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Terrae Antiqvae

“Jaguar prehispánico: huellas de lo divino”

“Jaguar prehispánico: huellas de lo divino” Foto: jaguar Prehispánico

Exhiben cien jaguares prehispánicos. Magna exposición en Querétaro. 3 de mayo al 30 de julio de 2005

Más de cien felinos prehispánicos fueron reunidos por primera vez, durante la magna exposición, “Jaguar prehispánico: huellas de lo divino”.

Por primera vez, se reúnen más de cien representaciones de felinos, localizados en diversas áreas de Mesoamérica y resguardados en más de 20 museos y sitios arqueológicos del país, en la magna exposición Jaguar prehispánico: huellas de lo divino, que se presenta en el Museo Regional de Querétaro.

La ceremonia inaugural fue encabezada por Francisco Garrido Patrón, gobernador de Querétaro, quien estuvo acompañado de Manuel Naredo Naredo, director del Consejo Estatal para la Cultura y las Artes, y Diego Prieto Hernández, director del Centro INAH en la entidad.

Por la complejidad técnica de su creación, la presentación y el volumen de la colección —103 piezas de lítica, barro, jade y hueso de diversas dimensiones— se espera la asistencia de más de 75 mil visitantes a esta exhibición de carácter internacional.

Además de Querétaro, la exhibición ha tenido únicamente dos sedes más en México: Nuevo León y Xalapa, y posteriormente continuará su camino por recintos de Europa y Asia.

Buscar el sendero del jaguar a través de la historia de los pueblos mesoamericanos y explorar sus diversas representaciones y concepciones, es entender la manera en que éstos concebían el mundo que les rodeaba. Las características y cualidades que les atribuían a sus deidades y a sus gobernantes, eran resultado de la observación de los seres vivos y de los fenómenos naturales con los que se relacionaban de modo ambivalente, de acuerdo con uno de los curadores de la exposición, Manuel Polgar.

La museografía estuvo a cargo de Jesús Álvarez, y la curaduría contó también con el apoyo de destacados arqueólogos como Carmen Valverde y Tomás Pérez Suárez, responsables de reunir esta colección de más de cien piezas provenientes de diversos museos de la República como: el Nacional de Antropología, de las Culturas de Oaxaca, de la Zona Arqueológica de Teotihuacan, de Sitio de La Venta, de Antropología de Xalapa y los Regionales de Chiapas, Yucatán y Querétaro.

El jaguar estuvo presente en todos los ámbitos de los pueblos mesoamericanos, representando la continuidad de la tradición materializada en esculturas, vasijas y entierros. Además del tributo que se le rinde a través de danzas, cantos y atuendos.

Esculturas reflejadas en el Popol Vuh

En esta exposición no se muestran episodios históricos ni se presenta el origen de la concepción ideológica de manera cronológica o dividida en espacios geográficos. Jaguar prehispánico: huellas de los divino, permite adentrarse en todos y cada uno de los rincones del pensamiento mesoamericano.

El jaguar adquirió imagen de deidad protectora y propiciatoria y representó la fuerza y sagacidad de los guerreros mexicas durante sus conquistas. La colección que aquí se reúne se integra por obras que forman parte de la historia de la arqueología, así como hallazgos que en su momento fueron detonadores de interpretaciones novedosas y controvertidas.

Tal es el caso del "Jaguar Azul" impresionante escultura de piedra que fue localizada con dos personajes gemelos y un jaguar más pequeño; a este grupo escultórico se le relaciona con mitos del origen del hombre y del cosmos, una probable escena narrada tres mil años después por el Popol Vuh.

Además se pueden apreciar piezas que nunca habían salido de sus museos como el cajete policromo de Tlaixcoyan, Veracruz, que se rescató recientemente en una excavación, o bien obras monumentales como el jaguar de dos toneladas de peso que se encontró al pie de la pirámide de Teotihuacan.

Seguir las huellas felinas en el México prehispánico, significa buscar entre las diversas culturas —olmecas, zapotecas, aztecas — y horizontes temporales (la gente de la montaña de Guerrero actualmente le baila y danza al jaguar para pedirle lluvia); además de que son muchos los caminos que recorrió como símbolo de la creación de la raza humana, representando la fuerza, el linaje y el poder.

Reunir y mostrar museográficamente estos atributos en piezas localizadas en diversos contextos arqueológicos, ofrendas, usos domésticos, políticos y religiosos, así como la dinámica de los significados en la historia de los pueblos mesoamericanos, es el objetivo de esta muestra que se complementa con videos de representaciones de rituales en torno a este mítico animal.

Jaguar prehispánico; huellas de lo divino, exposición itinerante, organizada por la Coordinación Nacional de Museos y Exposiciones del INAH, con el apoyo del Gobierno del Estado de Querétaro, a través de la Secretaría de Turismo y el CONACULTA, se presenta en el Museo Regional de Querétaro, hasta el 3 de agosto de 2005.

**Con información de CONACULTA

Fuente: Terra, México, 15 de mayo de 2005
Enlace: http://www.terra.com.mx/ArteyCultura/articulo/160878/

Galería de fotos:

http://www.bigbangmex.unam.mx/bigbangmex/4Naturalezas/MenuJaguar.htm

El jaguar en el México prehispánico:

http://www.arqueomex.com/S2N3nHUELLAS72.html

Museo Amparo, Querétaro

http://www.museoamparo.com/DeLasColecciones.html
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6 comentarios

C arl de Borhegyi -

My research of pre-Columbian art follows up on my father's study of mushroom stones and the ritual ballgame (archaeologist Stephan F. de Borhegyi).

My study at mushroomstone.com suggests that narcotic mushrooms, and in particular the Amanita muscaria mushroom, considered by some to be deadly because it provokes thoughts of suicide, was believed to be a divine portal to underworld resurrection and rebirth. When mushrooms were eaten or smoked their powerful effect (depicted as the "Olmec snarl") transformed the user into a "were-jaguar". This mushroom-inspired religion of underworld jaguar transformation emulated their creator god Quetzalcoatl, who delivered mushrooms, fire, and maize to mankind. As the Evening Star he follows the sun each night into the underworld, becomes a were jaguar and with his ritual axe decapitates the underworld sun. Deified through sacrifice and reborn as baby jaguar, is resurrected by Quetzalcoatl in his role as the Morning Star, resurrecting as an eagle, carrying the new born Sun into the sky with wings of the harpy eagle.

This were jaguar cult associated with Quetzalcoatl, as the planet Venus over time, spawned a great variety of gods bearing different names in different culture areas but with numerous identifiable similarities linked to divine rulership associated with lineage and descent. In Mesoamerica they emerged as a powerful unitary religion, along with the first complex cultures, in the Early to Middle Preclassic. This religion spread with great rapidity throughout the area and is known by the all-pervading art style associated with the Olmec culture (Coe, 1994, 80,81). By the Classic period the Maya considered the most powerful of their gods to be a source of divine power and dynastic rule and called them K'awil and Chac. In Central Mexico, their Classic period counterparts were, as previously noted, Quetzalcoatl and Tlaloc.
For more on the were jaguar-mushroom-Venus cult visit mushroomstone.com
Carl de Borhegyi

JULIO CESAR PEREZ FABIAN -

QUISIERA SAVER COMO PUEDO SAVER SI UNA PIEZA ES ORIJINAL OREPLICA

the bukky-man -

la informacion esta bastante bien pero creo al igual que los demas que estaria mucho mejor si agregas una galeria...

ADRIS -

esta informacion esta padre pero al igual que laeidy quisiera ver la galeria gracias

ALEIDY HERMOSO -

quiero ver la galeria

alex -

uyityur5yrtytrsy
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