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Al césar, lo que es del césar

Al césar, lo que es del césar

Reportaje Fotográfico y ampliación de la información:
Museo Getty devuelve a Italia tesoros artísticos ilegales
Museo Getty devuelve a Italia tesoros artísticos ilegales

Foto: Imagen del Vaso de Eufronios, una de las piezas más conocidas del Metropolitan. Euxitheos and Euphronios. Calyx Krater (The Death of Sarpedon). Ca. 515 BC. Height: 18 inches. Signed by Euxitheos as potter and Euphronios as painter, this calyx krater depicts the death of Sarpedon from the story of the Trojan War. Scenes of mourning were a favorite subject of the Greeks from the Geometric period onward. In this scene, Sarpedon, a Trojan leader and son of Zeus and Europa, is lifted by the twin brothers Sleep and Death in the presence of Hermes and two Trojans. All the names of the figures are inscribed, sometimes written right to left. Around 530 BC this new style of vase painting was introduced in Athens, called Red-figure, which is essentially an inversion of the black-figure technique. This red-figure style replaced the black-figure one by 500 BC, and put Athens at the forefront of the vase-producing industry. In the last quarter of the 5th century BC, Athenian vase painting was at its peak, and the city was to maintain its monopoly on the industry for about 200 years.

Acuciado por una posible reclamación judicial, el Metropolitan de Nueva York devuelve a Italia el Vaso de Eufronios, expoliado de una necrópolis etrusca.

Hace apenas un año, el Museo Metropolitano de Nueva York ni se molestaba en responder a las reclamaciones de Roma sobre una treintena de valiosas piezas arqueológicas procedentes de saqueos en Italia. Ayer, en cambio, el director del museo, Philippe de Montebello, ofreció personalmente al ministro de Cultura devolver el extraordinario Vaso de Eufronios y reconocer la propiedad italiana del Tesoro de Morgantina a cambio de un largo préstamo para poder seguir exhibiéndolo durante 25 años. Visiblemente satisfecho, el ministro Rocco Buttiglione anunció el regreso del Vaso de Eufronios y confirmó que la negociación sobre el resto «es constructiva y abre la puerta a una solución satisfactoria».

La extraordinaria conversión del Metropolitan es consecuencia del éxito del Gobierno italiano en la apertura de dos juicios sin precedentes en la historia de los grandes museos: uno en Los Ángeles contra el Getty Museum, y otro en Roma contra Marion True, la conservadora que adquirió las piezas arqueológicas expoliadas en Italia a sabiendas de su origen ilegal. Como gesto amistoso, el Getty restituyó «voluntariamente» cinco piezas en 1999, y otras tres hace diez días, incluido el Vaso de Asteas, pintado y firmado en la entonces colonia griega de Poseidonia (Paestum, al sur de Nápoles) el año 340 a. C.

La presión psicológica sobre los museos «depredadores» aumentó el lunes cuando el Gobierno de Grecia anunció su propia querella contra el Getty Museum para exigir la devolución de cuatro piezas -incluida una corona funeraria de oro del siglo IV a. de C.- adquiridas en el año 1993 por más de cinco millones de dólares.

Entre las treinta piezas que el Gobierno italiano reclama al Metropolitan destacan el Vaso de Eufronios -del siglo V a. de C., que representa la muerte de Sarpedon, uno de los hijos de Zeus-, el Ánfora de Eukarides, que representa a Zeus y Dionisos, un vaso de Darius que representa a Hércules y Busiris, del siglo I a. de C.; y un vaso con figuras ecuestres.

Italia reclama también los 15 objetos de plata procedentes de la antigua ciudad siciliana de Morgantina, muy cerca de la famosísima villa de Piazza Armerina que conserva algunos de los mejores mosaicos de la antigüedad romana. El Metropolitan propone reconocer la propiedad italiana del Tesoro de Morgantina a cambio de un préstamo para continuar exhibiéndolo durante 25 años.

Posición de fuerza

Italia se siente en una posición de fuerza no sólo moral sino también legal desde que el descubrimiento en Suiza del almacén del traficante italiano Giacomo Medici -ya condenado a diez años de cárcel- permitió incautar millares de registros, cartas y fotografías que documentan el lugar de cada expolio y el destino de cada objeto.

El Vaso de Eufronios fue vendido al Metropolitan en 1972 por el traficante americano Robert Hecht, coimputado con Marion True en el proceso de Roma, quien declaró haberlo comprado a un libanés cuya familia lo habría adquirido en 1939. Los documentos del almacén suizo revelan que lo compró al traficante Giacomo Medici en 1971, pagando sólo 380.000 dólares.

Hecht ha admitido que se inventó la historia del libanés para «legitimar» el origen de la pieza, pero hay otra confesión más importante. En su declaración jurada al fiscal romano Pier Giorgio Ferri, Marion True, conservadora del Metropolitan antes de pasar al Getty, afirma que su predecesor en el cargo neoyorquino, el profesor Von Bothmer, «me enseñó en su oficina una fotografía aérea de la necrópolis de Cerveteri y señaló el lugar donde se encontró el Vaso de Eufronios». Los dos saqueadores de tumbas que lo encontraron recuerdan ese lugar con toda precisión, y también ellos han confesado a las autoridades.

Fuente: JUAN VICENTE BOO / Sur Digital, 23 de noviembre de 2005
Enlace: http://www.diariosur.es/pg051123/prensa/
noticias/Sociedad/200511/23/SUR-SOC-197.html


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(2) Director Museo Nueva York en Italia por disputas sobre obras

ROMA (Reuters) - El director del Museo Metropolitano de Arte de Nueva York se reunió el martes con funcionarios italianos en Roma para tratar disputas legales acerca de numerosas obras de arte que son parte de la colección del recinto y que Italia asegura fueron robadas, dijo un funcionario.

Las conversaciones se llevan a cabo pocos días después de que la ex curadora de otra respetada institución, el Museo de J. Paul Getty de Los Angeles, apareciera en una corte de justicia romana bajo el cargo de adquisición de piezas robadas.

El Museo Getty devolvió a principios de mes tres obras de arte a Italia luego de una disputa legal.

Italia ha redoblado sus esfuerzos en recuperar tesoros arqueológicos que se dice fueron robados o ilegalmente removidos y luego vendidos a renombrados museos, reflejando el lado oscuro del mercado global de obras de arte.

Un portavoz del ministro italiano de cultura declinó comentar los detalles de la conversación sostenida entre el director del Museo Metropolitano, Philippe de Montebello, pero dijo que la reunión había sido organizada a pedido suyo y que se esperaba la entrega de una propuesta.

La disputa con el Museo Metropolitano involucra cerca de 30 objetos, incluyendo el Euphoronios Krater, un jarrón griego de 2.500 años de antigüedad, considerado una de las piezas antiguas más valiosas del museo neoyorquino .

Investigadores italianos afirman que el jarrón fue sustraído desde una tumba en las afueras de Roma, antes de ser vendido al Metropolitano por el comerciante de arte residente en París Robert Hecht, el segundo acusado por tráfico de obras de arte en el juicio con la ex curadora del Museo Getty, Marion True.

El diario The New York Times dijo que ésta semana que el Museo Metropolitano había propuesto un acuerdo a Italia sobre otros objetos disputados, una colección de 15 piezas de plata del siglo III D.C..

El Museo ofreció reconocer su procedencia siciliana a cambio de mantener la mitad de ellos a modo de préstamo por espacio de 25 años.

A cambio de la cooperación de los museos, Italia se comprometió a considerar la extensión de sus préstamos de piezas artísticas, del actual máximo de cuatro años a ocho ó 12 años.

Fuente: Agencia Reuters, 22 de noviembre de 2005
Enlace: http://lta.today.reuters.com/news/newsArticle.aspx?
type=entertainmentNews&storyID=2005-11-22T194435Z_01_N22379392_
RTRIDST_0_ESPECTACULOS-ARTES-ITALIA-METROPOLITANO-SOL.XML


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(3) Grecia toma medidas contra el Getty

Atenas, Grecia, El gobierno griego decidió hoy iniciar medidas legales contra el Museo Getty de Los Angeles con el fin de recuperar cuatro objetos de arte que, según los griegos, salieron de manera ilegal del país.

"Analizamos todas las cuestiones en relación a este caso y dimos las órdenes para iniciar inmediatamente los procedimientos con el fin de obtener los cuatro objetos", comunicó el Ministerio de Cultura.

El diario "Los Angeles Times" informó el mes pasado que las autoridades griegas reclaman la devolución de una corona funeraria de oro, una lápida con inscripciones, un tors joven y un bajorrelieve, todos del siglo cuarto antes de Cristo.

Según la prensa, Grecia presentó evidencia arqueológica que demuestra el origen griego de los objetos adquiridos por el Getty en 1993 y optó por recurrir a las vías diplomáticas hasta ahora para asegurarse la devolución de los objetos.

Los griegos formularon su reclamo por primera vez hace nueve años y lo renovaron formalmente en mayo por las vías diplomáticas.

Las políticas de los museos estadounidenses para adquirir objetos de arte antiguo están siendo revisadas desde que las autoridades italianas acusaran a la ex curadora de Getty Marion True de adquirir piezas robadas en Italia. True está siendo juzgada en Roma.

Fuente: FIA / Todito.com, 22 de noviembre de 2005
Enlace: http://www.todito.com/paginas/noticias/182034.html


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(4) MONTEBELLO Y ESPAÑA

Por JOSÉ MARÍA LUZÓN Ex director del Arquelógico y del Prado

El director del Metropolitan de Nueva York, Philippe de Montebello, que recibió un homenaje ahora hace un año en el Museo del Prado por su relación con la primera pinacoteca española, protagonizó, sin embargo, episodios menos felices relacionados con nuestro patrimonio.

En los primeros años noventa, siendo yo director general de Bellas Artes, recibimos el aviso de que iban a salir a la venta las hojas del Beato de Liébana procedente del Monasterio de Cardeña que custodia el Museo Arqueológico Nacional, que le fueron amputadas a principios del siglo XX. Ante las informaciones de que el Metropolitan se estaba interesando por las piezas, de incalculable valor, personalmente viajé a Nueva York para entrevistarme con Montebello y pedirle que, si se las ofrecían, tuviera en cuenta el interés del Estado español por reintegrarlas al bellísimo libro del que fueron arrancadas.

Pocas semanas después supimos que el museo de Manhattan había adquirido las hojas por un alto precio y, meses después, Montebello tuvo el atrevimiento de solicitar en préstamo del Beato de Liébana para mostrarlo junto a las hojas recién adquiridas en una exposición, petición a la que me negué en redondo. Como anécdota, recuerdo que un periódico neoyorquino dedicó media página a afearme esta conducta.

Un órgano de la Unesco, el ICOM, trata de universalizar un código deontológico, un comportamiento para que los grandes museos no traten con obras robadas, o procedentes de expolios. Hay quien lo cumple y hay quien lo incumple. De todos modos, en estos casos siempre hay que esperar para que las cosas salgan a la luz.

Hoy vemos en Italia el pleito por el tráfico de obras de hace décadas. Pero para saber el paradero de obras procedentes de los museos iraquíes expoliados recientemente, aún tendremos que esperar una generación.

Fuente: ABC.es, 23 de noviembre de 2005
Enlace: http://www.abc.es/abc/pg051123/actualidad/
cultura/arte/200511/23/jose_maria_luzon.asp


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(5) Le mea culpa du Getty

Mark Rose, rédacteur en Chef adjoint de la revue Américaine Archeology.

Fragment d’un vase à boire, signé Eurphronios, restitué par le musée Getty à l’Italie, en 1999.

«Mon action en Grèce a été motivée par le désir d’assurer à la Grande-Bretagne et à l’Europe entière la meilleure connaissance possible, fondée sur les œuvres les plus exceptionnelles.»

Lord Elgin, diplomate anglais (1766-1841), à propos du transfert à Londres des frises du Parthénon

Restitution d’antiquités, politique d’achats plus «éthique»… Longtemps stigmatisé pour son absence de scrupules, le musée Getty, en Californie, opère un revirement. Son exemple sera-t-il suivi?

Le 5 février 1999, Marion True débarque à l’aéroport de Rome. Conservatrice au Département des antiquités du prestigieux musée J. Paul Getty de Malibu (Californie), elle vient restituer trois joyaux à l’Italie. Le premier, un vase à boire du Ve siècle avant J.-C., orné de scènes de la guerre de Troie, porte les signatures du céramiste Euphronios et du peintre Onesimos. Depuis deux ans, l’Italie, qui a établi que ce vase a été volé à Cerveteri, dans le Latium, réclame son retour. Le deuxième, un torse du dieu Mithra, a été acheté en 1982 à un marchand européen qui certifiait que la sculpture se trouvait en Angleterre depuis longtemps. Or, elle provient d’une collection privée italienne. Le troisième, une tête d’adolescent acquise avec la collection Lawrence et Barbara Fleischman, a été volé dans la réserve d’une fouille archéologique, à Venosa.

En prenant ses fonctions, en 1986, Marion True assumait la responsabilité d’une collection de 50 000 objets antiques et endossait un lourd héritage: depuis toujours, le Getty était critiqué pour sa politique d’acquisitions peu scrupuleuse. Marion True n’allait pas tarder à affirmer sa différence. En 1988, un marchand américain, Peg Goldberg, lui propose, pour 20 millions de dollars, des mosaïques byzantines du vie siècle, volées dans l’église Panagia Kanakaria à Chypre. Marion True alerte le département des Antiquités chypriote, qui obtiendra la restitution de ces œuvres.

L’affaire du kouros embarrasse le Getty

Malgré cette première initiative, Murray McClellan, de l’Université de Boston, stigmatisait encore le Getty, en 1994, pour son «manque de respect criant» du code déontologique de l’American Association of Museums.

Mais l’une des affaires les plus embarrassantes reste celle du kouros, une statue grecque de jeune homme, datée du VIe siècle avant J.-C. Achetée à un marchand suisse, en 1983, pour sept à neuf millions de dollars, le kouros était accompagné d’une lettre d’Ernst Langlot, un universitaire allemand, attestant qu’il provenait d’une collection suisse. Or, cette lettre portait un code postal en usage à partir des années 70. Il s’agissait donc d’un faux. En 1990, un historien d’art soulignait de troublantes similitudes entre le kouros du Getty et un buste «fabriqué» à Rome, en 1985, par un faussaire italien. Le Getty acheta ce buste et soumit les deux objets à ses propres experts sans qu’ils parviennent à en tirer des conclusions. Aujourd’hui encore, l’authenticité du kouros reste controversée.

En 1995, le musée annonce qu’il «consacrera dorénavant ses ressources et son énergie à des projets internationaux dans les domaines de la conservation, de l’éducation et de la recherche, comme l’écrit Marion True. (Ces projets) se concrétiseront par des expositions et des publications, et permettront des échanges et des prêts à long terme avec des musées du monde entier». Le Getty s’engage, à compter de novembre 1995, à modifier radicalement sa politique d’acquisitions. «Nous ne traiterons qu’avec des collections reconnues mondialement, afin d’éviter toute affaire de provenance douteuse», explique Marion True dans The Art Newspaper.

Le Getty aurait-il senti le vent tourner? Depuis des années, l’Archeological Institute of America et d’autres organisations jettent l’anathème sur les musées, les collectionneurs et les marchands négligents. Ces critiques ont un impact certain: désormais, l’opinion est favorable à la protection des patrimoines culturels du monde entier, tandis que les pays sources – la Turquie, l’Italie, la Grèce et la Chine, par exemple – intentent des procès à des collectionneurs américains. Dans leur propre intérêt, les musées y regardent à deux fois avant d’acquérir une pièce douteuse.

Quid des pièces volées avant 1995?

Pour beaucoup, le revirement du Getty est encore trop timide. Ricardo Elia, par exemple, de Archeology Magazine écrit : «La notion de “provenance documentée” renvoie à l’historique de la propriété d’un objet, et non à sa “provenance archéologique”, c’est-à-dire aux circonstances de sa découverte. La nouvelle ligne de conduite du Getty ne requiert pas les preuves qu’un objet a été sorti légalement de son pays d’origine. Cette politique devrait empêcher l’acquisition d’antiquités volées après novembre 1995, mais elle n’empêche pas le musée d’acheter des pièces sorties illégalement avant cette date».

La décision la plus controversée de Marion True concerne la collection Fleischman – environ 300 objets de l’âge de bronze et de l’antiquité grecque, romaine et étrusque –, estimée à 80 millions de dollars en 1996. Elle a été exposée au Getty et au Cleveland Museum of Art en 1994 et 1995. La date butoir de novembre 1995 a-t-elle été choisie en fonction de l’achat de cette collection? Pourquoi pas 1970, année de la Convention de l’Unesco, ou 1983, date de sa ratification par les Etats-Unis? Selon Marion True, la donation de la collection Fleischman au Getty n’a fait l’objet d’aucun arrangement préalable. «Cette acquisition est parfaitement conforme à notre politique», expliquait-elle, dans The Art Newspaper, en 1996, soulignant même que le musée avait refusé des pièces acquises par les Fleischman après l’exposition de 1995.

La restitution, seule réponse légitime

La tête d’adolescent, l’une des trois pièces restituées à l’Italie, appartenait à cet ensemble. Et sa provenance – un vol sur le site de fouilles de Venosa – était bel et bien «documentée». Le pire, cependant, pourrait être encore à venir. Des chercheurs du Museum of Archeology and Anthropology de l’Université de Cambridge ont montré que 92 % des pièces mentionnées au catalogue de la collection n’avaient pas de source archéologique connue, et que 70 % des objets montrés lors de l’exposition l’étaient pour la première fois.

Malgré ces réserves, le revirement est indiscutable. Le Getty a rompu avec sa politique d’achats irraisonnée et la date butoir de 1995 offre un véritable garde-fou. La décision de consacrer une partie de ses immenses ressources à la conservation des sites traduit ce changement. Marion True a aussi montré sa capacité à coopérer en cas de restitution.

Les autres musées privés américains lui emboîteront-ils le pas? A New York, le Metropolitan Museum n’a toujours pas restitué une riche collection d’argenteries du IIIe siècle avant J.-C., provenant d’un vol sur le site de Morgantina, en Sicile. Le Museum of Fine Arts de Boston a rejeté les demandes de restitution, formulées en 1998 par le Mali, de terres cuites, et de vases mayas par le Guatemala. Plus regrettable encore, à Harvard, le Arthur M. Sackler Museum a acheté, dans les années 90, des fragments de poteries et des pièces de monnaie grecs d’origine douteuse, en contradiction avec sa décision, prise en 1971, de ne plus accepter «par achat, legs ou don» un objet non documenté.

Pourtant, le tableau n’est pas uniformément sombre. Fin 1998, le Denver Art Museum a restitué, de son plein gré, un linteau de bois maya datant de 550-650 après J.-C., provenant du site d’El Zotz, au Guatemala. Volé entre 1966 et 1968, le musée l’avait acquis en 1973. «Une fois réunies toutes les informations sur l’achat du linteau, il nous a semblé que la restitution était la seule réponse légitime», affirme le directeur du musée, Lewis Sharp.

Fuente: Mark Rose / UNESCO.org, Abril 2004
Enlace: http://www.unesco.org/courier/2001_04/fr/doss25.htm

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