevantes. Inscripciones religiosas - ¿En qué estado se encuentran la inscripciones? - Se encuentran en buen estado porque las inscripciones halladas están hechas con punzón sobre fragmentos de cerámica, huesos e incluso vidrio y, al contrario de lo que sucede con las inscripciones hechas en piedra que están al aire libre, éstas al estar enterradas se mantienen mejor. - Entre los últimos hallazgos se encuentra la representación del Calvario más antigua del mundo, datada en el siglo III después de Cristo. - Efectivamente, es una representación bastante anterior a las que conocíamos hasta el momento fechadas en el siglo V. No obstante, la hipótesis que se maneja es que el preceptor o pedagogo de la casa de Iruña-Veleia, de origen oriental, estaba instruyendo en las letras, el dibujo y en las artes a los hijos de esa familia. No es raro que, a su vez, les estuviera instruyendo en un tipo de religión como es el cristianismo que, si bien todavía no era oficial a finales del siglo III, estaba ya arraigada en el mundo romano. - ¿Qué revela ese tipo de graffiti? - Nos revelan que, algunas personas a título individual, podían estar profesando esa religión cristiana, pero no nos indican, como alguien se ha apresurado a decir, que era un medio cristianizado. No, lo que indican es que había una familia que tenía un preceptor cristiano y probablemente estaba transmitiendo esa nueva cosmogonia junto a otros aspectos culturales. - Es decir, que no se puede hablar de un adelanto en la cristianización del País Vasco. - A la vista del primer conjunto epigráfico, se puede hablar de que existía el conocimiento de esa religión, pero yo sería cauto al hablar de la cristianización entendida como la creación de comunidades. - Sin embargo, la aparición del Calvario no deja de ser singular tanto por la fecha como por el contenido -Sí. La iconografía cristiana no tenía entre sus elementos un Calvario como el aparecido en un estrato de Iruña-Veleia que lo sitúa en el siglo III. - En la misma excavación se han encontrado grafías en latín, pero también jeroglíficos de la historia de Egipto, una escritura que se había dejado de utilizar en Egipto 500 años antes. ¿Cómo se explica este hecho? -En el siglo III los centros culturales más apreciados estaban en Grecia y Egipto. No es raro que esta familia rica se trajese un preceptor de Egipto. Desde ese punto de vista, el que se dejara o no de utilizar la escritura jeroglífica no es óbice para que dentro de un planteamiento de instrucción el preceptor les hubiera explicado la existencia de esa escritura. Palabras en euskera - Entre los hallazgos destaca la aparición de lo que pueden ser las primeras palabras escritas en euskera datadas en el siglo III, frente a las anotaciones de las Glosas del monasterio de San Millán de la Cogolla, del siglo X u XI. -Estas inscripciones pertenecen al segundo conjunto de inscripciones y no me gustaría hacer apreciaciones de las que luego tuviera que desdecirme. No obstante, si se comprobase que son de la misma época, sería un salto cualitativo importante porque conocemos onomástica, es decir, nombres de divinidades que pertenecen a ese tramo que podríamos llamar vasco antigüo o vasco-aquitano, pero no conocíamos otro tipo de términos del lenguaje común o para designar objetos o colores. - Las instituciones y los lingüistas se han mostrasdo prudentes a la hora de pronunciarse sobre lo que puede hacer revisar la historia del euskera, ¿qué verificaciones se deben realizar? - Primero, ver y comprobar la estratigrafía, luego realizar un análisis de las patinas y de los propios fragmentos de las cerámicas y luego otra comprobación de carácter paleográfico para determinar el modo en que están hechas estas inscripciones, si son equiparables o similares a otros graffiti. - Las pruebas del carbono 14 y las detecciones de un acelerador de partículas, ¿son suficientes para verificar la autenticidad del primer conjunto epigráfico en el que se encuentra el Calvario más antiguo? - Para mí las pruebas practicadas han sido suficientes. Además, uno de los aspectos que da más verosimilitud a un conjunto y a una estratigrafía es que esté sellada de algún modo y, en este caso, estaba sellada por el derrumbe de la casa. - El Vaticano ha mostrado interés por trasladar los hallazgos de Iruña-Veleia, ¿dónde están ahora mismo las inscripciones y, a su juicio, dónde deberían permanecer expuestas? - Están dónde deben estar, en el Museo de Arqueología de Álava Y en el futuro, el conjunto epigráfico debería formar parte de la sala de romano del nuevo museo de Arqueología que se está construyendo en el Casco Medieval de Vitoria. «El puerto de Oiasso es tan importante como el de Burdeos o el de Londres» Además de analizar las inscripciones del yacimiento de Iruña-Veleia, Juan Santos Yanguas es presidente del Cine Arqueológico de Bidasoa y uno de los expertos que, junto a la profesora Pilar Ciprés, estudian los graffiti encontrados en el yacimiento de Oiasso, en Irun, lo que le permite establecer paralelismos entre los distintos yacimientos. - En el yacimiento de Iruña-Veleia falta por excavar el 90%, ¿qué esconde este antiguo enclave romano?. - Esconde toda la parte monumental que, por el momento, está intuida y esconde extramuros, restos de una ciudad romana importante, situada estratégicamente por ser paso de la vía de Astorga-Burdeos. Es que Iruña-Veleia es una de las ciudades más significativas de toda la zona, junto a Pompaelo-Iruña y Oiasso-Irun. - ¿Qué diferencias hay entre Veleia y Oiasso? - Tras la desaparición del Estado romano la ciudad de Iruña-Veleia fue paulatinamente abandonada y, hoy en día, no hay que pegarse con los constructores para hacer arqueología mientras que en Irún, la ciudad moderna se levanta sobre la antigua opidum. Veleia era la más importante para los caristios, Oiasso, la más relevante de los vascones y con salida al mar, mientras que Pompaelo lo era para los vascones del interior. - ¿Que importancia le otorga al puerto romano encontrado en la antigua Irún? - Es tan importante como el de Burdeos o Londres aunque en un ámbito más reducido. - ¿ Y en comparación con los descubrimientos en Veleia? - Los dos son sobresalientes aunque quizás el hallazgo de Iruña-Veleia sea más importante por ser más novedoso tanto en cuanto a la temática como por el conjunto de graffiti concentrado. Y es que en el caso de Oiasso, existen otros similares como los antes mencionados de Burdeos y Londres. Fuente: BELÉN ELGUEA / Diario Vasco, 13 de junio de 2006 Nuevas palabras en euskera halladas en Iruña aluden a la Sagrada Familia La referencia a la Virgen como ’Mirian’ hace pensar a los expertos en el origen oriental y no latino de los vocablos del yacimiento alavés LAS PALABRAS Urdin isar: (Estrella azul o grisácea). Aparecen separadas por un asterisco o estrella y están inscritas en cerámica sigilata de hacia los siglos III-IV. En otro fragmento se lee ’gori’ (rojo). Gure ata: Los expertos analizan si es una invocación, si se trata de un extracto de una oración o si corresponde a un fragmento del Padrenuestro. Ian: Los arqueólogos han encontrado una pieza de barro en la que aparece este término (comer), seguido de ’edan’ (beber) y ’lo’ (dormir). Iesus: La última inscripción reza ’Iesus Iose ata ta Mirian ama’ (Jesús, padre José y madre María), en alusión a la Sagrada Familia. Según ha podido saber EL CORREO, una pieza de cerámica recién rescatada reza ’Iesus Iose ata ta Mirian ama’ (’Jesús, padre José y madre María’). La referencia a la Virgen como ’Mirian’ -’María’ en hebreo- hace pensar a los expertos en el origen oriental y no latino de los vocablos. En un primer análisis, y a falta de realizar un estudio a fondo, consideran que «está más cerca de Palestina que de Roma». Esta circunstancia, unida a la constatación de que en la Iruña-Veleia de hace diecisiete siglos existía una escuela o ’paedagogium’ con un preceptor de origen egipcio y cultura grecolatina, ha permitido dibujar una primera hipótesis. A juicio de los estudiosos, en aquella ciudad pudieron coincidir un grupo integrado por un egipcio, o bien un romano procedente de la tierra de los faraones, y autóctonos que intercambiaron información y lenguas, «posiblemente con un carácter pedagógico». Conclusiones en 4 meses Este último hallazgo de elementos en euskera se une a anteriores, como una pieza de cerámica en la que se lee -siempre en mayúsculas- ’urdin isar’ (estrella azul o grisácea). Los expertos creen ahora que ambas palabras, separadas por un asterisco o estrella, no están asociadas. La expresión ’gure ata’, plasmada en otro trozo de barro, puede tratarse de una invocación, un extracto de una oración o el primer fragmento del Padrenuestro. Por último, la secuencia que incluye ’Ian’, ’Edan’ y ’Lo’ (’comer’, ’beber’ y ’dormir’) es, a juicio de los expertos, una mera designación de verbos «de todos los días». Los investigadores tienen por delante mucho trabajo hasta ofrecer, en octubre o noviembre, conclusiones más sólidas. Fuente: I. OCHOA DE OLANO i.o.olano@diario-elcorreo.com, Vitoria / El Correo Digital, 15 de junio de 2006 Los responsables del yacimiento muestran su enfado por las filtraciones a la prensa Responsables de los trabajos del yacimiento arqueológico de Iruña Veleia, entre los que se encuentran el director de las excavaciones, Eliseo Gil o los filólogos vascos, Enrique Knrr y Joaquín Gorrotxategi, mostraron hoy su "enfado" por las filtraciones a la prensa de los últimos hallazgos en la localidad alavesa. El objetivo de la comparencencia de hoy ante los medios, era asegurar la "veracidad" de las informaciones ya desveladas y que apuntaban a la aparición de inscripciones y leyendas en vasco antiguo y que podría situarse entre los siglos III y VI. Incorrecciones de la prensa Los restos encontrados corresponden tanto a temática general (sobre parentesco, colores o verbos) como religiosa, con alusiones a los principales personajes evangélicos, menciones a Dios o a la Sagrada Familia. Como novedad, en estos hallazgos se ha podido ver la utilización por primera vez de la ’z’ o el primer saludo vasco, ’Gure aita zutan’ (el señor esté contigo). Según Gorrotxategi, "pese a lo que algunas informaciones decían, esto último no significa que sea el inicio del Padrenuestro". En este sentido, aseguró la existencia de "algunas incorreciones en prensa, ya que no se trata de restos del siglo III como ha aparecido en prensa ni que se hubiesen encontrado en una escuela sino en una casa", aseguró Gorrotxategi que añadió que hasta el final del mes de octubre, cuando acaben los análisis y las precisiones cronológicas no harán ninguna otra comunicación pública. Fuente: EUROPA PRESS. VITORIA, 15 de junio de 2006 Otra pieza hallada en Iruña Veleia muestra una ilustración de la Última Cena de Jesús. En la representación aparece Jesús con once apóstoles en una mesa y, más abajo, un hombre ahorcado, Judas. Este material se descubre en una ’domus’ modesta A cuentagotas, el equipo arqueológico de Iruña Veleia ha revelado los detalles de algunos de los más de 800 materiales epigráficos desenterrados. Ayer, el director de la excavación, Eliseo Gil, anunció otro nuevo descubrimiento. En esta ocasión se trata de una ilustración de la Última Cena, otra escena reconocible de la vida de Jesús. En este sensacional dibujo aparecen doce hombres alrededor de una mesa [11 apóstoles y Jesús], pero también en la parte inferior se ilustra otro personaje ahorcado en un árbol [Judas]. Esta pieza se suma a ostraskas con escenas referentes a la vida de Jesús, tal y como ya adelantó hace cinco días DIARIO DE NOTICIAS DE ÁLAVA. Según avaló ayer Eliseo Gil, han descubierto escenas como una estampa de su nacimiento y otra crucifixión. Pero también hay otros dibujos similares que aluden a personajes del Antiguo Testamento hallados en el yacimiento. Estos materiales forman parte del segundo conjunto epigráfico, descubierto en una vivienda "muy distinta" a ladomus Pompeia Valentina, donde se hallaron el Calvario, los dioses paganos asaeteados, los dibujos de la vida cotidiana o los jeroglíficos y alusiones en latín a la historia egipcia. Según explicó el director del yacimiento, el foco de investigación es "un acondicionamiento constructivo, concretamente trabajos de cimentación, que se llevó a cabo en una vivienda del siglo V d.C.". No obstante, estas piezas, que comparten el mismo espacio que las inscripciones en euskera, todavía están sujetas a los análisis preceptivos del carbono 14. Casi todos los hallazgos del segundo conjunto se encuentran estampados en fragmentos de ladrillo, lo que dificulta su interpretación. En esta ocasión, la suerte no se ha alíado con los arqueólogos, que pudieron agilizar su labor en la domus Pompeia Valentina gracias a que "los materiales estaban sobre cerámicas". Esta circunstancia afecta especialmente a las inscripciones en euskera, para las que, de momento, se ha establecido una amplia horquilla cronológica desde el siglo III hasta el siglo VI. Eso sí, en cualquier caso, seguirán siendo las inscripciones de frases en euskera más antiguas conocidas hasta ahora. "Estamos esperando a la analítica del laboratorio, que ratificará las fechas de los hallazgos", apuntó Gil. Mientras tanto, proseguirán los estudios de interpretación y lingüística, tanto para las piezas de ámbito religioso como para las palabras en lengua vasca. El proceso durará varios meses, ya que el director del yacimiento matizó ayer que la presentación de las piezas y este nuevo material no tendrá lugar antes de octubre o noviembre. Pese a todo, el descubrimiento de la Última Cena ha despertado un gran interés en la comunidad científica, aunque no se ha confirmado que represente la ilustración más antigua de Jesús junto a sus discípulos en las horas previas a su detención por los soldados romanos. En este sentido, el dibujo del Calvario, del siglo III, mantiene intacta su excepcionalidad. Y es que no existe ninguna otra ilustración gráfica de la muerte del Hijo de Dios tan temprana. Cualquier alusión a la escena de la crucifixión que se produjo en el monte Calvario, tanto en pinturas como en cerámicas, es bastante posterior a esa época. Pero no sólo esa representación desenterrada en Iruña Veleia tiene importancia por su cronología. Además, exigirá una revisión histórica de las hipótesis que se mantenían hasta ahora sobre el origen del cristianismo en Álava si esas ilustraciones hacen suponer la existencia de comunidades cristianas arraigadas. Los emisarios de la Santa Sede que acudieron al yacimiento alavés no pudieron disimular en su día su estupefacción y su regocijo. No sólo quedaron impresionados por la cronología de las piezas, sino también porque se trazaron en una época en la que los cristianos sufrían persecuciones. Con todo, Eliseo Gil siempre ha mantenido que Iruña Veleia es un "yacimiento vivo" y no hay que descartar nuevas sorpresas. Fuente: Jaione Sanz / Noticias de Álava, 16 de junio de 2006
Los expertos resaltan la "acusada inteligibilidad" de los primitivos términos Euskaltzaindia finalizó ayer con las sospechas de fraude que circulaban en la comunidad científica al confirmar la autenticidad de las inscripciones en euskera primitivo halladas en el yacimiento de Iruña Veleia. No obstante, a la espera de los resultados del proceso de investigación iniciado, se sumó a la llamada de prudencia del equipo arqueológico de la excavación e insistió en que el origen de los términos podría oscilar desde el siglo III hasta el siglo VI. La aparición de los vocablos en un acondicionamiento constructivo del siglo V hace pensar al director de Investigación de la Real Academia Vasca, Henrike Knörr, que los testimonios podrían situarse a finales de la época tardorromana. Aún así, siguen siendo los más antiguos hasta ahora encontrados, ya que los términos vascos de las glosas de San Millán de la Cogolla se sitúan en el siglo X. Pero ésta no es la única circunstancia que otorga una valía excepcional al hallazgo. Según señaló el experto Joaquín Gorrotxategi, resulta sorprendente "la acusada inteligibilidad" de las leyendas, a diferencias de las burgalesas. "Esperábamos que fueran más opacos", reconoció el estudioso, quien resaltó la escasa evolución de la lengua vasca. Uno de los aspectos más curiosos se refiere al uso de la z en términos como zuri o zutan, ya que en la epigrafía imperial del siglo II se empleaba la s para estampar las palabras vascas. "¿Será el inicio de una nueva norma gráfica?", se preguntó el especialista. Fuente: Jaione Sanz / Noticias de Álava, 16 de junio de 2006
Los responsables del yacimiento alavés de Iruña Veleia cuentan también, entre el extenso y rico material hallado, con escenas epigráficas del Antiguo Testamento. Con detalles significativos y trazos muy sencillos, al igual que las otras escenas de la vida de Jesús detalladas ayer por el equipo de investigación arqueológica, el material revela un dibujo de la figura de Moisés con los mandamientos o las tablas de la ley a su lado. Esta composición, que se añade a las otras escenas biblicas -varios calvarios, el Belén o nacimiento de Jesús, la Última Cena o la crucifixión, entre otras-, es apenas una de las cientos de piezas que han sido descubiertas en una domus de la fructífera oppidum alavesa. Pero, además, no se descarta que en el futuro aparezca nuevo material de similares características. No en vano, en los últimos tiempos el yacimiento de Iruña Veleia es una fuente inagotable de descubrimientos. Pero, además, el propio director del yacimiento ha asegurado que tan sólo se ha excavado en una pequeña parte de la extensa ciudad romana que vivió en el siglo III su época de mayor esplendor. De hecho, este verano está previsto iniciar las prospecciones para descubrir el teatro romano que, en el espacio público, serviría de foro lúdico para los más de 5.000 habitantes que residían en el espolón de Arkiz. Fuente: Jaione Sanz / Noticias de Álava, 16 de junio de 2006
El hallazgo de inscripciones en euskera en Veleia ha roto por fin el monopolio de las glosas de San Millán de la Cogolla. Y, además, con palabras inteligibles. Ciertamente, desde Menéndez Pidal había habido un monopolio de las glosas, unos comentarios a unos textos latinos que están, en su mayor parte, en romance navarro-aragonés, aunque contienen dos frases en euskera. En el siglo X había población vascófona en esa zona. Sin embargo, en esas dos frases no entendemos más que ez (no), guek (nosotros) y dugu (tenemos o hemos). En parte por su misterio y por ser el único testimonio en euskera han tenido monopolio. Ahora, por una pirueta de la historia, han aparecido unas palabras de al menos 500 años antes. Es verdad que no son frases. De hecho, nos daríamos con un canto en los dientes si apareciera algo así como "Valerio viene del campo". En próximas excavaciones podrían aparecer palabras que no podamos entender, pero por ahora todo es diáfano. De las inscripciones halladas, ¿alguna ha sorprendido especialmente a los expertos lingüistas? Desde el punto de vista lingüístico, podría decir que casi nada nos ha sorprendido, porque las palabras encontradas están muy poco alejadas del euskera actual. Quizá lo más llamativo es la z de zutan, ya que que la moda de entonces consistía en el empleo de la s . También resulta curioso el aspecto más bien oriental de Miriam, porque en la traducción del Nuevo Testamento amratiense se dice María. Sabemos que las leyendas aparecen impresas en ladrillo, pero no cómo están escritas. ¿Qué podría adelantarnos? Las palabras están escritas en mayúsculas, porque entonces no se escribía en minúsculas. La u aparece como entonces se escribía en mayúscula, como v . Aspectos que ahora nos parecen tan necesarios, como una coma o los puntos, llegaron más tarde. El preceptor de los niños de la ’domus’ Pompeia Valentina parece ser el responsable de los jeroglíficos egipcios encontrados. ¿Sospechan qué tipo de persona o de personas pudieron escribir esas inscripciones en euskera? Sería estupendo que apareciera una firma, pero yo soy un poco escéptico en cuanto a eso. Sin firma, no se puede saber quiénes son los autores de las leyendas encontradas. Entonces, mucha gente utilizaba el ladrillo para escribir, porque es el material que tenían más a mano. Tanto Joaquín Gorrotxategi como usted han contemplado distintas piezas y han analizado las fotografías de las inscripciones. ¿En qué va a consistir, a partir de ahora, su trabajo en equipo? Una vez que la excavación de esa parte termine, habrá que hacer una relación completa de las palabras: las que se pueden casar entre ellas, aquellas que parecen independientes pero pueden formar parte del mismo contexto, ver si estamos ante un Padrenuestro entero o no... En noviembre esperamos entregar a la comunidad científica una lista de lo que ha aparecido y un estudio de lo que nos parece más importante: por qué Miriam y no María, qué significa urdin... Los arqueólogos todavía no pueden precisar la época a la que pertenecen las inscripciones, aunque se decantan por el siglo V en lugar del III. De confirmarse esta fecha, ¿los hallazgos perderían valor? Es muy comprensible la precaución de los arqueólogos, el hecho de que quieran manejarse en una horquilla temporal amplia, del siglo III al VI. Si habláramos del siglo III o IV, eso tendría su importancia, porque entonces Álava se encontraba bajo el manto protector del sistema político-administrativo de Roma. En el siglo VI, sin embargo, dominaba la monarquía visigótica, aunque se sabe que tenía malas relaciones con Vasconia. Se muestra muy prudente. ¿Muchas teorías sobre la llegada del euskera a esta zona se derrumbarían en función de la cronología del hallazgo de Veleia? Insisto en que de momento no hay nada claro, pero mi impresión es que, contrariamente a lo que se ha dicho muchas veces, no hubo corrimiento de gente vascona hacia Gipuzkoa, Bizkaia y Álava. Los datos dialectales no hablan de dialectos en dirección este-oeste, sino norte-sur. Hablamos de una lengua vasca muy antigua. Una lengua vasca que, según desprenden las inscripciones de Iruña Veleia, apenas ha evolucionado... A los vascos nos gusta mucho decir que el euskera es la lengua más antigua, pero el castellano que ahora empleamos tampoco ha cambiado mucho, es el latín del siglo XXI que se habla ahora aquí. En lingüística se dice que no hay lenguas más viejas que otras, aunque es cierto que el salto entre el latín y el castellano es mayor. El ritmo de evolución del euskera no ha sido tan vivo, una cosa curiosa. Mis alumnos de Filología Vasca leen textos de 1545 y con unas pocas nociones los entienden. ¿Sería descabellado pensar que Álava puede ser la cuna del euskera en la península? Como titular, decir que Álava puede ser la cuna del euskera está bien, pero no es así. En ciencia, en arqueología y en lingüística hay un trabajo de prosprección, de búsqueda; sin embargo, muchas veces los hallazgos son fruto de la casualidad. Cuando uno tiene una ciudad romana como Iruña Veleia es probable que surjan testimonios como los encontrados, pero pueden aparecer otros en otros sitios. Mi maestro Koldo Mitxelena era escéptico en cuanto a la posibilidad de descubrir testimonios de la lengua vasca antigua. Cómo le hubiera gustado vivir este momento... Estaría entusiasmado, como nosotros ahora, que incluso perdemos el sueño. Además de en euskera, ¿podrían aparecer inscripciones en otras lenguas antiguas en el yacimiento? Sí, porque la realidad es que aquí, por aquellas épocas, hubo dos lenguas, además del latín: el euskera y el celtibérico, un primo del latín que es anterior en su venida a la península. Por eso, no me extrañaría nada que mañana los arqueólogos de Iruña Veleia dijeran que han encontrado inscripciones en celtibérico. Ya han aparecido en Navarra. Tampoco me extrañaría que aparecieran en ibérico. El alfabeto ibérico y su lengua se empleaban mucho o sólo el alfabeto para representar el celtibérico. ¿Qué significa este hallazgo en el yacimiento alavés para la Real Academia de la Lengua Vasca? Es importante, porque ha costado mucho que se considere la lingüística vasca como una ciencia seria. Determinadas personas con ciertas teorías sueltan, al hablar, un torpedo en nuestra línea de flotación. Hay una universidad pública desde 1977, una academia de la lengua vasca, especialistas de relieve... El mundo de los aficionados está muy bien para una cena en una sociedad gastronómica. Pero ya se ha afinado mucho, gracias a la gente del país y a investigadores extranjeros. Nunca ha habido como hasta ahora, en conjunto y en figuras, vascólogos tan preparados, aunque sin una obra inmensa y riquísima como la de Mitxelena no estaríamos aquí. Como se decía en la Edad Media, somos enanos en hombros de gigantes. Expertos lingüístas de todo el Estado han mostrado interés por las inscripciones y el resto de hallazgos en Iruña Veleia. Sin embargo, los medios nacionales apenas se han hecho eco del descubrimiento. Siempre Maradona estará por delante de la lengua. Y si Sofía Loren se vuelve a casar, nosotros seguiremos muy por detrás. Somos, como se dice en francés, un fait divers, un hecho diverso, un suceso. Hay que aceptarlo. Puedo arriesgarme a decir que, con el tiempo, esa forma de ver las cosas cambiará. Pero luego saldré a la calle y cualquier viandante volverá a decirme que estoy perdiendo el tiempo y que Maradona es más importante. Fuente: Jaione Sanz / Noticias de Álava, 16 de junio de 2006 18 de noviembre de 2006 (1) Un investigador de los textos en euskera de Iruña Veleia pide ’cautela’ hasta ver si son auténticos Los responsables del yacimiento de la ciudad romana de Iruña Veleia, en Álava, sorprendieron al mundo el 8 de junio, cuando revelaron el hallazgo de un conjunto de 270 inscripciones y dibujos hechos sobre restos de cerámica y huesos en el siglo III después de Cristo. Uno de los grafitos es, en principio, la representación más antigua de un calvario de la que se tiene noticia hasta la fecha. Días después, el equipo de arqueólogos que dirige Eliseo Gil comunicó el hallazgo de un segundo conjunto epigráfico con palabras en euskera que, de confirmarse que se grabaron en los siglos III o IV, adelantarían seiscientos años la fecha de los primeros vocablos comunes del vascuence escrito. En el artículo de opinión que se reproduce a continuación, Gorrochategui, director del Instituto de Ciencias de la Antigüedad y uno de los principales expertos en lenguas antiguas de la Península Ibérica -latín, celtibérico, ibérico y euskera-, reflexiona sobre algunos de los elementos ’muy poco usuales’ que contiene el conjunto de óstraca (inscripciones sobre restos de cerámicas) con las palabras en euskera, al que califica de ’asombroso’. Gorrochategui -que forma parte junto a los también catedráticos Juan Santos Yanguas y Henrike Knörr de la Comisión Científica de Seguimiento de las Excavaciones- es crítico con quienes han hablado ya de ’evidencias’ y expone algunas dudas. Para empezar, recuerda que los óstraca ’son una exigua minoría dentro de los grafitos antiguos’. Cuando se escriben, tienen una finalidad, y de las palabras y mensajes en euskera, dice, aún no se ha encontrado ’su función’. El profesor precisa, además, que han aparecido nuevos grafitos de este tipo en otros rincones excavados del poblado alavés y admite que siente ’vértigo’ al pensar que esto sugiera ’que en Veleia se impuso una moda que sembró literalmente el área urbana de letras inscritas que ahora aparecen por doquier’. En una época, claro está, en la que muy poca gente estaba alfabetizada en latín. La perplejidad de Gorrochategui ’aumenta a cada paso’, cuando se fija en los temas tratados así como en la expresión lingüística. Le sorprende que haya tantos textos escritos ’sin paralelo en otras ciudades de habla vasca’ de la misma época y, además, ’sin continuidad histórica’. Las múltiples inscripciones dan a entender, a su juicio, que ’el hábito de la escritura, un fenómeno nada natural en sí mismo, estaba ampliamente difundido entre los habitantes vascófonos de la zona, cuya pérdida total en los siglos altomedievales sería difícil de explicar’. También le ha llamado ’poderosamente la atención’ que las palabras aparecidas -’urdin izar’, ’gori’, ’edan’, ’ian’- sean ’tan inteligibles’, es decir, muy similares a las que se usan hoy en día en el habla cotidiana. ’Contamos con un axioma general: que las lenguas cambian, que no hay ninguna que de manera natural en quince siglos no haya experimentado un cambio mayor o menor de las estructuras’, argumenta. Así, se pregunta por algunas grafías o nombres: ’¿Qué pinta esa ’h’ en esa posición?’, dice de la palabra ’Ioshe’. ’¿A qué se debe el nombre hebreo de la Virgen?’. Las contracciones y la ’z’ también son objeto de sus reflexiones. ’He pretendido esbozar sólo algunos de los problemas generales que nos plantean estos hallazgos. Todo el mundo es consciente de su enorme repercusión para múltiples disciplinas históricas y filológicas. Precisamente porque hay mucho en juego, tenemos que extremar todas las cautelas’, concluye el catedrático. Fuente: Terra Actualidad - Vocento/VMT, 18 de noviembre de 2006
JOAQUÍN GORROCHATEGUI JOAQUÍN GORROCHATEGUI/CATEDRÁTICO DE LINGÜÍSTICA INDOEUROPEA Y DIRECTOR DEL INSTITUTO DE CIENCIAS DE LA ANTIGÜEDAD UPV/EHU CATEDRÁTICO DE LINGÜÍSTICA INDOEUROPEA Y DIRECTOR DEL INSTITUTO DE CIENCIAS DE LA ANTIGÜEDAD UPV/EHU Después del revuelo armado a mediados del pasado mes de junio por el anuncio de la aparición de los sorprendentes grafitos en vascuence, ha habido un periodo de relativa calma informativa. Prometimos en aquella ocasión que hacia el mes de noviembre avanzaríamos más información sobre el material aparecido o, en su caso, nuestras primeras valoraciones con algún fundamento. Corresponde a los responsables de la excavación dar cuenta de las novedades -alguna primicia han adelantado ya-, así como de todos los avances registrados en la datación e interpretación de los hallazgos. A Henrike Knörr y a mí se nos pide que hagamos una valoración filológica, para lo cual antes debemos contar con el catálogo completo de textos, transcritos ade | |