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Terrae Antiqvae

Rincón de la Victoria, Málaga. El Cantal se quita siglos

Rincón de la Victoria, Málaga. El Cantal se quita siglos Foto: Pulsera de caliza marmórea. Neolítico. Localizada en la Cueva de la Victoria (Rincón de la Victoria). Esta cueva fue excavada en los años 40 por S. Giménez Reyna y posteriormente por J. Fortea, quien determina cuatro fases de ocupación desde el Paleolítico Medio hasta el período de los Metales. La pulsera aquí expuesta pertenece al nivel neolítico. Está realizada en caliza marmórea tallada con gran perfección. A veces presentan una decoración de estrías. Son piezas muy abundantes en los yacimientos arqueológicos de la provincia de Málaga. Se trata de auténticas joyas que, en lugar de estar realizadas en metal más o menos noble, lo estaban en piedra, debido al desconocimiento, por estas fechas, de la metalurgia. El perfeccionamiento alcanzado en su elaboración, así como su abundancia, quizás sea debido a la existencia de una actividad artesanal especializada. Pinturas de la cueva; 'H' invertida: También acéfalo, se trata de una persona en actitud de esfuerzo.

Tras años de abandono, el apoyo de Edipsa ha permitido a Rincón recuperar la Cueva de la Victoria y crear un parque arqueológico que se inaugura la próxima semana.

Por Ángel de los Ríos, Sur Digital, 17 de abril de 2005

La basura amenazaba con asfixiar el recuerdo. Toneladas de escombros taparon las vías por donde respiraba la Cueva de la Victoria, en Rincón de la Victoria, e incluso llenaban sus galerías hasta cubrir las paredes con pinturas rupestres del Neolítico, desde que en 1972 fueran abandonados a su suerte. «Incluso graffitis manchaban manifestaciones artísticas con 5.000 años», cuenta el arqueólogo Francisco Ortiz. Éste malagueño, comandando un equipo de ocho personas, se ha encargado de dirigir los trabajos de limpieza de la cueva y creación del Parque Arqueológico Rincón Mediterráneo, 50.000 metros cuadrados que reconstruyen el entorno del Homo Neanderthalensis malagueño. Ahora, esta zona en El Cantal parece tener unos cuantos siglos menos.

Iniciativa privada

Los trabajos, por primera vez en la provincia y quizá a nivel andaluz, han sido costeados totalmente por una empresa privada, la promotora Edipsa, merced a un acuerdo con el Ayuntamiento de Rincón. «Han sido 400.000 euros destinados a conserva lo que había en el subsuelo y crear la zona verde más amplia del municipio», explica el director gerente, Miguel Ángel Cintas. El 22 de abril, el parque y las remozadas cuevas serán entregados al consistorio.

Han transcurrido dos años en los que el objetivo de Ortiz y los suyos eran investigar y conservar. «Hemos tenido que limpiar un vertedero, teniendo en cuenta -para más inri- que la zona de El Cantal está clasificada como Bien de Interés Cultural», matiza el arqueólogo. Aunque explica el director del proyecto que las obras en sí no han sido restauradas por «falta de equipo adecuado» y «lo delicado del trabajo». Aún así, incluso la limpieza, pincel en mano, se llevó a cabo también en las cercanas Cuevas del Tesoro.

Con la ayuda de profesionales como el geólogo de la Universidad de Granada José Peña Ruano, la Cueva de la Victoria respira mejor. «Hemos estudiado las condiciones óptimas en las que la roca debe mantener sus constantes de temperatura, humedad y dióxido de carbono (CO2), dado que es caliza», explica Francisco Ortiz.

La cercanía al mar ha obligado a abrir las dos salidas de La Victoria, antaño tapiadas, para que el aire circule. Además se ha instalado un sistema eléctrico para que en un futuro -esperan los científicos- un ordenador opere en la cueva y controle las variables ambientales. «Además, tenemos un sistema de iluminación que no existía y lo aprovecharemos en futuras investigaciones», explica Ortiz.

La cueva, de difícil acceso, no volverá a ser abierta al turismo. Se entra por un pozo de nueve metros, en zonas hay que pasar agachado y, en la Galería Breuil, donde se hallan las pinturas, no caben más de cinco personas. El equipo de arqueólogos ha querido que este arte esquemático no quede sólo en la retina del científico, por lo que las pinturas se han reproducido en el exterior de la cueva. En él se podrán contemplar unos trazos que, dice Ortiz, no se puede precisar «si responden a fines rituales -de enterramiento- o narrativos».

Centro de interpretación

«En todo el parque hemos puesto dólmenes explicativos sobre arte y costumbres neolíticas, flora y fauna», explica el arqueólogo. Una extensa zona abierta a todos que estará repleta de acebuches, algarrobos, encinas, olivos y matorral, como el esparto, uno de los materiales más usados por el Homo Neanderthalensis malagueño.

Uno de los más orgullosos con el parque es el alcalde de Rincón, José Domínguez Palma, que asegura que es «el complemento necesario al conjunto de las Cuevas». «En un futuro -añade- nos gustaría tener un centro de interpretación, pero eso queda en manos de la Consejería de Cultura».

Neanderthales en 2005

Preside el Parque Arqueológico Rincón Mediterráneo y tiene las mismas pinturas que en el interior de la Cueva de la Victoria. Pero no es un trozo de la caverna ni es de piedra, aunque es una reproducción a escala real. «Está hecho de un material similar al poliexpán -polietileno expandido- y hemos reproducido en él hasta la última arista y estalactita de las paredes de la cueva», dice el arqueólogo Francisco Ortiz, que ha dirigido los trabajos de reconstrucción.

Una réplica mimética no sólo de las rocas, sino de las pinturas que ha recaído en la empresa madrileña Dream Factory que al no poder hacer calcos de los dibujos de la pared, tuvo que fotografiarlos. Posteriormente los digitalizó en el ordenador y los pasó a 3-D -renderización. «Este proceso, el más complicado del trabajo, lo dejé en manos de una arqueóloga especializada que vino desde Almería, Josefa Rosales», especifica Ortiz.

Ahora, estos hombres pintados con trazo esquemático, que parecían para siempre condenados al encierro de la Cueva de la Victoria, salen al exterior en una reproducción de tres metros de alto, seis de ancho y otros tres de profundidad.

ILUMINACIÓN. La cueva cuenta con electricidad para albergar ordenadores que midan la humedad.

RINCÓN MEDITERRÁNEO

El Parque Arqueológico y la conservación de las cuevas han sido el objeto de este proyecto:

Inversión

Financiación: Edipsa.

Presupuesto: 400.000 euros.

La Cueva de la Victoria

Periodo: Entre el Neolítico y el Calcolítico, entre el 5000 a. C. y el 2000 a. C.

Trazado: 70 metros.

Uso actual: Tras la reforma, serán sólo visitadas por científicos.

Pinturas de la cueva

Ancoriforme: Antropomorfo sin cabeza. El trazo central es el tronco. La curva son brazos.

'H' invertida: También acéfalo, se trata de una persona en actitud de esfuerzo.

Complejas: Estas figuras recuerdan a las levantinas y parecen simular a un guerrero.

El nuevo paraje

Situación: Los Cantales, Rincón de la Victoria.

Extensión: 50.000 metros cuadrados.

Vegetación: Recuperación según documentación con algarrobos, encinas, olivos, acebuches, tomillo, esparto, romero, y alcornoques.

Accesos: Tras concluir la limpieza, se han habilitado senderos con piedra caliza y 'terra rossa' original.

Paneles: Existen varios dólmenes informativos en el parque que asesoran sobre aspectos de geomorfología, botánica y los modos de vida del Neolítico.
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