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Terrae Antiqvae

Los Dólmenes de Antequera estaban rodeados de un lago. Fuente de piedra procedería de esta zona

PrehistoriaAntequera

Fotos: (1) La Peña de los Enamorados desde el túmulo de la Cueva de Menga (Abril 2005). Fotografía D. Wheatley. (2) Mapa de localizaciones prehistóricas sobre modelo digital del terreno de la depresión de Antequera. Al sur se observa la sierra del Torcal, quedando el centro ocupado por la cuenca del Guadalhorce, que fluye de este a oeste. (3) Interior de la Cueva de Menga (Abril 2005). Fotografía D. Wheatley.

Sociedades, territorios y paisajes en la Prehistoria reciente de la Depresión de Antequera. Universidad de Sevilla

Arqueólogos hallan restos de vértebras de peces y plantas acuáticas. Los Dólmenes y los poblados de alrededor estarían dispuestos en torno a un gigantesco humedal

Una laguna salada de casi 20 kilómetros de longitud en cuya orilla existía una fértil zona de huertas agrícolas. Éste era el paisaje con el que convivían los habitantes de la primitiva Antequera, los que hace más de cuatro milenios edificaron los Dólmenes.

Así lo ha constatado un equipo de arqueólogos de la Universidad de Granada dirigido por Francisco Carrión, que, junto al Instituto Andaluz de Geofísica, realiza desde hace más de un año un estudio del entorno de los túmulos.

Restos de vértebras de peces y otros animales de río, así como de plantas acuáticas y sedimentos de yeso y sales petrificados, son sólo algunos de los múltiples restos que han permitido desarrollar la teoría. El resto, una simple planimetría.

"Mira, si disponemos los casi 50 asentamientos catalogados sobre un plano de niveles de altitud sobre el nivel del mar se dibuja perfectamente la orilla. Ahora entendemos por qué todos los yacimientos están por encima de la misma altura. El resto era un fondo de laguna", detalla el científico.

En su mano porta un boceto planimétrico de la laguna que mediría 16 kilómetros de largo y unos cinco de ancho. De ese descomunal mar de interior sólo quedarían hoy la fértil vega agrícola, la cuenca del propio río Guadalhorce y la laguna de Fuente de Piedra.

Este descubrimiento permitiría explicar el porqué del pozo del Dolmen de Menga, que habría sido una perforación para buscar agua dulce, ya que la salobridad de la laguna habría impedido su consumo.

Estudio. El estudio forma parte de una serie de prospecciones e investigaciones del equipo del profesor granadino así como de otro integrado por profesionales de la Universidad de Sevilla y de Southampton, en Inglaterra.

El objetivo es elaborar el contenido de una exposición permanente llamada `La Prehistoria de las Tierras de Antequera´, época de la que ya sabemos que el Dolmen estaba en una orilla.

Fuente: CRISTÓBAL RIVERO, Antequera / La Opinión de Málaga, 18 de mayo de 2006
Enlace: http://www.laopiniondemalaga.com/secciones/
noticia.jsp?pIdNoticia=71595&pIdSeccion=4


(2) Un estudio desvela el por qué de la orientación de la Peña y el contexto poblacional de los Dólmenes

La pasada semana lanzábamos en exclusiva la noticia del hallazgo de pinturas rupestres en la Peña de los Enamorados, así como algunos descubrimientos relativos a los Dólmenes de Antequera y a su contexto territorial. Estos descubrimientos han sido planteados como hipótesis de trabajo en el proyecto de investigación “Sociedades, territorios y paisajes en la Prehistoria reciente de la Depresión de Antequera”. Se trata de un estudio encabezado por los profesores Leonardo García Sanjuán y David W. Wheatley, de la Universidad de Sevilla y Southampton respectivamente.

A continuación explicaremos en qué consiste el proyecto y abordaremos con más detalle las principales planteamientos y descubrimientos desarrollados desde que la primera campaña de la investigación se iniciara el pasado abril durante un período aproximado de un mes.

Objetivos del proyecto

Antequera posee tres de los monumentos megalíticos más “magníficos” por su monumentalidad, por sus características, por muchas de las condiciones que reúnen, muy singulares a nivel de toda la Península Ibérica e incluso a nivel de toda la Prehistoria de Europa. De estos monumentos se han hecho diversos estudios a lo largo de los años y de los últimos siglos pero realmente había bastantes lagunas. Una parte de ellas se han ido subsanando bastante hasta ahora, por lo menos en el caso de Menga, con el magnífico y completo estudio que realizara Francisco Carrión de la Universidad de Granada, que ha documentado mucho en aspectos de ese monumento que se desconocían.

Otro gran problema que existía en cuanto al conocimiento de los dólmenes es que los conocíamos en sí, pero casi nada con respecto al entorno donde vivían las personas y comunidades que construyeron y usaron estos dólmenes durante mucho tiempo: cómo vivían, cómo evolucionaron su forma de ocupación del territorio, qué tipo de paisaje conocieron… Este proyecto atiende a eso y tiene el objetivo básico de analizar el contexto territorial: ver donde vivían los ocupantes de la Depresión de Antequera y de las zonas montañosas colindantes en el Neolitico y en la Edad del Cobre que construyen estos monumentos que se convertirían en monumentos religiosos de primer orden.

En parte, alguna información previa ya existía en algunos estudios. Pero falta una interpretación general sobre cual ha sido la distribución de los asentamientos y su evolución en el tiempo. Según el profesor y experto Leonardo García Sanjuan ese aspecto es muy importante, porque el megalitismo es producto y resultado de una sociedad. Aspectos técnicos y simbólicos de estas construcciones se explican por las realidades de estas sociedades desde el punto de vista social, económico, paisajístico, etcétera.

El nacimiento del proyecto

La recuperación del proyecto de construcción del Centro de Interpretación de la Prehistoria de Antequera ha motivado que la Dirección General de Bienes Culturales de la Junta de Andalucía encargue a este grupo de expertos que apoye la futura exposición permanente de la Prehistoria de Antequera presente en dicho centro. Y lo han hecho de dos maneras: mediante la sistematización y organización de la información ya disponible y a través de una nueva generación de datos nuevos inéditos hasta el momento.

Partes y campañas

El proyecto se divide en dos campañas. La primera de ellas comenzó en el mes de abril y ha tenido una duración de un mes. Un tercio del trabajo se ha desarrollado en torno a la zona de la Peña de los Enamorados. El resto se ha dedicado a buscar nuevos yacimientos y a visitar otros ya descubiertos para recavar información tales como Singilia Barba o las cuevas artificiales de Alcaide próximas a Villanueva de Algaidas.

La segunda tendrá lugar en la primavera de 2007 y en ella se continuarán las prospecciones del transecto norte-sur que han llegado hasta unos cuatro o cinco kilómetros al norte de la autovía y extenderlas hasta Alcaide de forma que se vea la organización territorial y la conexión de la zona megalítica de Antequera con sus poblados.

Metodología

Los especialistas denominan al trabajo que se ha llevado a cabo como “prospección de superficie”, un método no destructivo que consiste en muestrear determinados sectores del territorio y prospectarlos con un equipo especial que puede localizar en superficie restos y vestigios de asentamientos antiguos.

Normalmente en el caso de los poblados, estos vestigios suelen aparecer en forma de restos arquitectónicos derrumbados o bien en forma de artefactos y restos de objetos utilizados en la vida diaria como pueden ser cerámicas o material lítico. Por ser el territorio tan amplio, no se puede hacer un peinado sistemático de todo para localizar todos los sitios arqueológicos. Para hacer una propuesta, nosotros se ha organizado y seleccionado el terreno en dos transectos o ejes de muestreo: uno con orientación norte-sur y que conecta la Peña con la necrópolis de Alcaide; otro el transecto este-oeste, que abarca todo el pie de monte entre la Vega y la Sierra del Torcal, de forma que en la delimitación de esta zona se ha trabajado con la hipótesis de que el poblamiento de estos períodos se produce básicamente en alturas medias en estas zonas de pie de monte.

Peña de los Enamorados

Una gran parte de esta primera campaña del proyecto se ha centrado en el estudio de la Peña de los Enamorados como “paisaje arqueológico” que es... por muchas razones. La primera de ellas es la situación privilegiada de control del paso a la Depresión de Antequera desde el curso oriental del Guadalhorce. la segunda es el tratarse de un asentamiento fácilmente defendible y poco inexpugnable, lo cual es un factor muy importante en la antigüedad a la hora de establecer comunidades. De hecho, se confirman que hubo asentamientos de la Edad del Cobre, de la Edad del Bronce, existiendo también evidencias de ocupación en época romana.

En la época en que se construyeron los Dólmenes de Antequera está corroborado que hay muchos elementos del paisaje natural, por ejemplo formaciones rocosas, que tienen un significado simbólico y religioso especial: que tengan que ver con el origen del mundo, con la cosmovisión… La Peña de los Enamorados pudo ser un ejemplo de ello. ¿Por qué? Por dos razones. Primero por su llamativa forma de persona dormida. Segundo por el descubrimiento de una zona estratégica en la falda noroeste en la que se ha encontrado relación directa entre tres puntos relacionados entre sí y la orientación del Dolmen de Menga hacia ese enclave.

Describimos esos tres puntos estratégicos entre los que se ha descubierto la orientación exacta entre ese enclave y Menga. El primero es un abrigo rocoso con pinturas rupestres inéditas que llegan hasta los dos metros de altura. A modo de hipótesis preliminar, se han reconocido dos ejemplos de arte esquemático postpaleolítico: un antropomorfo y un cuadrúpedo, ambos con disposición geométrica y abstracta. El resto de las formas encontradas tendrán que ser estudiadas con mayor profundidad. El segundo eslabón de la cadena se encuentra al pie del farallón que contiene las pinturas rupestres. Allí se ha identificado una dispersión de material microlítico muy interesante. Las herramientas de sílex descubiertas pueden corresponder al Neolítico, por lo que se corresponden con el megalitismo y, por lo tanto, con Menga y Viera. El material hallado aparece con una densidad muy elevada alrededor de un gran bloque de piedra caliza con forma bastante plana y diferente del material que aparece rodado sobre el glacir de la propia Peña, pudiéndose tratar de un menhir. En tercer lugar, en un pequeño cerro próximo se ha identificado una estructura que podría tratarse de un pequeño monumento megalítico a modo de dolmen, una cista megalítica.

Por lo tanto, una hipótesis planteada es que quizás este enclave fue una zona de actividad de tipo ritual antes de que se construyera el monumento de Menga, y precisamente por eso se respeta una orientación y una conexión visual entre un monumento anterior (la Peña) y otro nuevo (El Dolmen de Menga).

Poblados en la Vega

Otro de los principales hallazgos que se ha realizado ha sido la posibilidad de que en la zona noreste de la denominada “Vega” de Antequera existiera un gran poblado prehistórico vinculado al uso de los monumentos megalíticos de Antequera. Esta teoría se ha planteado tras inspeccionar la zona y haber encontrado concentraciones anormales por su abundancia de material lítico posiblemente de la Edad del Cobre. La asociación entre las características de los materiales y la proximidad espacial de las zonas estudiadas hace pensar en un espacio de hábitat muy amplio.

Fuente: Pablo J. Guerrero / El Sol de Antequera, 16 de mayo de 2006
Enlace: http://www.elsoldeantequera.com/index.php?
action=show&type=news&id=2783


(3) La montaña sagrada del Neolítico

Las pinturas rupestres y un antiguo dolmen en la Peña de los Enamorados fundan la hipótesis de que Menga mira hacia ella para rendir culto a un lugar místico

ENTORNO. Los dólmenes de Menga y El Romeral están orientados a la peña.

HALLAZGOS

Pinturas rupestres: En una publicación anterior se hablaba de ella, pero ya se ha determinado su localización exacta. Primitivo Bueno y Rodrigo Valvín trabajarán sobre ellas este verano.

Pequeño dolmen: Al pie de la Peña.

Poblados en la Vega: Se han encontrado siete pequeños y uno de grandes dimensiones. En la zona había hachas, cerámica, sílex del final del neolítico o la Edad del Cobre. El gran poblado será estudiado en profundidad el año próximo.

Posiblemente Menga se oriente hacia la Peña de los Enamorados porque el hombre del neolítico le concedió un carácter sagrado a la montaña que rompe la Vega de Antequera. Media docena de motivos rupestres en el ’abrigo de Matacabras’ y los restos de un posible pequeño dolmen a los pies del coloso con rostro humano llevan al profesor de la Universidad de Sevilla, Leonardo García Sanjuan, a pensarlo.

Su hipótesis se basa en que mientras la mayoría de los dólmenes de España y Portugal están orientados hacia el orto solar en verano -es decir, hacia el Este- Menga y El Romeral, pertenecientes al conjunto dolménico que dirige Bartolomé Ruiz, miran hacia la Peña de los Enamorados. «Es más que probable que los antepasados la consideraran un elemento sagrado. Sobre todo, la zona del abrigo donde hemos localizado las pinturas rupestres», explica el profesor. Allí, debió de existir un lugar místico y, por eso, Menga y El Romeral se orientan hacia la Peña, para rendir tributo a ese lugar de ceremonias.

De hecho, si se traza una línea visual entre el túmulo de Menga y la Peña de los Enamorados, ésta pasaría exactamente por donde están los motivos rupestres. García Sanjuan, que junto con el profesor Víctor Hurtado Pérez y otros especialistas de distintas universidades españolas y de la Universidad de Southampton (Gran Bretaña) ha realizado una investigación para conectar el conjunto dolménico con su entorno, afirma que existía un estudio anterior que hablaba de la existencia de pinturas rupestres en la Peña, pero que la localización de éstas era confusa.

Se conocen los símbolos

Su equipo no sólo las ha localizado, sino que ha conseguido interpretar tres motivos: un antropomorfo, un cuadrúpedo y una estela. Además, García Sanjuan asegura que en la barbilla de la Peña, justo al pie del abrigo, hay una construcción que «podría ser un pequeño dolmen», algo que le hace confirmarse en su teoría de que el lugar estaba sacralizado antes de que se construyera Menga. Prueba de que la Peña estuvo habitada en el neolítico y de su actividad de culto es la dispersión de material microlítico (pequeños utensilios de sílex) en la zona conocida como ’Piedras blancas’.

El monte dará que hablar en el futuro porque la Consejería de Cultura ha decidido excavarlo con un proyecto que durará cuatro años. En ese tiempo, Sanjuan hará un inventario de los yacimientos prehistóricos en la Vega de Antequera. Allí, a pocos kilómetros en línea recta de El Romeral han localizado un gran poblado, además de otros siete pequeños asentamientos. El enorme yacimiento, tan extenso que el experto dice no haber visto «nada semejante» y rico en sílex, volverá a ser investigado el año que viene.

Fuente: CARMEN MARTÍN, Antequera / Sur Digital, 14 de mayo de 2006
Enlace: http://servicios.diariosur.es/pg060515/prensa/
noticias/Cultura/200605/15/SUR-CUL-164.html


Un dolmen con estrella

Después de un año de intentos, un grupo de expertos ha logrado captar la salida del sol desde el interior de Viera

DolmenVieraAntequeraSolTA

La salida del sol desde Viera ha costado un año.

Pocas veces una salida de sol ha sido tan enigmática como la que captó con su cámara el malagueño Javier Pérez el pasado 27 de septiembre. Lo hizo a las ocho y cuarenta y seis de la mañana y aún luego pudo inmortalizar varias veces más el fenómeno. Cualquiera puede pensar que es cosa baladí. Sin embargo, para conseguir las imágenes desde el interior del sepulcro megalítico de Viera ha tenido que pasar casi un año

Todo empezó cuando la Dirección General de Bienes Culturales de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía encargó a los profesores Michael Hoskin, de la Universidad de Cambridge, y C. Ruggles, de la Universidad de Leicester, el estudio de las orientaciones astronómicas de los sepulcros megalíticos dentro del proyecto de investigación 'Sociedades, Territorios y Paisajes en la Prehistoria Reciente de la Depresión de Antequera', que dirigen Leonardo García y Víctor Hurtado, ambos de la cercana Universidad de Sevilla.

Los expertos se pusieron manos a las obras en el estudio y, aunque ya se sabía que el dolmen de Viera está orientado hacia el levante -ligeramente hacia el Sureste- desde el Conjunto Arqueológico de los Dólmenes de Antequera que dirige Bartolomé Ruiz hicieron un seguimiento de la salida del sol desde el interior del sepulcro en los solsticios y equinoccios porque, simplemente, una imagen siempre vale más que mil palabras.

Está orientado a levante

Por diferentes motivos atmosféricos, la consecución de la imagen parecía imposible. Se intentó en invierno, primavera y verano, hasta que en la mañana del pasado miércoles se consiguió la primera foto que existe desde el interior de Viera del sol en pleno nacimiento. Y se ha realizado en el equinoccio de otoño, según explicó Ruiz.

Que este dolmen mira hacia donde sale cada día la estrella que centra nuestro sistema solar es algo conocido por los expertos. De los tres sepulcros de la necrópolis megalítica de Antequera, sólo éste está orientado hacia el levante, siguiendo los patrones estándares ibéricos. El sepulcro se cubre con un túmulo y puede considerarse que tiene forma de corredor segmentado en dos tramos. Al final de éste hay una cámara cuadrada a la que se accede por una puerta desde la que se han captado las imágenes de la salida del astro.

Peña de los Enamorados

Los dólmenes de Menga y El Romeral miran hacia otra parte. El primero de ellos, objeto actualmente de investigaciones de campo, está orientado hacia el Noreste o, lo que es lo mismo, hacia el Norte de la salida del sol en el solsticio de verano. Esta orientación anómala en la época de su construcción se debe a que los hombres prehistóricos decidieron alinearlo con la conocida Peña de los Enamorados por el carácter sagrado que le atribuían, ya que su fisonomía recuerda al rostro de un gigante dormido. El Tholos de El Romeral también tiene otra orientación. Mira hacia el Sur-Suroeste del horizonte y es uno de los pocos que hay en la Península Ibérica orientados hacia la mitad occidental del cielo.

Fuente: Diario Sur.es, 2 de octubre de 2006
TEXTO: CARMEN MARTÍN / FOTO: JAVIER PÉREZ / ANTEQUERA/
Enlace: http://www.diariosur.es/prensa/2006
1002/cultura/dolmen-estrella_20061002.html

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